De Rusia con amor

rusia y argentina en cifras

Esta semana el activísimo Víctor Arreguine me hizo llegar, entre otras cosas, la nota en que RT (Russia Today) pasa revista a la “estrecha colaboración bilateral entre Rusia y Argentina, colaboración reforzada por las recientes visitas oficiales de Vladímir Putin a Buenos Aires y de Cristina Fernández de Kirchner a Moscú“. Recomiendo su lectura, porque es un buen resumen de la actividad diplomática desplegada en estos años, y de los acuerdos firmados.

Hasta incluye este simpático video en que RT nos informa de la exposición de documentos históricos en Moscú, celebrando los 130 años de relaciones diplomáticas entre los dos países, iniciadas en 1885 (Hay, entre muchas otras cosas, una carta de Nicolás II al embajador argentino en  1917, poco antes de la Revolución…). Y la inaugura don Serguei Lavrov, el ministro de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa.

De todos modos, aún Víctor A. considera que RT exagera un poco al decir “Argentina y Rusia forjan una nueva etapa de relaciones internacionales“. Porque, si miramos los cuadros que detallan, en esa misma nota, los montos y cómo se compone el comercio ruso-argentino, vemos que no es tan grande, que no está creciendo, y que nuestras exportaciones a Rusia siguen siendo, en su gran mayoría, de productos primarios. Además de encendidas declaraciones, nuestros funcionarios, y los hombres de negocios, deberán esforzarse en desarrollar un mercado muy interesante. Como muestra el cuadro de arriba.

Ahora, como casi todo, este tema nos hace pensar en la elección presidencial de mañana. Porque sirve como separador, al menos en los relatos, de los dos lados de la “grieta”.

Un ejemplo: Ignacio Fidanza, Director de La Política Online, escribe “La Argentina inicia su despedida del ensayo chavista. Gane quien gane, se inicia un giro profundo en la política exterior“. Y sigue “Cristina … trata de construir lo imposible: un corset de política exterior a su sucesor, básicamente en base a conceder obras públicas que demandarán décadas, a China y Rusia“.

I. F. tiene algunos vínculos con el gobierno de la C.A.B.A., pero es un tipo inteligente. Asumo que esta larga campaña lo ha puesto un poco histérico, como a otros, y trata de convencer – ¿o se convence? – que se puede hacer chavismo sin Fuerzas Armadas politizadas, participando en el gobierno. Y, sobre todo, que un país que se porte bien no puede pensar en juntarse con malas compañías. Eso sólo es para los países adultos, como EE.UU. y los que dirigen la Unión Europea, que no corren riesgo de contagiarse.

Por otro lado, Santiago Costa, del ala más moderada y más sciolista del kirchnerismo, decía, como lo cité en el posteo anterior, “El discurso y programa de Daniel Scioli (es)… profundizar la integración regional sudamericana y la relación con los BRICS por sobre el eje Estados Unidos-Europa“.

Mi conocimiento de lo que piensa el gobernador Scioli es muy superficial (como les pasa a todos). Pero mi impresión es que no se le ocurre pensarlos como alternativas excluyentes. El se reúne con, e incorpora a su campaña, a Lula y a Evo. Y evalúa enviar a Guillermo Francos como embajador a Washington. Estoy razonablemente seguro que no lee mi blog, pero parece inclinarse a practicar, como recomiendo, una “diplomacia en todas direcciones”.

Que es, después de todo, lo que hacen nuestros amigos.

El canciller ruso, Serguéi Lavrov, y el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, están arreglando la forma de lanzar un proceso político en Siria, según dicen Sputnik Mundo y también la Voz de América.

Y esta semana Cameron y Xi Jinping anunciaron un plan de inversiones chinas en Gran Bretaña por 30 mil millones de libras esterlinas. Incluyendo una central nuclear en el sur de Inglaterra.

4 respuestas a De Rusia con amor

  1. Rusia -dicho por Scientific American- se perfila por calidad y precios como el exportador número uno de centrales nucleares de este siglo.
    Los que quieran detalles, va artículo (incompleto) en http://www.scientificamerican.com/article/russias-nuclear-reactors-could-take-over-the-world-safe-or-not/, y ya que no se lo puede leer enteramente online, vale la pena ver las reacciones de los lectores.
    Dado que les estaremos comprando a los Ivanes -y por pura necesidad de megavatios eléctricos con financiación abrochada- una central más bien grandota, tendremos dos desafíos: uno, de licenciamiento, que es no comprar basura insegura
    En esto tenemos más de 60 años de buenos antecedentes. A recordar, que en épocas de Onganía y con Krieger Vasena presionando, la GE trató de vendernos su central GE-Mk1 (la misma de la cual 4 reactores se accidentaron en Fukushima en 2011). La CNEA les echó flit, porque además de querer uranio natural como combustible (y no uranio enriquecido), vio un diseño desastroso, con una relación volumen/potencia bajísima en el edificio de contención, amén de insuficientes y malos sistemas de back-up para refrigeración en caso de apagón.
    Todo eso se manifestó en Japón mucho después. Un brindis por la brava gente nuclear formada por Jorge Sábato y Dan Beninson, y protegida por el Alte. Quihillalt: había que ser muy pata ancha para atajar a la GE, Krieger y La Embajada en 1967. Pero lo hicieron.
    El otro desafío que nos impone la compra de esta central rusa es venderles algo más interesante a los ruskis que naturaleza cruda del campo argentino.
    Y eso sí que es difícil, porque Rusia es un país lleno de buenos ingenieros y con una cultura tecnológica formidable. La única oportunidad de negocios que veo clara es para nuestros fabricantes de equipos automovilísticos de GNC. La otra -y sobre esto la verdad se esconde en el futuro- podrían ser las semillas recombinantes de Bioceres resistentes a cambio climático. Es cierto que a la hora de pagarnos royalties, los ivanes nos hagan el mismo pagadiós que suele hacerle el campo argentino a la Monsanto, a veces con todo éxito, pero no siempre.
    En fin, no se me ocurre nada más. Pero algo ha de haber.

    • victorlustig dice:

      Daniel, al pasar, el problema de Japon fue la ubicacion, al lado del mar sin barreras suficientes (ay los ecologistas), y el diseño de la ubicacion de los sistemas de generadores, no el reactor, al Cesar lo que es del Cesar

      Saludos

  2. Al Víctor Lustig lo que es del Víctor Lustig:

    1) En el país que acuñó el término “tsunami”, un reactor costero necesita terraplenes de defensa contra inundación MUY altos. 11 metros más altos, en el caso del terremoto de Töhoku. Error del fabricante (GE) al no exigírselos al cliente (TEPCO) por asuntos de cuidar la marca.

    2) En Tsunamiland, el ÚNICO (insólito, Atucha II tiene cuatro) generador diesel de back-up está… ¿adónde? Sí, en planta baja, en el sitio más inundable. Ahí destaco:

    * Corrupción del comprador, que adquiere 4 centrales de potencia media a grande con un único generador de back-up para refrigerar el núcleo en caso de inundación, y puesto adonde no debe estar.

    * Inepcia y avaricia del fabricante, incapaz de hacer un modestísimo rediseño de arquitectura para ubicar su triste y único generador de back-up en un piso más alto del edificio. Los 4 GE-Mk1 accidentados en Fukushima son diseño “off the shelf”, sin customización alguna para el cliente, idénticos en planos a otros 18 que afligen al mundo con su peligrosa presencia.

    3) Avaricia del fabricante y del comprador y evidente cometeo o apriete de la autoridad japonesa de licenciamiento, que admiten un edificio de contención de forma extrañísima, abotellada, y de escaso volumen para expansión de gases si se lo mide en relación a la potencia térmica del núcleo de la central. El resto del planeta nuclear hace edificios de contención esférica o con forma de tambor abovedado, y de enorme volumen. En caso de ruptura de cañerías del circuito primario, o -peor aún- fractura del recipiente de presión, una contención esférica o atamborada de gran volumen soporta mejor, sin deterioro estructural, la onda expansiva de vapor que lo “infla”, e impide la emisión a la atmósfera de gases contaminados del circuito primario. Más aún, en caso de ruptura del recipiente, una contención robusta puede bancarse una explosión de hidrógeno. ¿De dónde viene el hidrógeno en una central accidentada? Se genera catalíticamente por la hidrólisis del agua refrigerante en contacto con el circonio recalentado de los elementos combustibles faltos de refrigeración. La explosión de hidrógeno fue lo que le hizo saltar la tapa al edificio (sin contención) de Chernobyl 4, y también lo que destruyó una de las cuatro plantas de Fukushima (la onda de choque que se ve en los noticieros parece la del estallido de bomba de aviación, es impresionante). En Three Mile Island, con una contención bien diseñada, llegó a fundirse el núcleo de la central sin que la contención cediera. Hubo liberación de hidrógeno, por supuesto, pero -bajo supervisión directa de Jimmy Carter, que además de presidente era ingeniero nuclear- se lo venteó despacito a la atmósfera antes de que tuviera tiempo de explotar. No se irradió el vecindario.

    4) Aprobación por TEPCO y la Autoridad Regulatoria Nuclear japonesa de no alterar la Increíble y estúpida idea de GE de poner los piletones para combustibles gastados en LAS AZOTEAS de los edificios de la central. Es el lugar de mayor oscilación y de mayores fuerzas “g” en caso de terremoto. La fractura de esos piletones dejó en seco a los combustibles de una de las cuatro centrales accidentadas, y sin refrigerante, éstas se prendieron fuego y liberaron su inventario de radionucleídos. Éste es un “first-timer” en la historia de la tecnología nuclear, jamás sucedió nada parecido. Observación al pasar: si tratás de mandar agua a los piletones rajados para refrigerar, necesitás sistemas de bombeo capaces de hacerla subir decenas de metros. Y oh casualidad, en centrales en apagón y con una única fuente de generación eléctrica de back-up inundada, ¿de adónde sacás las bombas y traés la electricidad? ¿Te acordás de esos cómicos helicópteros tratando de regar con agua la azotea incendiada de uno de los GE Mk1 de Fukushima? Es como tratar de apagar un incendio forestal con un gotero.

    5) Desde ya, que el CALIN (Autoridad regulatoria interna de la CNEA en viejos tiempos) y la Gerencia de Radioprotección dirigida en 1967 por Dan Beninson jamás hubieran comprado una central de generación directa, es decir donde no hay un circuito de refrigeración secundario interpuesto entre el primario (cuya agua tiene radionucleídos) y la turbina de generación eléctrica. Y eso por la maldita costumbre que tienen las turbinas de vapor, de perder vapor. Cuando es vapor contaminado a bajas -pero continuas- dosis, el trabajo se vuelve jodido para los operadores de la central. Las GE-Mk1 son directas, una locura yanki para sacar más megavatios eléctricos por megavatio térmico. Es como sacarle el doble circuito de frenos y el ABS a tu auto para que vaya más rápido. Las GE-Mk1 ya eran peligrosas “per se”, en operación normal, sin necesidad de terremotos o tsunamis.

    Chan-chán.
    Bueno, paro ahí, Víctor. Tengo que ir a votar.

    • victorlustig dice:

      Daniel
      todos nos cansamos de hacer fracass, rams asi que para hacerla corta, antes de criticar algo debiera ver los calculos
      es como quejarse que la ruta se inunda y el tren no, algun craneo decidio que la ruta debe soprotar las decenales y el tren las milenarias
      como siempre, independientemente que le hayan sacado los frenos, el problema fueron los generadores, sino hubieran fallado, hoy no hablamos del tema, y fallaron por que se inundaron, por que alguien seguramente dijo, hace 100 200 500 años no hay una ola grande aca, no va a pasar

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