Cristina, Scioli y los votos

Télam Mar del Plata14/11/2010 En la plazoleta Almirante Brown, la Presidenta Cristina Kirchner junto al Gobernador Daniel Scioli, durante el cierre de los Juegos Evita 2010. Foto: Presidencia de la Nación/Télam/jcp

Quiero tranquilizar a los respetables lectores: este no es otro posteo sobre la campaña y los pronósticos para el domingo 25. Ya los hice, como saben los que siguen el blog. Y los míos no son más que una pequeña corriente de agua (fresca, espero) en el océano de opinadores.

Me interesa reflexionar, en voz alta, sobre un tema que posiblemente sea más importante todavía: el significado de los votos que se van a depositar ese día, y qué representan para el futuro.

Es audaz de mi parte pontificar sobre esto, pero me parece que en lo que afirman oficialistas y opositores, tanto en las columnas de los diarios como en las (un poco) más serias de comentarios en los blogs, cuando hablan de “los votos que tiene CFK” y de “los que podría tener Scioli”, cuando hablan de si el (muy probable) futuro gobierno del Frente para la Victoria será fiel o no al mandato de esos votos… bueno, pueden decir cosas inteligentes, pero creo que siguen usando, sin examinarlos, supuestos que quedaron de situaciones anteriores. Que no son la actual.

Ante todo, quiero resaltar un hecho básico que ya repetí antes: los votos son de los votantes. Cada uno de ellos tiene el suyo. Es cierto que existen la simpatía, el carisma, el liderazgo del (la) dirigente. Pero cuando se toca el bolsillo, la dignidad o los temores del hombre o la mujer que votan… eso puede desvanecerse muy rápido. Acuérdense de Menem, que venció a los aparatos del justicialismo en 1988 y fue reelecto con una aplastante mayoría en 1995. O, más cercano, De la Rúa, que también ganó cómodo en 1999 y en su primer año se decía que era “de teflón” porque no se le pegaba ninguna macana.

Igual, eso que señalo es una constante, de hoy y de siempre. Lo que voy a cuestionar ahora son supuestos como el que habrán escuchado o leído infinidad de veces de parte de opositores: “Scioli es popular y no es conflictivo; podría sumar los votos de aquellos a los que les disgusta la agresividad K, pero... (ahí va “le tiene miedo a la Presidenta“, u otra tontería un poco más sofisticada). Es cierto que algunos personajes muy cercanos a DOS sostenían esto (en privado) por largo tiempo. Y algunos analistas – de kirchnerismo ferviente – lo toman por el otro lado “¡Se derrumbó (en las P.A.S.O.) la idea que Scioli tenía votos propios! Los votos son de Cristina!“.

Los que dicen estas cosas están hablando, sin darse cuenta, de un escenario que tenía algunos visos de realidad… dos años atrás. En ese tiempo quedó descartada la fantasía/temor (nunca muy sólido) de otra reelección de Cristina, y, más decisivo todavía, tomaron forma las principales opciones opositoras al gobierno K.

El frente Cambiemos, la candidatura presidencial de Mauricio Macri, expresa bien o mal (yo creo que mal, pero es lo que hay) a los diversos sectores sociales que rechazan las políticas y el estilo de los gobiernos K, sin tener o necesitar, en la mayoría de los casos, una definición ideológica precisa. Un elemento mayoritario de su electorado es el voto antiperonista, tan tradicional como el peronista. Y que, como éste, puede manifestarse, y lo ha hecho, a lo largo de la historia, a través muy distintas expresiones políticas.

El frente UNA, la candidatura presidencial de Sergio Massa, expresa a los diversos sectores sociales que rechazan algunas políticas y todo el estilo de los gobiernos K y también a Mauricio Macri. Tampoco tienen o necesitan una definición ideológica. Una parte de su electorado, mayoritaria en Buenos Aires y en Córdoba, es clasificado por algunos como “peronismo de derecha” – definición imprecisa si las hay – pero hay dirigentes que se podría asociar con ese término acompañando a Macri, y Rodríguez Saá, que también podría englobarse en esa categoría, no se ha sumado a UNA.

Este escenario está vigente desde hace más de un año. Y las Primarias Abiertas de agosto, más las encuestas antes y después mantienen sus porcentajes cercanos al 40 % para el FpV, 30 % para Macri y 20 % para Massa. Las encuestas, aún las recientes, no son un pronóstico seguro de los resultados del 25/10. Ni siquiera confirman más allá de toda duda si habrá balotaje o no. Pero dejan clara la distribución de las preferencias del electorado.

En este marco ¿de dónde vendrían esos votos que Scioli sumaría a los del Frente para la Victoria? ¿De los que votaron en blanco en las P.A.S.O.? Puede ser. Pero no representan un número que cambie ese escenario.

(Para aquellos que definen o asocian su voto con una ideología está el troskismo del Frente de Izquierda y también – en una variante mucho menos precisa, en algunos distritos va asociado con Cambiemos – el frente Progresistas. Pero es una minoría – menor al 10 % del electorado – y se asume como tal).

Entonces, la lógica indica que en ese 40 % aproximado que las encuestas atribuyen al Frente para la Victoria están los que están dispuestos a votar, con mayor o menor entusiasmo, a Daniel Scioli, claro, y también los que apoyan, o al menos aceptan, el liderazgo y las políticas de Cristina Fernández. Y es seguro que eso va a suceder con los que pongan en la urna la boleta del FpV el otro domingo. A menos que se crea que “cristinistas puros” que rechazan a Scioli votarán a Macri o a Massa para expresar su descontento.

Nada de esto es nuevo, o peculiar de esta coyuntura. Los movimientos populares, y en particular el peronismo, construyen mayorías desde la diversidad en torno a una conducción. Ahora, es evidente que los estilos de conducción y hasta el discurso de los dos protagonistas del Frente son muy diferentes (Hasta ahora, se ha combinado bien en la estrategia: no chocaron. Pero eso no los asemeja un milímetro). Y más allá de las personalidades, la etapa kirchnerista del peronismo se caracterizó por su alianza con los sectores medios que pueden clasificarse con mayor o menor precisión como “centro izquierda”. O izquierda a secas, en muchos casos. Tanto como la etapa menemista se caracterizó por su alianza con la derecha liberal. ¿Hasta que punto una previsible gestión Scioli mantendrá esa alianza?

Este punto, obvio, tiene que ver con esa inquietud que mencionaba al principio: si el futuro gobierno del Frente para la Victoria será fiel o no al mandato de sus votantes. Y cuál se considera que será éste. Como es un tema que da para largo, se los sigo después.

(Continuará)

Anuncios

22 respuestas a Cristina, Scioli y los votos

  1. Norberto dice:

    Hay una porción muy importante de electores dentro del 28% que no lo hizo debido a las condiciones del clima del día de las PASO, en particular en el segundo y tercer cordón, no es probable que alguien que tenga que caminar dos o tres cuadras sobre asfalto no lo haga aún con fuerte lluvia, mientras que quien deba hacerlo sobre el barro en las mismas condiciones lo haga. Eso en distritos como La Matanza, por poner un ejemplo pero hay mas, puede haber potenciado el voto de las zonas ricas y medias por sobre el de las populares,
    Allí hay de dos a cinco puntos mayormente peronchos, y diría K que podrían dar el impulso necesario, si es que asesores y voceros de la Liga no siguen diciendo pavadas, pavadas que no se mantienen cuando el actual Gobierno ha podido sortear y fortalecerse en condiciones mucho peores que las actuales mediante grandes obras públicas que aseguran el ingreso de dólares que se gastan en pesos, y DOS no sale a bancarlos ahuyentando el voto de clase media bienpensante.
    Nunca menos y abrazos

    • Jose dice:

      Yo pensaba que en la dekada ganada ya no había que caminar sobre el barro

      • Norberto dice:

        Nadie, y yo menos, ha dicho que no falte, y eso hace que sea necesario continuar con este proyecto K, que ha reconstruido el país en ruinas que nos han dejado los neolib/neocon después de 27 años de destrucción sistemática de la producción y el tejido social argentino, por hablar de la última etapa que es la que identifica la mayoría, aunque yo creo que todo se inicia con la Fusiladora y la revancha de Prebisch, continuada, aunque en menor medida, por negociados tipo Larkin, y el ’76 es la toma de las riendas por los dueños del poder para evitar la intermediación.
        Nunca menos y abrazos

      • Jose dice:

        ¿o sea que Octubre Pilagá no existió porque todos los peronistas fueron buenos?

  2. MAGAM dice:

    Los K de paladar negro ya se comieron el sapo, al no tener interna, de todas formas no escuché a ninguno decir que no votaría a Scioli.

    Una anécdota, un conocido mío que es K (paladar gris oscuro), votó en la interna de Cambiemos, solo para tirar en contra de Macri. No se la proporción de este tipo de comportamiento, pero hay más votos a Scioli de lo que se cree.

    Luego discutir “la propiedad” de los votos es simple ego de los candidatos o boludeces de la prensa, ni Cristina con su conocido liderazgo podía poner un candidato a dedo, ni por casualidad, y lo sabía por eso fue Scioli solito a las primarias.

    Los votos con dueño siempre son un pequeña minoría “especial”.

    • Jose dice:

      Cristina 54%, Scioli 38%, El 16% de los votantes de Scioli votaron en la interna de Cambiemos (por joder) o son tan fifí que no caminaban sobre el barro.

  3. horca dice:

    Breve acotación al posteo en curso: soy de los que creen que los votos “son de Cristina”, no en el sentido de que se trata de gente llevada de la nariz a ninguna parte, pero sí en el sentido de que Cristina es la figura más popular de nuestro espacio, la más “votable”. En los últimos diez años fue tres veces a elecciones y ganó siempre, y siempre por mucha ventaja. Los “votos son de Cristina” es esto nomás. Saludos.

    • Raúl C. dice:

      Que los votos son de Cristina es cierto. Que no se trasladan automáticamente a otro candidato, también es cierto. Una cosa no quita la otra.

    • guillermo dice:

      Lo de ‘los votos de Cristina’ o de Obama o de Lula o quien sea es un disparate. X número de gente votó a CK en base a lo que representaba ideolólogicamente y los resultados de su gestión. Si quien sea no puede presentarse, por reglas constitucionales o porque no le de la salud, o lo que sea, se supone que en un sistema político que no esté prendido con alfileres va a haber otra persona que represente esa opinión y esa forma de gobernar y, si eso es lo que la mayoría de la gente quiere, forma gobierno. Lo de ‘Los votos son de X’ es una versión modernizada pero no mucho de El Estado soy yo de Luis XIV. Que alguien diga eso, y se beneficie, es comprensible. Que lo digan los de a pie a beneficio del de arriba es raro.

  4. Me parece acertada su caracterización del votante argento, Abel.

    Confieso que me asombra la pervivencia del antiperonismo exacerbado, pero es una realidad.

    Hoy en la panadería del barrio (gorila) en que vivo una clienta tuvo un brote y la emprendió a los gritos contra los planes sociales, la vagancia que fomentan, las negritas que se embarazan para cobrar la asignación, y todo eso.

    • Raúl C. dice:

      Más que pervivencia, parece un regreso.
      En la época de Menem casi no se notaba. Por algo sería.
      Lo hizo volver la ofensiva mediática anti-K.

  5. claudio Maxl dice:

    Es obvio q no hace falta aclarar q considero q los votos si tienen dueño. El FPV (construccion exclusiva d Nestor y Cristina con el grueso del peronismo y engordado x electores centro-izkierda) tiene como PISO un 33% (32% 2009 y 34% 2013, en legislativas donde el voto se dispersa y cada espacio tiene sus propios votos sin los aportes de voto util o menos malo). En ejecutivas la performance del FPV kirchnerista se potencio x encima d los 45 (cuando el bolsillo se adueña del cerebro, je). Es obvio q la re-re d Cristina nunca estuvo en juego: IMPOSIBLE los 2/3 d cada camara aun repitiendo el rutilante 54% 2015, x lo q inferir q el 34% 2013 clausuro la HEGEMONIA politico-electoral d Cristina es cuasi herejia, je. Tanta es la hegemonia d Cristina q solo una proscripcion constitucional pudo dejarla fuera d la cancha 2015 y q el ” candidato” d su espacio se monta en su proyecto para hacer campaña. Kien se ofrece como garante d continuidad d un proyecto, recibe votos PRESTADOS de kien diseño y ejecuto dicho proyecto.
    Respecto a los 15 puntos q Scioli no fue capaz d retener (respecto al 54% 2011) hurgar en votos blancos-nulos (6%) y un 7% inasistencia ( PASO 2015: 74% asistencia) respecto al 81% asistencia PASO 2011.
    http://www.elecciones.gov.ar/admin/ckfinder/userfiles/files/P_V__DEFINITIVO%20x%20Distrito_PASO%202015(3).pdf

    • Jose dice:

      Creo entrever que en las elecciones del 2011 no hubo votos en blanco ni inasistencia a las urnas.

      • ricardo j.m. dice:

        es que sos medio duro para entender las cosas, tus preguntas son claras al respecto..
        que pasa? te sentis solo hoy?

  6. El gran acierto de Cristina y sus voceros ha sido hacer creer a la gente que Scioli es distinto lo que, no puede negarse, le ha acercado a éste algunos votos no kirchneristas.

  7. […] la primera parte de este posteo (interrumpido por mis ocupaciones y por las excavadoras de Telmex), aclaré que no estaba haciendo […]

  8. claudio Maxl dice:

    Respecto a la “pertenencia” d los votos: PASO 2011 PBA, Cristina 53%-Scioli colgado a Cristina 47%. PASO 2015 PBA Scioli sin Cristina 40%.
    Los numeros son elocuentes: como Cristina lo levanta a Scioli cuando va colgado con la lider a la cabeza y como Scioli no logra retener votos FPV sin la presencia d Cristina en 2015. Kien no kiera verlo y convertirse en autista pensando q tiene poder cuando sus votos son prestados debera atenerse a las consecuencias en 2017.
    http://www.juntaelectoral.gba.gov.ar/resultados-epaos/poranio/2011.pdf
    http://www.elecciones.gov.ar/estadistica/archivos/2011_primarias/escrutinio_primarias_buenos_aires.pdf

    • guillermo dice:

      O sea que CK en 2015 sacaría los mismos votos que en 2011. Nadie que la votó en 2011 ha sido afectado por la recesión, inflación, desempleo, en fin, todos los indicadores negativos de 2015 distintos a 2011, como para cambiar su voto. Porque todos los que la votaron en 2011 eran kirchneristas, progresistas, etc, que no cambian de idea o de candidato.

      Si, como decís, CK tiene un caudal de votos propios que define elección como sea, no se entiende porque lo sacó a Randazzo de la carrera. Nadie hubiera tenido que preguntarse sobre lo que haría despues de ganar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: