Brasil y sus dos dramas: El “Petrolão”

antonio das mortes

Son dos dramas, bien diferentes, los que hoy se representan en el escenario de nuestro vecino del norte. Con consecuencias mucho más allá de sus fronteras. En especial, para nosotros. Uno es político, mediático y penal: un escándalo de corrupción que sacude al gobierno, a su clase política y a la empresarial. El otro es económico: una crisis con síntomas que se agravan mes a mes: déficit, desempleo, devaluación… Por primera vez desde la Gran Depresión de los ´30 en el siglo pasado, la economía de Brasil se achicará durante dos años seguidos.

No soy un experto en Brasil, aunque lo he visitado mucho y les tengo afecto. Eso sí, me parece evidente que los dos dramas están relacionados. Pero antes de acercarles mis reflexiones, quiero que repasemos los hechos. Sobre el “petrolão”, copio este informe de Marcelo Falak. Es de hace diez días, pero me parece una buena síntesis de lo que está pasando ahora. Luego agrego una observación

Primero fue una saga interminable de denuncias cotidianas contra varios de los empresarios más poderosos de Brasil y funcionarios del oficialismo sospechados de haber hecho negociados multimillonarios a expensas de Petrobras. Varios acusados, actuando como “arrepentidos” para obtener rebajas en sus seguras condenas, alimentaron las investigaciones y ampliaron su onda expansiva. El 14/7 todo escaló con una serie de allanamientos a fincas y oficinas de tres senadores, entre ellos un abonado a los escándalos: el inefable Fernando Collor de Mello. No por nada Luiz Inácio Lula da Silva viajó ese día de urgencia a Brasilia para entrevistarse con Dilma Rousseff y advertirle: “Preparate, porque las cosas van a empeorar”.

No se equivocó. El 16 el golpe fue doble: la noticia que el Ministerio Público investiga por “tráfico de influencias” en un caso conexo al propio Lula y la denuncia de otro delator contra el poderoso presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo CunhaLa clase política entró en un estado de pánico total en Brasilia ante un tsunami político-judicial que amenaza con barrer todo a su paso.

Los reflejos de los senadores ante los allanamientos fueron de defensa corporativa. Denunciaron abusos de la Policía Federal, embistieron contra el Supremo Tribunal Federal (la corte suprema) que le había dado mandato y amenazaron con escalar hacia un conflicto de poderes. La “honra” de Collor no es el único motivo para la alarma: la lista de sospechosos en el cuerpo excede a los tres allanados y se sabe que se siguen los pasos del presidente de la casa, Renan Calheiros, aliado del ya dos veces caído en desgracia exmandatario.

Correligionario de Calheiros y competidor de él dentro del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), Cunha apuntó en otra dirección: el Gobierno y la propia Dilma Rousseff. Sin mucho disimulo, la amenazó con calculada ambigüedad con dar vía libre a un posible juicio político y mencionó sus deseos de sacar al PMDB de la alianza de Gobierno. No parecen exagerar los que sugieren que presiona en busca de protección política.

La gran pregunta es si Dilma quiere o incluso puede hacerlo. Hasta Lula da Silva la maltrató hace poco al filtrar a la prensa su impresión de que la Presidenta está “inerte” ante las acusaciones que la acorralan tanto como a él y sus intenciones de volver al poder en 2018.

Leonardo Attuch, editor responsable del sitio Brasil 247, mencionó en una interesante columna un hecho importante: tras el receso legislativo que está comenzando, Dilma tiene que decidir si ratifica en su cargo al procurador general de la República, Rodrigo Janot. Para Cunha, eso equivaldría a una declaración de guerra que podría desatar la concreción de todas sus amenazas. Pero hay que advertir que no es mucho el margen tiene la presidenta para hacer lo contrario e intervenir de ese modo contra la acción de los fiscales que sorprenden día a día al país con sus denuncias.

El ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, declaró el miércoles ante la Comisión Parlamentaria de Investigación del caso Petrobras. “Un ministro no puede controlar las investigaciones judiciales”. Y confesó: “Los cargos públicos producen fatiga de material”.

El problema es el descrédito general, el fango que todo lo ensucia. Mucho se habló de una encuesta reciente de Datafolha según la cual Dilma es aprobada sólo por el 10% de los brasileños. Menos se reparó en que el aval popular a la actuación del Congreso arroja en distintos sondeos niveles muy similares.

Los políticos brasileños se alarman, se pelean, se amenazan. La duda es quién quedará en pie para juzgar a otros cuando se agote el combustible del “Petrolão”.

Para los que tenemos experiencia en la política latinoamericana – o al menos en la argentina – el cuadro es familiar. La corporación judicial, vinculada tradicionalmente al “establishment” y a los sectores más conservadores de la sociedad. arremete contra un gobierno populista, más o menos de izquierda, y contra los “hombres nuevos” en el poder económico. Y los memoriosos recordarán el “Mani pulite”, la ofensiva de los fiscales que en los ´90, en Italia, destruyó a la Democracia Cristiana, al Socialismo de Craxi y a sus aliados.

En cuanto a lo primero, no cabe duda que hay algo de eso. Y probablemente sea el factor decisivo. Pero a esta altura, la cosa ha ido mucho más lejos. Collor de Melho y Eduardo Cunha están a la derecha de López Murphy, Y en cuanto a los empresarios acusados… Como les decía hace un mes en el blogPara que los argentinos tengamos claro la dimensión del asunto, pensemos que no es como si en Argentina hubieran detenido a Lázaro Báez y a Nicolás Caputo, y, de paso, a Franco Macri, Vila y Manzano. No. Es como si estuvieran en cana, además, Aldo Roggio y Paolo Rocca“.

No conozco lo bastante de las relaciones de poder en Brasil para determinar cómo viene la ofensiva. Pero me parece claro que la dinámica de este “golpe judicial” tiene que ver, sobre todo, con la debilidad del gobierno y del PT. Y la causa es la crisis económica que no han podido solucionar. Por eso, en el próximo posteo quiero enfocar ese tema. Les adelanto que parto de este resumen angustiado de Contradicto.

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9 respuestas a Brasil y sus dos dramas: El “Petrolão”

  1. Mariano T. dice:

    Para evitar tener problemas con el poder judicial, los políticos y empresarios no podrían ensayar hacer como la gente común?
    O sea no robar? No les alcanza con los suculentos sueldos que cobran?
    Si son corruptos, coimeros, etc, que vayan presos o sean destituidos, las leyes son para todos.

    • Andrés dice:

      Buenas Mariano,

      Los “empresarios” involucrados en esos escándalos no podrian ganar contratos sin comprar la aceptación de numerosos participantes (militares, sindicalistas, otros politicos, otros empresarios).

      Si esas maniobras son omnipresentes y prácticamente no hay actor exitoso que no se avenga a ellas, entonces hay algo más serio y complejo que el simple voluntarismo de “no robar”. O participás de esa cadena de la felicidad, o no tenés contrato.

      Si uno mira con atención, todo el congreso brasileño está organizado para que el gobirno de turno le pague peaje: PSDB, PMDB, evangelistas, etc. Ninguno con chance de llegar por sí sólo a la presidencia pero suficientemente fuertes para aprovecharse de la fragmentación de la representación legislativa de manera de poder bloquear iniciativas del gobierno si éste no pacta con ellos.

      Saludos,

      Andrés

  2. victorlustig dice:

    de aquellos polvos estos lodos, vieja expresion castiza.

    No se si cobran suculentos sueldos, no me animo a decirlo, pero, de todas formas, es una vieja discusion que no viene al caso.

    Lo que pareceria ser es que en todos lados lados quienes manejan la economia se enamoran de aquellas cosas que les dieron resultado sin tener en cuenta que el contexto cambia, a los brasileños les fue muy bien con la tasa alta, pero, mutatis mutandi, el flight to quality me da la impresion los embromo, lo mismo que va a pasar con los chilenso y peruanos con la caida de precios de cobre y otros.

    El problema, quizas, es si hicieron infraestructura con la guita que les sobraba, no lo se. Mucho se ve en las ciudades centrales, no se el resto.

    Los del club de los malos (permitaseme afanar la frase) solo estan esperando como ganar mas plata, no es ni malo ni bueno, es asi y siempre fue asi, el deber del gobernante es, entre otros, preveeer que no ocurra.

    Los lamentos de Contradicto, lei el post, es sobre la leche derramada, nada mas, solo le falto mencionara la sinarquia internacional

    • Mariano T. dice:

      Se supone que el político en cargos sensibles tiene suficiente sueldo+viáticos como para que no le haga falta coimear para vivir.

      • Andrés dice:

        Para vivir, probablemente no. Para pagar la siguiente campaña política, probablemente sí.

        Lo bueno de la ley SCA que todavía puja por implementarse plenamente es que acorta el tiempo de campaña y limita los fondos necesarios para solventarlas. En un futuro mediano o lejano se verán los frutos.

        Saludos,

        Andrés

  3. Cuando se habla de un “golpe judicial”, aprovechando la debilidad política producida por la crisis económica, dejando a un lado que la corrupción pública trae nefastas consecuencias en la política y en la economía, es muy poco lo que se puede argumentar, por lo que simplemente cito algunas advertencias de Maquiavelo, que de la naturaleza humana algo conocía y nos dice que aunque una constitución mixta sea necesaria, ello no significa que sea suficiente para asegurar el mantenimiento de la libertad. La razón es que —como advierte nuevamente— la mayoría del pueblo permanece más entregado a sus propias ambiciones que al interés de la república, y «nunca hace nada bueno excepto por necesidad» El resultado es una perpetua tendencia por parte de ciudadanos e intereses de grupos poderosos a alterar la balanza de la constitución en favor de sus propios y sectarios fines, sembrando con ello las semillas de la corrupción en el cuerpo político y comprometiendo su libertad. Para afrontar este permanente riesgo, Maquiavelo enuncia una nueva propuesta constitucional: sostiene que el precio de la libertad es una constante vigilancia. Es esencial, en primer lugar, aprender a distinguir las señales de peligro, esto es, a reconocer los medios por los que un ciudadano individualmente o un partido político es capaz de «alcanzar más poder de lo conveniente n segundo lugar, es esencial desarrollar una serie especial de leyes e instituciones para hacer frente a tales emergencias. Una república, señala Maquiavelo, «debe tener entre sus ordini lo siguiente: que los ciudadanos sean vigilados de modo que no puedan hacer el mal so capa de hacer el bien, y que ganen popularidad solamente en la medida en que progrese y no sufra daño la libertad» Finalmente, es esencial para todos «el tener abiertos los ojos», manteniéndose prestos no sólo a señalar tan corruptoras tendencias, sino también a emplear la fuerza de la ley para sofocarlas tan pronto como inmediato. La respuesta apropiada a esta amenaza no consiste en atemorizarse ante la sola idea de una autoridad dictatorial, pues ésta puede ser vitalmente necesaria en casos de emergencia nacional. La respuesta debe consistir más bien en asegurarse, por medio de los ordini apropiados, de que no se abusa de tales poderes. Ello se puede conseguir de dos modos: exigiendo que absolutamente todos los que ejerzan poder «permanezcan en sus puestos por un tiempo limitado pero no de por vida», y asegurándose de que su ejercicio está restringido de tal manera que puedan «administrar solamente aquellos asuntos para los que fueron designados». Siempre que se cumplan los ordini no habrá peligro de que el poder absoluto pueda corromperse del todo ni que «el gobierno se debilite».

  4. […] señalé en el posteo anterior, al hablar del Petrolao, no tengo el conocimiento profundo de la realidad brasileña para dar juicios rápidos. Sí […]

  5. […] salvo “noticias” de coyuntura – al análisis de dos posteos recientes, aquí y aquí. Mi intención es ahora marcar el distinto tratamiento que a una esas noticias dan los medios […]

  6. […] fines, supuestamente electoralistas. . Sin pruebas con las cuales incriminar a la mandataria en el escándalo de Petrobras, es este caso el que centra ahora los esfuerzos destituyentes de la oposición. . Los abogados de […]

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