Algo sobre inmigrantes

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Lelio Mármora, aunque nació en Argentina, es un ejemplo interesante de uno de los fenómenos inmigratorios que son su tema de estudio. Un argentino, doctor en Sociología en la Universidad de París y que ya entonces tenía prestigio internacional en el tema, volvió a su país para ser director de Migraciones en 1973-1974. Parte de la cosecha de “materia gris” que Perón pedía. Como sabemos, no resultó un momento propicio para esos aportes. Estábamos muy ocupados en nuestras luchas internas.

Como sea, Mármora continuó trabajando en el mundo académico, en organismos internacionales y, algunos años, en el gobierno de Néstor Kirchner. Este reportaje reciente, con alguna información interesante, me parece útil ahora que se vuelve a discutir y rebuznar entre nosotros sobre los inmigrantes.

¿A qué atribuye esta nueva puesta en escena de los inmigrantes en la Argentina?

“Por un lado, hay un efecto imitación de lo que está sucediendo en Estados Unidos y Europa, pero nuestra realidad social y económica es distinta. Argentina tiene una cultura de hibridación muy grande, que gestó la identidad nacional. La inmigración fusiona, recrea, y los argentinos somos el resultado de esa gran mezcla con inmigrantes. Acá nunca hubo ghettos ni “multiculturalismo”, como en Europa o Estados Unidos. París hoy es una ciudad ghettificada. Acá puede haber predominancia de ciertos migrantes en barrios de emergencia pero obedece a una cuestión económica.

¿Advierte una discriminación por pobreza hacia los inmigrantes?

Creo que es una crítica a las migraciones sudamericanas, similar a las que se hicieron a las migraciones internas locales, con los “cabecitas negras” o los “negros”. Hoy los bolivianos ocupan ese lugar en el imaginario colectivo. Cuando el legislador radical (Ernesto Sanmartino) habló de “aluvión zoológico” en los años ‘40 , no es muy distinto de lo que dice el senador (Miguel) Pichetto (FPV) hoy, aunque sean de partidos diferentes. Pero siempre hay alguna intención detrás de estos discursos.

 ¿Cuál sería?
.

Por un lado, ver si se consigue algo electoralmente, pero no dará resultado porque las migraciones nunca formaron parte de la plataforma de los partidos políticos. A fines de los ‘90 hubo una fuerte campaña antimigratoria y xenófoba, donde se presentaba a los inmigrantes como parte de una ‘invasión silenciosa’, que quitaban el trabajo a los argentinos en la competencia laboral y que las cárceles estaban repletas de inmigrantes. Esa campaña fue el precedente de un convenio con Siemens para mejorar los controles fronterizos con nueva plataforma tecnológica y el reemplazo de los DNI. Luego la misma empresa admitió sobornos y debió anularse. En Europa hay muchos negocios detrás de la xenofobias: la construcción de muros, los centros de detención de inmigrantes, las deportaciones… Cuando cayó el muro de Berlín todo el mundo aplaudía. Hoy hay 20 mil kilómetros de muros en todo el mundo.

Ahora se puso el foco en los extranjeros que concurren a la universidad pública. Sobre todo los colombianos. ¿Cuál es su incidencia?

Que vengan extranjeros a estudiar es un negocio para el país. Permanecen cuatro años, alquilan, se alimentan, consumen y también son contribuyentes. De la investigación que realizamos, el 75% de los estudiantes colombianos trabaja formalmente, en empleos registrados. Y el 50% manifestó que permanecerá en el país después de graduarse. Por lo cual, Argentina se queda con una capacidad instalada de recursos humanos calificados. En una economía del conocimiento como la que existe, que un profesional extranjero se quede es muy importante. En Estados Unidos y Alemania se incrementan las becas para estudiantes extranjeros. Canadá pone carteles en Silicon Valley para que vayan a estudiar a su país si no encuentran cupo en las universidades. Los estudiantes extranjeros, aunque no paguen la carrera de grado, representan una inversión. Y apenas es el 4% de la matrícula de la UBA. Y en los posgrados, el 15% son extranjeros, y pagan el doble de matrícula que los nacionales.

¿Hay estudios confiables sobre el uso de los servicios de salud pública por parte de extranjeros?

Desde el Instituto de Políticas de Migraciones y Asilo (IPMA) hicimos un estudio sobre 4 mil casos en los principales hospitales del conurbano bonaerense y el total de la población migrante que se atendía era el 12%. La mayoría era mujeres que concurren por cuestiones de embarazo, es decir, va a tener hijos argentinos. En una población que envejece, el aporte demográfico es siempre un “bonus”. Argentina sigue siendo un país vacío, con un desequilibrio poblacional enorme. Necesita poblarse. Durante la dictadura militar al migrante de países vecinos se lo tomaba como posible subversivo y no se aceptaba su radicación. Se integraba las políticas de seguridad a las migratorias. Hoy tenemos una ley de inmigración basada en los derechos humanos, la libre circulación y la residencia, con las mismas facilidades que tienen los argentinos que se radican en Bolivia, Chile, Paraguay , Brasil, o Uruguay, porque son convenios regionales. Y ya hay 300.000 en los países limítrofes, que representa poco menos de un tercio de los argentino2s que viven en el exterior”.

Este dato es interesante, ahora que circula en las redes sociales una “carta de un argentino radicado en Bolivia”, invención berreta si las hay. Es cierto hay un argumento plausible en que un país debe protegerse de los delincuentes que traten de radicarse en él. Uno puede pensar en una conocida familia originaria de Calabria, por ejemplo. Pero… los delitos los cometieron ya instalados aquí.

Por lo menos, estamos lejos de la situación que describe esta divertida noticia: “El gobierno checo permitirá a sus ciudadanos armarse para combatir a los terroristas islámicos.

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22 Responses to Algo sobre inmigrantes

  1. Memo Rioso dice:

    Creo que hay muros y muros.
    Una cosa es un muro para que el extranjero no entre.
    Otra un muro para que la población no se vaya.

  2. Alcides Acevedo dice:

    Debe ser joda, que gente inmigrante con gran cantidad de hijos sea un hecho que debemos celebrar es un pésimo chiste de mal gusto, o por lo menos un juicio de alguien que de quedó con el discurso de la generación del 80… cuando les conviene Argentina es un páramo deshabitado, sino somos un país que necesita crear empleo a como sea … porque la producción primaria genera empleo para solamente “10 millones de habitantes”. ¿por qué no se ponen de acuerdo?
    Lo cierto es que inmigración es una buena noticia para los empleadores y mafias que lucran con esa gente, pero parece que los porgres no terminan de entenderlo.

    En cuanto a la reciprocidad y la mención de una “carta de un argentino radicado en Bolivia” acá les dejo un interesante artículño de la Ley Migratoria Boliviana:

    Serán expulsados del país y no podrán ingresar en el futuro a territorio boliviano. los extranjeros comprendidos en las siguientes causales:

    Que hubieran ingresado ilegalmente al país, infringiendo normas establecidas en el presente Decreto Supremo o que formulen declaraciones falsas o presenten documentos o contratos simulados ante las autoridades de Migración o las de Trabajo;

    Que fueran sorprendidos permaneciendo en el país, sin causa justificada, mayor tiempo que el que tuvieran autorizado por su respectiva visa o permanencia;

    Que estuvieran dedicados a comercio ilícito o hubieran ejecutado actos contrarios a la moral pública o a la salud social o dedicados a la vagancia;

    Que intervengan directa o indirectamente en actividades relacionadas con trata de blancas, narcotráfico, terrorismo, comercio o tenencia de armas, falsificación de moneda o aquellos que encubran o protejan a quienes estuvieran dedicados a ellas aún cuando las sentencias condenatorias no determinen su expulsión;

    Que hubieran defraudado en cualquier forma al Tesoro General de la Nación o a Instituciones del Estado;

    Que hubieran cometido delitos que merezcan pena privativa de libertad mayor a seis meses o condenados por quiebra fraudulenta, aún cuando las sentencias respectivas no determinen su expulsión;

    Que intervengan en cualquier forma en política interna o de dirección sindical o inciten por cualquier medio a la alteración del orden social, político o de las organizaciones sindicales. Que se incorporen a asociaciones que tengan directa o indirectamente fines políticos. Que intervengan en la organización o dirección de desfiles, asambleas o cualquier clase de manifestaciones públicas de carácter político o contrarias a las decisiones del Supremo Gobierno o que efectúen declaraciones o publicaciones en el mismo sentido u ofensivas a las instituciones y/o autoridades nacionales. Que inciten de alguna manera al desobedecimiento a las leyes de la República o a las autoridades legalmente constituidas;

    Bueno, yo también exijo reciprocidad con Bolivia.

    • Abel B. dice:

      Está confundido, Alcides. Lo que Ud. necesita es que aquí se ponga una ley como la que nos cuenta, para los ARGENTINOS. Especialmente si son peronistas, son mucho más peligrosos

    • Silenoz dice:

      Yo estoy de acuerdo con la expulsión de los inmigrantes que hacen todas esas hdputeces….

      Podemos empezar con éste

      Y con éste

      Y por qué no con este otro

      ¿’tas de acuerdo peludón? ja ja…

      • ricardo ramirez dice:

        ratazzi es argentino por mas que hable como hable , si va a correr a alguien investigue bien primero

  3. Daniel Eduardo Arias dice:

    Sé que Abel no cree mucho en el cambio climático, pero pese a su escepticismo, ya es una fuerza decisiva en las olas migratorias mundiales.

    Creo que una parte de los emigrantes que se caminan desde el Sahel hasta el Maghreb para librarse a la mar están escapando del avance del Sahara sobre el Sahel. Por supuesto, esto dispara o al menos agrava tensiones étnicas, religiosas y conflictos regionales entre países o entre sus provincias, y el periodismo se queda con la versión de los emigrados de guerra.

    Pero si uno mira cómo van cambiando las temperaturas y lluvias promedio en esa zona del planeta descubre cosas más profundas que Boko Haram. Me gustaría saber los datos y opiniones de Mármora al respecto.

    Aquí el cambio climático hizo crecer la Pampa Húmeda a expensas de la Pampa Seca, lo que volvió aptas para la agricultura tierras que en los ’60 eran sólo de ganadería.

    Lo que registró el periodismo y queda en la historia es que se expandió la soja y empezamos a ser proveedores de China. Con las isohietas y las isotermas de los ’60 no habría sido posible, me parece.

    Y en la Pampa Húmeda los ciclos de sequía-inundación se dispararon en velocidad e intensidad en toda la ecorregión y contribuyeron -ignoro hasta qué punto- a la quiebra de pequeños productores, así como la aparición de dueños ausentes y la concentración de tierras en manos de contratistas no propietarios. Esto, a su vez, aceleró la mecanización productiva y terminó con el trabajo de centenares de miles de peones… que emigraron a las megalópolis pampeanas.

    La gente se queda con la visión de superficie: China-soja-nuevo modelo agrícola-migraciones. Se les pianta que el clima está variando a lo bestia desde comienzos de los ’70.

    Los porteños dejamos de usar sobretodo en invierno más o menos en los ’80, al mismo tiempo que desaparecían las vacas de la Pampa Húmeda, empujadas por la soja hacia las tierras marginales de la Pampa Seca o el Chaco Semiárido. Somos una población tan urbana, los argentos, que no tenemos el más mínimo registro de las fuerzas naturales, y de cómo nos cambian.

    La Llanura Chaqueña ha sido desde 1930 la ecorregión más expulsiva de argentinos, la verdadera fábrica de nuestras primeras villamiserias, el gran “feeder” de morochos del interior que acamparon alrededor de Córdoba, Rosario y el AMBA. Una fábrica de peronismo, por decirlo al modo de Abel.

    El clima -que es monzónico y con estación seca ahora exacerbada- está complicando las cosas, y la zona empieza a estar verdaderamente arbustizada y despoblada. Estoy hablando de 60 millones de hectáreas donde antes había gente joven, vacas y quebracho, y ahora sólo chios y viejos, chivos y fabricación de carbón. No es chiste.

    Otra fuerza climática que debe estar operando sobre migraciones internas es la disminución de nieves y lluvias sobre la región cuyana y la del Comahue. Un impacto claro en los últimos 20 años es la agudización de conflictos por el uso del agua entre provincias (la Pampa vs. Mendoza por el río Atuel), y la producción hidroeléctrica a la baja en las represas mendocinas y las del Alto Valle.

    Esto está quitándole fuerza a la industrialización de ambas regiones, que entre los ’60 y los ’80 fue muy grande: ambas eran grandes atractores de inmigrantes internos. Y va agravando la crisis eléctrica en ambas zonas y en la región media del país.

    ¿Qué data tiene Mármora de esto? Si la tiene, por favor, que publique más seguido. Chapeau!

    Muy bueno su hallazgo de que la ola anti-boliviana de 1991 fue el intento de la Siemens y “del Calos” de hacer un negocio “nesario”. En su momento no pude unir la línea de puntos.

    20 mil kilómetros de murallas nuevas… qué negocio.

    • claudia dice:

      Como siempre, harto inteligente, Daniel.
      Algunos países como Brasil comprendieron este ciclo nuevo de aguas y se largaron a manijear razas mixtas como el super cebú (mezcla de cebú y vaca rubia gallega), un bicho gigante, gordo y bien cárnico pero con capacidad de sobrevivir agua hasta las verijas. Más tímidos y menos publicitados, ganaderos locales ensayaron los búfalos en la frontera centro-norte argentina (no sé en qué quedaron tales emprendimientos).
      La avanzada de silos-bolsa habrá de ser revista, también, dada la imposibilidad de conservar esos granos en condiciones de inundaciones crecientes o de incendios desatados por veranos cada vez más tórridos. Y la ausencia casi total de marcadores hidrográficos regulares, cuyo número mermó sin reemplazo alguno, no hace sino revelar una miopía estatal y empresarial catastrófica. Digamos que el agro se ha tecnificado y ha aprendido el arte financiero de la mano de los “futuros”, pero ha perdido la capacidad de teorizar sobre el contexto general de su actividad, el clima. Y como nuestras clases políticas mantienen la tradición en subvencionar supuestas excepcionalidades climáticas (orque no las asimilan como regularidad), los cambios para repensar los continentes de la actividad agropecuaria, no despiertan. La Historia solía acudir a la geografía económica para explicar muchos de sus ciclos pero esa práctica parece haberse perdido bajo el auge de los commodities.
      Hace 70.000 años las migraciones respondieron a desórdenes climáticos y nadie discute ese hecho pero persiste en los contemporáneos una confusión que paraliza: Cambio Climático (un ciclo periódico y extenso) vs. Calentamiento Global (una fase reduccionista que muchos dicen nació como caracterización político-comercial desde los países centrales – qué son los bonos de carbono sino otro intangible para la timba -). Calentamiento Global que, respecto del Cambio Climático , podría verse de otra forma: como un interestadial cálido entre períodos glaciares (teorización clarividente de Milankovic, constatada en los 60 por nuevas mediciones tecnológicamente disponibles). El Cambio Climático ha estado ausente de las agendas políticas nacionales, aún cuando ya la meteorología nacional del año 74 pronosticaba un futuro subtropical para nosotros.
      Por otra parte, la “gobernanza” mundial en manos de los gigantes, en el contexto climático que postula Daniel y mucha otra gente sensata, no deja de ser un chiste vehementista, realmente. Saludos.

    • Abel B. dice:

      Una breve corrección, Daniel, Yo creo, estoy convencido del cambio climático. Existe desde que hay clima; unos 4 mil millones de años, por lo menos.

      Lo que me despierta dudas, es el relato simplificado, para la divulgación periodística, del cambio climático.

      En cuanto a los meteorólogos, nos deben todavía modelos con una razonable capacidad de predicción hacia adelante y HACIA ATRÁS. Es decir, que esos modelos, ajustados cronológicamente, coincidan con los registros de clima históricos.

      No pido que me digan si va a llover el fin de semana, entendeme. Y menos todavía el ciclo de lluvias del 2020 al 2030. La teoría del caos es terminante.

      Pero sí un modelo que prediga una serie estadística de temperaturas máximas y mínimas que coincida, más o menos, con los registros. Eso falta, todavía.

      (Ah, Claudia: El cebú se desarrolló en el Cono Sur primero en Corrientes. Lo que los brasileños hicieron es descifrar el genoma para mejorar la calidad de la carne. Nosotros nos aferramos a la Hereford para los asados)

      Abrazo

      • claudia dice:

        Estimado Abel: claro que el cebú es antiguo (de hecho, en los 60 me obligaban a comer horripilantes guisos de riñón de cebú, en Misiones) pero el super cebú, coincidimos, es un desarrollo brasileño relativamente reciente; supe ver un documental bastante interesante respecto de su cruza con rubia gallega (cuando pisé mi tierra nuevamente me interné en el Canal Rural a tiempo completo por 3 meses consecutivos – necesitaba saber de qué hablaba mi gente porque me resultaban ininteligibles -).
        Y en cuanto a relatos del Cambio Climático, hay bastante información científica fidedigna acerca de él, desde hace mucho (mi vieja lo estudiaba en Arqueología y por ello recuerdo que desde el 74 se teorizaba una probable evolución argentina hacia el clima subtropical); el problema es que esa información deja enana nuestra fascinación antropocéntrica. Si se enseñaran tempranamente los ciclos de Milankovic se comprendería la mecánica astrofísica que converge para el surgimiento de las glaciaciones y no confundiríamos interestadiales con apocalipsis térmicos. Saludos con mucho “muuu”.

    • Mariano T. dice:

      El camino de Argentina y Brasil respecto a los cebúes fue muy diferente.
      Ambos países salen de la matriz del ganado criollo descendiente del español. En Argentina tenía buena adaptación pero mala calidad de carne, en Brasil ni siquiera tenía una buena adaptación.
      En Brasil el ingreso de índicos empezó en la segunda parte del siglo 19, junto con el ingreso de británicos y europeos en Argentina. Ellos traían el Nelore de la India y se usó a escala nacional. En Argentina se usaron los europeos, con enorme éxito, a nivel pampeano.
      En el sur de EEUU, empezó en esa época un proceso de importación y mejoramiento, desde la India y Brasil.
      Argentina perfeccionó las razas europeas(sobre todo británicas), y expandió su uso desde la Patagonia hasta una inasible frontera norte, más allá de la cual no funcionaban. Se había encontrado el límite y algo había que hacer. Estamos hablando de los 1950-1960.
      Mientras en Brasil el Nelore con poco mejoramiento se había transformado en hegemónico. Y en el Sur de EEUU se había desarrollado la primer raza sintética yanki: El Brahman. Muy superior productivamente al cebú original.
      Argentina cortó pasos, y empezó a traer directamente Brahman (y alguna otra raza) directamente desde EEUU en los 60.
      Ahí recién empezó la introduccción de la ganadería “moderna” en el Norte. Con sus idas y vueltas, por supuesto, debidas al ciclo ganadero y la distintas políticas oficiales.
      En los 70 y 80 se empezaron a difundir las cruzas, hechas localmente, de Brahman con Angus y Hereford (Brangus y Braford), que son las que dominan actualmente.
      Mientras, en Brasil el Embrapa (el INTA de ellos) empieza a desarrollar tecnología específica de ganadería tropical, y empieza el sueño de Brasil de ser el mayor exportador de carne del mundo, lo que lograron tirando 30 años para el mismo lado. Cómo? Tecnología, inversión y desmonte.
      Desde los 90, Argentina, siempre a los tumbos y con corsi y ricorsi, empieza a copiar la tecnología brasilera en producción tropícal, para incorporarla al mejor trabajo genético que se había hecho acá.
      Hoy en norte es el futuro de la ganadería argentina de exportación, mientras en la región pampeana va a predominar el mercado interno.
      El Norte casi no sufrió el vaquicidio de 2007-2010. Y llega más entero a la época post-Moreno.
      Una ganadería subtropical con manija puede ayudar mucho a restablecer el equilibrio en muchos suelos erróneamnte desmontados para soja, poroto o algodón en NEA y NOA.

      • claudia dice:

        Qué buen aporte, Mariano, se agradece.El tema, como siempre, es la “manija” gubernamental para tales desarrollos. Y es evidente la ausencia de planes estratégicos de largo alcance. ¿Sabés qué pasó con los búfalos? Yo les perdí la pista en el en 2005, cuando ya no dispuse de tiempo para los programas del Canal Rural.
        De la Santa Fe de los 60 recuerdo que en un cenagal , entre Elortondo y Villa Cañás, el King Ranch (emprendimiento norteamericano del cual al principio de mofaban los lugareños por haberse instalado en zonas de guadales), los yanquis hicieron recambio completo de 60 cm de suelo con máquinas de dos pisos de alto y uñas de tungsteno (la empresa para la cual trabajaba mi padre les vendía los electrodos y comenzó a preguntarse el por qué de tan importante demanda en una estancia; solo a escondidas y por gracia de un peón pudieron observar esas moles de maquinaria que los norteamericanos guardaban con celo de ojos ajenos – en Tucumán se construyó un modelito en miniatura que ni el INTI quiso patrocinar, qué pena -). Todo para promover su verdadero objetivo: cruzar Santa Gertrudis con Brahman. El resultado no fue bueno pues la alzada de los bichos no pudo con los rastrojos tan típicos de nuestro campo.

      • claudia dice:

        Corrijo: dije alzada, nada que ver. Se trataba de que los testículos del animal quedaban muy bajos, a tiro de infecciones y rastrojos.

  4. Voces dice:

    Excelente artículo Abel.

  5. guillermo p dice:

    ¿Notaron que el que escribe la “carta abierta de un argentino radicado en Bolivia” reconoce ser empleado de Siemens?.

    http://www.jujuyaldia.com.ar/2011/04/13/carta-abierta-de-un-argentino-en-bolivia/

  6. Mariano T. dice:

    No tenemos un problema migratorio por dos motivos:
    1) La mayoría de los inmigrantes viene a trabajar, y si busca encuentra trabajo. (ojo, no es poco que recibamos gente para trabajar, muy pocos países lo hacen)
    2)La gente lo sabe, y salvo excepciones los banca.
    Lo que puede cambiar para peor este consenso es que los extranjeros sean identificados con el delito y la legalidad, y sobre todo con el delito organizado.
    Por eso, y para que sigamos siendo un país receptor, es necesario que se controlen los antecedentes de los inmigrantes, y se aceiten los mecanismos para expulsar a los que delinquen.

  7. victorlustig dice:

    volviendo al articulo, no hay datos, ergo, solo discutiremos pareceres, lo cual es inutil, muchos tenemos pensamientos diferentes en esto, vivencias distintas, etc.
    cuando haya datos ciertos y origenes de esos datos ciertos, se podra discutir algo,
    esto es mi parecer, el articulo es muy rive gauche, pero, mi parecer nomas

  8. Daniel Eduardo Arias dice:

    Salió un montón de asuntos sobre producción ganadera de los que no tenía idea. Gracias, Claudia por la info sobre el super-cebú. Ahora sé de adónde salieron estos animales gigantes. Cebú y rubia gallega, jamás lo habría creido.

    Yo pensaba que los habían traído del planeta Venus tal cual lo imaginaban los astrónomos en las décadas del ’40 y ’50, un sitio lluvioso, tórrido y selvático. Ahora sabemos que llueve ácido sulfúrico, la temperatura en la superficie derrite el plomo, y de selvas, nada.

    Nuestras evaluaciones sobre el clima de Venus han variado, y sobre el de la Tierra no me pongo de acuerdo con Abel. Él piensa que el 99% de los climatólogos de nuestro planeta no han logrado juntar buenas bases estadísticas los más de dos siglos de registros climáticos mundiales de los ingleses, que tenían flota y colonias sobre todo el mundo, más la data indirecta que agrega la paleoclimatología de prácticamente todo el holoceno.

    ¿Una conspiración? Por alguna causa, todos estos miles de científicos que estudian tendencias largas (no son meteorólogos, son climatólogos) han decidido ponerse de acuerdo para predecir que en el siglo XXI vamos de un aumento promedio de 2 grados Celsius (desastroso para la economía humana), y eso si hacemos todo lo mejor posible, de 4 grados (una catástrofe geopolítica) si seguimos con el “business as usual”, y de 6 grados si realmente jodemos aún más las cosas con la libre emisión de gases invernadero.

    La teoría del caos te impide saber con certeza si va a llover en Berazategui el miércoles 25/01/17, de acuerdo. Pero la climatología estudia fenómenos a escala temporal y geográfica mucho mayor, y ahí los baches y lomos de burro estadísticos tienden a aplanarse, Jefe Abel, y lo que se ve son las rampas. La que tenemos delante (al menos desde hace 50 años, detrás también) va para arriba, y es bien empinada.

    ¿No son demasiados científicos y no es suficiente el riesgo como para que nos tomemos la cosa en serio? Hemos aprendido a aceptar algunos riesgos, como especie, a conciencia y con ganancia. Fijate vos que en vida nuestra se pudo -casi- desterrar la poliomielitis con una vacuna a virus vivo como la Sabin. Al ser mucho más barata y oral, era muy fácil de usarla para la extinción rápida de pandemias, aunque jamás te ibas a sacar el margen razonable de duda científica de estar inoculando la enfermedad a pibes sanos. Cosa que terminó siendo cierta… en un porcentaje muy bajo de casos. Peor aún, las heces de algunos vacunados con Sabin tienen virus resistentes que pueden contagiarle la enfermedad a otros pibes vacunados con la Sabin. Y ese margen impone un límite: la polio sigue existiendo, aunque muy por debajo de sus niveles de pandemia bíblica de los ’50. ¿Vos te acordás de lo que fue el nivel de terror que generó la polio en 1956, en Argentina?

    Y la polio sigue existiendo en parte porque la inoculamos. Hasta que surja algo mejor que la Sabin, al menos.

    Pero había que actuar. Y algo ganamos. “There ain’t such a thing as a free lunch”, como decimos en Villa Urquiza.

    ¿Vos pensás acaso que si nos metemos en serio contra la emisión de carbono fósil entramos en recesión? Acabo de leer en el NY Times un artículo que predice que las centrales nucleares americanas, jaqueadas por el alto costo del kilovatio/hora, van en un rumbo de cierre tan rápido que de las 99 operativas hoy, en 2050 van a quedar no muchas más de 60. Lo cual es una cagada no sólo para los climatólogos sino para varios gobernadores estaduales, porque una central nuclear de 1000 megavatios normalmente emplea a 1000 ñatos bien pagos, mientras que una equivalente de ciclos combinados de gas apenas emplea a 12. Razón por la cual hay estados, como el de NY, que quieren subvencionarlas para no perder una fuente de empleo calificado en el campo (las centrales americanas suelen estar fuera de las ciudades).

    Por lo demás, el “boom” de ciclos combinados que hoy se ve en los USA aquí ya lo sufrimos en épocas del Calos, y con las exportaciones a Chile contribuyó a dejarnos sin gas convencional. El boom americano, en cambio, está empujado por el “fracking”, que deprimió 45% el precio del gas en apenas 10 años. Lo que pasa es que con el fracking contaminás bastante agua, unas mil veces más en volumen que en explotación convencional, y los campos quedan depletados de gas en un par de décadas. Amén de que, por supuesto, la contribución del fracking al calentamiento global es enorme, y la de la energía nuclear es apenas medible.

    Y estoy hablando de nuestros efectos antrópicos sobre el clima, porque de acuerdo a los ciclos de Milankovic, entre los 70 y 80 deberíamos haber iniciado una pendiente térmica suave rumbo a una próxima glaciación, a suceder en unos miles de años.

    Pero los termómetros dicen que está sucediendo lo contrario, con un punto de inflexión clarísimo en 1970, año pivot.

    Y esto, para nuestro mal, no desmiente para nada a Milankovic, tipo al cual respeto tanto como Claudia o Abel. No quiero pecar de antropocéntrico, pero si la atmósfera se está recalentando pese a una fuerza cósmica de resonancia orbital operante y que tiende a enfriarla, entonces es que un vulgar efecto antrópico nada oculto y con base en el carbono fósil le está ganando la pulseada a Newton. ¡Epa!

    Somos una fuerza cósmica, al menos aquí en nuestro pequeño e ineluctable planetita.

    Es un poco aterrador, pero no me extraña. A comienzos del siglo XX éramos apenas 1800 millones. Hoy somos 7500 humanos, manejamos cantidades de energía y materiales que habrían asombrado a nuestros bisabuelos, y generamos una cantidad monstruosa de impactos. De los cuales hemos cobrado cierta conciencia y hace demasiado poco, aunque son de acción bastante rápida. Los térmicos y pluviales, en particular. Acción mucho más rápida que nuestra capacidad de respuesta política, como especie. ¿Hay que esperar el modelo perfecto, Abel, para hacer algo?

    Gracias al super-cebú, que no viene de Venus, los primos brasileños hoy tienen el mayor rodeo cárnico del mundo, y hasta festivales de doma de toros al estilo texano. Lo que tienen cada vez menos es selva amazónica. Tampoco la tenemos nosotros, los argentos, porque ese ecosistema es una fábrica de lluvias estacionales no sólo para los brasucas sino para buena parte del subcontinente. Pero qué bifes… mientras les dure el agua.

    No tenía idea, Mariano T, de que el NEA (¿y acaso el NOA’) van a ser nuestra reserva de exportación de carne. Sí puedo comproba que tenés razón en tu diagnóstico de la Región Centro. Lo veo -e incluso lo huelo- cada vez que voy en auto y cruzo las Pampas Seca, Húmeda o algún cacho de llanura chaqueña: feedlots por todos lados, que producen la carne gomosa y pedorra que morfamos los argentos del montón. Vacas criadas como pollos en donde el suelo es más fértil y grueso, las lluvias relativamente parejas y el subsuelo tiene algún acuífero posta, y los dueños fabrican (eso no es cultivar) soja. Y maíz, si tienen ganas de conservar un poco la capa fértil.

    ¿De modo, Mariano, T, que los únicos terneros y novillos con una vida relativamente feliz, salvo quizás las última semana, van a ser Brangus o Brahman y vivir en el Norte? Todo lo que me enseñaron de geografía en la primaria ya no sirve.

    I’m fucked!

    Silenoz, me hizo reir mucho con su respuesta con imágenes a las palabras de Alcides Acevedo.

    Un lujo, este blog. Y pensar que Mármora nos quería hacer charlar sobre migraciones.

    • Mariano T. dice:

      La carne de esos corrales es la que los argentinos eligen pagar más cara cada semana en las góndolas.
      Y gran parte se refiere a un parámetro con muy poco valor alimenticio: El consumidor quiere grasa blanca, que es casi imposible obtener con los medios tradicionales.
      Si quiere carne “a la antigua”, busque grasa amarilla, con los carotenos del pasto.

  9. claudia dice:

    Ante todo gracias por el retruque con humor, Daniel. En estos tiempos de pesadumbre política, es un lujo.
    Por supuesto, nadie puede desconocer la incidencia directa de la industria humana en la modificación ambiental presente. El problema es que no cierra esto de lograr una teoría del Todo suficiente para explicar la fase de perceptible irregularidad en la que está inmerso el planeta. Y dentro de la cuenta larga – cuyas teorizaciones necesariamente descansan sobre el “diario del lunes planetario”- , suceden también eventos excepcionales y cuya aparición en pasados históricos no demasiado lejanos , inclinan a considerar multicausalidades (Mínimos de Maunder, Efecto Carrington, Mega Niños/as).
    Las temperaturas suben, sí. Y las regularidades sísmicas de los más colosales volcanes también se salieron de cronograma geológico y para esto último no tenemos explicación confiable y menos aún, antrópica. Lo que no admite que nos desentendamos de controles sobre producción humana. Porque estos trastornos se plantan frente a la política de hoy mismo que resiste todavía hacer prospección responsable. Y no hablo de emisiones. Sino de alimentos y zonas.
    Lo que intercambiámos sobre ganadería se relacionaba con preguntarnos por las migraciones desde esa óptica alimentaria urgente y sobre las reconversiones productivas encaradas para solucionar ese cambio de escenario climático (sean estas reconversiones honestas, deshonestas o ingenuas). El tema es que estas discusiones puedan plantearse en los niveles resolutivos pertinentes. Pero si en la actualidad ni interesa la soberanía alimentaria de aquello que no ha mutado … el cuadro es más alarmante todavía. Por último, gracias por darme letra para un cuentito de minotauros venusinos. Saludos.

    • Mariano T. dice:

      Por suerte, la Argentina es el país con mayor soberanía alimentaria del planeta tierra. Si cerraran las fronteras, solo nos quedaríamos sin café, bananas y cacao. Pero con una montaña de morfi con la que no sabríamos que hacer.

  10. ricardo ramirez dice:

    La mayoria de los que viven en las villas son extranjeros , esperemos que algun dia llegue alguien que ponga el asunto sobre la mesa y haga algo. Una pena que Pichetto no llega ni ahi a presidente sino con gusto lo votaba si prometia expulsar boliguayos

    http://www.ambito.com/787395-el-53-de-los-habitantes-de-la-villa-31-son-extranjeros

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