Sacando pasaje en el Titanic

titanic jack & rose

A veces pienso que los argentinos nos parecemos en este momento al personaje que interpreta DiCaprio en esa famosa película, Jack Dawson, el inmigrante irlandés que gana en una partida de cartas un pasaje de tercera a bordo de ese transatlántico. Es sólo una imagen, eh; en todo caso, no lo conseguimos en un juego de naipes sino en una elección presidencial. Y hay otras diferencias.

Pero es cierto que el gobierno actual está convencido que debemos “integrarnos al mundo” -globalizado- con el equivalente de un pasaje de tercera: endeudamiento externo, apertura (de gambas) a las inversiones extranjeras que puedan venir, y el ajuste que debe “dar confianza a los inversores”. Y es razonable comparar a la economía global, en este momento, a un gran buque que avanza, sin radar, en un océano en el que abundan los témpanos.

La Reserva Federal de los EE.UU. amenaza cada tanto -o trata de amenazar en forma más o menos creíble, al menos- que va a aumentar la tasa de interés, lo que obraría como una gigantesca aspiradora de capitales. Pero -son economistas ortodoxos pero no boludos, dirían en mi barrio- siguen subsidiando el crédito para mantener los actuales niveles, insatisfactorios, de actividad. Los experimentos a la Sturzenegger quedan para los “mercados emergentes”.

Y este jueves los británicos votarán si se van o no de la Unión Europea. Algo inconcebible hace muy poco, pero las encuestas están diciendo que la “Salida”, el Brexit, tendría mayoría. Eso es indicio de un malestar muy profundo en “Occidente”, y si tengo tiempo volveré a escribir sobre eso. Pero lo indiscutible es que provocaría un sacudón económico de aquellos. Y éstas son solo las noticias de la semana.

Por eso quería, nuevamente, traerles un artículo de Paula Bach. Puedo estar en desacuerdo con el enfoque conceptual de esta economista, pero su resumen muestra, como siempre, un excelente nivel de información. Sobre los témpanos.

Petróleo, deuda, Brexit y productividad: el tráiler y la película

La Reserva Federal norteamericana volvió a dejar sin cambios la tasa de interés de referencia. Con caídas bursátiles considerables, los “mercados” bailaron durante los dos días que se desarrolló la reunión de la Fed. Pero a diferencia de lo que podría pensarse, esos movimientos de coyuntura no estuvieron vinculados a la “incertidumbre” sobre las resoluciones del organismo que ya estaban cantadas. El origen de las perturbaciones hay que buscarlo en la cercanía de un eventual Brexit, es decir en la posibilidad de que el Reino Unido abandone la Unión Europea tras el plebiscito del 23 de junio.

Mientras la probabilidad de este suceso resultó baja durante la primer parte de la campaña, los sondeos –es cierto que muy cuestionados- en su mayoría muestran ahora ganador al Brexit, aunque el 17% de los electores se mantiene aún en el terreno de la indecisión. Si bien gran parte de los analistas considera que llegado el momento es probable que el resultado se revierta o que una victoria por la salida obtenga una diferencia tan mínima que obligue al Reino Unido a renegociar con la Unión Europea, en el caso de que el Brexit se hiciera realidad, se calcula que la respuesta tan solo inmediata de la libra esterlina y del mercado de valores británico se traduciría en caídas superiores al 10%.

El riesgo de Brexit pende como una espada de Damocles sobre las fragilidades de la economía mundial y tal como alerta Summers: es extendida la creencia de que las incertidumbres asociadas al Brexit son lo suficientemente significativas como para afectar las políticas de la Fed y de los principales bancos centrales. En consecuencia no había chance de que la Fed avivara el fuego del Brexit. Esta certeza sumada a un muy mal reporte de crecimiento del empleo en mayo en Estados Unidos, borró del imaginario de los muy poco serios –aunque conocedores del paño- “mercados financieros” la probabilidad de un aumento de tasas en la reciente reunión de junio. Mientras tanto, la probabilidad de un alza en julio se redujo desde el 53% de hace una semana hasta un 20% y la mayor incertidumbre se aplaza hacia la reunión de septiembre.

La política comunicacional de la Fed no es hija del deseo sino de la necesidad. Larry Summers lo expresa bastante bien: por un lado la Reserva quiere realmente subir las tasas y lograr una posición más “normal” pero al mismo tiempo no quiere apretar cuando la economía podría estar desacelerándose o incubando turbulencias financieras. De esta contradicción nace su estrategia discursiva que, usando como arma la indefinición, busca mantener en estado de promesa un eventual aumento de tasas sin decir nunca cuando va a incrementarlas realmente.

Las mejores escenas

Los adelantos suelen mostrar las mejores partes de la película. Y así se puede interpretar el “tráiler” que pone de relieve los resultados inmediatos de la estrategia comunicacional de la Fed. El carácter dual del mensaje, en tanto busca explícitamente no resultar convincente respecto de la inminencia de una suba de tasas, favoreció la anhelada recuperación de los precios de las materias primas, con el petróleo y la soja entre las más destacadas.

El precio del crudo llegó a rebasar por primera vez en el año los 50 dólares, acumulando un repunte de casi 80% desde que su precio tocó fondo el último enero. El discurso de Yellen y sus efectos –la debilidad del dólar, en particular- se combinaron con factores más “reales” que afectaron la oferta: la producción libia se mantiene deprimida y lo mismo sucede en una Venezuela asechada por la crisis política y económica. En Nigeria –uno de los mayores productores de África- la producción se redujo en alrededor del 40%, los incendios en Canadá impactaron negativamente en la oferta, la producción en Estados Unidos se contrajo en 500 mil barriles diarios desde el pico de 9,7 millones de hace 13 meses y China -uno de los 5 mayores productores del mundo- reducirá su producción en un 3% durante el año en curso. Debido a la conjunción de todos estos factores se calcula que el mercado mundial podría quedar cerca del déficit por primera vez en dos años. Por su parte también la soja se vio influenciada por la adversidad del clima en plena siembra en Estados Unidos, las inundaciones en Argentina que redujeron los cultivos y el aumento de la demanda china. Factores que combinados con los resultados de las políticas de la Fed, llevaron su precio a un nuevo máximo en dos años, superando los 430 dólares por tonelada. De hecho y según Financial Times, durante 2016 las commodities volvieron a resultar la clase de activos que ofrece mayores rendimientos.

Por otra parte y aunque la incredulidad respecto de una suba inminente de tasas continuó recalentando Wall Street, el mismo motivo –combinado probablemente con la amenaza de un alza futura- estimula a los capitales internacionales a un aprovechamiento rápido de los diferenciales de rendimiento allende el “centro”. El resultado se puso de manifiesto como un freno parcial de la reversión del flujo de capitales. En consecuencia, las emisiones de deuda soberana por parte de los países llamados “emergentes” y periféricos resultaron, según JP Morgan, un 44% superiores al total del año 2015. Los mayores volúmenes de deuda creada provienen de América Latina con el liderazgo absoluto de la Argentina que aparece durante el año en curso como el mayor emisor de deuda del mundo, seguida por Qatar, Emiratos Árabes, México y Polonia.

Es evidente que tanto el incremento en el precio de la soja como al aumento del flujo de capitales desde los países centrales –que como tendencia posible señalamos en Consecuencias de un riesgo global inminente– son dos aspectos de la coyuntura que estimulan una “brisa leve” desde la economía mundial hacia la Argentina. Si se incluye la emisión de bonos para el pago a los fondos buitres, en sólo tres meses Argentina tomó deuda por la escalofriante suma de 33.199 millones de dólares que, según Alfredo Zaiat, representa el mayor aumento nominal de deuda en la historia nacional durante un período tan estrecho. Sin embargo las contradicciones que pone de manifiesto la economía argentina bajo la era Macri: entrada de dólares por un lado y recesión, caída del consumo y ausencia de nuevas inversiones reales a la vista, por el otro, concentran gran parte de las disyuntivas de la economía mundial.

Misterio en el bajofondo

La película suele ser más compleja (y frecuentemente peor) que su síntesis marketinera. El ciclo senil de las materias primas y una reversión parcial del flujo de capitales están acoplados –más allá de movimientos circunstanciales- a factores de tipo especulativo-financiero y no “reales”. Lo mismo vale para el auge de Wall Street. Es en este escenario que las políticas discursivas de la Fed cumplen un rol primordial.

Pero mientras el tráiler muestra algunas –hay que remarcarlo- materias primas con precios ascendentes y pone en pantalla un festival de bonos, cuando se mira la película, otros hechos toman la posta. La escasa productividad está entre los más destacados. Hace unos días con motivo de la contracción del producto por hora en el sector no agrícola durante el primer trimestre, el habitual columnista de Financial Times, Eduard Luce, titulaba “El misterio de la débil productividad en Estados Unidos”. Decía Luce que “cada vez hay más cambios; desde la entrega de productos mediante drones hasta el avance de los vehículos autónomos. Warren Baffet, el gran inversionista, nos promete que la generación de nuestros hijos será ‘la más afortunada de la historia’. El mundo se está acelerando en muchas áreas excepto en una: la productividad. Este año, por primera vez desde principios de la década de 1970, el crecimiento de la productividad estadounidense seguramente mostrará números negativos, tras una década de fuerte desaceleración”.

Y el aparente misterio se reproduce en Reino Unido. En otro artículo de Financial Times el también columnista Chris Gilles señalaba: “El temor ahora es que la automatización y la inteligencia artificial están avanzando tan rápido que, a diferencia de la generación anterior, traerá los retos insuperables de redundancia humana y la concentración de los ingresos. No hay sin embargo ninguna señal en los datos de una aceleración en el progreso tecnológico. Los datos oficiales (…) mostraron un número récord de personas británicas en el trabajo (…). No obstante, el crecimiento de la productividad ha estado de capa caída. Un informe sobre la economía digital de Conference Board (…) mostró que el crecimiento de la productividad del Reino Unido acaba de caer al 0,1 por ciento entre 2007 y 2014, desde un promedio de 1,9 por ciento entre 1999 y 2006.”

Sin embargo no hay misterio en las aparentes contradicciones expuestas. O, dicho de otro modo, lo que resuelve el misterio es la escasez de inversión que deviene una muestra significativa de lo que sucede en el “territorio” más allá de las luces de la videoeconomía de la Fed. Como también señala Eduard Luce “La producción económica es la prueba definitiva de nuestra capacidad para crear riqueza” y ese es precisamente el test que el capital no está superando amén de los grandes adelantos tecnológicos. La “incapacidad para crear riqueza” que en términos genéricos se trata de valores de uso y en términos del capital, de valores de cambio y de ganancia, dice mucho sobre la economía real. Bastante de esto desarrollamos en el Dossier Pensando la crisis económica mundial y en la serie sobre productividad cuya entrega más reciente es La conspiración de los robots.

El asunto nos retrotrae en parte al principio. Sobre la economía mundial pende el fantasma del Brexit que se cuece en un clima de polarización con ascenso de la xenofobia en el Reino Unido. Acontecimiento que, como el fenómeno Trump y su contraparte por izquierda, el fenómeno Sanders, son hijos de las consecuencias funestas y estructurales de la crisis de 2008 sobre amplias mayorías de las clases trabajadoras“.

24 respuestas a Sacando pasaje en el Titanic

  1. guillermo dice:

    La posibilidad de Brexit vende mas diarios (y da mas aliento a los muchachos para quienes el colapso de USA, UE, UK, etc y el consecuente ascenso de Putin y China provocan suenios compartidos), pero es bastante remota. Suponiendo que se pierda el referendum (creo que Remain va a ganar por poco. No resuelve el problema politico del Uk al respecto, pero cierra el tema para el futuro inmediato), tener en cuenta que:

    1) Los referendums (a diferencia de las elecciones) no tienen rol constitucional en UK, ni crean obligaciones irrevocables.

    2) Para anular un tratado (hay varios involucrados en la asociacion con la UE) se necesita un Act of Parliament (ley en castellano).

    3) En votaciones parlamentarias en esa escala el voto es libre. Los liderazgos laboristas, conservadores, Lib Dem y Green son pro-Remain. 70% de los miembros del Parlamento (Labour y Conservadores) apoyan Remain, y eso no cambia aunque cambie el lider del gobierno, hasta las proximas elecciones en 2020. A no ser que el nuevo lider llamara a elecciones generales – lo que correria Brexit al proximo Parlamento.

    4) Dadas las implicaciones de Brexit para la economia y posicion de UK en el mundo, las chances que gente en el gobierno, sean el gobierno mismo o el Parlamento, aprueben la salida ( teniendo la ley a favor para ignorar el referendum) me parecen remotas. Suponiendo que Remain no gane de 1a vuelta.

    • Abel B. dice:

      Gracias por notarlo, guillermo. Ya corregí el día. Y también gracias por permitirme ver que, a pesar de sus años en Gran Bretaña, la sensibilidad política de un gorila argentino permanece intacta. Así que si una mayoría vota por salir de la UE, no importa porque no le harán caso…

      (Al margen: estoy seguro que GB permanecerá en la UE como unión económica + o – laxa. La que veo desmoronándose es a la UE como proyecto. Y creo que triunfará el Remain, por la misma razón que creo que ganará Hillary. La inercia de las sociedades humanas es un factor poderoso).

      • Matias dice:

        1 – ¿Que necesidad de llamarlo gorila?
        2 – Que la mayoría lo vote no significa que sea lo mejor. Abel, como usted bien sabe, las mayorías justamente son afectadas por la tergiversación de los medios de comunicación.
        3 – “La inercia” como usted dice, es el instinto se supervivencia humano que heredamos en los millones de años de evolución, si eso no es poderoso, no se que pueda serlo…

        Por lo demás, muy buenas las analogías y muy bueno el articulo; pero si no va a aceptar comentarios, porque los deja abiertos?

    • Lucas dice:

      Lindo discurso de Gordon Brown en favor de la permanencia:

      Lástima que no fue tan bueno como hacedor de políticas. Aún así, aprecio que le ponga el hombro a la defensa de los valores liberales y cosmopolitas que están bajo ataque [1]

      1- https://www.project-syndicate.org/commentary/defending-liberal-democracy-by-andres-velasco-2016-05/spanish

  2. guillermo dice:

    Corrección a tu texto: el referendum es el jueves 23, no el miercoles 22.

  3. Cine Braille dice:

    Las últimas informaciones hablan de que Brexit perdió terreno, merced al imbécil neonazi que asesinó a una diputada laborista que hacía campaña por quedarse en la Unión Europea.
    Cisne Negro all along, y una lección a aprender acerca del peso relativo de las emociones y de los argumentos en una votación: si el voto es absolutamente racional, no tendría por qué haber cambios en ningún sentido.
    Saludos

  4. Cine Braille dice:

    Desde el punto de vista del reclamo por Malvinas, cualquier decisión que debilite al Reino Unido es buena. Y creo que Brexit los debilita, les quita apoyos continentales y además le da empuje al separatismo en Escocia, donde el apoyo a la permanencia en la Unión Europea es mayoritario.
    Saludos

  5. Silenoz dice:

    A la compañera ‘ña Bach (con todo respeto ehhh.. ) le obsesiona la falta de productividad.

    “eguen” recomiendo revisar las patas del enchufe:

    Ley de Kaldor-Verdoorn: en donde la productividad es una función del producto, mayor producción en el mayor lapso de tiempo generan cambios estructurales de largo plazo en la capacidad productiva que afectarán el producto potencial

    Ley de Okun: la disminución del desempleo a partir de un cierto umbral requiere de mayor esfuerzo o, mejor dicho, mayor crecimiento debido al aumento de la productividad, dentro de un ambiente de demanda robusta y mayores costos (dentro de los cuales se encuentra el salario), afectando así el ciclo de corto

    El problema de los planteos al respecto que cita la cra. Bach es que terminan con la falta de inversión, lo que es correcto pero incompleto, por que no van más allá tratando de ver por qué su retaceo, dejando en el aire el sospechoso tufo ortodoxo que considera a la inversión como autónoma, cuando en los hechos si bien depende de la voluntad de los empresarios, su reticencia se debe a la falta de demanda, bajo este punto de vista la inversión es inducida

    Respecto a la tardanza de la Gobernanza de las máquinas:
    Al momento no han afectado al empleo en cuanto a su cantidad, sí han cambiado la naturaleza de trabajo y generado nuevos tipos de trabajo

    Y si esta sobreviniera alguna vez, la falta de inversión por falta de demanda irremediablemente la está postergando (determinismo tecnológico)

    Con respecto al Brexit, me parece que sus consecuencias son perjudiciales desde lo político antes que económico porque pone un freno al proyecto integracionista europeo, que, de todos modos, ya está en peligro por las recetas de la troika liderada por la canciller de hierro

    • Paula Bach dice:

      Silenoz: con respecto al tema de la productividad, concédame que no soy la única obsesionada, gente un poco más influyente como Yanet Yellen o Larry Summers, también lo está. Hasta los llamados tecno-optimistas están atónitos porque la productividad no sólo no crece sino que hasta se contrae en un mundo en el que proliferan los robots. Incluso los optimistas tecnológicos están de punta contra las estadísticas oficiales y volvió la paradoja de Solow, hay robots en todos lados menos en los datos de productividad.

      Por la explicación, usted insiste con Kaldor-Verdoom y Okun, pero el tema es que lo llevan a la misma conclusión que saco yo: el problema es la inversión…cuestión que usted reconoce como “correcta pero incompleta”. Usted la completa -a su gusto- con la demanda. Pero la demanda tampoco es “autónoma”. Algo de esto ya habíamos intercambiado en otra oportunidad . Recuerde que los aumentos salariales del New Deal lograron poco en materia de productividad. La productividad se disparó con la demanda –en eso usted tiene razón…- pero con otro tipo de demanda: la que le cambia enserio la bocha al capital! La revolución de la productividad en Estados Unidos se produjo en la década del ’40 con el impresionante estímulo de los “wartime spendig”…Esto no tiene demasiada vuelta. Saludos.

      • Silenoz dice:

        Ja ja..

        Está ok estimada Paula, era un chascarrillo cuando me refería a tu obsesión pero vayamos por partes como dice Jack “de riper” a ver si aclaro un poco….

        Si los grandes economistas o decisores mainstream están atónitos, a mi entender se debe a 2 cuestiones:

        1 – Saben por donde está el asunto y se hacen los boludos
        2 – Piensan en términos digámosle ortodoxos

        Cuando me refiero a lo ”“correcta pero incompleta””

        “Correcta”: el poco crecimiento de la productividad SI se debe a la falta de inversión. En este punto estoy de acuerdo

        “Incompleta”: me refiero a no se va más allá de la pregunta sobre los por qué y, cuando se intenta dar alguna, se balbucean devaneos que rondan consuetudinariamente planteos ortodoxos como cuando se dice generar la necesaria “confianza” para que los empresarios inviertan.
        A modo de ejemplo, todo lo que ha hecho esta asociación ilícita tilinga gobernante en esto 6 meses para que lluevan dólares destinados a inversión andá a saber en cuál trimestre o las políticas de ajuste en Europa

        Este tipo de planteos tiene como fundamento teórico la vetusta y rebatida en los hechos Ley de Say que establece que la oferta determina la demanda. Estimular la oferta (la “confianza”) para que produzcan más y, de esta forma, aumente el crecimiento, empleo, etc.

        Y no Paula, yo no la ”completo a mi gusto” sencillamente lo que quiero decir es que si la productividad no camina, veamos entonces cuáles son los principales “medidores” por llamarlo de alguna manera. Y estos medidores son las leyes citadas.

        Kaldor te dice que la productividad depende del producto => si hay baja productividad es por que se produce poco y esto afecta al ciclo productivo de largo plazo

        Cuando se trae a Okun es por que ante contextos de bajo desempleo -y demanda robusta-, bajarlo aún más, es más costoso (se necesita más crecimiento que antes) debido al aumento de la productividad. (mayor mecanización digamos, mejora de procesos que requieren menos trabajadores que antes)

        En consecuencia por Kaldor HOY la productividad no mejora por falta de demanda, Okun lo refuerza ya que el desempleo está en valores relativamente altos

        La falta de demanda entonces inhibe la inversión, en consecuencia la productividad se estanca o deprime ¿para qué voy a comprar máquinas, contratar personal, ampliar mi planta de producción, mejorar mi proceso de producción si cada vez vendo lo mismo o menos?

        Volviendo a los puntos de arriba: algunos economistas esto seguro que lo tiene claro y otros son dogmáticos (incluidos algunos de procedencia marxista ehhhh)
        Dentro de los primeros….. bueno…. algún interés en no decir toda la verdad tendrán… y respecto a los segundos se apegarán al manual…

        Demanda:
        De tipo autónoma: Los ortodoxos la consideran de esta forma digamos porque la hacen depender de la propia voluntad de los empresarios sujetas a condiciones dentro de las cuáles la demanda NO es la principal (de acá surgen los modelos profit –led por ej.)

        De tipo inducida: dentro de la heterodoxia se la considera de esta forma por que depende principalmente de la demanda, de vuelta, yo compro una máquina para producir por que estoy vendiendo más y NO por que dicha máquina se abarató o bajo la tasa de interés (estos últimos como estímulos a la oferta L. de Say)

        Respecto al New Deal, devuelta, de acuerdo a lo de arriba la productividad aumentó por una mayor demanda que obliga a una mayor producción (Kaldor) Si a esto le sumás presiones de costos por aumentos de los salarios reales, refuerzan la inversión para bajarlos, yo no digo que los aumentos de sueldos aumentan la productividad, estimulan la inversión para bajar costos.

        Si, lo que sea, de hecho el gasto en armamento como variable autónoma de la demanda es una de las más potentes. Es más, en términos heterodoxos, las principales variables que alimentan el crecimiento son sus componentes autónomos:

        -gasto privado autónomo (consumo a crédito, consumo de bienes “suntuarios”, construcción, etc)

        -gasto público (inversión y gasto social, transferencias)

        -exportaciones (aunque acá influye y mucho la propensión a importar)

        Cuando me refiero a “componentes autónomos” de la demanda, por autónomo se debe entender que no dependen del ingreso o del ciclo económico, son variables cuyos valores no dependen de otras, esta idea viene de Kalecki

        Espero haberte aclarado mi pensamiento sobre por qué la productividad no funca… “lack of demand” => x relativo alto desemplo y estancamiento de los salarios reales .. a mi entender

        Saludos

      • Silenoz dice:

        Corrección:

        Donde dice Demanda: debe decir Inversión

  6. ricardo j.m. dice:

    bueno parece que el mamertismo se dio cuenta que el viento de cola existe si el avion esta en aire y si esta en pista o hangar o desarmado 430 es apenas una brisa.

  7. Casiopea dice:

    Buen título, Abel, pero creo que para desilusión de todos los que festejan la desgracia ajena a uno u otro lado de la ‘grieta’, estamos todos en un gran Titanic, hayamos o no comprado (y pagado) el pasaje. Si bien Europa es una olla a presión y tiene serísimos problemas, los de China y Rusia no son menos serios ni menos pasibles de colaborar al gran naufragio, que dadas las herramientas de que van echando mano los gobiernos no va a ser rápido y espectacular sino lento y doloroso como el del Titanic verdadero. Y vamos a sufrirlo todos, amén de los que lo están sufriendo ya.
    El tema es que las economías no terminan en el fondo del mar. Siguen andando, averiadas, como pueden. Quién sabe cómo se reconstituirá el mapa al otro lado, pero en el tránsito de acá a allá va a haber muchos sobresaltos para todos, incluyendo a Rusia y China.
    Es imposible hoy por hoy adivinar cómo se va a ir desenvolviendo la crisis. La crisis del euro, por ejemplo, es una historia sin fin de patear el problema para adelante, pero yo ya renuncié a tratar de dilucidar cuándo será el momento de la verdad, porque los políticos y los economistas siempre están imaginando una bala de plata, algo “nuevo” y “definitivo”, igual que los generales romanos que vieron entrar a los bárbaros en Roma y siguieron nomás, sólo que bajo un emperador bárbaro.
    Con el Brexit, no sé qué va a pasar, pero los apologistas de la Europa unida ya dan lástima por su falta de comprensión de una realidad que le grita al ciudadano de a pie que algo está mal. Aunque gane el “remain” esta semana, que es posible, acaba de ganar por escándalo un partido antieuropeo en Italia y la idea de un “cambio” está instalada en gente que sabe que lo único que tiene es el voto. Los jerarcas están como jugando al “whack-a-mole”, martillan un topo acá y les aparecen tres más por allá.

  8. Capitán Yáñez dice:

    El “fantasma que pende sobre la economía mundial” no es el Brexit. Es el mismo “fantasma” que asustó a los economistas “clásicos”, el del “estado estacionario” de la economía, que ahora asusta a más de un “neoclásico”.
    El Brexit no sería mucho más que la retirada del Caballo de Troya yanqui en las Uropas (o sea… Inglaterra).

    • CV dice:

      “Es el mismo “fantasma” que asustó a los economistas “clásicos”, el del “estado estacionario” de la economía, que ahora asusta a más de un “neoclásico”.”

      Expláyese por favor (ahora me fijé acá: https://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_del_estado_estacionario). O usted quiere señalar simplemente falta de crecimiento económico?

    • Paula Bach dice:

      Capitán Yàñez: creo que el “fantasma del Brexit pende sobre la economía mundial” como pende sobre ella Donald Trump. En realidad considero que no hay oposición sino que ambos fenómenos son consecuencia del “estado estacionario” o “estancamiento secular”. Ahora el referéndum está en marcha y según dicen, tiene una leve ventaja el Remain. Era esperable –aunque veremos- como también lo es que gane Hillary, como dice Abel. El problema es que los fenómenos Trump y Brexit no son asuntos de coyuntura más allá de lo que suceda en lo inmediato. Se trata de fenómenos que llegaron para quedarse, son el ruido ronco de los efectos de una crisis económica que está acabando con las “clases medias” imperiales. Saludos.

      • CV dice:

        ““estado estacionario” o “estancamiento secular””

        Yo entiendo, hasta donde alcanzo a ver, que no son términos intercambiables.

  9. […] el posteo anterior, Sacando pasaje en el Titanic, expuse mis reservas (para ponerlo suavemente) con el objetivo central de la política económica […]

  10. Paula Bach dice:

    Silenoz: sí, sí, ya sé que estoy constestando con exceso de delay…pero bueno, me tiene absorbida el <a href="http://www.laizquierdadiario.com/Brexit-Que-hay-de-Lehman-Brothers” rel=”nofollow”> Brexit –que no se deja agarrar muy fácil- y a la vez no quería dejar pasar un par de cuestiones en un tema que –estoy segura- dará mucha tela para cortar.

    Ahora cortito: sobre lo que hay acuerdo hay acuerdo, el problema de los problemas es cómo lo “completamos”. Usted me achaca “devaneos” sobre la “confianza del inversor”, frío, frío, helado…vuelva a leer. Pero si quiere hablamos de Kaldor: yo le decía que lo remite otra vez al asunto de la inversión porque justamente según el susodicho, el impulso fundamental del crecimiento económico –que impulsa la productividad- es la “demanda agregada” que resulta que se define como demanda de consumo y…¡demanda de inversión! Si me disculpa, siempre me pareció un tanto tautológico. Por su parte, Okun, no estaría funcionando…recuerde que en Estados Unidos el desempleo está en valores bajos, no altos…

    Por la sustitución genérica de “trabajo” por “capital” ante aumentos salariales y el consecuente aumento de la productividad: no se verificó significativamente bajo el New Deal, por eso le hablaba de la guerra que es lo que terminó resolviendo contundentemente los problemas de la “demanda agregada”. Y usted me dice “lo que sea”…Bueno, pero estamos hablando de actualidad -y de la humanidad, por no mencionar clases- ¿no? Al menos Keynes pasó gran parte de su vida tratando de ver cómo se podían obtener las ventajas económicas de la guerra en condiciones de paz. Y sabemos que el “pobre” fracasó, aunque ahora Summers, Gordon, Krugman, hasta Piketty -entre muchos otros- vuelven con la misma cantinela…pero ninguno de ellos se manda con “lo que sea”…Saludos.

    • Silenoz dice:

      Uyyy … te encontré de carambola… andaba buscando unos enlaces en posteos, a esta altura, un tanto viejos… buehhh “nevermaind”

      1-no releí mis comentarios pero me parece que no te achaqué lo que comentas…. igual no es lo relevante, sí trato de enfatizar lo errado de ciertos planteos provenientes de la ortodoxia “mainstrim” que, creo, no son de tu parte

      2-no hay tautología, creo que no estás entendiendo los significados de autónomo e inducido
      El primero significa que no depende de nada más allá de la voluntad o, mejor dicho, decisión de algún actor en particular (por ej. el gasto fiscal de la obra pública, si la misma depende enteramente o su mayor parte en moneda que emite dicho gobierno, la decisión de hacerla es puramente política ponele)

      Inducido implica que la activación de una variable depende de otra, no hay forma que pueda modificarse o activarse por sí mismo. La inversión productiva que hacen los privados es un claro ejemplo ya que si la demanda decae, se estanca y/o no tiene perspectivas de crecimiento, no hay ningún incentivo para invertir, si cada vez se vende menos o las ventas se mantienen estables ¿para qué voy a ampliar mi capacidad productiva?

      Bajo esta perspectiva la inversión privada como componente de la demanda agregada muestra una clara diferencia respecto al gasto público. Por ej. la AUH el estado decidió tirar guita del helicóptero por razones que no viene al caso y se suma al componente del gasto público

      Esta diferenciación es importante por que en las crisis los privados por sí solo no son capaces de salir de ellas, se requiere un esfuerzo adicional libre de ciertas restricciones. Y ese esfuerzo sólo lo puede llevar a cabo el…… Si… “el estado” vía su autonomía

      ¿Cómo? Por el ejemplo el gasto e inversión pública. En un ambiente depresivo que inhibe la intervención del privado el único actor capaz de remontar la parada son los gobiernos. Ese poder de los gobiernos en incidir sobre ciertas variables autónomas de la demanda permiten salir de las recesiones/crisis. Por supuesto no es algo obligatorio, la decisión siempre es política interviniendo las intereses de los distintos sectores sociales y su peso

      Por lo de arriba cierta parte de la heterodoxia reformula la ecuación de la demanda agregada de Keynes a otra en donde la inversión se refleja de forma “inducida”, dependiente de otras variables

      En términos “formulescos”, se pasó de acá (Keynes)
      Y=DA=C+I+G+(X-M)

      A esta otra (supermultiplicador sraffiano):

      Y=(Z+G+X) / [1 – w(1-t) + m – k.g]

      Z: consumo autónomo
      1 – w(1-t): indica la propensión al consumo neto de impuestos
      m: coeficiente de importación de acuerdo al ingreso
      k.g: donde k es coeficiente capital/producto y g la tasa de crecimiento esperada de la demanda
      En el último (k.g) ítem se representa a la inversión ya que se la considera en función de estos dos componentes como fracción del ingreso (Y). O sea:
      I(inversión)=k.g.Y

      Fijate que en esa ecuación la inversión NO aparece explícitamente sino como un componente expresado en términos de ingreso determinado por la relación capital/producto y la expectativa de la evolución de la demanda, por esto, se la considera “inducida”.
      Y la fórmula refleja la incidencia de las 3 variables del numerador como las aquellas relevantes en el crecimiento del ingreso

      3- Respecto al desempleo en USA mmmmm……

      Esto numeritos más la creciente flexibilización laboral y petardeo a los sindicatos explicaría según algunos la falta de puja distributiva

      4- Estimada el “American Way of Life” no se debió a la guerra, y todo lo contrario, el keynesianismo fue exitoso resolviendo la crisis del ’30 sentando las bases de la “Edad de oro del capitalismo”
      Es más, esta “edad de oro” la petardearon con la “Revenge of the rentier” para recomponer la repartija de la torta (aka excedente o pluvalía ponele) a sus valores anteriores… y lo están consiguiendo según Piketty

      Puedo convenir sin problemas lo injusto del capitalismo pero reconozcamos que existe alguna variante menos mala, bastante digerible dentro de ella, variante que los socialismos, comunismos y especies similares no han podido dar..

      De hecho estoy esperando la “autocritica” de estos sectores sobre su, sin lugar a dudas, “fracaso” -Muro de Berlín mediante- y que contribuyó a la “revancha” citada anteriormente

      Saludos

      • Paula Bach dice:

        Bueno, sonó que quiso achacar pero si no quiso, no quiso, listo.
        Pero no me quiera cambiar la bocha Silenoz y no se me vaya por la tangente…La demanda agregada es la demanda agregada y lleva contenida la inversión y eso es lo que hay que explicar. Y esto más allá de cómo “cierta parte de la heterodoxia reformula la ecuación”… Nunca le negué que cuando no funcionan los animal espirits, la inversión puede ser inducida. Pero…¿sólo por la demanda? Bueno, si me permite, yo creo que no, o mejor dicho, creo que la clave es ver qué tipo de demanda puede inducir la inversión, porque no todas las “demandas” tienen el mismo “efecto multiplicador”. Cuestión que lleva a considerar otras “variables” como la rentabilidad en nuevas inversiones. Incluso usted remite a Kaldor y el hombre –que ya no está para defenderse- incluye como “variable” de la disposición del empresario para invertir, la “rentabilidad” esperada. El problema de los problemas es que no se trata sólo de dilucidar si la inversión puede ser inducida y quién debe actuar para inducirla sino que se trata de saber QUÉ puede efectivamente “inducirla” particularmente en períodos de crisis de la magnitud de la del ’30 o la actual. Y esto es lo que le estoy diciendo desde el principio. Lo que nos lleva a matar dos pájaros de un tiro (y valga esta vez más que nunca la expresión…) Le doy un ejemplo, bah, se lo da Krugman…

        En un libro que se llama ¡Acabad ya con esta crisis…! (no le prestaron mucha atención al mandato…) dice que “durante la Depresión, muchas voces influyentes advirtieron sobre los peligros de un gasto gubernamental excesivo y, en consecuencia, todos los programas de creación de empleo del New Deal fueron siempre demasiado pequeños, dado el calado de la crisis. Lo que se consiguió con la amenaza de la guerra fue silenciar por fin las voces del conservadurismo fiscal y abrir la puerta a la recuperación; y por eso bromeaba yo, en el verano de 2011, y decía que lo que necesitamos de verdad es un amago de invasión alienígena que provoque un gasto masivo en la defensa antialienígena” ¡Mamadera! Y agrega Paul que “¿acaso son las guerras la única forma de estudiar la cuestión? En lo que respecta a los grandes incrementos del gasto gubernamental, por desgracia, sí –NdeR: ¡a este no me lo va a tildar de marxista!-. Es raro que ocurran estos grandes programas de gasto, salvo en respuesta a una guerra o a una amenaza de guerra.” Lo que sigue después es otra historia –y muy compleja- pero el keynesianismo no fue “exitoso resolviendo la crisis del ‘30”, a menos que se refiera a lo que algunos llaman keynesianismo militar…

        Por el desempleo en Estados Unidos: si de las tres curvas la verdadera fuera efectivamente la que usted elige (en las otras dos retorna a niveles pre crisis) y realmente hubiera más desempleo –o el mismo- en 2016 que en 2009 (cosa que sinceramente es poco creíble) entonces, sí: ¡Okun no estaría funcionando en su núcleo básico! Otra cosa muy distinta es la efectiva disminución de la población económicamente activa o –acuerdo en esto con usted- la bajísima calidad del nuevo trabajo creado, cuestiones tan profundas que están acabando con el “sueño americano”. Pero le insisto, ni siquiera el gasto civil bajo el New Deal, ni las alzas salariales, dieron curso al aumento poderoso de la inversión y la productividad que terminó con la crisis del ’30. Ambas estuvieron significativamente ligadas al gasto militar.

        Tenga en cuenta que estoy con “los otros”…con los que mató Stalin. Pero de todos modos recuerde que sin revolución rusa es difícil pensar en el New Deal, ni en Dexter White enviado por Roosevelt a la URSS para imitar las ventajas de la economía planificada. En última instancia, aunque ya pensando en los años de la posguerra y por carácter transitivo, tampoco es fácil pensar en la existencia del peronismo… Entonces, si vamos a hablar de “balances” y fracasos, también habría que contemplar los del “nacionalismo burgués”… Piense cuál es el único país que pasó del atraso terrible a convertirse en una de las principales potencias mundiales…¡ay! es China (Corea del Sur, Hong Kong, Taiwán y Singapur, más allá de que no llegaron a la categoría de “principales potencias mundiales”, fueron estimulados por Estados Unidos en el marco de la Guerra Fría). Aunque no reivindico en nada a la nueva China capitalista y el tema da para largo, me tiene que conceder que algún rolcito jugaron ahí la eliminación de la propiedad privada, la unificación nacional y la independencia de los centros de poder imperial, cuestiones que no por casualidad se consiguieron gracias a la revolución del ‘49…, o sea por una vía “no capitalista”.

        ¿Qué el neoliberalismo fue una revancha? Para mi gusto es un poco subjetiva su interpretación… A pesar del boom y el “pacto” de posguerra, las leyes del capital se hicieron sentir con fuerza en la crisis del ’70 y a ellas respondió la contraofensiva neoliberal. Pero incluso aceptándole que se tratara de una “revancha”, en todo caso lo fue contra la relación de fuerzas heredada de la posguerra, incluyendo las revoluciones china, cubana y cientos de procesos de liberación nacional. Saludos.

      • Silenoz dice:

        Je je…

        Interesante esta “tertulia 2.0” …..
        Vamos a empezar el verre “compañera”

        Y sí, no soy objetivo, ni siquiera intento serlo. No tengo ninguna contradicción que resolver: digo, expreso, soy el resultado ponele, de los distintos “atravesamientos” de las circunstancias que se me han presentado a lo largo de mi vida como diría un sociólogo o sicológo o algo parecido ja ja….

        Pero bueno, retomemos desde el principio:
        INVERSIÓN
        Más allá de algunos excesos “literarios” , “ligerezas” y falta de rigor” a los cuáles suelo ser adicto, ratifico una vez más el lugar que ocupa la demanda como determinante de la inversión:
        La demanda como PRINCIPAL motivante más NO la única.
        Por supuesto que debe haber rentabilidad, pero NO su caracterización como condición de primera magnitud o relevancia. Tanto en nuestro país (aka burguesías) como las grandes empresas con su cadenas de valor (en el mundo), han retaceado la inversión a pesar de habérsela “levantado en pala”, acá y cualquier otro lugar. De hecho tampoco niego la importancia de la oferta acompañando los aumentos de la demanda, sencillamente intento jerarquizarlas en cuanto a su orden de importancia o, mejor dicho, cuál determina a cuál

        En la fase expansiva del ciclo lo que se suele ver es que la tasa de inversión es mayor a la tasa de crecimiento del producto y en la fase depresiva la tasa de inversión al menos por un tiempo, es menor a la del producto

        En definitiva el producto y, en consecuencia, la inversión –reflejada en el grado de utilización de la capacidad productiva- siguen a la demanda compatible con la idea del acelerador de la inversión. Por supuesto esta afirmación no prueba la causalidad pero si así no fuera (o sea, sería: el producto sigue a la inversión) deberían presentarse las sgtes. situaciones:
        a) En la fase ascendente del ciclo debería haber una disminución del grado de utilización
        b) Durante el descenso debería haber un aumento de dicho grado
        Si alguna vez pasó esto o se encontrase evidencia entonces estaríamos en una situación de validez de la Ley de Say

        Además no me parece pertinente el ” QUÉ puede efectivamente “inducirla”” sino QUIEN, la economía es obra de “cristianos” estimada, no un ente por encima de la voluntad de los míseros mortales sobre la cual no se tiene ningún poder de modificar en sus designios y destino….

        En cuanto al keynesianismo y sus lazos con el cro. Krugman
        Me resulta curioso el tirar a menos una política exitosa tachándola despectivamente de acuerdo a mi “subjetividad”, de militar
        Cuando me refería anteriormente a lo que sea relativo las variables del numerador de la fórmula de arriba, me refería a, el gasto militar como parte del gasto e inversión del estado y su claro sesgo autónomo, después de todo hundir guita en desarrollo militar es una decisión política antes que económica.

        Además la guerra finalizó en el ’45 y los 30 años remiten a las décadas posteriores a la finalización de la WWII, el “American Way of Life” no fue caracterizado como un soldado universal, por lo menos el confort expresado en la “propaganda” indicaba otra cosa (el auto, los electrodomésticos, vacaciones, hogar, etc).

        Si estoy de acuerdo que la “amenaza roja” contribuyó a ese Estado de Bienestar como forma de ahuyentar ideales revolucionarios. Con todo, la “revancha de los rentistas” comienza a hacerse oír bastante antes de la caída del muro, la inflación provocada tras la primera crisis del petróleo les sirvió de excusa.

        Además si toda bonanza se debiera a lo militar, pregunto ¿por qué razón el crecimiento mundial, la tasa de crecimiento de los salarios e inversión, productividad han sido tan magros desde los ’80 para acá si el gasto militar NO ha descendido sino todo lo contrario?
        Además, el gasto en armamento NO ES el único medio para aumentar el empleo, la década depredada es un claro ejemplo, no seamos dogmáticos….

        Te vuelvo a reiterar: la decisión de disminuir el empleo es puramente POLÍTICA, los BC en sus “cartas orgánicas” en tiempos keynesianos tenían como misión primordial la consecución del “pleno empleo”, desde hace unas décadas esa misión se trasladó al control de la inflación vía la hdputez del NAIRU y las metas de inflación.

        En cuanto al “cro.” Krugman…
        Ja ja… qué te puedo decir… al día de hoy el tipo está abocado a su kiosco…. por supuesto que no es marxista, de hecho a esta altura y por lo anterior su “ideología” o procedencia resulta irrelevante y difícil de catalogar…

        Respecto al desempleo en USA
        Mirá esto, casualmente The US labour market continues to weaken a modo de ejemplo y entre otras mediciones y consideraciones de otros “autores”

        Por último, en cuanto a los chinos y afines… si lo bueno del ’49 evolucionó a algo que no te satisface, no es de tu agrado ¿qué puedo decir al respecto?

        Igual un par de “caveats” con China:
        1) no nos olvidemos que el cro. Mao –por el cual siento un gran respeto ehhhh- tiene en su haber la Gran Hambruna… (qué va’ce’…. errare humanum est)
        2) China es grandote pero todavía un emergente NO desarrollado y se encuentra lejos de estar a la par de USA, Alemania o Japón. Es grandote eso sí pero con pies con bastante barro hablando mal y pronto

        ” Tenga en cuenta que estoy con “los otros”…con los que mató Stalin”
        Lo sospeché desde un principio ja ja….

        Saludos

      • Silenoz dice:

        Aclaraciòn:
        Donde dice “Te vuelvo a reiterar: la decisión de disminuir el empleo es puramente POLÍTICA”

        Debe decir:
        “Te vuelvo a reiterar: la decisión de disminuir el desempleo es puramente POLÍTICA”

        Bahhh. aunque a decir verdad la primera tambièn podrìa ser cierta je je…

  11. Paula Bach dice:

    Ay…! Silenoz…se me había pasado, pero justo se me ocurrió echar un vistazo y no me pude contener (como para ir cerrando) aunque calculo que a esta altura, ya debemos haber hartado…si es que nos quedó algún lector.

    Se la hago lo más corta posible. La alta rentabilidad no es condición suficiente de inversión…aunque sí, necesaria, pregúntele a Funes de Rioja o alguno de esos, si no. No discute conmigo cuando le da vueltas a si está primero la demanda o la inversión…(no encuentro relevante esa discusión).

    La economía es obra de “cristianos” pero admítame que hay “cristianos” y “cristianos”. Y a los “cristianos” que tienen la sartén por el mango lo único que les interesa es la rentabilidad… A usted no le parecerá pertinente el QUE sino el QUIÉN, pero bajo gobierno Roosevelt (bajo dirección de iguales “cristianos”) mientras el QUIEN (el Estado) continuaba siendo el mismo, el QUÉ (la industria militar), determinó el fin de la depresión. No estamos hablando de cualquier crisis –creo que es obvio pero lo aclaro por las dudas- sino de las grandes, grandes crisis, como la actual y por eso esta discusión es relevante. Al menos valdría la pena preguntarse por qué la industria militar tuvo el poder “multiplicador” que no tuvieron las obras públicas (que les venían mejor a los “cristianos” que no tenían ni el mango, ni la sartén, ni nada…) .¿no tendrá algo que ver en esto con la “naturaleza” del capitalismo? y ¿no tendremos los “míseros mortales” algún “poder para modificar nuestro destino”?

    Le aclaro por las dudas que no adhiero a ninguna teoría que sobreestime el lugar de la industria militar en la economía capitalista, nunca dije que “toda bonanza se debe a lo militar”. En la posguerra, obviamente, al principio fue la reconversión civil y luego el gigantesco boom de consumo –el mayor de toda la historia de la humanidad- de “autos, electrodomésticos, vacaciones, etc.”, como usted dice. Pero el antecedente del boom fue la destrucción –entre otros asuntillos asociados al desastre bélico- que generó extraordinarias condiciones para la reinversión (e insoportables condiciones para la vida), como muy bien demuestra, por ejemplo, Piketty –otro al que no me va a tildar de marxista. Esperar “condiciones de posguerra” (o sea de extraordinario crecimiento económico, “pacto”, consumo masivo, etc.) “sin guerra” –tras crisis de la magnitud de la actual, insisto-, es el mismo error por el que Keynes se terminó lamentado. “Parece políticamente imposible que una democracia capitalista organice el gasto en una escala necesaria para realizar el gran experimento que daría prueba a mis tesis –salvo que se verifique una guerra.” Y tenía razón…Ahora, si unos 40 millones de muertos –por tirar un numerito bajo- a alguien le parecen una variante “necesaria” para el “despegue” porque es “lo posible” dentro de un modo capitalista al que se considera tan parte de la naturaleza como a las plantas o a los ríos, yo prefiero coincidir en que “los míseros mortales” tenemos “poder para modificar nuestro destino”…

    La decisión de disminuir el desempleo a veces es política, coincido, pero…otra vez, la política tiene una cierta autonomía hasta que aparecen los límites y los límites los ponen los “cristianos” de la sartén por el mango…esos que se interesan por la rentabildad.

    Por el gasto militar…otra vez Silenoz, no me haga bullying, le estoy hablando de que todos los engranajes de la economía norteamericana –por ejemplo- se dispongan para la guerra (ahí va a ver que arrastran a toda la población que hace años quedó fuera del mercado de trabajo…) y por de la “década depredada”, muchos –no marxistas- dicen que la destrucción del 2002 fue sólo comparable a la de una guerra…y además ¡no me va a comparar “la década” con la posguerra!

    Usted apeló a la “ley de Okun” al tiempo que sugirió que el desempleo en EEUU era igual o mayor que en medio de la crisis. Yo le dije que una cosa o la otra… Y calculado sobre la PEA, el desempleo disminuyó significativamente con la recuperación. Que la recuperación es débil, que el trabajo creado es trabajo basura, partime, etc., desde ya. Que la PEA disminuyó significativamente incluso a mayor velocidad que en décadas anteriores -que hay que aclarar que ya venía en caída así como que la precarización tampoco es nueva-, totalmente cierto, como ya le vengo diciendo (se imaginará que no le voy a discutir eso). La debilidad de la recuperación visualizó y amplificó estos fenómenos, lo cual es en gran parte la explicación del ascenso de Trump.

    Por China, como supongo que imaginará, muy lejos estoy de ser maoísta…sólo le señalé que algo habría en las condiciones “no capitalistas” que aún “con pies de barro” (no tengo objeciones en eso) le permitieron ser el único –si quiere llamarlo “emergente”- de los “emergentes” y “afines” que alcanzó el estatus de segunda potencia económica mundial, como mínimo por PBI, para evitar falsas discusiones. Saludos.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: