No son tolerables

protesta-y-reclamo

Esta noche decidí subir algunos posteos muy cortos. Pantallazos de Argentina hoy. Empiezo con uno que muestra algo viejo y repugnante: la violencia policial contra jóvenes, la soberbia del que tiene el mezquino poder de humillar al indefenso. Como señala un amigo, no se sabe si se hizo como represión política, o el maltrato habitual a los “negritos” por los que nadie reclama. Lo segundo es peor.

Pero la imagen de arriba no muestra eso, sino algo que también se afirma entre nosotros. Y es esperanzador: “En el cruce de las calles Osvaldo Cruz e Iguazú, frente a la garita de Prefectura donde Iván Navarro y Ezequiel Villanueva Moya fueron levantados por agentes de al Prefectura Naval y luego torturados, el colectivo La Garganta Poderosa convocó a organizaciones sociales y referentes de derechos humanos para denunciar las torturas y exigir el control popular de las fuerzas de seguridad.

Antes de la conferencia, los Curas Villeros oficiaron una misa para el centenar de personas que se hizo presente en la Villa 21-24 para exigir un “nunca más” y la protección de “los derechos humanos de hoy“.

La descripción la tomo de Página 12. Copio también la declaración que presentó un compañero que milita en la zona, similar a las decenas que distintos colectivos hicieron llegar

ante-las-amenazas

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6 Responses to No son tolerables

  1. Shanty dice:

    Los ciudadanos que tenemos sensibilidad social.. deberíamos defender y defendernos de los que usan el poder para sus placeres de poder sadicos o morbosos… Conformar una red de alarma y ayuda para detener estos abusos!!!

  2. claudia dice:

    Los últimos excesos de polícías, gendarmerías y prefectura, que no hacen sino sumarse al intermitente y ampliado maltrato institucional hacia los sectores más vulnerables (esto de desatender las más elementales condiciones de supervivencia y reproducción de la población carente) dan cuenta de que un cierto contenido, probablemente vertido por carriles informales, está corriendo entre las fuerzas de seguridad y conduce a esta gozosa impunidad paramilitar (porque son comportamientos que se auto-eyectan del marco legal para aterrizar en lo ilegal).
    Las fuerzas de seguridad, además, tienen su propia lógica y folklore. Solo basta una chispa de indiferencia gubernamental para que vuelvan, en esa clase de efectivos, las añoranzas por tiempos de plomo aunque los perpetradores actuales sean generacionalmente nuevitos en esa prácticas antidemocráticas.
    Si bien los nuevos protocolos y acuerdos de seguridad entre Nación-Provincias sí constituyen una clara línea en el sentido de obtener control social, hay hechos que evidentemente están saliéndose de lo programado pero que gozan de pasmosa tolerancia oficial.
    Es un riesgo muy grande. incluso para Cambiemos, liberar el ogro interior de fuerzas que esa coalición no ha mapeado con seriedad por predominar en ella la influencia mayoritaria del PRO y sus clichés de clase con respecto a los agentes subalternos.
    Ni para una fuerza política que menoscaba lo diverso, es sensato propiciar descalabros en las guardias pretorianas. Eso, debería saberlo cualquiera que opere en política. Saludos.

  3. vale dice:

    Yo no creo clau, como vos, que se trate aqui de tolerancia,; creo más bien que en los casos de la metropolitana, la federal y la prefectura, estamos hablando de habilitación de parte del “estado” y del ministerio de inseguridad nacional, Se los escoge para eso, se los habilita para eso y se los entrena para eso.
    En el caso de la politica económica, son sus custodios, matan o mueren custodiando el capital El capital ajeno al pueblo y a ellos mismos, el capital avieso y pre-lavado debidamente, en fin, tal parece que todo es natural para todos y todas los que tienen la suerte de “normalizar” o naturalizar un estado de cosas que a otros parece alarmante, sobre todo para aquellos a los cuales les resulta la argentina un excelente trampolín, salto a la fama y la fortuna para colocarla en el mundo porque han robado tanto que un solo país no les alcanza; aún a costa de la vida de los chicos de los viejos y de los laburantes.
    Una vez , recuerdo, fui al cumple de una amiga que cumplía 40 a la que otra amiga le pregunta : ” contanos qué se siente a los 40″ ( todas teníamos 39 aclaro) y ella le respondió: “Bueno, qué te puedo decir….yo la verdad me siento exactamente igual que ayer que tenía 39….”
    Han pasado 10 meses entre este gobierno y el anterior y nos obligaron a subirnos en la montaña rusa, ahora quieren natiralizar en nosotros la idea de que todo es formidable, la muerte incluida, en sus más diversas representaciones, yo no puedo justificar lo injustificable, legalizar la ilegalidad, normalizar la anormalidad ni olvidar que nuestra patria no hace tanto tiempo era una patria con mayorías felices por elección….en fin será que me siento como ayer que tenía 39? ( en sentido figurado claro) seré la única caray?, entonces llamar tolerancia a la ineptitud asesina y cómplice del grupo ceo que nos ha tomado por asalto, me parece suavizarlo demasiado.
    Un abrazo para vos

    • claudia dice:

      Vale, a veces, una no elige la palabra más ajustada al objetivo pretendido en el comentario. También una lectura demasiado rápida puede inclinar a perder matices e intenciones que el autor no creyó necesario pormenorizar.
      Yo, más que nadie, comprendo a qué estuvieron (y aún están) expuestos esos chicos. Y consciente de que muchos otros expresarán condena suficiente, opto por concentrarme en focalizar aquello que considero un error azaroso de mi adversario político. Son ejes de análisis muy antipáticos y que me fuerzan a internalizar una mentalidad ajena y profundamente psicopática como la de Cambiemos: en esta ocasión, su evidente torpeza en el manejo de huestes represivas con las cuales nunca antes había tenido tanta proximidad e interrelación.
      Lo cierto, lo real, es que las fuerzas del orden vienen de atravesar una de sus tantas mutaciones adversas a la civilidad, por la mera victoria de una coalición como Cambiemos. Es un hecho. Como que también existe una diferencia cualitativa entre “naturalizar” y “asumir” una situación real, siendo lo primero de orden evitativo y lo segundo, de orden positivo porque permite armar una estrategia (de oposición, fundamentalmente). La urgencia pide ser concreto y no anegarse en declamaciones de principios universales cuando tenés enfrente el incendio. Por eso me oriento a buscar los puntos flojos de este oponente catastrófico, en la esperanza de que algún error de gravedad lo precipite tempranamente fuera del sistema político argentino. Y entre muchos probables errores, éste, el de no comprender la idiosincrasia de las guardas pretorianas a las que piensa Cambiemos recurrir para operar y protegerse, me parece estratégico (lo que no quita que la civilidad pague horrendos costos por ese error “operativo” que su sumará a los infortunios debidamente planificados en su perjuicio). Saludos.

  4. vale dice:

    Hola Clau! gracias por tu respuesta. entiendo que tenés razón, la cautela no está reñida con la verdad ni yo quise señalar eso para nada !
    Pasa que a veces la emoción me supera…son tantas cosas, que me superan.
    un abrazo

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