“El peronismo después de Cristina” ¿O antes?

el trono vacío

Pierre Ostiguy tiene un Ph.D. en Ciencia Política de la Universidad de California en Berkeley y es profesor en el Instituto de Ciencia Política de la Universidad Católica de Chile. Es autor de una matriz que describe -simplifica- la política argentina como un plano dividido por dos rectas: la vertical separa la izquierda y la derecha convencionales, la horizontal, al peronismo del antiperonismo. A Manolo Barge y a mí, entre otros, nos ha parecido interesante.

A pesar de todo eso, Ostiguy habría escrito esta nota que subió Bastión Digital. Digo “a pesar”, porque tiene poca politología y bastante calle. Calles diversas: de Florencio Varela, de Río Cuarto, de Clorinda…

Por eso la subo un domingo a la mañana, porque me parece que compite muy bien con los análisis dominicales de los columnistas ofos y opos, algo porteñocéntricos. Pero también porque estoy en desacuerdo. Este análisis de Ostiguy deja afuera un factor muy importante. Y una verdad a medias, o del 40% … no es verdad. Igual, con la crítica que agrego, y lo planteado en el posteo del viernes, sirve, me parece, como un cuadro bastante completo del peronismo a hoy.

Entonces, primero la nota. Después mi observación.

Parafraseando el dicho, cuando el gato está ausente de la Quinta de Olivos, los ratones bailan. El Peronismo, como ocurre cada diez a quince años, está otra vez buscando su nueva identidad e, indisociable de eso, a su nuevo conductor, lo que tardará un poco más. Si esa búsqueda era una pregunta plausible en el caso de una victoria de Scioli, con la estrecha derrota de 2015 se hace absolutamente imprescindible, otra vez.

Ya en julio predecía que la sigla Frente para la Victoria (FpV) iba a perder preeminencia y que íbamos a ver a surgir nuevamente, con bastante fuerza, el olvidado y viejo (y polvoriento) PJ. Y de modo general, decía que aun si íbamos a seguir hablando de “kirchnerismo”, la gran discusión relevante iba a ser sobre “el Peronismo”. Ya hemos llegado. Estamos en eso. Uno puede ponerle el contenido que quiera, pero no hay duda que un nuevo ciclo se está dibujando, necesariamente, para el Peronismo.

Una primera incongruencia es que el gran bloque de ahora 83 diputados en la Cámara de Diputados y el bloque mayoritario del Senado no tienen el mismo nombre que el del partido que básicamente los componen, el PJ. Cristina Kirchner sigue siendo la líder del Frente para la Victoria, pero, citando a Capitanich, no tiene interés en el PJ. Si la relación entre el PRO, la UCR, CC y Cambiemos es clara (aun si no ideal para sus miembros), la relación política entre el FpV y el PJ no lo es – por lo menos ahora. Más aun, se está resignificando. Institucionalmente, ¿bajo qué sigla se tiene que llamar la oposición oficial? Como “fuerza política”, ¿cuántos peronismos hay ahora?

Distinguiría, para simplificar aquí a ultranza, tres grandes tendencias en este momento en el movimiento peronista. La mayoritaria es la del “peronismo que gobierna”, pejotista en el alma antes de kirchnerista, pero que vive muy bien con éste cuando hace falta. Es el Peronismo de los dirigentes que saben gobernar y supieron sobrevivir bajo Menem, De la Rúa, Néstor y Cristina. Es el peronismo que descoloca a observadores extranjeros y que recibe la ira de los autonombrados cuidadores de la “calidad de la democracia”. Es también el Peronismo de Pichetto en el Senado; del “samurái criollo” Ishii o (lo que no es igual) de hasta hace poco Hugo Curto, en las intendencias del GBA; de los “Gordos”, en el sindicalismo; etc.

A su izquierda, segundo, están los herederos leales y militantes del kirchnerismo, algunos jóvenes, algunos peronistas desde siempre como Carlos Kunkel y Agustín Rossi en el Congreso o Emilio Pérsico en el movimiento social, otros desde “casi siempre” como el Chino Navarro, y otros francamente no peronistas o neófitos, como Kicilloff o Sabatella. También, con ellos, están los indefectiblemente leales a Néstor y Cristina pero que no son particularmente de izquierda, como Aníbal Fernández, Guillermo Moreno o Julio de Vido. Daniel Scioli navega como siempre entre esas dos primeras tendencias, con su estrella cada vez más atrás.

Tercero y a la derecha, están los peronistas desde siempre abiertamente anti-kirchneristas, y los que “salen del closet” con el gato recién ausente. Allí están las numerosas figuras históricas del peronismo disidente y las figuras nuevas, de actualidad, con J.M. Urtubey en primer lugar.

En cuanto a los “ismos”, para Puerta o el peronista bonaerense Granados, el peronismo y el kirchnerismo/ FpV son cosas muy distintas, mientras para el hijo Máximo “el FpV y el peronismo no son cosas diferentes”. Al fin del día, eso lo tendrán que decidir “en masa” los peronistas que estén en posición de gobierno. Ahí se juega la pelea, que es muchísimo más que semántica.

Dentro de ese panorama cambiante, más complejo en término de tendencias que lo que fue descripto, se juegan un sinnúmero de intrigas políticas inevitables. La “derecha” peronista, tanto la que quedó históricamente adentro del FpV y que se descubre ahora, como la que nunca fue parte del kirchnerismo, así como la que salió en 2013 con Massa, hace un fuerte canto de sirena como en Pinamar el mes pasado y como en esta primera semana de febrero para sepultar de una vez el kirchnerismo (que según Ramón Puerta “nunca fue peronismo” y que “se está desarmando, gracias a Dios”). Massa, quien sacó los pies del plato, quiere que el próximo presidente del PJ sea su socio De la Sota, del PJ cordobés, mientras Urtubey, quien se había quedado adentro, paciente, se postula a sí mismo y ocupa en estos días el centro de la escena.

Donde sin embargo se juega el futuro del peronismo es con el grueso de los peronistas clásicos que vivieron bien, y desde bien adentro, el kirchnerismo, y que todavía forman parte del bloque FpV en el Congreso. De ahí que el temor a la fuga liderada por Bossio esta semana en la Cámara de Diputados fuese mayor a 14 diputados. El candidato de consenso en esa gruesa categoría, pivota y amplia, es el sanjuanino Gioja. Pero esa fachada de unidad puede ser una manera de esconder el problema bajo la alfombra; y, por si acaso hay competencia para la presidencia del PJ, ya se anotaron Moreno y Capitanitch, de un lado, y Urtubey y De la Sota, por el otro. Detrás de la fachada pasa mucho.

Pero como bien saben los peronistas, lo que más importa no es de ningún modo quién preside el PJ, sino quién va a conducir el movimiento. No hay que confundirse. En este movimiento nacional-y-popular que se quiere a la vez pueblo y gobierno, eso lo deciden, traducido en prosaico, las encuestas, y la “capacidad de entusiasmar”. Incluso (antes de que nos olvidemos) la capacidad de crear relato –si épico, mucho mejor. Se deja a los Radicales la política chica de comité. Para conducir, Massa tiene un sinfín de enemigos, por su “traición”, así como la Cámpora, por su “sectarismo”. El proceso se resolverá “orgánicamente”, es decir, con el viento de la historia más que con el reglamentismo y la libreta.

Como proyecto (pues sin proyecto no hay peronismo que valga, aun si los proyectos cambian mucho), lo que se observa en la tendencia de los peronistas “de derecha”, anti-K, es (como en aquella época ochentera, alla lejos, en contra de los dinosaurios en aquel momento “de derecha” como Herminio) una modernización partidaria del peronismo. Ahí coinciden fuertemente Urtubey y Massa desde el FR. Este peronismo “prolijo”, “bien educado”, reglamentista, es claramente una reacción al peronismo de Aníbal Fernández y a la imagen introducida con fuerza por líderes como Carrió sobre el “narco-peronismo” patotero y fuera de la ley. Es un espejo, de hecho, a la inversa de la Renovación peronista de los ochenta (que se acercaba al progresismo alfonsinista), entonces en reacción a un “bajo” de derecha. Con Sabatella como socio de Aníbal, esta vez se busca una renovación (mas cerca del estilo triunfante de Macri), en reacción a la militancia de izquierda. Es de esperar que el peronismo no pierda su “alma” y el célebre sentimiento con esos procesos de renovación hacia lo prolijo, ya que a fin de los ochenta se recobraron ambos vía el populismo bien popular y nacional de Carlos Menem, con sus caravanas de la esperanza. Quién representaría, en este caso, esa reacción (Capitanitch no es, por como habla), no hay cómo saberlo.

El kirchnerismo (y el diario Página/12) quisiera que la política argentina se simplificara en un conflicto entre la izquierda, nacional y popular, progresista, por un lado, y la derecha liberal y neoliberal, cerca del poder socioeconómico concentrado, por el otro. Pero el espacio político argentino es más complicado, y tampoco es unidimensional. Muchos peronistas clásicos, y gran parte de la sociedad argentina también, están muy acostumbrados, para no decir muy “cómodos”, con el clivaje peronista/anti-peronista, que estructura de hecho, y a pesar de los innumerables esfuerzos de cambiar eso, la política argentina desde hace más de medio siglo, sino más.

El “paginadocismo” tiende a olvidarse de los vastos sectores populares conservadores del interior, mucho más cómodos con un Urtubey (o Gioja o, por qué no, Menem) que con un Kicillof o un Sabatella. Y hay una clase media urbana, posiblemente “auto-engañada”, o no, a la que le gusta proclamarse progresista y que no tiene futuro en el gobierno empresarial de Macri. Por esas razones (ambas producto del bi-dimensionalismo), el viejo sueño de Di Tella de que el peronismo se convierta en partido social-demócrata laborista no tiene chance. Por lo espectacularmente variado que es lo nacional y popular “realmente existente” en Argentina, la lucha política para el control y la resignificación del peronismo acaba, de nuevo, de empezar. El resultado está abierto. Irónicamente, citando al intelectual faro del kirchnerismo, Ernesto Laclau, es otra vez la “lucha por la hegemonía”, en una realidad “sin sutura”.

Mientras tanto y a nivel prosaico, la lección para un líder peronista sería, por lo menos, de desconfiar de los directores de ANSES que pone, después de las experiencias consecutivas de Massa, Boudou y Bossio. En familia, las cosas quedan más seguras, como lo muestran todas las fotos del peronismo“.

En mi opinión, este análisis, ingenioso, está dejando afuera un factor fundamental: los votos. Un insumo fundamental para todos los sectores del peronismo que aquí menciona, y para los que no menciona también.

Que se entienda: Urtubey, Gioja, Capitanich, por ejemplo, “tienen” votos: han ganado con cómodas mayorías en sus distritos. También Fernando Espinosa y Jorge Ferraresi, como muchos otros. Pero… ninguno puede decir que hoy sería un presidenciable del peronismo. No los conoce como tal, la inmensa mayoría de los argentinos.

Esto no es una observación descolgada. Es cierto que hoy no hay elecciones presidenciales. Que en las legislativas del año próximo no habrá candidatos que figuren en las boletas de todo el país. En realidad, es muy probable que una condición necesaria para ser el candidato a presidente del peronismo en 2019 sea el haber ganado en su distrito en 2017.

Todo eso no cambia el hecho que cualquiera que aspire a conducir el peronismo -el movimiento, como dice nostálgicamente Ostiguy- debe hacer creíble que puede ganar la Presidencia en 2019. Esto es válido no sólo para los de a pie, que -como cualquier argentino sensato- se interesan en primer lugar por quién va a tener la acumulación de poder político más grande.

También es el dato decisivo para cualquier gobernador o intendente o aspirante a, aún los más egoístas. Además de su propio cargo, la otra cosa que influye más en su suerte es si el Presidente es un compañero, o no.

Puede decirse que P. O. no se olvida de esto. En su artículo hace referencia a las encuestas, y al entusiasmo. Pero, repito, no pregunta de dónde vienen los votos. Porque los “propios” del peronismo no alcanzan. Y los políticos del peronismo lo saben. En realidad, los votos “propios” de nadie alcanzan. Macri no ganó, por cierto, con los votos del PRO. Sumó, finalmente, a todos los que deseaban que terminara la experiencia kirchnerista.

Lo mismo, con las variaciones del momento, vale para Alfonsín, Menem, De la Rúa, Kirchner y Cristina. Todos ellos lograron, en su momento, el voto de mayorías que iban mucho más allá de los propios partidarios.

Lo que les resulta incómodo a muchos opinadores es que, en el peronismo, hay sólo dos figuras que han mostrado esa capacidad de sumar: Cristina Fernández, y -en menor escala, sin entusiasmos, pero en una circunstancia más cercana- Daniel Scioli. Por supuesto, esto no garantiza nada. Cristina no ha hecho política desde afuera del poder: siempre ha sido la mujer del Jefe, o la Jefa. DOS… no ha demostrado aún que puede ser Jefe.

Lo que sí me parece evidente es que cualquiera que aspire a serlo debe mostrar esa capacidad de sumar.

26 respuestas a “El peronismo después de Cristina” ¿O antes?

  1. victorlustig dice:

    Gracias Abel

    Cristina no ha hecho política desde afuera del poder: siempre ha sido la mujer del Jefe, o la Jefa

    estara esperando que la llamen desesperados del PJ?

    bueno, tendremos peronismo nuevamente, o, pejotismo, como dicen aquellos que no recuerdan por que se uso el nombre PJ

  2. Norberto dice:

    Esto sí que deja mucho paño para cortar Big Chief, incluyendo al estimado y admirado, aunque definitivamente desautorizado Manolo, porque coincidiendo con Ud, quien tiene los votos es quien ordena y seguramente el ranking está concretamente en su párrafo al respecto, pensar que Urtubey o De La Sota puedan mover el amperímetro más allá de sus provincias, sobre todo después de la devastación que dejará la banda de langostas a la que están pegados por propia elección, es sin duda de un optimismo solo posible en un yankee que ni siquiera a tomado en cuenta que la porción superior de la camiseta xeneize ha dado muestras de votar masivamente a los K y sus candidatos.
    Respecto a Manolo, su fracaso está en que gran parte de sus territoriales han demostrado que su apego es a las tres banderas…..guita, más guita y mucha más guita, con las que han reemplazado las de Soberanía Política, Indepencia Económica y Justicia Social, o sea que de Peronismo nada, solo duhaldismo territorial, y estoy hablando de caudillos políticos y sindicales, intendentes y gobernas, esos que en lugar de ponerse al frente del famoso conflicto, contencioso en palabras del admirado blogger, prefieren pactar a escondidas por no decir traicionar, porque detrás de Bosio y además del carpetazo, parecen estar entre otros Pignanelli y Julián Domínguez.
    Veremos cómo les va a quienes quieren que a Macri le vaya, porque si le va bien a ese proyecto que involucra entre otras cosas el TTP y una política económica semejante, por no decir igual, a la instrumentada por Dilma al comienzo de su segundo mandato, que no se ve porque puede dar mejores resultados, sobre todo por la adhesión a Tratado con lo que eso significa en materia de sometimiento de los gobiernos a las grandes multinacionales, incluyendo necesidades básicas como los medicamentos, ¿qué otro resultado que las condiciones sociales de México ofrece esa asociación?, y quien conozca ese país sabe que la vecindad del Chavo son las de la inmensa mayoría de su sufrido pueblo.
    El redactor equivoca en mucho su diagnóstico por qué olvida que hay recuerdo popular de doce años de una conducción política y económica que brindó los segundos mejores días, y que generó una empatía entre las clases medias urbanas y las bases postergadas que va mucho más allá del simple asambleismo sin otra referencia que el odio a los dirigentes que nos llevó al 2001, y digo más a medida que las medidas “dolorosas pero necesarias” cuya primera parte se sentirá sin ver el motivo de la segunda parte, si hasta el 9/12 no fue necesario, ¿por qué lo es el 10/12?, y esta pregunta más tarde o más temprano se la hará gran parte de quienes votaron la Nueva Alianza, y atrevo a pronosticar que esa gran parte no es menor a la mitad de ellos.
    Como corresponderá esto continuará por qué como dije hay mucha tela y tijera.
    Nunca menos y abrazos

  3. ricardo j.m. dice:

    otra cosa que resulta incomoda a los opinadores del peronismo es la certidumbre.

    la certidumbre de la diferecncia entre el sincero plato de bosta de hoy y el mentiroso churrasco de ayer en la mesa donde se piensan los votos.

    por otra parte, creo tambien que el peronismo champan habla para adentro mirando por la ventana y sacando la cabeza para gritar boludeces del kirchnerismo que le lleno de negros la casa.

  4. Abel: he seguido tus posteos sobre la “interna” del PJ y dle peronismo ¿”Interna” que es pública y notoria? Creo que en esos posteos tuyos so pretexto de un neoliberalismo europeo o norteamericano, no les das peso a un hecho: el peronismo en tanto expresión política es parte de la actual sociedad del espectáculo y los seguidos del peronismo, lo soy desde que Peron hacia llegar el anuncio para retirar del correo el regalo de Reyes con soldaditos de plomo y desde que Evita me regalo un triciclo en el Luna Park, obvio llevado por mi madre.Pero hoy las cosas han cambiado y mucho, en particular por la aparición no solo del 4to poder: radio y Televisión, está última vendió durante el gobierno K muchos televisores en cuotas sin intereses a 12, 18 y 24, el “pueblo”los consumía, se necesitaba desde el gobierno avalar el consumo, luego con esos aparatos hicieron lo que hicieron para la construcción, en parte del Ing. Macri.

    La forma lógica de la sociedad del espectáculo -Bossio es un caso- explica estas derivas que crean sujetos y acciones distópicas no es a través de la vía moral, sino por medio de la revisión de los fenómenos que reinterpretan y dinamitan los postulados “humanistas del pueblo” que tenían valía en un mundo estructurado por el Estado benefactor y no en el mundo contemporáneo basado en la precariedad económica, la dictadura del hiperconsumo y la competencia individualista. Así pues, es uno de los cambios fundamentales que acompañan al desorden económico actual que lidera el Ing. Macri y que arrastra y cambia en “su esencia” al peronismo de los políticos y del “pueblo peronista”
    Un saludo cordial.

    • Abel B. dice:

      Interesante, Alberto S. Estamos de acuerdo en lo del “mundo contemporáneo basado en la precariedad económica, la dictadura del hiperconsumo y la competencia individualista”. Sólo le agrego que, excepto por lo del hiperconsumo, es el mundo de la Revolución Industrial. o el que vivieron nuestros abuelos (o bisabuelos, si somos muy jóvenes).

      En cuanto a la influencia decisiva de la sociedad del espectáculo, también coincido. Ya lo dijo el ilustre Mc Luhan “El medio es el mensaje”. Lo que Ud. señala merece ser tenido en cuenta.

      Pero… quiero hacer una observación en cuanto al enfoque. O se transforma en una excusa lastimera “¡Cómo no íbamos a perder si teníamos a TN en contra!”

      Para un político digno de ese nombre, la TV, o, más actual, las redes sociales, son instrumentos. Perón, por ejemplo, hizo un uso magistral de la radio, un factor nuevo entonces. Fue la primera campaña nacional en Argentina (antes que él, lo había hecho F.D.Roosevelt).

      Abrazo

      • Estimado Abel: si, son instrumentos, y a su vez fabrican a ese político como político, la TV llega a sus partidarios y a sus contrarios al mismo tiempo, es algo que nunca tuvieron las plazas . En efecto no se trata de que tuvimos “a TN en contra” por eso perdimos, acuerdo no fue así, solo trato de indicar otra cosa, los medios, en particular, la TV tienen una singularidad que Perón no conoció ni vivió: son fábricas silenciosas de producir formas de la ciudadanía. That is the question! Confieso: no es para ocuparse de sus “contenidos ideológicos”, no, para nada, solo considero que hacen algo que es tan superficial que no se nota, en las grandes ciudades la vida sería un infierno sin ellas, solo que con ellas tampoco se puede vivir. La TV opera sobre el cuerpo, lo penetra -no solo de forma erótica- sino de forma real: los ojos y los oídos son sus agujeros de entrada ¡Qué casualidad son los dos agujeros que permiten a un infante -él que no habla- constituirse, fabricarlo como humano.

      • Mariano T. dice:

        Con una diferencia, a Roosvelt también se lo podía criticar por radio.

      • Juan el Bautismo dice:

        son los dos agujeros que permiten a un infante -él que no habla- constituirse, fabricarlo como humano

        el imprinting peronista que solo se adquiere, con suerte, en la guarderia, el jardin de infante, el arenero de la plaza

    • Raúl C. dice:

      Es muy aguda la observación sobre los gobiernos K. fomentando la compra de televisores que después ayudan a Macri… Es parte de la eterna historia del populismo que ayuda a la gente a entrar en la clase media, y después…
      Pero la comunicación no deja de ser, como dice Abel, un instrumento.

      Hay que pensar cuánto influyeron los medios en la victoria de Macri, y cuánto (más) influyeron una suma y una resta de votos:

      – La estructuración de un frente de PRO con los radicales y Coalición Cívica en todo el país (una verdadera ‘compra’ que sumó no menos de un 20-25% de votos)
      – La resta de votos al FPV por parte de Massa y su posterior ‘guiño’ para que en el ballotage esos votos fueran a Macri.

      Me parece que esas circunstancias pesaron mucho más que la comunicación, que en gran parte ‘cazó en el zoológico’ (volvió más rabiosos a los propensos a la rabia anti-populista).

    • Silenoz dice:

      Yo cro que se exagera el énfasis del hiperconsumismo…

      A mediados del siglo pasado, la sociedad yanqui era muy/hiper /re/recontra -“pónganlen” como quieran- consumista

      De hecho, europeos y japoneses -’60 y mediados ’70 respectivamente- también se convirtieron en muy/hiper /re/recontra consumistas

      Creo pertinente resaltar esta cuestion por que parece que existe una antinomia entre estados de bienestar vs consumismo y, a mi entender, un avance del primero estimula, genera lo segundo.

      • Me parece que lo que subraya Alberto no esta solo en el objeto a consumir sino primordialmente en el consumo de imágenes, “consumir imagenes del consumir”, como rasgo distintivo de nuestras sociedades. Esto sobrepasa y tensa la posibilidades materiales de adquirie

      • Creo y solo creo que un Estado benefactor, ya fue y no volverá, el consumismo, el ultraconsumismo no se lleva con el Estado Benefactor, creo y solo creo que no podrán dar un solo caso de Estado Benefactor con elevado consumismo, si hay consumo pero no es lo mismo, doy un caso los infantes, los niños hoy son target del consumismo, al igual que las parejas de la semejanza son otro target, no tiene hijos y consumen lo que producen, son millonarias las fortunas de ese consumismo. Y además se trata del consumo del capitalismo es decir se consume,hoy, ese sistema social, antes con un Estado Benefactor se vivía en él, no es lo mismo.Último detalle cuánto tiempo en el Estado Benefactor duraba el uso más o menos de un rastrojero varias dedenas de años, hoy los coches se fabrican para cambiarlos no más allá de 2 o tres años, a eso le llamo consumir el capitalismo y el consumo dentro del capitalismo. Pascual Asecas, estoy extrañado se psotea la película italiana “Videocracia” a nombre de las cuestiones nacionales y populares y latinoamericanas pese a ue es mucho mejor “La dictadura perfecta (La verdad sospechosa)”, Luis Estrada, México, 2014 donde se hace una ficción documentada de la 1ra construcción exitosa de un “líder político, el Lic.E.Peña NIeto en México a cargo de Televisa, una transnacional mexicana de los medios

      • Seguro Alberto. El depliegue mediatico en La Dictadura…es brillante en sus sinuosos movimientos pero me parece que la italiana se detiene sobretodo en el tejido de la subjetividad

  5. Andrea dice:

    Amigos: Como contemporánea de casi la mayoría de Uds., al leer la publicación de hoy , tan recurrente , como necesaria, me siento en urgente situación autocrítica de juzgarme como una exiliada generacional o una avezada receptora de nuevos vientos.
    En un momento, pensé: A esta propuesta de lectura, que trata sobre re composición partidaria, y pensando en los nombres tirados sobre la mesa, le caben dos escenarios:
    -La plaza, el maíz para las palomas, y el tablero de ajedrez para ser completa (Me olvide de las bochas.Pueden agregarlas.)
    ….o …..
    -Políticos que puedan sustituir a Cristina en el G20 o a Kicillof en el club de Paris y/o Ciade, y a la vez tener la cintura de Gioja para recibir a Massa con los brazos abiertos, mientras viaja a Chile por el corredor bioceánico kirchnerista.
    Para poder imaginarme a Gioja, como el líder que evitaría que la grieta en el congreso se traslade al partido, escondo el diario que lo muestra recibiendo a Massa con los brazos abiertos.(Entre nosotros, tampoco me lo imagino, negociando con el CIADI o el Club de París…) El pueblo lo quiere mucho, soy sanjuanina y lo sé, pero la sintonía fina que requiere manejar estos tiempos tan ternados de TTP, TTiP y TISA está fuera de su alcance.
    Menos me lo imagino a Urtubey regulando el crecimiento o enfriamiento económico, para no pasarse del 3,5% anual, que implicaba comisionar a los tenedores de Bonos de deuda o por el contrario, admitir que el crecimiento del año i fue menor que el del año i-1, para no comisionarlos.
    Y hoy, es imprescindible tener esos recursos bien consolidados y conociendo el detalle, para bajar líneas con convicción. Formar equipos especializados, es necesario, PERO NO SUFICIENTE.
    Lo vimos en DAVOS …con la nueva dirigencia “sin fisuras” (según Abel porque aún no se tiraron los platos por la cabeza): Volvieron con una mano atrás y otra delante, y siguen (sin cepo) vendiendo 500 dólares por persona, y con el FMI…en la puerta. (por no agregar a los sojeros, que le liquidan 400 millones/día)
    ¿Esto implica decidir entre La Juan Domingo y el “sectarismo” con el cual se adjetiva a los camporistas?
    ¿Esto implica decidir entre el reconocimiento de la “penetración” popular de los añejos líderes (esos que saben dar palmadas al sindicalismo chocatrenes) versus Los Camporistas exigiendo en los directorios de las corporaciones, que se respete la ecuación inversión y puestos de trabajo frente a la extracción de divisas?
    Puede ser ….que entre eso haya que decidir. Puede ser.

    • Mariano T. dice:

      El límite de venta son 2 palos, salvo que quieras una operación discreta y en efectivo. En ese caso es 500 dólares, o el blue.

  6. valeria dice:

    Lei con mucha atención el post de abel y me llevo algunas cosas como por ejemplo el modo audaz de simplificar la difícil y eterna “brecha” que separa a los argentinos desde los inicios de la historia y que solamente dos gobiernos en 200 años intentaron sintetizar sin descuidar ninguno de sus polos.
    La brecha es como un “trauma de nacimiento” de nuestra querida Argentina, la marca de orígen que en el inicio provocó conflictos en el pueblo.
    El conflicto no se puede tapar con un dedo ni mucho menos con discursos remanidos; cuando existe un conflicto hay que ponerle el cuerpo, reconocerlo es el primer paso para resolverlo y el segundo exponerlo.
    Al ponerse de un lado Néstor y Cristina ( que no fue tanto un posicionamiento demasiado claro), no hicieron más que arrojar luz sobre él, pero eso no significa que fueron ellos lo que lo generaron; el conmflicto existió desde que este país es país, unitarios-federales, oligarquías -pueblo, azules-colorados, peronistas-antiperonistas, etc.
    La diferencia entre hoy y hace doce años es que el pueblo es conciente ahora porque sabe que sus problemas no se resuelven con palabras y promesas sino con hechos políticos que nacen de una voluntad política.
    El pueblo no tiene el derecho a votar, está obligado a hacerlo, pero su participación acaba una vez que votó, siendo la participación popular en los actos de gobierno , lo que además del voto ( que no es más que un procedimiento burocrático) lo que legitima realmente una democracia, no hace falta demasiado ruido para darse cuenta que una vez emitido el voto jamás ha sido consultado, por ningún gobierno excepto el de los anteriores doce años.
    Cristina no discurseaba únicamente, ella comunicaba lo que hacía con una voluntad política firme y con una dirección clara, aunque obviamente nadie esperaba que en doce años se solucionen los sucesivos desastres, que se cometieron desde 1810 hasta 1955 y desde 1955 hasta el 2003.( agregaría desde 2015 fines a la fecha).
    Para hablar en nombre del pueblo , hay que hablar con el pueblo, no hay otra, sino no deberían invocarlo en sus discursos, porque es una falta de respeto a más de 39 millones de argetinos que no se sienten representados ni tenidos en cuenta por quien los invoca.
    La política es un tema social y “actual”, pero también “local”, porque cada país tiene sus problemas singulares, no se puede generalizar ni tocar de oido, Chile tiene sus problemas singulares y nosotros los nuestros, que deberíamos ser capaces de resolver por nosotros mismos y aqui es donde debemos buscar los trapos sucios, porque solo nosotros los conocemos.
    Soberanía politica ¿ hay que buscarla en Davos?
    Justicia Social ¿ hay que pretenderla de la suprema corte?
    independencia económica ¿ hay que buscarla en el fmi?
    entonces estamos fritos.
    No señores el pueblo no come vidrio, ni es un dibujito animado para la ocasión.
    saludos
    (Dejo a tu consideración abel este post, para que decidas qué hacer con él, mi palabra no es experta, ni pretende eso, simplemente me expreso.)

  7. Maria Cristina de los angeles dice:

    sin duda como en las familias siempre seguirán existiendo los herederos que ocupan , o los hacen ocupar un lugar en el Árbol genealógico partidario o lo que sea. Creo que se olvidan que existe una gran mayoría ( algunos resultados electorales son poco confiables)que piensa y aunque , quizas le sigan mintiendo, por lo menos intenta esa renovación o que soplen nuevos aires.

  8. […] Mendoza encaja bien para completar la trilogía sobre el peronismo a hoy con lo que subí aquí y aquí, muy desde la política y la franja dirigencial. Marcelo cuenta bien la […]

  9. Norberto dice:

    Ayer, hoy, mañana, el desafío es Patria o Colonia, representados ayer por Braden o Perón, hoy no hace falta escribir quienes representan los dos dos bandos.
    Pero por un momento voy a dejar mi posición para poner en claro algo desde el punto de vista contrario al mío, la oligarquía que nos gobernó y condicionó hasta el ’45 tenía en claro que para ser un colonial aventajado debía serlo de quién era complementario, no de quién era competidor dominante, en el ’55 perdió el rumbo y quedó atrapada entre su lealtad a la potencia decadente pero complementaria y la presencia ominosa del nuevo imperio, con ambas estábamos destinados a perder, como lo indican las sucesivas crisis a que nos llevaron los gobiernos subordinados a una u otra.
    Hoy la potencia decadente es sostenida en su posición de dominio por las necesidades represivas, bélicas, de su élite financiera, y sigue siendo competencia directa donde tenemos ventajas productivas, en tanto la alianza en ascenso, luego de varios desencuentros, que es complementaria, es despreciada por nuestros nuevos coloniales, saqueadores brutales del esfuerzo del pueblo que ni en eso son inteligentes.
    Quien a ellos se arrime, en poco tiempo deberá hacerse cargo de las consecuencias de la subordinación al Poder Financiero, aunque supongo que en ese momento estarán disfrutando de su parte del saqueo lejos de quienes volveremos para reconstruir la devastación que será el resultado de las políticas a que adhieren.
    Patria o Colonia, ayer, hoy y mañana, la decisión de los argentinos.
    Nunca menos y abrazos

  10. claudio Maxl dice:

    Bossiocoto, Massita y Urtubey junto a la banda d 4 d copas PJotistas kedaran incinerados al brindar gobernabilidad al contrabandista PRO para anikilar una tras una las conkistas K.

    El pais real: fabrica d pobres



    Estos resultados no hubieran variado demasiado con el “gradualismo”, lease: ajuste en cuotas sciolistas. Teniendo en cuenta la inimputabilidad d Scioli en materia d Economia evidenciada al rodearse d HDP como Blejer, Bein y confiando q la empiria del macrismo lo aleccione junto al grueso d PJotistas q aun no sacaron el pie del plato estimo q 2017 sera el momento del retorno K.

    • victorlustig dice:

      y Sile? lo economico te lo dice un k convencido, te lo copio a ver si el te explica

      Estos resultados no hubieran variado demasiado con el “gradualismo”, lease: ajuste en cuotas sciolistas. Teniendo en cuenta la inimputabilidad d Scioli en materia d Economia evidenciada al rodearse d HDP como Blejer, Bein y confiando q la empiria del macrismo lo aleccione junto al grueso d PJotistas q aun no sacaron el pie del plato estimo q 2017 sera el momento del retorno K.

      o sea…..

      • claudio Maxl dice:

        Alguna duda q Scioli fue impuesto x los goberna PJotistas?, los gobernas PJotistas son K?. Lo considero a Scioli un inimputable desde el punto d vista economico, pero el inimputable a partir d la empiria esta en condiciones d entender y a Scioli le reconozco la virtud d tener buena lectura d la realidad politica. Y esa lectura le esta diciendo fidelidad a Cristina (la dueña d los votos). El retorno d Cristina es muchisimo mas factible con el mega ajuste macrista q con un eventual gradualismo sciolista. El infierno neoliberal no tendria los dias contados como los tiene ahora sino q con el apoyo d los PJotistas al presi Scioli se extenderia minimo una decada.

    • Mariano T. dice:

      Después Raul C. niega que los kirchneristas esten en esa. Muy gracioso, siempre un bocón como Claudio los deschava

      • Raúl C. dice:

        ¿Qué quiere decir ‘los kirchneristas están en esa’?
        ¿Cristina está en esa?
        ¿Hay dirigentes en esa?
        ¿Tiene alguna prueba?

        Lo suyo es cualquiera. Es pura propaganda.

        Una reflexión: por algo siguen a full con la oficina de propaganda anti-K.
        Con todos sus columnistas, sus ‘comentaristas’ de noticias y blogs, etc. etc.

        No hay nada que realmente puedan defender, ni prometer.

        Lo único que está haciendo Macri es pagar cash: a Clarín, a los exportadores del agro, a los bancos, a las empresas de servicios, al ‘amigo de la infancia’ Caputo el constructor, a los buitres (ahí es cash literalmente)…
        A todos los que pusieron la tarasca para llevarlo a ese lugar que le queda tan grande.
        Y para pagar cash a los buitres: más deuda.
        Y después: más deuda todavía. Para gastos corrientes, como en los noventas.

        No hay nada positivo que puedan mostrar.
        Tomaron varias medidas para que los precios se vayan para arriba (lo llaman ‘sincerar’) y ahora ‘se asombran’ de cómo subieron y dicen que ‘hay que hacer algo’…

        Dicen que van a lograr algo con reformar Ganancias (un beneficio para el 3% de los trabajadores) o con la reducción del IVA de los alimentos (tragada en el camino, esa reducción no llegará a nadie)…

        Y en marzo vienen las facturas sin anestesia para la clase baja y media.

        Entonces, casi lo único que les queda es…

        Hacer guerra anti-K echando gente.
        Y de paso, cerrando medio Estado: no más DD. HH., no más vagones de ferrocarril nacionales, no más radares nacionales, no más satélites, no más información judicial, no más fiscalización del trabajo en el campo…

        Seguir demonizando a los K., exprimiendo ‘ad nauseam’ ese limón gastado.

        Me pregunto cuánto falta para que sus propios votantes les digan: ‘che, no llego a fin de mes’, o ‘perdí el trabajo’, hace X meses que gobernás vos… ¿Y?

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