Industria argentina: El caso INVAP

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Encaro este posteo como una secuela de Debatiendo la industria argentina. Ese lo escribí como una crítica a un planteo de Eduardo Levy Yeyati que vi superficial y engañoso. Y esta vez los comentarios – 33, hasta ahora – lo convirtieron en un debate valioso sobre proyectos industriales viables, ahora y aquí. Con la inevitable cuota de tonterías y dogmatismos ideológicos – hay alguna intervención mía, también – pero, en conjunto, es un aporte que puede hacerse en los blogs. Y en muy pocos otros sitios, entre nosotros.

Eso sí, aclaro de entrada que no muestro a INVAP como un modelo a seguir en la (re)industrialización argentina. Precisamente, mi convicción es que no hay «modelos» que pueden establecerse desde la teoría. Frente a la realidad, debemos asumir que lo que haremos son ensayos, a descartar cuando esa señora (la realidad) nos dice que no funcionan. Esa ha sido la gran ventaja del capitalismo sobre la planificación centralizada al estilo soviético, y no hay motivo para no usarla, aún en los emprendimientos que hace el Estado.

Al punto: elegí el caso INVAP, por un lado, porque ya lo tenía hecho. Había subido algo hace unos días sobre convenios que esa empresa había firmado con el Ministerio de Defensa. Y también ahí – tengo más suerte de la que merezco – los comentarios (60) lo enriquecieron. Quedó como un manual para construir el complejo militar industrial argento. Que, dicho sea de paso, lo necesitamos.

Ahí Daniel Arias, un periodista científico que también ha sido bloguero y ahora dirige un taller literario, respondió a «Alcides Acevedo», un troll que recorre blogs para descargar su odio y desprecio contra la ciencia y la industria argentinas, y en particular contra la tecnología nuclear local. Autorizo algunos de sus comentarios, porque recolecta estadísticas, y, para contestarle debidamente, hay que conocer del tema. Lo de D. A. fue muy bueno, y sé que – a pesar de lo que digo – un buen porcentaje de los visitantes no lee los comentarios…

El otro motivo es que INVAP es una empresa estatal que desarrolla tecnología. Es decir, asume el desafío más difícil: vencer el cortoplacismo inserto en nuestra cultura política y más aún en la empresaria. Y lo consigue. Es una magnífica demostración que, como dije al final de ese posteo, aquí podemos hacerlo.

«La ingeniería nuclear es una ingeniería “madre”, porque requiere de estar muy avanzado en electrónica y control, sensores, software, ciencia de materiales, fluídica, neutrónica, química de la corrosión, termodinámica de sistemas complejos, etc.

Como “core business” permanente de INVAP, lo nuclear la volvió el exportador más respetado del mundo en reactores multipropósito y de fabricación de radioisótopos; amén de lo cual su participación en el desarrollo de la primer central de potencia compacta de 3ra generación plus, el CAREM, fue decisiva.

Ese origen nuclear permite explicar que los de INVAP hayan podido desarrollarse con éxito mediano en medicina nuclear pese a las mil y una perradas que les hizo Nordion (Canadá) para que no pudieran vender ni en Argentina.

Tuvieron un éxito inesperado por muchos en radares secundarios, primarios, de apertura sintética, y Doppler meteorológicos, y entre 2002 y 2004 dieron un tremendo batacazo en tecnología petrolera, especialmente con el desarrollo de motores de fondo de pozo, y de otros sistemas (como el generador de potencia piezoeléctrico para trenes de performación) que les dieron patentes que valen caras.

Les va bastante bien en casi todo lo que hacen, porque tienen un management raro: como producto de su propia y accidentada historia, son una empresa bastante autogestionada, a salvo de adquisiciones hostiles por una parte, y de invasiones de ñoquis por otro. Vale la pena conocer la historia, pero se la cuento otro día, o mejor aún, investíguela Ud. Si Ud., señor Acevedo, cree que INVAP vive de los decodificadores y de chauchas y palitos que le tira el estado argentino, es porque tal vez no recuerda que la primera vez que estuvo a punto de cerrar la salvó el ganar la licitación del reactor de Inshas, Egipto, y la segunda vez, el ganar la aún mucho más difícil del OPAL en Australia.

Es decir, si sigue viva es porque la salvaron estados muy distintos del argentino, y además muy distintos entre sí. La recuerdo dos cosas más: Canadá, eterna competidora en toda licitación nuclear, la tuvo que tomar como autoridad de referato en un caso millonario de Estado vs. Estado (si se licenciaban o no los reactores Maple con que AECL pensaba copar el 100% del mercado mundial de radioisótopos).

Le recuerdo también que la mayor licitación en la historia por un reactor de este tipo, la de Petten en Holanda, la ganaron ellos. No es culpa de INVAP que el estado holandés se haya desfinanciado por la crisis desatada en 2008 y hayan suspendido el proyecto.

Creo que INVAP tiene un posicionamiento único para modernizar con software, hardware y sensores los sistemas de armas de nuestras fuerzas armadas, en colaboración con CITEDEF y otros componentes del sistema científico argentino. Si hubo atrasos en la construcción del satélite ARSAT I, señor Acevedo, es porque es el primer prototipo de un satélite de comunicaciones geoestacionario diseñado en el Hemisferio Sur. Si Ud. puede ir más rápido, hágaselo saber al cliente, porque éste no se quejó.

Especialmente habida cuenta de que antes de haber sido lanzado el ARSAT-1, que ya está “a pie de cohete lanzador” en Kourou, Guyana, el 2 ya está construido y entró a laboratorio para 9 meses de testeos brutales que garanticen que puede sobrevivir 15 años a 36.000 km. de altura. Por ahora, si le sirve como resumen, en las tres Américas hay solo dos constructores de satélites geoestacionarios: los EEUU y la Argentina.

Le recuerdo también que todos los satélites hechos por INVAP para la CONAE (SAC-B, SAC-a, SAC-C y SAC-D) funcionaron bien. El SAC-B fue discapacitado por el vehículo lanzador que nos encajó la NASA, el cual impidió que el satélite desplegara los paneles solares, pero en las pocas órbitas que hizo hasta agotar sus baterías, el SAC-B tenía todos sus sistemas andando “nominales”. El SAC-C duró 13 años, cuando por requerimientos debía durar a lo sumo 5… ¿Le sigo dando ejemplos?

Son tipos que trabajan bien, y salvo que estén en fase prototipo, entregan en tiempo y forma. Lo único que lamento es que no tengan competidores nacionales privados, pero no es culpa de ellos: nuestra burguesía, como dijo Jorge Sábato, es inherentemente chanta, e históricamente se hizo rica con matufias financieras, negocios raros y golpes de estado. Deme 15 empresas privadas con la capacidad tecnológica y de gestión de INVAP y hacemos un país«.

Para ser justo, quiero citar también a Ariel, que defiende a la ciencia y técnica argentina desde su blog, y que también amplió ahí sobre las capacidades de esa empresa en otros campos:

«INVAP ya estaba colaborando con la Armada Argentina en un proyecto de plataforma de sensores (PLATES); anteriormente diseñó la puerta del hangar del Hércules cuando lo transformaron de destructor a transporte rápido y tiene en estudio la adaptación navalizada del RAME, radar 3D derivado del prototipo MET-3, de alcance medio, de la versión más grande de largo alcance que se va a fabricar en serie, para reemplazar el radar del RHAI.

INVAP, a su vez, usa los B-200 del COAN para probar los sensores SAR de los satélites SAOCOM. Además, ahora, gracias a la unificación de los diversos proyectos de fabricación de drones por las fuerzas armadas en el SARA, también está en ese proyecto«.

Es cierto que para entender de qué habla, hay que googlear y seguir los enlaces. Pero ésto, aunque modesto, es muy fácil de entender: El INVAP alcanzó utilidades por $ 87 millones.

12 Responses to Industria argentina: El caso INVAP

  1. Mariano T. dice:

    Esestatal o es mixta?

  2. ram dice:

    El INVAP o cualquier organismo por el estilo, no puede ni debe analizarse sólo desde la típica suma y resta del economista, porque el carácter principal de un organismo así, es que es estratégico, en términos de autonomía nacional en las cosas que importan, la energía, la defensa, la tecnología y, claro, la economía. En tanto hablamos de chiches caros y/o muy caros de comprar o vender
    En un mundo donde la «solución militar» es cada vez más omnipresente (y con los peligros potenciales y no tanto que esa «moda» significa, con una potencia hostil – y pantalla de otra peor – instalada en territorios usurpados), contar con un INVAP, su presente y potenciales futuros no es un tema menor – como tampoco lo es encarar las cuestiones de defensa más allá del hábito y la «especialidad» en el «partido militar», o la «neutralidad» de los numeritos y los gurúes.

  3. Particulares 30 dice:

    El INVAP si bien una empresa del Estado Provincial de Río Negro es un organismo con vida autónoma que tuvo la capacidad para instalar su propia agenda. Desde su creación en 1976 supo superar conflictos, escándalos y sobrevivió a cualquier fragmentación donde otra empresa hubiese desaparecido. Tiene un presupuesto propio y vive de sus ventas, cuando sus balances son positivos el 20% de sus ganancias es repartido mediante bonos de igual valor entre todos sus empleados. No cuenta con subsidios ni ayuda del tesoro, la Provincia jamás tomó dividendos. En 2002 el 80% de la facturación provenía del exterior; hoy es exactamente al revés, el 80% proviene de los contratos firmados con el Estado.

  4. Daniel E. Arias dice:

    De acuerdo en todo, ram. Pero además de hacer tecnología nac & pop, INVAP gana plata. A la hora de los bifes, no es un dato menor.

    Además, si hacemos prospectiva, está bien posicionada en dos proyectos de mediano y largo plazo.

    El de mediano, es su papel como contratista principal en la construcción del RA-10 y de su homólogo en Brasil, dos reactores de fabricación de radioisótopos. Se van a parecer un poco al OPAL que se vendió a Australia, pero con 10 megavatios más de potencia (30 por gorra). Entre ambos, pueden capturar el 40% del mercado mundial de tecnecio 99, el radioisótopo de diagnóstico oncológico y cardiológico cuya falta viene desencadenando «sotto voce» una crisis catastrófica en los países del hemisferio norte. Desabastecimiento garantizado hasta el 2020, porque los 5 reactores que producen el 90% de ese insumo médico en este planeta fueron concesionados, tienen medio siglo de baqueteo encima, y los operadores privados no se calentaron en construir unidades de reemplazo. La industria médica en el hemisferio norte deriva silenciosamente a los pacientes a estudios de menor resolución y potencia, lo que debe estar causando cifras considerables de muerte y discapacidad por sobretratamiento o subtratamiento causados por diagnósticos obsoletos.

    No es la situación de Argentina. Producimos nuestro propio tecnecio y todo el que se consume en el sur de Brasil en el RA-3 re-re potenciado de la CNEA (está en Ezeiza), e INVAP construirá el RA-10 para sustituirlo. Y le hará el favor de construirle otro a Brasil, después de que nuestro socio de Mercosur se hartó de pedirle la tecnología a los franceses, y no conseguirla ni a palos.

    Al precio actual del tecnecio-99, la parte que le tocaría a la Argentina por venderle al hemisferio norte este insumo no almacenable (las unidades de su precursor, el molibdeno-99, tienen 7 días de vida útil) anda por los 2200 millones de dólares por año. Dado que INVAP tiene fama de terminar sus obras en tiempo y forma, salvo que algún milagro inesperado haga caer el precio del tecnecio, si el RA-10 entra en servicio en esta década, es probable que pague el precio de su construcción en 7 u 8 meses de funcionamiento. Después de eso, tiene 40 o 50 años para ganar plata para el país.

    Por supuesto, Brasil va a pagar la transferencia de tecnología, amén del trabajo de INVAP como contratista. Pedaleando solos, podrían llegar al nivel argentino en 10 o 15 años, época en la que probablemente empiece a cerrarse esta ventana de oportunidad por la entrada en servicio de nuevos reactores en el hemisferio norte. A nuestros vecinos les estamos dando entrada a un mercado «flor» al que no podrían acceder por la propia ni a placet. No puedo probarlo, pero no creo que esta cortesía criolla deje de estar relacionada de algún modo con los contratos que Embraer le otorgó a la FADEA para construir el cono de cola del transporte militar KC-390, rival del Hércules. Quid pro quo.

    El otro negocio donde veo bien posicionado a INVAP es en el CAREM. Es una central nuclear compacta sensatamente revolucionaria. Sensatamente, porque no difiere del «mainstream» mundial en centrales de potencia en un asunto clave: tiene recipiente de presión, y se refrigera con agua; es decir que clasifica como PWR (Pressured Water Reactor). Pero es revolucionaria, porque carece de los puntos débiles de los PWR: la refrigeración se da por circulación convectiva, sin bombas que puedan pararse y desatar desastres de sobrecalentamiento y derretimiento del núcleo. Y además, se elimina toda la cañería vulnerable del sistema primario de los PWR, porque todo el primario está embutido dentro del recipiente de presión, el componente más resistente a fallas de cualquier central.

    Con su seguridad inherente «pasiva», los CAREM probablemente tengan un techo de potencia relativamente bajo. El prototipo que se está construyendo bajo autoridad de CNEA y con NASA como contratista en Atucha va a tener 25 megavatios, y se planifica una segunda unidad en Formosa con tal vez 150 o 200 «mega». Es probable que sin bombeo activo, ése sea el límite de potencia de esta central.

    Eso la vuelve mala competidora de las PWR gigantes actuales, que andan por los 1500 mega, pero inaugura mercados de nicho en todos los lugares del planeta donde una ciudad o un emprendimiento quedan totalmente a trasmano de las redes eléctricas. El CAREM puede ser una solución para países tan disímiles como Indonesia, con sus miles de islas y sus 255 millones de habitantes, o Arabia Saudita y los emiratos del Golfo, donde el agua desalinizada hoy se «fabrica» a partir de agua de mar quemando petróleo a lo bestia.

    INVAP ya pasó varias pruebas de capacidad exportadora y buen desempeño de obra, y el CAREM es su mejor carta de supervivencia de aquí a 20 o 30 años.

    Con esto quiero poner las cosas en perspectiva: es cierto que hoy INVAP depende del estado federal en el 80% de sus contratos. Es una situación nueva, porque entre 1983 y hasta 2006 sobrevivió a pura exportación; y una ringla de presidentes de los que prefiero no acordarme hicieron lo imposible porque cerrara. No cerró.

    Y la perspectiva, a mediano y largo plazo, es seguir exportando la tecnología madre de la firma, que es la nuclear. Amén de los muchos «spín-offs» satelitales, petroleros, eólicos, tal vez aeronáuticos, INVAP está apalancada a largo plazo en exportar fierros nucleares.

    No pretendo hacer una épica de la resiliencia de esta firma relativamente chica. 87 millones de pesos ganados en un ejercicio son chauchas y palitos frente a lo que ganan las empresas nucleares de China o de Corea. Pero el único país de la tierra que está construyendo un PWR compacto y con seguridad inherente básicamente pasiva es Argentina. Es una ventaja difícil de mantener, pero por ahora en este nicho nuclear acotado y relativamente novedoso, estamos en punta, y detrás viene un pelotón de superpoderosos que te la cuento, mordiéndonos los talones.

    Como se imaginan, el mercado de las centrales de potencia es infinitamente mayor que el de los reactores de fabricación de radioisótopos. Nadie sabe el tamaño de la tajada que podría morder la Argentina, porque está metiéndose al ruedo con una tecnología conceptualmente novedosa, pero no tan disrruptiva como para que haya que testearla 20 años hasta darla por buena, y destinada a atender un mercado de nicho, pero potencialmente enorme.

    Vuelvo al principio: INVAP forma parte de los intereses permanentes de la Argentina. Es nuestra provincia número 23, y hay que defenderla. Pero lo lindo es que se defiende sola, ganando plata. No tanta, pero no tan poca.

    Concuerdo: el tal Acevedo es piedra. Un troll duro y puro. Pero toda narración necesita villanos. Sin ellos, no habría conflicto.

    Saludos, ram: alguna vez tenemos que charlar largo y tendido de aviones. Sabés bocha del tema. Y gracias a Abel por los comentarios sobre mis comentarios. Buen blog.

  5. Mariano T. dice:

    En varios aspectos, es una industria tipo canguro, o tipo chucrut. Básicamente porque su competitividad no depende del salario de sus empleados.
    El problema es su dependencia del Estado argentino, por su propiedad y por el destino mayoritario de sus ventas.
    Pero es un buen ejemplo, y debería tratar de crecer siendo madre, o madrina, de empresas privadas que la provean.

  6. Capitán Yáñez dice:

    La historia de Posco (cuarta acería mundial, coreana) también es emblemática. No para que nos transformemos en tigres, pues como decíamos ayer, hemos de ser vizcachas (que de ahí viene la V de INVAP, canejo), sino para aprender de las «sabias recomendaciones» del Banco Mundial y sátrapas semejantes.
    Posco la creó el gobierno coreano en 1968, se financió con las «reparaciones» que Japón le debía a Corea por la ocupación 1910 – 1945 (si los ponjas hubieron de pagar «reparaciones» es de imaginar el tono de la «ocupación») y se montó (con perdón) con la ayuda técnica de Nippon Steel. Corea por entonces no era ni cachorro de tigre, y ni siquiera disponía de mineral de hierro ni de carbón.
    La cuestión de la financiación es la que interesa. El Banco Mundial se negó enfáticamente a aportar un solo patacón, y con el mismo énfasis recomendó a «los organismos multilaterales» mantenerse a buena distancia del engendro.
    Hete aquí que contra la sabiduría occidental y cristiana el engendro prosperó -¡y cómo!- y fue la base (Industria básica, que por aquellos tiempos todavía se la denominaba así, aún cuando ya abundaban los canallas que proclamaban que «el mercado debe decidir si fabricar acero o caramelos») de la industria coreana que hoy conocemos. Cuando se privatizó, en 1997 (en parte por la ola neoliberal, en parte por turbulencias internas -su hacedor, Park Tae Joon, que los tira a la m… a Gates y a Jobs juntos- terminó exiliado en Japón), ya había hecho lo que tenía que hacer.
    Querer no es poder… pero sin querer no se puede.

  7. Cam Argen dice:

    Pregunta y que posibilidades tiene de exportar los desarrollos realizados para el estado, me refiero a Satélites y Radares?

  8. Alcides Acevedo dice:

    Lemos esto:
    Al precio actual del tecnecio-99, la parte que le tocaría a la Argentina por venderle al hemisferio norte este insumo no almacenable (las unidades de su precursor, el molibdeno-99, tienen 7 días de vida útil) anda por los 2200 millones de dólares por año. Dado que INVAP tiene fama de terminar sus obras en tiempo y forma, salvo que algún milagro inesperado haga caer el precio del tecnecio, si el RA-10 entra en servicio en esta década, es probable que pague el precio de su construcción en 7 u 8 meses de funcionamiento. Después de eso, tiene 40 o 50 años para ganar plata para el país

    ¿La inversión en el RA10 se paga en 7 u 8 meses? ¿en cuántas veces aumentarían las ganancias de INVAP?
    Es una lástima que los países que desde hace décadas vienen produciendo radioisótopos (tan rentables) no se apuren en construir sus propios reactores, con Holanda a la cabeza.

    Un cuanto al CAREM es el «único» que se está construyendo en su tipo, aquí una lista de reactores similares (hay más de 20):
    http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_small_nuclear_reactor_designs

    Aquí la Ley original de financiamiento del CAREM:
    LEY DE FINANCIAMIENTO PARA EL PROYECTO CAREM
    Ley 25.160

    Autorízase la contratación por parte de la Comisión Nacional de Energía Atómica del Proyecto CAREM patentado por CNEA e INVAP E., que implica el desarrollo y la construcción de un prototipo de reactor innovador de baja potencia para la producción de energía eléctrica.

    Sancionada: Septiembre 1 de 1999 Promulgada de Hecho: Septiembre 27 de 1999.
    Y eso que Menem saboteaba a INVAP.

    Aquí la central nuclear flotante rusa próxima a inaugurarse:
    http://es.wikipedia.org/wiki/Central_nuclear_flotante_rusa

    Le aseguro al señor Arias que conozco muy bien la historia del CAREM y de INVAP, de chico la vengo siguiendo, de hecho conozco gente que trabajó en INVAP, también en la ex CITEFA, en el INTI, en el Centro Atómico Constituyentes, etc, etc…

  9. Particulares 30 dice:

    En mi comentario lo indico…. (Lo repito) desde 1976 hasta 2002 el 80% de la facturación provenía del exterior; hoy es exactamente al revés, el 80% proviene de los contratos firmados con el Estado.

  10. […] debate sobre estrategias de industrialización, retomado en estos días en el blog de Abel aquí y aquí, estimuló un desafío conceptual. Un nuevo y entusiasta bloguero. chubutense para más […]

  11. Ariel dice:

    Mientras tanto:
    «While the policy – which included ArSat-2 – was issued by the local National Bank of Argentina insurance subsidiary, it was reinsuranced by International Space Brokers (ISB) of Aon Risk Solutions.

    As part of the due diligence, ISB conducted a significant risk assessment and engineering studies. Since the policy was stated as the cheapest ever for a debuting satellite bus, it is assumed that the engineering work of INVAP and its partners is top notch

    http://www.nasaspaceflight.com/2014/10/arsat-1-argentina-communicate-heightened-space-ambitions/

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