Repartiendo el Medio Oriente

Yalta_summit_1945_with_Churchill_Roosevelt_Stalin

Hace rato que quiero actualizar en el blog mis reflexiones sobre los conflictos en Medio Oriente. Pero reservé el tiempo y las neuronas que me deja mi trabajo para temas más cercanos. No me deja tranquilo, porque lo veo como el incendio que arde en una región pero sus chispas vuelan y caen en todo el planeta.

Quiero recomendarles entonces una nota de Marcelo Cantelmi, de Clarín. No es un periodista que sigo, confieso. Está muy encasillado por el progresismo en lo internacional, de rigor en ese diario desde hace décadas, y el antipopulismo ferviente de los últimos siete años. Una mezcla de los puntos de vista de Hermes Binner y Magnetto, y ninguno de los dos me impresiona como analista de política exterior.

Pero hoy subió un artículo donde recopila información oportuna, y la encaja en una hipótesis que merece que le prestemos atención: Que hay una nueva Yalta en marcha para el Medio Oriente (Por eso la imagen que elegí). En realidad, la que correspondería son las fotos del inglés Sykes y el francés Picot, hace 100 años. Pero ahora se sientan a la mesa actores de la región, también. No hace el reparto de territorios menos sangriento.

Les invito a leerlo, un sábado a la tarde. Al final, agrego una observación muy breve.

Así como Arabia Saudita en Yemen, la actual ofensiva militar turca sobre Siria tiene un primer carácter preventivo. Es el camino por el cual estas potencias regionales se adaptan al rediseño de un escenario en el cual buscan prevalecer. Pero eso es la mitad de lo que realmente sucede.

Apenas horas después de consumarse el pacto en Viena entre Occidente e Irán que repotenció al adversario persa, Ankara se lanzó militarmente sobre territorio sirio con el objetivo declarado de recortar la influencia de la anomalía táctica en que devino la banda terrorista ISIS. Pero su blanco adicional y más significativo fueron las fuerzas del pueblo kurdo en Siria, una amenaza existencial para los intereses turcos. De modo tal que Turquía pasó en horas de una neutralidad calculadora a involucrarse en dos frentes simultáneos de combate en uno de los bastiones del poder iraní en la región. Sin embargo las reacciones por esos movimientos no tienen el nivel que hubieran alcanzado en otros momentos.  

No hace mucho la amplia frontera entre Turquía y Siria estaba en manos de una manada de siglas de movimientos rebeldes, fundamentalistas, kurdos e incluso ligados a las hilachas de Al Qaeda y esencialmente el propio ISIS, todos enfrentados entre sí y todos contra el régimen pro-iraní de Bashar Al Assad. En ese desorden acabó prevaleciendo la acaudalada organización yihadista que llegó a controlar cerca de mil kilómetros del límite binacional, desde el cual y en todas direcciones se podía visualizar su bandera negra. Eso sucedía en medio de una sugestiva serenidad en el espacio turco. Especialistas como Jonathan Schanzer, en Business Insider tradujeron esa calma, tan diferente al infierno del otro lado, como “el mayor indicador de un vínculo de la inteligencia del AKP (el partido gubernamental turco) con el ISIS”.

¿Qué cambió? Los ataques norteamericanos al frente de la coalición creada formalmente para fulminar a esa organización medieval, fueron los que modificaron la ecuación. Los integristas acabaron dispersándose u obligados a transformar su logística, particularmente tras la simbólica derrota en Kobane del año pasado. En su lugar se fortaleció la milicia kurda del YPG, triunfante en esa ciudad fronteriza, y brazo armado de un partido de esa etnia en Siria y vinculado al célebre PKK que Turquía ha combatido por décadas hasta una tregua en 2012.

Según la revista online norteamericana The Globalist, los kurdos sirios que controlaban tres enclaves aislados se fortalecieron en ese revuelo hasta conquistar en mayo pasado un área continua de unos 400 kilómetros en el límite y frente a las narices turcas. Ankara temía que el grupo uniera esos enclaves con otros territorios que incluyeran la estratégica Azaz en el camino a Aleppo y plantaran soberanía. Ese fue el límite.  

“Nunca permitiremos el establecimiento de un nuevo Estado en nuestra frontera con Siria”, advirtió el presidente Recep Tayyip Erdogan, en la primera de una catarata de declaraciones justificatorias que agravó el canciller Mevlut Cavusoglu al sostener que “no se puede decir que los kurdos son mejores porque combaten al ISIS”. Desde una lectura directa, ese giro debería complicarle a Ankara su relación con Washington que destaca a la milicia kurda como la fuerza más efectiva contra el integrismo en el norte sirio. Pero es improbable que esto haya sucedido sin el consentimiento de la Casa Blanca.

Turquía, como el propio EE.UU., consideraría que “el ISIS es una entidad paraestatal de existencia efímera que tarde o temprano será derrotada militarmente y se reconvertirá en una insurgencia sin territorio al modo habitual”, como acaba de resumir Francisco José Berenguer, un teniente coronel, analista principal del Instituto Español de Estudios Estratégicos. Pero los kurdos son otra cosa, y su crecimiento puede ser permanente, algo que no preocupa a Washington pero espanta a Ankara, que tiene a millones de integrantes de ese pueblo sin nación en su territorio y ya son la tercera fuerza electoral. Dicho de otro modo, ahora Europa y EE.UU. están dispuestos a desentenderse de los kurdos sirios, su primer aliado contra la banda integrista y a quienes estaban entrenando y armando, y, en cambio, sostener a Turquía y sus intereses que son excluyentes.

No es la primera vez que los kurdos beben de ese jarabe. Después de la Primera Guerra Mundial, en la que combatieron junto a Europa contra los otomanos, acabaron traicionados por sus aliados a la hora de cumplir la promesa de entregarles un espacio nacional. Solo una parte de ellos cuenta hoy con una región federal que edificaron de facto en el norte de Irak tras sumarse a EE.UU. en el derrocamiento de Saddam Hussein.   

Hoy como antes, los kurdos serían el lastre de estas mutaciones, del modo en que, en su medida, lo es el ISIS y la propia dinastía alawita que controla desde hace más de cuatro décadas Siria. Ankara, segunda fuerza en cantidad de tropas de la OTAN, se lanza sobre ese país árabe para crear zonas protegidas, en tierra y por aire, primero en la frontera y seguramente luego más allá, para asfixiar al integrismo y fortalecer las fuerzas regulares prooccidentales que han venido luchando contra Assad desde marzo de 2011. Ese movimiento que tiene como víctimas laterales a los kurdos, alcanza sentido por el llamado de Washington, incluso a Irán, para que el paso siguiente a los acuerdos de Viena remueva al régimen de Damasco. Si antes se freno la mano de Turquía ahora se la estrecha. En esta concertación lo que se busca es controlar la transferencia de poder de un Estado en disolución.  

Irán acaba de anunciar que también entrará en la guerra contra el extremismo, aludiendo a Siria donde despachó hace tiempo asesores militares. Pero nada asegura que esa estrategia incluya preservar a Assad en el nuevo escenario táctico que se ha abierto. Teherán ya antes sacrificó su gobernante títere de Irak, de consenso con EE.UU., por otro que también le responde. Pero hay más. Turquía depende del petróleo y el gas que le proporciona Rusia, un país que comparte con Irán la alianza con el régimen de Damasco y también con los kurdos. Sin embargo, el Kremlin no ha expuesto esa baraja para detener el impulso intervencionista turco. Eso añade la noción desafiante de que Viena posiblemente haya sido mucho más que una negociación del 5+1 para detener el plan nuclear en ciernes persa. Acaso una Yalta en miniatura de estos tiempos, como aquella conferencia que dividió el mundo tras la segunda matanza del siglo pasado“.

Es una hipótesis posible. En todo caso, los hechos demuestran que la política de debilitamiento o destrucción de los estados nacionales del mundo árabe, que siguió “Occidente” por décadas, sólo ha creado un vacío de poder que es llenado en parte por Potencias regionales como Turquía e Irán. Arabia Saudita, por sus inmensos recursos económicos, no tiene la población, y por ende el ejército, para hacerlo.

Ahora, la religión vuelve a cumplir un rol fundamental en las identidades de sus pueblos, como teorizaba Spengler, también un siglo atrás, al revés del laicismo predominante en Occidente (esta vez sin comillas). Aún en el más occidental de ellos, Israel, la religión y su perversión, el fanatismo, ocupan cada vez mayor lugar. Esta semana, ese rabino que apuñaló a participantes de una marcha del orgullo gay, y la horrible realidad del bebé palestino quemado por una molotov, nos lo recuerdan.

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13 respuestas a Repartiendo el Medio Oriente

  1. ABEL: Esto del Medio Oriente es un tema que últimamente me ha comenzado a interesar mucho. Las hipótesis de este comentario que transcribiste dan para pensar. Trataré de ordenar mis ideas para ver si puedo aportar algo. Por lo pronto, quería recomendarte -por si no lo conocés- un website dedicado al Medio Oriente;
    http://www.al-monitor.com/pulse/home.html
    Pese al prefijo “al” es claramente un producto del State Department o agencia similar pero tiene abundante información y, a veces, algún sagaz comentario.
    Eddie

  2. julia dice:

    piratas de tierra firme

  3. David (idu) dice:

    Un par de días después del ataque de un religioso judío a integrantes de la marcha gay y lesbiana, (que estuvo preso 10 años por la misma razón), y del terrible atentado de terroristas judíos a una casa palestina donde murió un bebé, se realizó una marcha contra la violencia en Tel Aviv,

    Según un extracto de la agencia Itongadol:

    —————————————–.

    Anoche, en la ciudad de Tel Aviv, el intendente de la ciudad, Ron Juldai, abrió la manifestación a la que acudieron más de diez mil personas, de todas las edades. El ex presidente Shimon Peres fue recibido con calurosos aplausos del público y dijo: “Me siento orgulloso de estar hoy aquí, pero permítanme decir también algo personal: también siento vergüenza”.

    Sin mencionarlos, Peres apuntó contra funcionarios y legisladores del gobierno cuando dijo: “Esta noche, hay que quitarse las máscaras. Quienes llaman a la Marcha del Orgullo Gay la marcha de las bestias, no debería sorprenderse cuando alguien apuñala a una niña de 16 años. Quienes incitan al odio contra los árabes, que no se sorprenda cuando se incendian iglesias, mezquitas y finalmente se quema vivo a un bebé en medio de la noche”

    —————————————–

    Es la reacción esperable de una sociedad que rechaza a sus elementos extremistas interiores.

    Me encantaría ver algo parecido del otro lado.

    • Raúl C. dice:

      Qué bueno… ¿Rechazaron a Bibi?

    • Juan el Bautismo dice:

      “And statistics seem to indicate that Israel does very little to stop them happening- only 7.4% of investigation files opened on cases of Israeli civilians attacking Palestinians and their property result in an indictment. The chance that a complaint submitted to the Israel Police by a Palestinian will lead to an effective investigation, the location of a suspect, prosecution, and ultimate conviction is just 1.9 percent, according to Israeli rights organisation Yesh Din.
      A report by Yesh Din published this June, suggests that IDF soldiers are often witnesses to attacks on Palestinians or their property and do nothing to prevent or stop them, or to detain and arrest the offenders immediately thereafter. They call the practice “standing idly by” and claim the practice “is almost as old as the occupation itself”. Since 2008, Yesh Din has filed 30 complaints with the Military Police Criminal Investigation Division (MPCID) and the MAG Corps’ Prosecution for Operational Matters regarding this practice. As of February 2015, the MAG Corps decided not to open investigations into nearly half of these.

      While settlers face near impunity, the story is different for Palestinians living in the same territory, because Israel operates under a dual system of law. Settlers living in the West Bank are subject to Israeli civil law, while Palestinians in the West Bank can be tried by judges in military courts, where conviction rates exceed 99 percent.
      This dual system also applies to children: If, for example, a 12-year-old child from Nablus and a 12-year-old child from the nearby settlement of Yitzhar were to have a fight, both would be arrested by the Israeli police. The Palestinian child, however, could be detained for four days before seeing a military judge, whereas the Israeli child would only have to wait for 12 hours before seeing a civilian judge. The Palestinian child could be held for up to 90 days before seeing a lawyer and would have only a 13 percent chance of being freed on bail, whereas the Israeli child would be able to see legal counsel within just two days and would have a 80 percent likelihood of being released on bail.
      The Israeli authority’s apparent failure to punish the violent acts of settlers has bred a climate of impunity. According to B’Tselem statistics, in the past three years since August 2012, Israeli civilians set fire to nine Palestinian homes in the West Bank. No one was charged in any of these cases. The tragic outcome of this case comes as no surprise.”

      Extremistas interiores, si, ellos son el problema…

      • David (idu) dice:

        Con lo cual confirmamos dos cosas:

        1) Israel (o al menos sus extremistas interiores) seguirá siendo culpable de lo que ocurre en el sangriento enfrentamiento entre facciones y tribus islámicas, y sus arbitrarios límites impuestos por Francia e Inglaterra.

        2) Israel tiene varias organizaciones de DDHH muy activas en favor de la población palestina, algo inimaginable del otro lado.

    • David (idu) dice:

      Ñandú:

      El mapa del acuerdo Sykes-Picot que señalas fue el resultado del desmembramiento del Imperio Otomano, que trajo una distribución muy arbitraria de las divisiones políticas de Medio Oriente entre las nuevas potencias dominantes de la zona: Inglaterra y Francia,

      Todavía veremos numerosas modificaciones de mapas…

      • Ñandú dice:

        Sykes – Picot es en realidad el antecedente del fundamentalismo sunita especialmente.
        Demostró sin ningún tipo de disfraz las intenciones de Occidente ante el pueblo árabe, el que fue traicionado. Lawrence como buen agente inglés no trabajó para instaurar una monarquía hachemita sobre la nación árabe de la Media Luna Fértil.
        La disolución del Califato trajo consecuencias que hoy vivimos. El objetivo de ISIS es precisamente restaurarlo. El Califato es la polis islámica sunita por excelencia, no debemos olvidar que la división entre religión y sociedad civil que dió origen al Estado nunca sucedió en esta civilización.
        Los Hermanos Musulmanes surgen en 1924 precisamente para llenar ese vació político que nunca podía ser ocupado por las corruptas y neocoloniales monarquías, ni mucho menos por los nacionalismos pan árabes que comienzan con Nasser y agonizan con los Al Assad.
        Hay pensadores sunitas (es tarde para buscar la cita) que ven en el intento occidental de imponerles una forma política esencialmente atea tal cual es el estado, un primer paso de un genocidio sólo equiparable con que el Occidente cometió con los pueblos originarios de América.

  4. No hay que dejar de lado que sir Mark Sykes era el asesor que Lord Kitchner -Ministro de Guerra inglés- tenía para asuntos de Oriente Próximo, y que el famoso tratado con Charles Francois Georges-Picot, fue fuente de más problemas que soluciones, no solo porque dejaba a Palestina en una especie de limbo, sino debido a que no respetaba ni el espíritu ni la letra de las cartas que habían intercambiado el jerife Husayn ibn y Sir Henry McMahon, no siendo más que un asombroso ejemplo de doble juego, según lo cuenta Eugene Rogan, en Lo árabes. Del imperio romano a la actualidad. Crítica. Barcelona. 2010, páginas 240 y siguientes.
    Se le debe a los revolucionarios rusos de 1917 la publicación de ese tratado, dando luz a las contradicciones entre el acuerdo y la correspondencia antes citada. Todo lo que se resolvió en esos años, y especialmente el futuro político de Palestina, se decidió sin que la población local participase en los debates. Conf. Ilan Pappe. Historia de la Palestina moderna. Un territorio, dos pueblos. Akal. Madrid. 2007. páginas 99/111.
    Esperamos que esta nueva y sangrienta repartida de tierras orientales no traiga las mismas consecuencias.

  5. Es vox populi que hasta hace semanas, Turquía estaba alimentando al ISIS con un generoso contrabando de armas.

    Ahora, lo están barriendo de la frontera. Y los think-tanks guerreros de la UE lo consideran un futuro problema menor, ja.

    Erdogan es un fundamentalista religioso con dos manos finitas de barniz democrático, una figura que hace treinta años le habría resultado insoportable al estado y las FFAA turcas, kemalistas hasta el caracú y orgullosas de su laicismo. En los ’80, si al ñato ese lo veían presidenciable, habría tenido un accidente.

    Las cosas cambiaron. Las vi cambiando “in situ”, cuando avanzaban las negociaciones de agua a cambio de petróleo entre Turquía y Arabia Saudita, y con guita saudí centenares de aldeas turcas se llenaban de los minaretes de mezquitas recién construidas y pintadas. Las vi cambiar cuando la universidad hasta entonces rabiosamente laica de Ánkara empezó a recibir estudiantes mujeres vestidas con chador, y a sus abogados cuando las autoridades les hacían objeciones de admisión a clase, y a los periodistas del hasta entonces laicista Hurriyet (equivalente local de Clarín, no sólo por su poder de instalación de temas, sino por sus frecuentes cambios de enemigos) que acusaban al rectorado de fascista y discriminador.

    No busquen mujeres con el pelo al descubierto en las universidades estatales turcas, hoy. Y si en Ramadán andás tomando un agua mineral por la calle antes de la puesta del sol, es probable que te comas más de una puteada. “Ou meme pire”.

    La población campesina de Turquía nunca se tomó en serio lo del estado laico. Se sentó 80 años a esperar que se cayera. Eso me lo dijo un ñato sumamente islámico de los servicios turcos mientras empezaba a suceder, con la ayuda de él y sus amigos. En la misma entrevista, añadió con un toque de acidez vengativa que la figura de Kemal Attatürk, tipo que para la población local era el equivalente de Irigoyen y Perón sumados, “ahora valía lo suficientemente poco como para figurar en el papel moneda turco”. Estoy hablando de 1988. Muchas devaluaciones y mucha más auto-inversión habían hecho a Turquía infernalmente competitiva en industrias tan diversas como la textil y la metalmecánica.

    Turquía no sólo tiene el 2do ejército de la OTAN en cantidad de efectivos, sino posiblemente uno de los tres más entrenados. Ahora que están despejando de combatientes armenios la frontera con Siria, me imagino que en una 2da etapa van a mandarse -y la OTAN no los va a poder o querer controlar, ni tampoco la vieja madre Rusia- una ofensiva a fondo contra el estado kurdo que se estableció “de facto” en el norte iraquí. Y no por una cuestión de odio esencial a los kurdos (que los turcos lo tienen, sean laicos o religiosos), sino por una simple y sencilla necesidad de petróleo.

    Turquía tiene una industria gigante y muy energívora, y cero yacimientos propios. El único modo de no depender de petróleo ruso o saudita es capturar los campos hoy en manos de los “peshmergas”. Que, aunque los abandonen la UE y los EEUU, no van a ceder un milímetro de terreno, porque el poco país que tienen bajo las suelas lo conquistaron todo a fuerza de sangre propia, y desde antes de la 2da Guerra del Golfo y de la caida de Saddam Hussein. “Peshmerga” significa “el que camina con la muerte”. No son ñatos que aspiren a jubilarse.

    Me parece que se viene un baño de sangre colosal. Cuando el rencor cultural se complica con hambre de petróleo, y a eso le sumás los deseos nada secretos de Turquía de armar un tercer imperio otomano…

    Si lo que vimos hasta hoy fue terrible, todavía no hemos visto nada.

    • David (idu) dice:

      Completamente de acuerdo, Daniel Arias.

      Solo que en la sangrienta etapa que viene, culpar únicamente a Israel va a ser cada vez más difícil.

      Aunque entre la judeofobia tradicional de los 2.000 últimos años, más la del Islam que el Occidente bobo ama, les sobra creatividad… veremos…

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