La jugada de Cristina

cristina-zannini-scioli

Este finde tuve poco tiempo libre, hasta ahora. Y usé algo de él en seguir la situación en Grecia, como pueden deducir de los posteos anteriores.

Pero para no dejar en abstinencia a los adictos a los análisis políticos dominicales, les acerco éste que me envió Marcelo Padilla. Desde un enfoque distinto al mío, lo encuentro realista. También les enlazo éste de Julio Burdman. Inteligente, como todos los suyos, pero me tienta a una discusión teórica para la que no tengo tiempo ahora. Creo que es un análisis estratégico de decisiones de coyuntura.

Las cartas ya están jugadas y el mazo repartido sobre la mesa de pana. Ceniceros, encendedores, unas copas. La luz baja que solo ilumina las manos y las cartas. Pasó el tiempo de las intrigas, hay crimen y el cadáver está en la mesa de disección. Ya se barajó y se dio de nuevo, mientras… el muerto audita. Para algunos polémica, para otros errónea y para muchos acertada. La decisión de la fórmula oficial del FPV tomó forma y tiene caras y nombres propios.

El candidato es el proyecto, claro, pero en la cancha hay jugadores con nombres que son titulares. En este caso ya no hay banco de suplentes. Es Scioli-Zannini. Otra no hay. Los motivos por los cuales Randazzo ya no es candidato en la interna pueden ser varios. Yo tengo uno concreto que me parece de peso: si Randazzo era el candidato de Cristina en la interna para enfrentar a Scioli, la que perdía era la presidenta y no Randazzo. Y, dados los números de intención de voto y encuestas, Randazzo no medía en el interior del país. Su fuerte estaba en Buenos Aires…. aun así en el mismo Buenos Aires no trepaba, no se le acercaba a Scioli.

El pronóstico que tenía Cristina era que se podía perder por goleada en la PASO nacional, esto es, que Daniel Scioli sacara un 70-30 frente a Randazzo. Eso implicaba una paliza para el sector más nuclear del kirchnerismo de Cristina. Y la presidenta, con una alta imagen positiva en el país, no podía arriesgar su capital político. De perder en la interna, lo empoderaba totalmente a Scioli más allá que luego, por estas cuestiones de reconciliación tras una interna, se sacaran la foto.

Cristina, lo sabemos harto, es una gran estadista, oradora y conductora. A diferencia de Néstor, Cristina es de ir más al choque. Néstor, tal vez por su escaso 22% cuando asumió la presidencia en 2003, se dio el trabajo de armar el abanico que iba desde el peronismo pejotista a los sectores de izquierda, sumar a los intelectuales, a las agrupaciones de DDHH, darle cabida a los piqueteros de mediados y fines de los 90, meter en la bolsa al sindicalismo organizado que peleó contra el menemismo. Crear espacios, construir hegemonía, construir también un enemigo claro y detectable (Clarín) como método de unir por repulsión. Impulsar acuerdos con radicales alicaídos, gobernadores viejos y nuevos.

Lo de Néstor fue una patriada que dio inmensos frutos nacionales y sudamericanos (UNASUR). Fue el gran gestor de este nuevo peronismo modelo siglo XXI. Néstor agarró el fierro caliente y Cristina agarró el fierro tibio. Eso le permitió a la presidenta consolidar lo hecho y los armados, aunque creo que falló con el sindicalismo que se le terminó poniendo en contra, por lo menos una gran parte de él. No obstante Cristina profundizó el modelo en muchos sentidos y le puso el pecho a las balas en varias situaciones. La del campo por ejemplo. Y muchas más.

El tema es que Néstor ya no está. Y Cristina tuvo que vérselas sola con una complejidad distinta. Lo logros, una vez asentados e incorporados como derechos en los sectores populares, dejaron de ser la novedad en esta etapa. El país se acostumbró a los logros y a los anuncios. Todos nos acostumbramos. Las cadenas nacionales que tanto critican desde la oposición eran “cadenas de bienestar” para la gente. Porque no eran meros relatos y discursos, eran hechos, inauguraciones, anuncios de aumentos, eran, para decirlo de alguna manera, “cadenas de felicidad” para el pueblo. Los detractores vieron en ellas un abuso, básicamente porque cada vez que salía Cristina por cadena nacional era para dar buenas noticias. Y eso a la oposición la dejaba en una gran desventaja en la pelea por sembrar el desánimo. El proyecto de la oposición política en estos ochos años de Cristina Presidenta fue sembrar desánimo.

Por eso estuvieron tan divididos, por eso se peleaban entre ellos como vecinas, por eso. Tanto, que el propio multimedio Clarín y sus voceros les pedían rendición de cuentas a los candidatos de la oposición, y los retaban, porque no trepaban ni en las encuestas, más allá de vivir en los sets de televisión.

Hoy la cosa es diferente. El escenario ha cambiado. Claramente el candidato del establishment es Mauricio Macri. Después de idas y venidas, Macri logró alianzas con radicales, conservadores, peronistas neoliberales y hasta con sectores supuestamente socialdemócratas y progresistas. Es él el hombre a enfrentar por lo que junta y por quienes están detrás fogoneándolo: el poder económico concentrado. Es Macri quien viaja a las provincias donde la oposición gana para estar en la foto de la victoria. Como pasó aquí en Mendoza.

Por otro lado, la incertidumbre sobre Randazzo crecía y se agigantaba. Si bien la presidenta lo dejaba a su lado en muchas apariciones públicas, tuvo el buen tino de no jugarse a matar o morir. Nunca dijo que Randazzo fuera su candidato, explícitamente. Y en eso fue inteligente. Mientras, Cristina enviaba embajadores y negociadores para charlar con Daniel Scioli. Es más, no mandó a cualquiera, envió al propio Wado de Pedro de La Cámpora (flamante Secretario General de la Presidencia), a esas reuniones. Mientras, además, armaba las listas con legisladores propios en el país.

Randazzo quiso jugar fuerte para no perder su oportunidad histórica y se ocupó exclusivamente de Scioli, de pegarle a Scioli y acercarlo ideológicamente a Macri. Y, como eso no hizo efecto, tuvo, o lo hicieron que reculara. Y ahí vino la jugada, la gran jugada de Cristina, como si Néstor se lo hubiera dictado en un sueño. Proponerle una fórmula reconociéndole el liderazgo a Scioli, compartida con uno de los puros del proyecto, Zannini. Y como Scioli no es tonto y sabe que necesita de Cristina para llegar a la presidencia, tuvo que aceptar.

Yo escribí alguna vez que Scioli también es Cristina, hace unos meses. Y lo reafirmo en el sentido que ambos se necesitan en esta coyuntura política. Scioli para llegar, y Cristina para mantener liderazgo y poder político en las cámaras y algunos ministerios. Esa jugada se hizo por el bien del proyecto. Sabemos que Scioli no es un kirchnerista que nació a la política con Néstor. Scioli viene del menemismo que lo inventó y convirtió de un deportista empresario a un político populista neoconservador. Pero Scioli, zorro como es, se dejó proteger bajo el ala de Néstor y Cristina. Sobre todo en la provincia de Buenos Aires, donde construyó su gran capital político que le permitió conseguir apoyos de la mayoría de los gobernadores peronistas de las provincias. Y los gobernadores, como tampoco son ningunos ingenuos, se adelantaron a apoyarlo. Así Randazzo fue quedando aislado, y con los intelectuales de Carta Abierta y el progresismo no peronista, no le alcanzó.

Eso es lo que vio la presidenta. Actuó con inteligencia antes que por abajo se armara una batalla campal. Evitó la batalla campal hacia el interior del proyecto y dio el gran golpe. Si bien al principio pegó fuerte en las filas progres, el hecho de que haya sido la propia Cristina quien realizara la jugada, dejaba casi sin excusas a la mayoría de los anti-Scioli. Entonces vinieron los acercamientos públicos, las fotos en conjunto, la invitación inédita a 678, entre otras gestualidades. Demostró la presidenta que esto no es una cuestión de principismos. Muy por el contrario, actuó como estratega política demostrando una vez más que Cristina es inigualable como conductora. A los que esperaban la señal de “la Jefa”, pues bien, ahí está, la señal es la unidad de todo el peronismo pejotista más las nuevas tendencias progresistas al interior del FPV. Porque aquí hay una marcación clara sobre qué se juega en las presidenciales: que los sectores populares sigan pechando por mayor participación de la renta nacional, conserven y logren más derechos, o que todo quede en manos del mercado, o mejor dicho, del mercader de Venecia“.

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19 respuestas a La jugada de Cristina

  1. Juan el Bautismo dice:

    matar o morir era medio la regla. Contra el campo, defendiendo una formula matematica incluso imperfecta. Contra los medios, enfrentando multimedios consolidados desde la sangre y muerte. Contra la iglesia, contra los buitres, contra la jurisprudencia y cultura republiqueta, etc.
    Una Cristina perfecta celestial daria ese ‘saltito de fe’ ultimo dejando a un lado encuestas, confiando en lo hecho, confiando en la apertura de cabeza enorme que significaron los 12 años, finalmente señalando a Randazzo o cualquier otro.
    Obvio, la Cristina celestial es medio de tontos, las aristas y puntos de vista para entender las jugadas casi siempre estan mas o menos a la vista, son varios y razonables.
    Y Scioli no parece mal tipo, pero si se tratara de otra cosa, si se viera en los siguientes proximos años, todos estos relatos a posteriori medio de manual permaneceran hasta la eternidad registrados en la piedra de los blogs, fuente de cargadas eternas.
    Por el contrario los comentaristas vamos y venimos

    • Chiclana dice:

      Vamos que ya sale: la 125 fue un error, un poco de fuerza y concentración y pueden dar el panquecaso más demorado del kirchnerismo.

  2. Voces dice:

    Dice Padilla:
    “Porque aquí hay una marcación clara sobre qué se juega en las presidenciales: que los sectores populares sigan pechando por mayor participación de la renta nacional, conserven y logren más derechos, o que todo quede en manos del mercado, o mejor dicho, del mercader de Venecia“.”

    Dice Burdman:
    “Lo que está haciendo Cristina es promover el gobierno del partido. Y preservar al partido de gobierno. Un partido que, naturalmente, es conducido por el kirchnerismo.”

    Es cierto Abel, que los 2 artículos son lúcidos e inteligentes, pero, me parece que sus conclusiones pecan de voluntaristas.

    En el caso de Padilla porque los “sectores populares” deberán hacer lo que han tenido que hacer siempre para sobrevivir y lo van a tener que hacer desde una escasa o nula “organicidad kirchnerista” luego de 12 años de gobierno.

    En el caso de Burdman creo que el voluntarismo es mayor, no ha habido en estos años muchas medidas o señales de que ese sea el objetivo.

  3. jose dice:

    Otra visión: Cristina acuerda con Francisco bajar la ley del aborto libre seguro y gratuito (con la promulgación del nuevo código civil), pone dinero para “arreglo de sitios de culto” y habilita a los dos candidatos más afines a la iglesia: ese que hizo su campaña con una foto arrodillado y la leyenda “yo creo en dios” y otro que va a pedir consejo a la conferencia episcopal a cambio de no tener un “orador de barricada” en contra en cada parroquia.

    • El Código Civil no regula el tema del aborto, sino el Código Penal. El proyecto de CP, si bien no despenalizaba el aborto, sí modificaba la redacción del artículo sobre el aborto no punible, volviéndola más clara para que no quedaran dudas sobre el derecho de todas las mujeres víctimas de violación a abortar (y no solo las que el Código llamaba y sigue llamando “idiotas o dementes”). Pero el CP terminó volteado por Massa.

      • jose dice:

        Bonifacio Bonifacio “se es persona desde la concepción” No se si lo ha leído, entonces, cógito. al aborto implicaría la muerte de una persona. No se si (lo) ha pensado…

  4. Silenoz dice:

    Yo creo que el problema de esta teoría es de la hipótesis de la cual parte:
    “si Randazzo era el candidato de Cristina “ que al menos a mi no me consta. La idea del preferido de CFK es una cosa de Crazy Train y cierto kernerismo (especialmente 2.0)

    El hecho de poner tanta guita para levantar los FFCC no creo que haya sido un pretexto para darle argumentos a algún delfín. Creo que podemos acordar que levantar los trenes obedeció a otros motivos, que obligaron al gobierno a dar respuesta; y éste lo hizo apelando a sus reflejos típicos respecto al desempeño de los privados fallidos: se mete mano cuando la cosa no da para más.

    Como había comentado Guido creo, me parece que la idea era ir a unas PASO pero algo pasó que obligó al cmabio de plan, quizás se cumplió una fecha límite digamos en la cual determinados resultados no se cumplieron, entonces se recurrió al plan B que probablemente haya tenido algún tipo de planificación previa.

    Ojo no quiero decir que ésta última fue perfectamente diseñada e implementada en forma cronometrada. De hecho probablemente el plan B ni siquiera se pensó originalmente sino que maduró a consecuencia de determinadas pujas y resultados

    Saludos

    • No habrá sido Randazzo el candidato de Cristina, pero no se puede negar que era el de los cristinistas. Está escrito en innumerables comentarios de este blog.
      Luego…

      • Silenoz dice:

        Ajáhhh .. ¿Y?
        ¿CFK adopta los consejos de los comentaristas de este blog entonces o nosostro somos los voceros de CFK en el 2.0?

        Por otro lado me imagino que estarás juntando jurisprudencia para hacerla pasear por tribunales de por vida ¿no?

        ¡Caaaaabraaal… soldado heroico! ja ja…

    • Raúl C. dice:

      Randazzo no aparecía apalancado por estructuras territoriales, políticas, gremiales, etc. peronistas, y sí por la parte más ‘K progre’.
      Creo que fue por eso que parecía ser ‘el candidato de Cristina’. ‘Por default’.
      Al ver que el hombre no avanzaba nada en definiciones políticas importantes salvo la fidelidad a Cristina -que también declamaba Scioli- me dejó la impresión de que no era ‘EL candidato de Cristina’ como algunos creían.

      • Silenoz dice:

        A esta altura y ya que tiramos hipótesis probablemente también deberíamos pensar que CFK es/era porái refractaria a unas PASO de acuerdo a un escenario de polarización entre buscado e inevitable

        También no hay que perder de vista la designacion de Zannini que fue algo que, indudablemente, ni Randazzo lo esperaba; emergido como respuesta de un hecho intempestivo, repentino o una buena forma de sacarse de encima una estrategia que en el fondo no la llegaba a convencer

        No se…. algún día sabremos la verdad de la milanesa

    • Para qué reunir jurisprudencia, si después te ponen a un subrogante.

  5. victorlustig dice:

    disculpeme, decir analisis estrategico y decir esto:

    Porque aquí hay una marcación clara sobre qué se juega en las presidenciales: que los sectores populares sigan pechando por mayor participación de la renta nacional, conserven y logren más derechos, o que todo quede en manos del mercado, o mejor dicho, del mercader de Venecia“.

    me parece que la ideologia subsumio lo estrategico

    • Raúl C. dice:

      Porque decir ‘que todo quede en manos del mercado’ no es ideológico, qué va… es ciencia pura. Ahí está la diferencia.

      • victorlustig dice:

        una cosa es el mercado, otra el mercader de venecia, que, es el mercado sin limites, en rigor, el mercader de venecia termina con la ley (la libra de carne sin desangrar si mal no recuerdo)
        decirlo asi es un poco, digamos, retorico y mal encima

  6. Esther dice:

    Permítaseme insistir en contra de la corriente que, veo, es la mayoritaria.

    O Cristina es una conductora capaz, inteligente, fuerte, o es una debilucha con escasas neuronas.
    No puede ser ambas simultáneamente.

    Creo en lo primero. Un conductor inteligente tuvo que haber diseñado la estrategia electoral hace meses y compartirla con aquellos que tenía que compartirla. Diseñar una estrategia implica analizar varios posibles escenarios y cómo actuar en cada caso. Uno de esos escenarios era que Scioli fuera adelante en la intención de voto y ganara por afano en las PASO. Hasta yo podía imaginar ese escenario, ¿Cristina no logró imaginarlo en, digamos, febrero? Tonterías. ¡Claro que lo tuvo en cuenta!

    La estrategia que siguió Randazzo durante su campaña, de ataque continuo a Scioli fue, a mi juicio, desacertada.
    Pero Cristina la conocía y aún así siguió avalándolo. Durante semanas, meses. Cristina le permitió a Randazzo actuar de esa forma.
    ¿O alguien cree que si Cristina hubiera estado en contra se hubiera callado la boca? ¿Quizás alguien cree que Cristina no tenía poder suficiente para meter en caja a uno de sus ministros? ¿Que no tenía poder suficiente como para lograr que se callara la boca con respecto a Scioli, pero sí tenía el poder suficiente como para hacer que resignara su precandidatura apenas un mes y medio antes de las PASO?
    O es una conductora fuerte o es una debilucha, ambas simultáneamente, no.

    Las encuestas, en junio, no daban nada sorprendente.
    Randazzo, en junio, actuaba igual que en abril.
    La situación del FPV, en junio, era mejor que en febrero.

    El problema que tienen estos autores en sus análisis es que no muestran un evento, uno, el que fuese, que se haya dado en esa semana en que se cambió de caballo en mitad del río, que obligara a ese cambio y que NO hubiera sido posible preveer en febrero.

    Porque si fue posible preveer en febrero, entonces también fue posible diseñar un camino no traumático para resolver la situación. Uno que no dejara un tendal de heridos. Al fin y al cabo, Randazzo es ministro de Cristina desde 2007: lleva siete años y medio trabajando codo a codo con ella. «Querido Florencio, tenés mi bendición para ser precandidato, estarás conmigo en cuanto acto valga la pena, te haré cadena nacional para cada inauguración de ferrocarriles, pero, eso sí, hay que ver qué haremos si, llegando a las PASo, Scioli va ganando por afano en las encuestas, sabés que a eso no me puedo jugar.» ¿O qué, ambos no hablaron jamás de estas cosas, se saludaban todos los días hola qué tal, cómo te va, y nunca acordaron tácticas y estrategias electorales?

    Todo bien con lo de Zannini, todo bien con la magistral decisión de Cristina… Salvo que Randazzo quedó despatarrado a la vera del camino, a poco de las PASO y siendo un político del kirchnerismo muy bien conceptuado por muchos votantes. Una de las figuras descollantes de este gobierno. Justo una de esas figuras que no conviene perder.

    En fin, todavía pueden pasar muchas cosas, quizás dentro de una semana tenga que desdecirme. Sin embargo, si efectivamente Randazzo queda abandonado a la vera del camino, hubo un error y grande en la táctica seguida. O en la estrategia, vaya a saberse.

    Ah, es cierto que Scioli tiene el apoyo de intendentes y gobernas. Pero no es cierto que fue construyendo ese apoyo en estos últimos tiempos: los viene construyendo desde mucho antes. En febrero ya se sabía que era así.

    Y sí, sigo de mal humor con este tema, y el leer una y otra vez análisis elocuentes pero que no me ofrecen realidad palpable no ayuda a que se me pase el mal humor.

    Abrazo,
    Esther

  7. Politico Aficionado dice:

    Coincido con el análisis que hace Padilla, parece una explicación razonable de los pasos que viene dando Cristina.

  8. Politico Aficionado dice:

    Esther, obviamente no conocemos las comunicaciones internas que puedan haber existido. Pero el 7 de mayo en un discurso público dijo nuestra Presidenta:

    “A la fuerza política quiero pedirle un baño de humidad, y una mirada más atenta”, clamó. “Esto pasa en todas las fuerzas políticas, no sólo en la nuestra, sino en todas. Es bueno y legítimo querer ser presidente y gobernador. Y uno puede llegar a pensar también que uno es el más capacitado para esa función, pero no olviden que el resto de la sociedad tiene que creer que es el más capacitado. Es necesario que todos tengamos una mirada más amplia y colectiva, que abandonemos los egos personales y personalistas. Si creemos que esto es un proyecto colectivo, que la patria es el otro, tengamos esa actitud y contribuyamos todos con seriedad y responsabilidad”.

    Algunos se dieron por aludidos…

    • Esther dice:

      El caso es que, al no conocer las conversaciones en la mesa chica, tampoco sabemos si los dichos de Cristina apuntaban o no a Randazzo. De hecho, en ese momento había múltiples precandidatos a todo y, que recuerde, no se habló de que el que se tenía que bajar era Randazzo. O Scioli, que, al fin y al cabo, también podría haberse dado un baño de humildad, o Aníbal Fernández, Espinosa o Domínguez o Berni, que tampoco se bajaron tras ese discurso. No asombró que ninguno de ellos se bajara. Hablo, por supuesto, del momento en el que Cristina habló. Como sea, fue un discurso para quienes lo vemos por televisión, no para los precandidatos: con ellos, insisto, Cristina habló y habla directamente, sin utilizar la televisión como intermediario ni hacer cosas para que se sientan o no aludidos. Es una de las razones por las que es la conductora y es la presidenta y no uno más.

      Abrazo,
      Esther

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