“Científicos del tomate”

Tomates

En el posteo anterior recogí la valoración muy positiva sobre las políticas argentinas en Ciencia y Técnica de un australiano que dirige un organismo clave en esas áreas de su país. Puede estar equivocado el aussie, claro, pero me pareció que se trataba de una evaluación interesante.

Ahora, el punto es que en el título dejé ver que yo pensaba que esas políticas estaban en riesgo en el próximo balotaje. Y se suscitó una discusión en Twitter con un amigo, partidario de la inversión en tecnología, pero que ha desarrollado un odio profundo hacia la intervención de funcionarios provenientes de La Cámpora en esta área (no es único en eso). Y me decía que las políticas del PRO no serían necesariamente negativas para el sector.

Ni en la plataforma de ese partido, aparte de algunas vaguedades, ni en la gestión de Macri en la ciudad, he encontrado mucho interés por la ciencia. Pero mi interlocutor me mostró un reportaje que le hicieron al Mauricio, donde decía algunas cosas atendibles. “Continuidad con cambios”, digamos.

Francamente, no doy demasiado peso a las declaraciones de los candidatos. De ninguno de los dos. No es un tema con peso electoral inmediato que los obligue a formarse opinión propia. Lo que me parece decisivo es la actitud, la conciencia sobre el tema, de los “formadores de opinión” vinculados a sus respectivos espacios. Y a los sectores sociales que son los núcleos de sus apoyos.

Y recordé algo que publicó hace poco Marcos Novaro, el que dirige el Centro de Investigaciones Políticas, CIPOL. Por cierto no el más bruto de los que apoyan a Macri. Extraigo las frases que aluden a las ciencias duras y a los que las cultivan – no se priva de pegarle también a los intelectuales filo K – pero ustedes si quieren pueden leerlo completo aquí.

“Científicos del tomate, abrazados al “Scioli o muerte”

Estas elecciones están cargadas de sorpresas. Además del balotaje, de las volteretas de último momento que dan millones de votantes y de la ilimitada inventiva financiera de Vanoli y Kicillof para esconder la mugre debajo de la alfombra, asistimos en estos días a un sorprendente cambio de roles de último momento en el activismo oficial.

Mientras los peronistas del territorio y el sindicalismo practican los gestos de apoyo de rigor, aunque sinceros bastante modestos, porque no piensan que el destino de Scioli tenga mucho arreglo, ni planean acompañarlo hasta el final, y algunos como Randazzo hacen bastante menos que eso y se preparan ya para convertir en leña lo que quede del ex motonauta después del 22 de noviembre, los científicos, académicos e intelectuales del kirchnerismo abandonan todas las dudas que venían albergando (y voceando) hacia su figura y se proponen como vanguardia ilustrada de la resistencia del movimiento nacional y popular contra la antipatria macrista

“Scioli o muerte” gritan desde sus bibliotecas, laboratorios y cátedras, y parecen dispuestos a dar, si no sus vidas y calor de masas al menos sí fervor neuronal y filo dialéctico al tramo final de la campaña oficialista.

Respondieron así con prontitud al aviso que les dio Cristina el jueves siguiente a la primera vuelta, cuando para ilustrar lo mal que va a pasarlo el país si ganara Cambiemos se refirió en particular a las nuevas universidades estatales, a los satélites y demás supuestos o reales avances de la ciencia argentina.

Cristina será necia y soberbia, pero no puede negarse que conoce bien los bueyes con los que ara: no podía hablar abiertamente de los miles de cargos públicos que el camporismo va a perder si además de quedarse sin la administración bonaerense tiene que abandonar los ministerios nacionales, la ANSES, el Banco Central y el Nación, Aerolíneas y vaya a saberse cuantos lugares más donde el maldito Macri querrá hundir sus horribles garras. Así que puso al frente de la “resistencia popular” a quienes comparten con el camporismo sus ideas y diagnósticos políticos básicos, tienen algo más de legitimidad social por el tipo de trabajo que realizan, y pueden creer que compartirán el destino de los amigos de Máximo si el oficialismo pierde la Presidencia.

… Y a la cola fueron cientos de profesores e investigadores de universidades y facultades alineadas con el oficialismo, empleados y directivos de ARSAT, becarios de Conicet, en suma, un montón de materia gris que desespera por evitar el ascenso de “la derecha”.

El argumento: ella viene a cerrar todos los centros de ciencia y tecnología abiertos o ampliados en estos años; y va a mandar a sus integrantes a lavar los platos. Hasta en la forma de explicarse imitaron a Scioli: “no cabe ninguna duda de que este cambio que se propone sería para peor” reza la declaración de una de las universidades del conurbano. No advirtiendo seguramente hasta qué punto estaban imitando también a otro preclaro líder del movimiento nacional, Aldo Rico, cuando sostuvo que “la duda es la jactancia de los intelectuales”.

Es curioso que el fervor militante sea más pronunciado en algunos ámbitos de las ciencias duras que en las sociales. Curioso, pero no ilógico. Primero, porque es cierto que esas disciplinas han sido especialmente favorecidas por el presupuesto público y las atenciones del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Y segundo y fundamental, porque ellas son bastante más proclives a abrazar el unanimismo político, como han probado infinidad de experiencias autoritarias y totalitarias aquí y en el resto del mundo. El liberalismo y el pluralismo no son necesariamente parte del ethos de estas disciplinas, y en ocasiones pueden ser incluso contradictorios con sus nociones de verdad y sus métodos: la “duda” sólo la aplican en su campo específico, para todo lo demás prefieren el dogma, y viene bien uno que “despeje variables” con certezas morales inapelables y recursos estéticos más o menos románticos, como los que se han especializado en ofrecer Carta Abierta y el llamado “pensamiento nacional”.

Como pueden ver, el sociólogo Marcos Novaro ha descubierto que los practicantes de las ciencias duras son, en principio, sospechosos de ser poco republicanos. Y con inclinaciones al totalitarismo. Por supuesto, la necesaria depuración que el macrismo debe hacer tiene que estar dirigida a los cargos de dirección de universidades e institutos, pero las opiniones de gente tan poco confiable como los científicos no serán tomadas en cuenta.

Aquí se unen la euforia de los que daban por descontado el final del kirchnerismo, pero no se atrevían a soñar, hasta ahora, que podían desplazar al peronismo. Más el sectarismo de los que están lejos de los puestos de decisión, y se esfuerzan por ser notados. Pero hay algo más, que, me parece recordar, hizo notar Pérez Amuchástegui: la “cultura” de las clases dirigentes argentinas, salvo un breve momento en la Generacion del 80 (1880), tuvo muy poco que ver con el rigor o la profundidad, y sí con el “prestigio”.

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52 respuestas a “Científicos del tomate”

  1. Mariano T. dice:

    No solo hay chantas en los investigadores en “ciencias” sociales. En ciencias serias o en aplicadas también los hay. El pánico a una evaluación objetiva de sus progresos y publicaciones es, a veces, muy notorio.
    El problema es que hay gente interesante en las filas de Macri, con los conocimientos suficientes para desenmascarar muchos chantas insertados en el ecosistema científico, y evaluar la real cantidad de personal administrativo necesario.

    • ricardo j.m. dice:

      claro, claro, los chantas como vos ven chantas en todos lados menos en donde le garantizen su estafa.

      pero la verdad es que cualquiera con buena leche y honestidad sabe que los chantas estan de tu lado y que con los recortes e inflacion galopante del libre mercado no queda nadie en el conicet.

      ahi abajo te dejaron el link del bobo obsecuente que se va a hacer cargo, trabaja codo a codo con el chanta de las “economias creativas” del pro.

      a ver chanta como van a hacer las economias regionales, caballito de batalla de los que hacen campaña chanta. cuando le saquen el fondo que cobran por las retenciones a la soja.

      y nunca olvides liberal hipocrita que votaste a un nazional socialista anti liberal en mar del plata.

      anda a hablar con el sobre liberar el consumo de drogas jajajaja

      • Mariano T. dice:

        Me parece que alguien se siente aludido. Yo no dije que los investigadores de “tu lado” sean mas o menos chantas que los “del mío”, si hablás de política. Si estas hablando de campo científico, sospecho que en “tu lado ” estan el 90% de los chantas, y que el 90% son chantas, incluyendo directores.
        No estoy nada convencido de Arroyo, pero Pulti era kirchnerista, así que no tuve nunca dudas a quien votar.
        En cuanto al fondo de la soja, hace 6 años no existía y había obras igual. Tanto gane Macri como Scioli, ambos dicen que se va a ir achicando a lo largo de 4 o 5 años hasta desaparecer,(tal vez más rápido con Scioli). Seguramente buscarán fuentes alternativas de recursos, la plata es fungible.

      • José dice:

        ricardo j.m. sumando votos para el proyecto de “el amor vence al odio”

      • Raúl C. dice:

        Muy científico lo suyo: ‘hace 6 años no existía y había obras igual’.
        Entonces yo podría decir: ‘pagaban retenciones y ganaban plata igual’.

      • ricardo j.m. dice:

        este marianote , 7 años habando desde la cima del conocimiento para terminar haciendose el sota esquivando su propio bulto.

        quien no lo recurda excusando las pavadas que decia en el 2998 con la falta de obras y ahora resulta que no importa.

      • ricardo j.m. dice:

        jose , sumando incomprension de textos a la sarta de pavadas. bien ahi.

      • Mariano T. dice:

        Hacete ver, y pronto, te odias hasta a vos mismo.

  2. Para agregar al tema, hace unos dias encontré en twitter este enlace al referente del área de CyT de cambiemos http://www.unsam.edu.ar/tss/el-mincyt-hizo-lo-que-pudo/

    Habrá que ver cuanto de cambio, disruptivo, cuanto de un cambio con matices y cuanto de continuidad.

    saludos.

  3. Dino dice:

    hola Abel, soy cientifico y estoy participando activamente para que gane Scioli por miedo a que la esperable espiral de recortes presupuestarios .me mande al exilio otra vez.

    Leí su artículo y me ha dejado la sensación de que soy un instrumento de La Campora pues con Macri todo va a seguir mas o menos igual que ahora

    usted escribio ”yo pensaba que esas políticas estaban en riesgo en el próximo balotaje”
    ¿ya no lo piensa?
    ¿es asi?

    Seria para mi una gran noticia me confirme que ya no cree que estamos en riesgo. mi tarea “militante” me ha valido muchas agresiones personales, miradas torvas, habladurias por atras, descaluficaciones e insultos etcetc. No es algo agradable ni es mi metie la politica y ahora leo que estoy sufriendo al cuete

    • Abel B. dice:

      Le sugiero que lea el post antes de comentar, Dino. A lo mejor descubre qué es lo que pienso sobre el tema

    • Mariano T. dice:

      No tienen porqué estar en riesgo. Por el momento solo es un prejuicio, que es un gran pecado para un investigador.
      La militancia, mientras no ocupe 1 segundo de su tiempo y cerebro en el horario de trabajo, esta muy bien. Los que militan en la oficina, en dependencias públicas, estan robando dinero del pueblo. Salvo, por supuesto, los delegados sindicales cuyo trabajo esta configurado por ley.

      • Raúl C. dice:

        Seguro que no hay ni un militante PRO en las oficinas de CABA. Segurísimo.

      • guillermo dice:

        Dificil mejorar nada nunca si los errores pasan a ser aceptables si los cometen todos. Lo único peor que eso es el entendimiento del fanático: los de su lado nunca se equivocan, solo los del otro.

      • Raúl C. dice:

        No sabe leer un texto elemental. Y escribe lo que le mandan, y por lo que le pagan.
        Es un truco viejísimo: las cosas que pasan en todos lados se las atribuyen solo al enemigo que le señalaron que hay que destruir.

        Me limito a decir que esas cosas no son exclusivas de su enemigo, sino universales.
        Eso NO significa que para mí sean buenas ni estén justificadas.

      • Ricardo dice:

        Raúl, es peor que eso. Los militantes del macrismo son los empleados de la CABA

      • guillermo dice:

        Seguramente el objectivo de tanto frenesi tiene que ser mejorar las cosas. Si esa teoria sobre ‘las cosas universales’ fuese cierta (fuera de matematicas o fisica) seguiriamos con herramientas de piedra y adorando el sol.

      • Mariano T. dice:

        Si quisiera cobrar, escribiría para ustedes que son los que tienen mas plata.

  4. victorlustig dice:

    Bueno, esto no hace mas que abonar mi teoria que los sociologos y demas practicantes de disciplinas de ese tipo no tienen accountability

    Pero, nunca esta de mas decir que Novaro es investigador independiente del Conicet, lo cual me hace pensar mas aun en la asignacion de recursos del mismo.

    Podria decir que eso muestra la amplitud de criterios para la asignacion de recursos del Conicet, tambien podria decir que si busco alguna declaracion de Delia seria igual de idiota
    http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-170810-2011-06-25.htm1
    pero, volvamos, el Conicet paga un sueldo a alguien que dice eso? supera a Forster ampliamente, y, como su titulo lo dice, Investigador Independiente, debe tener años ahi adentro.
    Casi casi, supera a las gargolas

    en fin

    • Silenoz dice:

      Y si, las libertades de escribir ganzadas desde el pedestal tampoco tienen “accountability”… Y encima gratis y hasta pagando en algunos casos… una especie de clientelismo al verre

  5. El agente de CIPOL descubrió la pólvora.

    Nuestros científicos duros SIEMPRE prefieren los gobiernos con proyectos tecnológicos estatales, porque estos les generan trabajo.

    Tomando el último decenio y midiéndolo en términos bibliométricos (publicaciones), o en patentes, o en transferencias de tecnología a la industria, ese trabajo parece ser de calidad, pero da tres resultados distintos.

    Publicar afuera, y máxime en revistas “top”, es difícil, pero en los últimos 12 años se duplicó la cantidad de menciones a trabajos argentinos. Parece que somos bastante buenos, pero esto es a la vez bueno y malo. Bueno para el prestigio, malo para el sobolyi nacional porque significa que mucha gente arafue usa nuestros resultados en ciencia pura para aplicarlos y hacer SUS patentes.

    Como veníamos dejando de ser enteramente giles, hemos multiplicado también los patentamientos, pero siguen siendo pocos. Y es que patentar afuera es caro, salvo que el estado nacional esté interesado en promover tu patente porque supone que va a generar royalties.

    Razón de más, oh doctor Novaro, para que los científicos duros argentos se abrochen a gobiernos como el que ahora termina. Porque esto del patentamiento apoyado por el estado justamente estaba sucediendo, y a futuro, andá a saber. Para mayor info, ver las patentes de trigo, soja y maíz transgénicos desarrollados por Bioceres, con resistencia a cambio climático. Son las tres patentes más valiosas de la historia argenta. La Monsanto llora sangre a sola mención.

    En cuanto a las transferencias, la queja interna es que falta el cliente local (la burguesía nacional que supimos conseguir), y salvo por casos puntuales como los desarrolladores de software, Biosidus en farmacología avanzada, o INVAP en tecnología nuclear e industrial, la Argentina carece de cadenas de venta exteriores y habría que desarrollar varias líneas.

    Incluso, habría que hacer la ingeniería inversa y generar líneas nuevas de investigación y desarrollo en la Argentina de acuerdo a las demandas insatisfechas que detectemos afuera. Se me ocurren varias, pero me gustaría ver las propuestas del ingeniero Macri al respecto. Ah, caramba, no tiene. Ooops.

    En algunas ingenierías como la nuclear o la espacial, en cambio, por falta de comprador interno privado, es más frecuente que el estado sea a la vez proveedor y cliente, lo cual por un lado es malo, y por otro, buenísimo por défault.

    Un caso: la radarización del país con tecnología propia nos viene evitando girarle a los EEUU o Europa los 900 millones de dólares (actualizar) que El Innombrable pensaba pagarle a los amigos de la Thompson o la Raytheon, nos dio equipos 2D y 3D con repuestería y mantenimiento propios -y por ende mayor vida útil- y de yapa, en 3D y “apertura sintética”, equipos duales más resistentes a contramedidas que los que nos pueden vender los muchachos de la OTAN. Que por ahora, quieras que no, son nuestra única hipótesis de conflicto (ver “islas demasiado famosas”).

    Desde ya, toda la línea radarística argenta hoy es exportable y ya despertó interés en la región. Bolivia es un caso interesante, porque puede pagar con gas, que nos falta a patadas, pero es lo que seguimos usando para fabricar electricidad.

    Salvo que se tenga en cuenta la opción nuclear, que es la máxima apuesta argenta a economizar gas. Ahí hay planes concretos: 2700 megavatios chinos y 1000 rusos, con financiación blanda y participación de industria nacional del 50 al 75% de las 3 centrales a construir. ¿Cómo continuará esta historia con el próximo gobierno? Si nos atenemos a los consejos de los ocho grandes del buen humor, todos ex-secretarios de energía doctorados Honoris Causa en apagones, estos proyectos son boleta.

    Curiosamente, me interesa más la continuidad de otros dos proyectos nucleares que no dan megavatios/hora, o al menos los suficientes, pero que apuntan a la “sustitución de exportaciones”: el RA-10, que nos puede asegurar el 20% del mercado mundial de radioisótopos médicos (al precio actual del tecnecio 99m, el reactor dura 50 años y paga su construcción en los primeros 7 meses). También me interesa el CAREM como la única opción exportable de central que logró desarrollar la Argentina.

    El RA-10 está en planos y ya generó una transferencia de tecnología, amén de un contrato de obra, en Brasil. Es posible que eso sobreviva a la crisis brasileña, porque Brasil tiene un desabastecimiento crónico en radioisótopos, que de no ser por Argentina sería también agudo.

    En cuanto al CAREM es tan ingenioso, sencillo y seguro que puede ser algo que la Argentina fabrique en serie y exporte por decenas. Un posible “game changer” para el más o menos centenar de industrias asociadas directa o indirectamente al resucitamiento nuclear argento del último decenio. Pero es difícil hacer pronósticos, como dijo don Winston, especialmente acerca del futuro.

    Cosas como ésta hacen que ante la falta de propuestas, o peor aún, la gestión o indigestión concreta de ciencia del macrismo en CABA, algunos científicos duros sean intratablemente estatistas.

    Con excepciones, por supuesto. Nuestros científicos, aún los más duros entre los duros, no escapan a la volatilidad general de las clases medias argentinas. Por ello, tampoco a su facilidad histórica para elogiar, elegir -o apoyar, si la cosa viene por golpe de estado- a los asesinos seriales de la economía que las han empujado una y otra vez a la pobreza. Bueno, también tenemos una Unión Industrial que dirigen siempre fabricantes de caramelos, como para demostrar que Martínez de Hoz tenía razón, y que es lo mismo que fabricar acero.

    Sumando, que si se corta la política actual, los científicos y tecnólogos más jóvenes y los viejos (pero con mucho currículum) siempre pueden emigrar. Y los otros, manejar taxis.

    O lavar los platos, ¿por qué no?

    Firma: El agente de CAOS.

  6. No se sabe demasiado acerca del pensamiento de Macri sobre estas cuestiones, pero vale la pena destacar sus comentarios peyorativos acerca del Plan Arsat y su oposición a la proliferación de centros de enseñanza superior y universidades gratuitas en distintas localidades.

  7. ricardo j.m. dice:

    basta ponerse en el lugar de los “chantas” segun uno de los payasos del elenco estable del circo triste.

    uno te garantiza la continuidad de lo logrado desde el 2003 en materia ciantifica.

    el otro dice que el arsat es una heladera.

    no se que discusion hay en esto.

    pero bueno si la opo va poner a un bobo en ciancia que trabaja en ” economias creativas ” y en salud un facho imbecil que todavia en el siglo 21 cree que la autosatisfacion erotica es un mal…

    eso si dolares vas a poder comprar pero despues de la corrida bancaria del 11 de diciembre.

  8. Nota al pie: buena la idea de ilustrar con tomates. El tomate “flavr savr” fue la primera especie vegetal recombinante aprovada para su plantación a campo y el consumo masivo de su producto en el mercado. Hace ya 30 años, wow.

    Por supuesto, el flavr savr es incomible porque no madura nunca. En conclusión, cero “flavour”. Pero que le hizo ganar plata a la biotecnológica del caso y a los supermercadistas, no se discute.

    By the way, la CONABIA acaba de licenciar la papa recombinante argentina resistente al virus “X”. Es tan insípida como cualquier otra papa argentina (vaya a saber por qué aquí cultivamos tanto la “spunta”, que los italianos usan como forraje para chanchos). Pero la tecnología es buena para cualquier otra papa varietal más finolis.

    El virus “X”, como sugiere su nombre siniestro de sci-fi de los ’50, es la primer pesadilla de los cultivadores paperos en lugares como Tandil, Marpla y Miramar, donde la tierra está llena de este especie. Liquida la fotosíntesis de la planta al pudrirle las hojas. La segunda especie viral jorobada para los paperos es la “Y”, y hay otra especie argenta recombinada en la pipeline de aprobaciones de la cautelosa, lenta CONABIA.

    Estos desarrollos son un mix del CONICET, el MinCien y sospecho que Bioceres no es ajena. Los conocí cuando despuntaban, bajo dirección de Alejandro Mentaberry.

    No hace falta aclarar que la paponia de estas papas no estriba tanto en cultivar aquí, sino en cobrarles royalties a los grandes paperos del mundo, aunque esa inversión de roles (ver Monsanto, SRA et al.) indigne a popes, papanatas y papafritas locales.

    Beware, McCann’s, you are in the crosshairs.

    • Esther dice:

      Jaja, también pensé lo de los tomates…

      Muy buenos ambos post, Daniel.

      Un abrazo,
      Esther

    • Mariano T. dice:

      La Spunta es holandesa, de la Universidad de Wageningen.
      Me llama la atención que mas que el desarrollo en si mismo, se cuelgue en como supuestamente nos envidian y les da rabia a los extranjeros. Cuando les interese lo comprarán o licenciarán, lo que paguen lo van a comparar con el gasto y años que se ahorraron de invertir. La ciencia aplicada es un tema de plata, no de quien la tiene mas larga

  9. Carlos G. dice:

    Este “buen hombre” no serà el màs bruto de los que apoyan a Macri, pero se esfuerza, que es lo que importa.
    Hay que darle tiempo y oportunidad.

  10. Claudiad dice:

    Marcos Notaro, individuo difícil de clasificar, si lo hay. Supo ser habitué de las tertulias del domingo de María Laura Santillán – entre otros programas del Multimedios – . Inicialmente su perfil fue algo camaleónico: un tipo moderno, escurridizo conceptualmente, como anguila de río. Luego, obviamente el Multi lo tensó contra cuerdas y fue radicalizando discurso. Y como bien decís, parece que se le escapó la liebre en un momento y dejó de estar en el candelero. Quizás, cuando Lanata resultó mucho más eficiente como simplificador de la historia pasada, presente y futura. Y también. cuando los medios entendieron cuál era el sujeto sociológico más proclive al terror sobre el cual trabajar – que no era el target de Notaro, claramente -.
    Es claro que como parte de la Contrarreforma cultural que presupone Cambiemos, ya están empezando a soltarse algunas letras de ese pensamiento enfocando lupa, ahora, sobre los presupuestos de ciencia y tecnología. Si recordamos la vocación privatizante y delegatoria de la invención, que ha exhibido Macri siempre, comprenderemos lo accesorios que le parecen esos presupuestos (y lo inconvenientes para los socios “externos” de su planteo económico) -.
    Independientemente de si en esos 12 años, hubo o no, alguna figura cuestionable o con pocos pliegos para desembarcar en alguna administración de centro de excelencia científico/tecnológica, la descalificación rampante de la comunidad de Exactas, ya preanuncia una óptica estrecha y la facilidad para el juicio sumario.
    He escuchado en estos últimos meses, incluso, verdaderos mitos salir del Conicet alertando sobre supuestos giros impresos por Cristina respecto de ejes de investigación. Y lo único que revelan estos delirios (lo son, créanme), es que, debilitada La Bestia (el partido peronista), llegó la hora para los cuadros intelectuales de otros partidos – que interpretan se los había excluido de patrocinio por razón política – , de morder el pastel.
    Que ahora será DIET porque no fluirán tantos dineros. Por lo que no dudo que oiremos más lenguaraces soltando las historias y denuncias más disparatadas sobre la comunidad científica que tuvo a bien enorgullecernos en estos últimos años.

    • Esther dice:

      La verdad, no conocía a este señor Novaro. Fui a la página de su Instituto y encontré un par de cosas que me llamaron la atención, como ser el que el CV de él y su segundo al mando (los únicos CV que aparecen en la página) no se actualizan desde 2008, y en sólo dos de los programas de trabajo aparecen mencionadas las fuentes de financiamiento. Para un sitio académico es, por lo menos, desprolijo.

      En fin, me quedé sin saber cuál es el verdadero nivel de cipol.

    • David (idu) dice:

      ¿Qué privatizó Macri? (además de la “vocación”)

  11. Claudiad dice:

    Fe de Erratas: Novaro por Notaro (esto pasa por escribir sin anteojos)

  12. guido dice:

    Novaro tiene alma de inquisidor, ahora la bruja la encuentra en los físicos, que como Asimov habría sido cripto-prosoviético serían partidarios del totalitarismo o algo así. Un salame.

    Pero no siempre es un salame, tiene laburos respetables e incluso muy buenos, el problema es cuando trabaja como “intelectual”, esa categoría social del siglo XIX.

    En cualquier disciplina, “dura” o “blanda” se forman especialistas, y esto cada vez se irá acentuando aún más. Un “intelectual” sería alguien con conocimientos tales que le permitan hablar con suficiencia de cualquier cosa: no existe alguien así que no sea un chanta. Un científico, en física o en sociología (si, en sociología), es alguien que sabe mucho -porque lo ha estudiado con dedicación, esfuerzo y método durante años- de un recorte muy, pero muy chiquito de la realidad. Por afinidad, supongamos, puede dar una opinión relativamente más ilustrada que el promedio de algunas temáticas que, sin ser específicamente las suyas, están más o menos conectadas. Sobre el resto de las cosas (es decir, sobre el 99,999999999999999% de las cosas opinables) está en las mismas condiciones que cualquier otra persona, tenga esta o no alguna formación específica. Grandes químicos o economistas están en igualdad de condiciones con un albañil sobre temas de los que no son especialistas (y muy por debajo del mismo para usar un fratacho).

    El “intelectual” no solo es un resabio decimonónico, es un rol social que tiende a ser ocupado por periodistas de chimentos, un horror vea.

    • Raúl C. dice:

      “Sobre el resto de las cosas… está en las mismas condiciones que cualquier otra persona…”.

      Alguien lo tenía que decir, guido… (y mejor que lo que yo podría).

      Observando a esta gente (en especial los comunicadores y columnistas estrella, y muchos opinadores) llegué a la conclusión de que su única ‘expertise’ -en el mejor de los casos- está en el aspecto literario.
      Es decir, pueden combinar las palabras, hacer metáforas, conectar temas, etc. sin vulnerar demasiado el idioma, con habilidad, y hasta con elegancia.
      Pero el contenido de lo que dicen puede ser (casi siempre lo es) un compendio de mentiras, deformaciones y exageraciones. O ignorancia lisa y llana.
      El problema es que ese lenguaje ‘culto’ es muy atractivo para unos cuantos segmentos de la población; yo diría que llega a ser hipnótico. Eso está muy bien explotado.

      Hace muchos años, un médico investigador me contó que fue a hacerle una consulta sobre un tema científico a Luis F. Leloir.
      El hombre le contestó: ‘sobre eso, no sé’.
      El investigador me explicó: en realidad, Leloir sabía ‘sobre eso’ tanto o MÁS que los que investigaban ‘eso’.
      Pero decía ‘no sé’ simplemente porque no era su tema principal de investigación…

    • guillermo dice:

      Esto supongo es un refinamiento de ‘Alpargatas sí, libros no’. Espero que cuando pasen las elecciones, y se te bajen las hormonas, puedas leer lo que escribís con algun grado de objetividad, y te averguenzes aunque sea un poco.

      Saliendo de la pecerita ‘Odio a LN, y a todos los que escriben en ella posando de intelectuales,’ aunque tuvieses razón en ese caso, transferido a escala universal lo que decís es una boludez que se cae sola. Si un físico nuclear, o un filósofo, tuviesen la misma capacidad de apreciación y entendimiento de hechos que un albanil (no hablo de emociones, hablo de procesos de pensamiento), para acortar esto te recomiendo le preguntes a cualquier médico (que no comparta tus obsesiones ideológicas y que trabaje en un hospital público) a quien le resulta mas facil, en general, explicarle su diagnóstico, tratamiento e implicaciones de la enfermedad: a un graduado universitario (no en medicina, en cualquier otra cosa) o a un albanil tipico.

      Hay un enorme campo de actividad práctica que se basa en la capacidad de hilvanar ideas sin respaldo fuera del proceso mental de quien lo hace. En parte por experiencia, en mucho por capacidad intelectual. En serio, Guido, eras mejor cuando no estabas tan enfervorizado en la barricada.

  13. ricardo j.m. dice:

    e’ ciencia noma’ dos mas dos es igual a cuetro dicen los “comisarios del miedo”

    http://www.ambito.com/noticia.asp?id=815407

    • Mariano T. dice:

      Estos tipos ganan siempre, con cualquier dolar, con o sin retenciones, etc. Lo bueno es que ahora no esta mas Moreno para garantizarles el negocio. Habrá que buscar la vuelta para hacerlos escupir la que le robaron a los productores estos años. Tengo un par de ideas al respecto.

  14. gustavo piazza dice:

    cumpas, ante tanta altura intelectual disculpen que me meta, solamente soy un docente ( y de música, encima), pero me parece que no hay para qué buscarle tanto pelo al guevo. Es como escuchar el cuento de la caperucita y agarrar los brazos del sillón con angustia por saber qué va a pasar después… Hagamos memoria, quién hizo el pulqui? quién fabrica ahora en Latinoamérica aviones y los venden? Cuando subió la Fusiladora destruyó todo, porque si lo habían hecho los peronistas era malo. Así destruyeron las IBM que compró Carrillo en salud (que tenía en IBM perforadas las historias clínicas de todos los que se habían atendido en el sistema de salud pública). Destruyeron el Pulqui, destruyeron las IBM, no dejaron nada… Qué creen que va a pasar ahora con el Arsat? Tengo un primo que fue uno de los que hizo el Arsat, ya lo tocaron de Australia y también del Reino Unido…

  15. Esther dice:

    Dice Novaro:

    «Es curioso que el fervor militante sea más pronunciado en algunos ámbitos de las ciencias duras que en las sociales. Curioso, pero no ilógico. Primero, porque es cierto que esas disciplinas han sido especialmente favorecidas por el presupuesto público y las atenciones del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Y segundo y fundamental, porque ellas son bastante más proclives a abrazar el unanimismo político, como han probado infinidad de experiencias autoritarias y totalitarias aquí y en el resto del mundo».
    Pongamos una fecha, sólo por poner una fecha arbitraria desde donde arrancar: la muerte de Giordano Bruno.

    Las ciencias duras han sido y son campo de represión, exilios, muertes.

    El día que este instituto CIPOL, con Novaro a la cabeza, demuestre que tiene los ideales y las gónadas que tuvieron los matemáticos, físicos, químicos y biólogos de Exactas y Naturales de la UBA el 29 de julio de 1966 para resistir la represión, y las semanas subsiguientes para renunciar a los cargos, ese día podrá hablar como habla.
    Mientras tanto, la “infinidad de experiencias autoritarias y totalitarias, aquí y en el resto del mundo” más que constituir el pensamiento de las ciencias duras, constituye el poder que una y otra vez golpeó, reprimió, obligó a exiliarse o asesinó a estudiantes, docentes e investigadores en ciencias.

    La lista es extensa en nuestro país. Lo suficiente extensa como para saludar con énfasis a los que hoy todavía insisten en militar. Ese “fervor militante” que tanto le molesta a Novaro es una joya preciada. Y que crea que sólo se da en un sentido político (y no en diversos sentidos políticos) revela que nunca asistió siquiera a una asamblea estudiantil en una facultad de ciencias, o de ingeniería, o de agronomía, o etc.

    Entiendo que Novaro está escribiendo desde la eterna (y estéril) pelea entre los de las ciencias duras y los de las ciencias blandas.

    Pero se pasa de la raya, me temo.

  16. Esther dice:

    Abel dice:

    «Pero mi interlocutor me mostró un reportaje que le hicieron al Mauricio, donde decía algunas cosas atendibles. “Continuidad con cambios”, digamos».

    Si se va debajo del texto, se encontrará en la página los links a la misma encuesta hecha a Scioli, Stolbizer y Sanz. Es interesante compararlas.
    Por supuesto, ninguno de los candidatos es el responsable de las respuestas sino alguien de su equipo. Ni siquiera estoy segura de que los candidatos sepan exactamente qué está respondiendo su equipo, pero por lo menos está la opinión del equipo.
    A mi juicio, la propuesta de Scioli es más consistente que la de Macri y revela mayor conocimiento del campo de la ciencia y la tecnología.

    Un pequeño dato de color. En la encuesta hecha a Macri, ante la pregunta: ”¿Qué proyectos… planea impulsar…” responde con 11 proyectos, uno de los cuales es: “Tecnología satelital”.

    Sí, eso. Si no me creen, está en la página 3.

    Abrazo,
    Esther

  17. Esther dice:

    Novaro dice:

    «Tampoco les hace ruido que esas autoridades utilicen su poder y responsabilidades institucionales para hacer campaña partidaria, acallando a los miles de profesionales, sus compañeros de trabajo, que no comparten esa visión de las cosas».

    Curioso pensamiento. Él dirige CIPOL más algunas otras cosas, y publica este artículo, que es claramente una toma de posición político-partidaria, y lo hace en el blog de la institución CIPOL. No es el único artículo de esta naturaleza. ¿Todos los que trabajan en la institución piensan como él? ¿O está utilizando su poder y responsabilidad institucional para gritar sus ideas en un espacio web asociado con el Instituto, acallando las voces que no comparten su visión de las cosas?

    Yendo a algo más interesante, dejo el link al documento refrendadio en la UNLP:

    http://universidadeshoy.com.ar/despachos.asp?cod_des=63413&ID_Seccion=135&fecemi=05/11/2015&Titular=por-la-universidad-puacuteblica-y-el-desarrollo-cientiacutefico-tecnoloacutegico-nacional.html

    El documento destaca la calidad de las políticas de estos últimos años para el sistema académico-científico-tecnológico, además de sentar posición con respecto a cómo se mira la universidad.
    No, no toma posición por Scioli o Macri. Solamente lo que dije antes. ¿Solamente? ¡Qué va! Está firmado por todos (salvo decana Medicina) y eso ya es un montón; la UNLP no es el elefante que es la UBA pero es una universidad grande; poner a tanta gente de acuerdo no es poca cosa. Es una Universidad vieja, que no fue creada por el kirchnerismo. Además, tiene cien años de radicalismo a sus espaldas.
    Y, sin embargo, toda esta gente se puso de acuerdo para, de cara al balotaje, decir: “nos está yendo bien y NO queremos retroceder”.

    En contra de lo que afirma Novaro, esta “militancia” tiene mucho de supervivencia, de reconocimiento de lo hecho en estos años, de algo tan simple como “no me hundan de nuevo”.

    Abrazo,
    Esther

  18. victorlustig dice:

    me convencieron, ojala gane Scioli

  19. Vincent Vega dice:

    Yo soy uno de los científicos “duros”, repatriados y ultramega-K. El Sr Novaro, a quien no conozco, parece tener una cierta idea sobre el sector un tanto incorrecta. Para quienes hacemos ciencia experimental, tener o no tener presupuesto es fundamental para hacer algo más que leer “papers” y tomar mate, como fue la norma en muchas épocas en nuestro país. En estos años levantamos cabeza, unos cuantos pudimos volver. Pero sobre todo, hemos podido acceder a subsidios para proyectos básicos y aplicados en una escala nunca vista. Hemos podido comenzar proyectos de transferencia tecnológica con empresas locales. Y, como si estas maravillas fueran pocas, el sueldo nos alcanza para vivir de esto. Como suele ocurrir en países avanzados, a los que queremos alcanzar, se supone. Lo raro es que a los sectores del neoliberalismo, que hacen un credo de este camino al Primer Mundo, pretenden hacerlo aplicando recetas haitianas.

    El gobierno de la Capital Federal no ha gastado casi un centavo en actividades de promoción CyT, siendo la ciudad con un elevado PIB per cápita y gran concentración de investigadores e instituciones que trabajan en estos temas. Dije “casi” porque hace un tiempo fui a ver un espectáculo de Danza Cuántica organizado por la Dirección de CyT de la CABA. Muy interesante, pero si esas son las actividades de CyT a las que destina recursos el PRO, we are in the oven.

    Muchos parecen olvidar que el PRO gobierna la Capital desde hace 8 años, donde no hemos visto casi nada de lo pretendidamente bueno que se viene, y mucho de globitos de colores y pintura amarilla, muy de tono tercermundista berreta.

    • Esther dice:

      Sí, Vincent, la ciencia experimental argentina tiene una larga historia de supervivencia a lo McGiver, una lucha constante por conseguir subsidios, becas, cargos, espacios; para cuando el becario estaba en condiciones de doctorarse ya había aprendido a reparar equipos con alambre y moco, era albañil, plomero y electricista y sabía darse maña para defender a capa y espada la superficie de 20 cm x 20 cm en la que trabajaba. Y, encima, ¡lo enviaban a lavar platos…! Como si no tuviera que lavar el material de trabajo, las mesadas y por qué no los pisos.

      Ahora, con respecto a la contribución de la CABA en ciencia y tecnología:

      http://www.cipol.org/proyectos.php

      Es la página de “proyectos” del Instituto de Novaro. En los dos primeros se detalla el financiamiento.
      Dale una mirada…

      Un abrazo,
      Esther

  20. Vincent Vega dice:

    By the way, el CV científico de Carlos Melo no es la gran cosa. Nunca publicó en Science ni cosa parecida. Sí es meritorio lo que hizo como tecnólogo con Biosidus, pero eso es harina de otro costal. No sé por qué terminó en Ache, que es una gran productora de medicamentos genéricos de Brasil.

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