Los Clinton y la política en pareja

bill & hillary

La política en pareja tiene historia en el peronismo, desde Perón y Evita, nada menos. Y cualquiera que haya militado en los ´70 sabe que fue la forma más habitual de hacer política en esos años. Es cierto que no muchas parejas duraban largo en esas condiciones. Pero algunas que resistieron las presiones y amarguras de la política… Bueno, un caso emblemático es el de una pareja de jóvenes estudiantes en La Plata que emigraron al Sur.

Estas reflexiones, sin mayor trascendencia, se me ocurrieron al leer esta nota en La Nación. La resumo, para los que no leen ese diario. Y agrego algo de otra nota en El Mundo, de España. Me parecen interesantes porque -con un caso muy especial- nos da una visión de la política en la Hiperpotencia. De una dama que en algunos meses puede llegar a tener la mayor concentración de poder político en el planeta. Y de los que tratan que no la tenga.

Contar cómo se conocieron Bill Clinton y Hillary Rodham parece todo un cliché: ella estaba sentada en una de las mesas de la biblioteca de la Universidad de Yale, en la que ambos estudiaban leyes. Él charlaba con un compañero en uno de los pasillos pero no podía dejar de mirarla. Ella lo notó y fue la más atrevida de los dos; se acercó y le dijo -según su propio relato-: “Si vas a continuar viéndome, y yo voy a continuar viéndote, ¿por qué no nos presentamos? Me llamo Hillary Rodham”.

… En ese tiempo, en 1971, Hillary tenía el pelo mucho más largo, unas gafas que llamaban la atención y no para bien, estaba acostumbrada a no usar maquillaje y a no ser considerada una modelo a seguir. Había nacido en 1947 en Park Ridge, un suburbio de Chicago, en el estado de Illinois. Fue la primogénita de una familia de clase media y de una madre con una infancia dura, además de “girl scout” y una de las estrellas del equipo de béisbol de su escuela. Juntos, se unieron al equipo de debate de la universidad. Después se enamoraron y comenzaron a construir de a poco el futuro que los tuvo siempre en el centro de atención.

Se casaron el 11 de octubre de 1975 ante 15 personas, sin tortas enormes, ni trajes suntuosos, ni música, ni cola, ni velo; mucho menos souvenirs, videos, tacos altos, mesa de dulces o extravagancias. Cinco años más tarde, nació Chelsea, la única hija que tuvieron.

… Bill estaba decidido. Tras graduarse, comenzó a dar clases de derecho, a buscar su lugar en la Cámara de Representantes y a planificar cómo iba a ser su ingreso en el mundo de la política. Pensó en su estado natal y se dio cuenta de que era la mejor opción. En 1976 fue elegido fiscal general de Arkansas y comenzó a soñar a lo grande. No estaba satisfecho, sí dispuesto a ir por más.

Tres años más tarde, tras una campaña en la que Hillary estuvo a su lado, Bill se convirtió en el gobernador de Arkansas. Lo hizo por once años más. Hasta que tomó una decisión crucial: pese a que la figura de los gobernadores en Estados Unidos no es tan popular, se animó a ir por la presidencia.

Hillary fue una pieza clave en la victoria de su marido. En 1992, Bill Clinton ganó la primaria demócrata gracias al apoyo del voto de la comunidad afroamericana y de las clases más populares. De la misma manera y en noviembre de ese mismo año, derrotó al republicano George Bush y llegó a la Casa Blanca con 44.909.806 votos. Se quedó por dos mandatos, reformó el sistema de bienestar estadounidense, restringió la venta de armas, sacó la economía adelante y se fue con un índice de popularidad de 66 por ciento.

Hillary supo ser fiel. Compañera. Desde el primer momento. Sus intenciones también estaban ligadas a la política pero en un principio prefirió dar un paso al costado para ejercer como abogada en un estudio. Ya como primera dama de Arkansas, mostró un poco sus verdaderos intereses: trabajó para mejorar la educación y el sistema de salud.

Luego, como primera dama de Estados Unidos, lo que para los demás era sólo duda se convirtió en certeza: Hillary fue la primera mujer de un presidente en tener un posgrado y un despacho propio en la sala oeste de la Casa Blanca. Se metió de lleno en política social y supo sacar lo mejor de lo más bajo.

… “Dos al precio de uno”. El valor de Hillary para Bill era imposible de menospreciar. Por eso lo usó a su favor con esa frase que repitió cada vez que pudo en cada uno de los discursos que brindó en 1992 para convertirse en el nuevo presidente.

Ella hizo suya su cruzada: recorrió el país con esos ojos celestes dispuestos a trasmitir ilusión y palabras de esperanza; presentó a su marido como el único capaz de recomponer la economía del país, golpeada por el mayor índice de desempleo de su historia. Hasta olvidó su apellido de soltera -el que usaba orgullosa, el que le recordaba que también estaba en política para luchar por los derechos de las mujeres- para llamarse Clinton y complacer a quienes se lo reclamaban. Hillary dejó atrás la vergüenza, el dolor por las infidelidades, el escándalo de la promiscuidad para quedarse a su lado y convertirse en la figura clave de su renacimiento: Bill Clinton afrontó un juicio político en 1998 en su contra tras su amorío en el Salón Oval con Monica Lewinsky y salió airoso, hasta se ganó el apodo de “Comeback Kid” después que todos creyeran que estaba políticamente muerto.

… Hillary también era ambiciosa: en 2007, tras dos mandatos de George Bush, tras las caídas de las Torres Gemelas, a meses de una severa depresión económica mundial, decidió que era tiempo de ir en busca de todo. Quiso convertirse en la primera mujer presidente de Estados Unidos, quiso ganarle la pulseada demócrata al afroamericano Barack Obama , quiso hacer historia. No lo consiguió. Se conformó con convertirse en la nueva secretaria de Estado de su rival.

Ahora, tras recorrer 1.528.403 kilómetros en avión, luego de visitar y reunirse con los funcionarios más importantes de 112 países en sólo cuatro años, después de salir con vida de un nuevo escándalo por haber usado su mail particular para tratar cuestiones de Estado y poner en riesgo a la nación, Hillary lo quiere volver a intentar: esta semana será proclamada como la candidata presidencial del Partido Demócrata, la que se enfrentará al millonario Donald Trump en las presidenciales de noviembre.

“El pacto de los 52 años”. Así definió Bill su voluntad de ayudar a su mujer a convertirse en la primera presidente mujer del país. Si ella lo había aguantado en sus 26 años como funcionario en distintos cargos, él estaba dispuesto a pagarle con la misma moneda.

Pero las condiciones no son las mismas. Esos 26 años de diferencia cuentan, mucho.

Para bien, porque el matrimonio sigue unido y quiere demostrar que un tercer mandato Clinton podría continuar con la bonanza de los 90; porque Bill podría ser designado al frente de un proyecto de creación de empleos para repetir los logros de su presidencia, cuando generó cerca de 23 millones de puestos de trabajo y sacó a casi 8 millones de estadounidenses de la pobreza.

Para mal, porque Bill cada vez que se mueve lo hace en un avión privado y despierta así dudas sobre la política y la imagen de austeridad que quiere brindar su mujer; por los conflictos de intereses generados a causa de la fundación que dirige desde 2001, que genera sospechas sobre la libertad con las que Hillary podría manejarse en el ámbito político; por la ley que estableció en 1994, que terminó con muchas bandas criminales pero puso a muchos inocentes en prisión; porque a veces se olvida de que ya no es el centro de la atención y dispara declaraciones polémicas que repercuten en la imagen de su esposa, como cuando meses atrás dijo que en Polonia quieren imponer una dictadura como la de Vladimir Putin.

… “(Como memorial de) sus dos mandatos como presidente se creó el Centro Presidencial William J. Clinton, un espacio de 14 mil metros cuadrados dentro de un parque de 113 mil metros cuadraros en donde tienen lugar festivales, presentaciones musicales y celebraciones patrias. En ese centro funcionan la biblioteca y el museo Clinton, que además de libros tiene dos millones de fotografías, 80 millones de páginas de documentos, 21 millones de mensajes del e-mail y casi 80 mil artefactos de la presidencia de Clinton, además de una reproducción del Salón Oval tal cual se veía cuando lo ocupaba él.

Hace algo así como dos años, los Clinton declararon haber generado desde 2007 hasta 2014 una fortuna de 141 millones de dólares“.  (completo aquí)

Después de esa frase, con la que -supongo que no casualmente- La Nación cierra la nota, les resumo una donde El Mundo recoge algunas especulaciones sobre porqué Hillary eligió a Kaine para vice. Especulaciones de gente que no la quiere, pienso.

‘House of Cards’ se junta con ‘La Familia Ingalls’ para lanzar el asalto a la Casa Blanca“. En esos términos definió una persona que conoce a Tim Kaine, el nombramiento del veterano senador y ex gobernador de Virginia para el cargo de candidato a vicepresidente con Hillary Clinton. Clinton es la quintaesencia del senador Francis Underwood, de ‘House of Cards’, la serie de Netflix sobre la política de EEUU.  Y, como compañero de viaje, ha elegido al equivalente de Charles, el padre de Laura Ingalls.

Frente a la cosmopolita, bien conectada, fría, calculadora, y ambiciosa Hillary, a la que el 67% de los estadounidenses consideran “deshonesta”-cinco puntos más que los que opinan lo mismo de Donald Trump-, Tim Kaine es percibido como lo contrario. Es lo más parecido al hombre de la calle de Estados Unidos. Blanco, de mediana edad, con una diversidad en su vestuario cercana a cero, pero sólido y fiable.

A Hillary se la asocia con Nueva York y Washington, y a Barack Obama con Chicago, tres ciudades que para los conservadores de Estados Unidos son el epítome de la corrupción y el vicio. Kaine es de la América profunda, ésa en la que la gente trabaja y va al templo el domingo (es también en la que el consumo de ‘porno’ online, heroína y metanfetamina es más alto, lo mismo que la tasa de suicidio, pero esa parte no forma parte del mito).

… Ahora ¿ha sido un giro a la derecha demasiado cerrado? Hay que tener en cuenta que en las Primarias el problema de Hillary no fue el votante del centro, sino el de izquierdas. Su principal rival fue el senador Bernie Sanders, un autoproclamado ‘socialista democrático’ que se opone a los tratados de libre comercio con la UE y los países del pacífico, que Kaine apoya.

El ataque al libre comercio es la clave de la campaña de Trump para conquistar estados industriales como Ohio, Indiana y, acaso, Pennsyvania. Si el empresario y estrella de ‘reality shows’ gana esos tres territorios, tendrá una ventaja enorme sobre Hillary. Y Trump ya se dirigió en su discurso de aceptación de la nominación republicana a los seguidores de Sanders, precisamente por el rechazo de éstos al libre comercio.

Desde su derrota, el apoyo de Sanders a Clinton ha sido glacial. Una parte de sus 9 millones de votantes sigue rechazando a la ex primera dama. Y la llegada de Kaine no va a hacerles cambiar de opinión. Más bien al contrario. El senador por Virginia es un católico practicante, como el actual vicepresidente y secretario de Estado, Joe Biden y John Kerry, respectivamente. Pero, al contrario que éstos, se opone al aborto, aunque limita esa actitud al terreno personal.

Por si eso fuera poco, WikiLeaks ha filtrado 20.000 emails internos del Comité Nacional Demócrata en los que se demuestra que los líderes de esa organización, que teóricamente juega el papel de árbitro en las Primarias, detestaban a Sanders. El giro al centro de Hillary con Kaine, así pues, puede dejar desprotegido su flanco izquierdo. Por ahora, sin embargo, lo único que cabe aplicar es la muletilla de Francis Urquhart cada vez que filtra noticias a su amante, la periodista Mattie Storinm, en la ‘House of Cards’ británica: “Usted es muy libre de pensar eso; a mí no me es posible hacer ningún comentario“.

Por mi parte, lo único que puedo agregar es que estoy siguiendo en Netflix la 3° temporada de House of Cards. Conociendo algo de la política doméstica norteamericana, no me impresiona mucho. Pero soy un fan incondicional de Claire Underwood.

3 respuestas a Los Clinton y la política en pareja

  1. Capitán Yáñez dice:

    ¿El 67% de los estadounidenses considera “deshonesta” a la Hillary y el 62% ídem al Donald?
    O sea…

  2. José dice:

    Y dicen que a Sudamérica le conviene que “Hellary” sea la próxima presidente.

  3. Edgardo Arrivillaga dice:

    El señor Kane es la peor eleccion que podria haber hecho Hillary Clinton. Ese señor no tiene la fuerza para ser un comandante en jefe, Hillary sí, y cualquiera que haya seguido la convención Democráta habrá advertido que es un batracio con algunas credenciales por haber servido como desarrollista social en Honduras, lo cual no significa absolutamente nada. Yo viví en Nicaragua y sucedió lo previsible, el boicoteo chino al canal de ese país y el intento de potenciar con una via de doble mano el canal de Panamá provocó la primera crisis estructural cuando un container se llevó por delante una vía acuática del mismo canal que no está preparado para una doble circulación. Fernando de Lessep, el francés que diseñó la navegación en el Nilo conocía perfectamente el asunto y por eso cedió la terminación de los trabajos a Estados Unidos. estos a su vez bajo la mediocre administración de Jimmy Carter lo devolvieron a los panameños, es decir a nadie y por lo tanto se compraron una triple frontera muy cerca de su territorio. El segundo tema del señor Kane es que aparte de ser un hombre educado con los jesuitas y tal vez un buen cabildero no tiene la menor idea de cómo funcionan las cosas en el mundo. Con sus modales melifluos petreficó a la convención Democráta quienes esperaban genuinamente a Bernie Sanders como candidato a la vicepresidencia, lo cual hubiera convertido al Partido Democrata en un arco iris imparable. Frente a esto tenemos a un lider nacional populista como Donald Trump que no es demasiado diferente al fallecido comandante Chavez y a sus esquemas bolivarianos de inspiracion britanica. Sandino era un hombre de los britanicos y de ahi la famosa doctrina de America para los americanos. El resultado es que los dos partidos se han peronizado en el peor de los sentidos y el mundo observa un poco atonito las elecciones de noviembre que ser an resueltas por la abstencion, la desercion, excepto de las tropas americanas desparramadas por el mundo, y el proyecto de Trump del cual nadie sabe en que consiste. El famoso muro con Mejico tiene 3 mil millas y solamente sirve para frenar el flujo de los espaldas mojadas. Los mejicanos con dinero, contactos y calificaciones profesionales pagan simplemente 25 mil dolares a un helicoptero que los deja en la terraza de un edifico de Los Angeles desde donde tomas simplemente un ascensor que los integra a la socidad norteamericana. Tradicionalmente los republicanos han beneficiado a America latina y los democratas han blandido su dedito acusador en defensa de los derechos humanos. Exactamente lo que no se atreven a hacer con Erdogan en Turquia. El señor Turner tiene intereses concretos en la Argentina que se han visto favorecidos en los ultimos dias por la fiscalizacion de las tierras que eran funciones de seguridad interior que han sido simplemente derogadas de un plumazo por el señor Macri que esta demostrando rapidamente que hay algo mucho peor que el fascismo kirchnerista. Es la anarquia administrativa. Mal pronostico para los proximos cuatro años. Edgardo Arrivillaga.

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