¿Puede ser que los argentinos seamos demasiado serios?

marzo 27, 2014

bankable business¿Verdad que no parece probable? Los medios internacionales, nuestros hermanos latinoamericanos, hasta – seamos sinceros – nosotros mismos diríamos que no. Y sin embargo…

Esta es una historia de inversiones en mercados de frontera (una frontera aún más lejana que el Río de la Plata). Apareció con detalles en un medio serio, The Economist, que hace más de 150 años que está en el negocio de aconsejar inversores (y que no es fan, para ponerlo suavemente, de ningún gobierno argentino, ni de los argentinos en general).

Se me había pasado por alto, lo confieso. El que la encontró fue un colega bloguero que publica The Nominal Rat Race, liberal y economista ortodoxo. Pero tiene sentido del humor. Por eso, se la dejo contar a él:

Ubicate en África: año 2013, vos y tus amigos del gobierno de Mozambique [¿mozambiquenses?] ven que a pesar de que los capitales empiezan a salir de países emergentes por el “tapering” de la Reserva Federal, todavía se financia cualquier gansada. Entonces propones: “Y si salimos a tomar deuda con alguna empresa pública? No sé, ponele con la petrolera estatal ENH?”

Tus amigos mozambiquenses se copan con la idea. Empiezan a mirar los números de ENH para ver como la van a dibujar. Pero entonces cae el pibe de un banco suizo (para ser precisos, Credit Suisse con BNP Paribas; nota de Abel) y les dice “Ustedes no entendieron nada, esta gente compra CUALQUIER cosa, póngale un poco de imaginación”.

Ahí nomás sale uno con un pelotazo al mejor estilo Chilavert 1996: “Y si armamos una sociedad que se dedique a la pesca de atún? No se, ponele que compramos unos barquitos, pescamos…” El pibe del banco suizo: “Me gusta!! Es picante, tiene onda!!!”

En unas semanas montan la Empresa Mocambicana de Atum SA [EMATUM, le dicen ustedes con cariño]. No están seguros de cuánto tiempo les va a llevar para poder emitir deuda, pero el suizo esta on fire: parece que se corrió la bola y hasta hay un banco ruso (VTB, Vneshtorgbank; otra vez Abel) listo para soplarle el negocio.

 “¿Y cuanto pedimos?” “No sé ¿un millón de dólares?” El suizo: “No sean paparulos muchachos, pidan quinientos palos, que esto sale con fritas”.

Así nomás, de una, EMATUM mete un bono por USD 500 M. Unas semanas después cae el ruso y les dice que con un guiño salen otros 350 palos verdes… Y salieron con fritas también! Una maravilla, con vencimiento en 2020, y todo al módico costo de un cupón del 6,305%!!!

Remember:   –No le prestaron al gobierno de Mozambique…   –No le están prestaron a la petrolera estatal de Mozambique…   -Le prestan la guita a un cascaron vacío! Para comprar pesqueros de atún! Al seis por ciento!!!  [Y encima parece que hicieron lo que quisieron con la guita, como era de esperar]“.

Es el bloguero liberal, va por el nic Cookie Monster, que pone esta moraleja, claro: “Al día de hoy, los bonos de EMATUM pagan 7,60 %. Más o menos la mitad de lo que está pagando Argentina por títulos que vencen en 2017. Si esta no es la bala de plata, ¿de qué estamos hablando? ¿Argentina no puede financiarse más barato que EMATUM???

Y EMATUM no es un caso atípico, está lleno: europeos hechos percha, latinoamericanos que no emitían deuda desde la época del tatadiós, africanos con historias súper `exóticas´. Hay de todo.

Si este gobierno no puede tomar deuda a tasas decorosas es porque los kirchneristas son de caucho, no porque no tengamos a nuestra disposición la bala de plata. Sino pregúntenles a los muchachos de EMATUM“.

Por mi parte, reconozco – bah, repetí muchas veces en el blog – que Argentina en general no le ha dado bola históricamente – y menos en las gestiones K – a las relaciones públicas en el exterior, desde los tiempos que Rosas – a través de Pedro de Angelis – ponía plata a diarios yanquis. Pero no acompaño el consejo de don Cookie: ya tenemos experiencias en este tipo de financiamiento creativo, desde el empréstito de la Banca Baring, en 1824. El dinero va a cualquier lado, pero después hay que pagarlo, con los intereses acumulados, por largos, largos años.


Hablando del conflicto docente. Y la docencia

marzo 26, 2014

upa-libro-de-lectura-constancio-c-vigil

En el blog de Abel dedicamos la mayor parte del espacio, y del tiempo, a la discusión política. Y por qué no? Como no somos ni dioses ni animales – apuntaba Aristóteles – es una parte inescapable de nuestra realidad. Aún de los que creen que ellos “no hacen política”.

Claro, la política tiene muchos niveles: convencer y sumar voluntades; luchar por el poder – en el país, el sindicato, la familia…; buscar lo que se entiende por bien común o por valores irrenunciables;… En el problema de esta huelga de los maestros de la provincia de Buenos Aires todos los niveles se mezclan, y por eso hasta ahora no me había decidido a subir algo.

Hoy leí en el blog de mi amigo Oscar Cuervo el comentario de una docente bonaerense que me pareció que hablaba por (algunos de) los que llevan adelante esta larga huelga. Sin las banalidades políticamente correctas. A Oscar le pareció lo mismo: lo subió como posteo. Por mi parte no le doy la razón, ni se la quito; no me corresponde. La profesora Calamares está peleando, y dice porqué. Después, mi comentario:

Hay que ser conscientes de que siempre fuimos (los docentes) postergados, que si bien gozamos de beneficios que otros trabajadores no tienen, 40 días de vacaciones (No 3 meses), licencias por enfermedad, etc., cada vez más se nos exige conceder un tiempo extra a los planes sociales como la Asignación Universal por Hijo, el Progresar, y cada vez más derechos van adquiriendo los estudiantes en detrimento nuestro, (llámese mesas de exámenes en marzo, mayo, agosto, septiembre, diciembre, hay que aprobar al chico a como dé lugar, eso viene sugerido desde las altas esferas DGCyE), y nosotros, los docentes, además de nuestro trabajo, que elegimos y es una bendición, tenemos que soportar en el sistema a alumnos que solo vienen cada tanto para no dejar de cobrar.

Pareciera que se desdibujara el objetivo último de los planes sociales, que en vez de alentar al estudiante para que estudie y pueda, a futuro, acceder a carreras superiores, lo empujan dentro del sistema educativo, para poder seguir “cobrando” y manejar altas estadísticas de alumnos alfabetizados. Es lamentable y estresante tener cursos con más de 35 alumnos. También pareciera que no importa cómo ese alumno permanece en el sistema, mientras permanezca. Nosotros podemos dar cátedra de esa situación.

Sin intención de hacer extensa mi nota, quiero también dejar en claro que Scioli y su Directora de Educación De Lucía, que dicho sea de paso, no es docente, mienten descaradamente con el tema del aumento. Se lo propuso en cuotas como si fuéramos electrodomésticos, a la maestra que recién se inicia hasta menos de un año de antigüedad, se le otorgaría el 30,9%, a los demás el 23%. Todos los años se solicitan paritarias en noviembre, es el Estado quien debe citar a los dirigentes gremiales, nosotros no podemos parar en enero, como he leido por ahí, ¿a quién le importaría?

La medida es extrema, pero fue la única forma de hacer escuchar nuestra voz. No se reclama solo salario, es la infraestructura, las malas condiciones en que nuestra obra social IOMA opera, ya no tenemos médicos que nos atiendan porque NO PAGA. Y algo más para aclarar: el piedrazo a la Ministra, ya en 678 se dijo que lo propinó un muchacho ya identificado que pertenece a una agrupación de Derechos Humanos. Creo que podría contar más cosas, pero ante todo, agradezco el tiempo que, seguramente, se tomó para leer mi comentario, ¡muchas gracias! Antes de despedirme, le cuento que este año voy a seguir perfeccionándome y ya estoy anotada para estudiar la Licenciatura en Gestión Educativa“.

Recomiendo leer los comentarios en La Otra. Aquí sólo voy a mencionar el del Licenciado Baleno “Todos los argumentos se desploman cuando comprobás que en la provincia de Buenos Aires las escuelas privadas tienen clases normalmente. Con los mismos sueldos“, porque mi respuesta, desde las relaciones de poder, es distinta de la que da Oscar.

Los docentes de las escuelas públicas están en una situación diferente: su fuente de empleo no corre el riesgo de desaparecer. Y el lado opuesto en las paritarias es mucho más susceptible a la presión política: la preocupación de las madres, los medios – cuando apoyan a los docentes, claro; recuerdan la Carpa Blanca? Para los colegios privados, tiene que ser una huelga muy larga la que los perjudique en sus ingresos, y sus espaldas económicas, aunque no tan grandes como las del gobierno, son mayores que la de los maestros.

No es sorprendente que, como sucede en otras ramas de la administración pública o de empresas concesionarias cuyos sueldos los paga el Estado, las agrupaciones troskistas estén ganando espacio (me viene a la mente el Subterráneo de Buenos Aires). Sus tácticas “maximalistas” no ponen en riesgo la fuente de trabajo.

Atención: Esto no le quita legitimidad a la lucha de los docentes bonaerenses. Ni tampoco a la de los troskistas, si vamos a eso. Todo el que vive de un sueldo tiene derecho a pelear – dentro de la ley – para que se lo aumenten. En forma más discreta, también lo hacen los funcionarios. Hasta los periodistas.

Hay un detalle menor que quiero observarle a Oscar – ya en el nivel de la política como lucha por el poder – su crítica a “cómo se fue tratando en los blogs k y peronistas … Si toda nuestra respuesta es que con este conflicto perjudicamos a Scioli y favorecemos a Massa, entonces perdemos la oportunidad de pensar qué es lo que realmente queremos para la Argentina de los próximos años“. Tengo que decirle que Artemio López, por ejemplo, kirchnerista si los hay, le pega duro al gobernador con este tema. Y con otros. También en ese plano, hay que decir que las encuestas que veo no reflejan un castigo para Scioli por la huelga docente… hasta ahora. Son los maestros los que reciben la bronca. Pero eso es otra historia.

Lo que sí considero necesario que tomemos en cuenta es algo que no vi que se discutiera abiertamente, pero está muy evidente en lo que dice Calamares: hoy la escuela pública es una pieza fundamental de las políticas sociales. Esto viene de muy atrás, de la función de guardería que cumplen cuando ambos padres – si están los dos – trabajan, y de los comedores escolares. Pero ahora, con la Asignación Universal por Hijo, y el Plan PROGRESAR, ese rol está institucionalizado.

(Más allá de las reglamentaciones, las escuelas privadas están libres de esa carga, por quienes acceden a ellas. Aún familias muy humildes, que apenas pueden pagar la modesta cuota de una escuela parroquial, lo hacen. Para librarse de los días de huelga docente, y también como una forma de establecer una diferencia social, entre pobres. Otro precio inevitable del deterioro de la escuela pública).

Por eso, creo que debemos asumir que la escuela argentina hoy está superada por esas dos tareas que le hemos encargado, enseñar y contener. El nivel de la educación es pobre – ver las pruebas PISA – y la política social no alcanza para reducir la marginalidad y la anomia juvenil. No me parece que el problema pasa por deficiencias pedagógicas – que las hay – sino porque no dedicamos los recursos humanos, económicos y de estructura que esas dos funciones – bien diferentes – necesitan.

Es una tarea para los gobiernos provinciales y también para el gobierno nacional. En forma coordinada – que ya será bastante difícil. Por separado… no va. Primero, claro, los argentinos debemos asumirlo.


Subsidios, tarifas y salarios: ¿Cómo vamos?

marzo 25, 2014

la-equilibrista

Creo que todos tenemos claro que, más allá del ruido de la política y algunos otros temas que recogemos los blogs, la suerte del gobierno y, en lo inmediato, de todos nosotros, se juega en estos temas. Por eso les acerco este didáctico artículo de Pablo Tonelli. El lenguaje es técnico, pero está hablando de nuestros bolsillos, así que se me ocurre que será de interés.

SUBSIDIOS, TARIFAS Y SALARIOS

Pablo Tonelli, economista

El Índice de Precios al Consumidor Nacional Urbano arrojó una variación mensual del 3,40 % para el mes de febrero. Un guarismo alto, inferior al 3,70 % del mes de enero, mostrando fácticamente que no existe una variación descontrolada de la inflación luego de la devaluación de enero, aunque sí un fuerte impacto de la misma.

Los intentos de desacreditar dicha medición no son sustentables. Todos los registros alternativos instalados, desde el IPC de la Ciudad de Buenos Aires, al que publica Buenos Aires City, o al denominado “índice del Congreso” expresaron, en rangos diferentes, guarismos inferiores en febrero a los que habían registrado del primer mes del año. La tendencia es cierta.

Por supuesto, las percepciones y los impactos son diferentes. Un índice es un promedio. Marcelo Diamand, un tanto burlonamente, para expresar las limitaciones de las mediciones estadísticas, decía “alguien  puede ahogarse en un lago de un metro de profundidad en promedio”. Esto lleva implícito que dicho lago tendría zonas, por ejemplo, de más de tres metros de hondo y otras de cincuenta centímetros.

Podemos, siguiendo la metáfora, ubicarnos en la zona de los tres metros de profundidad del lago y ver que la carne vacuna subió en febrero un 7 %, el azúcar un 6,1 % y los productos medicinales un 12,4 %. Si tomáramos el promedio simple de estos productos, la inflación hubiera sido el 8,50%, que anualizado daría un guarismo catastrófico. Ahora bien, si nos ubicáramos en la zona de los cincuenta centímetros, tomando indumentaria, que se incrementó un 1,40 %., electricidad, que lo hizo 1,1 % y transporte público de pasajeros, que lo hizo un 0,70%, el promedio simple nos daría un 1,06 %, que anualizado nos otorgaría un guarismo del 13,48%, el que parecería heredado del  ilegítimo IPC INDEC anterior Y todas estas mediciones son ciertas.

Los rubros que he elegido inciden en el gasto de los hogares en forma directa. No obstante su incidencia es diferente. Como explica la publicación de febrero del INDEC, si todos los demás precios hubieran permanecido constantes la incidencia del rubro alimentos y bebidas hubiera sido del 1,33 %, por lejos la más importante.

La estrategia del Gobierno entonces tiene especial énfasis en este rubro. De ahí la política de precios cuidados y la voluntad de monitorear el costo de los grandes productores de bienes y servicios para morigerar el proceso de pass-trough, o sea el pasaje de la devaluación a incremento de la inflación.

La conducción económica ha operado para sostener el tipo de cambio en torno a los ocho pesos con éxito, operando adicionalmente para que el valor del dólar futuro se fije muy por debajo de la tasa de interés de mercado en pesos.

Como expresé en una artículo previo Cuidado con los precios el problema de la industria manufacturera no es sólo el costo presente de sus insumos, sino también la evolución futura del tipo de cambio, ya que sus existencias se valúan a costo de reposición, mecanismo de protección del  capital privado. Es lo que torna relevante el “timing” del past-through.

A partir de explicitar el valor del tipo de cambio para el primer semestre del año, la Secretaria de Comercio ha impulsado la Resolución 29, que obliga a la empresas a informar mensualmente sus ventas y costos.

Es razonable predecir que, fijado el precio de referencia general de los precios (el dólar) el monitoreo y la aplicación de la legislación de Defensa de la Competencia y afines consigan mantener un ritmo decreciente de los precios (aunque todavía alto) en marzo y el segundo trimestre del año. O sea un pass-through controlado.

Otros dos temas influirán en la inflación del 2014, la reducción de subsidios y las consecuencias de los incrementos de los salarios en los precios. Veamos:

Los subsidios de diferente tipo alcanzan aproximadamente un monto anual de $ 130.000 millones. De ellos un poco más del 60 % corresponde a los subsidios a la energía. Conceptualmente lo que el Gobierno subsidia es la diferencia entre el costo real de producir o importar gas  o generar localmente electricidad en usinas que se alimentan con fuel oil o a gas oil, frente al precio final del gas y la electricidad que pagan los usuarios de todo tipo a lo largo y ancho del país. Un porcentaje cercano al 85 % de los usuarios reciben este subsidio, según Dante Sica, de la Consultora Abeceb

Siguiendo los datos de  Sica, para el caso de la electricidad, las distribuidoras pagan a CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A.) un precio de $ 95/MW (megawatt) siendo el verdadero costo promedio de la energía eléctrica de $ 650/MW. Esa abultada diferencia muestra la magnitud del subsidio de importar combustible para generación eléctrica y fijar un precio interno por debajo de su costo. Es similar lo que ocurre con el gas importado de Bolivia o el gas natural licuado que llega por barco, que es subsidiado por Enarsa.

La magnitud del subsidio se comprueba, tal como lo expone la consultora Abeceb en que “Sin subsidios la factura bimestral de un hogar en el Área Metropolitana de Buenos Aires pasaría de $ 67 a $ 550. Mientras que en Córdoba y Santa Fe se pasaría de $ 400 a $ 900.”. (Debo avisarle a Pablo que YA han pasado, al menos en mi barrio).

En el caso del gas natural, dado que sólo el 56 % de los hogares argentinos cuenta con conexión a la red (datos de A. Chambouleyron) el problema es aún peor. El precio de la garrafa subsidiada es diez veces el precio del gas natural si se obtiene con subsidio y de veinte veces en el “mercado libre”. (Fuente citada). Y los usuarios son los que ocupan los tramos inferiores de ingreso.

El ajuste de las tarifas energéticas, que tienen este nivel de atraso, genera interrogantes más allá de lo económico. No es mi propósito el análisis de la política a seguir con el tema de la energía, sino mencionar las implicancias de corto plazo en los precios.

Los precios mayoristas de la energía aumentarán como consecuencia del retiro que se haga de los subsidios, y lo mismo harán los precios domiciliarios y de consumo productivo aunque en una magnitud y extensión desconocida. No se supone un sinceramiento abrupto, en un sólo acto, pero los impactos inflacionarios son diferentes si se aumenta el precio mayorista de la energía para todos los usuarios, lo que encarecerá los costos productivos, con lo que su impacto sobre los precios será más extenso, que incrementos en los consumos domiciliarios urbanos.

Estructuralmente, además, una rebaja de los subsidios reduce el financiamiento monetario del déficit fiscal que es un factor inflacionario, un efecto positivo.

Es probable que el Gobierno reduzca fuertemente los subsidios a la electricidad y al gas de los consumidores urbanos de recursos medios y altos, matice la reducción de subsidios al combustible vinculado directa o indirectamente a su uso en el aparato productivo y adicionalmente instrumente algún mecanismo para captar deuda en pesos a través del Tesoro para financiar el déficit fiscal remanente, luego de estas correcciones. Esto último (el financiamiento vía la emisión de deuda del Tesoro y no monetización del déficit fiscal) evita un ajuste brutal de los precios de la energía buscando no emitir pesos para sostener el desbalance entre costos y precios y programar una estrategia de recomposición de estos últimos en el tiempo. Esto desarmaría la estructura de los subsidios, financiaría el proceso reduciendo paulatinamente el déficit fiscal y no provocaría saltos en el IPC Nacional en los meses en que este índice puede irse paulatinamente encarrilando.

En relación con la negociación salarial en paritarias y el eventual traslado a los precios de las mejoras obtenidas por los trabajadores, el otro problema abierto para definir la tasa de inflación de este año, merece un pequeño comentario previo. Desde la teoría microeconómica neoclásica tradicional, que es la que se ha instalado como el “saber económico” para los grandes medios, se sostiene, como afirma Juan Cerruti, editor de economía del Cronista Comercial,  que  “un aumento salarial (en términos reales) desde el punto de vista de la empresa es un costo adicional. Para que ese mayor costo no se traslade al precio de venta al público de un producto (y retroalimente la inflación y los reclamos salariales) el empleado que recibe el incremento debería producir más. ¿En qué proporción? En la misma del aumento recibido.  Es decir que la mejora de salarios (en términos reales, descontada la inflación) vayan de la mano de la mano de los incrementos en la  productividad laboral.”

La realidad económica de cada coyuntura contradice en términos fácticos esta apreciación tan concluyente o al menos la matiza. No la voy a contradecir en sus postulados teóricos porque no es el objeto de esta nota. En cambio voy a sostener que los incrementos de los salarios nominales no necesariamente deben tener repercusión directa sobre los precios. No son directamente inflacionarios.

En primer lugar puede operar el mecanismo de aceptación por parte de los empresarios de reducción de su margen de ganancias, es decir reducir la tasa, el porcentaje de utilidades, apostando a un mayor volumen de ventas que incremente su masa de ganancias. Ganar más con menor margen. Este fenómeno ocurrió en la Argentina gracias a la sostenida expansión del consumo durante la última década en diversas ocasiones. En segundo lugar, siguiendo a Javier Lindenboim “el punto en cuestión pasa por la respuesta a lo siguiente: Si la productividad del trabajo aumenta en un monto dado, ¿cuánto de ello deberá quedar en posesión del empleador y cuanto en manos del trabajador? La respuesta a esta simple pregunta expresa una de las contradicciones más claras del capitalismo.”. Simplificando brutalmente: Las ganancias de productividad, producir por ejemplo el doble en el mismo tiempo, pueden mejorar el ingreso, el salario real del trabajador, pero pueden transformarse en un mayor beneficio de los empresarios sin un reparto equitativo de esa mejora de productividad.

Tomando los datos de CIFRA, el centro de estudios ligado a la CTA de Hugo Yasky tenemos que “el poder adquisitivo de los asalariados registrados fue en 2013 un 32,4 % más elevado que el vigente en el último trimestre del 2001. En tanto que el de los trabajadores informales fue apenas un 9,8% superior”. Han operado los dos fenómenos descriptos, la productividad permitió una mejora del salario real y los márgenes empresarios han sido flexibles ante el crecimiento del consumo asalariado robustecido.

Entonces, el escenario 2014 nos muestra que operarán aspectos regresivos vinculados a la devaluación y el incremento de las tasas de interés, independientemente de lo ajustado o certero de las medidas adoptadas y ofrece mayor complejidad para el entramado productivo, con esperables retracciones en el sector automotriz, de insumos difundidos (plásticos, aluminio, cartón), de la metalmecánica y de la industria textil no compensados por la esperable expansión de la industria alimenticia, de refinación de petróleo y química, lo que puede afectar el empleo y definitivamente afectará el salario real.

Frente a este escenario a mi juicio debería implementarse una eliminación del monto mínimo no imponible de ganancias en los tramos uno a cinco de la grilla de la denominada “renta del trabajo” y como sostiene CIFRA “la implementación de políticas sociales y de ingresos expansivas tendientes a mitigar los efectos recesivos de la devaluación y del alza de la tasa de interés. A la puesta en marcha del Plan Progresar se deberían adicionar incrementos significativos del salario mínimo, la Asignación Universal por Hijo y los haberes jubilatorios”.  Esto implica un regreso estelar de la sintonía fina, particularmente en el segundo semestre, combinando reducción de subsidios, incrementos de tarifas y financiamiento del déficit por el Tesoro y no por emisión monetaria del BCRA.


Actualizamos: Hablamos de Rusia, y llama Putin

marzo 25, 2014

Cristina Putin

A las pocas horas que en el blog de Abel estamos Hablando de la Madre Rusia, por lo que estoy seguro es una simpática coincidencia, Vladimir Putin llama por teléfono a nuestra Presidente. Para completar el comunicado de la Cancillería argentina, les traduzco el siguiente informe de The Voice of Russia:

En una conversación telefónica, el Presidente Putin y la presidente argentina, Cristina Fernández de Kirchner, intercambiaron opiniones sobre la situación que ha surgido en torno a Crimea y en Ucrania, y la cercanía de sus posiciones sobre este tema se hizo visible en los resultados de su conversación.

Coincidieron en la inadmisibilidad del uso de un doble standard por una serie de estados y asociaciones occidentales, informó el servicio de prensa del Kremlin. Se subrayó que era de gran importancia tener en cuenta las normas nacionales, históricas y culturales de los dos pueblos, dijo el informe.

Según el servicio de prensa del Kremlin, la cooperación entre Rusia y Argentina, incluyendo las perspectivas de un aumento en el comercio y las relaciones económicas entre los dos países, también fueron objeto de debate“.

(Aclaro que la traducción no es de Google; parece que en The Voice tienen algunas dificultades con las diferentes sintaxis del ruso y del inglés. Igual, creo que el sentido es claro. Y que Putin es un buen diplomático. Objetivamente, hay que decir que tampoco nuestro gobierno se ha manejado mal. Recordemos que acompañó la moción de EE.UU. sobre el asunto en el Consejo de Seguridad).


Hablando de la Madre Rusia

marzo 25, 2014

Rodina-mat-zovet-po-plakatu-I-Toidze--ic1965

En realidad, el posteo anterior hablaba del conflicto en torno a Crimea, y cómo debía verse en el marco de un juego de poder y recursos que se extiende hacia el Cáucaso y el Asia Central. Pero hay un actor principal en ese escenario, y sucede que acabo de recibir un texto de mi amigo Ricardo Auer sobre La nueva configuración mundial, donde hace una descripción muy interesante de Rusia y su situación.

No es que esté de acuerdo en muchos puntos con Ricardo. Por ejemplo, no creo que esté “terminada desde hace tiempo la etapa de la globalización financiera“. En mi opinión, sigue siendo el factor decisivo del capitalismo tal como existe en EE.UU., la Unión Europea, Japón, y la mayoría de los países emergentes (incluso Argentina). Pero, como les digo, encuentro valioso el resumen de las fuerzas y debilidades de la nación que gobierna Putin. Comparte el fragmento con ustedes:

Al estilo James Bond, Putin mandó un claro mensaje desde Crimea con amor (a la Gran Madre Rusia) y con ello puso mayor claridad a la nueva configuración mundial.

Terminada desde hace tiempo la etapa de la globalización financiera; y pasada ya esta última década sin nombre, entramos de lleno a una nueva configuración de la situación global, caracterizada por los conflictos entre los grandes actores mundiales, fundamentalmente por el dominio de los recursos naturales y energéticos, de las áreas de influencia comercial y por la apropiación de las innovaciones tecnológicas.  Conflictos que tendrán, principalmente, un espacio económico y otro diplomático.

La expansión de cada actor estará determinada por su decisión y claridad estratégica y por los medios disponibles. Los medios generalmente determinan el alcance de las estrategias. Sin medios no hay estrategia, excepto una pobre defensiva.

Rusia tiene el mismo PBI que Italia (aproximadamente 2 billones de dólares). China tiene 4 veces su PBI y EEUU 8 veces. Parece un producto pequeño dentro de un envase grande. Vende productos primarios (gas y petróleo) e importa productos elaborados. Tampoco se destaca por grandes innovaciones tecnológicas; su política interna es muy estática y conservadora y su presencia política a escala global no era muy relevante, hasta hace poco tiempo atrás.

Sin embargo geopolíticamente Rusia es importante; porque dispone de un enorme arsenal nuclear; de Fuerzas Armadas poderosas, y aunque no demasiado modernas, están en vía de renovación; poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU; extraordinarias reservas energéticas (las mayores del mundo); lazos históricos con muchas de la ex repúblicas soviéticas y una extensión territorial única: 17.000.000 km2. (un noveno de la superficie firme del mundo), asentada sobre todo el norte de Asia y ocupando el 40% de Europa; país transcontinental, tiene 20.000 km. de fronteras con 16 países. Su excepcionalidad geográfica la asemeja a EEUU.

Pese a su poderío tiene fragilidades internas: su población ha disminuido de 148 a 143 millones en las dos últimas décadas; la esperanza de vida promedio es relativamente baja: 64 años; económicamente es muy dependiente de su producción energética; está retrasada tecnológicamente con respecto a Europa, Japón o EEUU; tiene un sistema educativo mediocre (ver los bajos resultados del informe PISA: habilidad lectora: 21° EEUU-38° Rusia-57° Argentina; matemáticas: 30° Rusia-32° EEUU-55° Argentina; ciencias: 24° EEUU-33° Rusia-54° Argentina). 

Rusia tiene un gran espíritu nacional, está orgullosa de su historia, acrecentada por su memoria como potencia, y manifestada por una renovada voluntad de volver a ser grande e importante mundialmente. Por ello invierte un 4,4% del PBI en gastos militares (Europa: menos de 2%). El pueblo ruso, doctorado en resiliencia, pese a sus objetivas dificultades y disparidades sociales, seguramente no debe ver con desagrado aquella inversión. Putin ha mandado a restaurar miles de iglesias (ortodoxas rusas) a lo largo y lo ancho del país, reconociendo así explícitamente el poder blando (softpower) de la religión en el pueblo ruso.

… Para Occidente y fundamentalmente para Europa, el problema actual se reduce a mantener la estabilidad de Ucrania, por donde pasan 175 millones de m3 de gas por día, que alimentan la matriz energética de muchos países de la UE. La debilidad energética europea es su creciente dependencia del exterior. La UE importa en el año 2012 más del 50% de la energía que consume. En 1995 importaba el 43 % de su consumo. La UE produce el 6% de la energía mundial y consume el 14 % de la misma, según datos de la Agencia Internacional de Energía.

Según las mismas fuentes, EEUU produce el 14% y consume el 17% del total global, estando camino hacia un equilibrio por la explotación intensiva del gas de esquisto (proceso de fracking). Inclusive podría más adelante llegar a exportar LNG (gas natural licuado).

La seguridad energética es un tema que vuelve nuevamente a la agenda estratégica. El 45 % del total importado por la UE es gas ruso. El gas aporta un 25% del consumo europeo. Un tercio viene de Rusia y la mitad de éste pasa por Ucrania. Sin embargo, es muy improbable que los rusos, más allá de la escalada verbal, vayan a imponer restricciones a la exportación de gas, ya que, económicamente, necesitan imperiosamente esas divisas y la UE podría también desarrollar fuentes propias a través del fracking, tecnología hoy mal vista en Europa por problemas medioambientales, y del uso masivo de biocombustibles.

Alemania ha bloqueado preventivamente la venta de material militar a Rusia. Paralizó la venta de un centro de entrenamiento militar que cuenta con simuladores de combate muy sofisticados. Debe entenderse esta medida provisoria para evaluar el alcance del movimiento estratégico de Moscú y para negociar o evitar ulteriores avances de los rusos. Sin embargo es probable que Alemania tampoco quiera enemistarse mucho con Moscú, ya que 6000 empresas alemanas tienen allí representaciones, con inversiones por 20.000 millones de euros y que unos 300.000 puestos de trabajo en Alemania dependen de las buenas relaciones económicas entre ambos países. Rusia y Alemania tienen una fuerte dependencia mutua“.


Después de Crimea

marzo 24, 2014

Caucaso-y-Asia-Central-2003

(cliquear encima dos veces para ampliar)

Los posteos que subí al blog sobre las tensiones entre Ucrania, Rusia (y otros actores), como los dedicados al problema de Crimea – ver en el Buscador – tuvieron muchas visitas. Muestra del interés de los argentinos en la política internacional. También, comentarios apasionados en favor de uno y otro lado de la disputa. Muestra de la afición de los argentinos a anotarnos como hinchada en partidos que no jugamos.

Les propongo leer, entonces, estos datos que aparecen en una nota de Marcelo Cantelmi. Él es el columnista de Internacionales de Clarín, y si bien comparte, por supuesto, el progresismo anti populista que caracteriza desde hace bastantes años a esa sección – un nor atlantismo crítico, digamos – recopila información valiosa. En este caso, sirve para recordarnos que el conflicto que se juega al norte del Mar Negro, tiene conexiones, físicas y geopolíticas, que se extienden hacia el Cáucaso y el Asia Central. Una región con mucha historia, como pueden darse cuenta por el bonito mapa de arriba. Agrego, como de costumbre un comentario mío al final.

Cuando cayó el gobierno pro ruso de Víktor Yanukóvich en Ucrania y el suceso era leído tanto como un golpe en las piernas del Kremlin como el umbral hacia una renovada alianza de se país con Occidente, circuló un intenso rumor de sables y guerra inminente en una región clave del sudeste del Cáucaso.

La versión, que fue mucho más que eso y que no había trascendido hasta ahora, denunciaba una robusta movilización de pertrechos y tropas del estado petrolero de Azerbaiján sobre las fronteras de Armenia.

Esos dos países mantienen un litigio crónico por la soberanía del enclave de Nagorno Karabaj, un territorio de histórica raigambre armenia que en épocas de la URSS, que ambos integraban, Stalin le traspaso al régimen azerí. Cuando la Unión Soviética entró en su ciclo de descomposición a fines de los ‘80, el Parlamento de la región autónoma votó la reunificación con Armenia, lo que fue ratificado por un referendum, un ciclo parecido al que acaba de ocurrir con Crimea.

Azerbaiján no aceptó esa decisión. La consecuencia fue una guerra sangrienta que se libró entre febrero de 1988 y mayo de 1994 y finalizó con un precario cese de hostilidades bajo control internacional. En medio de ese conflicto, la URSS se desplomó en 1991 y el enclave devino en la actual República de Nagorno Karabaj, un páramo de poco más de 4.500 km2 y 200 mil habitantes reconocido sólo por su madre patria en Ereván.

… Es interesante observar en ese sentido qué es lo que se mueve en el trasfondo de estos juegos de guerra. Azerbaiján es un estado turcófono que tiene una alianza carnal con Turquía, la otra potencia regional, que, como Rusia, logró un fuerte desarrollo económico y político a lo largo de la última década. Las alianzas de Turquía son nítidas. Pertenece a la OTAN y su puerto de Ceyhan es el final de un gigantesco oleoducto que nace en el campo petrolero azerí de Chirag-Guneshli en el Mar Caspio, y cruza Georgia pasando sobre la frontera norte de Armenia hasta alcanzar el Mediterráneo.

Ese ducto llamado BTC, la siglas de Baku, la capital de Azerbaiján; Tiflis, la de Georgia y la señalada Ceyhan, transporta un volumen extraordinario de crudo de hasta 1 millón de barriles (160 000 m³) de petróleo diarios. Esa circulación, superior a toda la producción diaria de Irán o poco menos que la de Venezuela, revela por su tamaño el compromiso político que respalda esa obra. En términos literales es una auténtica frontera occidental en las propias barbas del Kremlin.

Moscú es un aliado histórico de Armenia cuyo gobierno firmó hace poco la afiliación al futuro mercado euroasiático (que promueve Putin). Pocas horas atrás Ereván se apresuró, también, a reconocer como legítima la anexión de Crimea por Rusia y repudió cualquier posibilidad de que Ucrania o Georgia ingresen a la OTAN. El gesto debe entenderse por una cuestión de lealtades básicas apuradas por la autodefensa, pero también porque Armenia aspira al mismo desarrollo de integración con su enclave irredento.

… Ha habido también un florido cruce de sanciones entre EE.UU., sus aliados y la propia Rusia que se han vetado mutuamente las visas de ingreso de ciertas personalidades. Pero nada muy radical. El dato fuerte lo trajo el premier turco Recep Erdogan quien tomó la delantera y enarboló la posibilidad de que su país cierre nada menos que el estrecho del Bósforo, la puerta en el Mar Negro al Mediterráneo. Lo haría, amenazó, si algún tipo de desarrollo negativo se produjera en Crimea contra los musulmanes tártaros que residen como una importante minoría anti rusa en esa región. Ankara, a tono con sus aliados, defendió también la integridad territorial de Ucrania, rechazó por ilegítimo el referendum que utilizó el Kremlin para validar la anexión y amenazó que si la OTAN toma alguna acción, sencillamente Turquía estará ahí. ¿Qué significa? En principio son voces que avisan que esta historia apenas está comenzando“.

Me adelanto a decir – sin conocer tan a fondo la región como algunos compatriotas, por ejemplo los hermanos Bulgheroni – que la alarma de Cantelmi me parece exagerada. La agresividad de las declaraciones están en relación inversa con el poder de los que las emiten. Los jugadores más poderosos – en cuanto a las máquinas militares que comandan – Obama y Putin han sido bastante discretos. Pero M. C. tiene toda la razón, y por eso copié esos párrafos, en señalar que la disputa de poder y de intereses tiene muchas más ramificaciones de las que abarca el territorio ucraniano. Y que esta historia va a seguir.

Mi opinión personal en cuando al conflicto original… Por si a alguien le interesa, diré que estoy de acuerdo con Juan Salinas, y con John J. Mearsheimer, en que en el plano geopolítico, Rusia puso un límite a la expansión de la OTAN en una región donde, si la aceptaba, se condenaba a una debilidad estratégica fatal. Agrego que Putin lo hizo, hasta ahora, con cautela y precisión, lo que se demuestra en que ni Ucrania ni EE.UU. pueden hacer más que protestas simbólicas.

Pero… creo que Putin, y el nacionalismo ruso, pueden pagar un alto costo por esta victoria casi sin violencia. Se aleja, quizás definitivamente, la posibilidad de una Ucrania unida que abarque las dos almas de esa nación arquetípicamente eslava, la pro europea y la pro rusa, la católica oriental y la ortodoxa… Una Ucrania que pudiera integrarse con Rusia sin dividirse. Quizás haya – esperemos que no – una tragedia a la yugoslava; pero aunque eso sea evitado, la identidad de una mitad, aproximada, de los ucranianos se definirá por su hostilidad a Rusia, a la Potencia que les arrebató Crimea.

Entonces, Rusia se quedará con Crimea. Quizás – a un alto costo en tensión internacional y una guerra civil en la región – hasta con la cuenca del Donetsk, donde la mayoría es pro rusa. Pero habrá perdido Ucrania.


Otro 24 de marzo

marzo 24, 2014

Nuevamente: no tengo ganas de repetir frases convencionales. Ni de hablar sobre lo malos que fueron otros. Así, hago como en los últimos años y los remito a cosas que subí antes: El 24 de marzo de 2009, escribí algo, muy introspectivo. Y en el 2010 escribí sobre el Día de la Memoria, aquí y aquí. Con los comentarios y mis respuestas, incluyendo las que suscitó este mismo post hace tres años, forman un fresco muy amplio. Pueden leerlo, si quieren, como testimonios personales, de los que escribieron en el blog y de mí mismo. El resto es silencio, dicen al final de otra tragedia.


A %d blogueros les gusta esto: