Cuasidólares y la restricción externa

restricción externa

Recién leía en Ramble Tamble un trabajo de Analytica, que me impresionó como un resumen válido de la economía de esta “década kirchnerista” y, más importante, una previsión lúcida de la realidad que encontrará el próximo gobierno, en 2015. Algo similar, pero mucho más preciso, porque se manejan con números, a lo que yo traté de hacer en el plano de la política en el posteo anterior.

(Y no sean mal pensados: ese posteo no es triunfalista. Artemio sabe que la realidad es un interlocutor mucho más exigente que Fernando Iglesias, o aún que Alfonsín Jr. Suscribo totalmente, por ejemplo, este párrafo final: “Faltan aún dos años para finalizar la etapa política más extensa en las tres décadas democráticas, y todo indica que la economía todavía deberá atravesar zonas inciertas. La inflación es el tema principal a resolver; su persistencia ha reducido la rentabilidad de los sectores transables, las chances de aumentar el poder de compra de los salarios y la posibilidad de consolidar el ahorro en pesos. En 2012, además, reaparecieron viejos fantasmas argentinos, como la histeria por el dólar y la paulatina pérdida de reservas del Banco Central. Por ahora, si existe vocación política y pericia técnica, las dificultades son objetivamente manejables. El desafío mayor, a no dudarlo, es que el gobierno logre recuperar la alicaída confianza hasta el final de su mandato”).

Me hizo recordar que hace una semana mi amigo Pablo Tonelli me había hecho llegar uno de sus artículos didácticos, donde pone el acento, no ya sobre la coyuntura, sino sobre un problema estructural de nuestra economía que ha reaparecido: la restricción externa. Durante la mayor parte de estos años se había perdido de vista. gracias al aumento en los precios de los bienes que exportamos y la Gran Devaluación del 2002. Pero esas son circunstancias de una sola vez. Tenemos que enfrentar la necesidad de transformaciones estructurales, si no queremos volver al pasado.

LOS CUASIDOLARES Y LA RESTRICCIÓN EXTERNAs

Pablo Tonelli, economista

La extraordinaria expansión de la economía argentina de 2003-2011 hizo pensar que la restricción externa, que había sido uno de los frenos al desarrollo en otra etapa, había desaparecido. A fines de 2011 la cuenta corriente de nuestra Balanza de Pagos quedó prácticamente en cero y el problema reapareció.

En las décadas de la sustitución de importaciones dicha restricción provocó lo que se conoció como el fenómeno de “stop and go”, freno y relanzamiento de la economía en forma cíclica. Este proceso se desencadena a consecuencia de la insuficiencia de divisas, ya que los dólares generados por las exportaciones del sector primario – agrícola ganadero – resultaban insuficientes para sostener el desarrollo industrial, que necesitaba importar insumos, maquinaria y equipos. Las tensiones que provocaba esta situación se resolvían vía una fuerte devaluación, con sus conocidas consecuencias sobre el mercado interno y los salarios. Se provocaba un “ajuste” de la actividad económica, con fuertes consecuencias en términos de actividad y empleo, para luego relanzar el crecimiento industrial,  obteniendo dólares a través del endeudamiento externo y así seguir. El “péndulo argentino”, lo llamo Marcelo Diamand.

La devaluación no era necesaria para el sector agropecuario primario que producía a niveles de precio cercanos a los internacionales, sino para la industria cuya productividad era (es) inferior a la internacional. Los dólares eran escasos para las necesidades del desarrollo industrial y el estancamiento del sector agropecuario amplificaba el fenómeno. La devaluación significaba una renta extraordinaria para los exportadores primarios, y el endeudamiento externo la solución a las necesidades de la industria de contar con dólares para continuar su ciclo productivo. Los trabajadores padecían en forma directa el encarecimiento de los bienes de la canasta familiar como consecuencia de la devaluación, es decir sufrían la baja del poder adquisitivo del salario. A su vez, las políticas de ajuste post-devaluatorio comprimían el mercado interno y afectaban la actividad económica interna y el empleo.

Este fantasma volvió a aparecer bajo la forma de claras presiones devaluatorias ya en ocasión de la corrida cambiaria de 2011 y dio origen a la estrategia de control de cambios, prohibición de atesoramiento en divisas, pesificación de las transacciones del mercado inmobiliario y restricción del giro de utilidades y regalías al exterior por parte de las empresas multinacionales, la que se fue profundizando hasta los anuncios de creación de nuevos instrumentos financieros.

En el período 2003-2011 el sector agropecuario se expandió, continuando la tendencia que venía de la década anterior, incrementando notoriamente la superficie sembrada y mucho más la capacidad productiva de la tierra con el boom de la soja y el maíz transgénicos,  la siembra directa y el paquete tecnológico del agro-business. Los altos precios internacionales permitieron que una estrategia nacional basada en el crecimiento del empleo y el valor agregado utilizando tipos de cambios múltiples y diferenciados para el agro y la industria, a través del mecanismo de las retenciones, no encontrara como límite las divisas para el desarrollo.

La magnitud de la oferta de divisas permitió durante esos años que el BCRA incrementará sus reservas, el Gobierno Nacional pagara sus compromisos en dólares sin recurrir al endeudamiento externo, la industria se equipara, las empresas trasnacionales giraran utilidades al exterior y además se dolarizara parte del excedente económico generado localmente utilizando las divisas generadas en el comercio exterior, base de nuestro superávit.

Los sectores que generan excedentes, en síntesis, dolarizan la porción del mismo que permanece liquida, sean éstos capitalistas pyme nacionales o grandes empresarios locales o extranjeros. Esta porción, como afirma el economista Ramiro Castiñeira ha sido de aproximadamente un 2 % del PBI anual en promedio durante los últimos veinte años. Idéntico comportamiento se observa en los sectores medios, profesionales o asalariados con capacidad de ahorro. La forma en que estos sectores acompañaron la corrida cambiaria y fuga de capitales del 2011 es notoria. La fuga de este último sector (porque los dólares salen del circuito económico) es fuga al colchón o a las cajas de seguridad, no a cuentas externas ni paraísos fiscales.

La más central de las funciones de una moneda, preservar el valor (en término de bienes), ser reserva de valor, no es cumplida por el peso. El capital no cumple su ciclo sino se expresa en dólares y los ahorros de los sectores medios y altos necesitan del dólar para tener una certeza del monto con el que  cuentan. Esto mucho antes de las actuales guerras de divisas y de la renacida discusión sobre el  rol monetario del oro que trajo la crisis internacional. Es un comportamiento histórico el que devino a la Argentina una economía bimonetaria.

La estrategia profundizada a partir del 2011 evitó muy acertadamente una macro devaluación con efectos devastadores sobre el salario, el empleo y el mercado interno en aquel momento y en éste. Sin embargo no ponderó adecuadamente la magnitud del desafío que implicaba el retorno de la restricción externa y la sensación de descontrol que genera el alza constante del dólar marginal en el imaginario social de la Argentina, que constituye su síntoma. Por supuesto todo ello es apocalípticamente magnificado por los grandes medios y los sectores de poder enemigos del Gobierno. Pero esto último es obvio, dado que como dicen los ajedrecistas, las negras también juegan.

La inversión en los sectores estratégicos, como la energía, necesita urgentemente de divisas para su desarrollo. El funcionamiento del mercado de la construcción privada no social y el mercado inmobiliario se mueven en dólares, vinculado con el carácter de bien reserva de valor de la propiedad inmueble, particularmente en el Área Metropolitana y otros centros del interior.

El BONO ARGENTINO DE AHORRO PARA EL DESARROLLO ECONÓMICO” (BAADE) y  el “PAGARÉ DE AHORRO PARA EL DESARROLLO ECONÓMICO“ se orientan al primer objetivo y el “CERTIFICADO DE DEPÓSITO PARA INVERSIÓN” (CEDIN), al segundo, creando un cuasi-dólar, un sustituto local de la moneda estadounidense. A estas alturas no resulta posible estimar adecuadamente con cuantos recursos podrá contar el Plan de YPF provenientes del BONO y del PAGARÉ o estimar el grado de impacto positivo del CEDIN, originalmente bien visto por la Cámara de la Construcción y la Cámara Inmobiliaria, en los precios y las transacciones del sector. Tampoco es posible estimar en qué grado la negociación en pesos de estos instrumentos convertibles a dólares ante su presentación ante el Banco Nación u otros Bancos Comerciales bajo ciertas condiciones, funcionarán como un “mercado financiero de cambios”.

El dato a tomar en cuenta para los hacedores de la política económica es que la restricción externa ya está entre nosotros. Los dólares provenientes del comercio exterior son insuficientes para financiar el equipamiento industrial, pagar nuestros compromisos externos, asegurar la remisión de utilidades de las multinacionales, cubrir el bache energético y el creciente desfasaje del turismo.

Este el desafío clave que enfrenta la economía argentina.

19 Responses to Cuasidólares y la restricción externa

  1. Mariano T. dice:

    Por lo menos ya no se habla de la “enfermedad holandesa”.
    Es una vuelta al pasado en muchos aspectos. Es engañoso de hablar de expansión agropecuria 2003-2001. Hubo una expansión al 6,5% entre 1992 y 2008, y luego un cuasi estancamiento por debajo del 2% desde entonces. El consumo de fertilizantes, que debería estar creciendo vigorosamente para mantener la producción, o incrementarla, esta declinando. Y todo esto ante la mejor serie quinquenal de precios de la historia. (qué va a pasar cuando bajen?). La producción agropecuaria es un motor con volante pesado, con mucha inercia, y se esta frenando, después tarda mucho en volver a arrancar(lo vimos en los 40, 50, 60, 70 y 80).
    Ya no se puede sostener seriamente, con este tipo de cambio, que hay que independizar los precios internos de los alimentos de los internacionales (que rigen en el resto del mundo, salvo en países proteccionistas de la agricultura).
    La economía necesita un balance comercial positivo de 15.000 palos para que haya estabilidad, y sabemos que la industria, por sus insumos, es deficitaria. El aumento de consumo, base del plan económico, también aumenta el deficit.
    Estan delante de la solución a la restricción externa, que hay que superar para desarrollarse industrialmente y poder consumir, y no la ven.

  2. Andrés dice:

    Buenas Abel,

    “El dato a tomar en cuenta para los hacedores de la política económica es que la restricción externa ya está entre nosotros. Los dólares provenientes del comercio exterior son insuficientes para financiar el equipamiento industrial, pagar nuestros compromisos externos, asegurar la remisión de utilidades de las multinacionales, cubrir el bache energético y el creciente desfasaje del turismo.”

    Y… todo no se puede tener. Me acuerdo de Japón y su política comercial desde 1950 hasta 1990: Consumo local carísimo (una moto Suzuki u Honda eran más baratas en USA que en Japón, mientras que a mediados de los 80 un turista podía gastar unos USD 1000 en un día en Tokio), con orientación al superavit comercial y sustanciales reinversiones.

    Se puede esperar que la Argentina sea una vaca lechera que por sí sola genere crecimiento económico, sea fuente prodigiosa de divisas para remesas de utilidades y para turismo en el exterior? Me parece demasiado.

    El gobierno tiene que articular el mensaje de que si gastás la guita en turismo en el exterior y/o en consumo de productos importados a mansalva, no te va a alcanzar para invertir en maquinaria. Ese sigue siendo un problema incluso sacándose de encima la deuda en el mediano/largo plazo y cerrando la brecha energética.

    Es un tema cultural, fundamentalmente, En las reuniones de estudiantes que compartí con Dornbusch (alguien poco sospechoso de pro K) él se quejaba que los empresarios argentinos que pagaban fortunas por escucharlo no le daban bola cuando hablaba de inversiones y competitividad. Todo lo que nuestros capitanes de la industria querían escuchar era libre comercio y devaluación.

    Eso se repite para la clase media, que ignora que los japoneses tardaron DÉCADAS en juntar la guita para que sus connacionales pudieran tirar manteca al techo en turismo al exterior.

    Saludos,

    Andrés

  3. Alcides Acevedo dice:

    Ahá. muy interesante, después de décadas las discusiones y los problemas son los mismos, la famosa “restricción externa”. De hecho esa es la restricción “madre” para cualquier economía, ha llevado históricamente a guerras y cataclismos por el estilo.

    Es una suerte que se reconozca (más allá de toda duda) que Argentina tuvo un veranito financiado básicamente por la soja, por lo tanto, en la medida que esa producción no crezca el resto de la economía no puede crecer… ¿quedó claro?

    Veamos, el año pasado por cada auto vendido en el país se generó un déficit de 8500 dólares ¿impresionante verdad?
    Quítenle al precio de lista de los autos TODOS los impuestos y comparen contra esos 8500 dólares… y a eso le llaman industria. Para este año los números aparecen mucho más catastróficos.

    Lo peor de todo es el daño que padecen sectores que eran presentados hasta hace pocos como los más promisorios, hablo de la informática y los servicios asociados.
    Les dejo un link sobre las situación en IBM y la próxima huelga anunciada para el 28 de Mayo
    http://unioninformatica.com.ar/empleo-y-salarios-en-ibm-argentina-el-informe/

    Lean el link, es interesantísimo…

    1) IBM tenía en 2010 casi 10 empleados, ahora tiene poco más de 6 mil.
    2) El salario promedio es de 5500 pesos.

  4. lapeKeniaLuLu dice:

    (Pablo Tonelli) “La más central de las funciones de una moneda, preservar el valor (en término de bienes), ser reserva de valor, no es cumplida por el peso”

    [lapeKeniaLuLu] ¿Alguna conjetura sobre la/las razones por las que esa función no es cumplida?

  5. lapeKeniaLuLu dice:

    [marianoT] “…Estan delante de la solución a la restricción externa, que hay que superar para desarrollarse industrialmente y poder consumir, y no la ven…”

    [lapeKeniaLuLu] Cierto. Puede decirse que no se entiende. Han dado volantazos de similar magnitud en el pasado diciendo negro de lo que un instante atrás juraban era blanco y bueno de lo que hasta ayer no tenían dudas era malo. Prueba la dan los sapos aterrorizados, hoy la mortandad para ingesta tiene escala de matanza, blanqueo de manga ancha y re-dolarización inmobiliaria dan cuenta que no le hacen asco a desdecirse. ¿Porque no la ven ni la hacen?

  6. MAGAM dice:

    Sus palabras Abel, al igual que las de Tonelli, me hacen acordar a la presidente. Que poco que entienden de economia, la verdad que a esta altura es preocupante (para las masas, porque Cristina, Uds y yo estamos medianamente salvados) Lo bueno es que son muy profesionales al hablar (recitar), “restriccion externa”, muy pro, de profesional, ja! Ja! Por lo menos intentan aparentar entre las multitudes.
    Saludos

  7. Uno dice:

    Para mi gusto falta hacer hincapié en que el problema no es sólo comercial, sino financiero. Hay muchos países que no generan por vía comercial las divisas necesarias para mantener sus economías y sin embargo no están con la soga al cuello como parecemos estar nosotros, pero tampoco están en default, como sí estamos nosotros, con juicio pendiente en NY.

    Mariano T y Magam, no aportaría más decir qué es lo que piensan en lugar de decir que la solución es obvia, o que los demás no saben nada de economía? Por haberlos leído otras veces creo que tienen más para aportar.

    Saludos!

  8. […] de la política argentina después de 10 años K, mirando hacia lo que sigue. Y subí la nota de un economista amigo sobre un problema estructural de nuestra economía que vuelve a aparecer; porque esas son las cosas […]

  9. Mariano T. dice:

    Uno: No digo que haya una única solución, pero estan subestimando el potencial del agro para aportar divisas que permitan que el resto de la actividad económica crezca.
    Hoy estamos desfasados en 20 millones de toneladas (8000 palos verdes) con respecto al ritmo de crecimiento con el que veníamos hasta 2008. El plan agroalimentario tenía una meta muy razonable de 160 millones de toneladas para 2020, dos años después, esta cada vez más lejana. Todos los signos indican que vamos hacia a un estancamiento con disminución de la sustentabilidad de la producción. Qué va a pasar cuando los precios bajen a niveles normales?
    Eso es lo que tenemos con la actitud actual hacia el sector.
    Para mi el premio por cambiarla es de 10.000 palos anuales de exportaciones + el 4-5% anual de incremento, en línea con un crecimiento sostenido.

  10. Bloncha dice:

    Bajar las retenciónes.

  11. DE ACUERD CN MARIANO T. CREO QUE UNA DE LAS SOLUCIONES SERIA EL DESDOBLAMIENTO DEL MERCADO CAMBIARIO EN 5,20$/DOLAR PARA IMPORTACIONES Y 7,50$/DOLAR PARA EXPORTACIONES O QUE PROVOCARIA QUE INMEDIATAMENTE INGRESEN AL CIRCUITO DE BIENES Y SERVICIOS LOS 32.000 MILLONES DE DOLARES QUE ESTAN EN LOS SILOS, LO QUE SUMADO A LO QUE IONGRESEN POR EL BLANQUEO, ESTAREM0S EN CIFRAS MUY IMPORTANTES QUE POSIBILITARIAN EL CRECIMIENTO DEL EMPLEO Y LA INCLUSION QUE QUEREMOS TODOS PARA LA PATRIA.

  12. Lucas dice:

    La función central del dinero es servir como unidad de cuenta, las otras funciones (medio de pago y reserva de valor) son secundarias a esta. El peso no es reserva de valor porque tampoco funciona como unidad de cuenta, ya que se deprecia con rapidez y volatilidad frente a bienes y otras monedas. Entre 2003 y 2007, los argentinos vendían dólares y demandaban pesos, que funcionaba como unidad de cuenta confiable y predecible. Luego la inflación de dos dígitos vino para quedarse, se intervino al INDEC eliminando la existencia de instrumentos denominados en pesos con indexación fiable, la expansión monetaria se aceleró y comenzó la huida del peso.

  13. Norberto dice:

    Subir las retenciones, si es que podemos decir que queremos y no lo posible, subir las retenciones permitiría mayor ingreso directo a las arcas estatales de divisas duras, y en todo caso bajar las retenciones de las MOA en función de las cantidades de mano de obra involucradas.
    Nunca menos y abrazos

  14. Mariano T. dice:

    Obvio Bloncha. Y dejarse de joder con las restricciones en carne, trigo y maiz. Y armar alguna clase de incentivo para aumentar consumo de fertilizantes. Estamos a tiempo de lograr con un plan de shock esos dólares extra para 2014 y más allá. La otra alternativa sería que el sector vaya entrando en un letargo que haga falta varios años de políticas correctas para que vuelva a reaccionar.

  15. Ariel dice:

    Si con honestidad y sin el velo de las ideologias podemos coincidir que desde 2006/2007 a la fecha la economia ha entrado en un periodo de desequilibrio, disminuyendo su ritmo de crecimiento, provocando que los principales indicadores sociales (desempleo, igualdad) detengan su ritmo de mejora (excluyo el invento del Indec y sus informes), lo que falta es un diagnostico genuino del motivo del cambio de tendencia.
    Desde mi optica, la madre del problema es el deficit fiscal y los parches que se pusieron para atacar el problema (indec, nacionalizacion de las jubilaciones, intervencion de mercados, cambio de la carta org del BCRA), hoy tenemos deficit, no tenemos moneda, no tenemos acceso al mercado para tomar dinero aprovechando las tasas historicamente bajas, no hay inversion extranjera directa, estamos rogando que las cosechas y los precios de los commodities altos nos salven, pero dada las magnitudes de los desequilibrios ni duplicando la cosecha y los precios creo que la situacion mejore.
    Mas alla del discurso que pregona crecimiento con inclusion social (quien puede estar en contra) no veo en los dirigentes actuales que manejan la economia: ni la capacidad ni la independencia para poder afirmar que en 2014 estaremos mejor que en 2013. Por otra lado tampoco tienen la credibilidad necesaria para instrumentar medidas (monetarias y fiscales) que permitan vislumbrar un mediano plazo mejor.
    Abrazo
    Ariel

  16. Norberto dice:

    Lo que confirma lo milagroso de este Proyecto Político como dijo la Jefa, porque si después de seis años de tales desastres no nos han echado a patadas y conservamos un relativo apoyo, mayor que el del 2009 soportando una campaña en contra de economistas que solo cuentan su punto de vista sin exponer toda la realidad ni las soluciones que proponen como lo hace Ud Ariel o Sturzenegger, coautor con Levy Yeyati del Libro en inglés “Dollarization” a fines de ’90s en defensa de esa posición, que explicita en una entrevista de principios del siglo, con desocupación y hambre rampantes en las calles, de la necesidad de reducir salarios para aumentar la competitividad siendo funcionario de Lopéz, de raudo y rápido paso, y del Mingo, de la mayor triste fama.
    Sin embargo le tengo novedades para Ud, que podemos extraer de dos recientes artículos
    http://rambletamble.blogspot.com.ar/2013/05/decada-ganada-una-lectura-critica-del.html
    http://www.laeconomiaonline.com/2013/05/27/evolucion-del-indice-de-tipo-de-cambio-real-multilateral-itcrm-abril-2013/
    El primero es una nota casi crítica de Analytica donde se muestra las necesidades de capital para los próximos años, con la salvedad, que la parte de esos vencimientos en moneda nacional o en poder de los organismos del Gobierno Nacional, son logros de este mismo gobierno con su compra de deuda por parte de dichos entes.
    Es decir que si hoy podemos tener actitudes soberanas es porque estamos respaldados por una situación holgada del frente internacional, que limita la capacidad de acción de los economistas ortodoxos a operaciones de terrorismo de mercado como a las que hemos asistido sin solución de continuidad desde el 2007 en adelante mediante corridas cambiarías y maniobras de fuga y evasión de divisas, uso y abuso de posiciones monopólicas u oligopólicas en la fijación de precios, y llantos de pérdida de competitividad presionando para devaluaciones que solo benefician a grandes exportadores.
    Debo dada la hora, dejar para luego la continuación de esta respuesta, por lo tanto…… Continuara
    Nunca menos y abrazos

  17. Norberto dice:

    En una época se nos enrostraba el viento en popa como causante de un crecimiento por encima del normal, mientras que ahora que orzamos para navegar en ceñida cuando los vientos son de proa es culpa del gobierno no haber crecido lo suficiente, da la casualidad que la crisis de los derivados se inicia en agosto del 2007, sin embargo el descenso del Gini desde el 2003 a la fecha ha sido consistente y lo ha hecho desde 0,54 al 0,362 (BM) del año 2012, mientras en países con mucho mas nudos de viento de cola, esa disminución ha tenido una pendiente mucho menor.
    http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_countries_by_income_equality
    En cuanto al crecimiento del PBI, a pesos constantes de 1993 se ha duplicado y en dolares corrientes triplicado, y por supuesto la elasticidad del empleo ha bajado pero de todas maneras la desocupación durante estos diez años ha bajado desde casi el 30% al 7% del cuarto trimestre del 2012, con una suba algo mayor que la estacional en el primer trimestre del 2013
    http://1.bp.blogspot.com/-7I4EGw78cd0/TjL1ZRlsnXI/AAAAAAAAARQ/3Lk57V-0rS0/s1600/comparacion+pbi%252C+emi+cui+empleo+registrado.bmp
    http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_PIB_(nominal)
    Y si hablamos del PBI por paridad adquisitiva
    http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_PIB_(PPA)
    Si el problema de Argentina es su deficit fiscal, cual sería el de los países del primer mundo con deficits primarios que alcanzan a cifras bastante mayores al 5% del PBI, como la mayoría de los europeos, hoy con el famoso deficit con pago de deuda nuestro país está en alrededor del 2% cumpliendo con Maastrich para deficit primario.
    Pasando al tema de inversión extranjera directa, el año pasado ha tenido un crecimiento del 27%, gracias a políticas de presión para la reinversión de utilidades que ha ejercido este gobierno, ayudando de esa manera también al balance de cuenta corriente
    http://www.laeconomiaonline.com/2013/05/19/cepal-ied-2012-en-america-latina-y-el-caribe-y-en-argentina/
    Bueno ya es un poco demasiado, pero me gustaría que cuando se asegura algo se diga de donde se obtienen los datos para esas aseveraciones.
    Nunca menos y abrazos

  18. Mariano T. dice:

    Norberto: estábamos hablando de reducir la restricción externa, no de agravarla.

  19. eloy dice:

    Está muy bien planteado el tema de la “restricción externa”. Más que interesante lo idea será reducirla pero bueno este es país donde estamos.

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