La batalla del CONICET, en las redes sociales

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La semana pasada se dio una batalla importante para los argentinos, además de para los 450 postulantes a la carrera de investigador del CONICET aprobados y no seleccionados. Que tiene lecciones para los que nos interesamos en política, y además para los que trabajamos en la comunicación.

Esto último porque desde el equipo de comunicación extraoficial -no reconocido- del gobierno se desató una campaña en las redes sociales -en particular por Twitter- para desprestigiar a los que peleaban por la continuidad de sus becas y a los que los apoyaban. Y para degradar esa lucha y sus motivos.

Conviene distinguir esta campaña del fenómeno habitual de insultos y “bardeo” en las redes. Son muchos, decenas de miles, los que desahogan sus broncas o sus frustraciones atacando, desde el anonimato digital, a políticos o figuras de la farándula o cualquier individuo o grupo que aparece en los medios. Aunque no son los únicos blancos, por cierto, aquellos que han estado vinculados o defienden la experiencia kirchnerista tienen garantizados estos ataques. En la sociedad anómica actual el odio es fácil, y las movilidades sociales de abajo hacia arriba -colectivas o individuales- lo despiertan.

Pero en esta oportunidad los ataques deliberados y coordinados fueron fáciles de identificar, porque el tiempo de la “batalla” fue corto y definido. No por el contenido. Los que pretendían continuar sus investigaciones eran, indiscriminadamente, “vagos K”, y sus proyectos eran ridículos o pretextos para robar al Estado. Los ataques no estaban más elaborados que los de cualquier forista en los sitios online de los medios, y no mostraban el menor conocimiento de lo que estaban hablando. Es decir, estaban pensados para apelar a los prejuicios, no al razonamiento. Como -hay que decirlo- aconsejan todos los manuales de publicidad.

No tuvieron éxito, sin embargo. Ese conflicto terminó en una victoria parcial para los postulantes. Muy parcial, en el plano de la política científica nacional. Pero de eso voy a hablar en otro posteo. Ahora quiero señalar que esta ofensiva de los trolls paraoficiales, aunque estéril en el momento, contribuyó -es inevitable- a instalar / fortalecer prejuicios contra la ciencia argentina.

Por eso les acerco este artículo de Fabricio Castro que me pareció, de lo que vi, el más adecuado para dar una idea de la carrera de investigador científico en Argentina. Atención: No sirve para contrarrestar la campaña, ni la ignorancia hostil que existía independiente de ella. Ni tampoco un blog es el lugar adecuado para llegar a la mayoría no politizada. Simplemente, la idea es dar herramientas a los que se interesan en el asunto. Un comentario mío al final.

Recientemente, se ha cruzado un límite insospechado en la difamación de aquello que se creía consolidado y ratificado por la opinión pública. Nuestro sistema científico parecía indiscutible. De una semana a la otra, sin embargo, todo cambió. De la certeza de ser el CONICET el mejor logro del gobierno anterior se pasó al menosprecio injusto de sus integrantes. La campaña incluye diferentes argumentos. El ejercicio de refutarlos se torna necesario para dar al menos la disputa comunicacional con el fin de impedir la retracción de un organismo imprescindible.

Hagamos primero un breve repaso de cómo llega alguien a formar parte del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. Es imprescindible haber cursado una carrera universitaria. Así, puede postularse para la obtención de una beca doctoral, que otorga un estipendio módico para la dedicación exclusiva a un proyecto de tesis de cinco años.

Es necesario aclarar la enorme dificultad que conlleva hacer una tesis sin dedicación a tiempo completo, por eso la necesidad de acceder a un ingreso. Es claro hasta aquí: nadie se hace rico con una beca doctoral, ni cerca. El objetivo es otro, formarse. Para aplicar a ella es necesario contar con un director, quien oficia de orientador y supervisor del tesista, no siempre fácil de conseguir y se debe, además, cumplir una serie de requisitos rankeados según el promedio de la carrera y la pertinencia del proyecto, entre otras cosas. Las presentaciones son evaluadas y se publican los resultados de acuerdo con la amplitud de presupuesto y según una distribución relativamente equitativa de las aéreas de investigación. Un porcentaje se reserva para temas considerados prioritarios por el Estado Nacional. Se inicia así la primera etapa de vinculación con el CONICET, pero sin contar todavía con una relación laboral formal, es solo la provisión de un salario a cambio de terminar la formación doctoral.

Cinco años después, el flamante Doctor aplica a lo que se llama una beca post-doctoral, donde nuevamente debe llevar a cabo una investigación, con un estipendio un poco más alto. Dura dos años, trascurridos los cuales puede aplicar para ser un investigador del CONICET, es decir, para formar parte del elenco estable de investigadores del instituto.

Hagamos cuentas: son personas de entre 30 y 35 años, quienes no han hecho otra cosa más que prepararse. El solicitante será evaluado de nuevo, pero esta vez es más difícil, puesto que los cargos son menos y los solicitantes más. Del éxito de esta presentación depende la tan ansiada estabilidad laboral. Si ingresa, anualmente se revisa mediante informes las tareas desempeñadas. Dos informes desfavorables son razón suficiente para la suspensión.

Entiéndase bien: de estas varias y constantes instancias de evaluación, aquellos que las pierden se quedan sencillamente sin trabajo, sin investigación, sin doctorado.  Por si fuera poco, existen límites de edad, aunque se aprueban algunas excepciones. En suma, es un sistema enormemente competitivo y difícil pero, no debemos olvidarlo, prácticamente inexistente décadas atrás. No puede menospreciarse el fenomenal crecimiento de la planta de investigadores ni del número de becarios, que masificaron la investigación en Argentina permitiéndole a casi cualquier individuo con ansias de participar en este oficio, llevarlo a cabo. Subrayémoslo: hasta este año era posible vivir de la ciencia en Argentina.

Dicho esto, se comprenderá la injustica de lo circulado últimamente:

“Con un 30% de pobres es imposible incorporar investigadores” afirma contundente el ministro del área, Lino Barañao. Naturalmente, el argumento cae por su propio peso, dado que nos conduciría a un debate interminable determinar cuáles son las funciones que sí deberían funcionar en un contexto semejante. O más bien, ¿Cuál es la línea de pobreza que justifica el desarrollo científico? O mejor aún, ¿No existe relación entre un sistema solido de investigación y la posibilidad de disminuir la pobreza?

Investigaciones sociales pueden cuantificar la distribución y las causas de la pobreza, la percepción que tienen de ella sus habitantes y diseñar soluciones. Las investigaciones en medicina pueden proporcionar nuevos instrumentos para bajar índices asociados a la pobreza, como la mortalidad infantil. Ejemplos sobran. No obstante, casi nunca una investigación se traduce inmediatamente en un producto, una hipótesis social, la cura de una enfermedad o una política pública porque los científicos no crean instrumentos mágicos de transformación de la realidad. Investigar es un proceso largo, muy específico, compuesto de diversas y trabajosas etapas, de pruebas y errores, de revisión de conclusiones, etc. Es imperioso un trabajo teórico extenso. Aquí y en todos lados sucede lo mismo.

A esa falacia madre se suman los coros voraces de las redes sociales. Se llega a extremos absurdos, difíciles de combatir por la disposición comunicacional actual. Los argumentos se hallan en disponibilidad para quien quiera tomarlos, en base a prejuicios instalados que permiten ahorrar pensamiento crítico. Por eso es tan efectiva la siguiente: “el CONICET tiene más empleados que la NASA” que apela al preconcepto de la bondades de lo extranjero, sin reparar en la inutilidad de la comparación entre un organismo de investigación acotado a lo aeroespacial y con financiamiento mixto y un instituto que abarca a todas las áreas de la actividad intelectual humana.

Ni que hablar de la afirmación ya clásica, oída muy a menudo, acerca del carácter “parasitario” de los científicos en el Estado, recreador de la fantasía de ñoquis por doquier apoyado sobre la estigmatización del trabajador público. Es muy sencilla de creer, admitamos. Está a la mano, para quien desee pensarlo. Es especialmente perverso este discurso, difundido por los famosos trolls de Twitter y Facebook y por algunos diarios mayores y menores, porque todos los aspirantes a CONICET han pasado por una serie de evaluaciones transparentes de exigencia muy superior a las dos o tres entrevistas con oficinistas de Recursos Humanos de cualquier empresa. Ninguno de los que realizan esta critica fueron probablemente más evaluados, más corregidos y más estimulados que los científicos del CONICET.

Capitulo aparte merece el argumento contra las ciencias sociales. Se han difundido escraches por Internet a científicos dedicados sobre todo al ámbito de la sociología de la cultura. Son papers (o sea, artículos publicados en revistas nacionales e internacionales) distintos de las respectivas tesis doctorales o investigaciones mayores. Al tratar un tema acotado, la operación mediática toma la parte por el todo y se burla de los estudiosos de la cultura, como si acaso no recurrieran a esas mismas investigaciones cuando realizan informes sobre los hinchas de futbol, los nuevos modos de vivir de los jóvenes de Latinoamérica y los usos de ese mismo sector poblacional acerca de las nuevas tecnologías.

Comprender un fenómeno cultural no es hacer una tesis sobre Mozart. Como si fuera poco, ha circulado que el CONICET es una especie de receptáculo de militantes-científicos sociales que escriben sólo sobre marxismo y peronismo. Bien valdría la lectura sobre estos últimos temas pero, en términos cuantitativos, es una falacia: el puñado de rechazos a carrera involucra a las ciencias sociales porque la competencia es mayor. Son las investigaciones “duras”, también, las más afectadas, pues además de despedirlos, a los que ya están se les quita financiación y equipamiento. Por ultimo, la distribución por áreas es, por demás, pareja. En términos intelectuales, la famosa pregunta por la utilidad de las ciencias sociales, respondida hasta el hartazgo, fue abordada aquí novedosamente por el artículo de Octavio Majul Conte, a quien nos remitimos para saldar esta duda.

Existen problemas dentro del sistema, es cierto. Hay que calibrar mecanismos, sofisticar requerimientos, reorientar necesidades, pero esta discusión es absolutamente ociosa si no se parte de la legitimidad del sistema de investigación. Son debates interiores cuya premisa básica es aceptar la importancia del desarrollo nacional científico. Y es esto, no un problema de recursos precisamente, lo que está sobre la mesa

Se pretendió reducir en un 60% por ciento la posibilidad de ingreso a investigación. Con esta medida, serían tirados a la basura de quince a veinte años de formación. El capital humano será regalado a los centros de investigación extranjera (la famosa fuga de cerebros) o, para quien no quiera irse, la condena a un trabajo sub-valuado, si tiene la fortuna de conseguirlo en el marcado contexto de recesión y achicamiento del Estado actual. El Estado, anti-económicamente (pongámoslo en estos términos) desecha recursos construidos con meticulosidad. No es dinero, insistimos: totalizan unos 500 lugares menos, aproximadamente, dentro de un área ministerial que no llega al 1% del PBI nacional. Paralelo a los despidos se verifican recortes de subsidios para materiales de investigación, para la compra de maquinaria, reactivos y dotación de laboratorios.

Desde este espacio, llamamos a la unión y la difusión para la defensa del sistema científico, frente a tanta malignidad banal, cuya impudicia no teme reducir a afirmaciones triviales de salón la legitimación del desempleo de los hombres y mujeres más formados del país.

La vorágine mediática, ese torrente de difamación imparable, opera deslegitimando a los ajustados para suavizar en la opinión colectiva el impacto de los recortes. A ese poderoso y caudaloso río acaba de ser arrojado el CONICET“.

Vale la pena señalar que ese “torrente de difamación” no tuvo éxito. No me refiero al conflicto en sí: al ser un enfrentamiento de tipo gremial, los que participan en él son menos vulnerables a la formación de opinión por agencias externas. Lo que pude apreciar es que no hubo viralización de los ataques, ni siquiera mucho eco excepto entre el “antikirchnerismo compulsivo”.

Ahora, como por el acuerdo al que se llegó, el problema va a volver a plantearse en un año, hay que tomar en cuenta ese “prejuicio residual” que mencioné al principio. Además, todo el problema de los recursos para ciencia y tecnología ha quedado sobre la mesa. La comunidad científical, y los sectores vinculados al desarrollo tecnológico, deben encarar seriamente la “formación de opinión” con las herramientas de la comunicación moderna y con un criterio de largo plazo

Es que la democracia hace inevitable que influyan y en el largo plazo decidan sobre las inversiones en ciencia muchos que entienden muy poco de los temas a financiar (En los regímenes autoritarios, deciden pocos que entienden aún menos).

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37 Responses to La batalla del CONICET, en las redes sociales

  1. Vincent Vega dice:

    Me da la impresión de que el conflicto pudo llegar a un desenlace positivo razonable, en función del prestigio social que la ciencia fue ganando en los años de la Década Ganada. Creo también que esta idea de la importancia de la CyT se enraizaron tanto que muchos creyeron que el futuro de estabilidad y crecimiento del sector estaban garantizados, como si se hubiera llegado a un consenso de que habíamos llegado a una política de estado.
    Muchas becarios y científicos votaron al PRO o en blanco, creyendo que su futuro ya estaba asegurado. Creo que queda claro que aún falta mucho.

  2. Daniel Eduardo Arias dice:

    Este año tras 4 días de tomar el MinCyt pudo entrar a carrera el Dr. Juan Garona, 30 años, biólogo molecular de la UNQ (Quilmes) con dos desarrollos importantes, transferidos a la industria, y ya en fase de prueba clínica en humanos de dos posibles “game changers” en oncología: un anticuerpo monoclonal contra el cáncer de pulmón avanzado. Dado que efectivamente cambia las estadísticas, se lo está probando en Fase I con tumores pediátricos extremadamente agresivos.

    Otra investigación que ya ingresó en fase clínica del grupo de Garona es el uso de una leukina mucho más barata que un anticuerpo monoclonal, la dermopresina, en cánceres de pésima evolución como el colorrectal, pero que también se empieza a testear en otros de mayor prevalencia epidemiológica, como el mamario.

    Destaco que este descubridor y la UNQ tomaron todos los recaudos para que estas drogas se patentaran y fabricaran en el país. Lo que no es chiste en Argentina, dado que es la única república sudaca donde la industria farmacológica propia retiene el 66% del mercado interno, mal que le pese a las multinacionales, y tiene algunas compañías muy avanzadas (caso de Biosidus) que exportan fármacos obtenidos por ingeniería genética al resto del planeta.

    Garona es un ejemplo bastante representativo de becario investigador en ciencias duras del Conicet. Es un tipo particularmente elocuente pero de bajisimo perfil, que se pasó años viviendo de una beca exigua, sin vacaciones, sin aportes jubilatorios, sin seguro médico, para poder entrar por fin a la carrera de investigador del estado, y dejar de ser un trabajador precario y en negro en su decisión de servir al país. Lino Barañao le cerró la puerta, y Garona, junto a otros 450 expulsados “innecesarios”, se la tiró abajo a corteses patadas.

    Eso no remedia las cosas: Barañao sigue desgraciando su cargo, y aunque no es improbable que Macri lo recambie por algún otro científico obsecuente de menor impopularidad, lo que sigue en pie es la concepción que tiene de la investigación y del desarrollo nacionales esta banda de vendepatrias.

    Para Macri y compañía el CONICET es un lujo inútil, en el mejor de los casos, y en el peor, una fuente de conflictos con las multinacionales (en este caso) de biociencias. Y lo es porque cada vez que los nuestros, amparados en instituciones como el CONICET, desarrollen algo de valor billonario en el mercado farmacológico o agropecuario mundial, los rábulas y abogados de patentes de Amgene o Bayer-Monstando les saldrán a barrer los tobillos. Ya sucedió, está sucediendo, seguirá sucediendo.

    Lino Barañao ha decidido sumarse a la CEOgarquía que está destruyendo 10 años de intentos, no lo suficientemente intensos y no todos atinados, pero intentos buenos, los mejores en 50 años, de transformar al fin la economía argentina en una del conocimiento, enriquecerla en valor agregado y dotarla de lo que Aldo Ferrer solía llamar “densidad nacional”.

    Dejar en la desocupación a gente como Garona implica regalárselos a las multinacionales. Son tipos con 30 o 40 años más promedio, de inmensa utilidad en lo suyo. No se van a quedar en la Argentina manejando taxis.

    Muchos que ya tienen dos fallos favorables para el ingreso a carrera, a la luz de lo sucedido este año, empiezan a buscar sus contactos en el exterior. Les resulta fácil: Europa y los EEUU siguen llenas de investigadores argentinos bien posicionados, y en muchos casos ya están en contacto con ellos debido a trabajos colaborativos de “big science”.

    Muchos de los más de 1000 científicos repatriados sacan la cuenta de que nos siguen sobrando Barañaos y Macris, y mientras sea sí, nos sobrarán los Garonas.

    Recuerdo a los lectores que tras “La Noche de los Bastones Largos”, las Facultades de Ingeniería y la de Ciencias Exactas de la UBA perdieron 1200 cráneos de alto ránking, por renuncia a sus cargos.

    Entre tantos muchos, aproximadamente una cincuentena de modelizadores, aerodinamistas e ingenieros aeronáuticos encontraron trabajo en una pequeña empresita brasileña a la que no le sobraban expertos, y a la cual posteriormente le fue bastante bien. La entrada de los argentinos fue como echarle nafta al fuego. Hoy aquella pequeña firma tiene 16 fábricas en todo el mundo y es el tercer fabricante aeronáutico mundial en jets de cabotaje.

    Se llama Embraer.

    • Raúl C. dice:

      Como siempre: impresionantes y esclarecedores sus datos, Arias.

    • Alcides Acevedo dice:

      Ve (no sin sorpresa) que Arias se maneja con soltura también en el área de la biotecnología… por favor.

      El caso de este señor Garona de la humilde universidad de Quilmes es elocuente: responsable de dos “desarrollos importantes” ya “transferidos a la industria” y en “etapa de prueba clínica” merece todo nuestro reconocimiento, consiguió cosas que ni Milstein a su edad y la sociedad le da la espalda, no entiendo cómo pudo quedar afuera del ingreso a la carrera de investigador ¿los otros eran mejores?

  3. Norberto dice:

    Solo para acotar que el equipo de trolls oficialmente reconocido por el Gobierno Nacional compuesto por algo más de ochenta personas, al que deberíamos agregar innumerables nuevos empleados en los tres niveles estatales, por ejemplo nuevos inspectores, agentes de seguridad (no policía local), guardianes de plazas, etc, cuyo aspecto hace pensar que ese es el puesto pero no la actividad, que yo veo con asombro en estos días, que muy probablemente brinden apoyo al sistema de Marcos Peña Braun, decía que ese grupo tiene un presupuesto muy cercano al necesario para los casi quinientos becarios necesarios para nuestro futuro.
    Nunca menos y abrazos

    • Raúl C. dice:

      Qué cosa, ninguno de los escribientes de aquí se pregunta si en un país con xx % de pobreza, xx % que no tienen cloacas, etc. hace falta gastar varios cientos de millones por año en centrales de propaganda en redes sociales. O poner otros cientos de millones por año en el bolsillo de las agropecuarias y las mineras sin contraprestación ni compromiso alguno de inversiones.

      • Norberto dice:

        ¿Por qué se lo van a preguntar Raúl?.
        La respuesta ya fue dada en oportunidad de los gastos de publicidad asignados a quienes habían recibido muy poco o quienes no habían recibido aquello que decían las planillas de la Jefatura de Gobierno, seguro que siguen siendo ERROR DE CARGA.
        Nunca menos y abrazos

      • David (idu) dice:

        Dado que soy un quejoso de la falta de cloacas, agua corriente y pobreza estructural, me pongo el sayo y te contesto:

        Porque somos “depredados” (no pobres), podemos, DEBEMOS invertir en investigación básica y aplicada.

        Y si seguimos como hace 200 años con la producción PRIMARIA, es porque aún no logramos suficiente desarrollo industrial (batalla perdida), y entonces solo nos queda la del Conocimiento.

        Pero mientras tanto tenemos 2 generaciones de chicos malnutridos que NUNCA podrán tener conocimiento suficiente.

        Mientras tanto, que lleguen dólares de los putos agrogarcas. que (oh!) siembran más que el año pasado.

        Milagros del Mercado.

        Y lo de las mineras, este gobierno hace lo mismo que el anterior. Y no lo digo por las retenciones, sino por los minerales que acompañan al oro, y de los que nadie da cuenta.

        Esa es la verdadera riqueza que se llevan. Mientras tanto, miramos la contaminación y el metal amarillo.

        (Y los gobernadores peronistas de la Cordillera, chochos)

        Provincianos somos, eso.

      • Raúl C. dice:

        Realmente, sigo sin entender si ‘es’ o ‘se hace’.

        ¿Que lleguen más dólares del campo?

        Parece que no se enteró de que el gobierno, además de quitar las retenciones y devaluar, les ‘concedió graciosamente’ un plazo de 5 AÑOS para entrar las divisas (hasta ahora eran 15 días).

        Es decir que van a entrar solo la pequeña cantidad que necesiten cambiar para los gastos en pesos.

        O entrará una parte con la que se puedan hacer bicicletas financieras, con lo que el cash-flow será negativo: saldrán más dólares de los que entraron.

        El grueso de las divisas va a quedar en los tax-havens y no va a entrar nunca.
        (Si hubiera una AFIP ‘populista’ que se las reclame en 2025, dirán: ‘lo invertí afuera y perdí todo, viejo…’ o ‘buscalas si podés’).

        Hay un festival de endeudamiento externo, nacional, provincial y municipal. Y encima le van a pedir al FMI. ¿Y eso ocurre porque ‘siembran más y van a traer más dólares’?

        O no entiende nada y repite mecánicamente los slogans, o una vez más nos toma por estúpidos.

      • David (idu) dice:

        Ingresos actuales o futuros, son devengados.

        Aleluya! !

        Algún otro sector de la producción devenga divisas?

        Ardo de voluptuosos deseos por saberlo…

      • Raúl C. dice:

        Claro, seguro que podremos pagar la (exponencialmente creciente) deuda externa con dólares ‘devengados’, pero ¿los aceptarán?.

        Viendo que

        – No llegan las ‘inversiones’
        – Sí llegan los dólares para las bicicletas, por lo que finalmente lo que sale es MAYOR que lo que entra
        – La fuga de capitales (libre) aumenta
        – La remisión de ganancias de las multinacionales (libre) aumenta
        – Las importaciones aumentan,

        de aquí a esos 5 años en que ‘se cobraríííííían’ los ‘devengados’ puede haber tranquilamente 2 o 3 crisis externas.

      • David (idu) dice:

        Casi exactamente, Raúl:

        Lo que escribiste es parecido a lo que yo hubiese escrito (también) hace un año.

        (¿O cuándo crees que se generaron las fugas que hoy llegan con el “blanqueo”?)

        Salvo lo de las importaciones: Mis componentes traidos “puerta a puerta” nunca llegaron (aunque pagué AFIP y Correo Argentino).

        La intervención del Estado en cada acto del ciudadano, no hace más que aumentar.

        Una especie de “Extremo Neoliberalismo Hiper-Estatista)

        (En la Argentina no existen los oxímoron)

    • guillermo p dice:

      Idus, usté no lo votó,no ?

      • ricardo j.m. dice:

        es que cambia en marzo y vuelve el otro

      • David (idu) dice:

        Si. Lo voté.

        Y volveré a hacerlo ante la mínima posibilidad de volver a las cadenas histéricas.

        Cuando ese peligro se diluya por completo, veré si voto a Del Caño, o a Esteche, o a Machinea, o a una geta de salame.

      • Raúl C. dice:

        Alto nivel intelectual. Se nota.

      • David (idu) dice:

        Ingresos actuales o futuros, son devengados.

        Aleluya! !

        Algún otro sector de la producción devenga divisas?

        Ardo de voluptuosos deseos por saberlo…

  4. Rogelio dice:

    Abel: he leído con atención el post y la nota de Fabricio Castro.

    Me quedo con una expresión de tus observaciones de cierre:

    “… el problema va a volver a plantearse en un año (…) el problema de los recursos para ciencia y tecnología ha quedado sobre la mesa.
    La comunidad científica, y los sectores vinculados al desarrollo tecnológico, deben encarar seriamente la “formación de opinión” con las herramientas de la comunicación moderna y con un criterio de largo plazo”
    .

    Cuestiones que me gustaría conocer

    ¿ Qué contenidos convendría incluir en las acciones de formación de opinión que eventualente decidan encarar durante el año que viene los sectores vinculados a la comunidad científica y al desarrollo tecnológico ?

    Sigue una lista de tres cuestiones que me gustaría conocer:

    1. Como todas las creaciones humanas son perfectibles, aún las de excelencia, tiene sentido que se expongan “…los problemas que existen dentro del sistema” a los que se refiere Fabricio Castro.
    Y al mismo tiempo que se indique cuáles son las acciones y medidas que se proponen para corregirlos;

    2. Un inventario justipreciado de todas las becas, becas post-doctorales y los contratos de investigación que se otorgan anualmente, agrupados por área/sector, con mención de la empresa, proyecto o institución que es o que será beneficiaria del producto de la investigación;

    3. Una exposición detallada de los criterios con los que se establece la pertinencia de un proyecto de investigación y cuáles son los mecanismos prácticos y operativos con los que se aplican esos criterios durante la evaluación de las propuestas.

    Saludos

  5. Raúl C. dice:

    No podría estar más de acuerdo con el artículo y el comentario.

    Un detalle pintoresco de los ataques al CONICET es que la acción del organismo durante los pasados 12 años es en gran parte responsabilidad… del ministro actual.

    Por eso, aún ‘aceptando su aceptación’ del recorte de fondos (por invocación de razones de coyuntura o de emergencia o de índice de pobreza o las que sean), por lo menos debería ser ESE MINISTRO el que se ponga a la cabeza de la refutación de esas críticas malintencionadas. ¡Y no lo hace!

    Al callar sobre el tema… se ‘culpabiliza’ él mismo.

    Pocos funcionarios actuales están protagonizando escenas tan patéticas como este hombre.
    A esta altura ni hace falta pedirle la renuncia. Prácticamente, ya no está.

  6. ariel dice:

    Barañao es un agente de Monsanto , lo preocupante fue que durante sus años del Kirchnerismo nadie dijo nada , era un gran Ministro cuando siempre fue y lo sigue siendoun agente de las trasnacionales.

  7. Acuerdo con todos los comentarios pero, especialmente, con la información que da Daniel Arias. La cuestión del desarrollo farmocológico argentino es crucial y me alegra que este muchacho haya entrado pero el año que viene está a la vuelta de la esquina. Qué tristeza!!!

  8. Dora Riestra dice:

    La próxima batalla es que se abran las nuevas vacantes, ya que si no, el ajuste habría sido exitoso y los becarios actuales estarían condenados a la regulación discriminatoria por el presupuesto y no por haber sido seleccionados por la comunidad científica. La disyuntiva que se dirimió (como victoria a medias) es que se los considera (desde este gobierno de derecha) como trabajadores asalariados (extensión de contrato) no como investigadores en carrera (esto quedó en suspenso y es peligroso); dos lógicas que se bifurcan deliberadamente. Barañao es un CEO más de este gobierno, su designación, lamentablemente, fue un error de Néstor. Es un empresario oportunista, no nacional. Recordemos que Macri no juró por la Patria, los ministros y secretarios son sus auxiliares apátridas.

  9. Luis dice:

    El ataque reaizado por el grupo de Trolls a los investigadores me hizo acordar a los que trabajaban de “rompehuelgas” en la primera mitad del siglo pasado. Hay un poema de Pablo Neruda para semejante mal bicho.

    LAS MANOS DEL ROMPEHUELGA
    Poema de Pablo Neruda

    Manos torpes y manchadas
    las manos del rompehuelga
    manos que cuando trabajan, traicionan.

    Manos arteras
    cuyo sudor no enaltece
    sino ultraja lo que crean.

    Son las manos mas infames
    las manos del rompehuelga.

    Ni las del enterrador
    sucias de muerte y de tierra,
    porque el mismo enterrador
    tiene las manos honestas.

    No hay otras manos tan viles
    como las del rompehuelga.

    Ni las manos del verdugo
    oscuras de sangre ajena,
    ni las manos que en las cárceles
    remanchan negras cadenas.

    No hay manos que agravien tanto
    como las del rompehuelga.

    Manos que cuando se alquilan,
    alquilan su honor con ellas.

    Podrido barro en las uñas
    y sangre verde en las venas
    surcadas de maldiciones
    las manos del rompehuelgas.

    Oí decir a un anciano
    obrero de voz abuela,
    mientras mostraba las manos
    arrugadas de faena:
    Prefiero las manos mancas
    que manos de rompehuelga.

  10. Ale dice:

    Abel,

    fuera del análisis del trolaje y la masiva respuesta a esos intentos de tirar para abajo una institución como el CONICET, quiero remarcar la unidad del movimiento de becarios, aspirantes a científicos e investigadores establecidos para llegar a un acuerdo.

    El acuerdo firmado es un parche, no cabe duda, pero es un punto de partida nada desdeñable para seguir en la lucha. Todos coincidimos que es mucho más fácil movilizar a un tipo que tiene que defender su fuente de trabajo/formación (sea con estipendio o sueldo) a uno que directamente no lo recibe…
    En este caso la acción directa, instigada por los troscos, dio sus frutos. Y que hayan planteado pedidos razonables (que bien podrían haberse perdido en planteos estériles como la renuncia de Lino o de Macri p.ej.) que permiten sostener el estado de movilización me parece sumamente destacable.

    Creo que el nivel de unidad y concientización del colectivo científico es muuuuy distinto al fin de la Alianza (2002, recorte del 13%, etc) donde no había masa crítica. Creo que jsutamente la movida trolera es bastante inteligente en minar la base de aceptación social generada a partir de logros indiscutibles (arsat, etc,etc). Atacar las ciencias sociales emerge como lo más facil….se viene el oscurantismo?

    saludos a todxs

  11. Alcides Acevedo dice:

    Hay algo que parece no se entiende: La mentira K de la ciencia y la técnica.

    Ya lo dijo Alejandro Ceccatto, presidente del CONICET:
    “El 95% del presupuesto se nos va en sueldos, no podemos seguir creciendo a tasas chinas”

    Claro, para los populistas no es un problema, mientras puedan mostrar estadísticas infladas de becarios e investigadores está todo bien ¿qué clase de ciencia se puede hacer sin equipamiento e insumos?

    No importa, se olvidan de lo más importante, dar impulso a la ciencia y técnica en un país como Argentina es tirar el dinero, el sector privado (y sobre todo industrial) nunca va a demandar servicios científico-tecnológicos, no los necesita, entiéndanlo, es la industria que ustedes prohijaron, hablo de textiles, calzado, marroquinería, ensamblado de piezas importadas de todo tipo, etc, etc,

    Otro dato, Rusia tiene un nivel de desarrollo científico y tecnológico con el que no soñaría Argentina en décadas, sin embargo ese país vive de las exportaciones de productos primarios y su industria da bastante pena.

    O sea: no alcanza con desarrollar la ciencia, primero hace falta un modelo, no es tan difícil, analicen sino los casos de Alemania, Corea, Suiza o Israel como para empezar.

  12. Un cientifico dice:

    Creo que hay separar un par de cosas. Un becario y un cientifico de carrera tienen que tener un sueldo respetable para que puedan vivir comodamente, equivalente a lo que ganarian en la industria. Un becario deberia ademas tener aportes jubilatorios, seguro medico, etc. La inversion en ciencia, fundamentalmente en equipos, espacios debe incrementar mucho mas. A un crecimiento hasta ahora y planificado de 10% no hay una contraparte en el crecimiento de espacio. Se corre el peligro de pagar ‘sueldos’ de investigadores de por vida sin darle las herramientas para desarrollar su trabajo adecuadamente.
    El recorte a la cantidad de ingrestantes es otro asunto, que considero separado del recorte general a la ciencia. Como en contra de ese recorte esta mas alla del numero absoluto (mas abajo) es la generacion de incertidumbre a los estudiantes que planean con muchos anos de antelacion la posibilidad de incorporarse al sistema cientifico. Si la cifra de 10% de incremento anual era insostenible, deberia haberse reducido gradualmente y con bastante antelacion. El otro tema que vi discutir muy poco, es si 380 + 80 de afuera (~450) es un numero bajo. Es decir discutir en terminos absolutos el numero de becarios. Creo que jugando con numeros uno puede hacer el argumento ir para uno u otro lado. Como se compara el ingreso con otros paises?
    El conicet esta modelado en su par frances el cnrs. El cnrs tiene 11.000 cientificos (otro tanto de ingenieros y tecnicos), es un tamano equivalente al conicet, siendo el cnrs la institucion europea con mayor cantidad de cientificos. Cuantos investigadores ingresan por ano? 300. (http://www.cnrs.fr/en/aboutcnrs/key-figures.htm). Un numero aun menor que el del Conicet con el recorte actual. En lo que es mi area, Neurociencias, pero en general las areas biologicas, el postdoc suele durar de 4-7 anos. No conozco a nadie que haya hecho un postdoc de 2 anos y obtenga un cargo de por vida.
    Mientras que en este y otros articulos se da a entender la dificultad y el esfuerzo para acceder a carrera, debo decir que eso pasa en todo el mundo desarrollado y con dificultades aun mayores que en Argentina. En USA solo entre el 5-10% de los que han completado un doctorado obtienen posiciones academicas. En el 2015, el 70% del area de ciencias exactas y naturales obtuvo un cargo en Conicet. En los cortes anteriores y actuales, muchos de los ingresantes al Conicet tienen un solo trabajo publicado en revistas internacional de primer autor. Esto es muy pero muy excepcional en USA y Europa. A la vez, casi toda la gente que conozco ha tenido que aceptar mudarse a lugares que estaban lejos de su preferencia para aceptar un puesto laboral. En muchos de los ingresantes, no han hecho ni doctorado ni postdoc afuera ni siquiera plantean mudarse de la ciudad de buenos aires.
    Creo que en mundo de hoy, la posibilidad de obtener una posicion permanente en ciencia es bastante mas facil que en la mayoria de los paises desarrollados. De todas maneras, no porque el mundo ande mal (porque el sistema cientifico y la carrera cientifica esta en crisis en USA y europa) argentina deberia nivelar para abajo. Pero tampoco esta bien no contextualizar y resaltar que en terminos de posibilidad de empleo en Argentina es mas facil que en otros lados. Y a la vez, mucho mas dificil producir ciencia de manera eficiente debido al poco espacio, poca instrumentacion, y monton de barreras burocraticas.

    • Alberto dice:

      Si bien el CNRS es el mayor, en Francia existen una serie de institutos nacionales de investigación, donde algunos de los más conocidos son:

      Institut National de Recherche en Informatique et en Automatique
      Institut National de la Santé et de la Recherche Médicale
      Institut National de la Statistique et des Etudes Economiques
      Institut National de la Recherche Agronomique INRA
      Institut de Recherche pour le Développement
      Institut Français de Recherche pour l’ Exploitation de la Mer IFREMER
      Institut National de Physique Nucléaire et de Physique des Particules
      Commissariat a l’Ënergie Atomique

      Y varios más. Sin contar los institutos europeos donde Francia, obviamente, “cotiza”. Quizá el CERN sea el más conocido.

      No sé exactamente cuántos investigadores tienen cada instituto ni cuántos ingresan por año, pero seguramente Un Científico los tiene, por lo que la comparación, para que sea más exacta, debería incluirlos. También deberíamos incluir los investigadores propios de cada universidad, tanto aquí como en Francia. Además existe el ya sabido tema de la total inexistencia de cualquier tipo de investigación en la industria argentina (no ocurre así en la francesa, si tomamos en cuenta la investigación aplicada). Es decir, TODA la investigación en Argentina la hace el estado. Pero más allá de este tipo de comparaciones, (que repito, para que sirva para algo debe ser completa) me surge una pregunta algo (o muy) ingenua: ¿no deberíamos nosotros (digo nosotros como país) definir cuánto es nuestro número más o menos óptimo, basado en un modelo de desarrollo, sin importarnos que cornos hace Francia, Estados Unidos y la mar en coche?. Aunque ahora que lo pregunto, eso es lo que está haciendo la administración actual, no?.

  13. David (idu) dice:

    Entre la cantidad de jueces, legisladores, policías y funcionarios corruptos, más infinidad de instituciones mafiosas sostenidas por dineros públicos que hemos vivido y sostenido durante tantos años (y lo seguimos haciendo), este asunto de la ciencia es un baño refrescante.

    Ni “alpargatas sí, libros no”, ni “váyanse a lavar los platos”

    ¡La cultura peronista en peligro!

    ¡La ciencia nacional triunfa!

    • Rogelio dice:

      David, quizás se trate de un malentendido demasiado generalizado.

      La consigna peronista frente a un incidente ocurrido en La Plata fue “Alpargatas sí, libros también”.

      No se confunda con las banalizaciones al uso; pocas veces como en el primer peronismo se otorgó tanta importancia a la educación, a la ciencia y a la tecnología.

      Abrazo

      • David (idu) dice:

        Según el autor peronista Roberto Edwards:

        ———————————–
        El cántico “Alpargatas sí, libros no” se originó en el enfrentamiento callejero que hacia 1945 protagonizaban obreros peronistas y estudiantes universitarios que eran declaradamente antiperonistas.

        Arturo Jauretche explica muy bien esta cuestión diciendo que para que los desclasados lleguen a leer un libro primero tienen que comer, vestirse, calzarse, para poder así concurrir a una escuela y alfabetizarse para llegar al libro y al disfrute de los bienes de la cultura.
        ———————————

        Luego aclara:

        ———————————
        Después esa frase pasó a formar parte de las mitologías negras generadas por el imaginario gorila que pretenden poner al peronismo como enemigo del pensamiento, respondiendo al viejo eje sarmientino de civilizados y bárbaros.
        ———————————

        http://www.infobae.com/2014/06/22/1574962-alpargatas-si-libros-tambien-el-peronismo-la-literatura-argentina/

        O sea, sí, pero no.

        Saludos

  14. Es cierto que con aumentar la planta y la calidad de científicos no alcanza para desarrollar un país industrial, y que eso implica algo más complejo y misterioso, un cambio de modelo de producción.

    En el Technión de Israel (su mejor universidad de tecnología), se espera que los investigadores pasen sus años sabáticos laburando en la industria. Por ese tipo de medidas pasa la cosa.

    Pucha, he acordado parcialmente con un post de Alcides Acevedo. Por favor, ¿adónde está mi porción de cicuta?

    PD: Acepto cianuro también.

    • David (idu) dice:

      Hablaste de Israel.

      Jehová te protegerá de la cicuta.

      Amén

    • Juan el Bautismo dice:

      …cuando se coincide con estos tarados, es que ellos estuvieron todo el tiempo discutiendo con su hombre de paja. De pedo dicen alguna obvia sensatez pero se armaron su strawman para imaginar que siguen confrontando con uno.
      Aunque en otra situacion a Javi Milei que esta para cagarlo a sopapos gratis, hoy despues de lo de Prat Gay estuvo absolutamente genial, un cago de risa. Como no coincidir con los yosapas aveces

  15. Esther dice:

    Un análisis preliminar acerca de los twits sobre CONICET:

    https://elgatoylacaja.com.ar/jugada-preparada/

    Abrazo,
    Esther

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