Cristina, Scioli y los votos ¿De quién son?

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En la primera parte de este posteo (interrumpido por mis ocupaciones y por las excavadoras de Telmex), aclaré que no estaba haciendo pronósticos para las elecciones del otro domingo. En ese tema, coincido con la mayor parte de la blogosfera oficialista – y de los analistas, en privado – que lo más probable es un triunfo del FpV en la primera vuelta que haga innecesario el balotaje. Nada es inevitable hasta que ocurre, pero para el peligro más serio del oficialismo – que se pegue un tiro en el pie – queda muy poco tiempo. Y los dos opositores mejor rankeados… como dijo nuestro candidato a Presidente “Están muy ocupados peleándose entre sí” (Algunas conversaciones de él y de Aníbal Fernández han tenido que ver con eso).

El sentido de este posteo es plantear que los porcentajes de las elecciones P.A.S.O. del 9 de agosto (ver imagen de arriba) – porcentajes que, con algo de sorpresa para los que nos dedicamos a seguir las variaciones del electorado, en las encuestas sobre los tres primeros candidatos – se han mantenido aproximadamente constantes desde hace casi un año hasta ahora, nos están diciendo algo.

Si mi interpretación es correcta, esos números – 40, 30 y 20 % – reflejan, también muy aproximadamente, espacios políticos de razonable coherencia. Ojo: nada es para siempre, y entre las cosas más efímeras están los resultados electorales, para la amargura de la mayoría de los políticos. Recién reiteré el pronóstico de un resultado significativamente mejor para el oficialismo dentro de once días. Pero sí creo que representan tres conjuntos de opiniones y actitudes predominantes en la sociedad argentina al cabo de doce años de gestiones Kirchner. Aclaro que no estoy atribuyendo los votos en blanco de esa elección – 5,6 % – a ningún sector en particular, y menos todavía el ausentismo, en un año cargado de elecciones y con El Niño operando.

El primero expresa, por supuesto, a los votantes que hoy se sienten identificados con el FpV. Que es la expresión de una alianza, construida y reforzada desde 2003 en adelante, entre el peronismo y un progresismo dispuesto a acompañar a Néstor Kirchner primero y ahora a Cristina. El peronismo es el socio mayoritario, de lejos, en votos y en “aparato” territorial, pero el aporte de ese progresismo – casi todo proveniente de los sectores medios – ha sido significativo y, sobre todo, muy visible.

Ahora, la distinción entre peronismo y kirchnerismo, planteada en esos términos por muchos voceros opositores y también por algunos K, me parece absurda. Por supuesto que existe un “peronismo anti kirchnerista”. O varios. Hasta se han manifestado electoralmente en diversas ocasiones, con suerte pobre en todas, desde el 2005 en adelante. Porque es un fenómeno que se da en los dirigentes y en los politizados. Que son, repito siempre, una minoría.

No discuto – por supuesto que no: pueden hablar durante horas y yo no tengo paciencia – la validez doctrinaria de sus cuestionamientos desde una visión tradicional del peronismo a la experiencia kirchnerista. Me basta con señalar que, para la gran mayoría de los argentinos, su experiencia del peronismo es la kirchnerista. Alrededor de un 40 % de ellos – después del desgaste de doce años de gobierno – siguen eligiendo a sus candidatos. Y ese porcentaje aumenta – hace cuatro años, por ejemplo, hasta el 54 % – cuando tienen que optar, frente a otras alternativas.

Por eso tampoco encuentro que la discusión “¿De quién son los votos?” tenga sentido. Son de los votantes, repito. Y me parece obvio que para los votantes del FpV – salvo la dirigencia y “activismo” vinculado estrechamente a algún jefe territorial, sindical o burocrático ¿necesito subrayar que son una minoría muy pequeña? – el liderazgo que cuenta, que define hoy al FpV – es el de CFK. Es Presidente desde hace ocho años, con fuerte protagonismo; es la continuadora del anterior, Néstor KIrchner; y está muy presente, por decisión de ella misma y de los medios opositores también – en la campaña electoral. Decir que los votos son “en realidad” de otro muestra una extraordinaria capacidad para negar lo evidente.

Se puede agregar que el concepto de “los votos de Scioli” como distintos de los “votos K” tenía sentido cuando, para la oposición, el gobernador de Buenos Aires podía ser una alternativa electoral a Cristina. Si esta especulación se borrara de las columnas políticas de los últimos diez años, quedaría en blanco más de la mitad del espacio. DOS, mejor político que sus adversarios y que algunos de sus amigos, rechazó esa variante. Estrategia que, resulta evidente, se ha mostrado acertada. Hoy, ese espacio lo ocupa Sergio Massa, porque la naturaleza (política) aborrece el vacío.

Es cierto también, ya lo dije en la primera parte, que el estilo de conducción y el discurso de Daniel Scioli son muy diferentes al de Cristina Fernández. Parece que eso no es tan importante para los votantes del FpV. Como sea, las encuestas – en particular, las encuestas que leyó la Presidente – indicaban desde hace tiempo que era el candidato con más posibilidades de ganar. Que no muestre “electorabilidad” un candidato que sea “kirchnerista puro”, como se le llama a los que levantan un discurso a lo Laclau, es significativo. Pero eso es tema para otros posteos. Basta señalar ahora que los candidatos del riñón de La Cámpora que pelean sus distritos emplean hoy un discurso más “sciolista”. Y suman todo lo que pueden, como corresponde.

Cambiemos hoy sirve de vehículo al antiperonismo tradicional. Nada nuevo ni sorprendente en esto. El Partido Radical, cuya misión histórica fue la lucha por el sufragio libre, a partir de 1946 cumplió ese rol. Sin que fuera obstáculo el hecho que Frondizi y Lebensohn impusieran programas “de izquierda”, como el de Avellaneda, que llamaba a la reforma agraria. Sus votantes tenían claro el sentido de su voto. Hoy el PRO tiene chance de continuar llenando ese espacio, si logra superar el amateurismo de sus cuadros políticos y en particular de su actual referente, Mauricio Macri. Si no… surgirá otra expresión política para hacerlo.

UNA, el Frente Renovador en especial, es un fenómeno interesante. Sergio Massa, surgido del peronismo (“peronismo kirchnerista”, si lo hubiera) encontró, como Chacho Álvarez que se fue del PJ en dirección ideológicamente opuesta casi veinte años antes, que no sumaba bastantes votantes peronistas para construir una opción política importante y fue a buscarlos en otras identidades políticas. Mi impresión es que sus votantes, más que rechazar al peronismo, por los menos son antagónicos al progresismo aliado al peronismo dentro del FpV. Es irónico que sean el anti FREPASO…

Estas especulaciones mías tienen que ver con el otro tema que mencioné en esa primera parte del posteo: si el futuro gobierno del Frente para la Victoria será fiel o no al mandato de sus votantes. Que, como señalo arriba, está más cerca de la continuidad que del cambio.

Un cambio de políticas es posible. No sólo por el poder que brinda nuestra Constitución al Presidente, si está dispuesto a usarlo. En el Poder Legislativo van a estar los representantes elegidos por esos tres sectores, más algunos de las minorías. Es teóricamente posible construir una mayoría que apoye otros caminos.

Quienes favorecen un volantazo – y algún “cristinista puro” – tienden a recurrir al ejemplo de Menem, que de caudillo folklórico pasó a ser, elegido, el Gran Privatizador. Y han convertido una frase de Guillermo Vilas “Si decía lo que iba a hacer, no lo votaban“, en una afirmación del mismo Turco. No toman en cuenta el hecho que el desastre económico de los dos últimos años de Alfonsín y especialmente la hiperinflación habían hecho que la sociedad argentina estuviera dispuesta a aceptar, a adoptar cualquier solución que le ofreciera la perspectiva de una salida.

No es esta la situación hoy. Los que voten al FpV y también los que voten por otras opciones, resistirán con uñas y dientes cualquier ajuste que afecte sus bolsillos. El “keynesianismo chabón” que se aplica hoy ha evitado daños graves a los de las mayorías. Y tenemos el cercano ejemplo brasileño – ayer Scioli estuvo por ahí – para mostrar los costos de las “políticas ortodoxas”. Por supuesto, los que han comprado el discurso del mercado como sabio asignador de recursos – tan dogmáticos como los que nos contaban de las virtudes del “socialismo real” – insistirán, como lo han hecho durante diez años, que el ajuste es necesario e inevitable.

No lo veo a Scioli muy proclive a apresurarse a comprar buzones ideológicos. Nuevamente, el que viva lo verá.

16 respuestas a Cristina, Scioli y los votos ¿De quién son?

  1. victorlustig dice:

    Independientemente de quien es el dueño de los votos, Scioli es Enrique IV probablemente, y, las cartas reales se jugaran, quizas, como dice Manolo, en 2017, momento en el cual ya habremos pasado el stress del cambio, de la renegociacion de deuda (cuando todos dicen que hay que sentarse, diria Bartolo, etc.), del ajuste o no (acepto apuestas) etc etc.
    Pero bueno, primero debera ganar, y, depende por cuanto gane y en que vuelta seran las cosas
    Lo cierto es que, de alguna forma, se ha rodeado de los dueños de los votos provinciales.

    el que viva lo vera como dice Ud.

    • Norberto dice:

      Como dice claudio Maxi, ninguno de esos dueños provinciales sin colgarse de CFK repitió o superó valores con ella como tractor.
      Mejor la política española, a menos que quieras la catalana Jordi, en cuyo caso haganse cargo de las deudas generadas por las aventuras financieras de las empresas catalanas y los empresarios catalanes de las corporaciones españolas que le quieren dejar como regalo a España.
      Nunca menos y abrazos

      • victorlustig dice:

        Mira que Repsol hizo unos buenos mangos con YPF me parece. lee la memoria anual, pero, esto, es off topic

        vos sabes que nunca me gusto mucho el 51% comprado, pero, es solo mi opinion y la dije siempre

        PS venderla con el barril a 12 menos me gusto eh, pero, en el medio se la llevaron toda, y, la culpa no es de ellos para colmo

      • Norberto dice:

        Solo estaba chicaneando Jordi, no me lo tomes en serio.
        Nunca menos y abrazos

  2. Capitán Yáñez dice:

    Expresión clave (“key” diría un yanqui) del posteo es “razonable coherencia”.
    He tenido, tiempo ha, un par de charlas con un viejo militante peronista del sur del conurbano que es un amigo común, estimadísimo blogger no más en jefe -el nombre del sujeto en cuestón empieza con R y el apellido con G, para más datos-, resultado de las cuales, y contra lo que los “contreras” afirman, es que, en efecto, hay una “ideología peronista”.
    Ocurre que el que la creó… advirtió, desde el principio, de lo que denominás -con mucho ingenio- “buzones ideológicos”.
    Por cierto, el fundador no compró ninguno. Sus mejores seguidores, huelga decirlo, tampoco.
    Mis dudas sobre el compañero gobernador siguen en pie… pero si algo puede afirmarse de él es que no es afecto a comprar buzones.
    De que “hay otros caminos” no hay duda.
    Rajoy, el ídolo de Macri, ha seguido uno de esos “caminos”. Sin embargo… “Bruselas reclama…” (más ajuste) leemos hoy en diarios españoles, algunos de los cuales imbéciles irredentos siguen considerando “progresistas” (El País y La Vanguardia, si).
    Rajoy, el ídolo de Macri (tengo firmes sospechas de que también es el ídolo de massita), es un comprador de buzones ideológicos. Los… ejem… “líderes europeos”… le palmean la espalda. Los banqueros (Bruselas) lo impulsan a seguir ajustando.
    En fin: Pioli gobernará -esperemos- un país ubicado en el locu del orbe. No le sobrará a Pioli demasiada piola… como para hacer alardes ideológicos.
    O si: será Néstor o Rajoy (no tengo dudas de que, si fuera por él, sería Rajoy).
    El que viva lo verá.

  3. claudio Maxl dice:

    Respecto a la “pertenencia” d los votos: PASO 2011 PBA, Cristina 53%-Scioli colgado a Cristina 47%. PASO 2015 PBA Scioli sin Cristina 40%.
    Los numeros son elocuentes: como Cristina lo levanta a Scioli cuando va colgado con la lider a la cabeza y como Scioli no logra retener votos FPV sin la presencia d Cristina en 2015. Kien no kiera verlo y convertirse en autista pensando q tiene poder cuando sus votos son prestados debera atenerse a las consecuencias en 2017.
    http://www.juntaelectoral.gba.gov.ar/resultados-epaos/poranio/2011.pdf
    http://www.elecciones.gov.ar/estadistica/archivos/2011_primarias/escrutinio_primarias_buenos_aires.pdf

  4. Daniel E. Arias dice:

    Brillantemente escrito, más de lo habitual. Creo que le estás atribuyendo a Scioli dotes que todavía no ha mostrado, pero el que viva lo verá. De modo que lo veremos.

  5. Silenoz dice:

    Sólo me permito tirar un pensamiento sobre todo para aquellos que ya decidieron entregar el asunto (no se sabe si todo juntito o en cuotas):

    Suponiendo algún tipo de “ajuste” la decisión sobre quién -o quiénes- recaerá/n SIEMPRE es (y será) POLÍTICA, no hay ninguna predestinación, ni naturalidad ni equilibrio

    Saludetes darwinistas

    • victorlustig dice:

      es una cuestion de poder mi estimado Silenoz, y, de cuantas barrabasadas se hicieron antes, a mas barrabasadas, menos poder de eleccion de sobre quien cae el ajuste, o, a que nivel sube el agua mas graficamente

  6. Uno que no va a votar a Scioli, especialmente si se confirma el ministerio nacional para Casal:
    —Los lectores de PERFIL se enteran porque permanentemente están levantando mis notas. Puedo hacer una síntesis. Lo que cuestiono es la delegación de responsabilidad del Gobierno en la seguridad en manos de la propia agencia policial. Es lo que hace el gobierno de Scioli en la provincia de Buenos Aires con la designación de Ricardo Casal como ministro de Justicia y Seguridad. Es la primera vez, desde el regreso a la democracia, que un Ministerio de Justicia y Seguridad está en manos de un agente penitenciario formado en los primeros años de la dictadura. El alcaide mayor Ricardo Casal se formó en el Servicio Penitenciario de la dictadura en los peores años, trabajando junto con oficiales que han sido denunciados e incluso condenados por violaciones a los derechos humanos. Y la política de delegación que hace me parece que no garantiza la seguridad, lo que garantiza es la impunidad, garantiza los negocios, la promiscuidad entre lo que es el problema y lo que debería ser la solución. Y si no tenés un instrumento, una fuerza de seguridad confiable, limpia, y que no tenga capacidad de extorsión sobre el poder político, no podés verdaderamente enfrentar el problema de seguridad que hay en la Argentina. Los golpes que la policía pegó en la Legislatura el día de la reasunción de Scioli fueron por una orden impartida por el Gobierno de la provincia a través del ministro Casal para que no se permitiera el acceso a los palcos a nadie que no tuviera la camiseta naranja que identifica a Scioli. Y el serio problema en el que está el Gobierno en este momento es que, una vez que se produjo la represión, y que estaban los militantes…
    —En la escalera, tratando de entrar…
    —… con la cabeza partida y sangrando, cuando el vicegobernador, Gabriel Mariotto, le informa al gobernador lo ocurrido y le dice que hay que separar de sus funciones a los policías que han hecho eso, Scioli dice: “Sí, por supuesto”. Y cuando llega el momento de concretarlo, los policías dicen: “Pero si ellos nos dieron la orden”. Lo dice el jefe de la rebelión: “Nos castigan por trabajar de acuerdo a las órdenes que recibimos”. Y este es el nudo del cual no saben cómo salir, porque esto pone en evidencia los pactos que nosotros venimos denunciando hace mucho tiempo. Esa delegación de atribuciones a la policía es un pacto de contraprestaciones recíprocas.
    http://www.perfil.com/ediciones/2011/12/edicion_637/contenidos/noticia_0062.html

    La respuesta: el dominio, en Página.

  7. Hay uno que se mantiene firme en sus dichos, y que no solo dejó de borrar archivos, sino que también:
    “Casal es uno de los responsables del ablandamiento de garantías procesales por lo cual hoy la cantidad de personas detenidas en los lugares de encierro bonaerense es la mayor de la historia. La tasa de prisionización provincial es la mayor del país y una de las más altas de la región. Casal dejó en manos del Servicio Penitenciario, en el que se formó, la gobernabilidad de los penales, por medio de la violencia. Esto también hizo crecer la cantidad de muertes traumáticas de personas privadas de su libertad. No por casualidad, Clarín eligió para ilustrar el anuncio de su designación una foto del gobierno de Buenos Aires en la que DOS y Casal están acompañados por la Procuradora General María Falbo, quien está al borde del juicio político y del procesamiento penal por la protección acordada a otro amigo de Casal, el fiscal general de San Isidro Julio Alberto Novo, a quien Arroyo Salgado indagará por encubrimiento de narcotráfico, y contra quien se abrió el procedimiento de juicio político. Su protegido y amigo es el condenado en España Gustavo Adolfo Juliá. Novo designó a la abogada defensora de Juliá, Mariana Busse, como secretaria de su fiscalía general. Gracias a Falbo y Casal, Novo, sus fiscales adjuntos Rodrigo Caro y Eduardo Vaiani, Busse y la también secretaria y mujer de Novo, Melisa Fernanda Rey, están imputados pero siguen en funciones pese a que el fiscal Luis Angelini solicitó que fueran suspendidos. Desde sus cargos, Novo, Caro y Vaiani siguen conduciendo el trabajo de más de 60 fiscales que, entre otras cosas, tramitan casos de comercialización de estupefacientes y dirigen a la policía en función judicial.”
    http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-284079-2015-10-18.html
    Aunque H.V. no lo dice, ese “modelo”, no desentona con el nacional.

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