La derrota de Macri. Y Romero dice que es de Eurnekian, también

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Los visitantes del blog de Abel, que siguieron aquí desde el comienzo las vicisitudes de la batalla por el voto electrónico (con chip incluido) que desató el Presidente Mau, merecen la mejor información que pueda darles. Completando la que ya está en los medios y en blogs hermanos.

Hablando de medios, debo decir que los portales Infobae y En Orsai se dejan llevar por sus viejas agendas (opuestas). La versión más precisa de la reunión del bloque de senadores peronistas la publica el portal Info135:

Más de 25 senadores del bloque del FpV/PJ del Senado de la Nación decidieron anoche que no habrá reforma electoral durante 2017. La reunión había sido convocada por el presidente del bloque, Miguel Ángel Pichetto, para llevar una posición de apoyo a la reunión de gobernadores peronistas que se realizará mañana jueves en el CFI, donde se esperaba que los mandatarios apoyaran el proyecto de Mauricio Macri de Reforma Electoral y boleta electrónica.

Los impulsores de la reforma quedaron en minoría. Roberto Urtubey, hermano del gobernador de Salta, Cristina Fiore, también de Salta más Dalmacio Mera de Catamarca y el propio Pichetto quedaron aislados frente a la mayoría de los senadores que tienen más dudas que certezas de una reforma que atrasa en el mundo.

Hoy, luego de ser informado por su hermano, el gobernador Juan Manuel Urtubey, defensor del proyecto, ya avisó en un comunicado que no irá al encuentro del CFI.  Dijo que “cada uno de los actores debería hacerse cargo de lo que piensa y así evitar dilaciones que nunca quedan claras”, demostrando su molestia por la posición de los legisladores.

El presidente Mauricio Macri estaba convencido que el proyecto salía adelante y había puesto a trabajar a Rogelio Frigerio, su principal espada política, pero los senadores nunca aceptaron la propuesta. El gobierno quería que saliera si o si la reforma electoral, de allí que rechazaron una propuesta alternativa de Juan Manuel Abal Medina y Omar Perotti de boleta electrónica sin chip.

Más allá que todos los técnicos que visitaron las reuniones del Senado argumentaron los riesgos de implementar la boleta electrónica, pocos saben que cada chip cuesta 85 centavos de dólar, con lo cual en cada elección nacional había que invertir 70 millones de dólares. Algún senador recordó que con ese dinero se podía pagar la ley de Emergencia Social y hasta parte del Impuesto a las Ganancias.

Hoy el proyecto está muerto, con muy pocas posibilidades que se trate este año, con lo cual no habrá reforma electoral para 2017“.

Ahora, lo que todavía no se ha publicado es lo que pueden encontrar los que se toman el trabajo de rastrear en la página del Honorable Senado las actas de las reuniones de la Comisión de Asuntos Constitucionales.

En esas reuniones, el Senador Juan Carlos Romero (no cristinista él, pero tiene algunas viejas cuestiones con el gobernador Urtubey) señaló a sus colegas que si aprobaban esto estaban abriendo la puerta no sólo al “fraude patriótico del siglo XXI”, sino a un negocio multimillonario. No el de las máquinas impresoras -a importar de Corea- sino el de los chips. Una sola empresa en Argentina estaba en condiciones de producirlos. De propiedad del Sr. Eduardo Eurnekian.

Más allá de estos detalles, debo decir que no es prudente dar por terminado el asunto, mientras el proyecto pueda tratarse. Macri se ha jugado mucho en esto. Eso sí, es muy dudoso que la reunión de mañana de los gobernadores cambie algo. Si ya anunció que faltará el que iba a defender el proyecto…

Uno de los senadores, con buena memoria y lector de Jorge Asís, decía “El tercer gobierno radical ya tiene su Ley Mucci“. Otro, más al tanto de la música joven, mencionaba al gas coreano y tarareaba lo de los Redondos “Cambió la suerte del puticlub“.

4 respuestas a La derrota de Macri. Y Romero dice que es de Eurnekian, también

  1. Capitán Yáñez dice:

    Allá por mediados de los ´60, uno de los pasatiempos favoritos de los infantes de entonces (soy uno de aquellos, por cierto) eran “las figuritas”, círculos de cartón bastante berreta de unos 4 cm. de diámetro que en una de sus caras llevaban pegado un papel -también bastante berreta- impreso, a modo de las “fotos 4 x 4” de los documentos, con la cara y parte ínfima del tórax -la suficiente como para que se apreciara la camiseta del club al que pertenecían los fotografiados- de los cracks de entonces (de fútbol hablamos, claro, las “figuritas” eran de jugadores de fútbol). La figuritas se pegaban en un álbum que constaba de las páginas suficientes como para abarcar a los 20 equipos de Primera A y algunos de la Primera B. El asunto duraba unos meses, y el que completaba el álbum lo enviaba a una determinada dirección y se ganaba una pelota de fútbol de aquellas de puro cuero, que embarrada o húmeda se transformaba en un verdadero adoquín esférico que causaba molestos chichones al que se atreviera al “cabezazo”… ni que hablar si se tenía la pésima fortuna de que el testazo coincidiera con el diminuto tubito de plástico (el plástico, en aquellos remotos tiempos, era un artículo poco menos que de lujo… y, según el fabricante, en algunas… ¡era de metal!) insertado en la bola y en el que se metía el “pico” para inflarla… o a alguna de las “costuras” de los fragmentos de cuero que la conformaban, que eran de un hilo de vaya uno a saber hecho de qué, pero grueso y duro como… bueno, obviemos el espinoso asunto.
    En el correspondiente paquete venían cuatro o cinco -nadie pretenderá, supongo, que más de medio siglo después recuerde la cantidad exacta- y allí el comprador compulsivo -casi todos lo éramos- se encontraba, a modo de cambalache discepoliano, con consagrados players como Roma, Onega, Marzolini, Sanfilippo, Rattín, Pizzuti y etcs. varios, mezclados con ignotos jugadores como Michelena, arquero de San Telmo, y el hábil Gigliani, “enganche” del Deportivo Morón (¡Ay… Manolo… el Gallo!).
    Bueno, la cuestión es que los infantes torturábamos a padres, tíos, abuelos y cuanta parentela encontráramos a mano para que nos proveyeran de los céntimos necesarios para “comprar figuritas”… y nos salíamos con la nuestra (eran muy baratas). A resultas de lo cual, cada uno iba formando su correspondiente “pilón” con “las repetidas”… que -huelga decirlo- eran abrumadora mayoría. Como en los recreos del colegio “jugar a las figuritas” -mientras duraba el asunto… el resto del año lectivo se jugaba a “la bolita” o se coqueteaba con las niñas- era obligatorio… los bolsillos del guardapolvo iban atiborrados de los cilíndricos cartoncitos, gastados y descoloridos a medida que pasaba el tiempo. Los juegos eran “la tapadita”, “el espejito”, etc., y el jugador salía con su “pilón” aumentado o disminuido según sus habilidades. “Cada cual según sus capacidades”… mentó alguien alguna vez. Pues en este caso… sí.
    El asunto, por supuesto, tenía su trampa: la “libre empresa” debía atrapar a miles y miles de incautos… que gastaran fortunas en figuritas para repartir sólo unas cuantas pelotas. Para éso estaban “las difíciles”, figuritas que determinaban (“libre juego de la oferta y la demanda”… ¡un catzo!), ex-ante establecido por el ofertante, cuántos serían los “ganadores” de los preciados balones. La “escasez” de Ricardo y los neoclásicos, digamos… sólo que deliberada (¿hay otra “escasez”?).
    Allá por 1965 (año más… año menos… no le hace), el álbum tuvo el grotesco apelativo de Pelotazo… y “las difíciles” eran Espeche, un mediocre mediocampista de Vélez que quedó en la historia no por sus aptitudes futboleras sino por su condición de “figurita difícil”, y Horster, el número 11 de Sarmiento de Junín… que ídem, y, además, por la perversa “coincidencia” de haber sido la última figurita del mentado álbum. Entre los centenares (¿o fueron miles?) de paquetes que compré en en el quisquito de la estación del tren de Don Torcuato (localidad en la que moraba en aquellos años)… en uno ¡apareció Espeche! Me faltaba Horster… y no lo pude conseguir. Por cierto: tan importantes como los juegos… eran los “cambios”, que no se limitaban a los recreos sino que incluían, entre culposos susurros en “los bancos de atrás”, las mismísimas “horas de clase”. Para conseguir a Ramos Delgado, faltante en el álbum, uno era capaz de ceder 10 figuritas de su “pilón”. Y así por el estilo. En la semana final, hubiera dado ¡claro esta! mi pilón completo por el tal Horster… pero nadie tenía entre las suyas al malhadado juninense.
    Horster… Sturzenegger… “se´gual” diría Minguito.
    A Romero, Eurnekian, Mucci, Emergencia Social y Voto Electrónico los tengo “repetidos”. Los cambio a todos por Sturzenegger… eh digo… ¡Horster!

  2. Norberto dice:

    No se con que comparar, porque mas que una derrota parece un derrumbe, a la sospechosa incorporación a extraordinarias de la emergencia social, si bien recortada, y yo diría que acordada previamente por la CGT del Empleado y determinados movimientos sociales, se suma un acuerdo opositor sobre el tema ganancias que obliga al Gobierno a aceptar mejoras sobre su proyecto de Ganancias para evitar el papelón de mañana y la brutal caída no definitiva, pero que le corta su ambición establecer en las próximas elecciones la nueva Concordancia con el fraude patriótico incluido, porque eso es esta noticia.
    Si efectivamente se produce no el rechazo, sino la falta de tratamiento sobre el tema, se habrá ganado el tiempo suficiente como para que la instrumentación se vea demorada, y pensaría imposible para esta elección 2017, Muy probablemente este sea el entierro del colaboracionismo y algunos de sus promotores, por supuesto que acompañados hasta la puerta del cementerio pero resistiendo con uñas, dientes y cuanto recurso exista a entrar.
    La urgencia sobre este tema haría sospechar hasta al más inocente, su demora desarmará la maniobra y creo que genera pánico en sus gestores.
    Nunca menos y abrazos

  3. claudia dice:

    La única derrota por ahora reconocible… es la de los representados, porque de volverse práctica cada vez más degradada la rosca legislativo-judicial, no será raro que veamos sobrevenir, cuando la coreografía se agote y ya no rinda, las peores excepcionalidades a que nos acostumbró la Sudamérica reciente.
    El Congreso, mayoritariamente adverso a los intereses populares, viene manejándose por canje (aprietes declamativos, consecuentes reuniones discretas entre pocos y finalmente, cierres con moño de lo que desde el principio se buscaba instalar).
    El proyecto de Reforma Electoral es mucho más que el voto electrónico y un probable negociado multimillonario. Y por supuesto viene una 2da. parte en camino. Que el Frente Renovador no haya disimulado su apoyo a tal mamarracho (descontado el beneplácito de fuerzas minoritarias regresivas), debería llamar la atención siendo que una fuerza que se supone está bien posicionada para 2017, no debería necesitar de tal artificio (a menos que se tema repetir la desilusión del porcentaje 2015, de cara a una probable dispersión de ofertas y el proyecto de recambio perentorio que viene exigiendo el establishment gaucho, corra peligro – porque nótese que el Gobierno apuesta a multiplicar y diluir ofertas -).
    La danza tiene varias instancias frenéticas: bravata con giros dramáticos / inminente veto presidencial /reajuste de la demanda original / saturación televisiva posterior de segundones partidarios que, a la manera del tero, cumplen con el carnet opositor de queja mientras “el jefe” reposa debidamente, finalizado el vodevil (que no es más que una traición mayúscula a los sujetos últimos de cada proyecto legislativo y al pueblo todo).
    Todos estos minués no serían necesarios de imposibilitarse definitivamente el acceso a listas del oponente mayor (ya sabemos quién). Pero La Bonadío no las tiene todas consigo y no ha provisto solución diligente al asunto. Y en orden más que complementario, Servini de Cubría se empeña en jugar de líbero (pero reservándose, siempre, servicial a lo verdaderos dueños de la pelota).
    Así que los muletos tienen que hacer tiempo, mientras suman los números necesarios para la garantizar la continuidad de lo mismo que tenemos hoy pero con perfume menos rancio. El resto del tramo está garantizado por el pensamiento mágico popular, ya instalado en el combo.
    El martes, Massa se devoraba el mundo y ni se tardó 24 pudorosas horas para el recule y la apertura de puertas al pacto. Por mera cosmética se llamó al FPV, el que, dadas las características progresistas básicas del asunto ( emergencia social, ganancias) no puede no secundar -algo idéntico a lo que le aconteció a otras organizaciones cuando la marcha reciente-. Pero sus legisladores no pueden ocultar la insustancialidad de las reuniones que vienen de presenciar como convidados de piedra, como mero cuadro vivo hasta que desembarque el verdadero film. Incluso el revuelo gallináceo del Senado resulta inverosímil, teniendo en cuenta qué clase de nenes juegan en ese puticlub.
    El gobierno repite lo de siempre: tira la pelota a la tribuna que en el Congreso sabrá manejar Michetti con su más que funcional ignorancia. Y más allá del mimoseo mediático dedicado a Massa que lo refresca ante el imagnario popular, no puedo dejar de preguntarme cuál es la ganancia real de Massa. Y no puedo no responderme… Reforma Electoral.
    El problema… el real problema… es que los votantes ya no les creemos este juego. Y la Patria Gaucha oligopólica e impaciente, parece que tampoco. La realidad, mientras, no hace sino sumar las restas. Y que Dios nos ayude si los artistas persisten en bailar una y otra vez, la misma melodía porque alguien terminará haciendo leña del escenario. Saludos.

  4. Chiclana dice:

    Que raro que nunca vean a Urtubey escondifo detrás de la máquina de la BUE.

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