La economía K: la batalla decisiva

Es el congelamiento de los precios en los supermercados que rige desde el 1 de febrero hasta el 1 de abril. Ojo: dije la batalla. No define la guerra, seguro que no. Para eso se necesitan cambios profundos, políticas estratégicas, que se mantengan por largo tiempo; esas que llaman “políticas de Estado”. Pero es decisiva, porque si se pierde, queda anulada un arma importante, quizás la única que en el corto plazo puede contener, moderar la inflación sin recurrir a una recesión. Y eso, en un año electoral, tiene consecuencias … irreversibles.

Si recién estoy escribiendo ahora sobre este asunto, es porque carezco de la fe que distingue, por ejemplo, a mi amigo y colega bloguero Artemio López. Quería ver si nuestros supermercadistas mantenían los precios y el abastecimiento. Y, por lo que me dice mi mujer, lo están haciendo, hasta ahora. Además, buena razón para un perezoso como yo, hoy Alfredo Zaiat publicó un artículo sobre el tema.

Zaiat es uno de los divulgadores más claros y elocuentes de temas económicos. Si tengo mis reservas con él, es que muchas veces se concentra en señalar los errores y limitaciones de la ortodoxia económica – que los tiene a paladas – y dedica mucho menos esfuerzo y rigor a analizar las medidas del oficialismo. Está bien, es un militante, pero los funcionarios necesitan que les marquen errores los que están “de su lado”. A los otros es tan fácil no escucharlos…

Pero en este caso ha hecho una descripción excelente de lo que es y de lo que no es una medida de congelamiento de precios. Me tomé la libertad de hacer este resumen. Y sugiero que los que quieran discutirlo se atañen a esto y no a las banalidades periodísticas de “lo que todos saben”.

No existen recetas mágicas ni medidas salvadoras en economía. Los acuerdos-congelamientos de precios son una herramienta más de la política económica. Es una iniciativa que necesariamente debe ser complementada con otras, al tiempo de ir ajustándola según los obstáculos que se vayan presentando. Luego agrego otros aspectos de la cosa.

El objetivo del congelamiento es evitar la receta recesiva de la ortodoxia para atacar los aumentos de precios, que consiste en limitar la demanda.

Para ello tiene que haber una intensa y efectiva intervención del Estado en diferentes frentes tras el objetivo de lograr la desaceleración de los aumentos de precios de alimentos y bebidas. Este es el rubro principal para atender el problema de la inflación, porque esos bienes integran la canasta básica que los hogares de ingresos medios y bajos destinan gran parte de su presupuesto para adquirirla.

El impacto inicial de un control de precios es indudablemente una mejora del poder adquisitivo de la población con ingresos fijos. Así lo demuestran las experiencias de congelamientos en Argentina como también muchas otras en la historia económica mundial, entre las que se destaca la de Estados Unidos, liderada por John Kenneth Galbraith, uno de los más grandes economistas del siglo pasado, encargado del control de precios en Estados Unidos durante los años cuarenta del siglo pasado.

Son muchos (más) los antecedentes de programas de control de precios. Algunos fueron exitosos (por ejemplo, el israelí en la década del ’80) y otras comenzaron con resultado favorable para culminar con saldo negativo (el Plan Austral de Alfonsín). Controles aplicados por gobiernos peronistas tuvieron un inicio positivo y luego por factores políticos tuvieron un recorrido sinuoso …, como explica el sociólogo Artemio López, detallando las experiencias de 1952, 1973 y 2006.

Después de tantos ensayos estudiados de congelamiento de precios, aquí y en otros países, la conclusión es que resulta una ilusión suponer que pueda extenderse indefinidamente. O que sea una medida mágica. Factores internos y externos impactan en forma permanente en la economía, lo que demanda flexibilidad en la utilización de las herramientas que brinda la política económica.

Por eso mismo el congelamiento es necesario en una primera etapa para detener la inercia inflacionaria, para luego pasar a una estrategia sofisticada de administración de precios y de coordinación de la política monetaria y fiscal. El actual cuadro de la situación económica, con una deuda pública manejable y contratos que no están indexados formalmente, está más despejado que en períodos pasados, cuando la inflación era más alta y el grado de inercia más alto. Se despliegan de ese modo condiciones para que el congelamiento y la posterior administración de precios no sea sólo una medida de voluntarismo político para consolidarse como una efectiva herramienta de la política de ingresos.

Atención: para los visitantes que un discurso demasiado K les provoca dolor de estómago, el blog de Abel les ofrece la oportunidad de leer este posteo reciente de Carlos Leyba. Él dice también que “Los controles, aptos y necesarios, para situaciones complejas, no son mágicos. Exigen rigor teórico y práctico. Sobran ejemplos de éxito de los controles en la historia económica mundial, a pesar de la facilidad frívola con que, en estos días, se señalan los fracasos, que también los hay“, eso sí, en un texto mucho más pesimista sobre la situación económica actual y las posibilidades del gobierno.

Zaiat, debo reconocerlo, no es en esta oportunidad demasiado complaciente con el oficialismo. Advierte en el mismo artículo que resumí:

Organizaciones sociales y políticas vinculadas con sectores vulnerables tampoco han mostrado mucho activismo en apoyar una medida que han reclamado en más de una oportunidad. Este vacío político a una herramienta de mejora de los ingresos por parte de quienes son los principales beneficiarios es un misterio del actual escenario político-mediático.

El Gobierno tiene su cuota de responsabilidad porque no ha convocado a agentes sociales y sindicales como socios en esta puja, que es política y también de poder con los formadores de precios. De ese modo corre riesgos, porque se trata de una medida que no puede ser reiterada inmediatamente si no tiene efecto positivo. Tampoco ha diseñado ni publicitado listas de precios orientativos, y no ha formalizado el congelamiento ni definido políticas coordinadas con otras áreas de la gestión económica para articular una estrategia de intervención sobre las expectativas sociales, ámbito donde se desarrolla con intensidad la actual disputa política-mediática. Varios son los determinantes de los precios de la economía como para pensar que la inflación puede ser atendida por una sola persona o enfrentada exclusivamente con un esquema de congelamiento de precios“.

“Convocado a agentes sociales y sindicales como socios…” Suena bien, pero … la experiencia dice que si se quiere conseguir algo más que declaraciones, es necesario articular burocracias y mecanismos de control. Es una tarea de años, que no figura en el estilo K. Le cae mejor un llamado militante como el que hace aquí Lucas Carrasco. Pero tampoco La Cámpora tiene la estructura para hacer algo más que hechos políticos. Que no están mal, claro, pero a los supermercadistas chinos, que no entienden las consignas, no los van a impresionar. La suerte de este batalla en las próximas semanas depende del señor que aparece aquí abajo. Le deseo suerte, pero me pregunto quiénes estarán diseñando la “estrategia sofisticada de administración de precios y de coordinación de la política monetaria y fiscal“, que según reconoce Zaiat debe seguir al congelamiento.

moreno1

32 Responses to La economía K: la batalla decisiva

  1. EM dice:

    Para no irnos muy lejos en la historia, y hablar sólo de los años K, podemos decir que más allá de las condiciones generales abstractas sobre posibilidades y límites de los controles, los de 2006 a esta parte sólo “funcionaron” gracias a que desapareció cualquier parámetro objetivo para medirlos, ya que ese mismo año se empezó a desarticular el Indec. Sino, otra hubiera sido la historia. En lo que respecta a este año, el objetivo es bastanté más limitado: no aspiran a un éxito de los controles (salvo que éxito lo llamemos algo que dure dos meses, cuatro, ocho como mucho, y luego de un saque ajuste todo lo acumulado en ese tiempo) sino a usarlo como ariete en las paritarias. Mas, aquí http://www.ips.org.ar/?p=6612

  2. Uno dice:

    Es interesante la nota, pero lo leo bastante a Zaiat, y me pregunto a qué se refiere con la coordinación de las políticas monetaria y fiscal. Porque en general parece estar bastante en contra de las tibias medidas que se tomaron desde fines de 2011 para quitar subsidios recuperando un poco de pesos, por sus efectos recesivos en momentos de contracción económica, y por otro lado, por el lado cambiario, no está muy de acuerdo con que tengamos un tipo de cambio retrasado. La primera interpretación de eso de coordinar las políticas monetaria y fiscal sería recuperar el superávit fiscal, y moderar la velocidad de emisión monetaria y subir las tasas, pero viniendo de Zaiat, dudo que se refiera a eso.

  3. julio. dice:

    el que pregunta vive,
    el que tiene todas las respuestas, muere.
    saludos.
    julio.

  4. Norberto dice:

    me gustaría hacer un aporte por fuera de los artículos mencionados, que van a la parte visible del congelamiento y los acuerdos, que si bien son o pueden ser circunstanciales y con límites temporales , para mi opinión son parte del objetivo mas importante, que es el control de las cadenas de producción y comercialización.
    Creo que este es el objetivo de los acuerdos y por los cuales han sido aceptados, hasta diría que con agrado por las bocas de venta minoristas, como salió a la luz con los faltantes azúcar, harinas y aceites, es decir con una parte importante de los formadores concentrados de precios, es poner en evidencia donde se producen incrementos injustificados de precios en pos del apoderamiento de las mejoras salariales que se logran en los acuerdos paritarios.
    Y parece que esos acuerdos han resultado exitosos en ese aspecto, ya que luego de varias semanas sin aceites de consumo popular en las góndolas, esta última semana aparecieron, si bien no en variedad, al menos en cantidad suficiente, lo que si lo uno a reuniones con precisamente esas partes de la cadena que tengo entendido se sucedieron con el napia la semana pasada, las góndolas volvieron a estar con sus opciones de bajo costo.
    Nunca menos y abrazos.

  5. EM dice:

    ¿” apoderamiento de las mejoras salariales”? Qué significaría eso? La paritaria docente del 22% signifca un “DESapoderamiento”, o pérdida para llamarla lisa y llanamente de poder adquisitivo, si la comparamos con la única medida que tiene relevancia, que es la inflación que se produjo desde la negociación salarial anterior, que estuvo por encima del 26% según las estimaciones más creíbles. Entre eso y la suba del mínimo no imponible de 20%, más los techos de las asignaciones, van a ser muy limitados los sectores donde va a haber alguna mejora de poder adquisitivo. Eso es, ciertamente, menos. abrazos

  6. ricardo j.m. dice:

    yo creo el mamertismo liberal tiene que entender que hoy no puede demostrar con los numeros de su contabilidad real que los costos le hayan aumentdo el 20 anual como dicen o mas del 10 bah, y ante la posibilidad real de que antes de fin año o el año que viene haya una ley que los obligue a tener que demostrarlo estan asumiendo que les convenga , quizas. blanquear miseria antes.

    puesto que segun la logica imperante hace tres semanas hoy deberia estar fundiendose varios eslabones de la cadena ante lo ajustado de su realidad segun sus dichos.

    y al contrario estan ganando lo mismo y si no mas, segun de nuevo. sus dichos.

    mas alla de la realidad seguro la culpa es del indec. en ella, si no rompemos la corpo de oligopolios que manejan los precios de la economia en lo que refiere a la alimentacion y se convenga una pelea real contra la especulacion inmobiliaria que tracciona lo suyo en un lugar amplio del problema vamos a segur de mas allases y chamuyo economicista.

  7. ricardo j.m. dice:

    n habia leido la respuesta del payaso a norberto, sino no comentaba nada, es al pedo.

  8. Leo dice:

    Escuchaste alguna vez la expresión “Círculo vicioso?” Me aumentan un 20. los precios aumentan un 15: Gano un 5. Me aumentan otro 20. Los precios aumentan un 25. Pierdo un 5, que es más que el 5 que gané antes. No se puede suponer que los aumentos de salarios, que son consensuados entre patronal y trabajadores son comparables con los aumentos de precios, que son definidos por las patronales concentradas de manera unilateral. Es fácil: Te aumenté un 20, como yo quiero seguir ganando lo mismo que siempre (y aquí hay que detenerse un instante y pensar cuál es la tasa de rendimiento justa que debe tener un empresario y no quedarse con la respuesta habitual que es “la máxima posible”) te aumento lo que me comprás en un 20% y todos contentos. No, mentira, yo contento.
    Eso es lo que quiere decir “apoderamiento de las mejoras salariales”. Las mejoras salariales no resultan tales porque los empresarios activamente quieren recuperar por otro lado lo que que “pierden” (dejan de ganar) en la negociación salarial. Es allí donde el estado debe intervenir para poner un límite y romper el círculo vicioso. Es ingenuo suponer que la inflación se debe exclusivamente a causas monetaristas como la emisión de dinero y que los empresarios son tan víctimas como los trabajadores. Si es así, que pelen números y lo demuestren. Yo ya me compré el banquito para esperar que eso ocurra.

  9. Silenoz dice:

    Coincido con tu apreciación sobre la idea posible de controlar dichas cadenas y con efecto que a los sumo operará en desinflar expectativas inflacionarias en el corto plazo. Es evidente que algunas conversaciones hubo para llegar a este acuerdo pero quizás, a la vez o como cuestión principal, demostrar las cadenas de supermercados al gobierno, que no son ellos los que aumentan sino los proveedores, como una suerte de deslinde del tema

  10. EM dice:

    Leo, no se si estás discutiendo conmigo, entiendo que no tenemos sustanciales diferencias de apreciación.
    Más allá de que creo que es bastante simplón considerar que la inflación podría explicarse por los oligopolios (me extiendo bastante sobre el tema de las raíces de la inflación en la Argentina actual en este link http://www.ips.org.ar/?p=6612), si realmente se quiere quebrar con el control de los oligopolios no se va a lograr en acuerdos en cuatro paredes con un secretario. Lejos de estos acuerditos a puerta cerrada, un verdadero control lo puede hacer la clase trabajadora exigiendo la apertura de libros contables, impulsando comités de trabajadores y usuarios y combinando la lucha contra los manejos discrecionales de precios con la escala móvil de salarios. Pero claro, un límite de clase vuelve a este gobierno necesariamente hostil a cuaqluier iniciativa de este tipo que pudiera tener algún sector de la clase trabajadora. Este gobierno de hecho transformó a los salarios en el verdadero culpable último de la inflación, y por eso este año es el salario el ancla inflacionaria. Los acuerdos con los super son en realidad un medio para el fin de limitar los aumentos en paritarias. Hasta los sindicalistas oficialistas lo entendieron así y por eso vemos que cada día se tensa más la cuerda aún con los sectores de la burocracia sindical oficialista.
    Por último ¿quien sería el payaso ricardo?

  11. Norberto dice:

    Me gustaría que me espliques de donde sacás que quien obtiene el 22% de aumento está perdiendo frente a la supuesta inflación, que para los dipuopositores es del 26%, según las afiebradas consultoras privadas que le proveen información y que ellos con sus grandes conocimientos matemáticos, promedian, cuando aún las del instituto de Santa Fé con su ENGHO totalmente desactualizado y donde los servicios no tienen las restricciones del AMBA, le da 17,2%.
    Nunca menos y abrazos

  12. Silenoz dice:

    Yo creo que estás exagerando
    En primer lugar el control sindical que sugerís y por fuera si los popes quisieran podrían hacerlo, no creo que el gobierno se niegue a ellos, lo que pasa es que los muchachos me parece que están en otra sintonía y no sólo en este tema.

    A la vez, nunca este gobierno estableció que la causa de la inflación se debe a los salarios. Todos los años pasó la misma historia y siempre la mayoría de los gremios firmaron por encima de la “pauta” oficial. De hecho te contradecís al afirmar que ese gobierno culpa a los oligopolios a menos que los sindicatos sean uno de ellos

    Y que éste año se le quiera poner un tope a las paritarias, en consecuencia, es un discursito que también lo escucho de la “derecha” progre que, por esas cosas de la evolución, también le preocupa la erosión de los sueldos de los laburantes. Por lo pronto hubo un pre acuerdo en Enero con los bancarios donde el aumento andaría en el 25%, los docentes “la pauta” fue de 22 cuando hace tan sólo unos meses era vox populi que el “tope” para todo el mundo era 20%

    Vamos a ver en unos meses, cuantos acatan la “pauta”

  13. Abel B. dice:

    Estimados:

    Para no perdernos en una discusión teórica a partir de supuestos incompatibles:

    El planteo de E.M. es coherente, pero – desde sus argumentos y los links que acerca – encontramos que la inflación sólo puede encararse correctamente – así como los demás problemas de la sociedad – cuando la clase obrera tome el poder. Conducida, eso sí, por intelectuales que hayan leído las obras completas de Marx, Lenin y Trotsky. Si no, no.

    Saludos

  14. EM dice:

    Norberto, IPC-7 provincias te da ese número. Si haces el ejercicio de guardar algunas boletas de supermercado -útil en estos tiempos- te permite aproximar un valor parecido. solo un caso grave de lesa obsecuencia permite dar la espalda a este flagelo que mueve la distribución del ingreso en un sentido opuesto al que declama el discurso oficial. digamos de paso, la existencia de “afiebrados” y variados cálculos de precios es un redituable negocio que creó el gobierno destruyendo al indek (otra ayudita a un sector empresario).
    Silenoz, el acuerdo de bancarios no fue homologado. La pauta de 22% de docente es 4 puntos menos que la inflación que más o menos puede estimarse. En cuanto a los discursos del gobierno contra los “desbordes” salariales y su relación con la inflación, bueno, no se si es que dejaste de leer diarios en el último año. Sino, abundan los ejemplos.
    Insisto, “menos”.

  15. EM dice:

    Abel, Sin duda, no se trata de sacar de la galera alguna receta para solucionar lo que no tiene arreglo, como es la pretendida armonización de intereses “capital-trabajo” -no por una cuestión doctrinaria, sino por una constatación para la cual un país como la Argentina provee una abrumadora base empírica de descalabros, y es que los platos rotos de los mismos los pagan los asalariados y sectores populares.
    Por eso mejor apostar a una salida un poquito más duradera. Bueno, al menos si lo que se quiere pensar es alguna salida un poco distinta desde el punto de vista de la clase trabajadora que las que ha habido en todos los “fines de ciclo” que vivió el país. Sin duda para momentos como estos, estamos mejor con Trotsky, Lenin y Marx que con las obras del General JDP. psss

  16. EM dice:

    El planteo es al revés bastante concreto, y viene teniendo expresiones aún modestas pero nada desdeñables, ver sino http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-214564-2013-02-25.html

  17. Silenoz dice:

    No importa, yo estoy marcando los antecedentes de lo actuado y ni siquiera aventuro lo que pasará
    El 22 es indicativo y no afecta a la mayoría, en cada provincia ha sido mayor a la pauta.
    Además, en esta década siempre los aumentos estuvieron por encima de cualquier indicador, y para verificar esto no necesito recurrir al indek o la informaciòn del diario -sí los leo y de ambos bandos- “caminando” por el vecindario -conurbano y de laburantes- veo que el consumo está.

    Y yo que vivì con plena conciencia todas las inflaciones desde el Joe hacia acá y como trabajador (no me la contó ningún libro y menos rojo), doy fe que cuando la inflaciòn está por encima de cualquier ajuste de salarios, más temprano que tarde te alcanza para morfi, servicios fácilmente suspendibles y no mucho más

    Así que por lo menos a mi, los numeritos de uno y otro lado, los tomo con pinzas. Pasear por el barrio es buen termómetro, te lo recomiendo

  18. Silenoz dice:

    Ja…
    Hoy leyendo esta nota me daba gracia y pensando en algunos conocidos míos del palo del sr. Godoy,
    Han transado ¿qué paso? yo pensé que la modernización alcanzaba hasta la sub sub partición Altamira y no más

  19. Norberto dice:

    EM, las boletas del super no computan los servicios, si vos sabés algo del tema tendrías que saber los errores metodológicos del IPC de las siete provincias, que toma el absurdo ENGHO canadiense del ’87 corregido por los consumos de la nube neolib del ’97, pero vos mismo estás contradiciéndote al no computar transporte, agua, luz, gas y si te fijas en esas provincias al computar las cuotas de educación y salud privadas como si todo el universo de consumidores pagaran esos aumentos cuando solo lo hace un 10% de la población, y el consumo de viajes al exterior cuando losque lo hacen aún son menos.
    El INDEC erá un nido de ratas antes de la intervención, sirviendo por dinero bajo la mesa a los intereses de la City y vendiendo información privilegiada a “gurúes” que despues hacían uso de la misma.
    Nunca menos y abrazos

  20. Abel B. dice:

    EM, me resisto a meterme en discusiones ideológicas y otras que tengan que ver con la fe. Son interminables.

    Pero Ud,. habla de salidas y una base empírica, y eso se puede resolver desde los hechos. La propuesta que hizo y ejecutó el general Perón resultó tan atractiva para los trabajadores que, 60 años después, todavía una mayoría de ellos sigue votando a la fuerza política que el creó (por lo menos mientras sus candidatos no hacen cosas horribles).

    Las propuestas surgidas de las obras de Trotsky, Lenin y Marx… son muy diversas. Pero, en conjunto, no parecen haber sido muy afortunadas, no?

    Como dije en un posteo reciente, las más exitosas – en términos de poder y duración – parecen haber sido un camino arduo al capitalismo salvaje.

    Saludos

  21. EM dice:

    Norberto, podríamos discutir largamente de metodología, no tengo ningún inconveniente en reconocer que no es mi campo de mayor experiencia. Pero, ¿vos con ese argumento me defendés que existe una inflación de cuanto? estaría bueno que lo aclares a ver de qué estamos hablando. Seguramente habría muchas ratas en el indek anterior, pero eso no habilita un recambio de roedores ni un ataque hacia el conjunt de los trabajadores del sector para poner patotas ligadas a UPCN, que es lo que han hecho en el organismo. Y la destrucción del índice de precios tiene un sector social claramente perjudicado que son los trabajadores y no los bonistas (que lo que pierden por el CER lo ganaron por el lado del cupón del crecimiento, sobreestimado por la misma lógica de subestimar los precios). Sectores del empresariado hicieron un negoción de la destrucción del índice, para los trabajadores es pura pérdida y encima se tienen que tragar a los que con jerga técnica y diatriba contra los índices neoliberales como la que vos hacés les quieran vender que la inflación es lo que mide el indec. Toda una onda socialmente reaccionaria en toda la línea.
    Silenoz, bueno, se te soltó la correa, sino no me explico lo que decís de Godoy, que expresa lo mejor de la dura lucha de los obreros de Zanón, fábrica ocupada y puesta a producir por los laburantes en 2001 que hoy sigue con la gestión obrera.

    Abel, bueno, sí, como ha dicho Rosa Luxemburgo en una mención clásica, el camino a la victoria esta plagado de derrotas, y venimos de décadas de algunas bastante duras, no se me ocurre cómo podrían florecer leninistas en estas circunstancias. Pero tampoco exageremos el entusiasmo con la doctrina del general. Cuando las papas queman se ven las patas cortas. Allá por el 75 ocurrió con unas buenas decenas de miles de laburantes, estuvieron las coordinadoras y todo. Hoy en sectores del movimiento obrero empiezan a aparecer síntimas de descontentos también muy profundos, y no creo que haya doctrina que los frene, menos si desde el oficialismo persisten hasta en negar la inflación yendo mucho más allá de cualquier sentido del ridículo.

  22. casiopea dice:

    Pavada de problema, y muy difícil de resolver, sobre todo porque a falta de índices confiables (aunque no haya índices perfectos), el termómetro de la inflación es de cada quien, y los aumentos de precios no afectan a todos por igual. Según los patrones de consumo, puede haber mucha diferencia entre los índices individuales de cada familia. El que paga expensas de un depto, por chiquito que sea, seguro de salud, educación privada o algo de esparcimiento tiene un índice de inflación mucho más alto que el que no tiene esos gastos, mientras los precios estén congelados, claro está. A eso hay que agregar los aumentos de impuestos. Eso del lado de los consumidores, y del lado de los productores, está el tema de que los precios están congelados pero por lo que alcancé a entender de lo que dijo Galuccio (puede que me equivoque), ese congelamiento no alcanza a los combustibles. ¿Cuánto puede aguantar un sistema cualquiera si aumenta la energía pero no aumentan los precios? A eso hay que agregar el detalle de la imprenta funcionando horas extra. No entiendo por dónde piensan atajar la inflación, pero ojalá tengan suerte porque el cóctel es feíto.

  23. Norberto dice:

    Te recomendaría leer mis comentarios en post anteriores sobre el tema, pero mi tesis es que todos los institutos del mundo de una u otra forma mienten para desactivar las espectativas inflacionarias, y si querés saber de que estamos hablando en nuestro país, tenes un índice anual bastante confiable que sale de deflactar el PBI, en cuyo caso estás en alrededor del 16% para el año 2011, y que mienten todos en muchos de los índices lo hemos discutido bastante, pero quien conozca nuestros vecinos sabe que claramente no se puede hablar de índices de desocupación inferiores al 10%, y yo diría al 20%, en hermanos cuya cifra oficial es inferior al 6%.
    En cuanto a los síntomas, veremos en el cuarto oscuro cuando haya que decidir quien garantiza cierto bienestar aún en circunstancias mundiales de desastre generalizado.
    Y por otra parte pido perdón a Abel por una discusión que entiendo estéril y fuera de lugar en los alcances del post.
    Nunca menos y abrazos

  24. victorlustig dice:

    realmente es inentendble esta discusion que leo entre peronistas de paladar negro, en todo el mundo los que sufren y pagan el pato con la inflacion son los de ingresos fijos. Los mismos que financian los planes de ajuste de cualquier tipo.
    pero bueno

    saludos

  25. Norberto dice:

    Como sos especialista creo que deberías poder decir cual es el circulante monetario en función del PBI para saber cual es el límite de impresión de moneda.
    Y que no es lo mismo el IPC de una canasta de clase media alta, como el existente hasta antes del 2007, donde hasta los muestreos correspondían a esos consumos, que una canasta de clase media y media baja, digamos la porción mayor de la población, que es la que se priorizó en los índices a partir del 2007. Eso es tan cierto, que institutos como el francés piensan seriamente en presentar índices de productos y ponderaciones según las respectivas canastas para que cada quien arme su propio IPC según su pertenencia geográfica y social.
    Nunca menos y abrazos

  26. casiopea dice:

    Justamente, Norberto, un índice más exacto podría mostrar que para alguien que gana menos de 7000 pesos la inflación es 12%, y para alguien que gana más que eso es de 20% (por ejemplo). Sería una gran cosa tener un índice confiable y ponderado para las distintas pautas de consumo. Para la economía en su totalidad es tan importante una pauta de consumo de clase media baja como una de clase media y media alta, porque están consumiendo lo que se produce.

  27. Norberto dice:

    No Casio, eso es muy importante para los evaluadores o consultores de las compañías que producen para las diversos consumos, para la economía en su totalidad lo importante es el nivel de precios del consumo medio, que no es precisamente la punta de la pirámide, digamos los dos o tres deciles mas altos, porque el consumo masivo de ellos en el mejor de los casos es de mejor calidad que los del resto de los actores económicos, esas personas o familias no tienen inconvenientes en convalidar aumentos de precio, de hecho lo hacen, no justificados, quienes si tienen dificultades son las clases media, media baja y baja, cuyas necesidades deben ser satisfechas y no cuentan con los instrumentos de defensa de las alta y media alta, y es por ello que se varió el objetivo de las mediciones en el 2007.
    Nunca menos y abrazos

  28. gustavo piazza dice:

    me gustó la discusión y la verdad no entendí demasiado, así que capaz que pregunto pavadas…, pero, en todo esto de la inflación no intervendrá también el aumento de los alimentos y demás en todo el mundo? no es que el lío en túnez empezó con la suba del precio de los alimentos? no viene habiendo un cambio mundial de esos precios? y la guerra de divisas? no es que eeuu deprecia el valor del dólar (aunque en arg nadie se entera, parece, porque acá vale más que el euro, jaja, me refiero al “blue” golpista) y esa depreciación implica una inflación alimentada por la maquinita impresora en eeuu? nosotros como país tenemos tantas herramientas como para impedir que esa ola inflacionaria mundial se exprese en las góndolas de nuestros supermercados?
    pregunto io, que sió…

  29. Abel B. dice:

    No son pavadas, Gustavo. Pasa que los economistas, y los que escriben de economía, en general, no se esfuerzan en aclara qué significan las palabras que usan.

    Los alimentos, y las materias primas, cuestan más, en relación a los bienes manufacturados, desde que China y otros países de Asia empezaron a producir manufacturas con salarios bajos, lo que bajó el costo de esos productos (por ejemplo, los electrónicos) y, como así consumían más comida – sobre todo carne – que antes, y tenían, aún con esos salarios, mejor nivel de vida que antes, compran, por ejemplo, soja para sus cerdos, cobre para los productos que fabrican,.. etc. (Estoy simplicnado).

    Ese es un aumento de precios producto de una causa global. Hay bastantes otros. La Recesión en Europa, que vuelca capitales a países como Brasil y hace que el Real se revalùe…

    Cuano aquí se habla de inflación, se parte de un hecho: es mayor que en países que sufren los mismos problemas. Entonces, se discute sobre la inflación argentina, sus causas y las formas de contenerla.

    Y los más serios, también se preguntan sobre los costos de algunas formas de contener la inflación. Porque el desempleo o la recesión, por ejemplo, son peores.

    Abrazo

  30. Mariano T. dice:

    Bullshit. Cuanto aumento la recaudación de iva en un año con crecimiento casi nulo?

  31. Mariano T. dice:

    Como es una medida aislada del resto de la política económica, que es claramente inflacionaria, y se basa en el idiota diagnostico de los famosos oligopolios, va a funcionar unos meses, y después fracasa, como siempre

  32. […] este asunto ya hice hace unos 20 días un análisis politico La economía K: la batalla decisiva. Lo sostengo. Por algo el Partido Clarín, como lo llama Lucas Carrasco, lo ha hecho el tema […]

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