Un saludo para las fiestas, de hace unos cuantos años

tarjeta.jpg

Gracias a Daniel Giacinti, de Fundación Villa Manuelita, recibí este texto y esta imagen, entre muchos otros. Son de hace 67, 68 años, dentro del tiempo de una vida humana. Pero el lenguaje, los valores, las actitudes que están implícitas en este saludo, por ejemplo, nos hacen ver cuánto ha cambiado, en profundidad, Argentina y el mundo.

Nadie habla así hoy. Y, sin embargo, pienso que quizás esa invocación a la fe en nosotros mismos, a ideales colectivos, al trabajo creador, puede tener valor ahora. Por eso elegí compartir este saludo.

Felices fiestas.

La divisoria implacable entre dos años se transpone con una de dos actitudes: con la confianza en sí mismos de los seres fuertes o con el desaliento de los seres débiles.

De los primeros es el ánimo de vencer, de los segundos, el temor. Lo mismo que el hombre, los pueblos manifiestan en esas horas uno de ambos sentimientos. Lo que el hombre siente es el resultado de sí mismo. Lo que el pueblo experimenta es la expresión del momento que vive.
Hay pueblos jóvenes y pueblos viejos; naciones en horas de creación y países en fase de simple administración. Para los primeros, el plazo que se inicia tiene un significado vigoroso de emocionante plenitud.

A fines del siglo pasado, algunos pensadores se tomaron el trabajo de definir la presencia humana sobre la tierra. Dijeron que el hombre no tenía solución ni remedio porque el mal alentaba en sí mismo, en su propia condición humana.
Se formaron generaciones de amargados, de escépticos, de enemigos del hombre, de la familia, de la sociedad; pero esa monstruosa concepción de la vida y de los hombres se refugió en las imprentas nihilistas y en las reuniones pseudointelectuales. Eran los decadentes de la civilización.

Ni el obrero en su taller, ni el campesino arañando la tierra bajo los rigores del sol o del frío, sintieron ni comprendieron nunca el desaliento que querían infiltrarle. Para vivir felices les bastaba el trabajo, la alegría de vivir y de luchar por el hogar de sus hijos en la esperanza de elevarse por su propio esfuerzo.
Esos hombres felices se encuentran lejos de los despachos donde los teóricos desgranan su pensamiento. Son la humanidad, son el hombre. Así son los argentinos de hoy. Nuestro pueblo no está en el bando de los pesimistas. El sabrá cambiar el curso de la historia cuando esté en juego su bienestar y el porvenir de la patria.

Sus anhelos no suponen daño alguno para los demás. Que se les proporcione trabajo adecuado a sus aptitudes y energías; que este le permita una existencia decorosa; que no le sean negadas las cosas indispensables para vivir con dignidad.

Nada impide que seamos cada año mejores; que cada año sea proporcionada al hombre una dosis mayor de bienestar, una mejor paz para su espíritu y una lógica satisfacción de sus necesidades. Su causa es nuestra causa. Merece que todos nuestros esfuerzos sean empleados en desterrar el egoísmo y el error en bien de la verdad y la justicia.

Pedir felicidad al año nuevo es tal vez demasiado; pero contar con el hombre, con las naciones y pedirnos y pedirles acción, trabajo y confianza, eso entra en nuestras posibilidades.

La fe es la condición fundamental de nuestra súplica al futuro. Fe en los destinos de la Patria, fe en el trabajo y en la honestidad del hombre; fe en que los reacios a comprender, comprenderán; en que los egoístas cederán en bien de todos.

En el ámbito inmenso del país no debe haber hoy quien no se sienta feliz o no se crea capaz de serlo.
Hemos enaltecido el hombre de la Patria; hemos abierto sus anchas puertas a la humanidad enceguecida por el odio y quebrantada por el hambre y hemos cerrado nuestros oídos y nuestros corazones a la infamia; hemos cumplido la consigna de asegurar una patria económicamente libre, socialmente justa y políticamente soberana. Hemos hecho todo eso y mucho más nos queda por hacer.

Nada pensé ni nada hice que no estuviera pensado, propuesto y hecho en los generosos recodos del alma de mi pueblo. Sólo obedezco sus dictados. No tengo otra ley. Recogí sus resonancias en centenares de ocasiones; fue generoso conmigo y fue leal. Es el pueblo de mayo reunido bajo la lluvia en busca de su libertad; es el pueblo de Tucumán recibiendo de sus próceres el juramento de la independencia política; es el pueblo de nuestra lucha por la emancipación económica por la soberanía y por la justicia social.

Quiera mi pueblo estrechar la mano que le tiendo, la mano de un leal amigo de todas las horas. Le devuelvo el inmenso calor de la suya, que me confortó en horas difíciles y me hizo sentir la identificación de nuestras vidas.

Juan Perón, 31 de diciembre de 1948

Anuncios

13 respuestas a Un saludo para las fiestas, de hace unos cuantos años

  1. Marcelo Arndt dice:

    Evidentemente el peronismo es una religión político-dogmática, adhiero al libre pensamiento y estoy lejos de las religiones porque dividen y de los dogmas porque esclavizan. La libertad no necesita iluminados del pasado del presente y del futuro y menos caudillos y falsos profetas.-

  2. cómo duele leer eso ahora…

    en el reino del revés, el país del no me acuerdo.

  3. victorlustig dice:

    Abel
    lo habia leido hace mucho, y espero que los tiempos que vengan y, los lideres que vengan, sean capaces de pensar asi
    saludos

    PS Marcelo, todas las ideologias son asi, preguntale a un norteamericano de Lincoln a ver que te dice, ponele, o, mas cercanamente de Reagan o Kennedy.
    Pero, no es momento de discusion, es momento de recogimiento y esperanza

  4. Capitán Yáñez dice:

    ¡Feliz Navidad!

  5. Silenoz dice:

    ¡¡Felices fiestas!! y vaa… ehhh…. kiking ases for eva’ and eva’ ja ja…

  6. Cine Braille dice:

    Saludos Abel, gracias por mantener un rincón de internet que intenta abrirse de la compraventa de buzones que es la opinión publicada acerca de la política.
    Saludos y felicidades, extensivas a los comentaristas, a todos, hasta a los que uno no entiende cómo todavía no les pusieron un tutor que le administre los bienes.

  7. ricardo j.m. dice:

    un abrazo cumpas

  8. Carlos G. dice:

    Feliz Navidad para todos! (aunque a algunos nos cueste remontar la cuesta) y me sumo al agradecimiento de Cine Braille:
    Gracias Abel por este sitio que tanto ayuda a reflexionar.

    Saludos

  9. Rogelio dice:

    Abel:

    Acerco mis deseos de felicidad a todos los visitantes habituales a tu espacio, a vos mi reconocimiento por el trabajo de cada dìa y – aunque no se me escapan las dificultades que tenemos por delante – me parece que es bueno hacer resonar nuevamente la convocatoria del post:

    Pedir felicidad al año nuevo es tal vez demasiado; pero contar con el hombre, con las naciones y pedirnos y pedirles acción, trabajo y confianza, eso entra en nuestras posibilidades.

    Abrazo

  10. Politico Aficionado dice:

    Feliz Navidad compañeros.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: