La internacional nacionalista

nacionalismos 

El post A propósito de Aleppo fue uno de los más visitados entre los recientes. Lo que muestra la vocación argenta por “hinchar” en partidos lejanos (Igual, fue segundo lejos a Cristina, candidata en Buenos Aires, que informaba de la aceptación / resignación de los intendentes del PJ a su candidatura. No somos tan cosmopolitas, tampoco).

Lo que quiero remarcar es que en el artículo que copié ahí, además de una posición ante la guerra en Siria, también se dejaba ver que el consenso que dominó la política europea a partir de 1945: integración; socialdemocracia o socialcristianismo, igualmente conservadores; instituciones democráticas en lo interno y socia menor de los EE.UU. en política exterior… ese consenso está deteriorado y bajo ataque.

Creo que ese es el hecho fundamental de los años que vienen en Europa; probablemente el renacer del nacionalismo lo será también en el Hemisferio Norte. Quizás, en el mundo.

Quiero acercarles un fragmento de un artículo de Fredes Luis Castro, original y lúcido como de costumbre. En pocos párrafos describe muy bien lo que está pasando ahora. Y los motivos.

La vecindad de Rusia, la proximidad de territorios en constante y creciente ebullición, como los de Medio Oriente y África, el iliberalismo espontáneo de buena parte de los pueblos de Europa Oriental y el autoritarismo creciente en países como Turquía y Polonia son algunos de los elementos inmediatamente promotores de los miedos y prejuicios populares en la zona “atlántica” del continente europeo, que se combinan para incentivar los reflejos nacionalistas y antiglobalización en sus procesos electorales. Estos factores operan contradictoriamente.

Putin es concebido por algunos como una amenaza a la integridad territorial del continente, pero otros lo valoran como un líder fuerte, certero defensor del interés nacional. Recientemente Marine Le Pen lo consideró un posible aliado para conseguir la paz mundial y resistir la pretensión globalizante. Las buenas relaciones entre el gobernante ruso con su par húngaro y la normalización de las que tiene con el presidente turco incrementan los temores de unos y las esperanzas de otros. Los inmigrantes de Medio Oriente y África son homogeneizados como activistas islámicos, vigilados como categorías sospechosas cuando no prejuzgados como potenciales terroristas. El islamismo radical, sin embargo, consigue la adhesión de jóvenes ciudadanos europeos, mayormente ignorantes de cualquier postulado religioso, que vaciados de sentido y aspiraciones buscan un marco de referencia, y lo encuentran en la forma vigente más contestataria contra el orden imperante. El islam hoy magnetiza como lo hacía el anarquismo a finales del siglo XIX.

Lo interesante es verificar que líderes tradicionales, en principio no populistas, a la hora de responder contra estas problemáticas propician políticas tan autoritarias como desprovistas de las garantías inherentes a un esquema políticamente liberal. El mejor ejemplo (entre los que se pusieron en práctica en estos años) es el chauvinismo de Nicolas Sarkozy, pero de ninguna manera es el único. Sucede que los líderes tradicionales no pueden explicar una verdad elemental: que el consenso dirigencial de la posguerra, basado en intervenciones estatales más o menos intensas en la economía para asegurar, entre otras cosas, el pleno empleo, fue reemplazado por otro consenso favorable a las desregulaciones neoliberales y las soluciones de mercado. No pueden explicar esto, porque la dirigencia política tradicional fue partícipe de este nuevo consenso empobrecedor y excluyente. Apuestan entonces por reconducir los temores e incertidumbres imperantes a otros blancos, el favorito en ambas orillas del Atlántico es “la amenaza islámica”, sustitutiva del fantasma comunista, preferido en los años de la Guerra Fría.

Las diferencias entre los referentes políticos populistas y los tradicionales se evidencian en lo económico, por ser los primeros outsiders de los sistemas gobernantes pueden denunciar las inequitativas consecuencias de sus programas. Pero todos convergen en el direccionamiento de las frustraciones hacia los extranjeros. Este es el nuevo consenso inter(nacional)nacionalista de Occidente, que hace más exitosos a hombres como Trump y a propuestas como el Brexit por ser exposiciones apreciadas como genuinamente distintas de lo conocido“.

Anuncios

14 respuestas a La internacional nacionalista

  1. Solo un comentario quizás fuera de lugar: Nicolas Sarkozy, quien es mencionado como uno e los promotores de persecución a los inmigrantes en Francia, él es un refugiado, atención no es hijo de inmigrantes, él fue inmigrante

  2. Abel B. dice:

    La xenofobia -la hostilidad y temor al extranjero- tiene distintos motivos. Inclusive, algunos están en nuestros genes, incorporados en millones de años de evolución.

    Pero hay algo significativo: La xenofobia más extendida, de lejos, es hacia los inmigrantes pobres. Xenofobia hacia inmigrantes ricos es muy rara.

    Saludos

  3. Charrua dice:

    Muy bien el artículo al resaltar ese mecanismo medio perverso y contraproducente que usaron las élites tradicionales.
    En eso, el caso de los Tories y el Brexit es paradigmático: cómo no podían defender decisiones como reducir el servicio de salud pública (decir que los pobres no me importan queda mal), decían que era inevitable, que faltaba plata, que había que ajustar, etc. Y claro, los votantes decían “debe ser culpa de los inmigrantes, que son muchos” y votaron el Brexit…. para sorpresa de muchos de los Tories.

  4. David (idu) dice:

    Por eso me fastidia cuando se habla de que atendemos en nuestros hospitales a los pacientes pobres de Parguay, Bolivia, Perú.

    Que la “reciprocidad” y toda la sanata.

    Que nos dejen de robar, y sobrará plata para atender a todo el mundo.

    Xenofobia pelotuda.

    • victorlustig dice:

      La demanda de un bien gratis es infinita, me extraña David

      • David (idu) dice:

        Es verdad.

        Pero nuestra Constitución y las Leyes no diferencian nacionales de extranjeros. Lo cual me parece perfecto.

        Además, para tener atención hospitalaria gratuita… tienen que trasladarse hasta aquí. Chau gratuidad.

        Es como la Universidad gratuita: hay que estudiar. Chau gratuidad (no económica en este caso, sino peor: esfuerzo. Ufff.)

        Salutes.

  5. Marcelo dice:

    Era previsible que la consigna “producir todo lo que se pueda que a alguien se lo vamos a enchufar” se pincharía en algún momento, con graves consecuencias para la humanidad. Varios exponentes de los “países estables y serios” van a tirar la chancleta en los años por venir. Solo que como siempre, el capital se va, dejando la mugre acá y nosotros nos quedamos atornillados en nuestros territorios, tratando de sanar los daños. Las familias Awada, Pinedo, Prat Gay, Anchorena, no saben de ajustes y siempre tienen algo que festejar. Nosotros no. Que pena ¿no?

  6. ricardo j.m. dice:

    es que segun rouvier el PJ saca el 6% en pba

  7. Daniel Eduardo Arias dice:

    Excelente resumen de situación, el de Fredes Luis Castro. Lo lo tenía a ese muchacho.

    Añado un par de reflexiones al pie: si la Posguerra (perdón por las maýusculas) se divide en dos capítulos (Guerra Fría y Mundo Post-Soviético), lo que se terminó en Europa Occidental y quizás próximamente en Japón, y en todo el mundo, es la Posguerra.

    Entramos a una nueva etapa cuyo nombre general ignoro, pero que empieza con un nuevo capítulo de Guerra Fría: de las 35.000 ojivas nucleares de arsenal total -sumando todos los países que las tenían- del período Reagan-Brezhnev hoy se pasó a 3.500, según OIEA (yo creo que el doble). Pero lo cierto es que las armas de hoy son infernalmente más precisas, de modo que su potencial destructivo no difiere mayormente del de los ’80, el escenario MAD sigue intacto y se ampliará con una mayor militarización de dos espacios.

    El espacio orbital, va de suyo, pero fundamentalmente el virtual soportado por la Internet. Los guerreros que hoy deciden triunfos o derrotas son matemáticos e ingenieros en seguridad informática, y te puden discapacitar un país en horas, con toda su infraestructura de transporte, energía, producción y gobierno, con los virus adecuados.

    Esto no es un vaticinio, es una descripción. Para el caso, ver lo que le hicieron Israel y EEUU a las sucesivas plantas de enriquecimiento de uranio iraníes de Natanz con el virus StuxNet, en su primera y segunda versión, es una obra de arte.

    Las plantas de Natanz, infectadas inadvertidamente por sus proveedores en soft y hardware, estuvieron bajo ataque desde 2005 hasta 2010. Perdían centenares de centrifugadoras y productividad total sin que nadie entendiera la causa, hasta que un ataque masivo final en 2009 puso en evidencia el virus. Pero a esa altura, Natanz estaba casi paralizada; y las promesas de Ahmadinejahd de tener suficiente uranio enriquecido para hacer una bomba tipo “Tall Boy” en un año, se habían ido al carajo. Y todo sin disparar ni un tiro.

    Para más detalles sobre el primer virus de guerra detectado y admitido, sugiero este link:

    https://www.wired.com/2014/11/countdown-to-zero-day-stuxnet/

    En este contexto, las armas nucleares son bastante más inatacables que las computadoras que controlan la infraestructura y el gobierno de los países, porque las comunicaciones militares están muy blindadas -sin ser invulnerables, ojo-. Asi, las bombas nucleares pasan a ser un reaseguro de contragolpe. No me reventás el país a virus porque te la devuelvo con misiles. Claro, no es tan fácil: hay que detectar al agresor, y saltar por encima de una barrera de proporcionalidad altísima: así como no le metés un bazucazo a un tipo que te pudrió la computadora, el contexto internacional sería muy duro con quien responde a misilazos un ataque que te discapacita la distribución eléctrica.

    Lo cierto es que -volviendo a mi desmesurado pie de página a Fredes, es que esta nueva Guerra Fría difiere de la anterior no sólo por ser más informática, sino porque no hay enemigos comunistas. El escenario se parece más al preparatorio de la Primera Guerra Mundial: lucha entre imperios o aspirantes a imperio capitalistas.

    En ese cuadro, los estados de bienestar resultan más prescindibles, aunque no del todo en los países que calificaban como verdaderas potencias, con un imperio al pie y mucha capacidad beligerante. Si en 1914 los obreros ingleses, franceses y alemanes fueron alegremente a matarse entre sí era porque los partidos de la Primera Internacional, la socialdemócrata, los habían asociado como beneficiarios del éxito en desplumar de sus riquezas a sus respectivas colonias y semicolonias.

    Dado que la infantería de masas es la decide -o no- el control de territorios ocupados, sigue siendo el reaseguro de última instancia de la capacidad bélica de toda superpotencia, más allá de sus capacidades de ataque viral y misilística. Y la gente hoy no va a pelear patrióticamente a ningún lejano Culo del Mundo si no le garantizaste en casa lo que hoy no te garantiza nadie: laburo, vivienda, salud, educación.

    Los ejércitos de masas de la Primera y Segunda guerras no los reemplazás por unas pocas tropas profesionales de élite, al menos en lo que se refiere a ocupar lugares.

    No estoy haciendo aseveraciones, sólo pensando en voz alta. Repito: no sé qué nuevo escenario general abordamos como especie. Pero hay Guerra Fría de nuevo, sólo que en medio del derrumbe de los estados de bienestar por presión de lo que podríamos llamar “las fuerzas globalitarias”, en forma resumida, el capital financiero, que hoy tiene menos patria que nunca.

    La genialidad del título de Abel, “La Internacional nacionalista”, muestra otros lados del fenómeno: el regreso probable de las barreras aduaneras y la guerra comercial entre países productores de tecnología (ahí todavía no estamos), por un lado. Y por otro, debido a que esta Guerra Fría se basa en la dispersión del enfrentamiento entre superpotencias en decenas de pequeñas guerritas locales (infinitamente crueles), todas entre estados chicos y facciones subnacionales, el nuevo nacionalismo no sólo es económico. Es político.

    En la pobreza creciente del desarme de los viejos estados de bienestar, hay un rechazo inmenso de los nuevos desocupados en los países que se decían ricos ante los millones de desplazados que producen dichas guerras. Eso, en primer lugar. Y más calladamente, como una fuerza todavía inadvertida por con mucha más potencia como agente de migraciones masivas, el cambio climático.

    Brave New World, estimad@s. Trato de entenderlo, pero no lo logro. Bueno, nuevamente me fui al carajo con la longitud, Pido perdón.

    • David (idu) dice:

      Muy bueno lo tuyo Daniel.

      Claro, ahora, luego de ver tu palabra “estimad@s”, no puedo menos que copiar algo que publiqué por ahí:

      ——————————————————

      Éramos un matrimonio feliz…

      Hasta que un día, llegó mi mujer a casa y me dijo:

      – Viajé en el subte con un muchacho con capacidades diferentes.

      – ¿Lo qué?

      – Si, iba en silla de ruedas, tenía la cabeza inclinada.

      – Ah, un chico discapacitado, dije:

      – No, burrito, ahora se dice “capacidades diferentes”

      – Disculpame, por mi formación técnica trato de relacionar las frases con su posible significado y…

      – Sos un discriminador – me interrumpió…

      – Tranquila, dulce mía: ¿cuál es la “capacidad diferente” del muchacho que te haya parecido destacable?

      – No sé, me contesta. Pero fíjate Stephen Hawking, no mueve casi nada de su cuerpo y se mandó la Teoría del Big Bang.

      – Ahá, ¿quiere decir que todos aquellos que están postrados en silla de ruedas se podrían destacar en física cuántica? ¿O al menos en cocina japonesa? – la agredí.

      – MIrá, querido: me da vergüenza de solo escucharte hablar. Habrase visto. Al INADI tendrías que ir vos. Decí que no te voy a denunciar…

      Se fue a su computadora y escribió a sus relaciones:

      “Hola amig@s los / las invito a mi casa el sábado, cumple mi esposo.”

      ¡Y encima me mandó copia a mí!

      – Un momentito, querida: ¿Qué es eso de poner “@” como si fuese una vocal multi-uso?

      – Peor hubiese sido poner una consonante como ví por ahí: una “x” en lugar de “a” y “o”.

      Tenía razón en cierto punto. Pero contraataqué:

      – ¿Y si hubieses puesto “los invito” en vez de “los / las”?

      – No, mi amor, ahora se debe poner así para no estigmatizar a nuestro género. El machismo ya ha causado demasiado daño, ¿no? (mientras me miraba con cara de picardía).

      Para entonces yo ya estaba de mal humor.

      Fui a ver las noticias sobre femicidios, y resulta que a medida que nos volvemos lingüísticamente correctos, los femicidios aumentan…

      – ¿No será, querida (me salió un “querida” algo áspero), que ahora de tan políticamente correctos nos enfurecemos y cometemos uxoricidios y demás crímenes violentos?

      – “No entendés: nuestro lenguaje está lleno de contenidos, palabras semántica, y sintaxis claramente sexistas”

      – Bueno, le digo: entonces habría que eliminar los géneros de las palabras, por ejemplo:

      “El humano Juan Perez se casó con Gracielo González” y tuvieron hijos”

      – ¡Sos un imbécil: se dice “Graciela”, y además por qué ponés “humano” e “hijos” y no “humanas” e “hijas”

      Me dí cuenta de que tenía razón:

      – Bueno, entonces vamos a decir: La humana Juana Perez se casó con Graciela Gonzalez y tuvieron hijas”

      – ¡No tenés remedio vos!: No es Juana sino Juan, y además tuvieron dos varones.

      – ¡Momentito!, le retruqué: Decir “hijos varones” es claramente discriminatorio.

      Más aún, continué:

      – ¿Cómo llamaríamos a las personas que no son ni “ellas” ni “ellos” sino por ejemplo: homosexuales, lesbianas, transexuales, bisexuales, transgéneros, XXY, y en el peor de los casos, a cualquiera de ellos devenidos luego en heterosexuales?

      – “Vos me querés sacar de quicio, nene”

      (La palabra “nene” ya daba muestras claras de que las cosas se iban poniendo espesas, y me dí cuenta que esto ya no tenía retorno: la situación se había salido de control).

      Por lo que en mérito a nuestro amor, decidí concluir con una rendición incondicional:

      – “Bueno, amor / amora mía (mío), debo pedirte (pedirto, pedirta) perdón, no quiero hablar más de esta (este / esto) tema que me parece nos pone (pona / pono), algo nerviosos / nerviosas / nerviosxs”

      – “Tarado”, me dijo, y se fue…

      ¿No debió haberme dicho “Tarad@”?

    • vale dice:

      Tu problema david, no es retórico sino existencial, “quién soy?” cómo soy” de quién me diferencio?, “cómo me defino ahora que somos iguales?”. No es menor el punto de infexión existencialista que te trae tu marida a partor un arroba eh?….jaja
      felíz navidad ! y jingle bells

      • David (idu) dice:

        Qué sabés de mis problemas, querida Vale?

        Con mi mujer no somos iguales: ella es MUCHO más igual que yo. Por eso la amo.

        Felices Fiest@s !!!!!!!

  8. fredes dice:

    Muchas gracias Abel por prestigiarme con tus palabras y la inclusión de mi trabajo en tu blog. Agradezco, valoro y tomo nota de los comentarios realizados por tus seguidores. Sobre el primer comentario que haces en relación a la xenofobia me recuerda a algo que suelo repetir, no recuerdo si lo tomé de Savater, pero es simple y contundente: los únicos discriminados del mundo son los pobres.

  9. Silenoz dice:

    Me parece que son apresurados estos análisis que pronostican este reverdecer de los estados nacionales sobre dimensionados por el discurso Trumpista proteccionista y to’o eso…. creo que el Trumpeter aplicara una suerte de Reaganomics chabón: bombear la obra pública, por qué no gasto militar y, lo que no puede faltar, rebaja de impuestos al 1%…. Por fuera de esto….. veremos veremos dijo Lemos…. y más aún esa “cosa” de repatriar industrias, re industrializar el rust belt y otras “categorías blandas”

    Por otro lado se deja fuera de los análisis la “cadenas globales de valor” o transnacionales (en su faz productiva como financiera) cuyo peso en las decisiones de los políticos es formidable, con lo cual esa “autonomía nacional” está seriamente acotada aún en el (a pedido del cro. Rogelio)“hegemón” (Ja ja…)

    Tampoco me convence el paralelismo con la primera guerra, ésta fue la consecuencia de factores entre los cuáles se encontraba el agotamiento de su contenedor: el “Concierto Europeo” y la “Triple Alianza”, si se quiere había un mundo globalizado multilateral donde, al menos en los papeles, esos entre 3 – 4 países tenían una relativa paridad bélica y el mundo financiero de esa época (los Rothschild) bregaba –y rosqueaba- consiguiendo por un siglo un mundo en paz aka sin guerra entre potencias pero sin privarse del negocio de las guerritas –algunas basadas en tensiones étnicas- tan asesinas como cualquiera.

    La neo guerra fría tampoco parece acertado por que China no cumple un rol confrontativo ofreciendo una “forma de vida” alternativa, de hecho está metido con las 4 patas en lograr el reconocimiento de economía de mercado siendo casi màs papista que el Papa. Además su “forma de vida” no es algo deseado al menos por fuera del sudeste asiático

    Hoy tenemos UN sistema social económico en donde el “hegemón” está incomodado por un aspirante, con un creciente malestar social y “tensiones étnicas-religiosas” y me parece que, al igual que un par de siglos atrás, los Rothschild de hoy no están interesados en contiendas bélicas más allá de las “guerritas” que son también, una fuente de negocios importante. Coincido con don Abel cuando dice que es tal el poderío de las armas que llega al punto de disuadir al más tunante…. aún en el Imperio… después de todo la WWII terminó cuando cayó la “Little Boy” que es, al día de hoy, un chasquibum

    Es más, no creo que a China le convenga despelotes no sólo en su área de influencia sino en Europa inclusive ya que, a mi entender, atenta contra su objetivo de desarrollo ya que en esta suerte de “guerritas” los chinos tienen competidores “juertes” y no sé si están en condiciones de competir no sólo con los yanquis sino con alemanes, ingleses “iven” rusos… a menos que lo fuercen… pero no me parece

    Que se ió… apelo al dura lex, sed lex : el que viva lo verá

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: