Discutiendo la anomalía kirchnerista

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Siento que les debía a ustedes, y sobre todo a mí mismo, una reflexión sobre el asunto. Desde hace casi 5 años, bien antes que Ricardo Forster sacara ese libro, cuando publicó el artículo La anomalía kirchnerista en Página 12 en noviembre de 2010.

Pasa que sentía que no iba a encontrar un lenguaje común con el autor del concepto. No es que rechace su entusiasmo romántico “La actualidad argentina tiene la marca de lo excepcional y, claro, de lo no previsible. Como un viento huracanado que se lleva todo por delante, algo de lo no esperado se abrió paso en mayo de 2003 y cristalizó alrededor de la figura, anómala y desconocida para la mayor parte de la sociedad, de un hombre alto y desgarbado, gracioso e informal, extrañamente memorioso de lo que muchos ya querían archivar y olvidar, venido del sur patagónico“. Salvando las distancias, Hegel estaba más deslumbrado con Napoléon “Era la Idea Absoluta montada en un caballo blanco“.

En mi caso, me interesa intentar el análisis de la realidad y el futuro del kirchnerismo en términos políticos, y no la recuperación de entusiasmos y valores que provocó en muchos compatriotas que tenían un pasado de militancia, o al menos de inquietudes políticas, vinculadas al peronismo más contestario o a la izquierda. Aunque tengo muy claro que esa recuperación es una parte importante de la atracción y la fuerza que sumó.

Digamos que no sentía que podía discutir con Forster de política (aunque en la academia se hace política, y mucha). Tal vez sea un prejuicio injustificado.

Como sea, un posteo de mi amigo Nicolás Tereschuk, politólogo y político, que tuve ocasión de citar hace muy poco, termina con una pregunta que resuena con el planteo forsteriano “¿Estará ahora finalizando un período excepcional y se volverá a “lo mismo de siempre” o sólo ocurrirá que nacerá algún nuevo tipo de normalidad?“. Y es una pregunta que se hacen en estos días muchos K.

Bueno, mi idea es empezar la discusión – en los blogs nunca se termina – tirando a mi vez unas preguntas: ¿Qué sería “lo mismo de antes”? ¿Qué es la normalidad? ¿En qué ha sido excepcional el período kirchnerista y en qué no?

Ensayo respuestas: No existe “lo mismo de antes”. Desde la caída del peronismo fundacional – que fue en sí mismo una ruptura profunda con la Argentina anterior, pero con raíces aún más hondas en nuestra historia – nuestro país no tuvo un lapso de estabilidad política y económica a la vez que le permitiera tomar un camino de desarrollo. Y lo usual era que no tuviera ninguna de las dos cosas. El período más largo de estabilidad conjunta de esos dos aspectos claves – con costos sociales graves, el desempleo, en particular – hasta 2003 fue el de Menem-Cavallo y la Convertibilidad – abril ´91 a diciembre ´99 (antes, Menem tuvo un par de hiperinflaciones; después, vino la Alianza…). Y esa experiencia terminó en un desastre económico y social, y dejó una huella dolorosa.

Entonces, si definimos como normalidad a la continuidad en el ejercicio democrático, sin debilitamientos graves en la autoridad de los mandatarios, y estabilidad en las políticas económicas – es la definición que tiene en los países “normales” – la normalidad ha sido, como me canso de repetir en el blog, el mejor aporte de la experiencia K.

Reconozco, por supuesto, que se han alcanzado logros importantes, y también pienso que se han cometido errores graves, de acción y omisión ¿Cuándo no? El punto no es ése, ni siquiera que yo esté de acuerdo con la dirección de la mayoría de las políticas. El hecho importante, que va a la construcción de una normalidad que no dependa de la continuidad de un gobierno, o de un gobernante, es que se han dado dentro del juego de las instituciones, con fallas evidentes, pero menos de las habituales en el promedio de los países que se consideran democráticos. Incluido esas instituciones que a menudo son omitidas en la lista, pero son fundamentales para la mayoría: las paritarias.

En cuanto a lo excepcional del kirchnerismo… Todas las experiencias son excepcionales, en el sentido que son muy distintas unas de las otras: la de Alfonsín, la de Menem, la de la Alianza… El kirchnerismo ha cambiado la Argentina – entiendo que para bien, si uno mira de donde venimos – pero no ha modificado bruscamente las relaciones de poder estructural, lo que normalmente se entiende por revolución.

Después de decir todo esto, sería estúpido no asumir la otra cara: La gestión K no “incorporó la dimensión de conflicto a la política”; siempre estuvo, desde el comienzo de la humanidad. Pero lo hizo explícito, señaló a sus enemigos y convocó a sus partidarios. Eso es lo que – parece – va a disminuir después de diciembre; al menos, es lo que sugiere el humor popular, lo que indican los candidatos y las señales que empiezan a dar (La excepción es, justamente, Scioli, que ha endurecido ligeramente su discurso. Pero el viene del relato del “no conflicto” – un relato tan artificial como el opuesto).

En resumen – muy incompleto, por ahora – el kirchnerismo como sector político dentro del peronismo tiene un lugar necesariamente importante: se lo garantiza un liderazgo fuerte, con un grado importante de adhesión en las bases peronistas. Que muchos que han entonado loas a Cristina las entonarán a Scioli, caben pocas dudas. Pero los políticos van y vienen; mientras conserve el afecto de una parte importante del pueblo, tendrá vigencia.

Y no se debe olvidar su condición de puerta hacia una mitad, al menos, de las clases medias progresistas, sin cuyos votos hoy el peronismo no gana. Es lo que percibió Nëstor Kirchner en 1999: la clave de la derrota fué el Frepaso: los votos que le restó al PJ y se los sumó al adversario. También les quedó claro a Duhalde, y a muchos dirigentes peronistas. Pero fueron Néstor y Cristina los que supieron cómo sumarlas.

Se ha hecho muy tarde y tengo que dormir, pero esta vez no pondré “continuará”. Está tan claro que esta discusión va a continuar…

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36 Responses to Discutiendo la anomalía kirchnerista

  1. Nandu dice:

    No duerme nunca compañero?

  2. Norberto dice:

    Cuando se combate contra esto, que en su bronca admiten abiertamente, por supuesto que queda mucho por hacer, porque gran parte de las energías deben ser dedicadas a las trapisondas, para ser suave, de estos verdaderos delincuentes cuya ideología los hace cometerlas no ya en contra del Gobierno Nacional, sino contra la Nación y sus habitantes

    ““Yo hice un montón de recomendaciones pensando en que venía un cambio, y ese cambio viene en caída”, se lamentó el economista Luis Secco, de la consultora Perspectivas Económicas, quien compartió con Miguel Kiguel, de Econviews, el primer panel, dedicado a la economía. Secco fue muy crítico con el kirchnerismo: “Yo no creo que la primera presidencia de Néstor Kirchner sea buena. Creo que somos benévolos con Néstor Kirchner porque está muerto”. A la vez, consideró fundamental para la gestación de una crisis que los empresarios generen agitación y que haya debilidad del presidente. “Tenemos todos los ingredientes desde la macro para que haya una crisis. Dos cosas faltan: la coordinación de expectativas que agiten la crisis y la debilidad política”, sostuvo Secco.”

    http://www.infonews.com/nota/232424/clarin-pidio-respeto-a-la-propiedad-privada

    esto fue dicho en el Coloquio de IDEA en Rosario, y no he visto ningún integrante del Poder Judicial llamando a Luis Secco a declarar por atentar contra el país, y puedo asegurar que Genaro Grasso transcribe fielmente lo dicho, porque escuché el párrafo palabra por palabra en su totalidad en A Cara Lavada por Radio Nacional.
    Sumemos a esto el editorial del pasquín buitrista llamado a generar un Cisne Negro, y tendremos las dificultades que afrontarán desde antes de llegar al gobierno los que se dicen continuadores….
    Como siempre dice Ud Gran Jefe, el que viva lo verá.
    Nunca menos y abrazos

    • el carlo dice:

      J.L Secco fue Jefe del Estudio Broda…
      C. Melconian fue Jefe del Estudio Broda…
      J.L Espert fue Jefe del Estudio Broda…

      Sabe que pasa Norberto ?
      Si yo quiero escuchar lo que piensa Miguel Angel Broda,
      levanto el telefono y se lo pregunto,
      no escucho a sus ex-empleados.

      Hay una gran diferencia entre la gente que habla para que le paguen, y la gente a la que le pagan para que hable.

      • Raúl C. dice:

        Broda estuvo brillante cuando predijo el dólar a 10 pesos… en los primeros meses de 2002.
        Seguro que usted levantó el teléfono y gracias a eso se enteró del dólar a 10 pesos antes que nadie… Le debe haber resultado de una enorme utilidad.

        Que le paguen a Broda para decir esas cosas es uno de los misterios insondables de la Argentina.

        O quizá haya posibles explicaciones:

        1) Hay gente que tiene mucha plata sin declarar, necesita comprar facturas, y algunas de las cientos o miles que compra son facturas de servicios de análisis económicos de Broda.

        2) Esa gente considera necesario además lavar el cerebro de la opinión pública para que no se salgan del pensamiento único (las leyes eternas e inmutables de la economía que son como los movimientos de los cuerpos celestes, vea).

      • el carlo dice:

        Veo que Ud tiene un problema personal conmigo tan grave que le impide pensar.

        Yo escribi: “si yo quiero escuchar (….)”, en referencia al economista mencionado en el post anterior y su vinculacion con el Sr Broda.

        Todas las demas suposiciones suyas tienen tanto fundamento
        como lo tendrian las mias si yo me pusiera a discurrir sobre sus actividades privadas en el baño.

      • ricardo j.m. dice:



      • Raúl C. dice:

        Esto es muy gracioso, yo estaba hablando de Broda. En fin…

    • Lucas dice:

      “no he visto ningún integrante del Poder Judicial llamando a Luis Secco a declarar por atentar contra el país”
      Dios mío, desbordan de fascismo.

      País normal?
      – Macroeconomía estable. No chocar la calesita no es un mérito.
      – Democracia liberal/constitucional/republicana plena.
      – Líderes moderados, austeros y con atisbos mínimos de decencia e idoneidad.
      – Reformas constantes que aceleren la convergencia hacia la frontera tecnológica, igualen las oportunidades y distribuyan el ingreso de acuerdo a las preferencias políticas de los ciudadanos.
      – Relaciones cordiales y amistosas con Occidente y nuestros vecinos, puntos de anclaje en el sistema global.
      – Despolitización de la vida cotidiana. En su lugar, dosis creciente de cultura cívica y activismo independiente.

      En resumen: un país mayormente aburrido.

      • Andrés dice:

        “Líderes moderados, austeros y con atisbos mínimos de decencia e idoneidad.”

        Como por ejemplo las decenas de días de vacaciones y/o escapadas que realizan Macri y Carrió cada año?

        Saludos,

        Andrés

    • Silenoz dice:

      Ja ja..

      Si claaa… caylo….

      Y no e’ lo mesmo 2 tazas de te que 2 te-tazas… en casa de herrero, se amanece ma’ temprano; no por mucho madrugar, cuchillo de palo…. o .. algo así

      Y bueh…. si quieren todo eso y un “país normal” con “peso juerte” :

      “Armen un partido y vayan a elecciones….”

      “Bien-libre-piensen” en Pte. Saavedra, La Noria, Liniers os estarán esperando ¡¡¡chac@ssss!!!

      Sobre to’o vo’ Luca’… convencelos de corregir la “falla” de la cual se aprovechan ja ja….

      Saludetes desde Brasilia

    • Mariano T. dice:

      Asi que criticar al gobierno es atentar contra el país?
      Muy democrático.

  3. Cristina Ravazzola dice:

    Muchas gracias por compartir todas tus reflexiones, y las informaciones que a mí me vienen bien.

  4. Carlos G. dice:

    A mí me parece que la excepcionalidad del kirchnerismo (perdón por mi romanticismo) radica, fundamentalmente, en haber enfrentado, si bien con éxito variado, a los factores de poder interno y externo que habían venido gobernando nuestro país desde 1955.
    Y que, por lo tanto, la normalidad es precisamente volver a gobiernos que sean obedientes con esos mismos factores de poder.
    No creo que el kirchnerismo haya inventado nada, los conflictos en los paises de nuestra región son muy viejos (como de 200 años) pero los períodos de gobiernos defensores de la soberanía nacional han sido excepcionales.

  5. Andrés dice:

    Buenas Abel,

    ¿Qué sería “lo mismo de antes”?

    Un ciclo de 3-6 años de gobierno con simpatías redistribucionistas populares que avanza hacia una tibia redistribución, posterior derrumbe (golpe militar, golpe de mercado, etc.) y un ciclo de 7-10 años de dictadura y/o gobiernos antipopulares con profundización de las diferencias creadas por la defensa de intereses de grupos económicos y corporativos concentrados.

    ¿Qué es la normalidad?

    Que los argentinos se retoben al proeycto neoliberal pero que, con mayores o menores derivas, sigan la dirección marcada por la inercia de la evolución del proyecto neoliberal.

    ¿En qué ha sido excepcional el período kirchnerista y en qué no?

    En que terminan su mandato legal sin tragedias socioeconómicas, en que su legitimidad como líderes no se ve pulverizada por su sucesor, y por sobre todo en que surge una cantera de nuevos líderes alimentada por militancia (La Cámpora) o agrupaciones varias (Movimiento Evita, etc) que permite mantener el rumbo a futuro cuando los líderes actuales ya no estén. Amén de una situación internacional que no favorece a los poderes económicos y militares que anteriormente incidían con mayor fuerza en la región y que podáin forzar a su favor los períodos de 7-10 años mencionados anteriormente.

    Saludos,

    Andrés

    • arroyoludue dice:

      si me permitis un comentario, acà en Rosario, La campora no es “la militancia” como si lo es el evita… la campora puso los pimeros candidatos en las listas nomàs. lo cual nos molestó mucho a todos. peronistas y no peronistas. ajco dio como aparatearon a los del evita que tenian muuuchos años de laburo en los barrios. Paracaidas, plata, cargos… ya se sabe.
      Y los compas del evita dando clase de disciplina partidaria fumandose a MARCOS CLERI!!!! como primer candidato a todo….
      por lo menos acà en Rosario, no sè como habra sido en otros lados

  6. Cosme antonio caporale dice:

    es muy bueno es el verdadero debate a hacer podes hacer unas copias  hoy nos vemos en junin 

  7. Leandro dice:

    “Es lo que percibió Nëstor Kirchner en 1999: la clave de la derrota fué el Frepaso: los votos que le restó al PJ y se los sumó al adversario. También les quedó claro a Duhalde, y a muchos dirigentes peronistas. Pero fueron Néstor y Cristina los que supieron cómo sumarlas.”

    Y sin embargo hay algunos “compañeros” tan decididamente dedicados a espantar esos votos (entre los que me cuento)….

    El neomacartismo de algunos “comisarios politicos” que han surgido es realmente alarmante, espero que alguien los llame a la reflexion, yo lo intente con mis mejores maneras (pidiendoles humildemente que me convenzan en lugar de insultarme) pero sin éxito. Parece que estan muy confiados en que a Scioli los votos le sobran. Y bueno, como dice usted siempre, “el que viva lo verá”.

  8. Politico Aficionado dice:

    Con su notable poder de síntesis, un político señalaba, años ha, que la disyuntiva es: ser Patria o Colonia.

    La inexistencia de colonias felices determina una primera condición, necesaria (pero no suficiente) para detectar los gobiernos que vale la pena recordar.

  9. Del título del libro de Ricardo Forster, “la política” y “el conflicto”, son temas en los que ha incursionado asiduamente Claude Lefort, y una de sus obras más conocidas precisamente se llama “La invención democrática”.
    Pero para un autor que entiende que: “quienes ejercen la autoridad política son simples gobernantes y no pueden apropiarse del poder, incorporarlo. Más aún ese ejercicio está sometido al procedimiento de una renovación periódica. Esta implica una competencia regulada entre hombres, grupos y muy pronto partidos, supuestamente encargados de drenar opiniones en toda la extensión de los social. Semejante competencia, dado que sus condiciones deben quedar preservadas de una consulta electoral a otra, dado que la mayoría saliente debe respetar los derechos de las minorías, significa una institucionalización del conflicto.”,(*) no quedan dudas que es una visión totalmente contraria a la forma en que ha entendido el conflicto el kirchnerismo.
    Hace varios años escribía en Artepolítica que: “Como sostienen Claude Lefort y Marcel Gauchet: “El gesto inaugural sobre el que se funda el régimen democrático consiste en el reconocimiento de la legitimidad del conflicto en la sociedad.” El conflicto no solo es propio de la vida humana, sino que además no puede ser eliminado completamente de la misma, tanto en la personal como en la social, puesto que el mismo nos da vida. Si desapareciere el conflicto, significaría el fin de la democracia ya que estaríamos viviendo en un sistema autoritario. Conflicto y diálogo son dos formas análogas de mostrar la confrontación dentro de la cual los humanos vemos transcurrir el devenir propio y el ajeno. El diálogo establece el vínculo esencial que nos aproxima y aleja a la vez, puesto que competencia y concordia son necesarias para la cohesión social. No se puede pensar lo social, ni lo político, sin apelar a ambas. Confrontar es ya llegar a una solución, que por no ser definitiva, no deja de ser solución. Por eso cuando se arriba a una solución, el conflicto concluye, y la solución encontrada por quien es competente para resolverlo, debe ser aceptada.-

    http://artepolitica.com/comunidad/el-conflicto-permanente/

    Desde Río Gallegos y hasta la CABA, sin cambios, aunque últimamente con la ayuda de algunos pensadores.
    (*) La invención democrática. Nueva Visión. Buenos Aires. 1990. Pagina 190.

    • Leandro dice:

      En que quedamos? conflicto como movilizador del avance de la sociedad, o concenso de los cementerios, donde exigimos que todos esten de acuerdo para que nadie se enoje, lo que implica dada la imposibilidad de tal cosa, que todo siga como esta al infinito?

      La verdad que usted parece esquizofrenico. Se la pasa denostando al kirchnerismo por generar conflitos “innecesarios” segun usted y sus republicanos amigos, por afectar intereses de poderosos que se enojan, reclamando concenso, dialogo y la heidipolitik que tanto dicen añorar, y ahora nos viene conque la democracia tiene como requisito necesario (pero no suficiente) el conflicto? le aclaro que estoy de acuerdo con esta ultima idea, lo que no esta de acuerdo con la misma es el 99% de su propio accionar eh…

      En fin, es lo que hay. Opositores esquizofrenicos, que adoran todo lo que hace el kirchnerismo (porque al final, pasado un tiempo, resulta que todas las medidas a las que se opusieron resulta que eran buenas, ver ley de movilidad jubilatoria, la reciente votacion de la actualizacion de la AUH, estatizacion de AFJP, etc,etc) pero se oponen y lo denostan absolutamente por la maravillosa razon de que no lo hicieron ellos, o con excusas como “no ahora, no asi, no si lo hace la loca, no si lo hace con profundas y deleznables intenciones, no si lo hace con conflicto sin convencer antes con buenos modales a los 40 millones de argentinos”.

      Solo espero que algun dia, cuando hayan pasado algunos años, sean capaces de reconocer lo formidablemente miserables y mediocres politicos que han sido, cuando la historia finalmente ponga las cosas en orden y esta decada y sus presidentes sean recordados como realmente se merecen.

      • Mariano T. dice:

        Nadie se opuso a la AUH, de hecho sacarlo por ley y con actualización es un pedido de la oposición.
        En cuanto al resto(ypf, aa, afjp) el hecho de que hayan sido malas decisiones no implica que ahora convenga dar marcha atrás. Cada cambio de esos tiene costos, y en 10 años no es conveniente pagar los costos de ir y de volver
        Por eso la oposición no pide volver a la situación anterior.

  10. guido dice:

    Por ahí hay una cuestión generacional. No me refiero a la generación de Forster a la que hacés referencia sino a la del Escriba que, calculo, años más años menos, es la mía.

    Los que crecimos en “los 90” (en mi caso egresé del secundario en el 96) medio estuvimos formateados en cierta noción de “normalidad”. En la perspectiva de más largo plazo que planteás, claro, esa “normalidad” liberal fue más bien corta, pero entiendo que para todos los que arrancamos a leer los diarios tipo en el 90 marcaba de manera bastante taxativas los marcos de lo posible con una potencia que otras lecturas de lo realidad posteriores no cristalizaron, al menos hasta ahora.

    Es normalidad se parece bastante a la implícita en el término “populismo”. No me refiero a su uso por los laclausianos u otras formulaciones más cuidadas sino al uso habitual entre los economistas liberales y, por extensión, en los que creen en sus dognas. Básicamente un populista sería alguien que promueve políticas de “corto plazo” frente a otras, necesarias, de “largo plazo”. Por supuesto, esto supone que el “largo plazo” es conocido por una ciencia con mayúsculas y que existe un arte, una verdad conocida y probada, que solo un ignorante o un perverso desconoce o niega. Una patología. El autoritarismo y el carácter radicalmente anticientífico de semejante formulación es bastante claro.

    Pero la creencia en que esas ideas -respetables pero debatibles- pueden ser cuestionadas -mucho, poco, más o menos- estaba ausente cuando yo tenía 18 o 20 años. Sencillamente no existía. Y se puede extender màs allá del ámbito de la discusión económica.

    No es que el kirchnerismo haya hecho cambios tan radicales. Tener una empresa estatal (mixta!) de hidrocarburos no lo es, otros países capitalistas la tienen. Pero plantearlo era cosa cosa de, no se, Pino Solanas. Uno lo proponía con una remera del Che Guevara (!!). Chocaba con la “normalidad”.

    En ese sentido yo si creo que hay una anomalía: se rompió un consenso sobre el “debe ser” que había llegado muy lejos. Aún cuando ese consenso sea, visto en el largo plazo, como lo realmente excepcional (quizás solo posible en el marco de la debacle brutal del desgobierno alfonsinista, con pocos casos análogos que se me ocurran) para quienes crecimos en el parecía estar allí desde siempre. A lo mejor para otros también, porque la memoria es muy de reactualizar creativamente el pasado.

    Abz

    • Leandro dice:

      Comparto 100%.
      Eso si, no creo que se haya logrado romper con ese concepto. Que haya algunos (no digo economistas, digo ciudadanos normales) que sostengan que el valor del dolar DEBERIA SER ineludiblemente, el numero de pesos circulantes dividido el de las reservas en dolares, es prueba más que clara de ellos.

      Para algun despistado que no entienda lo que quiero decir: eso del “valor de paridad del dolar” que puse, a diferencia de lo que muchos todavia creen no es una ley natural ni esta escrito en piedra, sino que fue pura y exclusivamente introducido en nuestro pais por la ley de convertibilidad. Antes de eso, en toda nuestra historia nunca habia sido así, y mas aun me atrevo a decir que en practicamente ningun pais ha sido asi en el mundo (no afirmo en ninguno porque no estoy seguro de que asi sea, pero es lo más probable). Sin embargo hay mucha gente (ejemplo, amigos mios contadores) que estan absolutamente convencidos que la unica forma de tener una moneda propia es tenerla atada al dolar en una forma proporcional al numero de dolares de las reservas. A los que no les entra en la cabeza que pueda existir algo distinto. A los que les decis que la cantidad de circulante no deberia tener nada que ver con la cantidad de dolares, y la cotizacion no necesariamente deberia salir de tal suma, y te miran sin entender de que hablas. Son los que se ven en los comentarios de los diarios poniendo “El dolar deberia estar a XX, porque hay tantos miles de millones de pesos circulando y tantos de dolares en reserva”. Y no son uno, cinco o diez, y no son economistas pagados por el establishment para decir eso, son ciudadanos comunes, profesionales, con formacion, para los cuales la normalidad ES ESO.

    • Silenoz dice:

      Lo que pasa Guido es que para la otra parte de la “biblioteca” (debidamente cajoneada hasta hace poco) el “largo plazo” es la sumataria de ciclos de “corto plazo” donde cada uno de estos van perfilando -haciendo ponele- la tendencia, en donde los “cristianos” nos caracterizamos por tener expectativas adaptativas fundamentalmente y un conocimiento imperfecto..

      Saludos

      • Me parece que la supuesta “anomalía” del kirchnerismo, no es más que una continuidad, agravada hasta el paroxismo, de los viejos vicios del peronismo: conflicto con el campo, con los medios, con la oposición, con la justicia, con las organizaciones de la sociedad civil y religiosa, et., etc.
        Si así fuere la “normalidad” de lo que se viene estaría dado por un retorno a los 80, con la promesa no solo del “Nunca Más” a la violencia política, sino fundamentalmente un nunca más a la violación de la Constitución.
        Esperamos que esta vez no quede solamente en promesa.

    • Juan el Bautismo dice:

      perfecto lo de Guido. En el barrio lo charlabamos de manera mucho mas sencilla, se decia algo como “que barbaridad, estuvimos tantos años jugando en cancha inclinada. Tuvieron que venir los K para que los muchachos de estos años tomaran consciencia no solo de la inclinacion, tambien que se podia hacer bastante aunque sea para enderezar un poco. Quizas en el ’40 esto se sentia igual”. Se simplificaba absolutamente cualquier cuestion numerica economica, social, administrativa, etc, en pedir informacion de cuantos grados o segundos se habia enderezado la cosa hoy. Las discusiones eran arduas en ese sentido “2 grados, 40 minutos!.. Dejate de joder, estas en pedo”. En ese sentido fueron anomalos los K.
      Donde no lo fueron fue en el clasico perdonavidismo y colapajismo peronista. Las consecuencias de perdonar tantas vidas (actitud hermana por lo visto de cierta soberbia impropia, inconducente) llegaban y aparecia la cola de paja impensable.
      Estas cuestiones tambien se simpificaban, se decia “que barbaridad, les bombardean la plaza todas las semanas y la actitud de respuesta es tristisima por momentos”.
      Cosa seria los taoperonchos, no hay caso.

    • Lucas dice:

      @guido,
      “Los que crecimos en “los 90″ (en mi caso egresé del secundario en el 96)”
      Para poner en contexto mis ideas, en el 96 egresé del 6º grado. No obstante tengo recuerdos muy precisos de los 90s, desde lo trivial a lo sistémico.

      “Es normalidad se parece bastante a la implícita en el término “populismo”. No me refiero a su uso por los laclausianos u otras formulaciones más cuidadas sino al uso habitual entre los economistas liberales y, por extensión, en los que creen en sus dognas. Básicamente un populista sería alguien que promueve políticas de “corto plazo” frente a otras, necesarias, de “largo plazo”.”
      El populismo económico está bastante bien definido y documentado. Básicamente, para un populista no existen las restricciones de presupuesto, el nivel de salarios no tiene nada que ver con la productividad, la macro existe para redistribuir y los problemas surgen por acción de conspiradores. Krugman lo expone muy claro:
      “Running deficits and printing lots of money are inflationary and bad in economies that are constrained by limited supply; they are good things when the problem is persistently inadequate demand.
      (…)
      There’s something else to be said about Argentina and, it seems, Turkey — namely, that we’re seeing a mini-revival of what Rudi Dornbusch and Sebastian Edwards long ago called macroeconomic populism. This involves, you might say, making the symmetrical error to that of people who think that running deficits and printing money always turns you into Zimbabwe; it’s the belief that the orthodox rules never apply. And it’s an equally severe mistake.” [1]

      “Por supuesto, esto supone que el “largo plazo” es conocido por una ciencia con mayúsculas y que existe un arte, una verdad conocida y probada, que solo un ignorante o un perverso desconoce o niega.”
      Te vas a sorprender, pero estoy de acuerdo. El conocimiento sobre crecimiento de largo plazo es escaso [2. 3]. Hasta que no se pueda explicar como hace EUA para mantener la misma tasa de crecimiento [4] con diferentes regímenes de políticas públicas -Robber barons, el progresismo de Teddy Roosevelt, New Deal, neoliberalismo- hay mucho para especular en teoría del crecimiento.
      Sin embargo, si existen algunos consensos básicos sobre lo que no hay que hacer, sobre lo que hay que actuar con prudencia y sobre condiciones necesarias pero no suficientes del desarrollo (e.g. estabilidad nominal).

      “El autoritarismo y el carácter radicalmente anticientífico de semejante formulación es bastante claro.”
      No veo nada de autoritario y anticientífico en el hecho de exponer el consenso de la inmensa mayoría de los académicos.
      No veo mucha diferencia entre negar la seguridad y eficacia de las vacunas, la evolución o la naturaleza mayormente monetaria de la inflación. Esto no significa que las opiniones disidentes (incluso de expertos) deban ser silenciadas o perseguidas.
      A un historiador que niega el Holocausto no se lo persigue o censura, se lo despide de sus puestos académicos por incompetente.

      “No es que el kirchnerismo haya hecho cambios tan radicales.”
      Comparás 2006 y 2015 y prácticamente ha habido un cambio de régimen, más allá del fracaso económico de los últimos 4 años.

      “Tener una empresa estatal (mixta!) de hidrocarburos no lo es, otros países capitalistas la tienen. Pero plantearlo era cosa cosa de, no se, Pino Solanas.”
      Tener una empresa estatal de hidrocarburos es una posición razonable, que personalmente no comparto, pero es debatible. El por qué se hizo (callejón sin salida de la política energética) y cómo se hizo no es razonable.
      Esa es la diferencia entre ser un socialdemócrata respetuoso de las instituciones y procedimientos con ser un populista de manual.

      “En ese sentido yo si creo que hay una anomalía: se rompió un consenso sobre el “debe ser” que había llegado muy lejos.”
      Para mi es exactamente al revés: los 90s fueron un paréntesis dentro de la historia del estatismo, opinión compartida por el votante medio.
      Buena parte de los argentinos cree que la crisis de 2001 fue causada por las AFJP, las privatizaciones, la apertura comercial o la reforma del Estado en lugar del atraso cambiario combinado con déficit fiscal, acumulación de vencimientos de deuda, caída de términos de intercambio y desconfianza generalizada en los emergentes.

      1- http://krugman.blogs.nytimes.com/2014/02/01/macroeconomic-populism-returns/
      2- http://www.economist.com/node/6943519
      3- https://www.auburn.edu/~johnspm/gloss/growth_theory
      4- http://economistsview.typepad.com/.a/6a00d83451b33869e201538eb9f86e970b-450wi

  11. Ñandú dice:

    ¿El kirchnerismo es una anomalía? ¿No será que es parte una anomalía mas extensa como sospecho que lo es el peronismo?
    Lo verdaderamente excepcional ha sido el peronismo, como hecho maldito del país burgues, y con esa costumbre suya (nuestra) de sobrevivir.
    De dónde proviene la excepcionalidad; tal vez de nuestra constitución como sociedad de frontera, en donde durante más de 300 años coexistieron conflictivamente la noción medieval que Dios había transferido el poder al pueblo y que de ahí derivaba el poder del soberano con las formas políticas de los nómadas (en el sentido de Deleuze) pampeanos y con el fenómeno jesuítico.
    Fruto de esa simbiosis es el gaucho con su sindicato montonero.
    El aluvión inmigratorio trajo nuevas experiencias de lucha como los anarquistas (Para los que no les gusta leer La Patagonia Rebelde muestra como se produjo esa mistura).
    Con esos elementos, más muchos más, surge la anomalía peronista. Anómala, para los parámetros racionales fue el primer período peronista y las transformaciones sociales logradas.
    Anómalo fue el período de resistencia, y que lograra sobrevivir al período del 55 al 87 en una verdadera travesía del desierto sin el Estado y construyendo estructuras en la sociedad civil en las cuales medrar.
    Anómalo y excepcional fue que sobreviviera a la captación ideológica neoliberal / neoconservadora. ¿Dónde está el APRA? ¿Dónde está la socialdemocracia europea?
    El kirchnerismo sólo es (en ello reside su fortaleza) parte de la gran anomalía peronista. El principal aporte fue poder integrar el discurso y las prácticas del progresismo en el movimiento. No es indistinto que la igualdad de género la pida el hijo gay de Paul Singer o que la pidan los Putos Peronistas.
    Foster, Follari en Mza, se encandilaron y ahora están en la disyuntiva de integrarse peronizándose.
    Otro sí digo:
    No sólo somos el hecho maldito del país burgues, sino que con el Papa Pancho nos estamos transformando en anomalía mundial. ¿Acaso no es el hombre más peligroso del mundo? Por jesuita y peronista

  12. Alcides Acevedo dice:

    Mis más sinceras felicitaciones a los responsables del manejo de opinión pública del kirchnerismo, Goebbels aplaude desde la tumba…

    Que gente grande discuta el período que vivimos en los últimos 12 años en los términos que plantea el señor Abel es notable.

    Si analizamos, el gobierno de Menem fue mucho más “revolucionario”. El tipo, después de una primera etapa de idas y vueltas (hasta que terminó resquebrajándose la resistencia de distintos sectores con Bunge y Born a la cabeza) aplicó una agenda económica con gran vértigo, de hecho para el año 1994 ya estaba el trabajo hecho.

    El resto del mandato de Menem fue netamente inercial.

    ¿Cómo fue el patrón kirchnerista? exactamente lo inverso, arrancaron con una continuidad del período Duhaldista y a medida que se deterioraron los indicadores clave comenzaron a aplicar el núcleo de políticas que los Nac&Pop reivindican… ya sea la “estatización” de las AFJP o la de YPF (¿se acuerdan de Kirchner aplaudiendo la su privatización?).

    Por supuesto…. van a decir que Néstor necesitaba “acumular” poder político y blah, blah… por favor, observen con detenimiento el devenir político de Santa Cruz en los últimos 12 años… miren lo que está pasando hoy mismo, eso les dará una pauta de la astucia y capacidad de construcción política real de los K.

    ¿Qué nos deja el kirchnerismo? una estructura económica que no difiere en nada de los 90 (<a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-276910-2015-07-12.html” rel=”nofollow”>leer el reportaje a Kicillof del último Domingo en Página12), un déficit energético enorme y la mesa servida para el reinicio de un nuevo y colosal proceso de endeudamiento, que de hecho comenzó con gran ímpetu y en buena medida inevitable.

    Patético realmente.

    • Raúl C. dice:

      ¿No se dio cuenta de que el kirchnerismo agarró la manija en 2003 y no en los noventas? La evolución de la era K. se debe juzgar desde el 2003 en adelante.

  13. José G. dice:

    Gran post Abel, y enriquecedores los comentarios, como siempre bah. Aporto mi granito de arena. No tengo mucho para comparar, era chico durante el gobierno de la alianza, pero este gobierno me salvo a mi y a muchos pibes como yo (muchos cayeron en las redes del republicanismo, por errores de comunicación supongo). Creo que la situación general del país va a mejorar en los próximos años, sea quien sea presidente. No me parece que eso sea lo normal. Espero que empiece a ser normal, ahora, y dentro de 4 años, y dentro de 8, y dentro de 12 tambien.

  14. Esther dice:

    Buen tema, Abel, ¡buen tema!

    ¿Qué es la normalidad? Una categoría arbitraria que puede significar, literalmente, cualquier cosa. Los límites estarán dados por esa otra construcción arbitraria que llamamos sentido común. O por lo que Abel señala:

    «Entonces, si definimos como normalidad a la continuidad en el ejercicio democrático, sin debilitamientos graves en la autoridad de los mandatarios, y estabilidad en las políticas económicas – es la definición que tiene en los países “normales” –».

    O sea, la estabilidad: democracia estable, política estable, economía estable.

    Como dice Daio el conflicto es intrínseco a la Humanidad. Mejor dicho, a la vida. En los países “normales” se equivocan: no hay posibilidad de normalidad más allá de períodos cortos de tiempo (cortos socialmente hablando, claro). Pretender la normalidad como horizonte, como utopía, no tiene sentido. Hay períodos de estabilidad, nada más.

    Retomo una frase de Guido, en el marco del comentario de Ñandú, con el que estoy bastante de acuerdo. La frase es:

    «En ese sentido yo si creo que hay una anomalía: se rompió un consenso sobre el “debe ser” que había llegado muy lejos».

    No es el kirchnerismo la anomalía: lo es el peronismo. Lo fue siempre. No sé cuál es la razón (o las razones) pero parecería que en el peronismo cualquier político que consiga llegar a nivel presidencial tiene la potencialidad de romper con los moldes de lo esperado, del “debe ser”. Si esa ruptura es en beneficio del pueblo y del país o no lo es… Eso ya es harina de otro costal. Pero que pueden, ¡pueden!
    Incluso Menem. En la década del ochenta las empresas eran del Estado: ese era el “deber ser”. Más allá de cualquier consideración ideológica, muchos, pero muchos argentinos habían crecido acostumbrados a enviar sus cartas por el Correo Argentino, viajando en Ferrocarriles Argentinos, incorporando la imagen familiar de los silos de la Junta Nacional, hablando por teléfonos de Entel, etc. Bien, mal, regular, así eran las cosas, aunque la UCD de Alsogaray se empecinara en lo contrario. Menem borró todo eso de un plumazo, fue en contra de ese consenso social, modificó drásticamente la relación entre nos, los argentinos, y el Estado.
    Nadie lo esperaba (como no esperábamos otras cosas que hizo… ). Fue una anomalía.

    ¿Cuál es la gran excepcionalidad de la anomalia kirchnerista en estos doce años? Mmm… Reflexiono sobre lo que dice Político Aficionado: Patria o Colonia. En el mundo actual, donde todos somos o tendemos a ser colonia de abstractos poderes económico-financieros globales (hasta los países normales del primer mundo, aunque no lo admitan), aventurarse aunque sea un poquito en rescatar la noción de “patria” es excepcional, anómalo, no esperado, no pensado.

    ¿Qué va a pasar a futuro? Ni idea. Mas, habida cuenta de que el kirchnerismo, al revés que el menemismo, se atrevió a ser anómalo en contra de los poderes fácticos, cosa que siempre se paga o se está por pagar, entiendo que el futuro dependerá, en gran medida, de si se recuerda aquello de “la organización vence al tiempo” o no se recuerda. Hay un liderazgo fuerte, pero los líderes son únicamente líderes.

    Abrazo,
    Esther

  15. ricardo j.m. dice:

    esta la de engrosar la parte mas delgada del hilo como vector de accion politica o de intencion si quieren.

    poco para mi gusto pero los garrotes fueron bien dirigidos y se repartio mejor el costo de pagar la peli de vivir que hacemos aca.

    no en el blog, aclaro. en la vida misma

  16. victorlustig dice:

    yo disculpen, creo que en muchas cosas ha sido gatopardismo, los marcos regulatorios siguen siendo los mismos. o, ha cambiado uno o dos hace 3 meses

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