Dónde hay un dólar, viejo Gómez

dolares-volando

Salteamos las encuestas dominicales y nuevamente tocamos la víscera más sensible. Porque – entre nosotros – lo que pase con la economía en estos dos años es más decisivo para el 2015 que las elecciones del mes próximo.

En mi opinión, el problema clave, y con las consecuencias políticas más negativas del «modelo», es decir, de las políticas económicas que se están aplicando desde hace algunos años, es la inflación. Sobre eso, me siento tentado a reflexionar en voz alta sobre la crítica que hizo mi amigo Telechea (Best Seller) al planteo de Castiñeira en Hablamos de inflación. Pero lo dejo para cuando tenga más tiempo para desarrollarlo.

Además, también hay que tener en cuenta que el alza de precios se ha mantenido, en todos estos años, en un nivel alto pero inferior a los de la experiencia argentina previa a la Convertibilidad. En resumen, no está fuera de control.

El tema crítico, el que puede obligar al gobierno a modificar sustancialmente algunas políticas, es el de la escasez de divisas. Otro problema muy tradicional en nuestra economía.

No lo confundamos con el del valor del dólar, por favor. Perfil nos avisa que Analizan fijar cupos para la compra con tarjeta de crédito en el exterior. Y Ramble Tamble, la respuesta de la blogosfera a Perfil, informa que Gracias a la diferencia cambiaria favorable, el gasto de los uruguayos en Argentina aumentó 70% en el primer semestre respecto al mismo período de 2012. Son dos temas distintos: Argentina necesita más divisas para pagar sus importaciones de combustibles. Punto.

Algunos voceros de la patria devaluadora que Ramble denuncia, afirman que si bajamos el valor de nuestra moneda (esto es, los salarios), seremos más competitivos y podremos conseguir más divisas. Es un método con costos sociales altos, y dudoso en sus resultados.

Por ahora, nuestro amigo Pablo Tonelli insiste en proponer otros caminos para enfrentar el problema. Leamos:

COMO SUPERAR LA CAÍDA DE LAS RESERVAS ACTUANDO CON EQUIDAD.

Pablo Tonelli, economista

La carencia de divisas para sostener el proceso de desarrollo es un tema recurrente de la política económica argentina y generadora de sus crisis. Hoy vuelve al centro del debate.

Dichas crisis se conocen en la literatura especializada como el fenómeno de “stop and go” y se producen porque las divisas, generadas principalmente (en un principio exclusivamente) por las exportaciones del sector primario resultan insuficientes para sostener el desarrollo industrial. Esta insuficiencia desencadenó históricamente un proceso que culminaba con una fuerte devaluación, con sus conocidas consecuencias sobre el mercado interno y los salarios,  un “ajuste” de la actividad económica (el stop) para luego relanzar el proceso productivo (el go). Y así seguir.

En los años setenta y con un impulso sustitutivo de importaciones de nuevo signo, esa dinámica, como afirma Alfredo Zaiat, ”se hizo más compleja al incorporar el flujo de capitales internacionales“. Eso quiere decir que los desequilibrios comenzaron a financiarse con deuda externa, lo que ocasionó la crisis de la deuda de los años 80 y sus numerosas refinanciaciones con un crecimiento prácticamente nulo (stop de una década). En los noventa la extranjerización de la economía y el crecimiento (el go) se financiaron con endeudamiento externo, hasta el colapso de la Balanza de Pagos que marcó el fin de la Convertibilidad. (gran stop). La excesiva Deuda Externa, el estallido del uno a uno y el default fueron el resultado de las políticas de endeudamiento y ajuste seguidas para afrontar dicha restricción.

La extraordinaria expansión de la economía argentina de 2003-2011 hizo pensar en el final de la restricción externa, hasta que a fines de ese año (2011) la cuenta corriente de nuestra Balanza de Pagos quedó prácticamente en cero. En la actualidad, al problema del déficit estructural del sector industrial se le suma el déficit energético y el saldo negativo del sector servicios, en especial el turismo.

Como sostiene Aldo Ferrer el déficit estructural de la industria, que importa bienes de capital, equipamiento e insumos, se ve particularmente reflejado en el sector autopartista y en la industria química, problema originado en la falta de integración de la actividad manufacturera y el desmantelamiento de los eslabones productivos producidos por las políticas de cuño neoliberal. La decisión estratégica en este sentido, como bien afirma Ferrer, “no alcanza con sustituir bienes que compramos hoy. Hay que sustituir las importaciones del futuro”. La única alternativa es profundizar la política industrial para encarar proyectos que operen en la frontera tecnológica, es decir electrónica y microelectrónica asociada a desarrollos de diferente tipo así como la industria química en general y la biotecnología. Ese es un camino.

El problema de los desbalances de divisas reviste gravedad porque el rumbo inercial de la economía argentina, si no se introducen correcciones a ciertos aspectos de la política económica, conduciría a una pérdida progresiva de las Reservas, que pondría en peligro la sostenibilidad del actual modelo de política económica basado en el desarrollo productivo con inclusión social.

Tal como sostiene Jaime Saiegh “Hacia mediados de octubre de 2011, el gobierno nacional,  enfrentó un fuerte proceso de dolarización de portafolios y fuga de capitales. Ese año la “fuga de capitales” se ubicó en torno a los 20.000 millones de dólares. Algo así como el equivalente a más del 50% de las actuales reservas internacionales o a un 25% de las exportaciones proyectadas para 2013. La respuesta del gobierno fue disponer el control de cambios vinculado a la venta de dólares  destinados al atesoramiento de residentes y a la transferencia de divisas al exterior por cualquier motivo. Es decir,  el BCRA dejó de vender divisas para financiar la aludida “fuga de capitales”. Una decisión, agrego, que comparto en su totalidad.

En 2011 las reservas  internacionales del BCRA cayeron  a U$S 46.376 millones… A fines de setiembre de 2013  estas alcanzan los 35.000 millones de dólares. Es decir, si bien el Gobierno logró evitar que continúe la masiva dolarización de portafolios financiada con dólares del flujo comercial, no logró impedir que continúe el proceso de pérdidas de reservas.

Claramente,  un proceso crónico y persistente de caída de las reservas internacionales del orden de 6000/8000 millones de dólares anuales es insostenible. En primer lugar, porque en algún momento las divisas se agotan. En segundo lugar,  porque los mercados se anticipan y profundizan la demanda de divisas y tienden a acelerar el proceso y en particular trasladar la misma a los precios internos en la forma de mayores expectativas inflacionarias.

Aquí una observación: Se intenta construir una política de crecimiento con inclusión social en una economía capitalista de mercado. Regular su comportamiento no debe impedir ignorar la vigencia de la ley del valor, la lógica con la que actúa el capital, que tiende a valorizarlo y cubrirse de las fluctuaciones. Por último, en una Argentina dolarizada, existe la tendencia  a asimilar situaciones presentes con las del pasado, con una dinámica similar de pérdida de reservas que terminaron en un colapso económico.

El escenario de las Reservas Internacionales, de aquí a 2014, es como afirma Miguel Bein un escenario de la “administración de la escasez a rajatabla”. La propuesta que aquí se esboza, como afirma el título de la nota, es administrar dicha escasez actuando con la mayor equidad social posible.

En la Argentina hay varios “precios” del dólar. Uno, el más relevante,  regulado por el Banco Central es el que se negocia para las transacciones a través del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC),   cuyo valor hoy es 5,78 por dólar. Pero hay otro “mercado cambiario” legal donde se operan diariamente entre 1000 y 1400 millones de pesos. Este mercado es el bursátil. El precio de este  “dólar financiero” surge de comparar el precio de un bono o acción en el exterior en dólares con el mismo en pesos en el mercado local. Así, surge un dólar “de mercado  financiero” o “contado con liqui” de pesos 9,22. No es el dólar “blue”, que opera fuera de la normativa legal.

El que viaja al exterior y compra servicios de hotelería, restaurants o excursiones está recibiendo un subsidio equivalente a  $ 3.44 por dólar que gasta en el exterior. Es decir está pagando el dólar por debajo del valor de “mercado” del dólar financiero, que es el que debería regir para los servicios turísticos, por ejemplo. Ese “subsidio” equivale a aproximadamente $ 34.000 millones anuales. No computo el incremento del 20 % que se abona al momento de comprar paquetes turísticos, ya que es deducible del impuesto a las Ganancias. El sector turismo debería actuar con un tipo de cambio específico, lo que a su vez alentaría el ingreso de turismo del exterior y cambiaría el signo del saldo del Balance del sector, como ya ocurrió en la década anterior.


Por otra parte, tomo aquí las afirmaciones de Ramiro Castiñeira “el Gobierno gasta más de 10.000 millones de dólares en importar gas para luego volcarlo subsidiado al mercado local. Si el subsidio generalizado se limitara sólo a quién lo necesita, los subsidios al gas podrían bajarse a la mitad, o más”. Es decir que estamos hablando de casi $ 30.000 millones de pesos.

Estas herramientas deberían formar parte de la caja de instrumentos del Gobierno, máxime si se espera que en 2014 la pérdida de Reservas continúe en forma inercial a su ritmo actual. Otras opciones que incrementen las Reservas, como por ejemplo un crédito del Banco de Basilea al BCRA, el swap de monedas con China, el ingreso de divisas de Chevron o de las empresas que concluyan sus negociaciones con el Gobierno a través del CIADI, están en carpeta.

Independiente de desear su conclusión exitosa, el ahorro de divisas a través del mecanismo propuesto sustentaría nuestra posición en moneda extranjera reafirmando la equidad que está en la base del actual sistema económico vigente en nuestro país.

24 Responses to Dónde hay un dólar, viejo Gómez

  1. julio. dice:

    Bien por Ferrer.
    ..efectos, reacciones, espantapájaros VS causas, trabajadores.
    Las divisas son origen-causa de la industria, de la producción y
    nosotros, tenemos una inmensa papa, una bicoca
    fácil de producir e industrializar: Alimentos.
    El Hombre que no confundió los medios con los fines.
    La militancia y la imitancia.
    El Peronismo como cambio central VS comunismo-capitalismo márgenes novedosos.
    Crear coros invocadores y salir a peregrinar: ¡lavoro, lavoro!

    El Queso Sardo.

  2. Carlos G. dice:

    Al leer artículos como el que se publica aquí, no puedo dejar de preguntarme si las personas del gobierno con nivel de decisión consultan a los economistas que plantean este tipo de temas desde la mirada del que pretende la consolidación y afianzamiento del «modelo»

  3. victorlustig dice:

    la realidad es que AA regala pasajes a 12 cuotas fijas para ir a NYC, el resto es chamuyo, no?, por citar solo un ejemplo.
    No hablamos de subsidios de energia, no hablamos de subsidios de transporte, no hablamos de nada vital, turismo a NYC

  4. Mariano T. dice:

    Escasez autoinfligida, más allá de que el problema energético es consecuencia de políticas de los últimos 10 años.
    El agro, sin el freno de mano, estaría exportando por 10.000 millones de dólares más, con una importación adicional de insumos de 2000 millones(o menos si hubiera gas para profertil). Saldo 8000 extras, y con tendencia creciente del 4% anual. Chau problema.
    Por supuesto que no se cambia la tendencia actual de estancamiento de un año para el otro, pero es posible en un trienio con buenas políticas.
    No hay justificativo alguno para que Argentina tenga un problema de divisas.

  5. Gerardo josé González dice:

    Coincido con Mariano T., pero con alguna aclaración.
    El agro argentino es hoy como una industria, porque está sustancialmente integrado por insumos, maquinaria y procesos altamente industrializados. La producción e intercambio de alimentos global es cada vez con mayor valor agregado en origen.
    Aceites vegetales argentinos es el mejor ejemplo.
    Tonelli es un economista con propósitos imposibles de discrepar, pero me parece un poco ingenuo. En este mundo la Argentina no puede sustituir ya ninguna importación.
    Las automotrices importan de todo el mundo, ensamblan acá y venden autos al exterior. ¿Cómo se «nacionaliza» eso?
    Firmo la propuesta de un dólar turista, carísimo para los argentinos y baratísimo para los extranjeros. Eso solo implicaría U$ 10.000 M año.
    La política energética de los Kirchner fue de completa continuación de la menemista. Vendimos petróleo a todo el mundo y gas a Chile y Uruguay, como si fuéramos Rusia. Terminamos dependiendo de inversiones extranjera «buenas», como Chevron. Si el 2003 Néstor hubiera expropiado a Repsol y sancionado una ley de inversiones razonable, hoy estaríamos autoabastecidos.
    Un tema importante es que entramos en una meseta económica.
    Terminó el crecimiento y nos estancamos. No es para llorar. Japón estuvo estancado quince años y ahí está.
    Es una verdadera locura subsidiar las tarifas del gas y la electricidad, que benefician a los grandes consumidores residenciales.

  6. Flics dice:

    … «Ese año la “fuga de capitales” se ubicó en torno a los 20.000 millones de dólares.»…

    … 20 y 10 serán 30?…

    … y me acuerdo que en Brasil – días de Mr. Cardozo – en un año se fugaron 32.000 millones de verdes, solo por la sucursal de un banco brasileño en Foz de Iguaçu,en las famosas cuentas C5 del Banco Central… bueno, tuvimos suerte porque después volvieron – bañados en paraísos fiscales – como golondrinas, digo, capital de risco, para recibir los mayores intereses del mundo… y si… llegaron a 46% a.a…

  7. MAGAM dice:

    Menos mal que poseemos recursos naturales para generar las divisas que nos llevaran al desarrollo.

    Esta clarisimo que el desarrollo se compra con divisas, sean estas provenientes de los recursos naturales, prestadas o vendiendo las joyas de la abuela.

    Creo que habria que pensar un esquema mejor.

  8. CineBraille dice:

    Me hubiera encantado la expropiación de Repsol en 2003, tanto como reconozco que entonces era absoluta y totalmente impracticable, 22 % de los votos mediante. Hubo una ventana en 2008 pero enseguida vino la 125, y fue imposible hasta 2012. Entonces ya no era una elección, era casi una imposición de la realidad.

  9. victorlustig dice:

    Concuerdo basicamente, salvo algunos caveat
    a) No es una industria, por la razon que fuera, tanto no lo es, que el mismo Mariano celebraba que exportaramos commodities en el tiempo del cierre de China.
    Tampoco lo sera mientras no logren, por ejemplo trigo, que se diferencie por calidad, y eso tampoco lo hacian pre Moreno.
    b) los autos tampoco son industria, salvo que cambiemos nuestra definicion de industria, son armadurias, casi como la agricultura (al menos emplean mas gente, por mas que HH trate de demostrar la cuadratura del circulo en ese aspecto.

    ambos a) y b) no tienen patentamiento nacional de diseño, ergo, solo arman y pagan royalties. (BTW Mariano, Profertil tiene todo el gas que quiera si lo quieren importar ellos, estan al lado del barco regasificador y con un caño que pasa por su planta, mas, en algun momento sobro y lo consumieron, ojo, lo que pasa es que quiere gas a precio nacional para venderte urea a precio internacional)

    c) Y, si, debiera haberlo hecho, y de eso y de los subsidios es como todos los politicos, se enamoran, como Alfonsin del Plan Austral, etc

    d) El problema basico es que todo lo que dice Tonelli debiera haberlo dicho hace 5 años, en el 2002 algun amigo hizo prospectiva electrica, resultaba que en el 2007 se cruzaban las curvas de consumo medio, le erro por menos de 6 meses al lio. asi que todo el mundo sabia, por que ya habia pasado, lo que generaba tarifas subsidiadas, etc
    y, hasta el 2025 con Vaca Muerta, como sobrevivimos? va a ser divertido, y no, no va a alcanzar con el 4% de la soja o el campo, eso solo va a generar mas consumo, en transporte, y estamos en el gato que se muerde la cola

  10. Silenoz dice:

    Si claro, el reduccionismo que resume la problemática en una nada ¿qué es el «freno de mano»? Arriesgo
    -Pérdida de gananacias via apreciación cambiara
    -El expolio (aka retenciones)
    -La imposibilidad en la formación de activos (externos/internos)
    -Y que, por supuesto se mantenga la actual estructura impositiva permisiva de evasión.

    Hasta hace poco la escasez de trigo (ahora) antes leche y demás resulta que NO SE DEBE a la soja… (vos predijiste unos meses atrás importaciones de trigo)

    Y buehhh los rentistas deberán seguir bregando por que a pesar del corrimiento de la gran burguesía en el movimiento pendular de las elites (péndulo de O’Donnell) tampoco les alcanza para torcer el rumbo

    Nos vemos en Abril del año que viene cuando la presiones se agudizen en los momentos de la cosecha, como siempre y como marca las tradición patriótica.

  11. Silenoz dice:

    Estimado, con el diario del lunes somos todos Gardel o Krugman o…. Perón

  12. Alcides Acevedo dice:

    Me parece que al señor Tonelli le falta concepto, veamos este párrafo:

    El sector turismo debería actuar con un tipo de cambio específico, lo que a su vez alentaría el ingreso de turismo del exterior y cambiaría el signo del saldo del Balance del sector

    Esa proposición carece de sentido, equivale a un subsidio a los turistas extranjeros ¿lo permitirá la OMC?
    Tiene sentido cobrarle más a los turistas argentinos que quieran viajar afuera, pero reconocerle a los extranjeros un precio mayor por sus divisas equivale a un subsidio.
    Es obvio que si yo a un europeo le doy 200 pesos por cada euro me voy a llenar de turistas…. pero no de plata.

    Pobre país, se habla mucho de «deficit» energético…. ¿qué pasa con la glorificada industria automotriz?
    El récord de venta de autos generará un déficit de u$s9.000 millones en autopartes

    Piensen un poco, a un valor fob de 10 mil dólares (que es en promedio lo que sale un auto argentino sin impuestos) podríamos importar 900 autos «terminados» de Corea o Japón. Para pensar.

  13. victorlustig dice:

    el problema es que muy probablemente no se hubiera debido expropiar, era en el 2003 una cascara, pero, veo que nadie habla de PAE…..

  14. Mariano T. dice:

    El freno de mano esta constituido por las retenciones y las restricciones, por un lado, y por otro por la carencia de programas activos que sirvan para algo.
    Lo del trigo este año es un ejemplo, y cualquiera que conozca un mínimo de agricultura (o sea un economista muy bruto), sabe que no tiene nafa que ver con la soja. Ni se importa trigo porque esta prohibido, porque el precio interno es hoy en dia el doble al que esta vigente en EEUU o un 80% mas caro que en Europa.

  15. Mariano T. dice:

    Si no la quieren ver, no la vean, sin aumentar exportaciones solo se puede llegar a 2025 devaluando o endeudandonos a lo bestia.

  16. Esther dice:

    CineBraille, me gusta tu análisis.

    Saludos.
    Esther

  17. Esther dice:

    Supongamos que se eliminan los subsidios al consumo de energía.

    ¿Qué sucederá, social y políticamente? Las ventajas económicas están claras, pero ¿qué sucederá en lo social y en lo político?

    Esa pregunta me inquieta.

    Saludos.
    Esther

  18. Ricardo dice:

    ¿Y cuantos trabajadores argentinos tendríamos que «exportar» a Corea o Japón?
    ¿O los dejamos acá, en banda, y que el problema se arregle con cámaras de seguridad?

  19. victorlustig dice:

    Mariano
    vos propones sacar o bajar rete para darle impulso al campo y que aumente expos, con el prespuesto que la demanda es infinita y que los otros jugadores no aumentaran produccion, supones que estan al limite de produccion, debido a que no hay restricciones en sus origenes para aumentar produccion, ponele no planto soja, planto maiz en el USA por el etanol.

    Eso tiene dos problemas, el primero, los desconocidos desconocidos (unknown unknown) de no saber con que van a salir en USA post Medicare, por hacer conocido uno, de como van a funcionar Africa (viejo tema de discusion), de cuanto te vana a cobrar RR2, de que no pase con RR lo mismo que paso con la semilla de papa miseriosamente contaminada hace muchos año desde holanda (eso mato mil semilleros, supongo la historia la sabes), y de un millon de cosas, que, desconocemos.

    A que voy? no podes teer una estrategia a 10 años solamente diciendo abran la tranquera que nosotros los vamos a salvar (implicito en lo que decis) cuando, hace un año decias, no pretendan que el campo los salve a todos via retes.

    Probablemente devaluen, implicita (2 o 3 niveles) y explicita, lo que si es cierto que los paradigmas actuales no van a servir en junio del año que viene

    saludos

  20. Mariano T. dice:

    10.000 palos más por año es una gota en el oceano mundial, pero para la Argentina es un salvavidas dificil de reemplazar.
    Y va en línea con lo que siempre dije, el agro tiene que ser el motor de divisas, mas que el motor de impuestos extra. Con esas divisas la industria puede aumentar su producción.

  21. Mariano T. dice:

    En 2003 había un montón de cosas para hacer que nos hubieran salvado del estrangulamiento actual. La expropiación sin pago de YPF (casi confiscación ) fue solo un manotazo de ahogado con saldo discutible entre contras y beneficios.

  22. Uno dice:

    Muy interesantes estos debates. Me llevaron a releer algunos comentarios de «hablemos de inflación», que se extendieron más de lo que había visto en su momento.

    Como lo veo yo, la inflación no es el principal problema, sino en todo caso la apreciación real que generó, con los actuales problemas de divisas, pero creo que se podría haber suavizado el efecto. Sin inflación, dudo que hubiéramos logrado los niveles de redistribución que se lograron.

    La fuga de capitales del 2011 financiada por el central ya me preocupaba en su momento, pese a los altos niveles de reservas que había. Me parecía que era muy caro financiar esa fuga para evitar movimientos del peso, hubiera preferido una devaluación momentánea, con overshooting y todo lo que hicera falta, en ese momento el central podía disciplinar a los mercados.

    Ahora con el diario del Lunes también pienso que en lugar de pasar de ese esquema en el que cualquiera podía comprar millones de dólares sin mayores explicaciones, a este cepo casi total, hubiera sido bueno implementar un cepo más relajado, varios años antes. Pensado para adelante, sería interesante que cuando se salga del cepo (probablemente otro gobierno) no se vuelva a las condiciones anteriores, sino que se mantenga algún tope a la compra de divisas, con algún sistema automático. Y más allá de la justicia o no de este cepo, pienso que el capitalismo mismo genera una dinámica en la cual cuanto se empieza a controlar, más férreos se tienen que volver los controles, y se hace todo más engorroso.

    Con respecto a la política industrial, sin caer en las máximas liberales de aprovechar exclusivamente las «ventajas comparativas», pienso que habría que incentivar con más fuerza a las pocas ramas industriales que realmente tienen capacidad de aportar divisas netas en el corto y mediano plazo.

    Finalmente con los subsidios, no pasemos de todo a nada, pero mínimamente, que la energía tenga un precio tal que cada uno en su medida sienta lo costoso que es para el Estado, y actué en consecuencia, reduciendo consumos innecesarios.

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