Internas macristas: Después de Prat Gay

presidente-Mauricio-Macri

Por ahora, la información política en la blogosfera -como en los medios neo opositores- tiende a ser sobre las pujas internas en el peronismo y las dudas y angustias en el efepeveísmo. Del otro lado de la grieta…, dan poca información; más bien, denuncias sobre su infinita maldad.

Y en los medios neo oficialistas, casi lo mismo, en espejo! Mucha peronología, y del gobierno actual, historias de los nuevos funcionarios, gente bien intencionada que se esfuerza en arreglar la pesada herencia. Entonces, el blog de Abel, en su tradición de equilibrio, quiere acercarles algo de la interna macrista.

Para eso, empiezo con esta jugosa nota que publicó el viernes en BAE Alejandro Bercovich -un periodista nada bondadoso con el anterior gobierno; tiene peor opinión que yo, por ejemplo, del “keynesianismo chabón” (En mi opinión, da resultados menos malos que el “ajuste para ganar la confianza de los inversores“). La cosa es que está bien informado sobre lo que está pasando ahora entre los grupos económicos, los CEOs y el Estado que ahora, como dice Bercovich, “no es árbitro sino ring“. Breve comentario mío al final.

Carlos Melconian no se calla nada. En Mamá Ganso, la quinta esteña del banquero Jorge Brito, el presidente del Banco Nación se despachó ante empresarios con críticas poco fraternas hacia Alfonso Prat-Gay y el resto del equipo económico, donde opinó que “no hay ninguna coordinación”. Su socio histórico y cerebro de la próspera consultora M&S, Rodolfo Santángelo, acababa de divulgar entre sus clientes un informe fechado el 18 de enero donde se definen como “asimétricas” las metas de inflación y de déficit fiscal para 2016 y donde se pronostica que el primer trimestre del año cerrará con una suba de precios del 9%, lo cual llevará la inflación anualizada a más del 32% en marzo. Muy lejos de la meta del 20 al 25% que propuso el ministro de Hacienda, que el informe reservado cataloga como “demasiado exigente”, pero que el propio Presidente ratificó en los Alpes suizos con la mira puesta en las paritarias que considera su primera gran prueba de fuego.

En medio de esas internas, con un equipo suplente precalentando en el banco a menos de 100 metros del Palacio de Hacienda y una ola de despidos que avanza lenta pero irrefrenable en el Estado y las empresas que aprovechan el “siga siga” del Ministerio de Trabajo, el Gobierno acaba de disponer -sin voceros, gacetillas ni conferencias de prensa- la brusca suba de tarifas eléctricas que había anunciado durante la campaña para cerrar el grifo de los dispendiosos subsidios devidistas. Esa canilla, que transfirió recursos durante años a sectores pudientes y no solo agujereó las cuentas públicas sino que puso al kirchnerismo en la disyuntiva de devaluar o fijar un estricto control de cambios, acaso sea el mejor ejemplo de cómo se puede desvirtuar la intervención del Estado al punto de ridiculizarla y abrirle camino a una política que hoy recita la Biblia del mercado y rechaza de plano cualquier intento de regular con criterios sociales el consumo de algo tan elemental como la energía.

Para los estrategas del macrismo, la legitimidad de un tarifazo que multiplicará por seis el gasto familiar de los hogares en luz y gas no solo viene dada por los valores absurdos que se pagaron en los últimos años en el área metropolitana por esos servicios frente a otros como el cable, el celular, la prepaga o internet. También emerge de los reiterados cortes de suministro de los últimos veranos. Pero como lo prueban los megacortes de veranos como el de 1999, cuando las tarifas seguían dolarizadas, la rentabilidad es condición necesaria pero no suficiente para que las empresas inviertan. La otra pata son los controles que deben llevar adelante organismos como el Ente Regulador de la Electricidad (ENRE), donde anteayer se oficializó el nombramiento de los dos vocales que mencioné dos semanas atrás: Juan Garade y Ricardo Sericano. El primero fue director de Edesur entre marzo de 2001 y mayo de 2012 y el segundo ocupó una gerencia de Edenor desde septiembre de 1992 hasta agosto de 2010.

Los cortocircuitos internos y las facturas cruzadas emergen como consecuencia de la unción al frente de cada despacho gubernamental de un referente empresario del sector sobre el cual fija reglas. Las disputas por el excedente no se libran con el Estado como árbitro sino como ring. Mientras el secretario de Comercio, Miguel Braun, viene de desmantelar sin ruborizarse el programa Precios Cuidados, tal como reclamaba entre otros su tío Federico Braun, el dueño de la cadena La Anónima, el ministro Ricardo Buryaile acusa por radio a los supermercadistas de “quedarse con recursos de la gente” y agita a sus bases ruralistas para seguir incrementando su porción de la renta mediante subsidios, como si no alcanzara con transferencia que generaron la devaluación y el recorte de retenciones.

¿Se compensará un lobby con el otro? En el caso de las telecomunicaciones, claramente no. El peor escenario para Telefónica terminó de materializarse esta semana con el anuncio que el grupo Clarín hará uso de la opción que había comprado para quedarse con el 100% de Nextel, la moribunda compañía de trunking que ahora se propone convertir en el cuarto jugador de peso en el mercado de telefonía e internet móviles. Fue el corolario obvio del decreto 267/15, que modificó de un plumazo las leyes de medios y de telecomunicaciones y bloqueó por al menos tres años el ingreso de las telefónicas al todavía apetecible mercado de TV por cable. Clarín necesita alzarse ahora con la banda de espectro 4G que dejó vacante Arlink, de Vila y Manzano, para convertirse en el primer jugador del mercado en ofrecer “cuádruple play” (internet, cable, telefonía fija y móvil).

El regreso a la Casa Rosada como directivo de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) de su CEO Héctor Magnetto, otrora un habitué, le augura al holding de la trompetita una fortuna venturosa en esa faena. Lo mismo puede inferirse de la designación como vocera del gobierno porteño de Lorena Marino, hasta noviembre gerenta de Comunicaciones de Cablevisión. Claro que en su intento de ocupar ese espectro 4G aún sin dueño puede enfrentar resistencias parlamentarias y para inscribirse como operador debe recibir la venia del flamante ENACOM, que preside Miguel De Godoy, el antecesor de Marino. También resta ver el rol que juega el misterioso fondo Fintech del mexicano David Martínez, socio de Clarín en Cablevisión y a la vez pretendiente del paquete controlante de Telecom. El empresario Adrián Werthein, la pata local de Telecom, lidiará con esa puja a su regreso de Londres, donde vacaciona aprovechando la graduación de su hijo como magister.

Los más indignados por el DNU redactado a la medida de Clarín no son los panelistas cesanteados de 678 ni los empoderados de Parque Centenario. Son los directivos españoles de Telefónica, que ahora pusieron en revisión las inversiones por 36.000 millones de pesos que anunciaron en diciembre para los próximos tres años en su filial argentina. El eco de su bronca se lee en revistas especializadas en el sector como Convergencia Telemática, en cuya editorial de enero puede leerse que la norma “queda como un ejemplo histórico nunca visto —salvo en gobiernos antidemocráticos o dictaduras— sobre la demolición de leyes por DNU en un área en la que no existen urgencias y tampoco necesidades extremas, pero sí la estrategia de acumular poder por parte del monopolio, sin importar las formas”.

Paritarias Cuidadas

En un gobierno que insiste en abordar la política como un simple asunto de gestión, obturando a propósito el resto de sus aristas, Rogelio Frigerio es el único que intenta torcer el rumbo de colisión que parece seguir la relación entre la Rosada y los gobernadores peronistas. Esta semana empezó a mostrar resultados: la reunión que mantuvo con trece de ellos, la revisión del decreto que modificaba la coparticipación en beneficio de la Ciudad de Buenos Aires y el anuncio de que girará a Córdoba 15.000 millones de pesos para obras. El dato incómodo que soslayó la mayoría de las crónicas es que 2.500 de esos millones serán para IECSA, la constructora de Angelo Calcaterra, primo hermano de Macri, quien tenderá un gasoducto asociado con capitales chinos.

Para el resto de los contratistas, la situación es más incierta. El jefe de la Cámara de la Construcción, Juan Chediack, advirtió el lunes que la parálisis de los pagos mientras se auditan las obras ya forzó el despido de 30.000 de los 430.000 obreros que trabajaban en diciembre en el rubro. Sumadas a las 24.000 del sector público que ya contabiliza el “Despidómetro”, un medidor colaborativo y anónimo que causa furor en las redes sociales pero que no goza del apoyo que los gigantes mediáticos le dan a plataformas similares, como Chequeado.com, las cesantías empiezan a cumplir su rol: asustar a los que conservan sus puestos de cara a una ronda de paritarias que asoma tensa a la luz de los pronósticos de Melconian.

El mismo escalofrío recorre las espaldas de los empleados de complejos como el autopartista y el textil, cuyos lobbistas ya enviaron sendas cartas al ministro de la Producción, Francisco Cabrera, donde le advirtieron que su decisión de firmar todos los permisos de importación que habían quedado pendientes de 2015 hizo que cadenas como Zara suspendieron la mitad de los encargos que habían hecho en diciembre a confeccionistas locales, y que las automotrices también frenaran pedidos a proveedores. “Se instaló un clima importador como no veíamos hacía años”, comentó horrorizado a este diario un histórico del negocio textil, que emplea a 450.000 personas desde el algodonero chaqueño hasta el diseñador palermitano.

En las paritarias, como escribió el analista Martín Rodríguez en la revista web Panamá, se prefigura un límite concreto para el Gobierno. En ellas no lidiará con la Argentina de la grieta cultural sino con la de la fractura social. Tendrá enfrente a “los sindicalizados, los que no se bajan del consumo, esa Argentina aspiracional que no quiere ser la carne de cañón del sacrificio para que un día llegue el desarrollo, sino saciar el hambre de consumo y mantener estándares de vida en un país donde el Estado no garantiza buena provisión de salud o educación, para empezar”. Suerte con eso“.

Una de las frases más acertadas de este artículo “Como lo prueban los megacortes de veranos como el de 1999, cuando las tarifas seguían dolarizadas, la rentabilidad es condición necesaria pero no suficiente para que las empresas inviertan” está confirmada, también en el “Primer Mundo”, por las empresas eléctricas de California y el escándalo de ENRON.

Que la rentabilidad es condición necesaria pero no suficiente para invertir es válido para todas las empresas, no sólo las eléctricas. También podrían reflexionar mis amigos ultra K (ultra keynesianos) que la existencia de demanda tampoco es garantía de inversión…

De todos modos, el punto central del artículo es la ansiedad (muy conocida) de Melconian por reemplazar a Prat Gay. En mi opinión, es dudoso que lo consiga. Macri tal vez habría ensayado un tratamiento de shock al comienzo de su gobierno (Prat Gay es, en ese marco, un gradualista, aunque Ud. no lo crea), pero terminada la luna de miel, y -en esa eventualidad- obligado a reemplazar a su ministro clave por el desgaste… Sin duda, los focus groups de Durán Barba le harán ver que no es prudente.

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21 respuestas a Internas macristas: Después de Prat Gay

  1. Diego dice:

    Abel, la nota de Ale Berco (que a mí también me cae bastante bien) es frivolona y bastante vende humo. Quiere explicar los resultados de la macro y de la microeconomía apelando a internas cortesanas y a esquemas que dibujan buenos y malos de un lado y del otro de las pujas que a todo nivel existen no sólo en un gobierno sino también en un grupo de amigos y en una familia.
    Para poner un ejemplo claro, en el que se hunde solo el comentarista económico. Critica el aumento de tarifas aún reconociendo lo baja que estuvieron todos estos años y que los beneficiarios de las mismas fueron un sector en términos generales favorecido dentro de la estructura económica de este país. Un sector que en su mayoría seguirá pagando por la cuenta de la luz mucho menos de lo que paga por tener internet y cable. Igual Berco no puede con su genio y tiene que poner algún atenuante para no salirse del registro que lo ubica como “economista progre”. El orden del discurso pesa mucho.
    Después, y yendo a cuestiones que son más técnicas, está bueno aclarar que la luz no se corta siempre por los mismos motivos, así como un paro cardíaco a las personas no tiene por qué darse por los mismos motivos. En el caso argentino, desde aquellos cortes en la época de Alfonsín hasta los de este verano hubo motivos que fueron desde la escasés de oferta energética hasta el deterioro de las redes de distribución urbana (esto es lo que depende de Edenor y Edesur) que ante períodos de alta exigencia hacen notar la obsolecencia de los materiales. Cables que no se cambian hace 50 años y que están mirame y no me toques.
    Seguro que ni la demanda ni la oferta garantizan la inversión, simplemente porque la economía no se puede resolver con ecuaciones diferenciales que a Newton le sirvieron para explicar cuestiones relacionadas con la caída de los cuerpos.

    • Silenoz dice:

      Ja ja…

      Y sí, cómo no te va caer simpatico si es un tiramierda de primera….

      La diferencia con los otros es que éste no figura en los grandes medios progres independientes ahora oficialistas…

      Y los que nos sometieron a “ecuaciones diferenciales” son las pascuatos que votaste.

      Y que, entre otras super cagadas como meternos de cabeza en una recesión, alquilan divisas para inflar reservas…. un negocio bárbaro pagar intereses por divisas debajo del colchón

      Pero bueno, a pagar con felicidad… Uds. se lo merecen

    • Raúl C. dice:

      – ¿Así que los pobres NO fueron beneficiados por los subsidios?
      ¿Y ahora los pobres NO tienen aumentos del 300 al 600 por ciento, y todavía falta más el próximo semestre?
      No tiene idea, o se hace el que no tiene idea.

      – Edenor y Edesur en los noventas tenían tarifas dolarizadas, y como aquí ‘no había inflación’ (digamos) ¡las indexaban por la inflación de Estados Unidos! Y en ese contexto fue el macro-apagón de Edesur.
      http://www.taringa.net/post/info/17443185/En-1999-EDESUR-dejo-600-mil-personas-sin-luz-por-11-dias.html

      ¿Qué carajo tienen que ver las ecuaciones? Los tipos son unos delincuentes-

      Usted es muy patético tratando de defender lo indefendible.

      • Diego dice:

        Raúl, de onda, ¿a vos te parece que el servicio bimensual de energía eléctrica tiene que costarle al consumidor final lo mismo que un sánguche de milanesa?
        Las tarifas estuvieron dolarizadas mientras duró el 1 a 1, es decir, ese marco regulatorio se quebró hace mucho más de una década. ¿Vos tenés auto? ¿Cuánto te sale llenar el tanque? ¿Qué te pensás, que ese precio es un capricho? Generar y distribuir energía de cualquier tipo en casi todos los lugares del mundo, implica enormes inversiones de capital, así como también la posibilidad de contar con personal estable muy capacitado. Mucho más caro que es eso que reproducir películas en los cines o servir una parrillada con papas fritas y ahí tenés los precios a los que esta sociedad cotiza a esos servicios. Ni hablar si, como ya lo hemos discutido en este mismo blog muchas otras veces, el regalar energía a los consumidores de ingresos medios y altos de las grandes ciudades te implica un déficit que atenta contra el valor de la moneda y eso te termina embarullando la macroeconomía toda.

        En resumidas cuentas, quejate de que subió el cine o el servicio de internet, pero la energía que es algo costosísimo de producir y que viene de años de un ofrecerse a un precio cuasi regalado, no da para quejarse.

        PD: las ecuaciones tienen que ver porque dentro de la profesión de economistas tanto la rama “ortodoxa” como la “heterodoxa dominante” se han pasado el siglo XX discutiendo respecto de la forma correcta que tendría la ecuación del crecimiento económico. Si es primero la inversión y después la demanda o viceversa. Como se trata de temas humanos y por ende mucho más plásticos que los de la naturaleza entendida como la entendía Newton, encuentro a ese debate bastante pajero. Las cuestiones de la economía deben ser seguidas más de cerca y no suponiendo esquemas a priori de comportamiento.

        Saludos

      • Raúl C. dice:

        – Tengo que explicar…
        Lo que dije de la década del 90 no era solamente por el 1 a 1, sino que:
        Edenor y/o Edesur, con tarifas totalmente de su gusto, NO hicieron las inversiones debidas y NO mantuvieron los índices de calidad de servicio que hubieran debido mantener.
        Porque son unos delincuentes, así como los que los debían ‘controlar’.

        – Ya sé que no es lógico el subsidio de la clase media para arriba. Fue un serio error de los gobiernos anteriores. No costaba nada subir las tarifas un poco cada principio de año, como se hizo históricamente. (Y aclaro que yo fui de la minoría que renunció al subsidio. Fuimos poquísimos).

        Pero hay dos puntos a recordar:
        — Primero, que a los más pobres el subsidio les resolvía muchos problemas. Fue necesario y útil.
        — Segundo, que luego de quitar el subsidio a los countries y al Barrio Parque y la época de renuncias voluntarias como la mía, se intentó seguir quitando subsidios… Ahí hubo una feroz campaña mediática, de las redes sociales y de los políticos opositores contra el ‘tarifazo’ que a-rrui-na-ba a la clase media.

        Como anécdota, me acuerdo el blog de Quintín, expresión pura del carriotismo, clamando por lo que le iba a costar la energía en su casita de la costa y equiparando al gobierno poco menos que con los que hicieron Auschwitz… (a propósito: parece que ahora Quintín va a pagar con alegría, porque no he visto que se queje para nada).

        Ante la campaña mediática, la ‘terrible dictadura, la que se cagaba en todo y no escuchaba a la gente’… reculó.
        Error.

        – Pero si lo anterior fue un error, lo de ahora es una putada.

        Usted habla de la clase media, pero por algo se calla que esto a la mayoría de los pobres los parte por la mitad. Sencillamente y sin ecuaciones: sube el costo de la vida, los sueldos aumentan menos, y entonces aumenta el número de pobres por ingresos. (Espero que las nuevas cifras de pobreza las registren bien los estadísticos creativos de la UCA).
        – ¿Para qué se hace esto? Para bajar el gasto público. Que acaba de subir porque pusieron en el bolsillo del ‘campo’ entre 60.000 y 120.000 millones de pesos (según método de cálculo) sin que produjeran un porotito más. Más algunos beneficios para los banqueros.
        Es decir, el sentido del cashflow me parece que es suficientemente claro: vencimos a la ley de gravedad, la guita va de abajo para arriba.

        – Y para terminar, veamos cómo se explica esta movida.

        [Cita]
        “El modelo de subsidios donde el Estado evaluaba las necesidades de inversión consideramos que ha fracasado. Doce años con este modelo ha llevado a que el servicio sea muy caro, no para los usuarios que pagan una tarifa irrisoria, sino para la sociedad en su conjunto, sobre todo por las transferencias del interior hacia la Capital. La esencia de este proceso es un cambio. Las empresas van a tener que colectar los recursos de sus propios usuarios y responder ante sus propios usuarios y le vamos a dar una fortaleza enorme a nuestro ente regulador para que los resultados aparezcan”, remarcó ayer el secretario de Energía Eléctrica, Alejandro Sruoga.
        [Fin de la cita]

        – Parece mentira que piensen convencer a alguien con este cuentito de la ‘fortaleza enorme del ente regulador’.

        Nombraron en el ENRE a un gerente de Edenor y un gerente de Edesur. Sí, leyeron bien.

        Yo me puedo imaginar a cada uno de estos funcionarios en un durísimo enfrentamiento, gritando ‘te aumentamos la tarifa, la juntás con pala y la mandás afuera, no hiciste las inversiones y bajaste los índices de calidad’… mientras la imagen del espejo le contesta como en la escena de Taxi Driver: ¿ME ESTÁS HABLANDO A MÍ?

      • Diego dice:

        A ver Raúl, voy a tratar de explicarle punto por punto. Para empezar empecemos por el pasado… 14 hace que aquel genero marco regulatorio que impuso el menemismo para las tarifas de luz y gas dejaron de tener vigencia. ¿Hace 14 Ud. vivía en el mismo lugar donde vive ahora, con las mismas personas que ahora? Yo creo que ni los accionistas de Edenor y Edesur son hoy en día los mismos que en los 90’s.
        Seguro que si te regalan la luz se te armar ahí mismo un plus de ingreso que te servirá para comprarte una remera o ir a comer una pizza a la esquina. Ahora bien, ¿es esa la forma de ayudar a las personas de ingreso medio (porque los de ingresos bajo no llegan a pagar a un alquiler en Capital Federal, ni hablar de ser propietarios) sabiendo que en un mediano plazo lo ibas a dejar con un servicio destruido? Yo creo que no. Esa maniobra de desviar la retribución al capital en infraestructura para que a los usuarios le queden unos pesitos más para que gasten en consumo presente, en consumo pasatista, es el peor populismo económico. Pan para hoy, hambre para mañana. Peor aún si tenemos en cuenta el sistema fiscal argentino que dista mucho de ser equitativo. Esto es, se le dio un plus de 20 dólares mensuales promedio a la clase media de las grandes ciudades financiadas en última instancia por el IVA y con la inflación desencadenada hace casi una década. O sea, la clase media baja subsidió a la clase media alta que ahora está en Rio de Janeiro.

        Habrá que armar un ENRE en serio (poco tiene que ver que las personas designadas hayan pasado por las empresas eléctricas, dado que es necesario poner al frente gente que tenga idea de estos temas que por las características propias que tienen no se practican en cada esquina, lo mismo que sería bueno poner en Aerolíneas alguien que haya trabajado en alguna empresa de aeronavegación o en YPF a alguien como Galuccio que tiene su prestigio ganado a nivel internacional en empresas de ese tipo) que controle que las inversiones se hagan y que las tarifas tengan una relación lógica con ellas.

        Saludos,

      • Raúl C. dice:

        Repito: ya sé que en los 90 la cosa no era como ahora, no hace falta que vuelva sobre eso.
        Y repito. lo que no cambia con las décadas es que son unos delincuentes.

        El tema es que lo que el Estado les daba a las distribuidoras, ahora se lo van a dar los usuarios. En muchos casos, a costa de privaciones.
        En cuanto a la voluntad de hacer las inversiones y mejorar la calidad ¿hay alguna razón para que cambie en algo? Absolutamente ninguna.

        ‘Seguimos siendo los dueños de la pelota, no va a venir nadie a competir con nosotros, hacemos lo que se nos canta. Y encima, ahora no necesitamos coimear al Ente porque al Ente lo manejamos nosotros’.

        Decir que ‘conviene que en el Ente estén los gerentes de las distribuidoras’ es una ingenuidad que ya casi merece otro tipo de nombre.
        Para no abrigar serias dudas sobre su inteligencia, prefiero pensar que usted sabe que está mintiendo.

        El tipo que hizo carrera 20 años en una empresa y llegó arriba, desde el Ente no va a contradecir ni una partícula de los intereses de la empresa. Está puesto PRECISAMENTE para lo contrario: para que el Estado y los usuarios no molesten. (Aparte, por los avatares del Estado, hay una alta probabilidad de algún día tener que volver a la actividad privada… es decir a la Empresa donde hizo carrera, ¿dónde si no?).

        Por otra parte, toda la vida, en los entes de regulación hubo ingenieros, técnicos, abogados, administradores, etc. del Estado, formados en la administración pública, las empresas del Estado, las Universidades, etc. Esa gente sigue existiendo y está disponible.

        Por último, no siga con que A subsidia a B, porque se pega un tiro en el pie.
        Yo puedo aplicar una idea similar a la suya:

        A partir de hoy, la gente pobre y la clase media baja de Capital y conurbano debe obligadamente subsidiar, entre otros, al sector de la gran empresa agropecuaria.
        Esto es mucho más grave.

      • Mariano T. dice:

        Esa cifra de lo que “pusieron en el bolsillo del campo” es un disparate. La jugada puede dar hasta saldo fiscal positivo

      • Raúl C. dice:

        Como poner, la pusieron por este año 2016 con la deva y la eliminación / disminución de retenciones.
        Si el resultado fiscal termina siendo positivo, es cosa del futuro. Entre nosotros: yo creo que ese resultado fiscal positivo no le importa a nadie.
        No fue ese el sentido de la medida, sino un pago.

      • Diego dice:

        Raúl, creo que está muy equivocada la lógica paranoica con la que entiende la política. “Las empresas siempre van a estafar al estado y a los usuarios del servicio”. “Los que fueron gerentes de una empresa, tienen el alma atada a los intereses de dicho directorio”. Es un disparate. ¿O por qué se piensa que no en todos los países las empresas de servicios públicos tienen las ineficiencias que tienen acá? Existe una teoría de la regulación que se estudia en la facultad. Acá en la Argentina los Entes reguladores de los servicios públicos siempre fueron un chiste, desde que los creó el menemismo con las privatizaciones hasta ahora, vamos a ver qué hace el macrismo con ellos. Nunca cortaron ni pincharon en las decisiones relevantes. Valga como ejemplo el Ente nación regulador del transporte sobre cuyo depósito de ñoquis los Cirigliano tuvieron 20 años de fiesta hasta que más o menos, a las apuradas y a los ponchazos, después de la tragedia de Once Randazzo hizo algo. Bueno, con en ENRE todavía no hemos visto ni siquiera el “momento Randazzo”, es una carcasa sin consistencia, por ahora. No tiene ninguna necesidad ontológica de ser así.
        Y con los empleados le digo que para saber cómo están las subestaciones eléctricas hay que haber estado metido ahí adentro unas cuantas veces con un gorro naranja y sabiendo lo que son esos cables y esas palancas calientes que están ahí adentro. Es una cuestión técnica, como manejar un avión o cortar una arteria dentro de un quirófano. No cualquiera lo hace. Y en relación a ese fantasma que Ud tiene respecto de la lealtad cuasireligiosa que imagina para con el directorio de las empresas, le vuelvo a remarcar que lo más probable es que los inversionistas hayan cambiado. Seguro no son los mismos que ganaron las licitaciones con Menem. Hoy en día, esas empresas de servicio dan muy ganancia, no son un gran negocio, hay capitales extranjeros ahí adentro que no ven la forma de sacárselas de encima. Los empleados de carrera en esas empresas preceden a los dueños locales, no es como entrar a trabajar a Apple donde el edificio tiene un cuadro del fundador.
        Me extraña que Ud. ahora tome estas posiciones tan dogmáticas cuando entre los mejores pasos que dio el kirchnerismo en lo que son este tipo de empresas aparecen casos como el de Galuccio y el de Randazzo donde, a pesar de las críticas que se les pudiera hacer, lejos están de representar el hurto artero que Ud presupone inevitable dada la existencia del capital privado en este tipo de rubros.

        Saludos,

      • Raúl C. dice:

        – Encima habla de paranoia…
        Es muy flojo lo suyo.
        El ejecutivo de Edenor o Edesur ha sido formado en la cultura corporativa de la empresa. Incluso, si llegó arriba es porque representa mejor que otros esa cultura corporativa.
        El tipo no se va de la empresa: la empresa lo cede temporariamente al Estado.
        ¿Lo cede para que desde el Estado le ponga a SU empresa los puntos sobre las íes y la obligue a hacer lo que no quiere?
        Imposible de acuerdo a la lógica elemental.

        – En cuanto a lo técnico: ya se ha discutido mucho aquí sobre los cargos políticos y técnicos.
        Lo del gorro naranja es muy infantil.
        El de Edenor es ingeniero (ni sé si ha estado en el área técnica). El de Edesur es contador.
        Por otra parte, este es un gobierno que ha nombrado en ARSAT a un abogado que sabe tanto de satélites y comunicaciones como yo sé de la vida íntima de las amebas.
        Y en Medio Ambiente a un confeso ignorante del tema.
        Etc.
        Así que lo del saber técnico NO es aplicable a este caso.

        -Y ya que los nombra:
        – Randazzo no sabía nada de trenes. No hacía falta que hubiera conducido locomotoras alguna vez con un gorro naranja puesto, para hacer lo que hizo.
        – Galluccio no vino a YPF para vender equipos Schlumberger. Vino a dirigir YPF en función de Argentina.

      • Diego dice:

        Esas empresas, como Edenor y Edesur, no tienen “cultura corporativa” simplemente porque son concesiones de servicios públicos. Edenor y Edesur son la antigua SEGBA divida a la mitad. Esto es, más allá de los porcentajes tienen atadas todas las variables que una empresa que actúa en un mercado sin semejantes regulaciones. Los clientes que van a tener que abastecer así como el precio que van a poder cobrar son variables que están determinadas desde el primer día, al igual que el tipo de producto que podrán ofrecer. Además, la tecnología que se utiliza para proveer dicho servicio es el mismo hace muchas décadas. La cultura corporativa surge cuando el impulso por ganar mercados y por hacer cada día más eficiente el producto que se ofrece aparece como una carrera necesaria para imponerse entre otros competidores. En cambio, en estas privatizadas no existe esa histeria. No tienen competencia, uno puede elegir hasta viajar en subte o en colectivo, para algunos destinos, pero nadie puede elegir el proveedor de servicio eléctrico que llegará a su domicilio. Con esto le digo, el que llega arriba de estas empresas está más cerca de haber encarnado la cultura de un cirujano al interior de un hospital que la de un entrepreuner de las globalizadas empresas corporativas que cotizan en Wall Street. Los accionistas que se hacen alternativamente de las acciones de esas empresas suelen ser inversores puros que han sacado la TIR de la relación entre tarifa, cantidad de usuarios atados que tiene la empresa y valor de la acción que van a comprar. No tiene idea de lo que pasa al interior de un quirófano de ese hospital que están comprando, por eso suelen poner al frente a gente técnica que sabe tocar las palancas y en qué condiciones están los fierros que están comprando.
        Después, eso que la empresa lo sede un rato a su gerente para que maneje el sector desde el lado del mostrador del estado… Le comunico que esos grandes maquiavelismos son mucho más propios de la política que de empresarios que no tienen la banca ni la estabilidad para mover esas fichas. Dromi, DeVido, Cirigliano, María Julia, ni hablar del juicio que están haciendo ahora en Brasil a la gerencia de Petrobras en donde ha salido a la luz algo que los pasillos argentinos ya sabían: la cometa que se cobró acá para que empresarios locales puedan hacerse de las posiciones que la empresa petrolera brasilera supo tener en la Argentina. Ese manejo que trasciende fronteras y períodos de gobierno es sobre todo muy típico de PJ. Pero no, imagínese qué poder puede tener un grupo empresario que compró acciones de una empresa para cobrar tarifa dolarizada y hace 14 años que esa tarifa no modifica su valor nominal. El último forreado de la Argentina. No ven la hora de irse pero por supuesto, algo se quieren llevar, no le van a dejar la llave del directorio al portero del edificio y tomarse un avión a su país de origen.
        El saber técnico es fundamental, aunque muchas veces el CEO sea alguien que tenga en claro el debe y el haber del negocio porque es el que habla con el que puso la guita y les cuenta cómo va la cosa. Pero no dude que en un hospital tiene que estar plagado de cirujanos, sino es el desastre que fueron acá los entes reguladores, lleno de gente que no tiene idea del tema que les toca tratar.
        Randazzo mejoró lo que era la Hiroyima de las privatizaciones poniendo mucha guita en una despesperación electoral. Bueno, algo mejoraron los trenes. Era una emergencia, no un ideal.
        Ah, Galluccio vino a trabajar en función de Argentina. ¿Che, y cuándo y cómo te das cuenta de eso? ¿Cuándo firma acuerdos secretos con los chinos y con Chevron? No lo demonizo, ojo, lo que pretendo es encaminar los términos del debate. ¿Para retomar algún día el auto-abastecimiento energético necesitamos de socios a los que son realmente poderosos en el mundo actual y para tal objetivo nos bajamos los pantalones? Esto hay que discutir, para lo que categorías como “pueblo sí o pueblo no” no sirven para nada y empantanan el debate mientras el guiso se cuece en otras hornallas.

        Saludos

      • Raúl C. dice:

        Demasiada confusión, demasiado traer otros temas, demasiado tirar la pelota afuera, *por no poder justificar realmente que se ponga en el ente de control a los que deben ser controlados* (la parte técnica ya fue refutada: pusieron un contador).

        O que se ponga en la UIF a los que hasta hace dos meses *estaban siendo investigados*.

        Ante todo esto, más honesto es el silencio.

        Ah, una sola cosa más para terminar: usted se preocupaba por la gente de abajo subsidiando a la clase media pudiente, antes.

        ¿Se fijó que con las nuevas tarifas las dos escalas más altas de consumo domiciliario tienen porcentajes de aumento MENORES que la mayoría de las escalas más bajas?

      • Diego dice:

        Raúl, incluso un contador, si se ha pasado una o dos décadas en los organigramas de las empresas del sector, va a tener mucha más idea de la cosa que un político que a lo sumo leía lo que salía en los diarios respecto al tema. Que la paranoia rosqueril no lo lleve a confundir trabajo con capital. Le repito, ese tipo de lealtades no existen en este tipo de empresas. En todo caso, las tramoyas societales se arman entre empresarios locales y sectores políticos. Valga como ejemplo el caso del condenado Jaime y Cirigliano. Ningún gerente al que se le deposita el sueldo todos los meses en el banco de Galicia y se le da un pan dulce para Navidad se sienta en esas mesas chicas. No es así como funciona.
        No, no me había fijado en los porcentajes de los aumentos de tarifas. Pero le digo, venimos de valores nominales del Kw/h congelados hace más de una década, período en el que la inflación total de punta a punta ha sido de no mucho menos del 1000%. Todavía me acuerdo cuando un café en los 90’s salía $1 en este mismo barrio de Capital Federal donde vivo. En aquel entonces yo pagaba nominalmente por la luz casi lo mismo que pago hoy en día. O sea, cuando la distorsión ha sido tan grande lo que importa es el salto general, más que porcentajes relativos a las escalas. Y lo otro, el tema impositivo es algo que también se estudia en todas las facultades de ciencias económicas del mundo. Hay que ver siempre quién termina pagando por el servicio público y quiénes terminan utilizando. No me sirve que me regalen la luz si tengo que vivir en un contexto inflacionario en donde todos los eslabones de la producción y la distribución de todos los productos entran en una competencia permanente por no perder su tajada de la renta. Termino teniendo servicios públicos deficientes y pagando un jean o una camisa de marca arriba de 100 dólares, como si viviera en California ganando 5000 dólares y no en Bs As con mucho menos de la mitad.

        P.D.: No soy macrista. A Macri lo voté recién en el ballotagge con la esperanza de que se vaya el kirchnerismo del poder. Cada medida que este gobierno vaya tomando la voy a ir analizando como si fuese Miguel Brascó con una copa de vino.

      • Raúl C. dice:

        Parece que su corazón sangra porque las distribuidoras ‘no ganan nada’.
        El gobierno K. les compensó las tarifas no dolarizadas con los subsidios.
        Y, ya que estamos, nunca vi que los accionistas extranjeros de Edenor y Edesur metieran un dólar aquí en todos estos años.

        En cambio, *sí hubo remisión de ganancias dolarizadas afuera*. Así que el versito de que están perdiendo guita no lo venga a contar aquí.

        Eso se publicó, y fue noticia precisamente porque ante el llamado ‘cepo’ tenían que negociar cada vez con el gobierno cuándo y qué parte de sus ganancias podían enviar afuera.
        Fue así que nos enteramos de que las hubo.

        Su problema es el fanatismo de aversión (todo lo anti-K está bien). Y evidentemente su partido es el ‘partido de la gran empresa’.

        Pague contento las tarifas megaaumentadas, nomás.
        Seguro que los ejecutivos de Edenor y Edesur van a imponerles a Edenor y Edesur unos terribles índices de calidad del servicio, y unas terribles sanciones si no cumplen.

        Y con Aguad y Giudici (más Rosenkrantz en la Corte) habrá una competencia libérrima en comunicaciones y ningún privilegio para Clarín.

        Además, nadie mejor para orientar la economía real argentina que el recientemente incorporado Jefe de JPMorgan para América Latina como Jefe de Asesores de Economía.

        Uno que deja su sueldo anual de 7 cifras en dólares (u 8) para sacrificarse por / en la Argentina. Y que cuidará de no dar ninguna ventaja de negocios al JPMorgan, claro.

        Y celebre su día el 1º de abril.

      • Diego dice:

        No, la verdad lo que me gustaría es tener una Electricité de France argentina, con planificación, presupuesto, profesionales con prestigio y experiencia que abalen grandes debates técnicos y ambientales, etc. No es lo que más me gusta el esquema menemista de privatización de los servicios públicos, pero reconozco (porque no soy necio) que sin una retribución adecuada al capital (ponele un 10% anual dado que estamos en un país periférico (no las fortunas que se han llevado otros en connivencia con el poder político y los sindicatos)) es ridículo pedir que la empresa preste un servicio bueno.
        Te cuento, esos subsidios se gastaron en importar combustible para que este alimentase las centrales de ciclo combinado con las que de apuro (porque son fáciles de instalar pero caras en abastecer) se satisfizo la demanda creciente de consumo privado que tuvo esta década. O sea, así funcionó la economía kirchnerista: se vendieron autos, se vendieron departamentos pero no se hicieron garajes en los barrios. Claro, para el privado hacer el pozo en el terrenito de 8,40 de frente implicaba un gasto muy grande que le disminuía la ganancia esperada en el boom inmobiliario que hubo durante los dos primeros gobiernos kirchneristas. Y el estado no hizo nada sino más bien fomentar por varios canales, incluyendo el de la sobrevaluación del peso, un consumo rápido que otorgase satisfacción inmediata.
        ¿MacDonalds metería un dólar en nuevos locales si tendría que cobrar las hamburguesas al precio nominal que las vendía durante el gobierno de De la Rúa? Hoy sentarse en MacDonalds e irse con la panza llena sale 6 meses de factura de Edenor.
        Si hubo remisión de ganancias fue parte de la connivencia con DeVido y sus adláteres. No cualquiera sacaba guita afuera durante los años de Cristina. Fue un desastre toda la gestión de los servicios públicos durante el kirchnerismo, donde por supuesto la corrupción fue el patrón que guió lo que se hacía y lo que se dejaba de hacer.
        No tengo ningún fanatismo. Como ya le comenté en otro comment. Yo a esa gente la voté, pero una vez que vi como procedían dije… Acá hay algo que huele mal… Fanático o interesado tendría que haber sido para seguir votándolos.
        A Fibertel y a Cablevisión no les congelaron las tarifas nunca. Cualquier dos ambientes de Capital va a seguir pagando más de internet y cable que de energía eléctrica, que es un producto mucho más costoso de producir y que tiene que lidiar con daños ambientales, lo que implica un plus de costos agregado, si es que se quieren hacer las cosas bien y no como hasta ahora.

  2. Norberto dice:

    Veo con asombro que se achaca al Gobierno K la falta de un ajuste pausado y racional de las tarifas, pero cuando en su oportunidad tanto desde asociaciones de consumidores, ONGs de triste fama, como de particulares salieron de inmediato salieron a trabar los aumentos, ante el beneplácito de los muchos jueces que hicieron lugar a las mismas, ni hablar de las protestas y cacerolazos en rechazo, en parte razonables por la falta de inversión de las distribuidoras locales, tanto fue así que el MinPlan a través del ENRE constituyo un fideicomiso encargado de hacer las obras, que no se ejecutaban pese a las promesas, con la reserva de parte del subsidio necesario para cubrir los costos del área metropolitana debido a lo antedicho.
    De todas maneras digamos que las tarifas baratas no solo corresponden al AMBA, en una serie de twits La Presidenta dio a conocer unos gráficos muy interesantes


    y yo creo que con mayor detalle en este artículo de Ámbito de hace unos días, con un lindo gráfico interactivo donde paseando por el mapa se obtiene una gran información

    http://www.ambito.com/noticia.asp?id=825344

    Nunca menos y abrazos

  3. Silenoz dice:

    A mi me parece que el punto central es el flor de despelote que se puede armar en la “coalición de sponsors” por la repartija del “excedente” y su onda expansiva en al gobernabiidad

    A mi me da la sensación que cada kiosco hace la suya sin consultar a nadie y el tilingo, entre vacaciones y fisuras, lo tienen para que firme… ¿qué otra cosa puede hacer semejante mascarón de proa?

    Y sí, probablemente alguna disputa “en el ring” sobrevendrá con la telefonía, pero en donde hay realmente una es con los aportantes de rúcula, más de lo que pueda llegar a decir este (bastante) tiramierda de “Berco” por lo que se puede palpar indirectamente como la falta de liquidación de los patriotas y la desertificación aplicada al revoleo de papelitos de hace una semana.

    La patria parece que el “tipo de cambio natural” o “de equilibrio” de 14 NO ES el deseado y los bancos no se jugaron ni ¼ de kopec por los papelitos, curiosamente cuando bajan la tasa de interés del 38 al 30%.

    Ésta baja de tasas debería haber propiciado la compra de bonos y una mayor demanda de rúcula que, frente a la administración sucia que deja fluir los deseos del “mercado”, debería haber elevado la cotización.

    Es más, a la grandiosa ingeniería financiera –aka alquilar dolarios para inflar reservas a cambio de cualquier cosa- que armaron vía letras intransferibles, con mucho esfuerzo juntaron 2/3 de la cantidad anunciada y con la deserción de 3 bancos….

    En fin… si yo fuera Singer diría: “¡mamita querida…. que pajaritos esto’ gile’….. vamo’ por todo mushasho… que e’to’ e’tan ma’ perdido que marinero en Bolivia.!

    Saludos

    PD: ahhh no don Abel…. el rol de la inversión esta debidamente reflexionado, como variable de tipo inducida -endógena, dependiente del ciclo del mercado- depende de la existencia de otras, por su causalidad es el furgón de cola aka la inversión aumenta por que la economía crece y NO a la inversa

  4. claudio Maxl dice:

    “También podrían reflexionar mis amigos ultra K (ultra keynesianos) que la existencia de demanda tampoco es garantía de inversión…”

    A ver, en crudas palabras: el objetivo de los empresarios es apropiarse del circulante, tiene 2 alternativas ante el fogoneo d la demanda agregada, una es incrementar los precios, la otra es incrementar via inversion la oferta para satisfacer la demanda creciente. La mas facil es obviamente la primera, para ejecutar esta primera opcion el empresario debe ejercer monopolio o generar oligopolios cartelizados. Para q sea factible la segunda opcion debe generarse una competencia capitalista en la oferta. No hace falta aclarar q tipo d mercado empresarial esta sometiendo a la Argentina, x lo cual obviamente los empresarios se vuelcan a la primera opcion via inflacion. Obviamente la culpa no la tiene el chancho….Cualkier gobierno q kiera cambiar el comportamiento empresarial deberia crear un ministerio d la competencia para eliminar mono y oligopolios con tanta participacion estatal en las empresas como lo amerite la concentracion.

  5. claudio Maxl dice:

    Ah, me olvidaba, je, efectivamente soy ultra K, peeero ultra Kaleckiano, je. Precisamente Kalecki utilizo el efecto d los mono y oligopolios en su teoria. A kien le interese la obra maestra d teoria economica: Teoria d la dinamica economica d Kalecki

  6. oski dice:

    Berco es el campeón mundial del ¨¨cuanto peor mejor”-

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