Música en el medio de la semana, lejos de la Tierra

No está entre los temas frecuentes del blog, lo sé, pero de vez en cuando quiero subir logros gloriosamente inútiles para el poder o los negocios. Aunque -somos humanos- tenga mucho que ver el orgullo. La ciencia y la tecnología construyen las catedrales de nuestro tiempo.

Entonces, esta película acelerada muestra en 3 minutos la aproximación de la sonda Juno a Júpiter, el gigante del Sistema Solar, donde cabrían 1000 Tierras, y la danza de sus cuatro mayores satélites Io, Europa, Ganímedes y Calisto, a medida que se acercaba.

Esta sonda ha viajado 5 años y tiene el tamaño de una cancha de basquet; es la primera diseñada para operar en el corazón de los cinturones de radiación de Júpiter, la primera en llegar a 2575 kilómetros de sus nubes superiores y la que tomará cada 14 días las imágenes con mayor resolución vistas nunca del planeta, hasta culminar la misión en febrero de 2018 destruyéndose en su atmósfera.

A los que se interesan en los detalles técnicos, hay un informe completo en nuestro idioma, aquí. Por ahora, les invito a ver las imágenes con la música de Vangelis.

juno

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11 Responses to Música en el medio de la semana, lejos de la Tierra

  1. Politico Aficionado dice:

    Bueno, ahora que sabemos en que están gastando nuestros impuestos, no me duele tanto la cuenta del gas.

  2. vale dice:

    Gracias Abel, muy hermoso esto de vangelis, tan infinito como la música de vangelis, al menos allí transportan sus temas.
    Por otro lado reflexionaba….¿ hasta a júpiter se van a joder ahora?¿no les alcanza con la tierra y la luna for sale?
    saludos

  3. Daniel Eduardo Arias dice:

    Me impresionaron muchas cosas, pero tal vez, sobre todo, la enorme sencillez de medios técnicos en una misión tan increíblemente difícil y compleja como Juno.

    La opción de fuente de energía, por ejemplo: en lugar del suministro más bien escaso pero constante de una fuente radioactiva de plutonio 238, como las que se vienen usando desde hace 40 años en las misiones “profundas” al sistema solar, esta nave usa inmensas placas fotovoltaicas.

    No sin consecuencias. En inmediaciones de la Tierra, que está a una unidad astronómica del sol (1 AU = 150.000.000 km), las placas producen 12 kilovatios (la potencia en placas sumada de tres satélites iguales a los ARSAT-1 y 2).

    Pero una vez en órbita de inserción joviana, se está a 5,20 AU del sol, la iluminación es 25 veces menor y el presupuesto eléctrico con el que tienen que manejarse todos los sensores, sistemas de propulsión, de comunicaciones, control de temperatura y navegación de Juno es de … 400 vatios. ¡Con esa potencia no funciona ni un secador de pelo!

    Cuando Juno, en el curso de sus maniobras de inserción o cambio de órbita en “el conurbano de Júpiter”, deja de encarar el sol durante un buen rato. Y ahí es donde se juega la vida gastando la potencia almacenada en baterías. Si la maniobra sale bien, “enfacha” el sol nuevamente y las va recargando como puede, ya que el escasísimo presupuesto eléctrico en zona joviana hay que compartirlo con todos los sistemas que forman la carga útil (los sensores) y la de la plataforma de servicios (lo que navega, comunica y mantiene viva la nave). Pero si la maniobra sale mal y Juno agota baterías antes de tiempo, se pierden 1100 millones de dólares de “fierros” y 10 años de trabajo multidisciplinario y finamente entretejido de centenares de científicos, tecnólogos e ingenieros muy expertos.

    Los compromisos que asumís cuando trabajás con placas fotovoltaicas en un sitio casi oscuro del sistema solar, como el arrabal joviano, son enormes. ¿Cómo mantenés el apuntamiento de la nave sin gastar casi combustible?

    Respuesta tipo Pedro Picapiedra: haciéndola girar sobre su eje, como una hélice, lo que la estabiliza giroscópicamente, del mismo modo en que el “spin” de una bala de rifle tiende a hacer que conserve su trayectoria. ¡Y esto es un compromiso con lo antiguo, un viejazo! Hace décadas que ya no se usan satélites de tipo “spinner” en órbita terrestre, porque el giro interfiere con la obtención de imágenes y también con otros sensores, si se trata de un aparato de observación. Incluso en satélites de telecomunicaciones, ya no encontrás un “spinner”, Eso es sesentoso.

    Es decir que Juno tiene, por diseño, y como dolorosa verdad asumida, una merma enorme de rendimiento de sus instrumentos de observación, pero con un fin noble: no tener que llevar a bordo una masa desmesurada de propelentes. Porque si hay algo idiota es quemar combustibles en acarrear combustibles, sea en la ruta dos a Marpla o en un viaje al planeta principal de nuestro sistema solar.

    Lo que me lleva a otro asunto jugoso. La otra gran definición por lo viejo, de la que el video no habla, es que la propulsión de la nave es evidentemente de primera generación, es decir que emplea propelentes puramente químicos. Son los sistemas de propulsión más atrasados.

    Si consideramos los satélites geoestacionarios de telecomunicaciones que orbita el ecuador a 57.786 km. de altura como espacionaves, que lo son, ya las hay -y muchas- con propulsión híbrida, de segunda generación: usan un cohete principal químico, pero para las maniobras de apuntamiento y orientación emplean minúsculos “thrusters” eléctricos, o motores iónicos, como se los llama. En general aprovechan la única fuente de energía renovable a bordo (las placas solares) para ionizar átomos de algún gas noble de gran masa (como el Xenón) y expelerlo a enorme velocidad. Esos cohetitos eléctricos generan muy poca fuerza, comparados con los químicos, pero su “impulso específico” es enorme. Modo elegante de decir que generan mucho más movimiento con un consumo ínfimo de masa propelente expelida. Y el peso ahorrado en propelentes químicos, lo usás en carga útil, y tenés un satélite de mayores prestaciones.

    Y no te cuento cuando hacés una nave de tercera generación, es decir con todo “full electric”, tanto el motor impulsor principal como los “thrusters” para apuntamiento y posicionamiento. Ya existen satélites de comunicaciones totalmente eléctricos, llegan a órbita de trabajo expeliendo xenón luego de un viaje de muchas órbitas que, extendido en línea recta, es varias veces mayor que el de la Tierra a la Luna, Y una vez en su sitio, se bancan 15 años fijos en el mismo punto del cielo, mantiendo su altura, actitud y apuntamiento, también expeliendo pequeños y ocasionales eructos de xenón. Esas naves son novísimas, carísimas, pero tienen cargas útiles gigantes y tanques de propelente livianísimos, en comparación con lo previo.

    Sin embargo, para diseñar Juno el Jet Propulsion Laboratory (JPL) prefirió nuevamente algo atrasado, sencillo, confiable y muy probado, y supongo que lo habrá hecho por dos causas: primero, por ir a lo seguro, y segundo, por ir a lo posible.

    Lo posible. Si Juno fuera “full electric” en materia de propulsión, ¿de adónde sacaría la potencia eléctrica para ionizar y expeler xenón, cuando en la brutal periferia joviana lo único que te dan las placas son 400 vatios y tenés una aparatología demandante de sensores y de otros sistemas colgadas de esa única fuente, y que piden potencia a gritos? Para disciplinar semejante demanda, no alcanza con un petrocavernícola armado con un Excel (ver Ministerio de Energía).

    Me resulta ejemplificador y maravilloso es uso de tecnología que los propios diseñadores consideran “dirt simple” (sencilla como la mugre) para la misión más sofisticada hecha hasta hoy hacia la zona media del sistema solar. Bien mirado, el Juno es un verdadero Ford Falcon. Declaro haber tenido dos en mi vida, y todavía los amo.

    Júpiter es un planeta clave para entender la formación del sistema solar, y nuestra propia historia como especie. Tiene más masa que la sumada por todos los demás planetas, y nos viene salvando bastante de impactos cometarios, y eventualmente también asteroidales, aunque no pretenda la hinchada que ataje TODOS los penales.

    Generalmente, cuando un cometa sale escupido de los extramuros lejanos del sistema, como la Franja de Oort o la nube de Kuiper, y cae hacia los planetas rocosos, es decir el trocén, donde estamos nosotros, pobrecitos, los humanos, el tremendo pozo gravitacional de Júpiter tiende a atraparlos, y si no los retiene en su órbita, simplemente los desintegra, traga e incinera (ver cometa Shoemaker-Levy).

    Lo mismo hace con asteroides desorbitados que adquieren trayectorias peligrosas, ésas que de tanto en tanto cruzan la órbita terrestre a distancias escalofriantemente chicas (ver Apofis).

    Don Júpiter es un gran recolector de basura espacial, residuos de la formación del sistema solar, detritus que de otro modo nos caerían en el mate y probablemente nos eliminarían como civilización. De los 5 mayores eventos de extinción de vida terrestre (sobre un total de 18 reconocidos), buena parte parece haber sido fruto del impacto de cometas y asteroides, incluido el KT, hace 65 millones de años, que sacó del show a todos los dinosaurios, salvo las aves, y nos dejó de “leading characters” a los mamíferos (ver Dolly Parton).

    Pero esos impactos son eventos raros, al menos mirados en tiempos geológicos. De modo que gracias, Júpiter. Nadie dice que seas perfecto, pero nos has dado tiempo como para dejar de ser chimpancés y volvernos lo que somos, bichos tecnológicos, también bastante imperfectos cuando no francamente jodidos (ver Jorge Rafael Videla).

    Es imprescindible entender Júpiter si pretendemos entender la Tierra. Y para ello, la valiente muchachada del JPL ha creado una una nave realmente atrasada y precaria, pero también la única posible capaz de cumplir con ese laburo, dados los medios actuales. Es cierto que la NASA es una agencia de relaciones públicas con un programa espacial adjunto, pero de vez en cuando, con alguno de estos tiros libres a lo Messi, nos da por un rato el orgullo de ser humanos. “What a time to be alive!”, como dijo hace mucho Daniel Goldin, el 9no administrador de esa agencia espacial, cuando se creyó que se había encontrado vida bacteriana en un fragmento de roca marciana.

    De tanto en tanto, con o sin razón, esos tipos nos dan “un momento Goldin”.

    Bravo por ellos.

  4. victorlustig dice:

    muy bueno Daniel, cualquier cosa que alguno agregue casi sera redundante, y, muy bueno Abel el acordarse

    saludos

    PS esperemos no encuentre un monolito

  5. MAGAM dice:

    Esta bueno tener presentes los avances, no solo de la máquina sino luego de la información recolectada.

    Daniel, muy bueno y divertido su comentario, no pierde oportunidad de meter bocado político.

    También me sorprendió que use paneles solares, por la distancia al Sol y por la mayor sección eficaz, dado el lugar por donde andará.

    Ahora interneteo un poco en busca de una respuesta.

    En el mundo hay hambre y miseria por otros motivos, la existencia o no de este proyecto no lo cambia en nada. Como tampoco cambia a este proyecto que haya o no miseria. No se si se entiende, alguna vez me gustaría escribir sobre el dinero, la riqueza y las actividades de los seres humanos.

  6. MAGAM dice:

    No hay mucho, pero detecte algunos posibles motivos, no se si habrá otros.
    1) mayor momento de inercia (estabilidad)
    2) con lo justo pero les da (más eficientes y radhard)
    3) los yankis estan cortos de Pu (¿?)
    4) reducir potenciales riesgos (merodeando la Tierra)
    No encontré mucho más.

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