La CGT, el sindicalismo, la militancia, los trabajadores

ubaldini

En los dos meses que transcurrieron desde que se eligió a la conducción de la CGT se dieron algunos desarrollos importantes en la política argentina. No apareció ningún actor nuevo, pero se afirman algunas realidades que van a ser decisivas en el próximo año. Sin embargo, pienso que tal vez el hecho más significativo es uno que no se dio: la CGT no va a jugar un rol de peso en la oposición política a este gobierno de Macri.

No quiero que me malinterpreten los muchachos; tengo algunos amigos ahí. Los sindicatos integrados en la CGT son un poder estructural en Argentina. Mucho menor (seamos sinceros) al del Estado y al de los grupos económicos -en su mayoría extranjeros- que hegemonizan la economía. Pero… es lo que hay. Ahora, resulta evidente, “público y notorio”, dirían los abogados, que su conducción ha decidido no hacer oposición. Ni siquiera en la forma, ruidosa pero simbólica, que alguna de las anteriores CGTs, previas a su unificación, le hizo al gobierno de Cristina Kirchner. Examinar las consecuencias de esto, me parece un paso necesario para apreciar el futuro próximo.

Primero quiero descartar algunos mitos. El movimiento sindical en la Argentina moderna no puede “voltear” a un gobierno, ni siquiera debilitarlo seriamente. Los famosos “13 paros” que se le hicieron al gobierno de Alfonsín no fueron el factor principal en su deterioro. Sí puede enfrentar sus políticas, y en este gobierno muchos sindicatos lo han hecho y lo están haciendo.

Pero no lo hace la conducción de la CGT, que fue elegida hace dos meses por una clara mayoría de los gremios (algunos de los que quedaron afuera están más cercanos todavía al gobierno de Macri). Y, en la práctica, su poder depende que ese consenso se mantenga. La CGT no es una estructura poderosa en sí misma.

También en ese nivel es necesario despejar fantasías. Un comentarista del blog dijo en estos días haber leído que Juan Carlos Schmid podía ser un Lula. ¿Armar un “Partido de los Trabajadores”? ¿El sueño, frustrado una y otra vez, de una alternativa gremial al peronismo? No. Lo que esta conducción podía haber elegido es lo que hicieron, en circunstancias históricas, muy distintas entre sí y con la actualidad, Saúl Ubaldini y antes Raimundo Ongaro: convertir a su CGT en una referencia insoslayable, por lo masiva, de la oposición al gobierno, en un aglutinador de la militancia.

No lo hizo. Pero la conducción de la CGT no es el sindicalismo. La Corriente Federal de los Trabajadores -sin que sus gremios abandonen la CGT- está procurando hacer justamente eso. En esta semana, agrupaciones peronistas adhirieron al programa de la CFT en un acto formal con secretarios generales y dirigentes. Ambas CTAs están ubicadas en la abierta oposición al macrismo.

Igual, la separación histórica, porque no tiene nada de nuevo, de gran parte de la militancia política con el sindicalismo ganó nueva fuerza ahora. Es fácil ironizar -lo hice a veces- con la “pequeña burguesía con conciencia de clase” y su desprecio paternalista, por los que a menudo ganan más que ellos. Hay algo de eso en unos cuantos, pero existe una separación más profunda: la militancia se define por su compromiso político. Fuera de ella, pueden ser sociólogos, estudiantes, tener un contrato en algún lado o romperse el alma en un laburo en negro para comer, pero el sentido se los da la causa a la que se entregan, mientras se entregan.

Por eso, como ya dije en otro posteo, “hay en muchos de ellos -también en los peronistas, no sólo en los progres- serias dudas sobre la dirigencia sindical. Desconfianza que por el otro lado tienen los muchachos de los gremios con los políticos, dicho sea de paso.

El punto no es uno de confianza. Los hombres -y, hasta ahora muy pocas, mujeres- que conducen esas estructuras tienen ideologías políticas y prioridades diversas. Ni siquiera la identidad peronista los engloba a todos, aunque sí a la mayoría. En todo caso, su primer compromiso es con esas estructuras. Porque si no las mantienen, no tienen poder. Un dirigente sindical sin gremio es un asesor, o un señor jubilado. Puede ser considerado con respeto y cariño, como Avelino Fernández alejado de la conducción de la UOM o Saúl Ubaldini sin la CGT. Pero no será un actor en la política argentina“. Los dirigentes sindicales agregan, y están en lo cierto, que esas estructuras, con todos sus defectos y corrupciones que conocen mejor que nadie, son lo que los trabajadores tienen. Los políticos vienen y van. El sindicato está ahí.

La consecuencia inmediata de todo esto es que, probablemente, entre los que se están posicionando para encabezar -al menos en Buenos Aires y en la CABA- no habrá sindicalistas (¿Sergio Palazzo apunta a ser una excepción? Hmmm…). Pero no es el punto más importante.

Lo es el hecho, simple y fundamental, que un movimiento popular sin vínculos con las organizaciones de los trabajadores no existe. Una fuerza política con un programa de transformación formada por los sectores medios no sindicalizados no tiene chance de gobernar la Argentina, especialmente porque la mitad al menos de esos sectores jamás la votarían. Podría llegar a ser otro FREPASO, a lo sumo. No sabemos como establecer, orgánicamente, esos vínculos. Las históricas 62 Organizaciones, la Rama Sindical, están enterradas al lado de Lorenzo. Pero tenemos que construirlos.

19 respuestas a La CGT, el sindicalismo, la militancia, los trabajadores

  1. Carlos G. dice:

    Como siempre, el post es muy claro.
    Pero, me pregunto a riesgo de parecer ingenuo, ademàs de la decisiòn de la cùpula cegetista de no plantarse como oposiciòn al gobierno nacional, ¿que hay de defender los intereses de los trabajadores que, se supone, debe representar?

  2. victorlustig dice:

    Sabe que pasa Abel, muchos se olvidaron de esto

    y creyeron que esto era el futuro

    y no, no lo era, afortunadamente, o Ud cree que todos los votos de Macri son antiperonistas? y, como sigan asi, seguiran diciendo al que no los voto, sos un pelot…, que, consecuentemente seguira, no votandolos

    saludos

  3. Daniel Eduardo Arias dice:

    La desaparición de ramas enteras de la industria, el invento de los monotributistas, la tercerización, la flexibilización, el trabajo en negro y la horrible y sencilla desocupación hicieron que los paros activos de la CGT perdieran la mitad de su potencia sísmica.

    Aquella era otra Argentina, con mucha industria, pocos pobres y lumpenaje cero, y quedó lejos.

    A eso añadile que los actuales gordos se sienten más cómodos así, con gremios debilitados que nunca se les podrán rebelar, y haciendo negocios con Macri.

    La sociedad se ha vuelto tan inerme frente al poder económico como otras de Sudamérica. Quedan algunos escollos donde éste puede romper el casco, sin embargo.

    No le juegues tan en contra a Palazzo. Los argentinos estarán en la pobreza, pero bancarizados. Palazzo hoy tiene tanto potencial para detener al país como lo tenía -y jamás usó- Moyano con sus camioneros.

    • Abel B. dice:

      No le apuesto en contra a Palazzo, Daniel! Tiene poderosas cartas a favor, empezando por él mismo: supo esperar el momento propicio en La Bancaria, y luego terminar de construir su poder en forma sólida.

      Y los bancarios son uno de los pocos gremios que son a la vez poderosos económicamente y combativos. Es una fuerza a considerar, si evitan un desgaste excesivo como el de la huelga de 1959.

      El desafío de Palazzo, si quiere jugar un rol político, es el mismo de todos los dirigentes sindicales: crecer hacia afuera del gremio. No es fácil.

      Abrazo

  4. fmcapo dice:

    “Una fuerza política con un programa de transformación formada por los sectores medios no sindicalizados no tiene chance de gobernar la Argentina”. ¿Y Cambiemos?

    • Abel B. dice:

      Agudo, capo. Es un programa de transformación, seguro, aunque no me guste. Tiene sectores medios (no sindicalizados, claro). Y pudo armar una coalición para ganar un balotaje.

      La pregunta del millón (de 40 millones) es si es repetible.

      • Norberto dice:

        Y si podrá sostener la nueva Concordancia, porque no hay que olvidar que los neogordos de la actual cúpula de la CGT son parte activa de una de las patas políticas, el Frente Renovador del Empleado, incluso como legisladores con mandato vigente.
        Es tal la asistencia conjunta, que en mi opinión la movida contra Gils Carbó también puede ser uno de los puestos prometidos a esa pata que debe ser pagado en atención al Virrey de Libertador y Colombia; entonces la misión de los neogordos, detrás de los cuales ademas está Barrionuevo, y por qué no Nosiglia, sería mantener controlada la perrada para poder dejar asentado de manera irreversible el modelo colonial con la consiguiente estratificación de la división social al estilo de la América Morena que tanto satisface a a nuestra élite virreinal.
        Por eso la descalificación y persecusión permanente en los medios que sostienen la candidatura del Empleado a todo lo que huela a K, pues como dijo con nombres y apellidos un alto funcionario del Gobierno, ya están sobre la mesa la alternacia para después del segundo periódo de Isidoro, si no recuerdo mal Heydi, el Guazón, el Empleado y el Marido.
        Nunca menos y abrazos

      • Abel B. dice:

        “La nueva Concordancia”: Brillante, Norberto!

        No me engancho en la moda de encontrar nombres ingeniosos para los de enfrente. Hace creer que uno es muy piola, y ellos son boludos. Entonces ¿cómo están en el gobierno y nosotros no?

        Pero “nueva concordancia” es agudo y a la vez acertado. Esta coalición tiene muchos puntos en común con aquella, unida por el pegamento político del antiyrigoyenismo… y la sensualidad de los cargos.

        Eso sí, confío que el paralelo no llegue a su duración: 13 años. “Absit omen!”

      • Norberto dice:

        Tiene mucho de lo que Ud dice Gran Jefe, y el temor de esos trece o más años es compartido, sobre todo cuando se ve que hay ¿compañeros? apoyando el voto electrónico, que de hecho es el nuevo fraude “patriótico” que les permitió gobernar durante ese largo tiempo, y eso que con el actual sistema se ganó y perdió, tanto nuestro Gobierno como el actual, ¿o es que existe dentro del actual alguna certeza de fraude, Córdoba, con el sistema de boletas de preimpresas?….., digo,,,,,, no se.
        Muy agradecido por el alago, nunca menos y abrazos

  5. Erkekjetter Silenoz dice:

    Creo que se parte de algunas premisas un tanto problemáticas por que se confunde, a mi entender, la fuente el poder sindical y su rol

    ” La CGT ES una estructura poderosa en sí misma” por su que su fuente depende de la cantidad de afiliados y, principalmente, su capacidad de romper las bolas pujando por mejoras salariales, condiciones laborales y hasta jubilatorias (en las buenas y en las malas), ahí reside su poder; las “ estructuras” son la consecuencia.

    Por esto las restauraciones (en cualquier tiempo y lugar ) SIEMPRE aplican políticas que apuntan a aumentar el desempleo más un recurso relativamente nuevo en la historia de las luchas obreras: la flexibilización laboral. En los desempeños anteriores está su poder, lo demás “cuasi sarasa”; y ” El sindicato está ahí” por que antes hay trabajadores que representar

    Su fortaleza no pasa por que se respeten sus “estructuras” y ser así invitados al diálogo sino por su “contenciosidad”, y un gobierno como la tilingocracia actual nunca tenderá a satisfacer sus reclamos por que los intereses que representan entran en colisión con los de los primeros, “its yast a mater ov’ mani”. Su combatividad y resiliencia son los que le confieren esa situación de poder y que habilitan entonces el llamado al diálogo en alguna mesa. Y no su sumisión o comprensión “por que si al gobierno le van bien, al pueblo también la irá bien” o por que “nos tienen en cuenta” o “nos llaman al diálogo” o “tenemos resposabilidades muy importantes que atender” y boludeces parecidas

    Ya que estamos me pregunto si Ubaldini se cuestionaba con cosas tales como ”Y después del paro qué” y si su conciencia se atormentaba por que alguien lo podría tildar de golpista después del 9no paro ponele

    ‘Ta bien, se puede argumentar que la “caja” de las OOSS es un flujo de recursos que hacen de ellos actores preponderantes en la mesa de discusión, sin embargo esto podrá ser cierto sí y sólo sí, los desempeños de dichas instituciones fueron de buenos para arriba (cuando en general a mi entender, son de regular para abajo). Y aunque así lo fuera, sus representados podrán disfrutarlas siempre y cuando no los despidan. Encima se dan el lujo de redirigir los flujos más jugosos hacia las prepagas, “empresas” que ante la aparición de un bicho que no pueda ser contenido más allá de la “habitación exclusiva” (con TV y “uai-fai”) te largan en banda obligando a recurrir al hospital.

    Bajo estos aspectos, el desempeño de su rol deja, en general, bastante que desear; y que son ”su primer compromiso”, lo demás es de segundo orden

    Por si fuera poco hay otro problema estructural más: su sempiterna “piantavotez” que coarta su aspiración política por fuera de su estricta incumbencia. Por eso también se puede afirmar que ” los sectores sindicalizados [tampoco] tiene[n] chance de gobernar la Argentina”

    En definitiva, cuestiono la relativa unidireccionalidad del final del posteo:
    Es necesario y deseable una vinculación entre los sectores populares (full of clasemedieros progres, ideológicos y sin responsabilidad y to’o eso) y los trabajadores con sus estructuras, pero dada las debilidades de (algunos) de estos últimos, no asumamos que ellos pasaron el test de blancura. En tiempos de autocrítica no olvidemos, además, que muchos de ellos, son responsables de lo que viene pasando en estos 10 meses de bosta amarilla….. Creo que la tarea de ” establecer, orgánicamente, esos vínculos” no es una tarea que requiera compresión y sapiencia de los ” sectores medios no sindicalizados” únicamente y bajo una relatividad debilidad, falta de perspectiva o cosas similares respecto a los cumpas… digo…. todos provenimos del mismo pecado o algo así…

    En fin, Ahhhh,… pido disculpas por cuestionar ciertas conductas y sabiduría milenarios, legendarios y sacrosantos de los sindicalistas…. y por mi “bien-pensamiento” clase mediero-progre AMBA-céntrico también (ja ja….)

    • Abel B. dice:

      Me parece notar -sin copiar a Freud- cierto complejo “clase mediero-progre AMBA-céntrico”. Supérelo, Silenoz. Sin los votos de ese palo, el peronismo no puede ganar. Lo vimos en 1999 (y, más lejos, en 1983).

      Además, el sindicalismo no ha mostrado poder arrastrar votos. Mejor dicho, se mostró que NO arrastra. Salvo gremios muy excepcionales, en que el tipo trabaja muy cerca de su casa, vota de una forma como afiliado y otra -nada que ver- como ciudadano.

      El punto son las estructuras: los sindicatos pueden movilizar, y mantenerse movilizados, SI DECIDEN HACERLO, muuucho mejor que los no sindicalizados. Aunque éstos usen las redes sociales.

      Además, los sindicatos tienen recursos económicos. Las campañas, y la continuidad de la militancia, no salen gratis. “Las patéticas miserabilidades” que decía don Hipólito.

      Y paro aquí. Ya intervine demasiado. Voy a ver si posteo

      • Erkekjetter Silenoz dice:

        ““clase mediero-progre AMBA-céntrico””
        ¿estuve no? ja ja….

        Y si, la “superación freudiana” es mi aporte a la “autocrítica” je je…

        Saludos

  6. horca dice:

    Bueno Abel, pero si la CGT no sirve para oponérsele a Macri, ¿entonces para qué la queremos?

    Los políticos pasan y la CGT sigue. Es verdad. Los empleos se pierden y la CGT sigue. También verdad.

  7. ram dice:

    Como no soy peronista, lo mío puede ser prejuicio o macaneo pero, aún así probablemente sea válido.
    No creo que la CGT tenga un problema de “identidad” peronista, lo que se les nota es que no tienen vocación de poder (que sería EL requisito para cualquiera con alguna identidad política, y pa’peronista, directamente imperdonable). El “poder” es un sillón, y chau.
    Hay cargos, hay prebendas, hay billetes, hay negocios y, claro, hay peajes a facturar y en éso están – no todos, claro que no – pero sí los que mueven los hilos más importantes; del mismo modo las ramas políticas están en la misma o parecida…. si éso es peronismo, la verdad es una porquería, no por “peronistas” sino por ser la clase de peronistas que le encantan a los antiperonistas.
    Una defección instantánea y a cuenta de mayores cantidades, fue la sorpresa inaugural; al menos para el estupefacto 49% que no votó esta porquería y sí votó a quienes debían “representarlos” en contra de la susodicha….. pero desde la “columna vertebral” gorda y fofa a los sanguchitos, desde la complicidad trasvestida a “gobernabilidad”, listo, tiremos la cadena y asumamos que los del tilingaje amarillo son genios (o ciertos “opositores” una bosta infame y genuflexa). Y lo peor, lo más repugnantemente peor es que ni siquiera tengan el reflejo de defender el lugar en que estaban esos 12 años “terribles”. Les dicen que son una mierda delincuencial y callan, otorgan y respaldan, maravilloso!, y no faltan, más bien sobran, los que chamuyan a apostar a “unidades” y “autocríticas” al gusto de esos tipos. ¿En qué pensarán que les van a devolver la gentileza?. Los dólares que “llueven” ni pasan por acá y, si pasan se van más rápido que el cometa Halley….
    Pobre Perón, te podía gustar o no, lo podías odiar pero ya sea al principio o al final, el tipo era respetable…. pero estos “peronistas”, ay, diosito, un rayito y que los parta, sé bueno……

    • victorlustig dice:

      el problema ram es que los que decis “peronistas” se dieron cuenta ahoa que eran peronistas, antes eran kirchneristas ver discursos de CFK, ponele, ahora hasta Kiciloff es peronista….

      la mierda peronista, com la mierda sindicalista que muchos denostan arriba, son el peronismo, ver 1er discurso, ponele

      • ram dice:

        Usted disfrute su antiperonismo pavote y deje en paz lo mío, que puedo ser un montón de cosas (incluso peronista si hiciera falta) pero jamás de los jamases antiperonista o comparsa de esta porquería neoliberal. No sé si me explico…

      • victorlustig dice:

        ram
        error, puedo ser muchas cosas, menos antiperonista
        y, puesto a elegir el año pasado, comparsa de los kirchneristas no, ya que introdujimos el termino.

        la duda es, y tampoco hace falta saberlo o discutirlo, el punto de decision fue este

        vea el minuto 3 en adelante, y, el dia del ballotage aplica perfectamente

    • ricardo j.m. dice:

      no confundir antiperonismo pavote con antipueblo rabioso querido comentarista ram y no olvidarse que los obsecuentes de ricos simpre se disfrazan de peronistas.

      pensa que hay gente que por sus payasadas imbeciles no tienen ningun prurito por matar de hambre a millones y endeudar a los demas de por vida.

      y encima venian aca a hacer largos analisis macroeconomicos basados en la crisis de los vasitos de starbuck.

  8. Marcelo dice:

    A veces alucino que la leyenda del anillo de Grondona, fue tallada por el orfebre de Moyano: “Todo pasa”.
    Cuando hay desesperación, la memoria flaquea y lo que no se hizo en tres o cuatro años, se olvida con dos paros con movilización.
    Sin embargo tengo el presentimiento que no saben para donde disparar, que están contando los porotos, viendo que se pierde y que se gana, en fin, ahogados en la coyuntura y con niebla. No ven ni a cinco metros y tienen entumecidos los reflejos…excepto el patear para adelante.

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