Brasil: jueces, medios, políticos, la calle

antonio das mortes

Vuelvo a lo que está pasando en Brasil. Porque es grave, e importante para todos los suramericanos, y también porque nos dice algo sobre lo que está pasando aquí, en Argentina. Con lo que se parece, y con lo que se diferencia. Les resumo esta crónica del bien informado Marcelo Falak, actualizada con las noticias de las últimas horas. Y luego les comento, brevemente, esos parecidos y esas diferencias.

Ayer siguió la danza judicial en nuestro vecino. El último paso es que un juez del Supremo Tribunal Federal, Gilmar Mendes, convalidó la tercera cautelar que se había presentado contra el ex presidente Lula da Silva para evitar que se desempeñe como ministro del gobierno de Dilma Rousseff (otras dos anteriores habían sido anuladas por un tribunal de Brasilia y otro de Río de Janeiro). Pero no es necesariamente el final: el gobierno todavía puede apelar.

Con más filo, ratificó al juez del “Lava Jato”, Sérgio Moro al frente de la causa contra Lula. Es quien ordenó su comparencia forzada, y las escuchas telefónicas.

Igual, el hecho más pesado es la apertura formal del juicio político contra la presidente en la Cámara de Diputados. La trituradora se puso, al fin, en movimiento.

Eso sí, la causa acumula varias… paradojas. Una: la acusación no tiene nada que ver con las revelaciones de corrupción que sacuden a Brasil. El cargo son las “pedaladas” fiscales, el supuesto maquillaje de las cuentas públicas en 2014 para disimular el déficit fiscal. Ese supuesto “crimen de responsabilidad” ha sido cometido por todos los presidentes anteriores. En realidad, se hace en todos los países, y en la Unión Europea.

Otra “paradoja” es que el proceso se puso en marcha bajo la conducción del titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, investigado por la aparición de casi cinco millones de dólares en cuentas suizas que había negado tener y considerado por sus pares como un extorsionador.

Otra es la presencia en dicha comisión del diputado Paulo Maluf, ex alcalde de San Pablo, sospechado en infinidad de ocasiones por corrupción y condenado en 2015 en Francia a tres años de prisión por lavado de dinero desviado de ese municipio. A veces confunde pensar quién investiga a quién.

Esta instancia institucional es, claro, decisiva para la suerte de Dilma y la del gobierno del PT. Pero el juego no se define en el Congreso, sino en la calle. Allí es donde los gobiernos realmente caen.

La oposición brasileña sabía que solo una enorme demostración de furia “nas ruas” podía volcar la balanza contra la desangelada mandataria. Ni oficialistas ni opositores se atrevían antes de eso a asegurar que tenían los votos para ya sea forzar o evitar su destitución. Y lo consiguieron. Las movilizaciones fueron impactantes y la presión sobre el Gobierno se hizo extrema.

A la calle apeló también el juez Sérgio Moro, quien reaccionó a la inminencia de que la causa contra Lula, su presa más codiciada, pasara al Supremo Tribunal Federal. Difundió el miércoles el resultado de varias escuchas, una de ellas practicada solo horas antes y fuera del plazo legal que él mismo había impuesto a la pinchadura del celular de un asistente del ex presidente. Era la más estratégica, en la que Dilma parecía estar actuando solo para blindar a su padrino.

Pero también la jefatura de gabinete para Lula da Silva fue una respuesta: para lograr que las bases del PT, la Central Única de Trabajadores, los “sin tierra”, se movilizaran, como ya no lo hacían por Dilma y el gobierno del PT. También lo lograron. Como siempre, se discutirá cuántos sumó cada bando, pero el peligro de violencia cruzada persiste y, aunque sea duro decirlo, acaso sea el único freno que persiste, sólo por ahora, en el camino a la destitución”.

Este diagnóstico de Falak es pesimista, y, hay que decirlo, realista. La única observación que hago es que deja afuera -no porque lo ignore, sino porque lo toma como dado- el derrumbe de la economía brasileña. Que está golpeando a todos: los más pobres, las clases medias, viejas y nuevas, y también al poder económico. (En realidad, si como dije en un posteo anterior, le pongo unas fichas a Lula, es porque pienso que quizás sea el único capaz de armar las alianzas para enfrentar la crisis).

Menciono este aspecto porque también aquí vemos en estos días una intensísima campaña mediática con el tema de la corrupción. Y, como en Brasil, está impulsada por gente que no soportaría un Veraz.

No es sorprendente: las acusaciones de corrupción son un arma tradicional en la política, desde la República Romana. Y desde entonces, a menudo con fundamento. Estoy pensando en escribir sobre el asunto, pero ahora me interesa marcar las diferencias.

La más notoria, claro, es que en Argentina las acusaciones con repercusión en los medios no son contra el gobierno en funciones, sino contra el anterior. Puede pensarse que para el oficialismo se trata de desviar la atención de medidas impopulares, agitando corruptelas, o posibles corruptelas, anteriores. Como habría aconsejado “Chacho” Álvarez en los comienzos del gobierno de la Alianza “Si no podemos darles pan, démosle circo” (Menem fue a prisión domiciliaria ¿recuerdan? Pero eso no le ayudó mucho a ese gobierno).

Como sea, la campaña de acusaciones contra funcionarios K o sujetos vinculados o vinculables, aunque se reavivó ahora, tiene unos cuantos años de antigüedad. La diferencia profunda es que las manifestaciones opositoras en las calles, aunque ruidosas y visibles, han sido mucho menores que en Brasil. La única remotamente comparable fue a mediados de 2008 -cuando estaba en juego el bolsillo de un sector numeroso de ruralistas- y no volvió a repetirse.

Esto no se debe ¿hace falta decirlo? a que los argentinos seamos menos movilizables que los brasileños. El dato obvio es que, desde 2002, en Argentina no vivimos (¿todavía?) una crisis comparable a la que azota Brasil. Como decía Toynbee (a los ingleses de su generación les encantaba demostrar su conocimiento de los clásicos) “Absit omen!” (¡Que no se cumpla el presagio!).

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15 Responses to Brasil: jueces, medios, políticos, la calle

  1. Juan Guillermo Cocina dice:

    Las movilizaciones en Brasil son efectivas porque están en medio de una gran recesión, y ese es un dato que no debe soslayarse. Dilma fracasó estrepitosamente.

    Aquí, en Argentina, la recesión se va a desplegar en medio del gobierno de Macri, engendrada por sus propias políticas: apertura irrestricta de importaciones, eliminación retenciones a los alimentos, eliminación de retenciones a la minería, endeudamiento compulsivo como elemento estructural de la política económica; esto solo lleva a un lugar, y solo uno: la recesión y la crisis.

    No hay circo sobre el gobierno anterior que pueda ocultar esto. Quien engendra la crisis, paga las consecuencias; no hay misterio en esto. Como tampoco hay misterio sobre quién sufre las crisis: siempre es el pueblo.

    Creo que, paradójicamente, el macrismo se vuelve víctima de su propio éxito: ganaron cuando no esperaban hacerlo. Su plan era intentar voltear a Scioli con el apoyo de EE.UU. y el poder judicial, tal como está pasando en Brasil; sin embargo, debido a las contradicciones al interior del peronismo, terminaron ganando cuando no lo esperaban. Y ahora tienen que gobernar. Por supuesto, no saben hacerlo, no están preparados, son brutos y brutales.

    Aquí, compañero, a las marchas pesadas se las come Macri. A todas.

  2. Luis dice:

    En Brasil se está llevando un golpe de estado “blando” por parte del Poder Judicial con la agitación de los medios de desinformación. Es cierto que Brasil está mal, que hay recesión, corrupción, etc. etc. pero impedir la asunción de Lula es un golpe institucional.
    Coincido con el comentario anterior que la diferencia con Argentina es que acá ganó la derecha y ahora los medios corporativos tienen que proteger en lugar de atacar. Para atacar solo tienen que inventar mentiras o sesgar la información pero para proteger tenés que tapar la realidad, y en este momento de la historia es como tapar el sol con un dedo.

    • Jaime dice:

      Luis, es necesario tener presente algunos datos adicionales para comprender la situación actual en Brasil.

      Golpe de timón y PNE
      No se puede pasar por alto que el 26 de febrero pasado, el Directorio Nacional del PT propuso un “Programa Nacional de Emergencia – PNE” que virtualmente constituye un “golpe de timón” que la conducción política del PT le propina al gobierno de Dilma.

      Me parece que la aceleración del juicio politico a Dilma también se produce como respuesta a la propuesta del PNE.

      Aún ignoramos si la corrección politica del PT ha llegado demasiado tarde, pero se ha comenzado a manifestar en movilizaciones de sectores sociales partidarios de Lula en las mismas calles donde hasta hace pocos días sólo había opositores.

      Contenido del PNE
      Me parece de utilidad copiar los 22 puntos del PNE porque son útiles para comprender cuál es hoy la perspectiva de la dirigencia del PT.
      Además, interesa para evaluar cuáles serían los efectos que un éxito de ese Plan de Emergencia tendría para nosotros, en la relaciones bilaterales y regionales. Y cuáles su fracaso.

      PROGRAMA NACIONAL DE EMERGENCIA

      1. Fuerte reducción de la tasa de interés básica como elemento clave para disminuir el déficit, aumentar la inversión pública, prevenir la apreciación de la moneda, promover el crédito y estimular la reanudación del crecimiento económico.
      2. Uso de las reservas en moneda extranjera en un Fondo Nacional de Desarrollo y Empleo, para obras de infraestructura, saneamiento, vivienda, energía y renovación de la movilidad urbana.
      3. Ampliación del program “Mi Casa, Mi Vida”, con un plan para financiamiento de renovaciones a largo plazo y mejoras para el hogar.
      4. Creación de un programa federal para pequeños trabajos de mantenimiento y reparaciones en los municipios.
      5. Revitalización del Plan de Aceleración del Crecimiento (PAC) recomponiendo su cartera de R$70 mil millones al año.
      6. Expansión y abaratamiento del crédito a los consumidores, a micro y pequeñas empresas en operaciones lideradas por los bancos públicos y respaldada por la reducción de los depósitos obligatorios.
      7. Aumento del 20% en el valor de la “Bolsa Familia”, entre otras medidasinmediata expansión del gasto social.
      8. La reanudación de la reforma agraria, con la prioridad inmediata de distribución de la tierra a los trabajadores acampados.
      9. Regeneración de la “Contribución Provisional sobre el Movimiento Financiero (CPMF)”, el establecimiento su recaudación compartida entre entidades federales.
      10. Tributación de los intereses sobre el capital, con la derogación del beneficio fiscal previsto en la Ley Nº 9249/1995, que permite la deducción de los gastos financieros de la base de cálculo del impuesto a las sociedades.
      11. Impuesto sobre los beneficios y dividendos, lo que elimina la exención al Impuesto a la Renta de personas físicas y morales.
      12. Adopción de un régimen progresivo en el Impuesto de Tierras Rurales para las propiedades improductivas.
      13. Extensión del “Impuesto sobre la Propiedad de Vehículos Automotores” (impuestos a la propiedad) a los buques y aeronaves.
      14. Aprobación del “Impuesto sobre Grandes Fortunas (IGF)”, con alícuota variable anual de 0,5% a 1,0% a los titulares de patrimonio por valor neto de ocho mil veces el límite de exención prevista en el Impuesto sobre la Renta para Personas (PIT).
      15. Revisión de la tabla de impuestos a la renta sobre las personas, para aumentar el piso de exención y la ampliación progresiva de los contribuyentes.
      16. Aumentar el impuesto sobre donaciones y herencias grandes, con renegociación de la cantidad distribuida entre la Unión, los estados y municipios.
      17. Fin de la exención de las cargas sociales a los exportadores agrícolas y organizaciones benéficas que cobran por brindar servicios.
      18. Revisión de la Ley Kandir, con la adopción de normas fiscales que graven la exportación de bienes y servicios.
      19. Asignación de crédito atrasado del Estado Nacional.
      20. Formación de un fondo para inversiones en proyectos específicos, respaldados por la financiación del crédito con el Nuevo Banco de Desarrollo (BRICS), por las instituciones financieras multilaterales y los bancos chinos.
      21. Aceleración de la integración regional en América del Sur, impulsando el Banco del Sur, los proyectos de infraestructura comunes y las instituciones para este fin, como el “Fondo Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM)” y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).
      22. Normalización de los acuerdos de indulgencia a las empresas cuyos directivos o accionistas están involucrados en los delitos contra el orden económico o casos de corrupción.

      Texto original http://goo.gl/XQcXeW

      Queda el análisis para otro comentario, saludos.

      • Luis dice:

        “Nos critican por nuestros errores pero nos odian por nuestros aciertos” Nestor Kirchner

      • claudiad dice:

        Coincido, este Plan de Emergencia debe haber escaldado a muchos ricos de Brasil, acelerando probablemente las reacciones jurídico-mediáticas. De los 22 ultra lúcidos puntos, francamente, no veo a Lula o Dilma llevando a cabo al menos 10 de ellos, arrinconados como están por parte de la opinión pública y los dueños del capital. Pero… a la luz de las experiencias sudamericanas recientes y de las ingratitudes cosechadas por los gobiernos de impronta populista, verdaderamente, nada se pierde experimentando algo nuevo. Aunque no creo que dispongan de tiempo para implementar este viraje.
        Por otro lado, la reforma agraria fue duramente criticada por las izquierdas y movimientos campesinos por su carácter circunscripto a Amazonia y su cariz agrícola extensivo. Aún hay gruesa controversia sobre números finales de familias migrantes y queda la impresión de que resultó más un esfuerzo despresurizante de grandes urbes, que de la efectiva refundación de un ruralismo moderno.
        La conceptualización del PT respecto de lo necesario para apuntalar transformaciones sociales es de gran coherencia programática y cada item merece integrarse al imaginario argentino. Pero tengo la sensación que entre las exigencias ideológicas de la dirigencia del PT y la experiencia adquirida por ambos presidentes, hay kilómetros insalvables. Y no sé si se trata de que unos están más adelantados que sus líderes, o de que los segundos, aventajan en criterio de realidad a sus subalternos. Saludos.

  3. Raúl C. dice:

    ¿Se entregará Corisco?

  4. Politico Aficionado dice:

    Hay analogías y diferencias entre lo que pasa aquí y en Brasil. Llama la atención la semejanza de los comportamientos del Poder Mediático y del Poder Judicial en ambos países.

    Por ejemplo, Sèrgio Moro se parece bastante a Claudio Bonadío.

    • Norberto dice:

      Diría que es peor Político, si no me equivoco responde a los cristianos lentes costales fundamentalistas, y esto incide y mucho porque hay allí una lucha por el poder político que se esparce, como en la elección de la PBA, a través de los púlpitos, con lo que aquí fue un combate entre el Poder Judicial y los medios subordinados al Poder Real, allí se suma la supuesta pureza religiosa de los representantes de lo más conservador de esa ideología, que por otra parte tampoco está exenta de corrupción, incluso demostrada.
      El problema es que gran parte del llamado progreso social que fue base del éxito del PT, estuvo basado en el avalúo del real frente al dólar que hizo más fácil el acceso a determinados bienes de pobres e indigentes, que en Brasil son proporcionalmente más, y que se derrumbó cuando, ajuste Dilma mediante desde su primer mandato, cayó la cotización de su moneda.
      Para entenderlo, debo recurrir a la siempre debatible forma de medir pobreza e indigencia, y también la llamada clase media en peligro, en el caso brasileño se remitieron a estadísticas del BM, que establecen entre U$S 1,25 y 2,00 como límite de indigencia en paridad adquisitiva, U$S 4,00 ppa para pobreza y entre U$S 4,00 y 10,00 ppa para clase media en situación de riesgo, ese fue el gran incremento de la clase media brasileña, y también su derrumbe.
      Baste saber que su economía sufrió un proceso de primarización y financiarización, esta última basada en algo así como la tablita de Martínez de Hoz, mientras que el Estado se hacía cargo de un refuerzo llamado Bolsa Familia para los desprotegidos, Caja PAN, y al ajustar, pasó algo tan patente como nuestro futuro con los nuevos Chicago, hoy Harvard, Boys, entonces con industria y obra pública en retroceso, las oportunidades se cierran y los que se creían indemnes sufren los efectos y se disponen a creer a los vende humo mediáticos.
      La diferencia con lo nuestro es la fortaleza que en la calle tiene una porción de la población que sabe que políticas la beneficiaron y puede comparar, también con sus reminiscencias de las anteriores experiencias de los ’70s y ’90s, cosas que los brasileños sumergidos no tuvieron, pero que volverán a valorar muy pronto.
      Nunca menos y abrazos

    • Juan el Bautismo dice:

      despues de Brasil hasta el compañero anfitrion tuvo que recapacitar sobre algunas situaciones

      No creo que lo hagan. A Macri le conviene como adversario vigente, no como mártir.

      Abel Fernandez, febrero 27, 2016 en 0:24

    • Mariano T. dice:

      Hay una diferencia y es que también estan encanando a los empresarios que coimearon junto a los políticos coimeados.
      Bonadío creo que no encanó a nadie.

  5. claudiad dice:

    En varios países parece registrarse una efervescencia en los Poderes Judiciales que los tienta a derribar naturales jurisdicciones y a impulsarse hacia zonas incógnitas. Probablemente, el retiro de los propios controles institucionales que la política y la economía dejaron de ejercer sobre sí, terminó creando una zona gris desde donde crece un sorpresivo poder político alterno, el judicial. El que, aliado a grupos mediáticos (ellos mismos fenómeno), acepta la lógica hiperbólica de éstos entregándose a la sobreactuación y, en paralelo, al desconocimiento de pactos básicos entre poderes y clases políticas. Y así, lanzada al ruedo político voluntaria o involuntariamente, esta categoría de jueces mediáticos revela su notable inexperiencia para leer lo que hay detrás del abismo que promueve, por no contar con la expertise política.
    Son muy pertinentes las sospechas de Abel sobre una reedición a la brasilera del Mani Pulite (y lo que éste supondría en su versión brasileña para el PT). Duele reconocer que algunos procesos igualitaristas latinoamericanos encontraron a su ingreso al poder un sistema viciado y lejos de enfrentarlo terminaron plegándose parcialmente a sus mecánicas, en aras de obtener gobernabilidad y escenarios donde instalar al menos una parte de las reformas prometidas en sus plataformas. En cuanto a corrupciones, las ha habido siempre y es curioso comprobar cómo se persiste en invisibilizar al sujeto corruptor por excelencia, el empresariado, dándose por sentado la natural vocación de las burocracias estatales por la venalidad, como si no hubiera una contraparte que anteriormente las incita al ilícito.
    En cuanto a semejanzas y diferencias entre ambos países, nuestras respectivas líneas de tiempo parecen estar revueltas y se mixturan características de pasados y presentes en esta triste experiencia brasileña. De donde no sabemos si lo que contemplamos al lado es una postal de la vieja Argentina del “que se vayan todos” o asistimos a un holograma de anticipación de nuestro futuro una vez agotada la experiencia Macri. Mis saludos.

    • Mariano T. dice:

      Allá no invisibilizaron a los corruptores, los encanaron. Pero el tema es si podemos reprochar a un juez que procese a alguien que robó, si tiene pruebas, en aras de la necesidad política de que un partido determinado o una coalición mantenga el poder.
      Lo que es claro, y me confirmó mi hijo que vivió 3 años allá y volvió hace un mes, es que no hay ningún proceso o acusación penal concreta contra Dilma, que parece una excepción muy meritoria dentro del PT. Sus dificultades son políticas

  6. la cut y el mst no se movilizaban x dilma?

    han sido y, el viernes de nuevo, la base de cada manifestación. y ahora integrados en el frente brasil popular con el msts (los sin techo, boulous su dirigente es de 10, como stedile, del mst; muy crítico del gobierno dilma pero ambos tienen claro quién es el enemigo) y grupos sociales, gremios, colectivos, partidos de izquierda. el pt lo integra, lo están sosteniendo.

    coexisto con mst y cut desde el 2014 de las marchas en florianópolis. acá en natal ya llevo tres; están en todas.

    apostillas de la marcha del viernes en natal: la democracia era una novia, muñeca gigante; evangelistas en defensa de la democracia!; carteles negros de los anarquistas, capoeira y frevo. y antes de volverse, forró pé de serra de los sin tierra, con triángulo y pandeiro.

    el pt local dice que fuimos 30 mil… no sé… pero éramos muchos. y la policía también.

    van links, son dos blogs con excelente nivel:

    Folha Diferenciada noreply@blogger.com
    Antonio Martins
    boletimdiplo@listas.tiwa.net.br

    abel, te mandé al mail el último envío de la folha (diferenciada, nada que ver con la otra!)

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