Argentina Nuclear, 2016 – XXXI: Batallas de hace 50 años

conicet

(gráfico apropiado a J. R. Sentís)

Volvemos con la historia del desarrollo de la industria nuclear en Argentina. Pero, por 2° vez (la 1° fue en el posteo anterior, con una imagen clásica de la batalla de la Vuelta de Obligado, y por un motivo similar), la encabezo con una ilustración que no forma parte del trabajo de Daniel Arias.

Se trata de los ingresos anuales a la carrera de investigador en el CONICET, la principal herramienta con la que cuenta el Estado para fomentar la dedicación exclusiva de los científicos para el desarrollo de sus tareas y direccionar la investigación a las necesidades del país. Es para recordarnos que el desarrollo tecnológico -la posibilidad de ser una nación moderna- es una batalla que nunca termina. Y hoy no estamos ganando.

Retomo entonces la saga, después de los tres posteos “Argentina Espacial” -que no eran “tema aparte”, por cierto. Éste, y el siguiente, deben leerse junto con el XXIX y el XXX; los cuatro hablan de decisiones que se tomaron en el último medio siglo -en el mundo actual, bah, cuando ya la opción de “lo hacemos nosotros, por nuestra cuenta” no era realista. Cuenta las decisiones que se tomaron, y los roles de Canadá y de Alemania como proveedores de tecnología. Hay lecciones útiles para nuestros días.

Por una cabeza…

La eficiencia de quemado de las CANDU es tan mala como las de toda máquina de uranio natural: 7500 MW/día/tonelada de combustible. En su tiempo, las centrales de uranio enriquecido daban el doble y algunas casi el triple. Hoy rinden al séxtuple y se vislumbra llegar a diez veces más con enriquecimiento del 6%.

Pero los CANDU no están acabados: queman la basura generada por reactores de enriquecido. Son un poco como aquella vieja cupé De Lorean de 1985 del profesor Emmet Brown en el film “Vuelta al Futuro”, rediseñada en el futuro y capaz no sólo de volar, sino también de viajar en el tiempo con la energía extraída de una lata vacía de Coca Cola.

Estaba en el diseño original que las CANDU pudieran funcionar con combustibles tan pobres como el uranio natural o incluso el torio, cuatro veces más abundante en la corteza terrestre. Pero los chinos desde 2010 desarrollaron otras pastillas llamadas NUE a partir de combinar basura con basura: reciclaron uranio sin quemar de los combustibles gastados de PWRs y lo mezclaron con uranio empobrecido de las “colas” (o desechos) de las plantas de enriquecimiento. Si uno tiene 4 PWRs de al menos 1000 MW, y además enriquece y reprocesa, puede hacer andar una 5ta planta canadiense ACR con los desechos de las 4 anteriores. Son 1000 megavatios más “de propina”, con “fuelling” casi gratis. ¿Qué tal? Prendemos un 20% más de lamparitas con menos megaminería. Programa más gasolero que uno que mezcla 4 PWRs y un CANDU, no existe.

Los CANDU mostraron durante décadas que queman “lo que les pongan”, entre ellas los MOX, u óxidos mixtos de uranio y plutonio. El ACR (Advanced Candu Reactor) 1000 logra incluso refrigerarse con agua liviana (sólo usa agua pesada como moderador), y como dieta, funciona con uranio de bajísimo enriquecimiento (1%, contra el 5% que suelen tener las PWRs de hoy). Como miembros del COG, nos han invitado a probar ese combo de uranio ligerísimamente enriquecido y agua liviana en Embalse, que para ellos es una central vieja. La CNEA contestó que muchas gracias, pero que hagan la prueba ellos primero en una de sus propias centrales viejas, si les queda alguna.

Los grandes fabricantes de NPPs (EEUU, Rusia, Francia, Japón) dudan de que la tecnología canadiense tenga futuro. Es más, sugieren que a mediano plazo tampoco lo tendrá la AECL (fue privatizada y la compró la firma canadiense Lavalin). Particularmente, creo que los críticos sangran por la herida: en su apuesta al gigantismo, y con su reticencia a transferir tecnología, nunca tuvieron nada decente para venderle al Tercer Mundo, a diferencia de Canadá.

Pero en 1967, cuando la CNEA estaba “que me compro, que no me compro” una CANDU, nada de esto había sucedido o se podía adivinar.

Canadá se obligó a dar un trato insólitamente igualitario y generoso a sus clientes. En buena parte lo hizo para remontar su imagen internacional de país semisalvaje, casi despoblado y exportador primario (petróleo, carbón, madera, papel, minerales, pintorescos policías montados, eventuales osos pardos). Que Canadá se volviera la “escuelita nuclear” de parte del Tercer Mundo, entre ella los dos países más poblados de la Tierra, le causaba la irritación imaginable a los dueños de la pelota atómica hasta aquel momento, el “Club” de 1964: EEUU, la URSS, el RU, Francia y China, recién llegada.

En 1967 el nido Sabatiano recalcitrante en CNEA ya era “Canook friendly”. En los asados apostólicos de fin de semana, se discutía a gritos (costumbres de la casa, no le puedo explicar el hartazgo de las familias) qué componentes críticos podrían sustituirse por “made in Argentina” a la hora de futuras compras. ¿Los tubos de presión? Desde ya. ¿Toda la calandria? Vamos, todavía. ¿Eso y además los elementos combustibles? De suyo, por ahí se empieza. ¡”Fuelling” criollo, ahijuna! ¿Generadores de vapor? Hmm… muy complicado. ¿Vos sabés lo que es soldar miles de cañitos de incoloy? Vamos, che, no ha de ser tan difícil. ¿No? Mirá: es nada más que una simple aleación de níquel-hierro-cromo y… ¡¡Córtenla, que salen los chorizos!!

Y cuando el romance con Canadá parecía a punto de entrar en fase tórrida… ¡Sorpresa! Los Cosentinistas sacaron un conejo (alemán) de la galera. La KWU, todavía no comprada por Siemens, insisto en esto, estaba construyendo las primeras PWR para el expansivo mercado alemán. Pero no habían inaugurado ninguna. Y de uranio natural, los teutones no entendían ni les importaba. Salvo aquella plantita piloto de 50 MW a uranio natural en Karlsruhe… Lo dicho, se vinieron de caraduras.

Jacques Hymans, un académico yanqui, en su libro “The Psychology of Nuclear Proliferation”, cuenta la historia:

“Las preocupaciones de Quihillalt por los efectos de haberse mantenido fuera del Tratado de No Proliferación Nuclear reflejaban que hacia fines de los ’60 Argentina había desarrollado un programa nuclear vibrante, pero todavía frágil. En contraste con otros países que se contentaban con recibir plantas “llave en mano” desde el Norte, la Argentina, nacionalista como por deporte, tenía una preferencia marcada por el desarrollo autónomo en el área nuclear. Algunos dentro de la CNEA, notablemente el ingeniero Celso Papadopoulos, interpretaban esta idea como que todo debía hacerse “en casa”. Pero la fuente de luz y razón de la CNEA, Jorge Sábato, vástago de una familia de notables, director desde 1955 del Departamento de Metalurgia de la CNEA, entendía que una trama bien diseñada de asociaciones internacionales podia ser más conducente hacia la meta última de la autonomía tecnológica. En particular, Sábato convenció a sus colegas de que mejor que tratar de diseñar una central desde cero, la CNEA debía más bien importar una extranjera, pero –e insistía en esto- debía quemar uranio natural, potencialmente desarrollable en el país, en oposición al enriquecido que debería importarse. (Como es notorio por el caso de Australia, los reactores de uranio natural son vistos con frecuencia como un camino hacia las armas nucleares, pero los motivos de Sábato eran intachables: es más, entre los militares argentinos se lo consideraba una especie de hippie pacifista de izquierda). La opción de Sábato por el uranio natural se enraizó con rapidez…

“…Y en efecto, cuando el presidente Arturo Illia decidió en 1964 la compra de un NPP –destinado a ser el primero de América Latina-, Quihillalt primero se acercó a Francia, cuyas centrales usaban uranio natural, tratando de liquidar cualquier proceso licitatorio competitivo que pudiera terminar en el triunfo de una planta de uranio enriquecido. Los franceses estaban dispuestos a venderle lo que quisieran a los argentinos, pero únicamente cobrando caro, de modo que el gambito de Quihillalt fracasó. Pero en la licitación que siguió, la firma alemana Siemens le ofreció a Argentina una central de uranio natural bajo términos financieros espectacularmente ventajosos, prácticamente “de regalo”. El sucesor de Illía por sus méritos de golpista, el general Juan Carlos Onganía, aceptó sin demoras la oferta alemana y así en 1968 empezó la construcción de la planta que se llamó Atucha I (pág. 146)”.

Otro “scholar” yanqui con opiniones parecidas, Daniel Poneman, en su libro “El poder nuclear en el mundo en desarrollo”, cuenta esto:

“Las ofertas canadiense y alemana eran las más atractivas. La alemana… iba con un 100% de financiación, un 35% de participación local y el tiempo más corto de entrega de obra. Pero su mayor desventaja era la falta de experiencia comercial en diseño de planta, ya que la alemana se basaba únicamente en un prototipo de 50 MW en Karlsruhe. El diseño canadiense para uranio natural era superior en muchos aspectos… La propuesta del gigante alemán en electricidad, Siemens AG, ganó por su superioridad en financiación, tiempo de entrega y participación local. Pese a que el diseño canadiense era mejor, le pesaron en contra la conveniencia de comprarle a un socio comercial tradicional de la Argentina, la confiabilidad de Siemens (que tenía una sucursal local importante), y el apoyo pleno del gobierno alemán, asuntos críticos en un país cuyos proyectos naufragaban con frecuencia en las turbulencias económicas. La CNEA creía que en casos extremos, era más probable que los alemanes quisieran seguir la cosa hasta el final, y no así los canadienses”.

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14 Responses to Argentina Nuclear, 2016 – XXXI: Batallas de hace 50 años

  1. Silenoz dice:

    Y buehhhh.. ¡por fín! se acabaron las licenciaturas y doctorados en porcelana fría, origami y simlares ¿no herr polizeikommissar von lustig?

  2. victorlustig dice:

    Estimado Daniel

    Muy buena la saga, ahora, poner lo del Conicet, para mi, es de un corporativismo sarasa, cuando demuestren que retornan a la sociedad, como lo que Ud muestra, todos los del Conicet, capaz que les doy bola.
    Es otra discusion, y,mezclarlas es muy feo, para mi eh.

    Lo otro, que salgan a los caminos, atras de los que laburan debe, como todo conjunto humano, de todo, y, como no se (al menos no lo publicaron) se autolimpiaron, bajo el sonsonete nos controlamos nosotros, que le puedo decir, ahora es tarde (y por un lado lo celebro, por otro lo lamento)

    No se si lo publicara esto Abel, pero, lamento haya mezclado las cosas

    saludos

    saludos

    • Daniel E. Arias dice:

      Víctor: la mención del Conicet la puso Abel, pero la creo inevitable. Desde que Tulio del Bono fue secretario de ciencia y luego con el primer mandato de Barañao, el Conicet fue dejando atrás -no sin chirridos de protesta- su cientificismo estéril y empezó a involucrarse con la tecnología y la producción. Y se llenó de proyectos aplicados que ahora, con la caída de presupuesto, se van al diablo.

      ¿Ud. conoce del trabajo de Raquel Chan y de las patentes transgénicas argentinas en soja, maíz y trigo? Medidos en plata, son los desarrollos más importantes de la historia de la investigación en estos pagos. Hoy eso ya no se podría hacer.

      No se alegre tanto por la pobreza del Conicet. A la CNEA también le reventaron el presupuesto. Y a… (siguen las firmas… Ups, son todas las instituciones de I&D argentinas).

      • victorlustig dice:

        no, pero al azar, y no me canso de mencionarlo, en una resolucion ponen el proyecto xyzw (no recuerdo si eran esas letras u otras) 150 lucas, lo firma todo el directorio del CONICET, lo publican, lo dejan enla web y un salame como yo mirando en que gastan/invierten(pongale Chan), para mi, eh (y pongo inversion por que soy generoso), que me digan que se autocontrolan, que revisan todo, que que lastima, y, repito UNA RESOLUCION DEL DIRECTORIO DE CONICET, que, deben haber leido al menos 5 departamentos legales, 2 administrativos, quienes la firmaron.

        por favor, la Sra Chan sera excelente, forma parte de un cuerpo que FIRMA CUALQUIER COSA.

        Por eso me alegro, quizas ahora lean lo que firman y sean responsables por lo que firman, cosa que, pareceria no les calienta, pruebas al canto.

        Entonces, no quiero pensar en que gastan la plata cuando no ponen cualquier cosa y se les ocurre un texto legible

        PS Res 111/215, firmada por Barañao y todo el directorio, y, no me vengan con errores administrativos, give me a break

  3. chofer fantasma dice:

    El articulo fascinante como todos los de la serie. Sigua asi!
    El grafiquito del comienzo…sólo muestra que la proverbial estupidez administrativa local no mejora. Nuestras victimas son siempre causadas por fuego amigo. Ahora, si quiere ver alli una muestra de la intrinseca maldad del gobierno cuasidictatorial del hijo del contratista de obra pública que, encima, es extranjero…puede hacerlo

  4. Alcides Acevedo dice:

    Bueno, Arias definitivamente perdió todo dejo de seriedad.

    Me cansé de explicar que la “estrategia” argentina en materia nuclear era de naturaleza eminentemente militar… y no necesariamente de inspiración local local.

    Por otra parte el rol de Canadá en temas de proliferación nuclear son claros como el agua, India y Pakistán construyeron sus bombas gracias a la tecnología canadiense, miren la lista de países que manejan CANDU: Argentina, India, pakistán, Rumania, China, Corea del Sur… lean y van a entender:

    http://www.ccnr.org/myth_2.html
    The additional purchase of a CANDU reactor would add significantly to Argentina’s plutonium inventory. Because it is moderated with heavy water, the CANDU design produces more plutonium than any other power reactor on the international market. The CANDU reactor also has an efficient system of “on-line refueling,” by which spent fuel can be removed from the reactor by remote control at any time of the day or night, even while the reactor is operating at full power. No other commercial power reactor has a comparable capability. On-line refueling makes it particularly difficult to safeguard a CANDU reactor; an inspector would have to be present 24 hours a day, 365 days a year, to ensure that all the spent fuel is accounted for at all times. Moreover, since the CANDU is fueled with natural uranium, with which Argentina is well endowed, the Argentine regime would be free from any dependence on America, Europe or the USSR for supplies of enriched uranium. With the CANDU system, Argentina’s nuclear fuel supply could never be cut off.

  5. Abel B. dice:

    Interesante! Aún Alcides A pueda aportar -seguramente por error- información que vale la pena! Los que prepararon ese texto en inglés, que los antinucleares de Canadá subieron a la red, tomaban muy en serio el programa argentino.

    Aunque, claro, las técnicas de monitoreo de los ’80 no son los actuales, y James Bond queda obsoleto. Hoy se puede observar la producción de un CANDU, como de cualquier otro reactor, 24x7x365.

    Aparentemente Alcides A no domina el inglés. Curioso.

    • Alcides Acevedo dice:

      El que no entiende sos vos: el programa nuclear argentino es tributario de la guerra fría y los reactores CANDU son cosa del pasado también… pero bueno, acá seguimos aferrados a la mitología.

      Cuando se hace la relación costo-beneficio de la inversión nuclear en Argentina a lo largo de la décadas queda en evidencia por qué Argentina es un país hundido en la miseria.

    • victorlustig dice:

      bueno, en los 80s tambien se podia, criticar con articulos que mencionan la URSS, suena como demodee

      No Sile, de 5 disciplinas, las sociales se llevan arriba del 22%, evidentemente ellas solas son mas importantes para el desarrollo que cualquiera de las otras 4, cada vez me convenzo mas de tabula rasa

      • Silenoz dice:

        Ja ja ja,,,,

        “as iushual… leit” ya otro pavote asumío prejuicisamente lo que comentás pero el cro. Schteingart ya los madrugó..diciendo no sólo es burra la frase sino el dato duro

        Algunos critican al CONICET pq dicen q solo forma "cientistas sociales q son pura ideología". No solo es burra la frase, sino el dato duro. pic.twitter.com/BQONSzHZGT— Daniel Schteingart (@danyscht) 5 de diciembre de 2016

        //platform.twitter.com/widgets.js

        ¡Qué’va’ce herr polizeikommissar….. algunos nacen con al estrella y otros estrellados!

        ¿y los 40 000… y la energía….. y el blanqueo….. y ganancias…. y el totó…. y la pesada herencia…. y las pruebas PIZZA…. y candela?

      • Silenoz dice:

        Por las dudas… grafiquitos mata supersticioso

      • victorlustig dice:

        perdon, hablas de gente, de presupuesto o de ingresantes o de doctorandos

        mmmm, papi, lee, que dije yo?

        ay Sile, tu apuro en mostrar grafiquitos es supino

        btw, 3% tecnologia, 22 % sociales, buenisimo, en TU grafico, 20 Agrarias, 22 sociales, buenisimo, en TU grafico

        evidentemente es mas importante y por mucho, Sociales que Tecnologia, y, tan importante Agrarias que Sociales

        en fin, a tu amigo schew hay que agradecerle que haya puesto eso, tiramos 7 veces en sociales de lo que tiramos en tecnologia, y digo tiramos por que no se que vuelve

  6. Daniel E. Arias dice:

    El texto que trae nuestro troll es anacrónico. Hace décadas -antes incluso de la Internet pública- que las centrales nucleares de todos los países ajenos al Consejo de Seguridad y signatarios del TNP son controladas online 24 x 7 desde Viena, amén de las inspecciones sorpresa.

    Del Candu Owners Group, los únicos países con bombas propias son la India y Pakistán. Como modo de fabricar plutonio, las centrales tienen un quemado excesivo, incluso las de uranio natural, y el elemento de marras -después de un reprocesamiento muy engorroso- es demasiado rico en los isótopos 249, 241 y 241. Eso lo vuelve hiperfísil: a la hora de las bombas, el “pit” metálico es tan sobrerreactivo que dispersa antes de tiempo su masa crítica, sin llegar a las 50 generaciones necesarias de fisiones para un buen PUM. Lo que se tiene es cambio de un FSSSS, un “fizzle” como dicen los gringos.

    Para fabricar plutonio militar del bueno, rico en 239, se necesita un reactor plutonígeno mucho menos complicado de construir -y más barato y menos detectable- que una central CANDU. Es lo que hacen la India y Pakistán, los israelies, los yanquis… todos los que tienen caños atómicos.

    Siga explicándonos la vida, don Alcides.

  7. […] capítulo debe ser leído junto al anterior. Hay una continuidad en todos los posteos de esta serie, pero en este caso es más estrecha: la […]

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