Cuando la Nueva Política envejeció

duran-barba

El fenómeno de la instalación del PRO como partido mayoritario en la ciudad de Buenos Aires, y el de la candidatura presidencial de Mauricio Macri han provocado una inundación de análisis y debates (También en este blog, confieso. Hace pocos días volví sobre el asunto aquí y aquí, dos posteos que juntaron 148 comentarios, algunos sensatos).

Se me ocurre que tanto palabrerío es causado porque no se deja claro que se trata de dos cosas bien distintas, aunque vinculadas en su origen y en su proyecto de este año. Y deben ser entendidas por separado. Una es la construcción de un partido de Derecha moderno – ¿o sería mejor decir para los modernos de derecha? -, una fuerza política con la ideología (que no se reconoce a sí misma como ideología) y los códigos de las clases medias altas, globalizadas, de la C.A.B.A. y los distritos más ricos del Gran Buenos Aires. Muy distinta de los viejos conservadores, pero que, como ellos, sabe usar a los punteros en los barrios más pobres.

La candidatura del Mauricio debe verse, en cambio, como el intento de crear un rival con chances para enfrentar a la coalición oficialista hegemonizada por el peronismo. Un rol parecido al que llenaron recientemente Henrique Capriles en Venezuela o Aécio Neves en Brasil. No es necesario subrayar que para hacer un intento decoroso, por lo menos, debe sumar muchísimos votantes que no tienen nada que ver con el PRO.

En doce días sabremos si el intento funciona, o no. Pero creo que vale la pena fijarnos un poco más en el PRO  y en sus formas de hacer política – no sólo porque la jugada Macri está inevitablemente condicionada por ellas. También porque, aún si Macri fracasa ahora o en octubre y vuelve a Boca o se dedica a su familia, el PRO y el espacio social que ocupa van a seguir existiendo. Y contando, por cuatro años, con los recursos del 3er. presupuesto del país, el de la ciudad de Buenos Aires.

Sobre el espacio social que dio origen al PRO, el mejor análisis, en mi juicio, es la crítica de José Natanson que subió Panamá Revista sobre Mundo PRO, de Vommaro, Morresi y Bellotti. Sobre su idea de la política… a lo mejor bastaría con leer la charla que dio Jaime Durán Barba a un grupo de dirigentes del PRO en Pericles. Después de todo, es el autor del libreto original.

Pero las modificaciones tienen que ver con esta campaña. Así que quise acercarles este artículo de Luis Tonelli. No kirchnerista él, pero por eso mismo puede tener una visión más objetiva de donde fracasó la Nueva Política que el PRO traía.

Mauricio Macri está en una encrucijada: o acepta que el modo en que quiso entender la política estaba equivocado o bien prefiere olvidarse de ganar, quedarse con su verdad y juzgar que todos los demás son los equivocados.

Para Macri y los suyos, el 2001 marcó un antes y un después en la política nacional, y en eso es imposible no estar de acuerdo (cosa muy diferente a estar de acuerdo en el modo en que la crisis ha impactado sobre la política). En la visión del todavía Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en la que está acompañado no solo de sus colaboradores más íntimos sino también de prominentes académicos, la crisis marcó el ascenso imparable de la demanda ciudadana por una Nueva Política. En esta perspectiva, el “que se vayan todos” jubiló tanto a la clase política como a sus prácticas y cualquier nostálgico que a ella se asociara sería castigado por la sociedad.

La Nueva Política tiene una fórmula sencillísima: todo se trata en ofrecer lo que la G.E.N.T.E. quiere. Que la Vieja Política siga sobreviviendo se trata simplemente de un problema de oferta. Una vez que la Nueva Política genera sus “productos”, entonces la Vieja Política queda desplazada de una vez y para siempre.

Obvio, no hay como un triunfo para validar una hipótesis política, y Mauricio Macri llegó al gobierno de la Ciudad repartiendo globos, pintándose de amarillo y siguiendo encuestas a pie juntillas. De todos modos, como ya sospechaba David Hume, correlación no es lo mismo que causalidad. El cielo de París se llena de cigüeñas en primavera, justo cuando se da la mayor tasa de natalidad en esa ciudad, y no por eso vamos a colegir que la hipótesis que a los chicos los trae la cigüeña queda demostrada!.

Uno podría presentar hipótesis alternativas, sin ninguna pretensión de verdad absoluta ni mucho menos, tal como que Macri se aprovechó de la crisis de los partidos políticos de la Ciudad de Buenos Aires y que fue beneficiario de algo tan viejo como el voto estratégico (artilugio que en el balotaje reciente se le volvió en contra como un boomerang). La cuestión es así: uno vota, dentro de los que tienen posibilidades de ganar, a quien más prefiere. Si no tiene posibilidades de ganar el candidato a quien se prefiere, entonces se vota a quien le puede ganar a quien menos se prefiere.

La crisis de los partidos en la Ciudad de Buenos Aires rompió la coordinación del voto estabilizada via partidos, y abrió con la pregunta “¿Y ahora a quien voto?”, la caja de pandora de la multiplicación de las posibilidades electorales –cosa que no sucedió en la mayoría de las provincias, ni tampoco en el Conurbano Bonaerense.

Más que una nueva forma de representación, desde esta perspectiva el ascenso de las celebrities viene a resolver evolutivamente (o involutivamente, lo que sea) los problemas de coordinación que siempre se dan cuando votan millones de personas. Periodistas y marketineros de la política piensan al electorado como ese colectivo de individuos denominado G.E.N.T.E. que responde pavlovianamente a las pulsiones mediáticas publicitarias. Pero, dado que los “consumidores electores” también son personas y tienen una historia, están instalados en una determinada sociabilidad política que los hace cualquier cosa menos una tabula rasa. Al debilitarse los partidos políticos como coordinadores del voto, surgen los candidatos, pero estos no son insípidos, inoloros e incoloros, si no también tienen una historia que no puede borrar ni generar totalmente las técnicas de mercadotecnía.

Yendo a la elección Capital, no se trata solamente de que Martín Lousteau haya sido mejor candidato en términos publicitarios que Horacio Rodríguez Larreta. Si no, el candidato de ECO hubiera ganado y en la primera vuelta. Simplemente el PRO exuda un síndrome de elementos (que antes hubiéramos denominado ideología) que los asocia a los sectores más pudientes de la sociedad porteña. Así mismo, las características de celebrity de Mauricio Macri, mas Boca Junior más el asistencialismo direccionado por sus socios del peronismo porteño (aquí no hay Nueva Política que valga) le permitió consolidar al PRO un voto en los sectores más bajos de la población – incluso la villa 31 en Retiro-.

O sea, la composición electoral típica (sectores altos y medios altos y bajos no estructurados) que tienen en todo el mundo los partidos políticos más recostados en la derecha. O para decirlo más brutalmente, la etiqueta de Nueva Política no disimuló el acento y la prosapia upper class del PRO.

Frente a este arrinconamiento en un extremo, la estrategia de Lousteau fue clásica: situarse en el medio del espectro político (onda, gestión PRO e ideas PROGRE), y en una segunda vuelta, disfrutar del voto estratégico de los que se encontraban en las antípodas del PRO. Claro que el líder de ECO tenía un claro enemigo, el voto en blanco, que siempre queda sobreestimado en las encuestas, porque es un expediente sencillo y no estigmatizado socialmente para esconder un voto que va contra la identidad política de algunos votantes puros.

El “mapa” del voto de la segunda vuelta en la Ciudad de Buenos Aires, indica cualquier cosa menos “independencia”: el voto hacia Martín Lousteau se enseñorea de la Avenida Rivadavia, reino de la clase media “capitalina” –gentilicio usado por Néstor Kirchner- ensanchándose su dominio hacia el Oeste, O sea, el que fue siempre el reino del radicalismo porteño.

Si esto sucede en la muy posmoderna Ciudad de Buenos Aires, uno puede imaginarse lo que sucede de pretender que todo el país se encuentre dominado por la Nueva Política. Los resultados de Santa Fe, de Córdoba e incluso de Mendoza señalan otra cosa“.

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13 Responses to Cuando la Nueva Política envejeció

  1. MAGAM dice:

    Excelente el artículo, y la posta está en negritas.

  2. Politico Aficionado dice:

    Concuerdo con Ud, Abel, es muy prolijo y creíble el análisis que hace el amigo Tonelli, de lo acaecido en la Benemérita Santa María del Buen Ayre. Lo que nos está haciendo falta, empero, es encontrar el camino al corazón (y ya que estamos, al voto) de los porteños.

    • el carlo dice:

      “Lo que nos está haciendo falta, empero, es encontrar el camino al corazón (y ya que estamos, al voto) de los porteños.”

      Es gracioso como se mienten a Uds mismos. Su amigo vive censurando a uno de los sujetos al “corazon” del cual ud pretende llegar sin siquiera preguntarle porque piensa como piensa.
      Esto cada vez se parece mas a una sesion de terapia de grupo entre uds mismos, donde los de afuera somos de palo.
      Suerte muchachos, y exitos en su objetivo de tirar por la borda del barco a los que les molesten.
      Tengan cuidado de no comerse al canibal.

      • Abel B. dice:

        No sé, carlo. Me dicen que un caníbal, bien preparado, es exquisito.

      • ricardo j.m. dice:

        o sea segun vos y desde una nota que habla entre lineas de justamente la accion del pro de ir por el purismo o: tirar del barco etc. resulta que lo hacen los demas.

        no carlo , aca nadie te quiere tirar del barco , pero si justamente es la diferencia de ustedes con el peronismo, para nosotros hasta un tonto del culo sirve.

      • victorlustig dice:

        error ricardo, tambien tiran del barco

      • Politico Aficionado dice:

        Hay de todo en la viña del Señor, a veces algún chabón se vuelve realmente insoportable y lo terminamos tirando por la borda, otras se va sin que lo echen.

        En general tendemos a ser gregarios, y si lo observa a mancuso, tendrá que reconocer que realmente se esfuerza.

      • victorlustig dice:

        mm, no, el problema es cuando toman el poder zampolit disfrazados de peronistas, asi de simple, o, quieren hacer negocios

  3. Diego dice:

    Muy flojito lo de este muchacho Tonelli. Tendría para resaltar al menos un defecto por párrafo en su texto pero no sé si vale la pena. Por ejemplo, ¿le molesta o le parece bien el punterismo asistencialista en las zonas desfavorecidas? Pareciera que Tonelli objeta dicha práctica, de lo contrario no lo marcaría como una crítica que merece hacérsele al PRO, ¿y del otro lado de la Gral Paz esa práctica ya no tiene vigencia? Es muy mediocre ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Digo propio aún desconociendo la filiación partidaria de Tonelli porque según él la crisis de representatividad de 2001 fue sólo para la Ciudad de Buenos Aires y no para la Argentina entera. Muy flojo realmente, el fenómeno del PRO le desborda los marcos conceptuales y eso lo hace poner nervioso.

    • ricardo j.m. dice:

      que im´porta si le gusta o no el objeto del analisis es que hacer con lo realmente existente o al repecto e tal suceso real.

      y al pro, como a vos. los desborda el marco conceptual de una mesita de luz y se piensan que el despertador suena para otro

  4. Abel B. dice:

    Estimados:

    Este modesto posteo tiene interpretaciones diversas, parece.

    Entonces, aclaro: Luis Tonelli (no relación con Pablo Tonelli, el del PRO, ni con Pablo Tonelli, el economista peronista) es opositor al gobierno nacional y sus predicciones no son necesariamente acertadas (ver p. ej. http://www.infobae.com/2014/03/17/1550700-luis-tonelliluego-del-2015-el-kirchnerismo-se-va-ir-destartalando )

    Lo que él dice en su artículo está en cursiva y entre comillas. El resto es mi opinión. Y las negritas en su texto las puse yo, para marcar un punto que debemos tener presente también fuera de la ciudad de Buenos Aires.

    Abrazos

  5. Cualquier mortal dice:

    Buenas!! Leí el post sin prestarle demasiada atención, perdón. Solamente ayer pensaba que está empezando a caerme simpático Duran Barba, pues ha asesorado a Mauricio como si no quisiera que éste ganara ni ahora ni nunca, de veras. No sólo la bizarra presentación de la formula del PRO, los spots son brutalmente malos, terribleeeeee. Para ser honesta creo que Duran Barba no quiere que gane Mauricio, es decir, finalmente le han dicho NEXT, será que fracaso en expresar el espacio social que ocupa y que obviamente siempre va a existir, lo que no significa que vaya a seguir existiendo Mauri…

    Besitos gente!

  6. Capitán Yáñez dice:

    ¿”nueva política” con Rodríguez Larreta, Ritondo, Tonelli (Pablo, el hijo de Ideler, saltimbanqui como el padre), Pinedo… y siguen las firmas?
    ¿Es joda?

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