“En la vida hay que elegir”: 1. Si opta por la unidad

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En la vida hay que elegir” Esta consigna de una campaña electoral del 2013 no sirvió para ganar. Profesionalmente, tengo que decir que no fue afortunada. Pero encierra una verdad fundamental. A lo mejor eso le servirá de consuelo a los publicistas que la idearon…

La menciono aquí porque me parece que tiene que ver mucho con una pregunta que me hicieron aquí sobre los bordes ideológicos del peronismo. Traté de responderla -hasta donde se puede en un posteo- y señalé algunas fuentes que, creo, dan definiciones precisas y a la vez ricas. Claro, eso es en el plano intelectual, que es importante por sí mismo y porque no depende de las coyunturas.

Ahora, en el plano de la política, es decir, en el de las decisiones de todos los días, las definiciones intelectuales sirven de guía, pero no dan respuestas.

En ese plano -donde las pasiones tienen más fuerza y más autenticidad que los argumentos teóricos… Ahí son los antiperonistas -y su versión light, los antikirchneristas- los que están muy seguros de lo que es y no es peronismo. Los peronistas… lo han discutido, a veces en formas no convencionales, como dice un amigo mío, y lo siguen discutiendo, más civilizadamente.

Siempre en este plano, el de todos los días, al menos para los politizados, yo no remití a fuentes autorizadas y dí mi respuesta: El peronismo son los peronistas. Todo lo demás, la filosofía, la doctrina, aún los símbolos y los sentimientos, existe en los hombres y mujeres que se sienten peronistas, y no tiene realidad aparte de ellos (Y sí, si algún medievalista detecta influencias del pensamiento de Occam, está en lo cierto).

Entonces, me parece evidente que tanto Menem como Kirchner -para citar sólo dos casos de nuestra larga y complicada historia- eran peronistas. Eso es un dato de la realidad. Lo que hicieron como gobernantes… ahí las definiciones que cité, el cuerpo doctrinario, sirve para distinguirlo (Perón mismo era resultadista, como Bilardo. En eso seguía la línea de un conductor muy anterior, que decía “Por sus frutos los conoceréis“). Igual, ese juicio -que a mí me resulta evidente, también- tiene vigencia, peso en la realidad, en tanto se hace convicción en la mayoría de los peronistas. Se me ocurre que ya está.

A lo concreto: En pocos meses los peronistas se enfrentarán a elecciones (como el resto de los argentinos). Yo creo que ya se están perfilando los temas sobre los que se va a decidir. Quiero subir ahora uno de los dos planteos básicos (luego lo haré con el otro. Y mi posición).

Este texto me llegó a través de las redes sociales. No estoy seguro de su autor  original, y no me interesé en buscarlo. Porque más que argumentos muy elaborados, expresa lo que siente uno de los lados de la discusión. Aquí va:

HABLEMOS UN CACHITO SOBRE LA FAMOSA UNIDAD

La ausencia de un proyecto alternativo compartido por todos es otra dificultad a superar dado que aunque coincidamos en el rechazo al que se nos somete, esa ausencia dificulta la construcción de una unidad que vaya más allá de la lucha contra el enemigo común. ¿Cómo se construye esa unidad? es otro de los temas a discutir.

No hay que confundir la unidad del campo nacional y popular que es un objetivo estratégico, de mediano o largo alcance, producto de un proyecto y un programa compartido, con las alianzas. La Unidad se refiere a algo permanente, perdurable; las alianzas son circunstanciales y momentáneas, originadas fundamentalmente al logro de un objetivo determinado (por ejemplo, ganar una elección o una huelga).

La UNIDAD en cambio, es un proceso inverso y más que un acto voluntario es consecuencia de la NECESIDAD. Parte del reconocimiento de las coincidencias y de las diferencias considerando a estas como contradicciones no antagónicas, que por lo tanto, deben resolverse mediante la discusión y la práctica común. Esa necesidad, es la más de las veces un acto obligado que ocurre cuando una organización por aciertos de su línea y práctica política ha construido una hegemonía suficiente que obliga a otras –con las que compartía el mismo espacio político– a unirse a ella o desaparecer como alternativa, al menos en ese espacio. Ninguna unidad construida sobre “el espanto” perdura en el tiempo. Esta es la clave principal de todo accionar político, dado que presupone privilegiar construir, ampliar, fortalecer y cohesionar nuestro espacio propio para después –recién—pensar en alguna alianza.

Si la “alianza” se refiere solo a un proceso electoral, está claro que ella se construirá alrededor de quien “tenga votos” y básicamente será un acuerdo de cúpulas, lo cual no impide que “por debajo” de esa alianza se gesten acuerdos que tiendan a un mejor aprovechamiento del “clima” electoral con objetivos más trascendentes.

Pero si de lo que se trata es la unidad en un proceso de Resistencia, esa unidad se construirá alrededor de quienes lideran (y hegemonicen) esa Resistencia, a los que debemos fortalecer. O sea que “los acuerdos” se materializan y corporizan al compás de la misma lucha, que atraviesa transversalmente los espacios políticos, sociales, institucionales, etc.

La unidad así forjada tiene la virtud de incorporar a sectores que antes no participaban de la Resistencia y que, en su desarrollo, también van adecuando y reformulando “el proyecto” y modificando las relaciones de poder (tanto hacia “adentro” como hacia “afuera” del campo popular) de manera que ello aumenta las posibilidades de tener un mayor peso al momento de las decisiones importantes. La historia y nuestra experiencia como pueblo nos indica que los logros más importantes del campo popular fueron logrados como resultado de su propia lucha y que “el proyecto” fue adecuándose o reformulándose al compás de ella. Esta no solo tiene la ventaja de responder acabadamente a una relación de fuerzas determinada sino que –llegado al acto electoral– también favorece las posibilidades de que “los candidatos” o funcionarios surjan de esa lucha y no solo de estructuras penetradas por la burocratización.

De ahí se desprende que tan importante como “llegar” a un momento definitorio (incluso por la vía electoral”) es el CÓMO SE LLEGA dado que si se llega con un pueblo inerte, amorfo, anodino, despolitizado y desmovilizado, las burocracias jugarán un papel unívoco y excluyente como hasta ahora. Si por el contrario, “llegamos” con un pueblo movilizado, politizado, con lucha de masas en ascenso, con organización popular y cuadros intermedios aptos para conducirla, no se podrá dejar de tener en cuenta esta realidad, si es que efectivamente es tal“.

13 respuestas a “En la vida hay que elegir”: 1. Si opta por la unidad

  1. habilidadessocialescomMarcelo dice:

    Impecable. cualquier aporte redunda.
    Ese es el camino.

  2. victorlustig dice:

    Estimado Abel

    Lei con atencion los dos post, en principio hay varias cosas que a mi (a mi) me hacen ruido.

    Un antikirchnerista es un antiperonista (permitaseme decir que si los kirchneristas unen los periodos para denominar uno solo, usar ese vocablo, yo no estoy de acuerdo), es como decir, mutatis mutandi, uno de la tendencia no es peronista, visto lo pasado en la plaza alla lejos y hace tiempo. O, tener el peronometro, lo cual vista la discusion de los bordes del peronismo es medio complejo.

    Flaco favor hace a la unidad del peronismo diciendo eso, creo sin duda que Peron no lo aprobaria, yo lo creo, permitame creer eso ya que JDP no distinguia, salvo agresiones (Rucci) eso.

    Por otro lado creo que el pueblo no se equivoca, aparte, no lo digo yo, cuando el peronismo perdio elecciones, bueno, creo que no representaba lo que el pueblo peronista creia que era el peronismo, ya que la unica verdad es la realidad, o, el pueblo es idiota y necesita un conductor omnisciente.

    Hay mucha tela para cortar en los dos posts, cosa que excede los comentarios

    saludos

    PD Si, en la vida hay que elegir, pero sino me gustan los comisarios, elijo otro

  3. horca dice:

    Doy mi opinión sobre el tema.

    El único punto de debate es: Cristina sí / Cristina no. No hay ninguna discusión más. La unidad no es ningún problema. Primero hay que definir quién define.

    • Es así. Cuanto contenido reaccionario en otras respuestas. Quieren negar doce años de políticas, sin duda, peronistas porque hubo apoyos y participación de COMPAÑEROS que venían de la izquierda? Por favor!!!

      • Capitán Yáñez dice:

        Doña, la Aduana Peronista siempre ha sido muy laxa (por cierto hubo, siempre también, intentos en contrario… pero todos fracasaron…) en cuanto a currículums e, incluso, hasta prontuarios… vea usted.
        Lo único que se les pide a los compañeros que vienen de la “izquierda” (que también es muy amplia, por cierto… y no menos caníbal que el peronismo… yo diría que muchísimo más… y si no me cree, revívalos a Lenin, Trotsky y Stalin y pregúnteles por sus respectivas y legendarias “purgas” que les costaron a Rusia y adyacencias unos cuantos millones de habitantes) es que nos eviten los farragosos “análisis objetivos” que conducen… a ninguna parte.
        Sin más, saludo a Ud. atte.

  4. claudia dice:

    No sé si son tan escindibles los procesos electorales, de los procesos de resistencia; si hay tal pureza propositiva y alcance que los distinga de forma tajante. Porque no siempre las acciones de los referentes se explicitan con literalidad. Además, presenciamos por estos días casos de declamadores de la resistencia, finalmente inconsistentes en lo ideológico.
    En cuanto a la poca sobrevida de un acuerdo de cúpulas, lamentablemente, la misma excepcionalidad política que quebró la estadística de baja supervivencia de una heterodoxia, bien puede cristalizar otra singularidad, esta vez, de signo contrario.
    Aquí el problema básico es uno y solo uno: la persistente negación a reconocer al Kircherismo como corriente interna (error solo visible a mediano y largo plazo pero, realidad insoslayable del hoy).
    De donde, la discusión por la Unidad, en lo que respecta al Kircherismo, huelga, verdaderamente. El Peronismo tradicional ha decidido cobrarle el hecho de haberlo conducido hegemónica y férreamente y hará lo que mejor sabe: sacudirse heterodoxias. Lo único que resta es competir en internas. Si es que éstas se sustancian… Saludos.

  5. victorlustig dice:

    pero no era el kirchnerismo lo superador del peronismo?
    en fin
    fuente (entre otras)

    http://artepolitica.com/comunidad/el-hecho-kirchnerista-y-el-desafio-de-la-izquierda-nacional/

    http://pajarorojo.com.ar/?p=5395
    Sandra Russo

    http://www.diarioregistrado.com/politica/randazzo-sobre-el-fpv—el-kirchnerismo-es-mas-que-el-peronismo-
    _a56316a7542bd9ca81b19524f

    el cro Aliverti

    http://www.diarionorte.com/article/76887/unidos-y-organizados-podria-ser-el-frente-electoral-que-el-kirchnerismo-utilizaria-en-2013-

    no digo yo que tiraron la escupidera, de ser un hecho superador (ver referencias, hasta Artepolitica….) son una humilde corriente interna (humilde agregado por mi)
    me sigue la sonrisa, en vez de expulsarlos como cuerpo extraño se van a disolver en la intrascendencia

    puedo seguir con las referencias eh, si me dan un poco de tiempo llego a 1000, peronistas, pse, arribistas y comisarios politicos, nada mas, ah, y compañeros de ruta diria el cro Lenin

    perdon Abel, me dio tanta risa lo de corriente interna, no les da la cara ahora que no tienen billetera ni poder

    • Capitán Yáñez dice:

      Y… ¿quien le dice? A lo mejor le piden un poco de billetera y poder a esa corriente interna de Cambiemos que es la UCR.
      ¡Jurujujajujaju!

      • victorlustig dice:

        es muy posible, hay muchas teorias acerca de las ganas de perder y sobrevivir en PBA de esa gente, les salio mal, con la poca etica que tienen, no me sorprenderia verlo a mas de uno de la mano con Moreau volviendo a la UCR

    • Capitán Yáñez dice:

      Los radicales mentando a la “ética” hacen de Landriscina un dramaturgo.

  6. Capitán Yáñez dice:

    Curiosa cosa esta del peronismo. Las definiciones no siempre son fáciles, pero siempre es irritante que a uno se las pidan… cuando no se les pide a los demás. Que yo recuerde, nadie pidió definir “qué es el radicalismo”… ni siquiera cuando la ya legendaria (y… ¿extinta?) UCR llevó como candidato a presidente a un peronista. O, al menos, a alguien (Lavagna, digámoslo) que dice serlo. Para no ir demasiado lejos en el tiempo, que yo recuerde tampoco nadie le preguntó (al menos seriamente) al malhadado “ingeniero” Alzogaray qué diantre era eso de la “economía social de mercado” que dio origen a la UCEDÉ… que el Turco se deglutió escupiendo, luego, el carozo sin mayor esfuerzo.
    En fin… vayamos al punto. Y por partes, según dijo Jack.
    El primer párrafo es, en sí mismo, un despropósito.
    “La ausencia de un proyecto alternativo compartido por todos es otra dificultad a superar dado que aunque coincidamos en el rechazo al que se nos somete, esa ausencia dificulta la construcción de una unidad que vaya más allá de la lucha contra el enemigo común. ¿Cómo se construye esa unidad? es otro de los temas a discutir” dispara el escriba. Pues bien… si “todos” compartiéramos un “proyecto” (“alternativo” o no)… sencillamente no habría Política. La Política no es más que la resolución de conflictos (“proyectos contrapuestos”, digamos) por la vía pacífica. Como bien sentenció un militar prusiano mucho tiempo ha… la Guerra no es más que “la continuación de la Política por otros medios”. O sea…
    En el segundo párrafo, el escriba nos anoticia de que “no hay que confundir la unidad del campo nacional y popular que es un objetivo estratégico, de mediano o largo alcance, producto de un proyecto y un programa compartido, con las alianzas”… pues hermano… ¿en qué quedamos? ¿hay “proyecto” (y… agregado ahora… “un programa compartido” -lo de “programa” suena muy zurdo, digámoslo-… ¿por “todos”, tal vez?… pues si así fuere… volveríamos al principio…) o no lo hay?. Y si “ganar una elección o una huelga” (a propósito… ¿que vendría a ser “ganar una huelga”?) viene a ser lo mismo… podríamos agregar ganar la Copa Libertadores o la Davis (Delpo… serás gorila… pero sos el más grande tenista de la historia argenta ¡fenómeno!… nobleza obliga, claro que si).
    Prescindamos del tercer párrafo, pues es digno de un “intelectual” de Carta Abierta.
    El cuarto es digno de Perogrullo… por lo cual, también, prescindamos de él.
    El quinto es antológico. En este párrafo pasamos del “rechazo” a la “Resistencia” (así… con mayúscula), expresión que invoca a un período épico del peronismo, que, seamos justos, poco tiene que ver con estos tiempos en los que podemos vincular sin esfuerzo al PROceso vigente con sus antecesores, entre los que se cuenta, por cierto, a la Fusiladora del `55. La “lucha” siempre es cruel y es mucha… pero tampoco la pavada. Al menos por ahora…
    Pasemos al párrafo siguiente, en el que el ignoto escriba hace una confusa mescolanza entre una heroica -al parecer- Resistencia que “adecúa y reformula” un “proyecto” -que en el primer párrafo denunciaba como ausente-, la “historia” y la “experiencia”… y remata, de un tirón, con que “Esta (la “lucha”) no solo tiene la ventaja de responder acabadamente a una relación de fuerzas determinada sino que –llegado al acto electoral– también favorece las posibilidades de que “los candidatos” o funcionarios surjan de esa lucha y no solo de estructuras penetradas por la burocratización”. ¡Agarrate Moyano!.
    El párrafo final es absolutamente estrafalario. “Incluso por la vía electoral” apunta, entre paréntesis, el escriba. Cabría preguntarle… ¿hay otra “vía”? ¿cual?. Luego dispara que “…si se llega (a un “momento definitorio (incluso por la vía electoral)) con un pueblo inerte, amorfo, anodino, despolitizado y desmovilizado, las burocracias jugarán un papel unívoco y excluyente como hasta ahora”… pues si así es “hasta ahora”… ¿de dónde catzo vienen el “rechazo”, la “Resistencia”, la “historia”, la “experiencia” y etc.?
    Has hecho muy bien, Abel, en no interesarte en buscar al autor de esta basura. Lo que no entiendo es para qué la posteaste. ¿De qué “lado de la discusión” hablamos?.
    Que yo sepa, de un “lado de la discusión” está el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional (quienes quieran saber qué es el peronismo bájenlo y léanlo, allí se acabarán las dudas) y del otro Bartomeu.
    Zurdaje abstenerse.
    Y por si algún desprevenido todavía duda, digámosle que allá por principios de la década del ´50 del siglo pasado el peronismo -entre muchas otras cosas- creó el CONICET y hablaba de ecología, cuando por estos confines del mundo nuestra Ilustración ni siquiera estaba enterada de la existencia de tal ciencia y se regodeaba vilipendiando al aluvión zoológico.
    Igual que ahora… bah. Algunas cosas no cambian con el tiempo.

  7. […] subiendo lo que es, con el anterior, un posteo largo, y lo hago a partir de una pregunta sobre los límites del peronismo. El tema son […]

  8. Gracias, Abel. Muy buena la reflexión que compartís. Seguí elevando la puntería. Abrazo militante

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