Militantes de Francisco

Francisco

Religión y política en tiempos del papa argentino

La constitución y las acciones de los Misioneros de Francisco configuran un interesante fenómeno de articulación de las dimensiones religiosa y política. Se trata de un movimiento surgido en 2014 al calor del mensaje del papa Francisco, pero articulado a un espacio, el peronismo en su fase kirchnerista, y a una recuperación de elementos de la Teología del Pueblo y de la opción por los pobres. En ese marco, los Misioneros de Francisco echan luz acerca de la cultura religiosa en Argentina, la fortaleza territorial del catolicismo –desafiada por diversos grupos evangélicos– y el rol global del pontífice argentino“.

Encontré este artículo en Nueva Sociedad. Es una publicación bimestral desde 1972, con sede en Buenos Aires, que lleva adelante la Fundación Friedrich Ebert (la Social Democracia alemana, como seguramente saben). Eso hace suponer que son serios y muy moderadamente progres.

Menciono esto porque no conozco a los autores, Marcos Andrés Carbonelli y Verónica Giménez Béliveau. Alguna referencia tengo de este desarrollo que describen, a través de amigos comunes, pero no me he acercado, todavía, como para tener vivencia del asunto. Eso no me impide hacer un comentario al final, por supuesto. Ahora, seguimos con la nota:

La circulación y las mutuas interpelaciones entre espacios religiosos y políticos en América Latina son frecuentes, surgen en la mayoría de las tendencias políticas y forman parte del registro cotidiano del lazo entre la ciudadanía y los líderes políticos y religiosos.

… La elección de un papa latinoamericano en 2013 abrió nuevas posibilidades a este tipo de diálogos, al mismo tiempo que generó demandas inesperadas hacia la Iglesia y su máximo dirigente. La pregunta que resuena, una y otra vez, sobre qué tipo de cambios va a producir Jorge Bergoglio en su papado y hasta dónde va a llegar en la transformación surge tanto desde sectores católicos como desde fuera de ese marco identitario: lo sorprendente de la demanda de transformaciones en la Iglesia es que un sector importante de ciudadanos, comunicadores, políticos e intelectuales salidos del catolicismo (e incluso algunos que nunca pertenecieron) se encanta con el papa que habla de migrantes, pobreza y anticapitalismo, y le piden más, siempre más. Que la Iglesia case en segundas nupcias a los divorciados, que celebre matrimonios entre personas del mismo sexo, que las mujeres puedan ser sacerdotes, que se pronuncie a favor del aborto. Estas expectativas son, en general, infundadas: la Iglesia es una institución que sin duda procesa su relación con la sociedad moderna, pero con tiempos y en espacios que no suelen ser los que ciertos agentes demandan.

Sin embargo, algo mueve el papado de Francisco. Por cierto, no se trata de la vuelta al catolicismo de los sujetos alejados de la religión, atravesados por la modernidad, cuyos horizontes de sentido no recurren ya a marcos religiosos. ¿A quiénes interpela, entonces, el papado de Francisco? O, dicho de otro modo, ¿qué nuevos espacios de acción abre el cambio de escala de Bergoglio como actor religioso-político? La Iglesia renegocia los límites de las pertenencias de grupos y personas, y cada papa le imprime a su mandato un giro distinto en cuanto a las modalidades de acción y a quiénes privilegia en ese diálogo. El papado de Francisco sin duda ha movilizado, entusiasmado y fascinado a sectores que trabajan en el territorio, cruces originales de militantes religiosos y activistas políticos.

Para pensar estas dinámicas desde un espacio concreto, en este artículo hacemos foco en la emergencia de agrupaciones católicas dentro de espacios peronistas. Analizaremos el cruce de matrices de sentido políticas y religiosas, desde la praxis de un grupo de católicos peronistas surgido meses después de la elección de Bergoglio como papa: los Misioneros de Francisco.

Los Misioneros de Francisco hacen su aparición en 2013, luego de la elección de Bergoglio como máxima autoridad de la Iglesia católica. Cuentan los protagonistas que en agosto de 2013 el dirigente Emilio Pérsico –secretario de Agricultura Familiar y principal referente del Movimiento Evita–, su compañera y también militante Patricia Cubría y el abogado y dirigente social Juan Grabois viajaron a Roma con un doble propósito, político y personal. Se entrevistaron con el papa, conversaron «de economía, de política, de la situación en Europa (…) profundizando un poco la idea de la economía popular», y Francisco bautizó al hijo de Emilio y Patricia. En ese intercambio, hecho de momentos sacrales y discusiones sociales y políticas, surgió la idea que sería el germen de Misioneros: «andá y hacé capillas», dicen que Francisco le dijo a Pérsico. Estas palabras se transformaron en un viento que impulsó ilusiones y circuló entre las redes sociales y políticas alrededor del Movimiento Evita, poniendo en marcha el proyecto Misioneros de Francisco.

En el armado de Misioneros convergen tres espacios de sociabilidad: el político, el eclesiástico y el sindical ligado a la economía popular. Podemos comprender el primer espacio a partir de la figura de Emilio Pérsico. Proveniente de una familia católica y militante político desde su juventud en espacios peronistas, Pérsico fundó primero el Movimiento de Trabajadores Desocupados Evita, que luego pasó a llamarse Movimiento Evita. Se caracteriza por su presencia territorial, por «recuperar la tradición disruptiva y plebeya del peronismo» y por proponerse estar con «los últimos de la fila»: en ese sentido, su trabajo con la economía popular es una muestra de la búsqueda del acompañamiento a los sectores más desposeídos de la sociedad.

El segundo espacio que converge en Misioneros de Francisco se compone de personas provenientes de la militancia católica. Entre los católicos y católicas que llegan a los Misioneros de Francisco, encontramos distintos linajes de pertenencia, siempre en el marco de la Opción por los Pobres. La Teología de la Liberación de Gustavo Gutiérrez, que entrona al pobre en el centro y se propone la liberación de las injusticias, y sobre todo la Teología del Pueblo de Rafael Tello, que propone al pueblo como sujeto de la historia y enfatiza el carácter mestizo y la fe mariana, son los ejes que encuadran las pertenencias de los primeros referentes de Misioneros. El sacerdote de los Misioneros, Eduardo Farrell, sostenedor de la devoción de María de Luján y del Negro Manuel, se reconoce en este espacio, como así también uno de los animadores laicos de mayor experiencia en economía social, a quien aquí llamaremos «Carlos».

El tercer espacio está compuesto por militantes relacionados con espacios sindicales articulados con el Movimiento Evita y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP). Esta central sindical, fundada en 2011, se ocupa de representar a «los millones de excluidos del mercado formal de trabajo» que crean su propio trabajo: «los cartoneros, campesinos, artesanos, vendedores ambulantes, feriantes, trabajadores de programas sociales, motoqueros, cooperativistas, microemprendedores y obreros de empresas recuperadas». Uno de los dirigentes de la CTEP es precisamente Grabois, quien tiene una vieja relación con Pérsico. Y si bien él no participa de Misioneros, sí lo hacen otros dirigentes de la CTEP. Además, es en los locales de esta central donde se realizan las reuniones de los Misioneros, se preparan los materiales para las misiones, se guardan los volantes, las estampitas y el agua bendita“.

Lo del rol central de los pobres en la estrategia impulsada por el Papa Francisco, ya lo había señalado un medio nada católico ni progre como The Economist. Y de la tarea de estos compañeros, no tengo un conocimiento directo.  Pero en el plano político -que es donde me muevo, “por mis pecados” diría un cura de los de antes- me resultó interesante que señale que está “articulado al peronismo en su fase kirchnerista“. Sin duda, tiene que ver con las mejoras concretas en la situación de los más pobres en estos 12 años. Y tengo presente que una de las últimas resoluciones que firmó Carlos Tomada fue para otorgarle personería gremial a la CTEP.

(Dudo que a Jorge Triacca jr., que habrá aprendido prudencia en un hogar gremial, se le ocurra retirarla).

El hecho clave es que la militancia espontánea que se movilizó después de la primera vuelta de las elecciones, en una movilización sin antecedentes, así como la misma Cámpora, tienen un componente muy fuerte de clase media. Inevitable, en un país donde no menos del 80 % de la población de las grandes urbes se considera así. Ahora, todo bien con la clase media -yo soy de ahí- pero el “núcleo duro” del peronismo siguen siendo los de abajo. Y, según insistía su Fundador, del cristianismo también.

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2 respuestas a Militantes de Francisco

  1. Rogelio dice:

    Un Papa no europeo es aclamado como el más grande de Europa

    En 2016, …, el Europeo del Año y ganador del Premio Carlomagno, será Francisco. Una elección paradójica, en algunos aspectos. Él es el primer Papa no europeo en 1.300 años. Él ve el mundo desde la perspectiva de los países del Sur. Un producto de la Argentina peronista, que empatiza fácilmente con la gente del mundo en desarrollo que ve al Norte capitalista, incluyendo la Europa próspera, como una zona de explotadores, prestamistas y contaminadores, empeñados en enriquecerse a costa de los sureños. Por encima de todo, preside una fe cuyo “locus”, como un colega ha escrito (*), se está moviendo hacia el sur, a medida que el cristianismo en sus diversas formas florece en el sur y desaparece de su centro en Europa.

    Pero los electores insisten en que Francisco, más que nadie, ha insuflado nueva vida a la construcción de Europa en un momento en que el esfuerzo se hundía. Citan su creencia frecuentemente expresada de que Europa debe estar basada en los ideales, no en el cálculo económico: por encima de todo el ideal de la santidad de la vida humana. Por ejemplo, el pontífice recordó al Parlamento Europeo hace un año que “en el corazón del proyecto (europeo) está la confianza en el hombre, no tanto como un ciudadano o un agente económico, sino en los hombres y mujeres como personas dotadas de dignidad trascendente”.
    Completo => http://goo.gl/KT6YjL

    (*) El futuro de la religión más popular del mundo es africano => http://goo.gl/DpRNNS

  2. […] Misioneros de Francisco, que comenté aquí, tienen simpatías con la experiencia kirchnerista por sus políticas sociales, pero no se los […]

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