La doctrina Obama

Obamas-World

En pocos días más estará entre nosotros, después de visitar Cuba y en los meses finales de su mandato. Un tema interesante es evaluar su presidencia de la Potencia Hegemónica ma non troppo (una sugestión: frente a las condenas indignadas de buena parte de nuestros compatriotas, les digo lo mismo que decía a los que hace 8 años -incluso una distinguida politóloga- se sentían ilusionados por el Cambio (con perdón de la palabra) que un candidato negro y joven representaba: El trabajo del Presidente de los EE.UU. es defender y avanzar los intereses de su país, tal como es. Cualquier impulso en pro de la justicia universal debería limitarlo a sus ratos libres, que son pocos).

Un tema mucho más interesante en la región -aquí es la Potencia Hegemónica sin vueltas- es evaluar su gestión y sus consecuencias para nosotros (Esta visita -aunque viene con una comitiva de 700!- es sólo un gesto menor). Debo confesar que ahora no tengo tiempo para aportar nada profundo sobre ninguno de los dos temas, aunque al final del posteo no podré contenerme y agregaré alguna observación. Lo que quiero es enlazarles, para los que saben inglés, este reportaje de The Atlantic. Vale la pena, cuando ustedes tengan tiempo. En el estilo demasiado literario que esa revista no puede evitar, aquí Obama detalla, en algo menos de 20 mil palabras, lo que él quiere que sus compatriotas sofisticados (los otros no leen The Atlantic) piensen de su política exterior.

Y para los que no dominan el inglés y/o no tienen tiempo, copio abajo lo que algunos quizá no hayan leído porque no pensaban que valía la pena. Es el resumen que hace hoy Clarín de ese artículo, y, para sorpresa de los que no tenemos buena opinión de su estilo periodístico, es bastante bueno, para un resumen muy corto. Al final, mi comentario.

Una “paz fría” entre Irán y Arabia Saudita, el reconocimiento del fracaso en Libia o la situación geopolítica China. Seis horas de entrevista para repasar las más importantes cuestiones de política exterior atendidas en dos mandatos de Barack Obama como presidente de la nación más poderosa del mundo.

La entrevista con la revista The Atlantic -titulada “La doctrina Obama”-muestra a un presidente alejado en igual medida de la visión optimista hacia la globalización propia de Bill Clinton y de aquella megalómana de George W. Bush que rescataba el “destino manifiesto de la democracia” estadounidense y que cree firmemente en el multilateralismo como enfoque más eficaz para proteger los intereses norteamericanos.

Esta visión se vio con claridad en la parte de la entrevista dedicada a Oriente Medio. Obama habló en detalle de Irán y Arabia Saudí, dos países que para el presidente deben “compartir” la región mediante algún tipo de “paz fría” pese a su arraigada enemistad.

“La competición entre los saudíes y los iraníes -que ha ayudado a alimentar guerras subsidiarias y el caos en Siria, Irak y Yemen- nos lleva a decir a nuestros amigos (saudíes) y también a los iraníes que tienen que encontrar una manera eficaz de compartir la región e instituir algún tipo de paz fría”, afirmó Obama. El mandatario indicó que se niega a decirle a los saudíes que “tienen razón” en todo, que Irán es la fuente de todos los problemas” y que EE.UU. les apoyará “contra ellos”.

En la entrevista tampoco faltaron las autocríticas. Obama reconoció que fue un error intervenir militarmente en Libia bajo el paraguas de la OTAN en 2011, algo que ya insinuó durante su discurso en la ONU en septiembre pasado.

“No funcionó”, le dijo tajante Obama al periodista Jeffrey Goldberg. En efecto, si por un lado la operación internacional acabó con la dictadura de Muamar al Khadafi, quien amenazaba con “matar como ratas” a los ciudadanos de Bengasi, hoy en Libia ese fracaso no podría ser más evidente: una situación de caos, con dos distintos gobiernos -tres, si se considera el de unidad nacional que aún no funciona-, miles de milicias armadas y la base más importante de ISIS fuera de Irak y Siria.

Lo que Obama contó sobre Libia es interesante por distintas razones: explica las divisiones internas a su administración sobre las intervenciones en Oriente Medio (y también las diferencias con la entonces Secretario de Estado y ahora candidata demócrata, Hillary Clinton); cuenta una parte de la complicada relación entre Estados Unidos y Europa (Obama calificó a sus aliados europeos (Cameron y Sarkozy) como “oportunistas”); y enseña que aún cuando la intervención cumple con las reglas (el paraguas de la OTAN), el éxito no está garantizado.

Por otra parte, Obama defendió su decisión de no bombardear posiciones del régimen sirio en 2013 pese a descubrirse que habían utilizado armas químicas, algo que él mismo había señalado una y otra vez como la “línea roja” que le haría plantearse una intervención militar en Siria.

“Estoy muy orgulloso de ese momento. El hecho de que fuera capaz de contenerme ante las presiones inmediatas y pensar bien lo que estaba en el interés de Estados Unidos, no sólo con respecto a Siria sino a nuestra democracia, fue una de las decisiones más difíciles que he tomado, y creo que en último término fue la correcta”, agregó. Sobre el ISIS, en cambio, consideró que “no es una amenaza existencial para Estados Unidos”.

Para Obama, el verdadero desafío es el cambio climático: “Si no hacemos algo, es una amenaza existencial para todo el mundo”, consideró. La entrevista tocó también el tema de las relaciones con China y la política exterior norteamericana en la zona del Asia y Pacífico (el giro hacia esa zona del mundo “rebalancing” fue un eje clave de la política exterior de Obama).

Sobre el gigante asiático, dijo que “tenemos que temer mucho más a una China debilitada y amenazada que una China emergente y exitosa”. Defendió también su manejo de las tensiones en el Mar Chino meridional, donde hay unas islas que están disputadas con Japón. “Fuimos capaces de movilizar la mayor parte de Asia para aislar a China en una manera que sorprendió a China. A la vez reforzamos nuestras alianzas”, dijo.

Para el mandatario, Rusia tampoco es una amenaza principal. “Al contrario de China, ellos tienen problemas demográficos y problemas económicos estructurales que requerirán una generación para ser superados, además de visión”, afirmó. Putin, probablemente, disiente“.

Hay un dato personal revelador, aún en este resumen. Cuando Obama dice de la intervención en Libia, la destrucción de una nación y de buena parte de su pueblo, “No funcionó“, es una buena respuesta a los que, con una especie de racismo ingenuo, creían que como era negro debía ser progre.

Igual, en mi opinión la presidencia de Obama se verá, con el tiempo, como una etapa, no destacable en sí misma, de un proceso por el cual los Estados Unidos. que son, objetivamente, por la suma de las variables de población, recursos económicos y capacidad militar, la Gran Potencia más poderosa, por lejos, de este tiempo, está aprendiendo lo que Inglaterra desarrolló en el tiempo de su larga hegemonía: no usar, salvo en casos extremos y muy raros, su poder militar en forma abierta. Sino usar las rivalidades de otras naciones, y las divisiones internas dentro de ellas, para ejecer un poder más “blando”. Las derrotas en Vietnam y en Afganistán, el empantanamiento en Irak, le ayudaron a los EE.UU. a entenderlo.

Una respuesta a La doctrina Obama

  1. Villerito dice:

    Apenas dos párrafos para América Latina. Y ahí solo menciona la apertura a Cuba y la paciencia con Chávez .
    Pobre Macri

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