Oposición: modelo para armar

piezas_de_un_rompecabezas

Sobre cómo será, cómo es, la oposición a este nuevo gobierno que los argentinos se han dado, se ha escrito mucho desde la noche del 22/11. Por la mayor parte, el enfoque ha sido en el enfrentamiento de proyectos antagónicos (Desde el neo oficialismo y sus intelectuales más o menos orgánicos, se prefiere presentar a la oposición dura como una expresión irracional, con ambiciones y rencores personales sumados. Se le niega, tácitamente, la condición de proyecto).

Una minoría de las notas ha encarado el asunto en el marco de la lógica del sistema político actual, condicionado por nuestra historia y el entorno global en que estamos insertos (Ese ha sido el estilo de la mayor parte de mis posteos).

Ahora, el trabajo que ha tratado de dar una visión general del “problema de la oposición” que me ha parecido más lúcido es este que apareció el 4 de este mes en Artepolítica, y que fue publicada originalmente en el loro politico. Se los acerco a los que no lo hayan leído, y de “el loro” tomo dos comentarios que ayudan a tener claro los conceptos. Luego, claro, agrego una reflexión mía.

Ellos, luego nosotros. El punto de partida para pensar qué tipo de oposición se puede construir es el macrismo. El sistema presidencialista, sumado al centralismo fiscal, confiere al Poder Ejecutivo Nacional el protagonismo estelar en el escenario político, además de cuantiosos recursos (económicos, financieros, políticos, simbólicos) para influir en forma disruptiva en el campo adversario. La oposición en la Argentina, o mejor dicho, las oposiciones, deben jugar en el terreno que propone el oficialismo. Por eso, se torna crucial definir la naturaleza del flamante gobierno. Aunque lleva menos de dos meses en el poder, se revelan ciertas tendencias a partir de las cuales es posible conjeturar cuál será el rumbo en los próximos cuatro años.

Estrategia a dos bandas. El macrismo pareciera operar en dos planos. Desde el punto de vista económico-social, las medidas tomadas hasta el momento son regresivas y apuntan a recomponer la tasa de ganancia del gran capital. En otra nota (Acá) sostuvimos que por ahora no se registran, más allá de casos puntuales (como por ejemplo, la puja por el valor del dólar o la disputa entre Telefónica y Clarín), conflictos estructurales entre los sectores dominantes. Ni por rubro (productivo, financiero, comercial, agrario) ni por origen (nacional e internacional) se observan diferencias en el trato que recibieron los distintos capitales: todos han obtenido su cuota de beneficios y los que parecen haber quedado relegados son más bien los de menor tamaño y, por supuesto, la clase trabajadora. La gran prenda de unidad, en tal sentido, es bajar el costo salarial. El macrismo se revela, con toda claridad, como un partido de centro-derecha, dispuesto a gobernar para las clases alta y media-alta.

El segundo plano es el político. El gobierno pretende reconfigurar la denominada grieta, no cerrarla. Las descalificaciones a los ex panelistas de 678 o llamar grasa militante a trabajadores estatales no son expresiones aisladas ni “derrapes”. Forman parte de una estrategia concebida para marginar y estigmatizar al “kirchnerismo duro”. El macrismo se para en la grieta y trabaja sobre ella, mostrando a la vez voluntad y predisposición para dialogar y negociar con el peronismo “portador sano”.

Resulta interesante observar las interacciones entre los dos planos. La estigmatización al núcleo duro K sirve para justificar el ajuste y las medidas regresivas. Los despidos en el Estado, uno de los ejes de las acciones gubernamentales, son paradigmáticos. Con esta medida, cumple varios de sus objetivos económicos y sociales: reduce el gasto público, desmantela áreas de intervención estatal a favor del mercado, fuerza a la baja las paritarias y envía señales para disciplinar al sector privado. Es el Estado poniéndose a la vanguardia de la ofensiva del capital contra el trabajo, bajo el pretexto de limpiar a los ñoquis de La Cámpora.

Los límites de esta estrategia a dos bandas quedaron expuestos con el aumento de los fondos coparticipables a la Ciudad de Buenos Aires. El intento de aislar al kirchnerismo duro se puso en tela de juicio con una medida que está en el ADN del macrismo: redistribuir hacia los que más tienen, en este caso al distrito porteño. Aquellas fuerzas que pueden generar dispersión en el plano político parecieran ser contrarrestadas con lo que ocurre en la esfera económica. Las paritarias preanuncian una dinámica similar.

En síntesis, los objetivos del nuevo modelo económico socavan en cierta forma la estrategia política de hacerle “bullying” al kirchnerismo y aislarlo. Al gobernar para las clases alta y media alta, deja un campo fértil para que emerja una oposición dispuesta a representar al amplio y heterogéneo conjunto que queda excluido de la Revolución de la alegría: clase trabajadora y sectores medios. Lo material, entonces, aparece como un potencial límite en el intento del macrismo por dividir y fragmentar el espacio opositor.

Las bases sociales del kirchnerismo. A lo largo de doce años, el kirchnerismo fue mayoría porque básicamente se sustentó en tres sectores sociales: clase trabajadora, franjas de la clase media y buena parte de las elites del interior (aquellas que están por fuera de la zona núcleo de la soja). En las cuatro elecciones presidenciales que se sucedieron entre 2003 y 2015 hubo, obviamente, mutaciones en los respectivos niveles de apoyo. En la última elección, por caso, la acumulación de errores y de problemas económicos, sumado a un evidente desgaste político, limaron el aporte (aunque en grado variable) de estos tres sectores (clase media y trabajadores afectados por el pago de ganancias y por el cepo, economías regionales en dificultades que restaron apoyo en las provincias, entre otros).

Aprender de los errores ajenos. Muchas lecciones se pueden extraer de la larga década kirchnerista: no solo aprender de los errores propios sino también de los ajenos. En ese período, la oposición mostró dos falencias evidentes. La primera fue su excesiva fragmentación. Decíamos antes que existen tendencias estructurales que la propician (además del centralismo fiscal y el protagonismo del Presidente, se puede agregar la desnacionalización del sistema de partidos). La segunda falencia fue la dificultad para elaborar un proyecto alternativo: gran parte de los cuestionamientos hacia el kirchnerismo estaban basados en las formas y no en el contenido. Les costó mucho a las distintas versiones opositoras definir su perfil e identidad. ¿Cómo hacer para no repetir estos errores, cuando ya hoy se encuentran dispersos los principales núcleos opositores (Gobernadores, Senadores, Diputados, sindicatos)?. Tal vez la solución pasa por enfrentar la segunda debilidad mencionada, elaborando un proyecto político alternativo al macrismo con una identidad opositora clara.

¿Hacia dónde vamos? Recapitulemos. La naturaleza de la oposición se define a partir de lo que es y hace el oficialismo. Si, como todo parece indicar, los sectores de mayor poder adquisitivo son la apoyatura fundamental del gobierno, será tarea de la oposición representar a los perdedores y caídos del modelo: sectores populares y parte de la clase media (el derrotero económico de la Argentina en los próximos años será crucial para determinar qué nivel de cooptación material puede realizar el macrismo para ampliar sus bases de sustentación social). En una reciente entrevista, Capitanich expresó la necesidad de conformar “una centro-izquierda de base populista, progresista y no furgón de cola de un acuerdo con la derecha”. Para justificarlo, dio un argumento de peso: “Si elegimos una conducción que sea funcional al oficialismo, vamos a tener un problema de representatividad”.

Queda en disputa un sector más: las elites del interior. Urtubey aparece en el plano político como su cabeza más visible, pero no es el único: la mayoría de las provincias del Norte, por ejemplo, están en manos del peronismo. Hasta el momento las medidas económicas y fiscales del macrismo no parecen incluirlas entre sus aliados principales. Pero en este juego de fuerzas el centralismo fiscal puede tener un peso decisivo para alinear voluntades y generar un peronismo de oposición dialoguista y negociador con el gobierno central. Esta tercera pata de lo que fue el kirchnerismo durante doce años es la que está en peligro y desde el llano será más difícil mantenerla en pie. No casualmente, más de la mitad de los doce Diputados que rompieron con el bloque del FpV provienen de la región norteña.

Para concluir. El macrismo tiene su base social en las clases alta y media-alta. Desde el punto de vista ideológico, puede ser catalogado como una fuerza de centro-derecha. Nuestro argumento central es que es necesario constituir entonces una alternativa de centro-izquierda, con eje en el peronismo pero que lo exceda. Así funcionó el Frente para la Victoria durante todos estos años, representando a una clase media progresista y a enormes capas de trabajadores y sectores populares.

El macrismo significó una novedad en la historia política de nuestro país. Por primera vez, la derecha accedió al poder por vía democrática. ¿Significará ello que la Argentina pueda finalmente adquirir un formato bipartidista, con dos polos, uno de centro-derecha y otro de centro-izquierda?  Bajo un esquema de esta naturaleza, ¿qué lugar queda para aquellas fuerzas que buscan ubicarse en el centro del espectro ideológico y político? En tal sentido, ¿Sobre qué base social se sustentaría en el futuro una alternativa como la de Sergio Massa o la que pretende conformar desde el peronismo Urtubey? ¿Tendrá vida propia una propuesta de centro o será absorbida desde la izquierda y la derecha?

Un comentario, y la respuesta que se le dio, ayuda a precisar la pintura:

Gonzalo Musri · Buenos Aires
Tu análisis parte de un grueso error. Las bases sociales del macrismo NO son las clases alta (1% de la poblacion) y media alta (a lo sumo 10% de la poblacion , probablemente menos). Si asi lo fuera, Macri hubiera sacado a nivel nacional el 10% que sacaba la UCEDE en sus mejores epocas.

Córdoba, Mar del Plata, Tandil , La Plata, me vas a decir que solo hay clases altas alli?
La base social de Macri es la CLASE MEDIA, del interior productivo y de Capital y GBA. Aquellas que el kirchnerismo azotó con las cadenas nacionales, el impuesto a las ganancias, el estrangulamiento de las economías regionales, el alineamiento con Venezuela, el cepo al dolar etc. Sumado a algunas clases bajas sobre todo del interior del país y especialmente del campo, tan vapuleadas por el kicrhnerismo.

TODO lo que Macri ha hecho en estos dos meses, se relaciona con eso y en general las clases medias mantienen su apoyo. Por supuesto, que las clases altas y medias altas acompañan y frente a lo que fue el kirchnerismo apoyan fervientemente al gobierno, pero no es el punto.

Lo primero que tenes que saber para enfrentar a tu enemigo es conocerlo. Y evidentemente , no pasas ni siquiera esa premisa.

El Loro Político
Andy Tow hace un tiempo analizó la relación voto y nivel socioeconómico. http://www.andytow.com/blog/2015/08/13/el-voto-urbano-ii/. El apoyo a Macri sube en los estratos más altos; con el kirchnerismo se da una relación inversa.

Si el macrismo ganó es porque efectivamente recibió el voto de mucha clase media. Hay que recordar que hubo tres elecciones a Presidente: ¿Cuál es la base electoral de Macri: la del 24% de las PASO, el 34% de la primera vuelta o el 51% del balotaje? Hasta el momento las medidas son de signo regresivo y benefician a los sectores de mayores ingresos. No hubo medidas a favor de los trabajadores, y las que se anuncian (como la suba en ganancias) en todo caso benefician a un sector reducido (¿aristocracia obrera?).

Encontré justo una definición que da Edward Gibson sobre qué significa la base social de un partido, que me parece pertinente para la objeción que planteás: “(La base social de un partido es definida como) aquellos sectores de la sociedad que mayor importancia tienen para su agenda política y sus recursos. Dicha importancia no radica necesariamente en la cantidad de votos que representan, sino en su influencia sobre los rumbos del partido y en su capacidad para la acción política. La base de apoyo social de un partido le da a éste su identidad propia; es indispensable para su existencia”. (En La Transformación del justicialismo, de S. Levitsky, p. 33)“.

Lo único que me parece necesario incorporar al análisis habitualmente lúcido de Artepolítica son observaciones desde la política:

Aunque se señala correctamente que hay que hablar de “oposiciones”, se concentra, en la práctica, en una receta para el peronismo. Una receta válida, entiendo yo. Pero, como ahí mismo se reconoce, el peronismo es una realidad compleja. Y, al haber perdido el gobierno nacional, el de Buenos Aires y otras provincias, más intendencias importantes, necesita reacomodar su “dispositivo”, para usar una expresión de Perón.

La conducción partidaria que se forme, en el mejor de los casos, antes del 8 de mayo, será un acuerdo que contenga los diferentes proyectos sectoriales y personales que conviven en su seno. No estará en condiciones, ni querrá, me parece, conducir a todos los sectores que se enfrentan, y a los que se enfrentarán, al gobierno de Macri. El peronismo, en particular los que reivindican la experiencia kirchnerista, participarán, por supuesto. Pero deberá encontrar formas eficaces y nuevas. La tradicional y más poderosa, la que llevan adelante los sindicatos… esperará a ver el resultado de las paritarias.

El troskismo, envalentonado por éxitos locales y por una buena performance en el plano nacional, querrá ocupar y ocupará un lugar en ese enfrentamiento. Y, a medida que se acerquen las elecciones del año próximo, Sergio Massa deberá decidir si continúa con un rol funcional a Macri y a Vidal o se prepara a pelear por separado en esas elecciones.

Desde el otro lado, es cierto que el macrismo tiene, por el origen de sus referentes y sus cuadros, una impronta muy fuerte de una determinada clase social. Que es o se considera competitiva en el mundo moderno, ha asumido el evangelio de la globalización y sus valores son los del “Primer Mundo” (el Atlántico Norte). Un menemismo sin peronistas, bah.

Tiene aliados, que no pesan mucho pero algo debe darles. Tiene un público, numeroso, que lo apoya porque consiguió derrotar al kirchnerismo, pero no los va a contentar indefinidamente hablando mal de Cristina. En resumen, debe retener y sumar votos de más sectores sociales que las clases alta y media alta, o su trayectoria política termina muy pronto. Va a enfrentar, entonces, la disyuntiva entre la religión del ajuste y la “confianza de los inversores” y sus intereses electorales. Se me ocurre que en muy pocos días, con el resultado de la paritaria docente en curso, tendremos una indicación concreta de sus planes.

31 respuestas a Oposición: modelo para armar

  1. claudio Maxl dice:

    Craso error en el analisis: ekiparar la fragmentacion opositora antiK en la decada ganada con el simulacro d fragmentacion opositora 2016. X mas q los neomenemistas PJotistas intentan instalar en el escenario una fragmentacion del FPV esa fragmentacion es d dirigentes y no d votantes. Y como el PJ se encolumna tras los triunfadores, tras las legislativas 2017 keda configurado el escenario 2019: Cristina vs Macri o su muletto Massita

    • Diego dice:

      Claudio, esos votantes “cristinistas” no están, de lo contrario Cristina ya estaría ensayando el discurso de asunción en la presidencia del PJ. Los votos fieles al FPV fueron los votos fieles al PJ, tanto en las provincias del norte como en las intendencias del conurbano. Eran votos peronistas que antes ya habían sabido deglutir la sabia del menemismo y del duhaldismo, no votos del FPV en tanto tal. El FPV en tanto tal es el público del Victor Hugo y de 678, clase media alta urbana, preferentemente de Capital Federal y de carreras universitarias que no miran la salida laboral y sí la profundidad social de los contenidos. Hay una fragmentación ahí que para el FPV va a ser muy complicada rearmar desde el llano, sin esos dispositivos ordenadores de los que Perón hablaba.

  2. claudio Maxl dice:

    Ah, me olvidaba, je:

    “Y sobre el dirigente que ven como el principal referente de la oposición, no hay dudas: la ex presidenta lidera cómoda la encuesta, con el 44,4%. Lejos, aparece Sergio Massa, con poco más del 20 por ciento, y Daniel Scioli, con el 10”.

    slide 17
    https://www.scribd.com/fullscreen/299329388?access_key=key-FD1ojm7TBslhrRhxT76O&allow_share=true&escape=false&view_mode=scroll

    Y entre los opositores al contrabandista casi el 57% identifica a Cristina como la referente opositora al oficialismo.

  3. Juan Guillermo Cocina dice:

    Macri es ese 24% de las primarias. Su candidatura estuvo siempre ahí, sin embargo no lo votaron de entrada y recibió luego voto útil a favor en las generales y en el balotaje, NO SOLO en este último. Recordar que de cara a las generales Scioli no pesó en lo mediático para nada y la discusión se dió en torno a “quién salía segundo” entre Massa y Macri, es decir, quién tenía más chances de ganar en un hipotético balotaje. Ahí Macri ya recibe votos de todos lados: Stolbizer, Del Caño, Massa, etc. Y en el balotaje, obviamente, hay una segunda oleada de voto útil a su favor.

    Con esto quiero decir que nadie confía demasiado en las capacidades de Mauri. Ni sus propios votantes. Macri es la herramienta que cierta clase media despolitizada y antipolítica eligió para purificar al país y regresarlo a la “normalidad” de 1998 en términos de distribución de la riqueza y participación política. Es un voto conscientemente asesino, y sé que esto suena incómodo, pero es así. El voto a Macri es el voto-odio. No es un voto a favor de Macri, es un voto en contra de la política. Mi teoría no es estrictamente política; se trata del voto-odio de algunos sectores medios hacia aquello que está vivo (militancia, participación, juventud, amor por un proyecto y una líder) porque ellos mismos se ven biológicamente incapaces de sentir algo siquiera remotamente parecido. Pero no me extenderé en esto.

    La clase media votó a consciencia por la regresión y aplaudirá todas y cada una de las ateocidades que este gobierno haga. Desde encarcelar militantes y despedir empleados públicos, hasta el asesinato de pobres de las fuerzas represivas. De todas maneras, su apoyo a Macri se debió más que nada a su utilidad. Cambiemos no establecerá jamás un “lazo libidinal” con su base social y mucho menos una militancia significativa. Es probable que sus eventuales votantes busquen otras alternativas de centro derecha en la próxima elección, asi como en 1999 buscaron un menemismo sin Menem.

    • David (idu) dice:

      Muy claro y directo lo tuyo, Juan Guillermo:

      Como parte (de la segunda oleada) de los que votaron a Macri sin confiar demasiado en él, me tomo el derecho de responderte:

      Pertenezco a la clase media, como casi todos por aquí. Solo que soy politizado.

      Lo de “conscientemente asesino” puede ser un exceso literario, como diría Borges. En todo caso, iré en cana.

      La “normalidad” de 1988 coincidió con la fundición de mi fábrica, con la inestimable ayuda del peronista Menem.

      No se si es odio: pero el solo ver que se pueden hacer anuncios importantes en la Casa Rosada sin claques vociferantes en nombre de líderes providenciales y salvadores, sin cadenas nacionales ni deditos levantados, ya me produce un estado de felicidad rayano con el éxtasis.

      Tampoco me extenderé en esas voluptuosidades.

      Por ahora no ví el encarcelamiento de “militantes”, es obvio que no llamo “militante” a la transportadora jujeña de bolsas de plata estilo Fariña. “El físico”.

      Igualmente Milagro no está presa por las bolsas, sino por pisar una hormiguita. Como Al Capone.

      Sobre el “despido de empleados públicos”, disfruto enormemente el ahorro de impuestos para sostener ñoquis amigos del ex – Poder.

      Debieran devolver esa plata de sueldos mal habidos, a los tantos y tan queridos pobres que abundan por doquier y pagan el 21% de IVA a los alimentos.

      Sobre el “asesinato de pobres”, que aún no se ha producido, puede ser que al macrismo le lleve algún tiempo igualar (o superar) el número de 17 muertos del kirchnerismo, en protestas sociales.

      Coincido contigo que el macrismo no implica “militancia” alguna.

      Menos mal.

      • Juan Guillermo Cocina dice:

        Su comentario no ha hecho más que probar que tengo razón.

        Han votado por la muerte de la política y por la criminalización y persecución de la militancia.

        Ah, que lástima que no haya aprendido nada de aquel fatídico 1988; es evidente que el odio y la miserabilidad siempre pueden más.

      • En realidad no fue en 1988 sino en 1998.

        No cambia mucho el sentido.

        ¡Oh si! Aprendí. No te imaginás cuánto aprendí…

        Saludos.

      • Mariano T. dice:

        Es un voto contra el kirchnerismo y contra Cristina. Y parte de esa inquina es porque se píensan lo poco que son con palabras grandilocuentes, en este caso “la política”. A freir churros!

      • Raúl C. dice:

        Por más que insistan, su ‘voto contra’ es mentira.
        Las mentiras son de muy corto alcance.

        Nadie es ‘contra’ algo sin ser ‘a favor’ de algo.

        Votan a favor: de la mayor ganancia de los ya ricos, la exclusión social, la violencia y la genuflexión del país.

      • David (idu) dice:

        Veamos, amigo Raul:

        “Votan a favor: de la mayor ganancia de los ya ricos, la exclusión social, la violencia y la genuflexión del país.”

        1) Los ricos: Mirá, los bancos seguirán tan contentos como lo están desde Martínez de Hoz. A menos que el comunista Macri se atreva a gravar la renta financiera.

        Podemos dudar sobre qué pasará con la nueva oligarquía (Lázaro Báez, Cristina, Cristóbal lopez).

        2) La exclusión social: Bueno, es una predicción con trampa: ahora hay que pagar la fiesta. Igual, no te preocupes, en el próximo verano seguiremos saliendo de vacaciones en masa. y la pobreza estructural heredada seguirá estable.

        3) Violencia: Si se sigue prohijando la instalación de los carteles narcos en nuestro suelo, no hay duda alguna. Aunque reconozcamos que bastante de eso se hizo en la “década ganada” (ja!)

        4) Genuflexión: Pasar de “genuflexarse” ante Chávez, el Club de París, Repsol, el CIADI a “genuflexarse” ante el pobre Obama que ya se va, es una opción sobre la cual me caben pocas dudas.

    • eduardo dice:

      Coincido que el voto propio de Macri ronda el 25 /28 % , no es ni más ni menos que el voto a Menen en la ultima elección el resto si bien coincido que hubo voto odio y me gusta la definición no fue el único, hubo de todo un poco, voto enojado , despistado , inocente, voto cambio por que van 12 años es mucho probemos a otro , etc etc

    • Norberto dice:

      Yo diría que esa descripción corresponde al resultado de la primera vuelta, para el ballotage hubo una división por los candidatos, no cabe ninguna duda que si hubiera sido Cristina

      FELIZ CUMPLE PRESI!!!!!!!!!!!

      y sus programas el adversario de Isidoro Blanco Villegas no hubiera estado presente la ambigüedad que presentaban los programas y posibles equipos de ambos candidatos, y muy posiblemente sin necesidad de segunda vuelta.
      Esa ambigüedad y los desesperados cambios de rumbo de DOS, cristinista en las PASO, macrimassista en las generales y descenso de los votantes, y decididamente K, pero no creíble en la mezcla con componentes de la etapa anterior, en el ballotage, limaron sus posibilidades e inclinaron el voto “independiente” hacia quien parecía mas coherente.
      De aquí en mas, y en vista de las decisiones que se toman, saltos en vacío de consecuencias imprevisibles en todo, y a pesar de la cobertura, parece estar trabajando para una fuerte candidatura K para las próximas presidenciales.
      El último caso es el cambio del impuesto a los ingresos, presentado con bombos y platillos y aplaudido por el cortejo de sindicalistas que parecen estúpidos para lo que no sea su bolsillo.
      Yo no me quejo por qué es un impuesto con el que estoy de acuerdo, los que a octubre del 2013 ganaban mensualmente menos de $15000, no pagaban ganancias aún con los aumentos posteriores, es así que yo que al día de hoy tengo un bruto de $28000, no pago, lo que me parece un despropósito, pero muchos en mi situación se encontraran que con la paritaria pasarán a pagarlo.
      En mi caso, es jubilación y con el aumento de Ley gestionado por Cristina, pasó a ganar más de $32000 en marzo, y por lo tanto a pagar ganancias, y eso que el aumento es del 15,3%, pero resulta que si no tenés gente a cargo de esos $4000 te sacan $3000.
      Y paso a enumerar gente en la misma condición, los no camioneros de Moyano, barrenderos, basureros, etc, el grueso de los bancarios, muchos UPCN, ATE y docentes, la Fraternidad y mucha Unión Ferroviaria, los colectiveros de UTA, marítimos y aeronáuticos, por citar algunos.
      Ahora la sonrisa de la basofia gremial que estaba presente en el anuncio se pone cada vez mas cerca de la bandeja, porque los van a colgar en la plaza, la mayoría de los afectados no son nenes delicados, y no sé como hará Balcarce para arreglar este, la palabra problema me parece demasiado delicada.
      Nunca menos y abrazos

      • Norberto dice:

        Interesante amenaza

        “Los radicales apuestan al plan “Sanz, la solución” para reemplazar a Marcos Peña
        LPOAislados, creen que en marzo el Gobierno debe hacer un cambio de gabinete y amenazan con retirar sus 40 diputados.”

        ¿Les dará el cuero?, ¿por cuantos puestos de escribientes y cadetes arreglarán?
        Nunca menos y abrazos

  4. Cine Braille dice:

    Creo que ya lo escribí en este mismo blog, con otras palabras: el único límite al ajuste que hoy funciona es el del interés del propio macrismo por quedarse en el poder ganando elecciones. Repito, hoy. Melconián espera agazapado.
    Saludos

  5. republicapro dice:

    “Cambiemos no establecerá jamás un “lazo libidinal” con su base social y mucho menos una militancia significativa. Es probable que sus eventuales votantes busquen otras alternativas de centro derecha en la próxima elección, asi como en 1999 buscaron un menemismo sin Menem.”

    Ojo, la dirigencia/militancia peronista comete un error si sobrevalora el “lazo libidinal” que genera un líder carismático. Ya no estamos en los años 40, hoy es la era de la información y las redes sociales, donde circulan versiones a favor y en contra de los gobiernos muy fácilmente. El porcentaje de gente que necesita establecer un lazo libidinal con un líder político no es la mayoría, igual que la gente con una devoción religiosa fuertísima tampoco lo son hoy por hoy.

    A grandes rasgos, por lo que uno ve en grupos de conocidos, yo diría que no más de un 20% o 30% de la gente en diferentes ámbitos sociales tiene aún esa nexo emocional profundo con CFK.
    Macri jamás fue ni va a ser un líder carismático, eso no le impidió ganar elecciones en la Argentina de hoy.

  6. vale dice:

    Yo creo que es muy fácil instalar “fantasmas” ( recordemos que para el neo-liberalismo, todo vale en campaña)en un país que construye política en base a “personalismos” y no en proyectos políticos y en su consolidación.
    Para mi el principal error no está en Cristina sino en la sujeción a un partido que históricamente ha construido lideres ( como bien señala claudio maxi cuanndo afirma: ” el pj. se encolumna tras triunfadores ( dirigentes) y este es el error desde mi punto de vista.
    Cuando una cantidad de votantes se encolumnan tras proyectos políticos, la historia es otra.
    Creo que independientemente del sector social, Cristina tuvo votantes que creyeron en un proyecto político ( transformación del estado y consolidación real de una democracia inclusiva) y otros que seguían su liderazgo, porque esa es la consigna que caracteriza al peronismo, “el que gana gobierna y el que pierde acompaña”, salta a la vista que las cosas no eran tan así, al menos respecto al proyecto político, que indiscutiblemente lideraba Cristina.
    Pero el proyecto entiendo que era algo más ambicioso, al menos como se lo presentaba y de acuerdo a algunas decisiones muy acertadas ( como la adhesión al mercosur, la cobertura de la deuda interna, etc y la defensa de la soberanía), el problema estuvo en la delegación, y en los agujeros intactos que dejó en el estado porque las transformaciones politicas del estado no fueron lo suficientemente sólidas como para impedir que por ellos se colara la corrosión desde el otro lado).Esto sumado al cualquier cosa vale que caracteriza a las “campañas”neo liberales, que ya conocemos y seguimos presenciando, provocó el fracaso de la elección anterior.
    Las exigencias de una izquierda “inmanente” por un lado, de los más politizados en el frente que criticaban ciertas medidas restauradoras en apariencia al menos y la elección de un candidato que con seguridad conduciría progresivamente al país hacia el centro, motivó alejamientos que se hicieron sentir.
    Por otra parte otra masa de votantes, menos politizados que no son cautivos de ningún proyecto de país ni de ningún candidato y siempre se inclinan por el discurso que más se acerque a la mejoría de su situación y por otro lado una oposición conformada por partidos que oscilan históricamente de la centro derecha a la centro izquierda pero les espanta la idea de una inclinación demasiado pronunciada porque les produce vértigo y no tienen escrúpulos a la hora de voltear a un candidato ( si uno lee politileaks, están todos nombrados y en argenleaks también) sea como sea, porque responden a un orden impuesto desde afuera.
    Creo que el peronismo, está en condiciones de consolidar un proyecto político basado en sus tres banderas históricas ( el verdadero peronismo, porque ya sabemos que en todos se cuecen habas) y encolumnarse tras el mismo, concientizando a las bases peronistas o no que sean capaces de sostenerlo de donde salgan dirigentes, no encolumnandose tras el lider, porque entonces si el lider cae, caen los gobiernos y las bases se quedan huérfanas, pero esto no es un mal únicamente del peronismo, también lo tiene el radicalismo agonizante hoy por hoy, el socialismo que también agoniza, Elisa carrió que es astuta y por eso hace y deshace partidos, porque ya olfateó hace rato que el hábito del votante es seguir a sus líderes y subliminalmente va consolidando su proyecto como infiltrada en los más diversos escenarios, es aleccionador seguir sus pasos y observar a quién apoya y a quién combate , haciendo y deshaciendo frentes, partidos pero con una masa de votantes de clase media, cada vez más amplia….a quienes convence de ser inteligentes y repite ” no se dejen llevar por las narices”) que es precisamente lo que ella hace.
    saludos

    • David (idu) dice:

      Interesante lo de Carrio:

      Es astuta a la hora de componer alianzas y crear partidos.

      Pero no lo es cuando los pierde a todos.

      En el camino, lejos de “consolidar un proyecto”, que naturalmente debiera llevarla a la cumbre del Poder, simplemente, cede espacios y en lo personal se va deshilachando.

      Una pena republicana… aunque me parece que entre ella y Sanz “fabricaron” esta cosa que se llama Cambiemos, y ellos sí llegaron al Poder.

      Veremos si duran…

    • Claudiad dice:

      “(…) el principal error no está en Cristina sino en la sujeción a un partido que históricamente ha construido lideres (…)

      Ahí está el punto y tu acierto, Vale.
      En el Peronismo se da algo distintivo, la generación numéricamente inusual de líderes rutilantes, como así también, su contraparte: la detersión deliberada de cuadros potentes que podrían generar definiciones ideológicas más tajantes y modernas (es un partido pluriclasista y no gusta de revolver avisperos, ojo). De donde el Peronismo ha matado simbólicamente más “delfines” propios, que los japoneses y los bañistas de Santa Teresita, juntos.
      Y el tema no solo es detentar la posesión de un proyecto – que es loable y elemental -, sino crear permeabilidad suficiente para que éste evolucione, algo que no siempre se logra si encima el líder está sitiado por burocracias más preocupadas por su propia agenda de supervivencia.
      Como sea, el pluri-clasismo del Peronismo lo desemboca en dilema de representación y de allí, las variantes antitéticas que lo conforman. Y, sin discusión ideológica sobre ideas centrales inclaudicables, tarea pendiente que desde hace décadas el Peronismo no aborda y que sí se ha planteado Capitanich, no saldremos del pantano de la estratificación ideológica.
      Mi pregunta es si la praxis administrativa peronista no se engulló a la ideología histórica, condenando involuntariamente a disrupción continua, los ciclos de transformación. Si el frenesí por la “captura” gubernamental, por parte de una clase política muy diferenciada de sus bases, no se olvidó algo importante en el camino. Y si desde esa vaguedad ideológica peronista moderna, encarnada en arcos tan diversos , reclamar una oposición centralizada no se dificulta al no mediar urgente sinceramiento ideológico. Pues no pocos adscriben al concepto de franquicia que convirtió a gran parte del PJ en un partido de simples gerentes de la cosa pública.
      Así que la indeterminación ideológica de muchos sectores del arco peroncho, complica el armar una oposición unificada.
      Y resaltan, y no es grato de observar, prácticas idénticas a las de los CEOs hoy tan vituperados, al dedicarse muchos peronistas de las alturas, al rosqueo corporativo; rosqueo que presupone estar administrando capital humano convenientemente objetivado e inamovible, adquirido por ese viejo Peronismo y acrecentado por el Kirschnerismo reciente. Sería lúcido, entonces, abandonar la rosca adictiva proponiéndose el abordaje de la inspiración social (y no la conspiración), lo que redundaría en alianzas partidarias exitosas, mejor arrastre eleccionario y, finalmente, una oposición mínimamente unificada. Mis saludos.

    • Politico Aficionado dice:

      Me gusta su manera de pensar, vale.

  7. vale dice:

    Ni cambiemos ni menem podrían aunque quiseran , establecer una base libidinal con los votantes republicano pro; en primer lugar te diría que el discurso de campaña , mientras fascinó a una masa mediatizada al extremo que cree en imágenes más que en contenidos y se diluyó cuando comprobó que lo le aumentan el sueldo como prometieron en campaña , que no le facilitan las vacaciones , que no acaban con la inseguridad que ellos consideran como problema social (cuando en realidad lo que se viola es un derecho individual).
    Si es un problema social que el estado abandone y margine a mansalva a muchos de sus ciudadanos, los prive de la posibilidad de reunirse pacificamente y manifestarse, atacar sus ideas o creencias, segragarlos de la ciudadania y mentirles asquerosamente, ahi si estamos frente a un estado que viola todos los articulos de la constitución nacional y de un poder judicial que actúa como cómplice y no interviene…
    Los lazos libidinales se establecen desde la confianza , el acuerdo y la verdad, no desde la desaparición simbólica de las personas, eso es terrorismo, no libido e implica miedo no amor, adhesión por el terror y hoy por hoy en argentina la gente tiene miedo de hablar y me consta, no son las mismas personas que hace seis meses atrás cuando eran “libres” entendés?
    Aunque macri quisiera establecer lazos libidinales, me parece a mi, no podría, fascinó en su campaña mostrando una cara y ahora está mostrando la suya…., por suerte las personas no pueden mentir a todas las personas todo el tiempo, las caretas se caen…es lamentable.

    • El “lazo libidinal” con Macri existe a mi entender. Amor por el Exterminador lo llamaría. Ese que cumplirá el sueño vengativo, quien debe barrer al populismo K . El significante vacío de la nadería PRO permitió pescar ese deseo en distintos segmentos, lo vimos en las manifestaciones en este par de años previos.
      Ahora Macri esta otro problema, leemos como a diario se le sugiere continuar con el relato ya de modo explicito: cárcel a la asesina. Ese es el compromiso implícito, el pacto votado. Hoy la insatisfacción esta en otro lado, se contrato un pistolero para “solucionar” un problema no para crear nuevos. El pacto de silencio durara lo que dure la culpa y la vergüenza, se lo justificara mientras tanto pero cada día menos.
      Duran Barba creo la ve clara, “no generes mas insatisfacción, no la resistirías”, Equipo, familia fotoshopeada y modales cuidados, imágenes de la mesura, disfraz del ejecutor. Gano un exterminador , sabe de su misión y no hay daños colaterales que valgan, amenaza, temor, descontrol y provocación son sus dones y sus rasgos deseables.

    • Mariano T. dice:

      Siempre hay gente prudente, y gente miedosa. Antes eran otros los que tenían miedo de hablar.

    • victorlustig dice:

      vale

      la verdad, dejando de lado los analisis freudianos hay cosas que no les entiendo a los del panoptico kirchnerista

      Juan Guillermo Cocina dice (sic)

      No obstante, jamás les diría a los imbéciles que lo son, porque naturalmente, necesitamos esos votos.

      Así surge el Pueblo combativo y politizado, el único Pueblo que verdaderamente nos interesa

      vale dice (sic)

      Si es un problema social que el estado abandone y margine a mansalva a muchos de sus ciudadanos, los prive de la posibilidad de reunirse pacificamente y manifestarse, atacar sus ideas o creencias, segragarlos de la ciudadania y mentirles asquerosamente,

      en que quedamos?

      ah, en el centro del panoptico esta Cristina, fuente de toda razon y justicia hasta el cambio de gobierno

      o esta bien mentir o esta mal mentir?
      no se digo

      saludos

      PS Ve, ese es el problema de la rive gauche, los medios y los fines, como diria el kumpa Leon al armar el Ejercito Rojo, lo deben asumir, hay que mentir, (no lo digo yo eh) y si mienten, que diferencia hay con los malos de toda maldad

  8. vale dice:

    gracias claudia y victor por debatir este mensaje y clarificarme.Me sirve y mucho.
    Una aclaración: El mensaje donde hablo de cambiemos y menem era respuesta a marianoT, pero salió así, pido disculpas porque quedó descolgado.
    David : yo insisto creo que lo de Carrio no es torpeza , es estrategia, ella se guarda, pero sin embargo siempre queda colgada del ganador y avanza….( ni pudor ni escrúpulos) , respecto a sus intenciones se van manifestando solo hay que seguir el hilo ” místico-político ( dos campos importantes para rastrear sus intenciones hoy x hoy)….Mucho ruido , pocas nueces, ñoqui eterno y va dejando los mejores en el camino, lo mismo hizo con alfonsin, si una politica le parece errada, la ofenden a ella su trayectoria es para mi una saga, si el papa no dice lo que quiere escuchar, el papa la ofende a ella y entonces “no va a roma” ( como si el papa reparara en ello) pero a ella no le importa el papa, le importan los/as que la siguen porque la creen heroina y valiente y de este modo manipula y en estos escandaletes mediáticos, avanza…en cuanto a su ideología es como su proceso “religioso”, un día monja y al siguiente la vemos calzarse la kipá sin pudor alguno…todo depende para donde vaya el viento….muy hipócrita en todos los sentidos.
    Y en cuanto a lo que decís ClaudiaD , comparto la mayor parte de las cosas sobre todo tu conclusión, me parece muy acertada, contá conmigo.
    Saludos

    • Raúl C. dice:

      Hay otro ángulo de Carrió.

      No tiene prácticamente partido.
      No tiene (a esta altura) votos propios.
      Casi no tiene bancadas propias en el Congreso.
      No tiene poder territorial ni aliados con ese poder.

      Entonces: ¿en qué reside el poder de Carrió? ¿Cómo pudo lograr -entre otras cosas- nada menos que la cooptación del radicalismo para Macri?
      ¿Por qué se acepta de manera tan natural que exhiba tanto poder ‘individual’?

      En mi modesta opinión, no hay respuesta posible si no se tiene en cuenta a quién/qué representa Carrió como vocera o emisaria…
      Algo que no está dentro del mundillo de la política argentina, obvio.

    • Claudiad dice:

      Vale, coincido en tu percepción de las astucias de Carrió y agrego que si al principio fue una oportunista brillante que captó cuadros disconformes y fronterizos, integrándolos a sus sucesivas agrupaciones – las que no tuvo ambages en intervenir más de una vez -, no tardó mucho en advertir su rotunda funcionalidad antipolítica, recibiendo inequívocos patronazgos que tejió en curiosos viajes (recordar la reunión que tuvieran ella, la Estenssoro y la Bullrich en el Pentágono – lugar poco proclive a las visitas turísticas, si lo hay – ).
      Sería saludable no suscribir al cliché por el cual las mujeres políticas tienen propensión al caso psiquiátrico y, por el contrario, seguir con más atención las locaciones más que peculiares de sus viajes y la ocasión de los mismos. Su aparente derrape místico es una eficiente cortina de humo para su labor eminentemente antipolítica. Esta mujer le sirve, y mucho, a alguien. Y hace rato que está en otra etapa mucho más rentable que la de pujar por cargos legislativos. Saludos.

  9. Mario dice:

    …las caretas se caen…afortunadamente…Chau

  10. vale dice:

    Tal cual Claudia! y sí tenés razón, es eminentemente anti politica…

  11. vale dice:

    Eso explica aparentemente el 2,8 % “móvil” de la ciudadanía que nos faltó en las elecciones o quizá un poco más sumando los escasos votos que ella obtuvo…esa es la razón, la antipolítica encarnada en un sector no despreciable de la ciudadanía.( No despreciable no por numeroso, sino porque en ocasiones “define ” una elección)….lamentablemente…

  12. […] elecciones democráticas, y el año que viene enfrentará otra prueba electoral decisiva. Como dije al final de un posteo reciente, debe elegir “entre la religión del ajuste, la “confianza de los inversores” y sus […]

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