La lección de Brasil

Dilma_Rousseff-preocupada

Desde hace medio siglo, más o menos, los argentinos – en particular los empresarios, economistas y políticos – nos hemos acostumbrado a mirar con atención el proceso brasileño. Habitualmente para sacar ejemplos que mostraran la necesidad de seguir las políticas que queríamos promover aquí. El desarrollismo de Kubitschek, el impulsor de Brasilia, le dio argumentos a Frondizi, por ejemplo. Sobre todo, el crecimiento espectacular de Brasil a partir de 1964 contribuyó a inspirar el «desarrollismo autoritario» que fantasearon Onganía y Levingston. Como se ve, recetas que le sirvieron a nuestro vecino fueron mal aprendidas y peor aplicadas.

En los últimas treinta y pico de años – vale la pena señalarlo – la relación entre nuestros países se encauzó en forma racional – la sociedad de interés mutuo a la que la geografía y la geopolítica nos impulsan. En especial, Lula y Néstor Kirchner llegaron a conformar una dupla excepcionalmente armoniosa, que «cabalgó» con audacia y prudencia la política suramericana durante una década afortunada.

Y si Cristina y Dilma no han conseguido lo mismo, no puede atribuirse a que las intenciones y las capacidades no sean las mismas. Porque el hecho es que Argentina y Brasil hoy cuentan con mucho menos margen de acción.

Esta introducción – muy simplificada – sirve sólo para apuntar a un hecho: la economía de ellos y la nuestra están enfrentado problemas. Pero el arsenal de políticas que utiliza Brasil tiene diferencias importantes con el que aplica Argentina.

Atención con dos cosas: Estas diferencias – en mi opinión – no son fundamentales; digamos que usamos distintas herramientas para objetivos similares: defender un nivel de empleo industrial, mantener políticas sociales básicas, e impedir que disminuya la capacidad de intervención del Estado. Y esta elección de distintas herramientas y … actitudes desde el Estado para accionar en una economía capitalista no es de ahora: viene desde los primeros años de Kirchner y de Lula (Y, como nos cuenta Rafael Follonier, hacía que el argentino desconfiara del brasileño al principio de la relación «Este se parece a Menem«).

El gobierno de Lula – como luego seguiría el de Dilma – mantuvo desde el comienzo una actitud más «market friendly» que los de Néstor y Cristina. E incorporaron en cargos institucionales bien visibles a representantes del establishment económico de Brasil. En particular, en cuanto al manejo de los capitales especulativos y las políticas anti inflacionarias estuvieron y están más cerca de la ortodoxia económica que nosotros.

Insisto: es una diferencia de grado. Las políticas de NK y de CFK han sido y son mucho más «ortodoxas» que su discurso (En Europa decían que Néstor era un «Lula áspero»). Y las petroleras, las comercializadoras de granos, la mayoría de los bancos privados, Eurnekian, Franco Macri y ainda mais pueden decir que han hecho muy buenos negocios en los años K.

El punto, la lección que quiero marcar, es ahora: los gobiernos de Brasil y de Argentina, uno recién reelecto, otro cerca del final de su mandato, están, como dije, enfrentando desafíos graves.

El factor fundamental es político; siempre lo es. Y como muestra aquí mi amigo Contradicto, Lula sale a pelear hoy con tanta dureza como Cristina Fernández.

Pero también existe una realidad económica que condiciona. Estos años no son tan propicios para las economías de los dos países como los que disfrutaron una década atrás. Y, nuevamente, las políticas que elige Dilma son distintas. Copio una noticia que apareció, más o menos idéntica en todos los diarios del mundo, hace tres meses y medio, cuando la Presidente de Brasil, recién reelecta, nombró sus nuevos ministros:

«Dilma Rousseff elige un gabinete marcadamente pro mercado. A pocas semanas de ganar las elecciones con una leve diferencia de tres puntos, la presidenta brasileña Dilma Rousseff eligió a figuras pro-mercados para conformar su nuevo Gabinete.

Joaquim Levy, un ex hombre de la Universidad de Chicago y ex funcionario del Fondo Monetario Internacional (FMI), asumirá en el ministerio de Economía, donde reemplazará a Guido Mantega.

Otra figura liberal, el economista Nelson Barbosa, será el nuevo ministro de Planeamiento. Katia Abreu, presidenta de la Confederación Nacional de Agricultura, fue elegida para comandar el ministerio de Agricultura.

Los tres son representantes de sectores liberales, tal como pedía el mercado para frenar el déficit y encaminar la alicaída economía brasileña«.

La otra noticia es de estos días y también aparece en todos los medios internacionales, en distintas formas: Lo que pedía el mercado, no está funcionando.

La intención de este posteo no es hacer vacilar las convicciones de ningún creyente: los economistas del «mainstream» explicarán que esas sabias políticas no funcionan porque los políticos no las aplican con la suficiente firmeza. Y los que necesitan creer que el capitalismo es un sistema infalible y sus leyes son conocidas … pues lo seguirán haciendo. Si el crecimiento más lento de EE.UU. y Europa Occidental a partir de las reformas de Thatcher y Reagan no los convence, nada los convencerá.

Tampoco pretendo afirmar que las políticas que se aplican en Argentina – que en algún posteo llamé «neokeynesianismo chabón» – son maravillosas. No lo creo, eh.

La idea es tratar de decirle a los que asumirán responsabilidades a partir del 10 de diciembre que los defectos, o consecuencias negativas inevitables, no se van a solucionar «infundiendo confianza a los mercados«. Es una letanía que van a escuchar y leer una y otra vez. El último gobernante entre nosotros que la creyó fue De la Rúa, y así le fue.

14 Responses to La lección de Brasil

  1. juan manuel alessandro dice:

    Si alguno de los aspirantes a la sucesión llegara a conseguir el «premio mayor» sabemos cual es la receta de sus espadas económicas,enfriar la economía,y todos también sabemos cual es el resultado de esto.Creo sinceramente que los que predican «infundir confianza a los mercados»,lo hacen en pos de su beneficio economico personal y el del lobby al que pertenecen……Ayer tuve un encontronazo en mi caminata matutina con Domingo Cavallo por el Rosedal de Palermo.No siento que esta persona tenga derecho a circular libremente como cualquiera de nosotros con los males que le provocó a la Patria,con el solo objeto de beneficiarse y beneficiar economicamente a su grupo de pertenencia.Mi reacción ante este «caballero»no fue la apropiada para lo que dictan los manuales de buenas costumbres.Es la misma que me produzco encontrarme con un viejo militar que me hizo la apología del terrorismo de Estado.Aunque en el caso del economista no llegue a darle un cachetazo del reves .

  2. Mariano T. dice:

    Todo indica que todo el PT esta metido hasta las verijas en este podrido asunto de Petrobras, con excepción de Dilma. Es curioso, injusto y paradójico que la busquen a ella como chivo expiatorio.
    Yo que ella desconfiaria mucho de varios de los que la rodean.

  3. Silenoz dice:

    Correctísimo don Abel pero creo pertinente esbozar someramente las diferencias entre los sistemas aplicados en los dos países para entender por donde está el «aujero» y por qué se aplican determinados tipos de politica:

    Brasil:
    Debido a sus sistema de metas de inflación (con objetivos de conseguir una baja inflación) requiere para su financimiento de la entrada de capitales para financiar su cta. cte. O sea el Brasil es dependiente del financiamiento externo, para ello requiere que el dfirencial de tasas de interes local vs la de un bono yanqui ponele sea positiva.

    A la vez para calificar como sujeto de crédito requiere seguir los lineamientos del FMI y BM (superavit fiscal por ej.)

    En consecuencia frente al vuelo a la calidad se ven obligados a incrementar la tasa de interés y para seguir calificando como «sujeto de crédito» deben ajustar el déficit fiscal, de hecho si no lo hacen pierden el investment grade (según una nota de ámbito de ayer) lo que los llevaría a aumentar aún más la Selic que está por las nubes

    O sea para conseguir tarasca verde hay que darle bola a lo que te pide el «ejecutivo de cuenta» del banco y pagarle más interés a tus financistas para que no vuelen

    Argentina:
    Por cuestiones de «la realidad» nosotros debíamos conformarnos con «vivir con los nuestro», fuera del circuito financiero la unica forma de financiarnos es con una balanza comercial positiva, de ahí que nuestro «modelo» digamos se basa en un tipo de cambio relativamente depreciado y con tasa de interés negativas.

    Nuestra preocupación se reduce a vender más de lo que compramos lo que te da oxígeno para tener una mayor laxitud en cuanto a la política fiscal (cuyo objetivo NO ES, repito, financiar los gastos del estado) ya que no estás atado al usurero

    Las vulnerabilidades principales de los sistemas son:
    Brasil: dependencia del financiamiento externo (sabemos de eso por que se asemeja a nuestros nostálgicos ’90 o »70)

    Argentina: la restricción externa (con larga experiencia) los sectores exportadores a sabiendas de ésta operan/especulan (ojo no los quiero «macartear» por que están dentro de las reglas de juego si bien hay algunos hdp fundamentalistas pero que no son mayoría) para conseguir más pesos por dólar y dólar por dólar para girar dividendos

    De ahí las presiones devaluatorias cíclicas y atávicas que muchas veces se disipan con medidas «ortodoxas» entre otras, como la suba de tasa de interes, lo que se debe analizar es si estas subas afectan a la actividad o no. De acuerdo a su efecto entonces será o no «ortodoxa» al igual que las medidas que aplican los compañeros brasileños

    Que cada quién elija cuál de los dos sistemas le parece el mejor de acuerdo a su posición relativa

    Una vez entendido la mecánica se entenderán mejor las acciones, los resultados como siempre a algunos les conviene y otros no, desde el lugar que uno evalúa podrá decir si son o no justas, pero lo que es seguro es que no hay situación «win-win» y en ambos te fuerzan a infundir «confianza a los mercados“,sabemos como termina

    En las dos hay motivos para ser excépticos pero las salidas no necesariamente deben coincidir y en el tema de Brasil de acuerdo a nuestros intereses lo veo mal.

    Y en nuestro caso no es muy felíz por que la tentación al endeudamiento va creciendo, es como que las salidas alterantivas van desapareciendo

    El que viva lo verá o algo así ¿no? ja ja..

    Saludos

  4. Charrua dice:

    Bueno, el tema del «hada de la confianza» (como dice Krugman) ya es más un chiste que otra cosa.
    Pero si se lee con atención lo de Ambito se ve una estrategia que NO está basada en la confianza. Como anticipaban algunos, el BC está dejando caer el real y Economía recorta el gasto fiscal.
    Politica monetaria expansiva, política fiscal contractiva. La idea sería una caida del real que no sea compensada por la inflación, favoreciendo a los sectores exportadores (que suponen tienen más oportunidades de crecimiento que el sector interno).
    En un marco de precios de commodities cayendo, China recortando sus metas de crecimiento y Europa empantanada en una crisis que ya entró a la escuela primaria no estoy muy seguro de que alcance.

  5. Norberto dice:

    Hay otro artículo en Ámbito de ayer que demuestra con claridad el problema

    http://www.ambito.com/diario/noticia.asp?id=781328

    a pesar que Argüello habla de la despedida de la solidaridad europea hay un cuadro elaborado por McKiney donde se ve el porque mundial, y brasileño, de las dificultades provenientes del endeudamiento, y allí están representados los ratios de deuda contra PBI, con la salvedad que aparecen lo que creo es la suma de deuda externa mas interna, que para Brasil se que la primera debe estar por debajo del 80%, sin embargo el total excede largamente el 100%, 128% para ser mas precisos, con la desventaja que es muy sensible al vuelo a la calidad, y en caso de salida en bandada, no hay para todos.
    Recomiendo verlo a todos aquellos que puedan entrar, porque verán cuan débil es la posición de varios patoteros del barrio.
    Nunca menos y abrazos

  6. victorlustig dice:

    la confiaza de los mercados es condicion necesaria, pero, no sufiencinte, yUds habran visto que mi preocupacion es cuando me alaba WSJ, cuanto mas me alaba, peor voy a estar (creo lo diej muchas veces, disculpas por la autoreferencia)

    peeeero, hay una cuestion de poder aca, asi de simple, es notable que ahora el compañero Silenoz alabe tomar medidas ortodoxas (tasa, etc ver parrafo arriba)

    Y, ers notable tambien el compañero que dice bajar la velocidad de desendeudamiento (newspeak, pidamos plata)

    Y, mas notable aun es que vivamos con un tipo de cambio relativamente depreciado, Silenoz, le devuelvo la pregunta, cual es el no depreciado y como lo calculo?, o eso se lo deja a los captaces, en cuyo caso, sarasa

    divertido, sino fuera triste, muy triste

    Lo de Brasil, nos va a obligar a acompñaar su devaluacion, les guste o no a muchos, y, es cronica de un final anunciado, se estan cobrando muchas cosas, y no solo la SELIC ahi

  7. Silenoz dice:

    Y si por eso nuestro esquema presenta la ventaja que la financiación es (más) genuina o algo así.

    Pero más allá del porcentaje de deuda la cual su desguazamiento entre monedas, residentes, dentro de ellos públicos y privados, los plazos de pago y en el corto plazo la relación deuda en u$s/reservas y exportaciones, hay un tema que les influye no hoy sino de ayer y es el rojo en la balanza comercial.

    Esto supone una necesidad mayor de dólares que necesariamente deben entrar por la cuenta capital o deuda. Si los financistas no le renuevan y vuelan, se verán obligados a recurrir al capo de la usura mundial. Y éste además de pedirle «equilibrio fiscal» le exige baja inflación.

    Me parece que, al igual que nosotros, la inflación se les está escapando por efecto de las devaluaciones, entonces bajo la lógica del sistema que describí arriba, necesariamente deben recurrir más aún al ajuste fiscal para disciplinar cualquier intento de recomposición salarial

    En la situación de mishia mundial dificilmente aumenten sus exportaciones por que cuando no hay guita ni regalado te compran, y el que la tiene espera por el cagazo (incertidumbre) y por que no tiene incentivos por la malaria así que las posibilidades de recuperación vía mayor exportaciones tienden a difuminarse

    Y en el frente interno con las medidas de ajuste necesarias de acuerdo a su sistema de funcionamiento, decididamente afectarán la actividad económica con caida de la recaudación e inversión…

    No se yo espero que no pase y si llega a suceder que sea por el menor tiempo posible

    Saludos

  8. Silenoz dice:

    Ja ja…

    1. antes que yo te responda tu inquisitoria respondeme vos lo que me dejaste pendiente del posteo anterior, no estás solo en el clu’ pedí ayuda pero te recomiendo por fuero del colectivo

    2,debo confesar que tanta referencia a mi «nombre» me está comenzado a intranquilizar por vos más que nada, porái un fin de semana en el diván te ayude ja ja…

    Saludos

  9. Daniel E. Arias dice:

    Lo del «neokeynesianismo chabón» es un hallazgo que queda para la historia.

  10. victorlustig dice:

    no, absolutamente, queres causalidad, lo p. a Luciano (tipo respetable para mi, ojo, para mi), but, no refutas los graficos, me decis como llego a 11 mangos, me decis capataz, lo decis vos, salis por la tangente, en fin no te hagas problema, sarasa tipico de economista argento

  11. Diego dice:

    Seguro que no se retomará el crecimiento «infundiendo confianza». Esa frase es un eufemismo. Los capitales, tal como lo sabe el kichnerismo íntimo y no se atreve a mostrar al público en general, requiere otras tantas cuestiones tendientes asegurarse una tasa de rentabilidad que ellos asumen como razonable. Ahí están Chevron y los chinos.
    Ahora bien, descartados los pastores de Miami que venden confianza con sonrisas blanqueadas y jopos al viento y también el muchachismo anti-imperialista del pico para afuera que tanto mal le hizo al kirchnerismo (léase, Guillermo Moreno y alrededores), lo que queda es encarar un debate económico serio y con fundamentos. Esto es, propuestas y objetivos a lograr, explicitando los costos que tendrá (porque costos siempre hay, la vida no es joda) llegar a niveles de desarrollo anhelados.
    El orden del discurso del debate político deberá reformarse para que las diferentes posiciones puedan explicitarse con sus pro y sus contras sin que en la tercera frase la cuestión haya derivado para cualquier lado en el mismo movimiento en el que indefectiblemente la letra chica del contrato se meta en secretas oficinas a siete llaves.

  12. victorlustig dice:

    Si y no Diego, te olvidas de aquellos para quienes la voluntad lo e todo, a quienes les estamos pagando el aprendizaje, entre otras cosas.
    Yendo al punto, siempre es tasa vs riesgo, por eso Chevron, por eso otros, y el eufemismo confianza sirve cuando ya estas estabilizado, el ejemplo mas claro es 1996 en adelante, ahi vinieron muchas, esas, perdieron, las de antes, ganaron.
    Lamentablemente con el ahorro interno, ni aun contando retenciones, probablemente alcanze para las inversiones de infraestructura necesarias, en energia hace falta mucha plata, y asi siguiendo con muchas otras cosas, y, tal y como es el marco regulatorio ad hoc actual, no creo que nadie venga, con los cual estamos en problemas.
    Ni hablar de otras cosas, el mundo esta en deflacion y ahora con USA subiendo tasas, y nosotros pegados al dolar, estamos complicados. Y si costos habra, y la politica no los resolvera, solo creara si quiere las condiciones basicas necesarias, no mas alla, y, si va mas alla, estamos en peores problemas
    Cuando digo condiciones basicas necesaria digo que subsidias, que no, como resolves los problemas, que rol debera tener el estado, como resolves los problemas de financiamiento, con mantenes o no las concesiones actuales de todo tipo, como evitas Parkinson y asi siguiendo, pero, que queres que te diga, no lo veo, espero equivocarme

  13. […] ganas de hacerme una escapada por ahí, digo de paso – y no me animo a pontificar. Apenas si analicé en este otro posteo lo que entiendo es una idea equivocada y peligrosa, que un “sentido común” promueve: […]

  14. […] tiene un mensaje importante para nuestra clase política; lo mencioné hace hace tres meses en La lección de Brasil. Resumiendo mucho, […]

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