Debatiendo la industria argentina

INDUSTRIA-1

En un día que subí un par de fantasías políticas – que sirven como síntoma, eso sí – quiero cerrarlo planteando un tema más importante. Ojo: la discusión sobre la industria argentina ya la daba Rafael Hernández, el hermano del autor del Martín Fierro, y no era nueva. Desde entonces, se han escrito bibliotecas sobre el asunto.

El punto es que debe ser actualizada, una y otra vez. La tecnología, la economía, Argentina y el mundo cambian constantemente, y las propuestas válidas para una década deben ser reemplazadas en la siguiente. Los saladeros de la época de Rosas ya no son viables. Fabricar las heladeras Di Tella como en los tiempos de Perón – y eran buenas, eh -, tampoco.

Por eso, como mi amigo y colega bloguero Musgrave, me alegré cuando leí que Eduardo Levy Yeyati, un economista joven y de muy buen nivel teórico, encaraba el tema aquí. En otro tiempo reconoció éxitos de la gestión kirchnerista y, aunque ahora está muy crítico de las políticas actuales – no es el único -, no cae en las banalidades dogmáticas de los columnistas estables de La Nación.

Lamentablemente, y al contrario de Richard, que, a pesar de ser ferviente cristinista se muestra benévolo con la nota de E. L. Y. (supongo por respeto profesional), tengo que decir que me parece un planteo demasiado elemental y por eso mismo engañoso. Una pésima guía para decidir políticas. Voy a reproducir aquí sus conceptos básicos para plantear el debate y también para cuestionarlos (Como no soy economista profesional puedo ser irrespetuoso).

«El dilema argentino de ser tigre o canguro

El debate económico argentino está teñido de nostalgia. Como detenidos en las postrimerías del desarrollismo de posguerra, oficialistas (violentando datos para mostrar la reindustrialización) y opositores (mostrando la desindustrialización como ejemplo del fracaso oficial) insisten en asociar el desarrollo con una industrialización globalmente en baja y, entendida en estos términos arcaicos, innecesaria.

La idea de industrialización nos remite a los tigres asiáticos, países como Corea que eran pobres en la posguerra y se volvieron potencias manufactureras en los 80. Esta fascinación se extiende a una segunda generación de tigres (Indonesia, Malasia, Tailandia) que tomaron la posta industrializadora allí donde la dejaron sus mentores: salarios bajos, jornadas largas, precariedad laboral, desindicalización. Incluso China, agotado ya el ejército de trabajo rural que contenía los salarios urbanos, recurre hoy a su propia periferia, exportando trabajo a tigres de tercera generación como Filipinas o Vietnam, para reducir costos laborales.

Es precisamente esto lo que los promotores de la industrialización asiática pasan por alto: la Argentina (y gran parte de América latina también) alcanzaron tempranamente niveles de ingresos medios y de protección social y laboral, y jamás estuvieron en condiciones de competir en este frente con los tigres. En esto, abundan las pruebas: vean si no los fallidos (y poco transparentes) sistemas de promoción industrial, o el perenne régimen fueguino, ese costoso dinosaurio del voluntarismo económico.

La Argentina fue, es y esperemos que siga siendo demasiado rica para ser tigre.

¿Existe desarrollo sin industria? Esta pregunta contiene varias falacias. Dejemos de lado el fantasma de la primarización (el sector primario de hecho redujo su participación en estos años) y concentrémonos en su gemelo, el fantasma de la terciarización: el aumento de los servicios a expensas de la industria, que fue el verdadero patrón de las últimas décadas.

Para empezar, no estamos solos. La terciarización sube con el desarrollo, porque el desarrollo eleva el ingreso de los hogares y hogares con mayores ingresos consumen más servicios. También sube con el tiempo, cualquiera sea el ingreso, porque los bienes industriales reducen su precio relativo … De ahí que el desarrollo, la productividad industrial y la globalización puedan leerse, incorrectamente, como desindustrialización. (Todo lo cual indica que la separación tradicional entre campo, industria y servicios es insuficiente para caracterizar la complejidad de la economía moderna)

Pero, más fundamentalmente, la fantasía industrializadora (o la pesadilla desindustrializadora) subestima innecesariamente al sector servicios. La industria es más productiva y paga más, se suele decir; los servicios, en cambio, generan trabajos precarios, de baja calificación y remuneración. Nada más alejado de la realidad: es en servicios donde se paga más y, si bien es difícil estimar la productividad por sector, en los últimos años la productividad de la industria y de los servicios fueron de la mano. Esto no debería sorprendernos: si uno dice servicios en América latina ve a un ingeniero en un taxi o al empleado público tempranamente jubilado en un quiosco. Pero los servicios que crecen son finanzas, educación, turismo, informática, biotecnología, industrias creativas – todas áreas donde probablemente nos vaya mejor que en la producción de celulares.

Más recientemente, otra fantasía compite con los tigres en la charla casual sobre desarrollo: la de los canguros, exportadores desarrollados de bienes primarios, como Australia, Nueva Zelanda o Canadá, que fondean con la renta de commodities la diversificación hacia servicios exportables de alta calidad. Simplificando, Australia importa los celulares del sudeste asiático a cambio de agromanufacturas, educación, turismo. También en los canguros, previsiblemente, la industria se achica.

La Argentina es, lamentablemente, poco sofisticada para poder ser canguro. Pero, puestos a elegir hacia dónde apuntar los esfuerzos, mejor ganar en sofisticación – mejorando educación e infraestructura, fomentando la innovación y la creación de empresas; en fin, aceptando que los tiempos modernos ya no son los de Chaplin – que perder en salario.

Ahora que el viento de cola dejó de soplar para América latina, son varios los países (como Brasil, Chile, Perú) que ya sienten el vértigo de la desaceleración y salen tardíamente a pensar cómo diversificar la producción para complementar los agotados dólares primarios … Más temprano que tarde nos tocará pensar una hoja de ruta que aún no ha sido escrita«.  (completo aquí)

En esta nota, cabe reconocer, se dicen verdades. Pero armadas de tal forma que llevan a engaño. Siguiendo su mismo orden, empiezo por corregir lo que dice al principio: aparte de algún debate teórico, los principales adversarios políticos del oficialismo no están cuestionando al gobierno un fracaso en la industrialización; su discurso implica que la actual promoción industrial es desperdicio y corrupción. Que Argentina debe apoyarse en los rubros donde tiene ventajas comparativas. Muy cercano, en realidad, a lo que dice Yeyati, aunque menos sofisticado.

Y la nota ignora el argumento principal, en términos políticos, que son también humanos, de los que defienden estas políticas: el empleo industrial. Por supuesto, no es la única fuente de empleo, pero ¿cómo se «reconvierte» a los que trabajan en las industrias tradicionales? Es una pregunta que los economistas no se hacen, pero podrían hacerse esta otra ¿cuál es el costo para la sociedad de la desaparición de esas fuentes de trabajo?

Igual. Las falacias que encuentro en esta nota tienen que ver con la economía, y con la historia económica reciente. Ante todo, el modelo atribuído a los tigres asiáticos, y que ha sido y es real en muchos casos, el que depende de bajos salarios y nula protección social, nunca fue planteado, al menos abiertamente, como un camino para Argentina. Y es absurdo proponer que las únicas alternativas son talleres textiles clandestinos o «armaderos» en Tierra del Fuego.

Italia hace 50 años, o Finlandia hace 10 mostraron otros caminos para la producción de artículos con alto valor agregado. Y la industria agro alimenticia argentina también da algunos ejemplos interesantes. Es evidente que ninguno de esos casos puede ser enarbolado como la «receta» para la industrialización. Porque no hay «recetas» generales. Precisamente, el trabajo en serio de economistas, ingenieros… y empresarios es encontrar las respuestas particulares en cada área y en cada circunstancia.

(Es cierto que nuestra clase empresaria no es muy seria que digamos. Casi menos que nuestra clase política, que es bastante decir. Pero eso tiene que ver con una cultura cortoplacista que nuestra historia reciente fomentó. Más en otro posteo).

Otro elemento arbitrario decisivo en la nota es atribuir, generalmente, a la informática, la biotecnología, las industrias creativas la condición general de «servicios». Pueden considerarse así, y se puede decir que los autopartistas son «servicios» de la industria automotriz. Pero es estirar un argumento para hacer un punto dudoso.

En realidad, lo que uno esperaba de un economista del nivel de Yeyati es dejar de lado esa división – que sólo tiene sentido como propaganda – entre campo, industria y servicios, que él mismo señala que es anticuada. Es cierto que los servicios crean mucho empleo basura. Las actividades primarias, también. ¿Y dónde clasificamos a la industria de la construcción?

La «industrialización de la ruralidad» es una buena consigna. Que se lleva adelante desde hace bastante más de medio siglo. La agricultura ya es una industria, para bien y para mal. El peronismo K, y el progresismo le tienen ojeriza por su fuerte componente rentista (que estudió David Ricardo hace muuucho tiempo). Pero, aunque debe ser gravado, es inevitable. Las granjas colectivas no anduvieron muy bien, donde se las puso en práctica.

Es posible que, como comenta Guido en ese posteo que enlazo arriba, «la industrialización (el esfuerzo principal) podría orientarse alrededor de nuestros recursos naturales. Supongamos un complejo minero y uno pesquero con el nivel de desarrollo e integración con industria y provisión de servicios nacionales que tiene el agrícola (y no digo que sea fuá) y ya estaríamos en otro planeta«.

Aunque, como apunta Silenoz «mientras nosotros exportamos a u$s 500 y pico la Tn promedio de alimentos, Nueva Zelanda lo hace a u$s 1200 y pico«.

Resumiendo, mi posición es que debemos incorporar tecnología a la producción, y educación a los trabajadores, en todas las actividades económicas. Y no hay una receta magistral para eso, sino una suma de políticas, diferenciadas y prolongadas a lo largo de décadas, de parte del Estado.

63 Responses to Debatiendo la industria argentina

  1. cinebraille dice:

    Abel, estamos volviendo a discutir el Plan Pinedo de 1940. Que Perón barajó hacia 1944 y descartó porque temía que afectara (¿sabe qué?) el empleo industrial. Hay un lindo escrito de Llach al respecto.
    Saludos

  2. Abel B. dice:

    CineB, reconozco la importancia del Plan Pinedo como la primera vez que, desde la clase dirigente, la oligarquía, bah, se planteó la necesidad de cambiar la política económica argentina.

    Pero no hagamos un mito. El proceso de la industrialización argentina fue constante desde la crisis del ´30 hasta mediados de los ´70. Y el crecimiento fue bastante bueno, para el promedio internacional y de Latinoamérica.

    La diferencia estuvo en la mayor o menor lucidez, y la sensibilidad social en los distintos períodos. Pero ni siquiera el golpe del ’55, aunque lo pretendia, pudo dar marcha atrás en ese proceso. Frondizi lo aceleró, Pinedo volvió y fracasó en el ’62…

    El tema es cómo hacemos ahora. Y ni el Plan Pinedo ni los trabajos del Consejo Nacional de Posguerra en que se basó Perón son relevantes para ahora.

    Abrazo

  3. […] leemos a Abel poniendo blanco sobre negro respecto a la industrialización argentina, proponiendo la sana postura […]

  4. CV dice:

    Seguramente se lo conoce, pero igual dejo la referencia:

    Schvarzer, J. La industria que supimos conseguir. Una historia políticosocial de la industria argentina, Buenos Aires, Ed. Planeta, 1996.

    PD: Creo q el afianzamiento de una industria nacional requiere la reconstrucción de un (modesto) complejo industrial-militar y esto puede plantear un dilema estrictamente político: ¿cómo lograrlo y a la vez impedir el resurgimiento de un «Partido Militar» q afecte la estabilidad de las instituciones democráticas?

  5. handicapepe dice:

    Buen post. Recupera cosas que viene diciendo Dani Rodrik sobre la necesaria customización de los modelos de desarrollo a las realidades de cada país, evitando las recetas genéricas que ponen todos los huevos en una sola canasta (industria o campo o servicios), y las adapta al singular caso argentino.

    De todos modos, tu posteo me generó una pregunta, ¿y si la cada vez más inútil distinción entre proyectos atados al sector primario o al secundario o al terciario, que él viene a desarmar, en realidad fuera tan sólo una manera sectorial de abordar una antinomia argentina, mucho más apasionada y menos desandable, como la que hay entre mercado interno y mercado externo? O entre los ismos asociados a cada opción, mejor dicho.

    El intento de respuesta, acá:
    http://optimusubprime.com/2014/09/24/imperio-o-la-ultima-frontera-argentina/

    Abrazo.

  6. Alcieds Acevedo dice:

    No entiendo el tono crítico hacia Levi Yeyati, además el tipo se recibió antes de ingeniero que de economista.

    Pero me voy a detener en un sólo aspecto: el del empleo industrial.

    La industria genera cada vez menos empleo, y va a generar cada vez menos, incluso Estados Unidos está empezando a recuperar producción industrial gracias a la baja del costo energético y la automatización.

    Por otra parte parece que hay trabajadores industriales de «segunda», el sector frigorífico perdió 15 mil puestos de trabajo (repito: 15 mil) y nadie patalea demasiado, la industria ensambladora atomotriz le da empleo a menos de 30 mil, no escucho a nadie angustiado (sector que genera un déficit anual de 10 mil millones de dólares).

    También en el área de los servicios informáticos al exterior se perdieron muchos empleos por el aumento de costos en dólares: IBM tenía 10 mil empleados en 2010… ahora no llegan a 6 mil.

    Pero el gran fetiche son los «empleos» en la industria, cuándo más artificial e improductiva mejor.

    ¿Cómo le fue al empleo industrial en la década ganada?

    veamos el último informe del INDEC:
    <a href="http://www.indec.gov.ar/uploads/informesdeprensa/indus_07_14.pdf&quot;
    Año 1997 = 100 (año base)
    Año 2014 = 98.3

    Al día de hoy el empleo es menor que en el 1997…. y la población creció bastante…

  7. Mauro A. dice:

    No lei todos los otros post, pero lo que dice yeyati es cualquiera: inflar los servicios y no darle bola a la industria?. Es muy pavo, si la industria solicita servicios, es como un mercado interno para los servicios. O queres venderle servicios afuera?. Eso lo podes hacer con industria tambien… donde está la dicotomía?.
    No, el problema de la industria está en la logística. Hace 3 años que cristina insiste que hay que mejorar la logistica por que con eso mejoramos competitividad. La idea no es producir un IPhone mas barato que en china. La idea es producir lo que podamos, dandole trabajo a un argentino, que consume, pagando impuestos, haciendo que vuelva parte de la plata que se usa para subsidiar. El problema está cuando los empresarios se quieren llevar toda la tarasca, en vez de entrar en el circulo productivo donde todos ganen

  8. victorlustig dice:

    Lamentablemente, quizas por formacion, soy pesimista en ese sentido, a pesar de querer que no.
    Somos quizas demasiados para ser un productor de delicatessen ( o como sea se escriba)
    Estamos quizas poco educados para eso, los esfuerzos actuales solo son a la base, no a la piramide, a pesar de todo lo declamado, y esta bien por otro lado en lo humano.
    Y, como frutilla, cuando una maquina que reemplaze una persona cueste el salario de un año de esa persona, ahi se fue el puesto de trabajo (la frase no es mia)
    Sinceramente no se, aunque, como dijo la persona autora de la frase anterior, despair is a sin

  9. guillermo dice:

    Si, como decís, y citás a Guido y Silenoz al respecto, la salida viene por agro-tecnología e industrialización de recursos naturales, eso apunta a la industria nueva generación como motor de exportaciones. Que es una posición sensata, pero que requiere inversión para crear lo que no está. En eso, el gobierno que yo sepa ha hecho poco o nada.

    La ‘política industrial’ del gobierno ha sido completamente distinta. Se ha basado en fomentar el consumo, fundamentalmente de autos, televisores, artefactos domésticos, etc. Que, como decís, es tratar de volver a fabricar las heladeras Siam. Lo que no es posible para exportación, salvo que el Mercosur se cerrara al mundo. Con lo que te caen las sanciones , CIADI, etc.Esa industria protegida te resolverá el empleo, pero no te resuelve la restricción externa.

    La oposición no la criticará, pero la política industrial del gobierno es neo-1945, sustitución de importaciones y mercado cerrado para hacerlo posible. Si eso funciona en 2014, encima con restriccion de importaciones porque las reservas no dan, es otro tema.

  10. alejandro dice:

    Es necesario refutar el sentido común nacionesco (eso sí, expresado con más sofisticación que el ulular de primates de sus compañeros de redacción) de Levy Yiyati. Todos sabemos el futuro que le espera a esta sociedad si no podemos eludir el «sentido común» que baja desde La Nación. Sólo para empezar, sociedades hiperdesarrolladas como N. Zelandia o Australia lo son por muchas razones que tienen muy poco que ver con el turismo o con exportar leche de alta calidad. Seguro, no se van a poner a competir, a esta altura del partido global, con Japón, China o Korea en ciertos rubros industriales como autos o celulares. Pero eso no quiere decir que no sean países industrializados (que es lo mismo que desarrollados). Y no son desarrollados (y no creo que el Sr. Levy Yiyati lo ignore) por la famosa agroindustria: no han desarmado su muy diversificado aparato productivo para quedarse con los rentables (para unos pocos) agronegocios, como hicieron los violentos «genios» que toman las decisiones en este desgraciado rincón del Cono Sur. Tal vez, aunque sólo en parte, en Nueva Zelandia la exportación de alimentos tenga un rol clave. Claro que son sólo tres millones, y la sociedad más igualitaria y cohesionada del mundo. «Desdesarrollar» a la sociedad argentina fué una decisión política, y todos lo sabemos, incluyendo a los lectores de La Nación, que se han olvidado. Como se han olvidado de tantas cosas. Y que Brasil sea un país violento, desigual y subdesarrollado que produce aviones (otro argumento favorito de los tantos «ingenieros Huergo» más o menos ilustrados que pululan en los medios «importantes») no quiere decir nada para nosotros.
    Lo curioso es que ya, en privado (en público jamás lo harán) los figurones de derecha más inteligentes se están empezando a preguntar (¡tarde piaste!) si realmente habrá sido tan buena idea desarmar una sociedad entera para sacarse de encima a los «subversivos» y obreros revoltosos que no los dejaban dormir.

  11. julio. dice:

    Propuesta:
    A la planificación 2020, integrarla con la industria pesada;
    comprar el 51% de las multinacionales de alto impacto agroindustrial,
    logístico, tecnológico y de mano de obra;
    en donde,
    el aporte sea del 26% estado y trabajadores agremiados + 15% empresarios nacionales.

    Saludos muchachos.

  12. Sergio Robles. dice:

    Actualidad.

    «Argentina ha vivido durante décadas por encima de sus posibilidades, no paga sus deudas y está por eso casi aislada del tráfico internacional de pagos», sostuvo el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble.

    El ministro alemán habla, sin saberlo, del pasado. No está al tanto de la Nueva Política de la Argentina: que puede resumirse en una frase:»Vivir con lo Nuestro» y Nunca Más con lo de nuestros acreedores.

    Un consigna, a no dudarlo, de franciscana inspiración.

  13. Norberto dice:

    Creo en su momento haber sido crítico de Levy Yeyati y su grupo de adoradores, que son importantes en la red, y si se tiene en cuenta la composición de impos y expos de Australia, la serie llega al 2011 con la crisis a mitad de camino, pero sin haber alcanzado China, como se produjo después

    http://www.indexmundi.com/trade/exports/?country=au
    http://www.indexmundi.com/trade/imports/?country=au

    Vemos que su economía es bastante parecida a la nuestra a menos de su intensa actividad extractiva y el consiguiente procesamiento de minerales que agrega como podrían hacerlo nuestras MOA a la producción industrial con un gran componente en nuestro caso de crushing de poroto, y es de suponer en el de ellos de refinado de minerales.
    Para mi, que conozco Australia y New Zealand, los estadíos con nuestro país son un poco mas avanzados que el nuestro, pero por una ventaja comparativa que fue su proximidad a los tigres, grandes consumidores de sus productos minerales y agropecuarios, y una penetración mucho menor de las políticas neolib, y la ausencia de un estallido de proporciones como el del 2001/02, aún así no creo que nos gustaría importar autos usados como hacen los kiwis.
    Mi síntesis, y como modelo, me gustaría la Italia de hace unos años con exportación de diseño y alta calidad en manufacturas agropecuarias e industriales, porque comparar el valor promedio de la tn de exportación australiana, llevaría a la misma confusión que si lo hacemos con Chile, donde los materiales metálicos como el cobre, en ambos casos, o los productos de alta calidad elaborados, salmón en Chile, lácteos de góndola en New Zealand son grandes componentes de las mismas, pero atadas a esos mercados antedichos.
    Nunca menos y abrazos

  14. Capitán Yáñez dice:

    ¿Porqué «tigre o canguro»?
    Ninguno de esos bicharracos habitó nunca nuestro querido ispa.
    La vizcacha (Lagostomus maximus, proveedora, por ejemplo, de exquisitos escabeches) sí que es un bicho martinfierrero bien autóctono.
    ¿Porqué no vizcacha, entonces?.
    Digo, porque entre otras cuestiones a considerar para debatir la industria argentina, está ese parrafito que ponés entre paréntesis referido a «nuestra clase empresaria», que es justamente «nuestra» clase empresaria, no la coreana ni la australiana. Podríamos agregar a «nuestra clase sindical» (que en Corea, por ejemplo, no existe o al menos eso tengo entendido), y otras «clases nuestras», entre ellas la decisiva de «nuestra clase de recursos naturales», pues «nuestros recursos humanos» pueden forjarse, pero los naturales no.
    Y en estos asuntos, mi siempre muy estimado blogger en jefe, no esperes mucho de la mainstream de la «ciencia económica». Lo suyo es la estática y estas cuestiones son muy dinámicas. Y de desarrollo (que de eso se trata todo esto, al fin y al cabo) ni mu. El desarrollo implica rendimientos crecientes a escala, y toda la mainstream está construida sobre el «principio de los rendimientos decrecientes», por lo tanto y como bien lo dijo Krugman, el desarrollo no se puede modelizar así que (para ellos) no puede ser objeto de ciencia. Créase o no y aunque a esos tipos les den premios pseudoNobel.
    En todo esto tocan de oído.

  15. ricardo j.m. dice:

    no dandole a todas las generaciones para que las eduquen

  16. ricardo j.m. dice:

    les sobra gente a estos mamertos

  17. ricardo j.m. dice:

    hagamos aguateros en vez de maradonas jajajajaja

  18. Mariano T. dice:

    Me imagino que te referís a una industria basada en mercado interno, no?.
    Por otro lado, limitar las ganancias empresariales no parece ser un buen incentivo para invertir en plantas industriales.

  19. Mariano T. dice:

    Hay antinomias falsas y antinomias verdaderas. La falsa es que hay alguna clase de antagonismo entre exportaciones agropecuarias, o agroindustriales, y las expoortaciones de manufacturas, si hay limitantes pasa por otro lado.
    La antinomia verdadera, según mi punto de vista, es entre economía cerrada, especializada en el mercado interno y con gran protección en todos los rubros, y exportación con valor agregado.

  20. Daniel E. Arias dice:

    Para unificar metodología: ¿en qué difieren el campo y la industria? En la cadena local de valor agregado. En el campo -que es una industria, sin duda- es cortísima: semillas transgénicas que pagan patentes, agroquímicos mayormente importados, máquinas agrícolas mayormente «made somewhere else» aunque en eso no hemos sucumbido del todo, y siembra, inóculos, tratamientos, cosecha, transporte y «crushing» (cuando lo hay) nacionales. Poca gente empleada. Pero para fabricar un tractor o una cosechadora nac & pop necesitás la población capacitada de ciudades enteras, como Las Varillas (Cba) o Armstrong (Sta. Fe). Eso es industria.

    Ergo: el pegar estampillas «made in Argentina» sobre televisores chinos en Tierra del Fuego no es industria. Es maquila, armadero o como lo llamen. La cadena de valor local es cortísima.

    Ergo: exportar gas y crudo, como en épocas del Innombrable, no es industria. Dinamitar, moler y exportar cerros y cerrar ciudades, como pretenden el modelo minero que Cavallo nos legó y la Barrick quiere, no es industria, es devastación social y ambiental a cambio de nada.

    En cambio, sacar oro en cantidades modestas y con bajo pasivo ambiental, fundirlo, alearlo y transformarlo en joyas o en componentes electrónicos exportables aquí sí es industria, y requiere de cadenas de valor local largas.

    Vender electricidad no es industria. Vender centrales nucleares compactas CAREM argentinas puede llegar a ser una industria interesante. Bastante posible, además, ahora que el prototipo del CAREM se va construyendo, y con INVAP posicionada como el primer referente mundial en pequeños reactores multipropósito (de investigación, fabricación de radioisótopos y materiales especiales).

    Venderle litio a los tigres, canguros o zarigüellas del Pacífico no es industria. Sacar el litio aquí, en cantidades discretas, y exportarlo transformado en baterías recargables de ion de litio para todo uso, desde relojes a vehículos híbridos, eso sí es industria y podría generar una cadena de valor local larguísima. Y es factible hacer esto con guita propia.

    En cuanto al sector servicios, no opino de él porque sólo veo que genera empleo de cierta calidad en turismo receptivo. La Argentina de los call centers que se la vayan a vender al campesinado recientemente aposentado en los slums de Nueva Delhi. Las disquisiciones sobre qué es industria y qué es servicio se pueden cortar con la navaja de Ockham de la cadena de valor: si genera una larga, local y libre de empleo basura, compro.

    No adscribo a ningún modelo de país en el que nuestra pobre argentinidad termine trabajando en condiciones asiáticas, con el mismo énfasis con que repudio el modelo actual agrominero, de vendamos naturaleza y juguemos a que tenemos industria.

    Destruir el tejido social-industrial argentino para librarse de laburantes huelguistas fue tan suicida como andar matando docentes y científicos para limpiar nuestras aulas de protestones. Todo esto se hizo en contra del país, con métodos tan infames como lo eran las intenciones.

    Cuando los ejecutores conscientes de este republicidio se agarran la cabeza porque tenemos 2 o 3 millones de «ni-ni» que los asaltan en cuanto salen de sus countries, me pregunto si no alcanza con la maldad. ¿Hace falta sumarle tanta imbecilidad, además? ¿O es parte del márketing?

    Saludo a sus excelencias:
    Daniel Arias

  21. Silenoz dice:

    Hay que aprovechar todo lo relativo a RRNN por que adquieren especificaciones estratégicas importantes:
    1-Su relativo bajo costo
    2-La industria alrededor que vía agregado de valor permite en lapsos de tiempo mucho más corto paliar la restricción externa.
    3-Nada indica que estos productos dejen de consumirse, al contrario

    Y en este tema a pesar de lo que se cree falta mucho por hacer: por ejemplo tenemos una industria tambera ineficiente cuyo cambio -parece- no depende de más créditos o bajarle impuestos.

    Con todo, no alcanza, es necesario ver que además de contar con los RRNN se deben buscar industrias que las complementen al menos. Finlandia además de Botnia tuvo su Nokia, en el caso de los australianos o canadienses, lograron firmas especializadas en la extracción y , fundamentalmente, el procesamiento de los minerales, los suizos además de ofrecer bóvedas seguras tienen industrias de ascensores (para no caer en la relojería)

    Todo lo demás, como los servicios, vendrán a consecuencia y en este aspecto el planteo de LY es hasta ingenuo pero típico del que cree ser lo que no será, se ve como un desarrollado o casi ignorando que se encuentra rodeado de subdesarrollo. Ojo, no es que los economistas no pueden participar, pero que se dediquen a realizar matrices insumos productos, analizar las cadenas de valor, tienen laburo más productivo que andar de futurólogos en cadena nacional

    Da toda la apariencia que las fases para industrializarse no se pueden sortear. Es difícil ser desarrollado sin no haber tenido antes no sólo ingenieros, sino además, mecánicos, torneros y matriceros. Es necesario, de acuerdo a los procesos históricos, crear una industria relativamente diversificada y por sobre todo integrada, no nichos prescindentes de trabajo nacional como las automotrices

    Por eso, lo que sugiere Julio más arriba (con expropiaciones y demás) más allá de su posibilidad no sería una mala idea. La concentración económica dominada por las ET y las nominalmente nacionales que le siguen por detrás, nos juegan en contra. Y ahí no está el «animal spirit» para la «densidad nacional» que se necesita

  22. Silenoz dice:

    ¿no será un poco mucho reflotar el ludismo? Digo…. no todo presente es «paralelizable» a algún pasado…

  23. guillermo dice:

    Y de donde vas a sacar la plata para comprar el 51% de las multinacionales? Si para comprar una, Repsol YPF, hubo que pagar al tope, mas hacer la buena letra de pagar todo lo que estaba pendiente a precio tope tambien, tenés alguna idea de lo que va a ser hacer eso, con reservas en desangre, crédito externo cero, y precios de commodities en picada?

  24. Mariano T. dice:

    No es una cadena tan corta la del campo. Salvo las cosechadoras, que hay nacionales e importadas, la maquinaria se fabrica acá.
    La mitad de los fertilizantes también.
    La mayor parte en volumen de los agroquímicos también.
    El flete representa el 20% del valor interno.
    La cosecha representa el 10%, y solo una parte es amortización de equipos, el resto es salarios y mantenimiento.
    Los servicios asociados no son tan importantes en %, pero como el volumen es muy grande, representan un montón de plata.
    La semilla se produce acá, y se exporta. Las exportaciones son mayores que las regalías pagadas.
    El 70% de la soja y el 98% del girasol se exporta como aceite.
    Y eso es en granos, cuando vas a ganadería la cadena es más larga aún.
    No puede ser la única, ni de lejos, pero es muy importante.
    Y lo más importante es que es muy superavitaria en divisas, lo que es indispensable para mover la rueda de la industria manufacturera

  25. Mariano T. dice:

    La actividad tambera no tiene nada de ineficiente. El problema para que se desarrolle más es que el mercado interno esta saturado, y las restricciones a la exportación surgen periódicamente. No es posible planter una expansión basada en exportaciones con este sistema. El destino es el estancamiento en los valores de producción actuales, no muy diferentes de la última parte de los 90.
    O el cambio de modelo.

  26. Norberto dice:

    Nadie dice que haya antagonismo con las exportaciones agroindustriales, al contrario, pero que es mejor, exportar harinas de soja o alimentos balanceados para mascotas y proteínas animales, leche en polvo o productos lácteos elaborados, como quesos de alta calidad o yogures, postres y untables con la diversidad que existe y podemos incorporar, por dar dos casos que podemos ampliar a la mayoría de nuestra producción agropecuaria, con productos diversificados que incorporen mano de obra local, como lo hace por ejemplo una empresa que no es de mi palo, pero que es ejemplo de integración y aprovechamiento de la producción agrícola como es Arcor.
    Nunca menos y abrazos

  27. Norberto dice:

    Si, dejar de producir leche en polvo para exportación, elevando el precio interno artificialmente, y por el contrario abastecer el mercado interno con alto valor agregado, y exportar el sobrante, tal como hace New Zealand.
    Nunca menos y abrazos

  28. Silenoz dice:

    No claro,ahora que lo aclaraste vo’… ¿cómo van a ser ineficientes?

    Y si, el autor de la nota concuerda sobre el cambio de modelo, aunque no creo que dicho acuerdo se extienda a qué tipo de modelo:

    1-el que propicia eternos subsidios, créditos blandos-pagadios y nada de impuestos entre otras prebendas, denominados eufemísticamente como estimulos a la oferta (y al rentismo)

    2-el que propone el autor que es aquel que apunta a la escala, por lo cual se requiere incorporar una lógica industrial en donde los 8000 tambos con 10 vacas c/u y ordeñe casi manual, no tiene futuro.

    Pero bueno, quizás preocupe la suerte de los nietos e hijos de Biolcatti…. somos inclusivos

  29. cinebraille dice:

    Creo que no me hice entender: me refería a que seguimos en la misma polémica de hace 75 años, en cuanto a qué debe producir nuestra industria.
    Saludos

  30. julio. dice:

    Saber hacer.
    Conocer el oficio y valer.
    Un hombre capacitado y sensato que conduzca cada sector es suficiente.
    Números más, versos menos:
    Producir 20 chanchos capones, invertís u$s3500 y ganás u$s3500;
    ocupando 4 operarios en toda la cadena;
    acá incluís al 90% de la población nutrida/consumidor.
    Fabricar-vender un auto te deja menor ganancia -u$s3000-,
    pero ocupa 8 operarios, acá incluís al 50% de la población y
    distribuís mejor la renta.
    La plata, el capital, se obtiene del ciclo productivo inicial
    -6 meses o 1 año-;
    o haciendo cambalache con el IVA, sueldo de operarios, etc.;
    y siempre,
    el capital está sometido a la Comunidad Organizada.
    En el Hombre existe disposición y voluntad;
    o le está sobrando cobardía de su pereza mental.

  31. […] sobre la industria nacional – que revaloriza las columnas de comentarios; me gustó mucho el aporte de Daniel Arias sobre cadenas de valor – con esto que me envió mi amigo Fernando Del Corro. Mañana jueves a las 19 hs, en el […]

  32. Mariano T. dice:

    Por esas ideas de Norberto, lamentablemente compartida por el equipo económico, la producción de leche, entre otras, seguirá mas o menos en los valores actuales, similares a los de hace 15 años, hasta después del cambio de gobierno. Más soja, que es lo úinico con mercado libre.

  33. Mariano T. dice:

    Eso de uindustrializar la producción primaria es un cuento.
    Cuando el biodieel llegó a cierto volumen, le subieron las retenciones, cuando la producción se desplomó, las volvieron a bajar. Además de modificar la ecuación por la que le pagaban a las pymes que le vendían a las petroleras.
    Con los alimentos balanceados pasó lo mismo. Llegó a un volumen, y le subieron las retenciones una enormidad. Meses después tuvieron que dar marcha atrás cuando la producción se deshizo y las exportaciones casi desaparecieron

  34. […] este posteo como una secuela de Debatiendo la industria argentina. Ese lo escribí como una crítica a un planteo de Eduardo Levy Yeyati que vi superficial y […]

  35. musgrave07m dice:

    hola Abel llego tarde pero dejame decir q que comparto 100% tu lectura de ELY. Quise ser irónico y no me salió. En el art de la nación no se usa ni una sola vez la palabra empleo. hablar de desarrollo sin hablar de empleo es no entender de que se trata la cosa.

  36. guillermo dice:

    julio., te sugiero que dejes de mencionar la Comunidad Organizada en público. Ya sé que fue un pilar de la teoria peronista en los 40s/50s, pero aqui te dejo un par de citas de la fuente de esa teoría:

    “Si el siglo XIX fue el siglo del individualismo (el liberalismo no es otra cosa que individualismo), es de esperar que este siglo (el siglo XX. sea el siglo del colectivismo, el siglo del Estado “

    “El fascismo por lo tanto se opone al Socialismo, para el que la unidad dentro del Estado como una amalgama de clases formando una sola realidad económica y ética es inimaginable, y sólo ve la lucha de clases en la historia. El fascismo por lo tanto se opone al sindicalismo como arma en la lucha de clases. Pero cuando se incorpora a la órbita del Estado, el Fascismo reconoce las necesidades reales que dieron lugar al socialismo y el sindicalismo, y les da ( a los sindicatos) la relevancia apropiada en el sistema corporativo en que distintos intereses se coordinan y armonizan en la unidad del Estado.’

    Hacele un favor al peronismo, y no mencionas cosas tan fáciles de identificar.

  37. guillermo dice:

    Las citas son de ‘La Doctrina Poltica y Social del Fascismo,” de Benito Mussolini.

  38. Abel B. dice:

    Guillermo, están son las goriladas. Repetir viejos e histéricos ataques a Perón y el peronismo, que han sido demolidos por multitud de estudiosos serios, locales y del exterior.

    Igual lo autoricé, como excepción. Parecía que Ud. iba a sufrir una ruptura intestinal si no conseguía depositar un comentario como éste.

    Y me sirve para aclarar una cosa: La Comunidad Organizada ES un pilar de la teoría peronista (aunque, personalmente, difiero en algunos supuestos. Influenciado en demás, me decía Amelia Podetti, por el positivismo lógico). Mi impresión es, además, que las nuevas generaciones, que siempre entran al peronismo por el lado progresista, están revalorizando ese pensamiento.
    A pesar de los esfuerzos de mi amigo Artemio por reflotar a Cooke.

  39. Chiclana dice:

    Ya que estamos por hablar de empleo ¿algún número fiable de desempleo?

  40. Mauro A. dice:

    Si, claro, industria para darle mercado interno a los proveedores de servicios. Total, exportar servicios lo pueden hacer con, o sin industria.

    Y dejar que las regule el mercado, tampoco parece ser un gran incentivo al largo plazo

  41. guillermo dice:

    ‘Viejas e histéricas acusaciones…» Los hechos históricos son hechos históricos, pero dale.

    El problema de fondo es que cuando se quiere convertir una corriente política en algo quasi-religioso, con profeta, Virgen, santoral y dogma, se entra en exactamente lo que pasa en estos argumentos, en que ‘gorila’ pasa a ser el ‘infiel’ del cruzado. Fijate lo que pasaba en Arabia post muerte de Mohammed, y la división/guerra entre seguidores sobre quien era realmente fiel a las ensenanzas, y le vas a notar un cierto deja vu a lo que te pasa a vos y varios de los corresponsales reescribiendo historia. Porque santificar el pasado implica editar/borrar/reescribir, etc.Y censurar se hace inevitable, como sin duda pasará con esto. Lo gracioso de lo que hacés/hacen es que es lo mismo que pasó del 55 en adelante, con la borrada del peronismo, pero esta vez en dirección contraria.

    Pero como dijo Tomas a Kempis, por lo que de ti se diga no serás diferente. Tambien corre para reescribir la historia.

  42. Abel B. dice:

    Los años me vuelven blando. Me dejo conmover por su persistencia, y autorizo este coment.

    Pero la decisión general sigue en pie. No estoy interesado en polemizar con Ud. sobre peronismo (ni ningún otro tema donde no aporte algo interesante), ni darle el espacio para repetir obsesivamente viejas tonterías.

    Le sugiero que lea algunos autores (argentinos y extranjeros) que han trabajado con seriedad sobre peronismo, trabalhismo, fascismo, leninismo y otras fuerzas políticas surgidas sobre el siglo XX. Y no se limite a buscar argumentos para reiterar ataques que ya ningún estudioso toma en serio.

    Puede ser entonces que pueda aportar una crítica interesante al peronismo (hay muchas para hacer).

  43. Mauro A. dice:

    O sea que el tema es un problema de distribución?. Por que las retenciones no son mas que eso: que el que está ganando mucho, distribuya un poco para no ganar taaanto.

  44. julio. dice:

    La historia de la humanidad nace en India y África, hace 14 mil años
    -o más, y guay que no aparezcan los tehuelches también-;
    es muy ideológico/religioso eso de europeizar la evolución y la narrativa.
    Y también,
    sabemos que la peronología la ejercen los hombres carentes de potasio K;
    a nosotros siempre nos interesaron los Hacedores.
    Los que aprendieron, concibieron, practicaron y meditaron.

  45. Mariano T. dice:

    Lo que no se puede tener a la vez es industria exportadora e industria dedicada a nuestro pequeño mercado interno, salvo clusters sin relación.

  46. Mariano T. dice:

    Las retenciones solo tienen valor recaudatorio. Lo que mencioné es que cada vez que se genera alguna agroindustria y levanta cabeza (hace volumen), le enchufan retenciones.
    Por eso digo que lo de industrializar el agro para el gobierno actual es solo una muletilla, no tienen la menor intención de que sea en serio.

  47. Silenoz dice:

    «Lo que no se puede tener a la vez es industria exportadora e industria dedicada a nuestro pequeño mercado interno»

    La verdad que antes de tratar de leer a Popper (dime de qué presumes y te diré de que caraces) vo’ deberías recursar N veces (con N >=5 por lo menos) la secundaria…

    Tu inimputabilidad esta casi cabeza a cabeza con la de Alcides..

    En fin…. cosas del rentismo

  48. Mauro A. dice:

    Y quien recauda?. El estado o no?. Y el estado no somos todos?. Entonces: si recauda el estado, en vez de recaudar solo el que vende, eso no es distribuir?.
    Por eso digo que el problema que tiene el que hace volumen al enchufarle retenciones, es que no quiere distribuir sus ganancias.
    Ojo que para mi es respetable esa postura (hasta puedo a llegar a coincidir con la muletilla de: a esta guita me la hice yo solo con mi laburo, nadie me dio nada). Solo lo digo para que quede clara la postura de cada uno nomas…

  49. Mariano T. dice:

    Ponerle retenciones a una fábrica de alimento balanceado del interior porque un mono con navaja piensa que gana «demasiado»?
    Eso se solucionó en el siglo pasado con el impuesto a las ganancias, que de yapa es (en la Argentina era)progresivo. Eso redistribuye. No con un funcionario buscando quien gana «demasiado».

  50. Mariano T. dice:

    Va a pasar después del cambio de gobierno. Argentina es el país que exporta un mayor % de la soja industriualizada (más que Brasil o EEUU), los otros emprendimientos no tienen ninguna dificultad a nivel producción, sino de marketing internacional que es casi imposible para pymes

  51. Mauro A. dice:

    Según vos será así.
    Pero sea como sea, no dejas de confirmar que el tema es un problema con la distribución de la riqueza. Al menos nos vamos sincerando.

  52. Mariano T. dice:

    Mas o menos nada que ver. La riqueza se puede medir, las ganancias también, es medio grotesco atribuirlas a una actividad determinada.
    O pensás que la redistribución no es de los más ricos hacia los más pobres?
    Si tenés otra idea, me gustaría escucharla, sino es solo un slogan

  53. Chiclana dice:

    En un blog mayoritariamente oficialista no hay un solo participante que pueda datos duros sobre desempleo, partiendo de esa base el resto se hace poco creíble

  54. Silenoz dice:

    ¿¿???

    Y andá al Ministerio de trabajo o revisate la web del compañero Artemio….

    Ahhh por las dudas, si no te satisfacen los datos de estos lugares aprovechá y ponete un kiosco para medir la desocupación… onda IPC Congreso pero con los trabajadores que tanto te precupan según parece….

  55. […] debate sobre estrategias de industrialización, retomado en estos días en el blog de Abel aquí y aquí, estimuló un desafío conceptual. Un nuevo y entusiasta bloguero. chubutense para más […]

  56. Mauro A. dice:

    Nadie dijo que las ganancias se las atribuyan a una actividad nomas, esa es una interpretación medio individualista de tu parte. Lo mas gracioso de todo es que, todos los que directa o indirectamente estan en contra de la distribución (que no lo dicen por que quedaría mal, vio?), creen que solo estan atacando a su sector.

  57. Mariano T. dice:

    Seguís sin aclarar de quién a quién es la distribución, no se si lo tenés pensado.
    Por otra parte empezamos esto porque justificaste que a un galpón que elabora alimentos balanceados en Rio Cuarto le ponngan una tasa de impuestos mayor que a Techint o al Citibank. Los últimos pagan los impuestos normales, a la misma tasa que el galponcito, pero éste último paga encima retenciones.
    Me parece bastante justificado que piense que solo atacan a su sector.

  58. Mauro A. dice:

    Lo aclaré en mi primer comentario, que te cueste digerir el concepto, ya es problema tuyo. Y yo no justifiqué nada de eso, ojala que le pongan mas impuestos al citibank. El drama es que si la sociedad (rural?) no acepta que la distribución la tiene que hacer todos los que tienen un poco mas, y no los demas, jamas ningun gobierno va a tener el poder para hacer que pase eso.

  59. Mariano T. dice:

    Me parece que el que tiene problemas de comprensión sos vos.
    Nunca dije que me oponía a la redistribución. Ni explícita ni implícitamente. Pero la redistribución tiene que salir de todos los que ganan más o los que tienen más, sin distinciones, o en todo caso con tasas progresivas de acuerdo a esos criterios.
    Lo que no sirve, y es contraproducente, es que se intente una supuesta redistribución en base a criterios arbitrarios de burócratas, y no de acuerdo a a pautas objetivas(ingresos o capital).
    La torpeza de hacerlo arbitraria y discrecionalmente (Fulano el cuádruple, Mengano nada aunque tenga más), es que genera las lógicas resistencias. Y ahí tenés la Mesa de Enlace(los 4 miembros) luchando para que esa arbitrariedad se cancele, y se va a lograr, estoy seguro.
    Deberían encontrar un medio menos estúpido de redistribuir, y que no termine fatalmente en retrocesos.

  60. Mauro A. dice:

    jajaja, que culia!!!… Yo que suponía que vos no eras un troll como AA, pero con esto de que los de la mesa de enlace defienden a alguien (mas que el poder de ellos mismos) ya es demasiado!!!, si hasta buzzi reconoce que perdieron plata los productores que le hicieron caso de acopiar la soja por que ya iban a voltear al gobierno (http://www.minutouno.com/notas/339130-eduardo-buzzi-admitio-que-los-productores-perdieron-plata-retener-granos).

    Y te aclaro que yo no conozco la estructura productiva de los galpones de rio cuarto, solo me baso en tu comentario sobre que: «cada vez que se genera alguna agroindustria y levanta cabeza (hace volumen), le enchufan retenciones», ya que si, alguien hace volumen, quiere decir que esta ganando mas que el resto. Y bajo mi punto de vista, si alguien gana mas que el resto, debe redistribuir un poco (aclaro que el citi tambien lo debería hacer). La única forma que conozco de redistribuir, es aportando al fisco y que despues él se encargue de distribuir esa guita. No hay nada mas claro que eso… pero bue… entiendo que haya gente que no comparta la idea, si ya por el 2008 De Angeli decía: «no nos apliquen retenciones, dejenos la plata a nosotros, que nosotros vamos a hacer las escuelas, las rutas, etc…». Y muchos comparten esa idea…

    Y aclaro que no decis ni implicita ni explicitamente que estas en contra de la redistribución, pero al estar en contra del concepto, básicamente estas en contra de la misma. Y como vos, muchos mas, excepto que el que ponga la plata, sea otro… (individualismo al mango)

  61. Mariano T. dice:

    En algo nos diferenciamos. Yo leí a Popper y vos no.

  62. Mariano T. dice:

    Lo primero es off-topic y lo puedo contestar en otro lado.
    Lo segundo demuestra una terrible falta de lógica:
    Qué es «ganar más que el resto?
    Vos Pensás que alguno de los dueños(o inquilinos) de los galpones que fabricaban alimento balanceado para exportar (y cerraron) ganaba más que Techint, Aluar, Fiat, el Citibank o Cristina? Como para cobrarle una tasa superior?
    Si es así, el que esta en contra de la redistribucióin sos vos y por inutilidad manifiesta en cuanto a avalar mecanismos de recaudación estúpidos si se busca alguna equidad.
    Para los que supuestamente «ganan más que los demás», o ganan más que el año anterior esta el impuesto a las ganancias, los mecanismos discrecionales son susceptiubles de ser derogados, y con justicia.

  63. Mauro A. dice:

    Bueno, lo primero sera off-topic, pero lo propusiste vos con el argumento surrealista sobre que la mesa de enlace lucha por alguien mas que por sus propios intereses.

    Y no, seguramente no ganan mas que esas empresas, pero sin dudas ganan mas que el, digamos 70% del resto de los argentinos, los techint, roca, citó, etc. son los menos en la argentina, al igual que los dueños o inquilinos que levantan la cabeza y hacen un volumen, tambien.

    Y ya no va mas el argumento de la chicana sobre que: como no le cobran a los otros, que no me cobren a mi. Mucho menos cuando la sociedad no apoya este tipo de medidas por que también pueden afectar a mis intereses.

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