La estrategia de Scioli y Cristina

scioli-cristina

Santiago Costa (), politólogo y periodista patagónico, es uno de los jóvenes que animan el debate político en los medios y en las redes sociales. Este jueves publicó un artículo en ABC en línea que me pareció de los más interesantes que he leído en un tema que pocos discuten en serio: la relación entre CFK y DOS en el futuro. Posiblemente, un futuro que empiece este lunes.

Entonces, se lo acerco a ustedes. Pero atención: que lo encuentre interesante no quiere decir que esté de acuerdo. Junto a enfoques inteligentes y realistas, veo en otros – en particular, cuando habla de la política económica que Scioli podría llevar adelante – una fe y optimismo casi sciolistas. Pero ingenuas, cosa que Scioli no es. Y la frase inicial y el párrafo final… Pero eso lo comento al final. Privilegio de bloguero.

Llega a su fin la campaña presidencial más anodina desde la vuelta a la democracia, tal vez con la excepción de 2007, donde “se hizo la plancha”. ¿Se debe a que los argentinos por fin vivimos un cambio de gobierno sin una crisis terminal que brinde intensidad social a las opciones políticas? Todas son medianamente similares en su formato al ofrecer candidatos moderados, lo cual no es casualidad: la pérdida de impulso del ciclo reformista en Sudamérica, sumado a la caída en el precio de los commodities y la crisis internacional, imponen un giro conservador. Giro que no necesariamente significa “a la derecha”, sino bajar la intensidad de las disputas: los actores sociales están fatigados. Los ciudadanos desean fundamentalmente conservar y ampliar, en la medida de lo posible y en un contexto menos favorable, los derechos adquiridos en la última década.

El Frente para la Victoria, al lograr ofrecer una opción moderada de su espacio, logra sintonizar mejor con esa proporción entre continuidad y cambio que el electorado busca. Daniel Scioli con su programa desarrollista con buenos modales está más cerca de ganar en primera vuelta que su competencia -ya sea el espacio no peronista con eje en la pampa húmeda liderado por Macri o el “ex kirchnerismo económico con peronismo antikirchnerista” que lidera Sergio Massa- de entrar al balotaje. Tomando como sumamente probable el triunfo de Scioli en primera vuelta, sin sobrarle nada, la pregunta de rigor es: ¿Cómo será su convivencia con el “cristinismo puro”?

Se repite a los cuatro puntos cardinales que Scioli será presidente, pero la conductora del movimiento seguirá siendo Cristina. La presidenta -al elegir a Scioli por sobre Randazzo como su candidato, apostando a caballo ganador- habría diseñado un “cerrojo institucional” mediante la formación de un futuro bloque de diputados incondicional a su figura, la digitación de la fórmula para gobernador de la provincia de Buenos Aires y por último, al colocar como vicepresidente a su hombre de mayor confianza. Sin embargo las dos últimas piezas de este cerrojo son dudosas: Aníbal Fernández, a la hora de la verdad de la estrechez presupuestaria -estructural en “La Provincia”- se revelará como el peronista pragmático que es. Por otro lado, un vicepresidente nunca deja de ser el premio consuelo de la facción minoritaria en el poder, como lo fueran los vicepresidentes bonaerenses que colocaba el PAN de Roca cumpliendo una función simbólica. Solo un delirante podría especular con un movimiento palaciego que hiciera asumir a Zannini. Destino: “tocar la campanita” en el Senado.

Daniel Scioli necesitará ganar en autonomía para gobernar. Comenzó a dar muestras en ese sentido con los nombres de su futuro gabinete. El sillón de Rivadavia, junto a la lapicera y el presupuesto que vienen con él, le permitirá seducir gobernadores -y a los senadores que responden a ellos- con obra pública. Será en la Cámara de Diputados, donde ningún partido tendrá mayoría propia y se verá el grado de cooperación del bloque kirchnerista -y específicamente del interbloque camporista (aproximadamente 80 y 25 respectivamente)- con el Ejecutivo. Será la estrategia a seguir en el espinoso tema de los fondos buitres una de las primeras pruebas de fuego, que a pesar de los voceros del ala liberal del PJ como Urtubey, no deja de contar con una referencia ineludible de la política argentina: la postura contraria a la voracidad del capitalismo financiero del Papa Francisco.

El discurso y programa de Daniel Scioli, de contenido doctrinario justicialista, augura una transición no traumática. La opción en política internacional de profundizar la integración regional sudamericana y la relación con los BRICS por sobre el eje Estados Unidos-Europa es una muestra de ello. En el plano económico, la búsqueda de inversiones para clausurar el déficit energético y el imprescindible financiamiento internacional para invertir en la infraestructura necesaria que permita ganar en competitividad. Una moderada devaluación que reimpulse las economías regionales, sin descuidar el salario real mediante instrumentos como las paritarias, AUH y todo el tinglado social construido en esta década, que con una paulatina reasignación y disminución de subsidios a sectores que no los requieren, clasista y federalmente hablando, permita reasignar recursos. La agenda del desarrollo tendrá puntos en común con el proyecto -jamás definido en clave programática sino de un rumbo que plantea reformas a medida que va tocando fondos- en la búsqueda de la famosa sintonía fina. ¿Quién definirá el límite de los términos? La opinión pública.

Cuenta Daniel Arzadun en su imprescindible estudio sobre la transición del PJ del duhaldismo al kirchnerismo (El peronismo: Kirchner y la conquista del reino, Editorial Sudamericana, serie COPPAL, 2008) que la forma de construir poder de Néstor Kirchner para ganar espacios de autonomía frente al peronismo dominado por Duhalde fue con crecimiento económico, alta imagen positiva en la opinión pública y transversalidad como ariete para encuadrar y luego poder conducir al PJ. Pues bien, imaginemos el escenario inverso: Daniel Scioli necesitará de éxitos económicos -un conductor es un constructor de éxitos decía Perón- y algunos aciertos políticos que lo blinden con una alta imagen positiva frente a la sociedad, para iniciar ese movimiento hacia el peronismo territorial y sindical que le otorgue autonomía.

También habrá que prestar atención al grado de acuerdos inter partidarios que se logren con sectores del radicalismo, el macrismo y el massismo en el Congreso, clásica forma de buscar fuerza por afuera para “tensar la cuerda” hacia adentro del propio espacio. Hay decisiones clave de gestión que no pueden tomarse sin el acuerdo del poder legislativo, como la designación de jueces federales, embajadores o el ascenso de militares, por ejemplo. ¿Qué pasará cuando Daniel Scioli quiera completar las vacantes de la disminuida Corte Suprema? ¿A quién pondrá, con pliego y mandato refrendado, al frente del Banco Central? Es claro que Scioli se recostará hacia dentro del peronismo en los gobernadores y tal vez intente unir a la CGT –lo cual sería altamente positivo-. Será en detrimento de sectores kirchneristas no peronistas como Carta Abierta -seguramente Foster deberá abandonar la Secretaria de Pensamiento Nacional-, o 678 (con pase arreglado a C5N en un insólito movimiento donde el mercado absorbe al estado). ¿Qué pasará cuando los gobernadores le pidan a Scioli la cabeza de los funcionarios camporistas que administran los entes nacionales en sus provincias para poner gente propia? ¿Dónde trazará la línea Máximo?

En relación al peronismo y la juventud será necesario prestar atención a figuras del perfil de Diego Bossio y cuánta potencia se le quiera dar a herramientas “del partido” como el Instituto de formación Gestar.

Cristina deberá seguir la actitud de Lula frente a Dilma –de prescindencia en los primeros años-, dejar ser sino quiere aparecer frente a la sociedad como obstaculizando la gestión. Ese escenario solo puede perjudicar su imagen, sin beneficiar necesariamente la de Scioli en el largo plazo, si es que lo muestra impotente. Pero el peronismo no se suicida en el poder y sabe administrar sus tensiones internas. La presidenta probablemente tenga por delante un rol internacional que cumplir.

La madurez histórica tanto de Cristina Fernández como de Daniel Scioli –que toman decisiones racionales con arreglo a fines (contemplando las consecuencias) y no con arreglo a valores (preservando la pureza de conciencia) como diría Weber- garantiza la paz en el movimiento hasta la próxima instancia de cristalización de las relaciones de fuerza, que serán las elecciones de 2017. Recién entonces es cuando podría darse un enfrentamiento por el control del peronismo bonaerense en la forma de una Cristina candidata por la senaduría bonaerense enfrentando a Karina –las reinas siempre juegan en el ajedrez-. Es allí que se verá quién gana-conduce y quién acompaña“.

No me queda claro a qué se refiere Santiago cuando habla de “la campaña presidencial más anodina“. Profesionalmente, las campañas de los candidatos han sido ejecutadas con competencia, si bien con poca originalidad (Hay que tener presente que originalidad no es lo mismo que eficacia).

Hubo errores estratégicos graves en la de Macri. Pero creo que Costa está impulsado a decir eso por la escasa emoción que se percibe entre los que van a votar, con excepción de la franja de militantes y activistas. La cosa es que ese involucramiento emotivo y el compromiso político de los votantes ha ido en disminución, paulatina y constante, desde 1983. Lo que no quiere decir que no tengan convicciones firmes: La forma en que las encuestas reflejan desde hace meses los mismos porcentajes, con pocas variaciones, muestran que tienen opiniones formadas.

De todos modos, mi cuestionamiento es a lo que veo como un voluntarismo sciolista en el artículo. Pero Scioli está en campaña y S.C., se supone, no. El análisis asume solamente el protagonismo de dos sectores: el peronismo territorial alineado con el Presidente y la militancia kirchnerista con Cristina. Pero hay otros actores en la realidad argentina, nacionales e internacionales. El Presidente que viene deberá enfrentar los desafíos que ellos le planteen, y sólo si los resuelve exitosamente consolidará su poder. Que no es algo que otorga automáticamente el cargo, de una vez y para siempre. Desde la vuelta a la democracia, Alfonsín, Duhalde y De la Rúa no lograron conservarlo.

Sólo con esa visión excesivamente recortada, puedo explicarme esa imagen de Cristina y Karina enfrentadas por la senaduría bonaerense en 2017, a semejanza de Cristina y Chiche en 2005. Parece uno de los comentaristas opositores más elementales de este blog, que buscan alguna anécdota del peronismo en el pasado para pronosticar su repetición.

Eso sí, antes que peronistas de paladar negro y kirchneristas ídem empiecen a pegarle a Santiago, tengo que decirles que son pocos los que han encarado seriamente el tema de la convivencia entre un Presidente peronista y un liderazgo muy vigente dentro de la misma fuerza política. Que, como les recordaba al comienzo, es probable que tengamos que encararlo muy pronto.

Anuncios

19 respuestas a La estrategia de Scioli y Cristina

  1. claudio Maxl dice:

    Y volvemos al gran dilema: d kien son los votos. Es obvio q los sciolistas argumentaran q Scioli gano la eleccion, tendran 2 años para sostenerlo, en 2017 cuando se levante la proscripcion sobre Cristina el dilema estara resuelto. Peeero si Scioli se convierte en autista politico pensando q tiene legitimidad x haber sido legalmente electo los tiempos pueden adelantarse: es muy evidente q las colisiones en el ambito economico con el ekipo saliente K no tardaran en llegar y el affaire buitres estimo q sera el detonante (obsesion sciolista d salir a endeudar via buitres y certeza q el arreglo con buitres hace caer tooda la reestructuracion 2005-10 x clausula pari passu seran los polos irreconciliables). Ante esta hipotetica situacion no le kedaria otra opcion q recostarse sobre la bancada neoliberal (actualmente opositora, eventual aliada sciolista) para poder derogar leyes cerrojos K y aprobar sus proyectos d ley. Preveo dias agitados ya al comienzo del mandato. No olvidar q Scioli se monto en el proyecto K para sostener su campaña electoral y conseguir el triunfo. Una ruptura con el ala K sera tomada como traicion y estafa a sus electores pulverizando algun atisbo d legitimidad q pueda ganar mañana, El espejo Dilma seria su destino.

  2. Jose dice:

    Dos frases interesantes: “mponen un giro conservador. Giro que no necesariamente significa a la derecha”, Claro, hay conservadores de izquierda…. y “que toman decisiones racionales con arreglo a fines (contemplando las consecuencias) y no con arreglo a valores” ¿sería cómo decir “si hoy no me conviene lo que sostuve aye, entonces lo cambio”?

    • Silenoz dice:

      Sería o hacemos lo que se tiene que hacer o carriotismo explícito….

      Se esperan fervienteme los subrayados pavos a continuación (los tuyos incluidos ehhhh…. ja ja)

      • Jose dice:

        ¿Es pavo darte cuenta de que no importa lo que te prometieron sino que van a hacer lo que les convenga (a ellos)? Bueno allá vos. Subordinación y valor (vaya y vote al candidato de “La Jefa”).

    • ¿Y vos a quién votas Jose?

      • Jose dice:

        Un manotazo de ahogado (de un típico político aficionado), en vez de discutir apoyando las ideas propias se buscan puntos para criticar al otro.

      • En cualquier discusión política es más que razonable saber desde donde habla cada quien.

        Lógicamente si Ud es un troll y le da vergüencita reconocerlo, lo entiendo. Supongo que a mi me pasaría lo mismo.

  3. victorlustig dice:

    lo divertido de esto es que el ala, digamos, K, ya esta abriendo el paraguas y amenazando, mas paralelos con el XX Congreso es imposible realmente, solo, como dije, me queda la duda si el discurso de Scioli en marzo hablara de la herencia recibida.

    • Silenoz dice:

      Si claro hablando de “abrir el paraguas” y el X a la n congresos en la Manchuria, la feligresía supersticiosa sigue con la “herencia recibida”…

      Darwinismo palermitano ¿ma non troppo?

      En fin…. comienza All Blacks-Springboks
      Saludetes Twickenham-eros

      • victorlustig dice:

        deporte nacional y popular si lo hay el rugby

        no se, estimado Silenoz, en marzo lo sabremos, lo divertido es que las iniciales del informante en ese congreso eran NK

        y, yo no califique la herencia recibida, asi que no se de que habla, Ud creo que piensa que dira es mala, vaya a saber

        saludos

      • guillermo dice:

        Y en Noviembre viene el Argentine Open en Palermo. Debe ser exhaustivo vivir tan emocionado todo el tiempo.

    • Jose dice:

      No se preocupe, “los leales” igual lo aplaudirán haga lo que haga.

  4. ricardo j.m. dice:

    no que va a pasar pero los que mas ganan hoy van a tener 17500 millones de pesos para paliar la crisis, van a poder tener mas frasquitos pudriendose en el baño y en la heladera

  5. Diego dice:

    Demasiada imagen positiva tiene Cristina al interior de la cabeza del muchacho que escribió ese artículo. A Cristina una vez que esté en El Calafate viviendo se le va a cagar de risa todo el mundo. ¿Alguien puede pensar, ya no digo Scioli, sino un gobernador en funciones se va a andar cuidando de no contradecir lo que la Sra le dijo a una radio amiga ayer a la mañana? Internet me parece que así como acerca debates y hace conocer diferentes posiciones, también confunde un poco el panorama. No lo duden, los cristinistas puros, esos que dice “los 12 años maravillosos que vivimos gracias a Néstor y a Cristina” son muy poquitos. Es toda gente de clase media, media-alta, habitantes de las grandes ciudades del país y en general relacionadas con la industria cultural o con el sistema educativo, en general. Es gente que vive en localidades en donde el kirchnerismo durante este año viene saliendo 3° y 4°. El poder al kirchnerismo se los dio gente que no tiene idea cómo escribe Horacio González, y no me refiero a los votantes, sino a los dirigentes.

    • Norberto dice:

      ¿Ud alguna vez entendió alguna pequeña parte de lo que es el peronismo, o solo cree en lo que le cuentan los que no entienden y nunca lo van a entender?
      Mire hijo, hace algo así como setenta y dos años, un Coronel inició un movimiento político al que se unió por reconocimiento gran parte del pueblo argentino, ese que dos años después protagonizó una jornada inolvidable, al que a partir de allí dedicó su vida Evita, al que persiguieron durante dieciocho años y que volvió para desesperanza y rabia de gente como Ud que desde el ’76 tomó revancha incluso por medio de traidores, y al que rescataron Nestor y Cristina.
      Como no lo entiende, uno de los suyos en un bar me dijo que no podía ser posible que en el término de una vida humana pocas veces alguien presencia cuatro liderazgos de tal calidad, y hasta esa sana envidia de quien no comparte mis ideas políticas demuestra que tendremos peronismo kirchnerista por muchos años, y para entenderlo basta con mirar en que franja de edad cuenta con mas apoyo esta nueva y vieja versión del peronismo, mientras que quienes tienen ideas como la suya, están como yo mas cerca de las zanahorias que de las margaritas, sin aludir a la gorila que cree que la gente vota por lo que le dicen, no por los hechos concretos que ve.
      Nunca menos y abrazos

  6. Vincent Vega dice:

    Un despegue duro de Scioli con el kirchnerismo sería sólo posible con guita en caja. Pero eso se ve bastante difícil, sobre todo si las medidas que se están pensando son las de bajar o eliminar retenciones, subir el mínimo no imponible de ganancias y al mismo tiempo tener presupuesto que” le permitirá seducir gobernadores -y a los senadores que responden a ellos- con obra pública”. O “una moderada devaluación”… si es muy moderada no va a pasar nada, si no es moderada se va a armar quilombo y Scioli se habrá dado un tiro en el pie.
    La impresión es que el gobierno de él va a ser bastante berreta, con conflictos palaciegos y la amenaza latente de “la calle”, y que en 4 años vamos a estar más o menos donde estamos ahora. Pero màs viejos

  7. Gerardo González dice:

    Scioli va a ganar la votación. Si hay balotaje sumará los votos de Rodríguez Saa y la mitad de los de Massa, con lo cual llegará a un tranquilo 55%, en el peor de los casos. Sin olvidar a De la Sota.
    Respecto del futuro de Cristina y Scioli, se repetirá la pelea sorda que hubo entre el Gran Finado y Duhalde. Será una guerra fría, que, por supuesto, ganará el presidente.
    Desde 1983 ningún líder, desde el llano, controló a un presidente.
    Hasta un incompetente como De la Rúa ejerció plenamente, para el corno, pero con todo el poder.
    Y si miramos más atrás, Agustín Justo no controló a Ortíz, ni Roca a su sucesor. De Cámpora no vale la pena hablar.
    El gran problema de Scioli no es el cristinismo, rara avis de la política nacional, sino gobernar lo que hereda. Le pasará como a Bachelet y Dilma cuando ajuste los torniquetes, porque este modelo tiene mucho de la criatura cosida del doctor Frankestein y reventará por sus costuras.

  8. […] otro lado, Santiago Costa, del ala más moderada y más sciolista del kirchnerismo, decía, como lo cité en el posteo anterior, “El discurso y programa de Daniel Scioli (es)… profundizar la integración regional […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: