Los dueños de los votos

6 candidatos

No. No son los de arriba. Esos son los candidatos y, como tales, van a ser depositarios – según lo que le corresponda a cada uno – de las expectativas y de un mínimo de confianza de alrededor de 30 millones de argentinos (menos los que voten en blanco o no voten). Por eso merecen respeto. Pero, como reitero una y otra vez en el blog, el dueño de cada voto es el que lo pone en la urna. Puede cambiar el depositario la próxima vez.

Además, ya se ha hablado mucho de ellos en esta campaña. Y a partir de esta noche, cuando tengamos los resultados, los números que sumen, ellos y los otros 197 cargos nacionales en juego, más los resultados de las elecciones locales donde las haya, van a ser estudiados obsesivamente, en conjunto, localidad por localidad y hasta mesa por mesa, por los que nos interesamos en la política.

Entonces hoy, que uno escribe porque no es de acostarse temprano, ni de ir a votar temprano tampoco, lo que queda por volcar aquí son las observaciones que puedo hacer sobre esos tipos y tipas, los votantes de cada candidato.

En el caso del Frente para la Victoria es un lugar común decir que suma (la mayoría de) los votos peronistas y los progresistas que apoyan la gestión kirchnerista. Lo repito porque es cierto. Hay, sí, una discusión a la que se aferran los de un lado: los kirchneristas fervientes que desconfían del candidato a Presidente insisten en que “los votos son de Cristina”. Los que impulsan o están conformes con la candidatura de Scioli tienden a eludir el debate; el que está en la boleta es DOS, así que…

En realidad, esa discusión – intensa en la blogosfera y en la que participé – giraba sobre si Scioli era el mejor candidato del oficialismo o no. Pero ha sido cerrada por la realidad. Los argentinos y argentinas que hoy pondrán la boleta en la urna con la fórmula Scioli-Zannini son los que están conformes con la gestión de Cristina Fernández o, al menos, no tienen confianza en los políticos opositores. La futura relación de esos votantes con Daniel Scioli dependerá, por supuesto, de que gane, y del gobierno que haga a partir del 10 de diciembre. Todo lo demás ha sido prólogo.

Los votantes de Cambiemos serán, según mi opinión, en su mayoría un conjunto bastante coherente, aunque que parezca lo contrario, que se define por el rechazo al peronismo. Aclaro “en su mayoría” porque cuenta con dirigentes y en algunos pocos distritos – la Capital Federal es uno – algunos votantes con historia peronista. Pero su núcleo sólido es el antiperonismo tradicional, que se expresó por décadas a través de la U.C.R. y dejó de hacerlo en los ´90. Y así como no le importaba mucho el “discurso” radical – el “unionismo” de un Zavala Ortiz o un Sancerni Giménez, la línea Nacional de Balbín o el M.R.C. de Alfonsín eran corrientes internas; los que ponían la boleta radical votaban contra el peronismo – la mayoría de los que voten hoy a Cambiemos quedan disponibles para una expresión opositora ante el probable triunfo del FpV. Hasta no es imposible que la capitalice el PRO, si mejora mucho su oficio político.

Los votos que sume hoy UNA pertenecen, creo, en su gran mayoría, a peronistas o filo peronistas antikirchneristas. Porque están enfrentados con el oficialismo kirchnerista en sus distritos – Scioli es el oficialismo kirchnerista en la provincia de Buenos Aires para sus habitantes, recordemos, aunque existan esos K fervientes que no lo ven así – o, en forma más general, porque rechazan el discurso y las políticas progres (“frepasistas”) que el kirchnerismo ha incorporado al bagaje tradicional del peronismo.

En los votos de Sergio Massa en Buenos Aires en 2013 había un fuerte componente de opositores al peronismo – tengamos presente que el PRO no se presentó en esa elección – pero hoy tendrán, como señalé, una opción diferente. Pero el sector social donde el tigrense encontró un espacio que el oficialismo no supo expresar, fue esa nueva clase media del conurbano – muy distinta de la tradicional clase media de la Capital Federal y de los centros urbanos – que Fabián Rodríguez bautizó “el pibe Gol”.

Estos votos, entonces, estarán al alcance de una futura candidatura peronista, si Massa no logra retenernos en una estructura autónoma “neoperonista”; difícil, pero no sin antecedentes. O hasta pueden ir en otra dirección, que sugiero más adelante.

Los votos del FIT – los pongo en este orden porque algunas encuestas que me han llegado en estos días los dan por encima de Progresistas, al menos en la provincia de Buenos Aires. Y en Mendoza, of course. Pero no tienen los recursos para encargar encuestas propias, y sus números están muy a la merced del error estadístico. Como sea, son el fenómeno más interesante de esta campaña, en que se han despegado de su público tradicional. No tanto por los números, aunque pueden ser buenos, sino porque se están dirigiendo a sectores que no estaban formados en el pensamiento marxista. Teóricamente, esto ya se lo habían planteado mucho antes, pero es la primera vez que se percibe, al menos en las redes sociales, que lo están consiguiendo.

Esto apunta la posibilidad que, además de peronistas desilusionados – su objetivo histórico, que se ha frustrado una y otra vez – puedan apuntar a esos sectores que se fueron con Massa.

El voto a Progresistas indicará la viabilidad de un proyecto que, en teoría, debería disponer de un espacio importante: el radicalismo que no se encuentra contenido por la candidatura de Macri, el socialismo, la “centro izquierda” en general. Si, como aparece en las encuestas, resulta muy disminuido, mostrará que el votante progresista, a diferencia de sus estructuras tradicionales y de muchos dirigentes, se encuentra más cerca del Frente para la Victoria y de las políticas concretas que éste ha impulsado.

Y a Rodríguez Saá lo votarán peronistas tradicionales y testarudos ¿Quién otro podría hacerlo?

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8 respuestas a Los dueños de los votos

  1. No se si es posible sostener que poner un voto haga al depositante propietario de ese voto. La urna, el cuarto oscuro tiene un curioso antecedente: en las bacanales de Sade, descritas con detalle por Sade en persona, destacaba un hecho, en cada orgía , en un momento determinado, el marqués se retiraba a un cuarto oscuro, a los demás participantes les quedaba siempre una incógnita ¿Qué pasaría allí?

  2. Acaba de votar en un cuarto oscuro cuyo nombre era el de aula Leopoldo Lugones. Pobre Lugones, con el “cariño” que sentía por el sufragio, me parece demasiada condena.

  3. Vox Populi, Vox Dei.
    Que se haga su voluntad.

  4. Cine Braille dice:

    Cuando desde el oficialismo se dice que las paritarias hacen que el salario suba por sobre la inflación se olvidan de los monotributistas, que no tienen paritaria que valga, y que están expuestos a la competencia del capitalismo cada minuto de sus vidas. Ese sector nunca fue K muy fanático, acompañó en 2011 pero se fue en 2012, y la expresión que encontró fue Massa. Por las razones expuestas, además mira bastante de costado al asistencialismo, así en el fondo lo beneficie indirectamente vía el dinero que disponen sus potenciales clientes. Seguramente es un análisis bastante impresionista, pero creo que redondea lo del Pibe Gol.
    Saludos

    • Raúl C. dice:

      Desde hace tiempo observo ese problema de la era K: el del empleado o profesional en relación de dependencia sin paritaria, y el monotributista.
      Son sectores que no han sido debidamente ‘atendidos’.
      Los que están en relación de dependencia, a la inflación en muchos casos no la ‘surfean’ bien porque dependen de una relación ‘uno a uno’ con su empleador.
      (Esto no es nada nuevo: a mí me ocurría hace 20-30 años).
      Y si han sido ‘atendidos’ (por ejemplo, por las tarifas extraordinariamente bajas de servicios y de transporte) parecería que no lo notan.
      Los monotributistas, como usted dice, tampoco vencen siempre a la inflación y tampoco notan mucho el beneficio indirecto que viene del alza del consumo. Por otra parte, aunque no se dice públicamente, tienen vedada la compra de dólares para ahorro.
      Quedaron como asignaturas pendientes.

      • guillermo dice:

        Viendo los resultados de la elección y el futuro de La Cámpora en las circunstancias, me parece que su considerada observación sobre el problema de la gente en relación de dependencia en su trabajo se va a agudizar mucho. El desempleo tambien. Espero de todo corazón que no lo afecte.

  5. […] sí, que hay una buena chance para el peronismo, si sabemos expresarlo. Me permito recomendarles un posteo mío, reciente, pero de antes de la elección. Allí no hablé de números, sino de los votantes. Ahora que […]

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