El populismo y Goldman Sachs

steven-mnuchin

Raúl C, un apreciado y frecuente comentarista del blog, acercó hace pocos días un artículo de un periodista yanqui, Paul Waldman, traducido por la publicación Sin Permiso. Es una feroz, y bien informada, denuncia del falso “populismo” de Donald Trump.

Me parece que la información que vuelca merece ser más conocida, y por eso lo subo en este posteo. Creo también que merece ser examinada con algún cuidado, y por eso agrego mi comentario al final.

Donald Trump ha designado a Steven Mnuchin — anterior “partner” de Goldman Sachs y gestor de “hedge funds” —para que sea su Secretario del Tesoro, cumpliendo con su repetida promesa de luchar contra Wall Street y los poderes fácticos en nombre del hombre común.  

Así que ¿podemos dejar de fingir que el “populismo” de la campaña de Trump fuera otra cosa que un engaño más?  

No se trata sólo del próximo secretario del Tesoro. Mnuchin delineó su plan, en la emisora CNBC, para la economía del país, plan que se centraría en la gente.

“Nuestra prioridad número uno es la reforma fiscal”, declaró. “Creemos que recortar los impuestos a las empresas traerá aparejado un enorme crecimiento económico y que disfrutaremos así de una enorme renta personal, de modo que los ingresos vayan a compensar a la otra parte”.

¡Por fin una administración republicana que cree en el poder milagroso de los recortes fiscales a las empresas y los ricos! Sólo con que George W. Bush hubiera sabido esto, habríamos tenido un crecimiento espectacular a lo largo de la primera década del 2000 y la Gran Recesión nunca se habría producido. Ah, pero un momento…si este es justamente el programa económico que siguió Bush con efectos tan desastrosos.

De hecho, Mnuchin tiene una conexión directa con la recesión: mientras se iba extendiendo, él y otros inversores compraban IndyMac, que proporcionaba el tipo de inestables hipotecas que alimentaron la crisis. Después de ejecutar las de miles de propietarios de viviendas, Mnuchin y sus socios vendieron la empresa y ganaron miles de millones. Así es cómo lo describe Ben Walsh:

“La adquisición de IndyMac por parte de Steven Mnuchin es una historia que resume  todo lo que los norteamericanos han llegado a odiar sobre cómo se permitió que se desarrollara la crisis financiera: el pánico de la gente corriente, los inversores bien informados que se echan encima, las garantías del Gobierno que salvaban bancos pero no trataban de que la gente conservara su casa, un inteligente cambio de imagen, la desenfrenada ejecución de hipotecas y los miles de millones de beneficios”.

El de Mnuchin no es, sin embargo, más que uno de los nombramientos, ¿verdad? Bueno, Trump también acaba de anunciar que su secretario de comercio será Wilbur Ross, un multimillonario inversor de capital de riesgo. Y su ministra de Educación será Betsy DeVos, una multimillonaria que se opone a las escuelas públicas. Y su secretario de Transportes será Elaine Chao, que trabajó en los gobiernos de los dos Bush y está casada con el líder de la mayoría [republicana] en el Senado, Mitch McConnell (senador por Kentucky.). Antes de entrar en política, Chao era banquera y, de acuerdo con la revista digital Politico, “ganó como mínimo 1.074.826 dólares gracias a su presencia en juntas directivas en 2015, según figura en los registros públicos”. Trump está considerando supuestamente al presidente de Goldman Sachs, Gary Cohn, para que sea su director presupuestario [finalmente escogió a Mick Mulvaney, un “halcón” procedente de Carolina del Sur]. “Es el [gabinete] más conservador desde Reagan”, dice un partidario de la economía de oferta, y bien puede ser que se quede corto.  

Puede que se acuerden ustedes del anuncio de cierre de campaña de Trump en el que afirmaba: “Nuestro movimiento se centra en substituir un “establishment” fallido y corrupto por un nuevo gobierno controlado por vosotros, el pueblo norteamericano” con imágenes de Wall Street, pilas de dinero, financieros como George Soros y otros símbolos del poder y la riqueza establecidos. “Es una estructura de poder global”, continuaba, “que es responsable de las decisiones económicas que han sido un robo a nuestra clase trabajadora, han despojado a nuestro país de su riqueza y han puesto ese dinero en los bolsillos de grandes empresas y de entidades políticas”.

De manera que con el fin de enfrentarse a esa estructura de poder global, Trump va contratando a un grupo de multimillonarios y magnates de Wall Street, recortando impuestos a las grandes empresas y los ricos, achicando la vigilancia regulatoria sobre Wall Street y ofreciendo un plan de infraestructuras que consiste principalmente en exenciones fiscales a las grandes empresas con el fin de animarlas a construir proyectos para los que luego habremos de pagar peaje si queremos utilizarlos.  

Sin embargo, persiste el mito del Trump populista. Stephen Moore, asesor económico de Trump y acaso el defensor principal en el partido de la economía de “derrame” [de “escurrido” de los beneficios hacia abajo], proclamó no hace mucho: “Igual que Reagan convirtió al Partido Republicano en un partido conservador, Trump lo ha convertido en un partido populista de clase trabajadora”. Sus viajes al Rust Belt [“cinturón de herrumbre” industrial del Medio Oeste ] con Trump, testimoniaba Moore, le hicieron darse cuenta de cuánta ayuda necesita la clase trabajadora. Y tiene la intención de ayudar a Trump a proporcionar esa ayuda…en forma, por supuesto, de exenciones fiscales para los ricos y las grandes empresas. Qué historia tan reconfortante.

Los republicanos han luchado siempre con la disyuntiva que presenta su ideología económica, que presume que resulta difícil conseguir el apoyo de la mayoría para un conjunto de políticas cuya finalidad consiste en derramar beneficios sobre una reducida parte de la población. Cuando argumentan sobre ella explícitamente utilizan una suerte de redirección retórica, afirmando que recortarles los impuestos a los ricos no tiene en absoluto que ver con los ricos sino que es algo que se realiza con el propósito de ayudar a la clase media e incluso a los pobres. Los ricos mismos son únicamente un vehículo para alcanzar tan noble fin, aceptando de modo desinteresado la generosidad del gobierno en nombre de sus inferiores.

No hace falta decir que no hay mucha gente a la que se pueda convencer con este argumento. De manera que para compensarlo, los republicanos han complementado la defensa de su caso económico con un menú de cuestiones sociales gracias al cual pueden demonizar a sus oponentes. Esos demócratas odian a Norteamérica, dicen los republicanos, son débiles, no aman a Dios igual que tú, quieren quitarte las armas, quieren obligar a tus hijos a que se hagan abortos gay. Y con bastante frecuencia, ha funcionado.

Trump dijo la mayoría de estas cosas en la campaña de 2016, pero se diría que cumplía el expediente y rellenaba los casilleros para tranquilizar a los conservadores ideológicos de que no tenían nada de qué preocuparse. El verdadero corazón que de su atractivo era una forma diferente de guerra cultural, que se fundamenta en la rabia y el resentimiento por el cambio cultural y el estatus descendente de los varones blancos de clase trabajadora. Con sus ataques a los inmigrantes, a las minorías raciales y a un “establishment” compuesto por políticos de Washington y poderes fácticos económicos, Trump les convenció de que por fin les había llegado su turno: su turno de decir lo que quieran, el turno de que sus intereses pasen a primer plano, el turno de que resuciten sus comunidades y recuperen su orgullo.  

Pero hoy Trump anda llenando su administración con, adivinen qué, políticos de Washington y representantes de los poderes fácticos de la economía cuyas máximas prioridades son los recortes de impuestos, la desregulación y la destrucción de la red de seguridad, incluyendo la privatización de Medicare. La idea de que trabajarán para servir a los intereses de la clase trabajadora es un chiste. Sin embargo, es un chiste que la gente sigue contando, de algún modo, con cara seria“.

En realidad, es evidente y visible -salvo para los que tienen una gran capacidad de engañarse a sí mismos- que Donald Trump pertenece a esa élite de los Super Ricos que forma la Nueva Clase Global. Que, a través de los mecanismos financieros que manejan sus fondos, son, como colectivo, el elemento decisivo de la economía del planeta (¿todavía?). Sólo el Estado estadounidense y el chino manejan un poder económico comparable. Y, como el uso de esos recursos estatales está más condicionado por las necesidades políticas (gobernar y conservar el poder, por ejemplo), estimo que hoy están en un segundo lugar. Lo siento, don Frank Underwood, pero creo que es así.

En el caso personal del Donald, es también evidente y visible que el tipo disfruta de su poder y de mostrarlo. Ni siquiera, como su colega europeo George Soros, siente la necesidad de mostrar preocupación por los derechos humanos y la paz mundial. Eso sí, probablemente es un norteamericano patriota, lo que no puede decirse de sus émulos menores en nuestros países. Lo cierto es que ha querido ser Presidente, y lo consiguió.

Y no es sorprendente que se rodee de la gente de su mundo, y que se maneje según sus códigos. Entonces, lo único que me hace ruido de la nota de Paul Waldman es que no menciona la alternativa. Porque el otro candidato -al que su diario, el Washington Post, apoyaba en la elección que ganó Trump no era Hugo Chávez, León Trotsky, ni siquiera Bernie Sanders. Era Hillary Clinton, de un partido y de un gobierno que “permitió que se desarrollara la crisis financiera: el pánico de la gente corriente, los inversores bien informados … etc., etc.”.

He comentado muchas veces en el blog que el Partido Demócrata mantiene las mejores relaciones con Wall Street y las instituciones financieras de la Costa Este. Sus diferencias, reales, con el Partido Republicano, hasta con el Tea Party, son sobre todo culturales. Importantes para la sociedad norteamericana. No tanto para nosotros.

El viejo consejo es “Para conocer a un cojo, lo mejor es verlo andar“. Trump asume el otro viernes, pero ya comenzó a andar, en (tosesita modesta) las redes sociales. A través de Twitter amenazó a Toyota y a Fiat con imponer aranceles especiales a sus productos si no invertían en Estados Unidos. Y las dos transnacionales se rindieron.

Este tipo de cosas entre nosotros solo las hacía en los últimos tiempos Guillermo Moreno. Por lo que era debidamente demonizado como un tirano brutal y torpe, que no entendía la sabia lógica de los mercados. Cualquiera sea el resultado final ¿se dan cuenta que estos métodos han sido legitimados? Si los usa el Presidente de los Estados Unidos…

Resumen: No estoy juzgando a Donald Trump, y no me interesa hacerlo. Lo que recomiendo a mis compatriotas, en particular a los politizados, es que la pregunta que deben hacerse sobre un personaje en la política internacional no es si es un fiel lector de las encíclicas de Francisco, o de los ensayos de García Linera. La pregunta que vale la pena es si perjudica o favorece los intereses de nuestro país, y qué podemos hacer en cada caso.

Pensándolo bien, esa podría ser la pregunta en la política local, también.

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29 Responses to El populismo y Goldman Sachs

  1. Charrua dice:

    “Era Hillary Clinton, de un partido y de un gobierno que “permitió que se desarrollara la crisis financiera”

    La crisis financiera fue en el 2008; que yo sepa, en ese entonces gobernaba Bush Jr.
    Es cierto que los demócratas tienen (o mejor dicho, tenían) buenas relaciones con Wall Street pero también es cierto que Obama era, para muchos CEOs del sector, poco menos que el demonio.
    Sobre la política industrial a base de tweets, qué quiere que le diga… cuando vea subir el empleo en el sector industrial, lo creeré.

    En lo referente a nosotros, no vendemos tanto a los USA, en realidad, aunque las políticas proteccionistas no suelen ser amigas nuestras. Bueno, los nacionalistas de derecha no lo son, en general.

    • Abel B. dice:

      Charrúa, mi hábito es no meterme en las discusiones en la columna de coments. “Los blogueros hablan por sus posts”.

      Pero Ud. es un tipo inteligente y comenta poco. Y en este caso, interpreta mal lo que digo.

      No me interesa tanto el tema del manejo de la Crisis. Apunto que el salvataje a los bancos, y el no salvataje de los deudores, continuaron y aumentaron en la presidencia Obama. Que Barack podría decirle a los CEOs, como Néstor, “Miren lo que hago, no lo que digo”: Pero esos CEOs no lo necesitaban. Aportaron mucho a la campaña de Hillary. Igual, no es el punto del posteo.

      Tampoco me preocupa mucho si el empleo industrial norteamericano sube o no. No soy norteamericano.

      Lo que me interesa es que el presidente electo presionó públicamente a compañías internacionales para que no inviertan afuera y den empleo en el país de él.

      Me parece un buen ejemplo para nosotros, qué quiere que le diga.

      Abrazo

      • Charrua dice:

        Entiendo su punto, pero lo que trataba de decir es que la visión Hillary=Wall Street no era acertada.
        Después de todo, Hillary no iba a hacer un gobierno TAN distinto del de Obama ( y Wall Street no lo quería mucho). Es más, con la presión de gente como Sanders y Warren, es posible que hubiera sido más severa todavia.
        La constante en la vida política de Hillary fue que nunca estaba lejos de lo que marcaba la mayoría del partido, para bien o para mal.
        En cuanto al empleo industrial, para mí el tema es que por cada compañia que cede ante el anaranjado, capaz que hay dos que dicen “uy, mejor ni nos metamos ahí que después hay lío”.
        La única manera de evaluar si el metódo Moreno/Trump funciona es ver los resultados, es decir, la evolución del empleo en el sector.

      • Norberto dice:

        Cuando se leen los nexos entre ambos General Attorney, Eric Holder y Loretta Linch y Wall Street, sin contar con las políticas de rescate a que hace referencia el Gran Jefe e instrumentadas durante toda la administración Obama por los Treasure Secretary, según entiendo, al igual que en toda la política utilizada con el DAESH, ese Presidente y su Gabinete siempre ha puesto el huevo en un lugar y cacareado en otro.
        Nunca menos y abrazos

  2. Raúl C. dice:

    Abel:
    Agradezco la mención.
    Coincido con su caracterización de las diferencias entre republicanos y demócratas.

    “La pregunta que vale la pena es si perjudica o favorece los intereses de nuestro país, y qué podemos hacer en cada caso.”
    Es una pregunta peronista, sin duda…
    Sin ser ‘del palo’, tengo que reconocer que casi nadie más en el mundo político local se hace preguntas así.
    O porque ignoran olímpicamente cómo anda el mundo, o porque firmaron para un club determinado.

  3. Daniel Zulaica dice:

    Abel : la descripción que realiza la nota sobre la estrategia republicana de TRUMP y su incidencia sobre los votantes americanos , tiene una llamativa similitud con el discurso utilizado por CAMBIEMOS para ganar la elección en nuestro país . Disfrazar su verdadero contenido matizandolo con un discurso a oídos bello para los votantes , en nuestro caso ” la república , la unión de los argentinos , la baja de la inflación , la lucha contra la corrupción ” . También es comparable con el relato actual del gobierno para justificar decisiones ..” pienso en todo momento en ustedes ” ,
    ” revolución del trabajo ” , ” la injusticia de subsidiar a jubilados pudientes ” . Se me ocurre preguntarme , y no pensando en los EEUU , por qué este tipo de discurso prendió en nuestro país como para permitir que acceda a las riendas del estado este proyecto demoledor de los intereses mayoritarios . Por ese lado estará la famosa autocrítica ?Los trabajadores americanos ” tenían la manzana rodeada ” … la guerrera Hilary montada en el caballo de las corporaciones o el salto al vacío de TRUMP . No era nuestro caso .

    Abrazo

  4. Silenoz dice:

    Ud sabe que al momento de encontrarme con este nuevo posteo, encontrábame jugando al juego de la copa.. y se me presentó el espíritu de un ancestro del chino Navarro lo cual me produjo la necesidad de hacer autocítica por que ¿cuàntos de los nuestros demonizaron al polemico cro. haciendo de claque a la claque que hoy tilingamente gobierna?…

    Igual para redimirme, prefiero la administraciòn del triunviro Costa .- Kichi – Vanoli…. unos de los pocos que pudieron bajar infla sin hacer mierda todo…

    • victorlustig dice:

      pfffffffffffffffffffffffffffffffffff

      el mejor chiste de la tarde, indudablemente, Axel te pago tod y te doy un besito, Augusto me olvide de la higiene y Vanoli y te empapelo

      Lo cierto es que tuve 2 viajes a Europa baratisimos, le debo agradecer a Axel y cia

      Perdon Abel, se me atraganto el mate

      • Silenoz dice:

        Ja ja ja..

        No te confundas… a mi no me dieron de baja un contratito grasiento como a vos…. Y no me vengas que votaste al tilingo por que Kichi te permitío viajar afuera… con ese nivel de boludez conmigo no lustig conmigo no!…. ja ja..

      • victorlustig dice:

        contratito? no, ese me lo dio de baja Mauricio, me habian contratado en el mismo gobierno que me habia echado de un laburo en blanco, por no ser del proyecto viste, pero, pocos ingenieros viste, eso si, muchos abogados, sociologos, etc,pero ay, no sabian sumar ni sabian que los caños eran redondos.

        Lo divertido es que donde me contrataron escuchaban kici o kirch y escupian casi, del palo eh.

        asi que no te confundas, ideologizados que creen saber la cuadratura del circulo disfrazados como vos conoci muchos en los lugares mas insolitos, Ferrer se te hubiera cagado de risa de leerte.

        Dije gracias a Kici por los viajes, en rigor fueron 4, 2 por cepo y dos por ahorro, besis, asi de bueno era el manejo economico que adorabas tanto (ah sumale uno a NY y otro a Chile)
        Tenes razon deberia haberlo votado a Scioli, viste por que decia ojala que gane Scioli, queria seguir viajando barato

        besis

      • Silenoz dice:

        Sos divertido.. no proyectes tu frustación encima haciendo partícipe a terceros imposibles…. cualunquismo palermitano al palo lo tuyo

        Hay que hacerse cargo…. ¿no te lo enseñaron eso en salita naranja? ja ja…

        ¿y Arbus… y los Qom… y los Mapuches.. y candela?

      • victorlustig dice:

        lo de Ferrer? no, yo afortunadamente lo conoci en persona, lo lei y tuve la oportunidad charlar con el, (obviamente el enseñando) no se vos, sigo pensando que se te cagaria de risa, era un tipo practico, los 70s lo demostraron

        Los otros mencionados, alguno, no valen ni la pena, otros, creen que con el Excel arreglan todo, asi nos fue.

        saluditos

        che, seguis creyendo eso de las maquinas del tano? mmmmmmm

  5. Paula Bach dice:

    Ciertamente tanto la pertenencia de Trump como sus fines son indiscutibles y también parecería ser que -en gran parte al menos- le debe su triunfo al hecho de que del otro lado no estaba “ni siquiera Bernie Sanders”. Esa contradicción, efectivamente, aumenta la exigencia de atender la tensión entre el poder económico “global” y el poder estatal. Coincido también que las negociaciones con las transnacionales automotrices -que estimo serán escabrosas, con acuerdos por empresa, mucha propaganda y en gran cantidad de casos, parciales- son y serán parte importante del terreno de batalla. Faltan pocos días para la asunción de Trump, pero la contradicción entre la forma del poder económico global y el poder polìtico y el “consenso” local, parece que va a mover los hilos durante un largo período próximo, dejo aquí un <a href="http://www.laizquierdadiario.com/Donald-Trump-una-movida-de-la-Fed-la-furia-el-capital-global-y-el-gigante-asiatico” rel=”nofollow”> artículo sobre el tema que escribí hace unos días.

  6. guillermo dice:

    El populismo puede ser tanto de derecha como de izquierda. Se basa fundamentalmente en un liderazgo personalista, para el que las estructuras y restricciones de partido o de gobierno o constitucionales cuentan muchisimo menos que las elecciones o intenciones del lider. Trump nombrando a gente de Goldman Sachs no lo hace menos populista que a Perón palanquear a Lopez Rega.

    • Norberto dice:

      En cambio la banda de delincuentes en el Gobierno parece ser una élite, o algo parecido, tal vez un grupo de estudiantes egresados de un colegio caro que entienden, en su gran ignorancia y soberbia, semejante a Eaton con un grado superior en una de las de la Ivy League, aunque sus chanchullos afloren por docenas a la semana, el último el del administrador de los jugadores de Boca a cargo de la AFI involucrado en las coimas de Odebrecht, eso sí de populistas, tal como Tramp, solo el disfraz.
      Nunca menos y abrazos

      • guillermo dice:

        Norberto, como siempre es tan puntilloso respecto a normas cuando corrige, el colegio es Eton. El resto de su argumento no se a qué viene fuera de criticar al gobierno argentino actual, que no es el tema.

      • Norberto dice:

        Ud saca el tema del populismo como una relación sentimental con un leader, que puede ser de derecha o izquierda, y yo pienso inmediatamente en la relación delictual que une al PRO y sus satélites con sus votantes, los cuales más que de derecha son carne de diván, porque no los mueve los principios de patriotismo y tradición que hacen en esencia a ese pensamiento, sino los de exclusión, revancha, angurria y latrocinio en todas sus formas, tal como transmite el actual Gobierno en sus acciones.
        Entonces, el que parece poner el tema del liderazgo propio de los populismos sobre la mesa es Ud, y yo me encargo de excluir del tema a la estudiantina y su jefe.
        Nunca menos y abrazos

      • guillermo dice:

        La naturaleza/objetivos del populismo, su discurso y relacion con el líder es intrínsica y medular al post, que no lo escribí yo. Trato de atenerme a lo que se debate, cosa que le recomiendo.

    • Jorge dice:

      Comentario cuyo único y exclusivo fin demuestra una cegada obsesión del comentarista, y nada más.

      • guillermo dice:

        Si el tema es el populismo, si sabés de algún ejemplo mas prominente de populismo en Argentina que Perón, avisame por favor, y lo reemplazo. Si se hablara de monarquía absoluta, y yo hubiese citado a ‘L’etat c’est moi’ y Luis XIV, te aseguro que no sería por obsesión sino por relevancia. Fuera de la necesidad casi patológica de descalificar al comentarista en vez de rebatir la opinion con argumentos )actitud desgraciadamente en el ADN de muchos por aquí) no entiendo la relevancia de tu comentario.

    • Alberto dice:

      Creo que si usamos las palabras con el sentido que le da el enemigo, estamos sonados. Quizá es interesante que leas, por ejemplo, a Darío Fo en este link (seguro Raul C. lo leyó, ya que anda dando vuelta por Sin Permiso):

      http://www.sinpermiso.info/textos/populista-y-a-mucha-honra

      donde la palabra populista tiene un muy otro significado.

      • guillermo dice:

        Dario Fo apoya a Beppe Grillo, alguna vez lo escuchaste?

        La esencia de populismo, reflejada en Fo, es convertir la noción de ‘pueblo’, nombre colectivo para una comunidad nacional y todos sus integrantes, en calificación de un sector particular de la población cuyos intereses representa y alienta el líder populista, el sector que lo/la vota, y que pasa a encarnar la totalidad de la comunidad, ‘la nación verdadera’. Cuando Hitler hablaba de ein volk, Marine Le Pen habla de peuple o Cristina Kirchner del pueblo, sus propositos politico/ideologicos son muy distintos, pero el uso de ‘pueblo’ es el mismo, sólo es pueblo y digno de respeto quien me vota, los otros son crapulas, elites corruptas, etc, a excluir/perseguir/eliminar, segun el grado de entusiasmo del lider y sus seguidores, a mas de la anulacion del sistema de controles republicanos . Discurso de Trump, ya que estamos. Te acordás de ‘clear the swamp?’ sobre Washington?Si nombra a gente de Goldman Sachs claramente no tiene problemas con elites, lo que le molesta del swamp es que le hace mas dificil moverse.

        Tener los intereses de los que tienen menos como objetivo politico no es lo mismo que populismo. Allende no era populista, Chavez si.

      • Alberto dice:

        Ah, Guillermo, conoces a Beppe Grillo, que informado que estás!!!. Además, ¿cuál es el problema que Fo apoye a Grillo?. ¿Por eso su opinión no vale?. Que yo sepa, no apoya a Hitler, no?. Típico: hay algo que no me gusta y por lo tanto invalido todo. Ilustrame Guillermo, ilustrame: ¿en qué parte del texto de Fo deducís que lo que él piensa coincide con tu idea de populismo?. ¿Y si en lugar de intentar dar lecciones, que nadie te pide, te bajás del caballo y lees un poco?.

    • acass dice:

      Con la definicion que diste, Stalin es populista. Hay que dejarse de joder con el personalismo y el salto de la democracia, es una definicion liberal del populismo.

      • guillermo dice:

        Y cual es la definicion no liberal de populismo que lo haria solo de izquierda, nunca de derecha?

    • Juan el Bautismo dice:

      hay que dejarse de joder con los desquiciados. O si se va a joder con desquiciados no tratarlo como si fuera normal.
      Homeopaticamente, claro.
      Si te agarras con 7 o mas desquiciados de cada 10, no tenes vida. Mejor anda hacete una vida.
      Pero si te agarras con menos de 3 de cada 10, querido, vos no sos populista, no sos peronista, sos un gil perdonavida nefasto para cualquier movimiento de masas. Asi de simple

      • guillermo dice:

        Lo unico que me sorprende de tu comentario es ‘querido’, al mismo nivel de auto-conocimiento que mostrás mas convencionalmente en el resto.

  7. Peter de A dice:

    Parece que se entremezclan las dos cuestiones que Ud marca, en los comentarios.
    La de ponerse en el lugar de los estadounidenses y opinar sobre Trump, del modo en que lo hacemos de Cristina o de Macri. Y la del enorme retroceso político del neoliberalismo en “el mundo” (no solo por Trump y el brexit, sino por el enorme crecimiento de China de los últimos años y el avance también de Rusia). Resulta también llamativo que ese retroceso se da a la par de un momento en que en sudamérica cobra fuerza.

    Lo que sí es obvio es que no es prudente, como algunos parecen hacer, confiar entonces en que Macri es “pan comido”, en el sentido en que inexorablemente le ocurrirá lo que mismo que a De la Rúa. Es cierto que incluso el contexto es mucho más adverso ahora que entonces para los neoliberales (o antiestatistas). Pero supongo que habrán tomado nota de lo ocurrido en 2001 y no querrán repetir los mismos errores.

    Y seguramente que de discutir, como proponen algunos comentaristas, sobre la semántica del término “populismo” , o quien es mejor merecedor del término “derechista”, no puede ser demasiado útil…

  8. Politico Aficionado dice:

    tal vez la observación de estos primeros pasos de Trump logre que Mauricio reflexione y se baje de la nube de pedos en la que parece vivir. Pero no soy demasiado optimista.

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