Despidiendo el año, y a ustedes

2017

Corresponde que los salude, después de habernos dedicado algunos cachos de nuestras vidas, ustedes leyéndome y yo escribiendo.

Pero uno tiene que ser realista -la vocación de este blog, después de todo- y el número de los que van a leer esto será mucho menor que el que acompaña en los momentos de “interés periodístico”. Y yo no tengo ganas de escribir largo, justo antes de la comida y los brindis de la Nochevieja. (Mi pontificación casi habitual de los domingos ya la redacté y la dejé programada para las 10 de mañana del lunes 2).

Así que tomo de algunos posteos más elaborados de fin de año, sobre los temas que tuvieron más lectores:

Del 31/12/13, sobre el gobierno anterior:

“… Voy a volcarles aquí la preocupación que – además de la familia, esfuerzos en marcha, proyectos nuevos y frustraciones viejas – me acompaña en este fin de año.

Los últimos meses no han sido buenos para el gobierno nacional. Eso no es lo que me preocupa;  a nadie le salen bien todas. Las gestiones K tuvieron un contexto global favorable – buenos precios para nuestros productos exportables, que en Argentina y en todos los países “emergentes” es un factor muy importante – y, sobre todo, una gravísima Crisis anterior – la desordenada salida de la Convertibilidad – que hizo que, comparando con la situación inmediata previa, fueran Gardel (En Argentina tenemos la desgracia que demasiados gobiernos han tenido esa “suerte”: Alfonsín, la dictadura; Menem, el desastre económico de Alfonsín).

Tampoco el problema son sus respuestas, o la demora en implementarlas, en muchos casos, frente a las adversidades. Algunas de ellas no me convencen. Y? Mis amigos anti kirchneristas son críticos mucho más duros, y los cumpas kirchneristas mucho más benévolos, pero ni ellos ni yo tenemos la legendaria bola de cristal. El gobierno tampoco. Lo fundamental, el contrato básico que tenemos con nuestros gobernantes, es que gobiernen.

Alfonsín bajó los brazos, después de 1987 y de desvanecerse la (en mi opinión, tonta) ilusión del 3° Movimiento Histórico; Menem, después de perder su chance de (no tengo dudas, estúpida) re reeleccion; Duhalde, después de la muerte de Kosteky y Santillán; De la Rúa… creo que nunca tuvo idea de cómo era gobernar. Cristina Fernández, descansando en Calafate o no, sigue gobernando.

… El problema que yo veo – y que he planteado muchas veces en el blog – tiene su origen en que la realidad económica que este gobierno enfrenta, modifica y administra es una que he llamado, por nuestra historia, “ochentista”. Una forma abreviada de decir que hay sectores -importantes pero que no incorporan mucha mano de obra- competitivos internacionalmente, y muchos otros que no lo son; que no hay un mercado de capitales local fuerte; que la mayoría de los grandes grupos económicos son transnacionales y obedecen a una lógica empresaria que trasciende las fronteras de nuestro país.

… Es la realidad económica de la inmensa mayoría de los países medianos como Argentina, incluyendo algunos que por su PBI por cápita son considerados “desarrollados”, y que también incluye países muy grandes. Como por ejemplo, tres de los BRICS: Brasil, India y Sudáfrica. Una economía normal en el siglo XXI, bah.

Ahora, el gobierno enfrenta esta realidad con lo que estimo una ventaja muy valiosa: no está supeditado por completo al favor de los mercados financieros – el elemento decisivo, todavía, en la economía global. Que condiciona, otro ejemplo, a los países europeos, y no sólo a ellos. Y una desventaja no muy obvia: hasta hace pocos años, le resultó fácil ignorarlos, y mostrar que le iba bien.

Bueno, ahora ya no le va tan bien. Y debe encontrar la forma de manejarse en este nuevo marco. No voy a discutir ahora cómo lo está haciendo. Asumo que tomó y tomará decisiones buenas y malas. Lo que me preocupa es que esa historia previa de éxito – el ascenso de nivel de vida de las mayorías en estos años, que lo llevó a ser reelegido hace dos años con el 54 % de los votos– lo condiciona, inevitablemente.

Me parece que se incorporado en muchas conciencias K la convicción – como dije hace poco en el blog – que la experiencia iniciada en 2003 había descubierto, en una variante improvisada de un keynesianismo a la argentina, el estímulo al consumo, la fórmula de la Prosperidad Eterna. Los gobernantes – se ve siempre en política – tienden a aferrarse a las recetas que les dieron resultado. Y es inevitable, además, que estén influidos, aunque sea sutilmente, por las convicciones de sus partidarios.

No digo que esté enceguecido por sus propios discursos. Evidentemente, no. Está esforzándose en devaluar el peso y reducir la brecha entre el dólar legal y el ilegal, después de haber declarado que eran propuestas malvadas o delirantes de los opositores. Y – es necesario reconocerlo – trata de hacerlo sin caer en una devaluación brusca – el peor de los errores de los que perciben tarde un problema.

Por eso no es una alarma. Es sólo una preocupación, y a largo plazo. Tengo una razonable confianza en el manejo del gobierno de esa realidad económica que describí. Siempre dije del gobierno K que no come vidrio. Agrego que es así de los argentinos en general: acumulan bronca, por los cortes de luz, el aumento de los precios,… Tienen bastantes motivos. Pero saben que alguien tiene que gobernar, que éste es el que hay hasta el 2015. Y ahí verán si alguien les convence que lo hará mejor”.

Del 31/12/15, sobre la militancia peronista:

“Si elijo en lo que puede ser el último post del 2015 escribir del desarrollo de una nueva militancia -que se identifica a sí misma en forma imprecisa con el Frente para la Victoria, y más claramente con Cristina Kirchner, es porque pienso que no es un hecho aislado, una anomalía. Creo que está intímamente vinculado a formas nuevas de participación entre nosotros y en el mundo. Y, sobre todo, porque es un hecho clave en el escenario político con que se abre el 2016.

De las manifestaciones de esta militancia se habló bastante en este blog y en otros, en el lapso entre la primera vuelta, el 25/10, y el balotaje, el 22/11. Porque era imposible ignorar que empezaron a jugar un rol fundamental en la campaña, en los barrios, en fábricas y en las redes sociales, mientras que la dirigencia del FpV -con la casi única excepción de Daniel Scioli- había quedado groggy, y el activismo tradicional no recibía instrucciones claras.

En este blog el posteo más visitado sobre esta realidad resultó ser Mientras, ahí afuera. Pero quien hizo la descripción más precisa fue, hace 16 días, el comentarista Guido -marplatense, antropólogo y peronista (no en ese orden)-, hablando de una realidad que percibe en el peronismo bonaerense:

En breve: son kirchneristas e incluso “cristinistas”, se informan por las redes sociales y algunos programas de TV, leen pocos diarios, y son una masa militante activa y no pequeña que no responde a nada más que a su propia identificación con el peronismo de estos años, con Néstor y Cristina, y a la bronca por el triunfo del PRO. No son tropa de ningún dirigente, ni siquiera (e incluso especialmente ni siquiera) del llamado “kirchnerismo duro”. No me parece un dato menor porque son la mayoría de los votos en una interna de verdad y una porción de ningún modo despreciable en una elección general“.

Voy a tratar de poner estas observaciones de Guido en un contexto más amplio: Tradicionalmente, los militantes están vinculados a un dirigente territorial -gobernador, intendente, autoridad partidaria-, a una estructura sindical, o a una agrupación política con jerarquías internas (más o menos orgánicas). Ejemplos de estas últimas en la coalición política que gobernó hasta el 9 de este mes y es hoy la principal oposición son La Cámpora (ligada directamente a Cristina Kirchner), el Movimiento Evita (que en Buenos Aires tuvo vínculos estrechos con Daniel Scioli), Nuevo Encuentro (cuyo referente es Martín Sabbatella),…

Cualquiera que haya visto de cerca la impresionante despedida a la Presidente saliente el 9/12 en la Plaza de Mayo, o analice las recientes manifestaciones antimacristas en parques, en Facebook y Twitter, puede darse cuenta que esta militancia “no encuadrada” fue en todas una clara mayoría. Ahora, lo más importante que podemos decir de ella es que no es nueva, ni surge solamente en el Frente para la Victoria.

Ante todo, que “lean pocos diarios” no es distintivo. Es una minoría, cada vez más pequeña, de la sociedad la que se informa por los medios gráficos. La televisión abierta todavía es masiva, a pesar de la competencia de la TV por cable. Pero ya los jóvenes están dejando de lado a ambas, y ven películas, series, videos por Internet (¿Tendrá claro esto el contador Magnetto?). En cambio, las redes sociales llegan a todos los niveles sociales a través del celular, en la Argentina urbana y suburbana. Es natural que se informen y se comuniquen por ellas.

El impacto político de esto se mostró en el mundo en la llamada “primavera árabe”. Y, antes de eso, en las “revoluciones de colores” en el este de Europa. ¿Que hubo usinas que las fomentaron? ¡Por supuesto! ¿Cuándo no? Además, fomentarlas por medios digitales es mucho más fácil, más económico, que por los mecanismos tradicionales de agentes disfrazados, con acento extranjero. En Argentina, donde adoptamos con entusiasmo los festivales de rock, Halloween y Cyber Monday, no nos íbamos a privar.

Se pueden rastrear los antecedentes locales de este tipo de expresión popular convocada por fuera de identidades políticas previas en la Crisis del año 2001. Pero el contexto de anomia social y de rechazo indiscriminado a la política en ese momento fueron muy específicos, y no tuvieron continuidad. Las primeras manifestaciones masivas se dieron en ocasión del enfrentamiento entre el gobierno K y las entidades patronales rurales en el año 2008. Fueron gigantescas, las de ambos lados de la “grieta” (más numerosas, las opositoras, hay que reconocerlo).

Desde entonces, hubo continuidad en esta forma de participación política. En el respaldo al kirchnerismo, los blogs “del palo” (no el de Abel; ya era crítico en ese entonces) fueron claves en brindar un lenguaje y una identidad a los que se incorporaban, desde fuera del peronismo casi todos. Y fue muy visible el éxito del programa de TV 6-7-8, aunque fuera cuestionado desde el comienzo aún por muchos kirchneristas, en movilizar a los que apoyaban al gobierno -o, más aún, rechazaban a sus enemigos: en bastantes municipios del Gran Buenos Aires y en ciudades del interior se formaron grupos y asambleas de televidentes de 6-7-8, sin ningún vinculo a los aparatos locales del PJ. El punteraje extrañau miraba sin comprender…

Por parte de la entonces oposición, basta recordar los “cacerolazos” que acosaron periódicamente al segundo gobierno de Cristina Kirchner. El gobierno se ocupó de hacer conocer los operadores profesionales que los organizaban, pero eso no debería hacer olvidar el hecho obvio: existía un numeroso sector que respondía a su convocatoria.

Igual, es importante que no convirtamos en un mito este proceso (estos dos procesos). Las manifestaciones de apoyo al “campo”, los “cacerolazos” no debilitaron al gobierno nacional, ni le dieron coherencia o liderazgos a una oposición que no los tenía… hasta que este año que termina llegó la “Revolución de la Alegría” de Mauricio Macri y Jaime Durán Barba.

Desde el entonces oficialismo se miró con desconfianza -y, desde algunos, con hostilidad- a toda forma de manifestarse que no aceptase una disciplina vertical. Y en ningún caso estamos hablando de una mayoría electoral. Los que participan tienden a engañarse a sí mismos pensando que lo son, y la naturaleza segmentada de la comunicación que consumen no los disuade. Pero… los politizados son, somos, una minoría en la sociedad.

Por eso, si afirmo que hay “una nueva militancia peronista” que es uno de los hechos más importantes del escenario político en este fin de año, y decisivo para el futuro inmediato del peronismo, me baso, no en un análisis sociológico, sino en datos muy prácticos. Estos militantes, están motivados por un vínculo emocional con Cristina Kirchner, con los logros del kirchnerismo (mirados a través de un cristal idealizado; siempre es así; también lo fue con el primer peronismo) y, sobre todo, con su bronca con el gobierno de Macri. Que no les escatima motivos, claro está.

Entonces, este grupo humano no necesita -en lo inmediato- organicidad, niveles intermedios de conducción. Van a aceptar las convocatorias que resuenen con su hostilidad al gobierno actual, y sólo ellas. Y, en las provincias no gobernadas por el peronismo y en la Capital, son más numerosos que los activistas “orgánicos”. En cualquier elección interna más o menos democrática que se haga en el peronismo en el futuro cercano, garantizan el triunfo de la variante opositora más dura, más kirchnerista. Que además probablemente contaría con el apoyo de un sector mayoritario, en esos mismos distritos, los más poblados, del activismo tradicional”.

Por último, les dejo dos frases cortas, que ya usé antes, también. Una es de Shakespeare, la otra es de autor anónimo:

El pasado es prólogo

Feliz Año Nuevo

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20 Responses to Despidiendo el año, y a ustedes

  1. guillermo p dice:

    Feliz año nuevo Abel.

  2. Silenoz dice:

    Un saludo al anfitrión y tod@s…. y ¡vam’ ehhh….. que el año entrante hay muchos culos que patear! ja ja…

    Feliz año

  3. Politico Aficionado dice:

    2017 es un número primo o sea no admite otros divisores que 2017 y 1. Parece un dato alentador para la unidad del peronismo. Feliz Año Nuevo compañeros!

  4. Raúl C. dice:

    Gracias por todo. Muchas felicidades.

  5. Capitán Yáñez dice:

    ¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!

  6. Casiopea dice:

    Como el 2017 viene bravo en todas partes, a todos les deseo lo realmente importante: salud y el amor de la familia!!!

    • Politico Aficionado dice:

      No es por enmendarle la plana Casiopea, pero tradicionalmente se pedían TRES deseos: Salud, Platita y Amor (y el que tenga esas tres cosas que le dé gracias a Dios).

      • Casiopea dice:

        Solíamos decir “salud, amor y pesetas”, pero las pesetas ya no existen y el euro revienta, no sé si el 2017 pero revienta, así que, si de dinero se trata, a todos les deseo mucho ORO y dólares en segundo lugar, porque creo que los verdes van a aguantar el 2017. Después, ya no aventuro 🙂

  7. cnlorenzo dice:

    Buenas. Pasó sin novedad el segundo semestre. Soy un consecuente lector del blog, aunque no comento. Para mí, un muy buen blog y una muy buena fuente de información.
    Gracias por el esfuerzo y por ser un disparador de ideas.
    Un 2017 excelente para todos !!!

  8. guido dice:

    Feliz año, Abel!

  9. Vincent Vega dice:

    ¡Feliz Año Nuevo, Abel! Tu blog es siempre fuente de buenas lecturas y reflexiones, importantísimas para mucha gente que deseamos, al menos, poder entender un poco más allá del día a día

  10. victorlustig dice:

    Feliz año estimado, y, gracias por el ambito para peleas homericas, y de zocalo tambien!

    por un 2017 mejor para todos y todas (lo dije en serio eh)

  11. Politico Aficionado dice:

    ¡¡RULE BRITTANNIA!!
    In fact I cannot tell between
    God save the weasel
    And pop Goes the Queen.

  12. claudia dice:

    Más que “feliz año 2017″…Yo desearia ” muy lúcido 2017″. Ya se, es un deseo de máxima y a estas alturas… muy ambicioso. Pero para desear, no hay que andarse con chiquitas…
    Para todos, mis deseos de que se encuentren rodeados de buenos y fieles afectos y, como lo expresamos muchos lectores, nuestra gratitud, Abel, por el esfuerzo de clarificación diario.

  13. Juan Villegas dice:

    Feliz año !
    Abel, mil gracias por sus análisis agudos, detallados e inteligentes. Extensivas a Arias, un placer leerlo !
    …y los aportes enriquecedores de los comentaristas habituales.
    Abrazo a todos
    Juan Villegas

  14. reitero, xq parece que no llegó.
    salud y coraje para luchar! (la lucidez está implícita…)
    y gracias a abel y comentaristas, con los que aprendo.

    last but… claudia, un especial saludo a tu padre, dale un fuerte abrazo suma de los nuestros, comentaristas a los que emocionó!!!

    • claudia dice:

      Gracias, Analía (qué delicadeza la tuya al recordarlo). Serán transmitidos tus saludos (el viejo anda entretenido, por estos días, apostando a la timba de la geopolítica internacional y preguntándose qué festeja con fuegos de artificios la gente).
      Un muy feliz año para vos y los tuyos, Analía. Y, reitero mi deseo, que la lucidez vuelva de esas extensas vacaciones que parece haber programado; que vuelva… que la perdonamos por haber querido hacernos mejores, en abierta contravención de nuestras posibilidades reales. Un abrazo.

  15. Daniel Eduardo Arias dice:

    Bueno, no seré peroncho pero aquí entre Uds. estoy a gusto. Hay lucidez y experiencia. Seguiré aburriéndolos en 2017, espero.

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