El partido de mañana: Argentina-Chile

javier mascherano

El amigo cuyano Marcelo Padilla me envió su columna, donde argumenta porqué Argentina-Chile no es sólo un partido de fútbol (es en las fronteras donde se siente más la identidad propia y la del Otro). Lo que dice es cierto, pero no es toda la verdad. La copio, y después digo lo mío, y lo del Jefe.

Los políticamente correctos, especialmente los intelectuales y periodistas, caen en la remanida frase ante un evento deportivo como el que vamos a apreciar el sábado a partir de las 17 hs. Se dice: “es sólo un partido de fútbol”. La frase no es que esté mal, se entiende, intenta disipar los chauvinismos, la discriminación y toda una serie de consignas que supuestamente “educan” al ciudadano para la paz y la integración. Estoy de acuerdo con la frase pero me permito ponerla en discusión y entre signos de pregunta, y decir: “no es sólo un partido de fútbol”. Eso es para los intelectuales progresistas y para la corrección política… esas frases que siempre pululan cuando se enfrentan selecciones nacionales.

Pero en este caso, especial por cierto, hay que “atender los cantos de la masa”. Cuando digo “atender los cantos de la masa” no quiero decir que la masa cante la justa ni lo correcto. La masa, conceptualmente, es una forma de dilución de la identidad en un “nosotros” colectivo. Ese “nosotros colectivo” tiene que ver con la nacionalidad. Y, por qué negarlo, se enfrentan dos países “a través de sus selecciones nacionales de fútbol”. Es un enfrentamiento. Guste o no, la palabra “enfrentamiento” es correcta porque es en el campo de juego donde “se produce” el enfrentamiento. Los jugadores juegan, luchan, se pelean, representan. Sus camisetas “representan a los países”. Lo que sucede con la frase “es sólo un partido de fútbol” es la negación, sucede el negar lo que está en disputa. Más allá del resultado y lo que significa perder o ganar. Y ahí quiero ir. A lo que sucede cuando los que se sienten representados e interpelados como masa, hacen.

¿Qué hace la masa? La masa también juega. La masa quiere jugar y luchar y pelear como los jugadores en el campo de juego. Pero como no puede hacerlo materialmente, lo hace simbólicamente. Las masas argentinas y chilenas se enfrentan simbólicamente a través de un dispositivo de desplazamiento de viejos rencores que se activan en el reservorio de la memoria de los pueblos. Y particularmente en este partido, sabemos, el tema de las Malvinas es “el tema” que se activa. La masa, decía, juega el partido en el campo de lo simbólico, de los discursos de masa, de la lucha de sentidos. Y no tiene en cuenta lo que en calma y pensando, los intelectuales, hacen: reflexionar sobre las diferencias, diseccionar esas luchas.

Chile, en dictadura, apoyó a los ingleses en la guerra de Malvinas, nuestra causa nacional, puesta en valor cada vez más por este gobierno. En realidad, el pueblo chileno no tuvo nada que ver con ese entuerto de Pinochet con los ingleses. El pueblo chileno por ese entonces luchaba por la libertad…, por la recuperación democrática que recién conquistó en el año 88. No se le puede endilgar a un pueblo bajo una dictadura la responsabilidad de su dictador en ese tema. Nosotros, en Argentina, también estábamos en dictadura, y el pueblo argentino tomó esa guerra como propia, esa causa como propia. Es un tema complicado. Discriminar “la causa Malvinas” de las condiciones en que se asume popularmente esa causa bajo una dictadura que intentó perpetuarse en plena resaca, haciendo una guerra, mandando miles de pibes al muere. Es una guerra, o mejor, una causa, que nos duele. Y la masa, la masa argentina en un partido de fútbol, no tiene una ideología pura y definida sobre el tema. La masa tiene en su naturaleza tufo a fascismo. Porque quiere resolver en lo simbólico lo que un gobierno intenta por lo diplomático.

La masa también utiliza sus recursos, recursos de lo popular que no pueden evaluarse tan simplemente como de izquierda o de derecha. Utiliza la burla, el sarcasmo, la ironía. Eso nos remite a la masa en la Plaza Pública en la Edad Media, en el carnaval, cuando la dilución de la identidad permitía una transgresión simbólica del mundo feudal y se burlaban del rey y la reina, por un momento, dejando el mundo patas para arriba. Encorsetada revolución. En el fútbol la masa encorseta. Uno puede hacer una reflexión correcta sobre lo que estamos charlando pero cuando “se está ahí”, se canta con la masa porque la masa manda en su territorio. “El que no salta es un inglés”, en algún aspecto, es un reclamo antiimperialista de nuestro pueblo expresado por una masa de naturaleza fascistoide.

Esa contradicción no tiene resolución en un partido de fútbol… entonces, la plaza pública y el carnaval medieval. Se canta y se reclama a la vez. Y el enemigo en última instancia no es Chile, es el imperialismo. Lo que pasa es que jugamos con Chile, y la masa utiliza a Chile como chivo expiatorio. Es complicado, pero a la vez no. Hay que dejarse estar. No alentar la previa con el odio. Pero cuando la masa juega su partido, no escucha otra cosa que “su reservorio de rencores y dolores”. Los transforma en sarcasmo, discrimina, y en el mismo acto se auto discrimina. Una especie de espiral auto eliminatorio donde la violencia constituye al mito, al sacrifico, al ritual. Por eso no es sólo un partido de fútbol… aunque lo sea“.

Cuando el Mundial, dije en el blog que el fútbol era “un equivalente moral de la guerra”. Sigo pensando así. Si se entiende que “moral” se refiere a que no derrama sangre (o poca), y también a que lo es solamente en el plano de las emociones. Permite, como dice Padilla, crear, por un momento, un “nosotros”, experimentar una épica de esfuerzo y heroísmo colectivo, sobre todo cuando juegan selecciones nacionales (Algunos sentirán que es exagerado. A mí no me convence lo de “fascistoide”. tampoco. El odio y la guerra existían mucho antes que el tío Benito dejara el socialismo y fundara un nuevo partido).

La cosa es que yo también me “engancho”, me apasiono en los Mundiales, y terminé haciéndolo también en esta Copa América. Pero… a pesar de eso, mantengo mi vieja reserva con los “deportes de espectadores”. O, para decirlo mejor, trato de tener clara la diferencia entre los que juegan y los que miran. No son lo mismo, aunque sientan y se sientan lo mismo.

Esto siempre lo hago notar cuando hago análisis de política internacional, y marco mi fastidio con los que se embalan con relatos de Buenos y Malos… sin moverse de sus sillas.

Entonces, Marcelo, amigos, qué quieren qué les diga. Voy a ver el partido, seguro, y me voy a embalar. Pero también quiero repetir, y firmar abajo, lo que dijo Mascherano. Se los enlazo en la página de CNNChile, porque me parece apropiado “Acá no hay guerra. Somos países hermanos y nos tenemos que respetar“.

22 respuestas a El partido de mañana: Argentina-Chile

  1. cinebraille dice:

    La relación entre los dos países es compleja, históricamente hubo de todo pero nunca, único caso, llegamos a la guerra, como sí llegamos al menos alguna vez con todos los otros vecinos. (El caso de Uruguay es especial, en realidad nuestras respectivas guerras civiles se hicieron una sola).
    Por caso, hubo un batallón chileno defendiendo Buenos Aires durante los bombardeos de la flota realista en 1811-12, y cuando allá se complicó la pelea fue un batallón de las Provincias Unidas mandado por Las Heras. Está lo del cruce de los Andes, los dos ejércitos peleando juntos en Chile y Perú. Está la guerra contra el Mariscal Santa Cruz, líder de la Confederación PeruanoBoliviana, en la que nos salvaron ellos, porque coincidió con el apoyo francés a los unitarios y Rosas no pudo hacer gran cosa. Se empieza a complicar cuando ambos países avanzaron sobre la Patagonia, está el tema de las alianzas fluctuantes con y contra los mapuches, y hay varias carreras armamentistas hasta los años 1920. Luego hay otra época de buenas relaciones con Perón e Ibáñez, y el resto está más fresco. Creo que por múltiples razones económicas y de defensa, la integración con Chile es casi tan importante como la integración con Brasil. Igual, lo lamento, que sigan esperando ganar una Copa América.
    Saludos

    • guido dice:

      Agrego una más: la “guerra a muerte” contra los realistas chilenos se peleó en buena medida en actual territorio argentino. Las guerrillas realistas (que probablemente fueran más anti-santiaguinas que pro-españolas) cruzaron la cordillera aliados con algunas parcialidades mapuches y a su vez fueron perseguidas por tropas patriotas aliadas a otras parcialidades. El cambio abrupto del panorama político en las pampas y el norte patagónico entre las décadas de 1820 y 1830 es consecuencia directa de esa etapa las guerras de emancipación.

  2. Voces dice:

    Es muy cierto que el pueblo chileno no tiene nada que ver con lo hecho por Pinochet durante Malvinas, pero hubiese sido agradable que algún gobierno democrático chileno hubiese hecho algún gesto equiparable a disculpas, por esas actitudes pasadas.

    Lo mismo le cabe a los gobiernos uruguayos democráticos por el asilo a los asesinos que bombardearon la plaza.

    • Esther dice:

      Sí, hubiera sido agradable, Voces, pero nosotros tampoco somos ejemplo… Pasó medio siglo antes de que Argentina decidiera condonarle a Paraguay la deuda impuesta por… Bueno, impuesta sólo porque perdieron una guerra infame que destruyó el país (gracias a nosotros, entre otros).

      La esperanza está en que hayamos aprendido.

      ¿Lo habremos hecho?

      Un abrazo,
      Esther

      • Mariano T. dice:

        Deuda impuesta porque tuvieron un dictador loco que no se le ocurrió mejor idea que invadir a sus dos vecinos con sus ejércitos. Y que una vez militarmente vencido, actuó como Hitler prefiriendo la destrucción de su páís a la endición. Ahí esta la infamia de esa guerra.

  3. leo dice:

    ARGENTINA CAMPEON DE AMERICA POR 15TA. VEZ. FELICITACIONES HERMANOS ARGENTINOS. SOY URUGUAYO, Y OBVIAMENTE DESEO QUE GANE MI PAIS, PERO CUANDO NO ESTAMOS SIEMPRE HINCHAMOS POR ARGENTINA EN TODO. SON GRANDES EN VARIAS COSAS, SOBRE TODO EN FUTBOL, DIEGO ARMANDO Y MESSI LOS MAS GRANDE DE LA HISTORIA MUNDIAL SIN DUDAS. LOS POBRES CHILENOS NO EXISTEN EN EL FUTBOL. LO PEOR ES QUE SE LA CREEN, VAYA A SABER QUE PASA POR SUS MENTES, SOLO ELLOS SE FESTEJAN PERO LOS QUE MIRAMOS DESDE AFUERA PENSAMOS QUE MEDIOCRES QUE SON, NUNCA GANARON NADA, Y SEGUIRAN ASI PORQUE MESSI SOLO LES GANA EL PARTIDO, Y SI LIO ANDA MAL PONGAN A TEVEZ QUE LES HACE 2 Y GANAN EL PARTIDO, ABRAZO GRANDE DESDE MDEO

  4. Capitán Medibacha dice:

    Me parece que muchos que hoy confunden un partido de fútbol con una guerra, son los mismos que confundían la guerra de las Malvinas con un partido de fútbol.- Saludos

  5. También está presente el tema de los límites y como se nos incentivó desde la escuela a defender lo que nos querían “sacar” los chilenos. En ese sentido el gran Sarmiento, en su momento, cuando estaba en Chile proponía la entrega de la patagonia a los chilenos. Otro que tiene que ver con los límites es el Perito Moreno, que hizo de las suyas en esos temas y además se apropió de los cráneos de las comunidades indigenas en el sur, esclavizando y trasladando algunos a morir al tristemente célebre museo de La Plata. Las poblaciones fronterizas tienen ese sentimiento de que son cuidadores de la integridad territorial, y particularmente las zonas corilleranas. Tampoco no nos olvidemos que a los porteños no nos quieren, e identifican al argentino con el porteño. Como tampoco nos quieren mucho en las provincias. Supongo tiene que ver con lo sucedido en el pasado, que clase social era la que viajaba, cual era su trato, etc. Jauretche ya nos dijo algo en sus escritos. un abrazo

    • Mariano T. dice:

      Versión patriotera de la historia. Solo la inteligencia y oportunismo de nuestros dirigentes de esa época consiguieron que nos hiciéramos de toda la Patagonia oriental contra todas las probabilidades, y la viveza y persistencia de patriotas como el Perito Moreno y Luis Piedrabuena, que terminaran siendo argentinas valiosas tierras que desaguan al Pacífico y parte de la margen norte del estrecho de magallanes.

  6. Vincent Vega dice:

    Muy de acuerdo. No deja de ser cínica la falta de memoria de algunos compatriotas. La dictadura argentina hizo de todo para meternos en una guerra con Chile por el Beagle entre el ’77 y el ’78, básicamente por tres islotes inhabitables. Hubo movimientos de tropas, discursos agresivos, y hasta conatos de invasión. Cosa que hasta la dictadura de Pinochet tuvo el tino de no escalar el conflicto, y el Vaticano de atajar y hacer volver la cordura, sobre todo a este lado.

    • Raúl C. dice:

      Si hubiera estallado esa guerra, creo que el terrorismo de Estado hubiera quedado como una tragedia menor. No hay más que imaginar bombardeos aéreos mutuos sobre ciudades abiertas.

      Cuando uno recuerda el legajo de los militares argentinos (terrorismo de Estado, casi guerra con Chile, Malvinas) llega a pensar que, más allá de la ideología, los intereses económicos y la geopolítica, cabe la interpretación psi: estaban dominados por una pulsión de muerte.

  7. Edgardo dice:

    El Gral. Perón con la claridad habitual en él, nos enseñó que hay diferenciar los Pueblos de los gobiernos.Y durante la guerra de Malvinas, el aliado del Pirata Imperial fué el asesino de Pinochet y no el pueblo chileno; y como dice cinebraille hubo una época de buenas relaciones.Uno de los antecedentes de la Unidad Sudamericana(aún no lograda totalmente) fue el ABC , pacto de Argentina-Brasil-Chile llevado adelante por Perón, Vargas e Ibañez.

  8. victorlustig dice:

    que lindo todo
    diganselo a los chilenos, que, parece que muchos no se enteraron de todas estas loas a la hermandad
    hace mucho que no van a Chile?

    • Capitán Yáñez dice:

      Una década, más o menos, en mi caso. Coincido con usted: mayoritariamente se consideran primermundistas y hablan de “Letrinoamérica”.
      Y, ya que Padilla metió Malvinas en “el partido de mañana”… más de uno hace una década seguía festejando el hundimiento del Belgrano.

    • Raúl C. dice:

      Estuve 5 veces en Chile, la última vez hace dos años.
      De las decenas de personas que encontré, solo UNA (1) fue desconsiderada con Argentina. Era un ex-militar, que se refirió a que hubiera deseado hacer la guerra en el 78.

      • Mariano T. dice:

        Tengo la misma experiencia que Raul, me pasé 14 años yendo de camping al sur todos los veranos, entre 1992 y 2006, el 70% de las veces pasé varios días en chile, y solo tuve una experiencia desagradable (ellos también tienen “masa”). En cambio siempre aprecié la admiración y el cariño que los chilenos educados tienen por Buenos Aires.

      • Raúl C. dice:

        Además, el problema de ese ex-militar era con los militares argentinos (le hubiera gustado que los chilenos se hubieran ‘medido’ con ellos y creía que les habrían ganado) y no con Argentina en general.

  9. Esther dice:

    No creo que se pueda aplicar la cualidad de “fascistoide” a la masa (tal cual se emplea aquí el término “masa”), básicamente porque no creo que pueda cualificarse, en forma genérica, a una masa desde lo ideológico o político. Es una entidad mas bien emocional.

    Adjudicarle lo que hizo Pinochet durante la guerra de las Malvinas al pueblo chileno no tiene sentido, ninguno. Estamos hablando de dos dictaduras con proyectos de guerra entre las manos, proyectos de guerra que les servían a sus intereses y no a los de los pueblos.

    La cuestión del Beagle estaba presente en ese momento, había en ciernes una opción de conflicto militar entre argentinos y chilenos. Viajé por primera vez a Santiago justo durante la guerra de las Malvinas; en ningún momento me sentí maltratada o dejada de lado por mi condición de argentina; es más, me trataron mucho mejor que lo habitual por los porteños.
    Pero tenían miedo: miedo de que, si “nos iba bien en Malvinas”, íbamos a desatar un conflicto armado contra ellos. Me refiero a la gente común y corriente, ¿eh? Tenían miedo, algo tan simple y razonable como eso, miedo.

    Por otro lado hay una fracción de argentinos que es xenófoba al máximo con los habitantes de los países limítrofes, entre ellos, Chile.

    Son todas cosas que no comprendo: ni la guerra ni la xenofobia.

    Comprendo, sí, la pasión futbolera y también su conexión con el sentimiento de patria. Hasta ahí, todo bien. ¿Más? No.

    Abrazos,
    Esther

  10. Capitán Yáñez dice:

    “tufo a fascismo”… “naturaleza fascistoide”… “violencia”… “sacrificio”… “ritual”.
    Tufo a Sebreli tiene la columna de Padilla.

  11. Mariano T. dice:

    A Padilla le agarró un sano ataque de lucidez. Bien por el!
    Y no tengo duda que existió un fascismo “avant la lettre”. En muchos países, desde el siglo 19.

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