Argentina Nuclear, 2016 – II

Sigo con la saga de Argentina Nuclear. Estimulado por esta nota de The Guardian: Mini reactores nucleares podrían estar operativos en el Reino Unido en 2030. Sí, el mercado se está ampliando, y es -curiosamente- casi una exportación tradicional argentina. El asunto de INVANIA, que Daniel cita abajo, fue mencionado en el blog hace año y medio.

A todo o nada en Riyadh

saudi-arabia-korea

Maldición, los coreanos nos sacaron la “pole position”: el rey Salman bin Abdulaziz de Arabia Saudita firma con KOPEC. Hay U$ 80.000 millones en juego. ¿Vamos a dar o no esa batalla? 

Arabia Saudita es donde “primereamos” al resto del planeta en este mercado novísimo de las SNPPs (Small Nuclear Power Plants) como lo es el CAREM. O es donde los coreanos nos pasan por encima. Para mayor humillación, con tecnología que nos copiaron.

Desde 1987, la Argentina ganó casi todas las grandes licitaciones internacionales por reactores multipropósito: son los que no fabrican electricidad pero sí radioisótopos, o materiales especiales, o capacitan personal. Cuando construyó el OPAL en Australia, quedó establecido que tenemos el mejor diseño, cosa admitida por nuestro hasta hace poco competidor más acérrimo, Canadá, al que hemos derrotado en todos lados.

Pero este año estamos perdiendo oportunidades históricas. Algunas menores son irremediables. Bolivia, claramente: tras una década de “cultivar” el cliente ya estábamos descorchando champagne cuando los rusos aparecieron de la nada y nos sacaron de juego. En otras pujas seguimos en el ring: quizás Holanda, quizás Tailandia. Pero sobre todo Arabia Saudita, ojalá Arabia Saudita.

Si ganamos Holanda (viene complicadísima), estaremos construyendo el mayor reactor de fabricación de radiofármacos del planeta. 600 millones de euros. En 2009 nos parecía un montón de plata y de prestigio. Hoy, en un mundo distinto, es un aperitivo.

Pero Arabia Saudita… en esa complicada monarquía del estado más desértico de la Tierra, con reservas hídricas no muy superiores a las lunares, en marzo de 2013 parecíamos ganador inevitable.

Con los saudíes habíamos creado INVANIA, un “joint venture” de la barilochense INVAP, veterana de tantas victorias mundiales en reactores, y la inexperta pero riquísima TAQNIA. El objetivo eran 16 centralitas CAREM para dar potencia a otras tantas plantas de desalinización de agua de mar. El agua no es chiste en este sitio: Arabia creció bruscamente de 6 a 30 millones de habitantes y hoy gasta el 28% de su petróleo en desalinizar agua de mar, y ése es uno de los procesos más energívoros de la física. Los saudíes tienen apuro por poder volver a exportar el petróleo que hoy queman en beber. Este año TAQNIA tenía que estar en obra.

Pero en 2015 los saudíes congelaron todo, invitaron a otros jugadores y ahora estamos arrinconados por Corea del Sur. Para sumar insulto al daño (y no podemos echarle culpas a nadie salvo a nosotros) en 1997 los surcoreanos trataron de comprarnos el CAREM “a cambio de un besito”. Y ante la irritada negativa de la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) a regalar su proyecto “de bandera”, lo copiaron y a su copia la llamaron SMART. Imbéciles de nosotros, tendríamos que haber hecho el prototipo inmediatamente cuando los coreanos se fueron de aquí con una sonrisa que prometía venganza. Pero el país estaba en otra, haciendo todo lo posible por dejar de ser un país.

En algo les ganamos a los coreanos: tenemos 32 años de trabajo de paciente “desarrollo hormiga” del CAREM, hecho con centavitos por INVAP, cuando para la CNEA ese era “un proyecto exiliado”. Están testeados en modelos físicos reales todos los componentes críticos. Se hizo un reactor nuclear (el RA-8, en Pilcaniyeu, Río Negro) para ensayar los combustibles. Hay un prototipo de 25 MW en construcción, a terminarse en 2018. Los coreanos ya testearon una planta piloto de unos 20 MW, lo que no es poco. Tal vez empiecen un prototipo comercial de 99 MW en 2017. Pero nadie se extrañe de que ese prototipo esté en Arabia. Con un extravagante precio de U$ 1000 millones. Y la capacidad de generar, amén de electricidad y en una planta anexa, 40.000 m3 de agua diarios (equivalente a 25 piletas olímpicas de natación).

La KAERI (Korean Atomic Energy Research Institute) no es ningún café académico sino el núcleo de un programa nuclear con empresas infernalmente agresivas lideradas por KOPEC y más de 30.000 expertos en puestos directos. Ya caminan la Península Arábiga a lo grande: a los vecinos Emiratos ya les vendieron 4 monstruosas centrales APR 1400, de las cuales la primera se termina el año que viene. En ese lugar del planeta a nadie parece temblarle el pulso por estar comprando “casi-prototipos”: la primera APR 1400 del mundo entró en línea en Shin Kori, Corea del Sur, en 2016, de modo que de experiencia operativa real, poco y nada.

En SNPPs de agua liviana, como nuestro CAREM o su SMART, los coreanos tienen la ventaja de venir no de una distraída república sojo-financiera, sino de un país cuya dirigencia se forjó en la fragua de la industria pesada, luego la de la electrónica, y hoy quiere ser el tercer o cuarto exportador nuclear mundial.

Si Dios y Allah fueran argentinos y le ganáramos a este coloso, nuestros son el poder, la gloria y la primera venta -¡masiva, además- del CAREM. Y hay también un reactor multipropósito en juego, pero en el contexto, apenas es “una yapa”. Según la WNU (World Nuclear Association), todo ese contrato vale no menos de U$ 80.000 millones, cifras que me parecen siderales, pero eso es Medio Oriente. Lo cierto es que si ganáramos en Arabia Saudita, pasaríamos de exportador ocasional de equipos científicos y médicos a gran exportador serial de plantas eléctricas, un mercado inmediblemente mayor, en el cual pudimos ser los primeros, y que hoy está explotando.

Hablo de decenas de miles de millones que no son de soja ni de mineral metalífero. Son de valor agregado argentino duro y puro. Todo eso está en juego, y en peligro. 

carem

smart

A qué me refiero cuando digo que el SMART (abajo) es una copia fiel del CAREM argentino, centrales compactas con el primario y los generadores de vapor encapsulados dentro del recipiente de presión, y refrigeración convectiva, sin bombeo de agua.

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6 Responses to Argentina Nuclear, 2016 – II

  1. Juan el Bautismo dice:

    los koreanos los van a llenar de stuxnet, lo lamento por los emires, a llorarle a San Vanunu.
    Por ahi tiene que venir el marketin argento libre de aftosas.

    …And I’ll look down and whisper: “No”

  2. Alcides Acevedo dice:

    ¿Los coreanos “copiaron” el diseño de CAREM? mirá vos… en todo caso habrán tomado el concepto… si vamos al caso el CAREM está basado en un reactor naval alemán (esto viene de la época en que SIEMENS era propietaria de una parte de INVAP):
    http://cyt-ar.com.ar/cyt-ar/index.php/Reactor_nuclear_CAREM

    El diseño, hecho mayoritariamente por INVAP en la década de 1980 y patentado conjuntamente con la CNEA, se inspiró en el reactor del buque nuclear Otto Hahn.

    Como sea, no podemos competir con los coreanos de ninguna manera, tienen un expertise muy superior en lo nuclear, pueden fabricar ellos mismo los recipientes de presión, tienen compañías constructoras gigantescas, capacidad financiera… en fin, y lo cierto es que están muy interesados también en el minúsculo mercado de los reactores de “investigación”, de hecho ganaron todas las últimas licitaciones a nivel mundial (que fueron bien poquitas), si INVAP es nuestra mejor carta para diversificar la economía los invito a repasar de cuánto fueron sus exportaciones en los últimos 10 años y cuáles los destinos.

  3. Rogelio dice:

    Daniel:

    En posteos anteriores de sus notas, le pregunté cómo estima que se distribuirían en Argentina los miles de millones de dólares del premio. Es decir, hacia que sectores fluiría ese dinero, así como con respecto a Corea usted indica que la KAERI y KOPEC tienen “…30.000 expertos en puestos directos” y con seguridad demandan productos y servicios de otras empresas coreanas.

    Sin embargo, Daniel, usted no ha da el menor indicio de los efectos que el éxito podría tener en la economía argentina. Sin embargo, no pierde oportunidad para lamentarse por la “distraída república sojo-financiera” en la que le ha tocado habitar a la élite nuclear argentina.

    En fin, así se hará más difícil sumar voluntades favorables.

    Saludos

    • Alejandro Gómez dice:

      En fin, así se hará más difícil sumar voluntades favorables.
      Me estoy refiriendo al pensamiento del repartidor de utilidades y excedentes del campo argentino: Rogelio.
      PD: es peor un Chernobyl o un Fukushima que millares de roundup?

  4. victorlustig dice:

    es correcto lo que pide Rogelio, sino, la pregunta es para que? y sigamos con la soja (no pienso eso)

    pero, y es un gran pero, sino lo pueden hacer, es como el Conicet, somos buenos, paguennos y defiendannos, y ese es el quid de la cuestion, la mujer del cesar (Conea, Invap (con algun pecadillo en la era k ver alguna sociedad donde puso el gancho), etc) debe ser honesta, y parecerlo, y, nostrar los frutos de inversion

    sino, nos quedamos en los satelites, los tiramos, los armamos, los vendemos? (me refiero a la capacidad), y sino pasa esto ultimo, o sirven mas que para proyectos patria

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