El neoliberalismo que vuelve para quedarse

neolib

De vez en cuando subo al blog posteos de Juan Manuel Telechea (Recomiendo a los que se interesan en serio en economía -no sólo repetir slogans- que pongan en Buscar, a la derecha, su apellido. Cada uno de sus aportes vale la pena).

En este caso, como en otros, en este trabajo suyo no estoy del todo de acuerdo. Me inclinaba a titular El “neoliberalismo” que quiere quedarse, pero también es importante entender que el proyecto de una Argentina inserta incondicionalmente en la globalización, es muy fuerte y permanente (Antes se decía “la civilización moderna” y aún antes, “las luces del siglo”). Tiene algunos argumentos fuertes, y una parte importante de nuestros compatriotas aspira a eso.

Por eso, aunque le observo a Juan Manuel que este gobierno ha empezado con demasiadas torpezas para que sea viable, debemos tener presente que este proyecto “neoliberal” perdurará. Recomiendo entonces esta lectura. No es tan larga, para un sábado lluvioso.

“Los desafíos que plantea el neoliberalismo “aggiornado”

(Copio a continuación el texto que había preparado para la charla en el “Foro para la construcción de una mayoría popular”):

En primer lugar, y aprovechando que uno de los principales puntos que se vino analizando a lo largo de todo el congreso es el reconocimiento del avance neoliberal en toda la región y las características particulares que adquiere en Argentina por medio del gobierno de Macri, quisiera discutir brevemente los postulados teóricos que definen a un gobierno de corte “neoliberal” y las ideas que se encuentran por detrás. Esto es debido a que por lo general se lo suele presentar de una manera un tanto caricaturezca que lo concibe como un gobierno que busca no intervenir de ninguna manera, lo cual no solo es incorrecto sino que además esto termina favoreciendo al propio discurso neoliberal.

El surgimiento del neoliberalismo puede ubicarse en el Coloquio Walter Lippmann, llevado a cabo en 1938 y que reunió a una gran cantidad de filósofos, economistas y teóricos liberales (entre los que se destacaban el propio Lippmann, Rougier, Hayek y Mises), cuyo objetivo era precisamente analizar el fracaso de la doctrina liberal clásica y a partir de eso buscar la manera de reformularlo ante la avanzada socialista. Hubo un reconocimiento tácito de que el fracaso de estas ideas estaba vinculado con la defensa a ultranza de una libertad sin ningún tipo de restricciones, el famoso “laissez faire”.

Lo que estos teóricos advirtieron fue que en la realidad no existe la posibilidad de que surja espontáneamente un mercado autoregulado. Esto es porque las sociedades son criaturas del derecho y de Estado: Toda propiedad, todo contrato, toda sociedad existe porque existen derechos, garantías y obligaciones cuya aplicación se puede asegurar cuando son sancionados por la ley a través del Estado. Es decir, como sociedad estamos vinculados por medio de un conjunto denso de obligaciones y de derechos que instauran cierta reciprocidad y estructuran nuestras relaciones.

La diferencia principal radicaba entonces en concebir al liberalismo como un liberalismo activo dirigido a la creación consciente de un orden legal en cuyo interior la iniciativa privada, sometida a la competencia, pueda desarrollarse con toda libertad. Es decir, y como había demostrado Polanyi, que el mercado autorregulado es producto de la acción política deliberada.

A partir de esa definición, el primer punto que quisiera marcar es que los gobiernos neoliberales son gobiernos que intervienen activamente en la economía con el objetivo de transformar el marco legal y la estructura económica para que funcione como ellos creen que debe funcionar.

Con lo cual, vemos que el gobierno de Macri es neoliberal, pero que no es lo mismo que el neoliberalismo de los ’90. No es lo mismo que los ’90 porque por primera vez en la historia argentina la derecha asumió el poder democráticamente, con un discurso que podemos considerar lavado pero que claramente era un discurso de derecha. Y la sociedad eligió eso (o por lo menos una parte mayoritaria de la misma). Volveremos luego sobre este tema del discurso.

Es neoliberal porque, como se desprende de la definición que presentamos anteriormente, es un gobierno que desde el primer día intervino activamente con el objetivo de transformar el marco regulatorio que rige la dinámica económica. Y que entiende que para sostenerse en el poder debe volver a ser legitimado en las urnas, lo que implica sostener sus bases de apoyo y tratar de contener, hasta donde se pueda, al resto.

Esto queda claro cuando se analiza las medidas tomadas en estos primeros meses: respecto del marco regulatorio, tenemos la eliminación de los controles de cambios, arreglo con los fondos buitres, liberalización de las tasas bancarias, quita de retenciones, entre otras; mientras que también encontramos algunas medidas paliativas de corte social como el reintegro del IVA a los jubilados, el aumento del seguro de desempleo, AUH para monotributistas, entre otras.

De acá también se infiere su matriz ideológica, ya que el gobierno buscó modificar la distribución de los ingresos, haciéndolos claramente más regresivos. Pero a la vez se debe advertir que esto fue acompañado de las medidas paliativas de carácter “social” mencionadas, y por ende sin llevar a cabo un ajuste brutal (como a priori algunos pensaban que podía llegar a hacer).

Esto refleja que el PRO entiende que modificar el marco económico y la distribución de los ingresos es un proceso que no se hace de un día para el otro, que lleva tiempo. Y, además, que para eso no alcanza con medidas que transfieran ingresos, con lo cual probablemente también busquen desmantelar las instituciones vinculadas a lo que podemos llamar el “Estado de bienestar” que el kirchnerismo logró construir. Aquí creo que indudablemente van a ir por la reforma del mercado laboral, que es el principal obstáculo a su manera de pensar la economía.

Esto es un rasgo fundamental de este neoliberalismo “aggiornado”, que refleja que entiende de política y que implementa las medidas económicas en función de eso, y no a la inversa. Al igual que con el kirchnerismo, la política sigue primando sobre la economía. En definitiva, esto está mostrando que el PRO es un gobierno con clara vocación política, que busca construir y que tiene un programa de largo plazo, un proyecto de país al cual aspiran.

A esto se le agrega un grado mayor de complejidad, porque el discurso neoliberal está tan bien articulado que hoy en día se presenta directamente como una concepción del mundo, como diría Gramsci. Es decir, que el neoliberalismo, antes que una ideología o una política económica es, de entrada y ante todo, una racionalidad. Y que, en consecuencia, esta racionalidad tiende a estructurar y a organizar, no sólo la acción de los gobernantes, sino también la conducta de los gobernados.

Como sostiene Foucault “gobernar es estructurar el campo de acción posible de los demás“, es decir, el arte de gobernar consiste en dirigir indirectamente la conducta de los individuos, influenciarlos a que hagan lo que uno quiere. Si el gobierno quiere que un individuo vaya de “A a B” y para eso lo obliga por la fuerza física, probablemente lo logre, aunque eso no va a durar mucho. Ahora, si le construye un camino y le dice “sos libre para decidir qué hacer, y ahí enfrente está el progreso”, cambia bastante la cosa.

A largo plazo, la hegemonía del poder solo se puede sostener mediante el consenso, y eso el neoliberalismo lo tiene muy aceitado. Por un lado, el discurso del gobierno apela y se defiende constantemente a partir de un concepto tan fuerte y difícil de rebatir como la promoción de la “libertad”, pero por otro interviene activamente en los marcos legales, para que los individuos decidan “con total libertad” aquello que obligatoriamente tienen que elegir.

Todo esto nos tiene que hacer darnos cuenta que el neoliberalismo es un aparato sumamente poderoso. Pensarlo como un Estado “bobo” que no interviene en la economía sería subestimarlo terriblemente. Y esa subestimación, lleva a esta idea de que “la van a chocar”, lo cual es un error aún más grave. No solo por los argumentos presentados, sino porque además esa idea puede llevar al adormecimiento de la militancia, creyendo que alcanza con esperar.

Sumado a lo anterior, y yendo a temas más económicos, no nos tenemos que olvidar que el pilar fundamental que hasta ahora sostiene a este nuevo modelo es el endeudamiento externo, y que la herencia fue haberles dejado un país desendeudado. Con lo cual, tienen bastante margen de maniobra. Basta con recordar que para llegar al 2001 tuvimos que sufrir antes más de 10 años del neoliberalismo más salvaje.

Esta vez no solo no es tan salvaje (por lo menos hasta ahora), sino que además está la posibilidad de que la economía vuelva a crecer en 2017. Si la inflación comienza a desacelerarse, como probablemente suceda, eso va a venir acompañado de un repunte en el nivel de consumo que, sumado a lo que pueda aportar el agro, podrían alcanzar para lograr un crecimiento moderado para el año que viene.

Todo esto demanda la realización de mayores esfuerzos intelectuales y organizativos para amalgamar esas resistencias, para que confluyan en un proyecto de que privilegie los intereses de los trabajadores y las mayorías populares. Y esto debe hacerse cuanto antes, porque cada día de gobierno que pasa es una oportunidad para que el gobierno y el dispositivo mediático logren que su discurso vaya permeando en la sociedad, logrando que se instale en el sentido común de las personas, racionalizándolo y haciendo cada vez más difícil su disputa. Es un desafío sumamente complicado, pero que sabemos que no es imposible, si no, no estaríamos aquí presentes. Muchas gracias”.

17 respuestas a El neoliberalismo que vuelve para quedarse

  1. Marcelo dice:

    El argumento que esgrimís, Abel, es realmente inobjetable.
    El asunto es construir un instrumento capaz de sostener políticas que funcionen en sentido opuesto al la lógica que propone el enemigo.
    Eso es algo más complejo, por las razones que vos mismo señalas en boca de Foucault. Sobre todo, cuando es tan frecuente la situación que denuncia Luis Brusctein hoy en el Página:

    “Los gobiernos populares son débiles ante el escándalo. No tienen, ni cuentan con la recíproca solidaridad encubridora de la oligarquía y son sus propios partidarios quienes señalan sus defectos, que después magnifica la prensa. El pequeño delito doméstico se agiganta para ocultar el delito nacional que las oligarquías preparan en la sombra y el vendepatria se horroriza ante las sisas de la cocinera”. Arturo Jauretche, 1931.

  2. Jaime dice:

    Si fuera cierto que el neoliberalismo vuelve para quedarse sería porque “la década ganada” le preparó el terreno, ¿será así?

    • Abel B. dice:

      Su enfoque tiene cierta lógica, Jaime, pero no sirve de mucho. Así, se puede decir que Duhalde preparó el terreno para Kirchner, la Alianza para Duhalde, Menem para la Alianza, Alfonsín para Menem, el Proceso para Alfonsín,…

      Bueno, ya decía uno en mi barrio que la culpa de todo la tiene Garay

      • Raúl C. dice:

        Hay una matriz común: el pensamiento de derecha golpista siempre sostuvo que la culpa de cada golpe la tenía el gobierno depuesto.
        Ahora no fue golpe pero la forma en que aplican las medidas es igual que si hubiera sido golpe. Por lo tanto, también le echan la culpa a los anteriores. Nada nuevo.

      • Jaime dice:

        Mi enfoque no es el de un fiscal, por eso no creo que tenga sentido hablar de “culpa”.
        Se trata de una cuestión política y apenas estoy intentando describir el fenómeno.
        Tampoco tiene sentido hablar de “mérito” como hacen los que sospechan que los anteriores, con astucia, le prepararon el terreno a los nuevos.

        En todo caso estoy glosando una expresión que día atrás leí aquí mismo: “el kirchnerismo terminó en macrismo”.
        Hasta el momento es lo que viene ocurriendo.

        Habrá que ver más adelante.

    • Raúl C. dice:

      ¡Qué cosa! Con las cosas que hacen estos, resulta que la culpa la tiene el kirchnerismo.
      No crea que los que leen no se dan cuenta de que usted hace macrismo… muy retorcido, pero macrismo al fin. Tiempo perdido.

  3. Marcelo dice:

    Si el neoliberalismo se instala, será porque quienes se beneficiaron en estos 12 años de Gobierno Popular, siguen creyendo que el “milagro” se debe exclusivamente a su esfuerzo personal. Si esa lógica le sobrevive a esta política, es probable que también la alimente. Todo puede ser, y hasta las cosas más locas pueden suceder, como el otro día, que uno de los productores rionegrinos que protestaban en la capital lo llamaba al Negro Moreno.
    De cualquier modo, y sin ánimo de polemizar, la lógica que vertebra la nota de Abel es opuesta a la de Jaime.

  4. […] aplica a nuestra realidad muy presente. Escribo después del aporte de Juan Manuel Telechea sobre los desafíos de un neoliberalismo “aggiornado”. Tiene razón, es un proyecto cuestionado pero aún hegemónico en el mundo desarrollado. Y una […]

  5. Silenoz dice:

    “Si fuera cierto que el neoliberalismo vuelve para quedarse sería porque “la década ganada” le preparó el terreno, ¿será así?”

    Y sí…. El problema del fetichismo que aplica el “cro.” Jaime es que reduce la aparición de los hechos como una mera reacción a los que los precedieron, intentando así explicar la realidad del momento. Y el primer problema que presenta este tipo de “razonamiento” es su patética sencillez en la explicación de, nada más y nada menos, hechos sociales relativamente complejos que requieren análisis de tipo interdisciplinarios.

    La simpleza y rusticidad del “método” es cuantificar secuencialmente distintos hechos y asignarle emergencia al último debido o por el inmediato anterior. Entre las muchas de sus deficiencias, se omite la ingerencia e impronta de los nuevos actores en la emergencia y características del momento actual, como si estos últimos nada pudieran hacer debido a las condicionalidades recibidas del momento anterior, un abordaje un tanto o totalmente determinista.

    De esta forma se libra de la responsabilidad a los actuales gestores en la coyuntura dando lugar a excusas justificatorias tales como la determinística “herencia recibida”.

    Ojo, no es un problema actual, el mismo pensamiento plano fetichista aplicaban hace un tiempo por ej. la secta de los “duhaldistas-nestoristas-lavagnistas anti k” con sus profundos pensamientos que versaban en que las mejoras obtenidas en la década deprededa se debían a las “herencias” del cazador de tiburones y de NK – Lavandina –tomando café con los formadores de precios- en las administraciones de NK y CFK respectivamente.

    Sin embargo y sin dejar de asignarle su debida importancia tanto a las condicionalidades y ventajas del período anterior que delimitan hasta cierto punto las estrategias del momento, los resultados de las distintas fases se explican fundamentalmente por las políticas aplicadas en los períodos subsiguientes. Siguiendo con los ejemplos de arriba, la reactivación NO FUE consecuencia de la devaluación sino de LAS POLÍTICAS QUE SE APLICARON después de esa medida. Una devaluación SIEMPRE es recesiva, no genera condiciones de crecimiento y redistribución per se.

    Al día de hoy, todas y cada una de las medidas tomadas por esta asociación ilícita de gobierno son las que han provocado esta nefasta recesión. Los problemas legados no las justifican, en el mejor de los casos las hace discutibles más no ineludibles. Excepto para los beneficiarios de dichas medidas… Ahhhh…. y a sus acólitos maniqueístas hormonales ad honorem, militontos del ajuste u “opositores responsables” bahhhh

    • Raúl C. dice:

      Una vez más la famosa falacia ‘post hoc ergo propter hoc’.

      https://es.wikipedia.org/wiki/Post_hoc_ergo_propter_hoc

      Otro ejemplo de pensamiento ‘plano fetichista’ era lo que se repitió hasta el cansancio durante tantos años: todo lo que lograron NK y CFK era por el precio de la soja. Y por ninguna otra razón.

      • Silenoz dice:

        ‘Sátamente don Raúl, en el caso que citás la aleatoriedad y buena aventura de los que nacen con la estrella

        Ya que estamos y releyendo lo que escribí, aprovecho la cita para corregir lo que puse en negrita:

        Donde dice los resultados de las distintas fases se explican fundamentalmente por las políticas aplicadas en los períodos subsiguientes

        Debe decir algo así como los resultados de las distintas fases se explican fundamentalmente por las políticas aplicadas en ellas

        Saludos

      • Raúl C. dice:

        Ah, ahora sí.

  6. Juan el Bautismo dice:

    ..eso de señalar al otro ignorando perdonavidismo aberrante del lado propio ya no se lo cree nadie!
    Se necesita la sangre nueva, Darios Martinez, Marias Hemilias Sorias, Guillermos Morenos, Rodys Tailhades, muchos mas
    *slow clap*

  7. Dora Maidana dice:

    Si se considera un gobierno del liberalismo, esto fue lo que nos lego el pugilismo, un país sin producción , aislado del resto del mundo. creo que el planteo tendría que ser, de que manera aportamos cada uno como Argentino y no asciendo, grupos de bando, para poner palos en la rueda. Su tendencia,su gobierno , gobernó década en este país, nunca desarrollaron al país. Como Dice Don Arturo Frondisi no solo hay que hacer la torta sino fabricar el horno.y la camarilla peronista deje de hacer divisiones sociales, que no construyen absolutamente nada solo crear mas miseria.

  8. irazoquimiguel dice:

    Enviado desde mi Samsung Mobile de Claro

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