200 años y siguen cosas pendientes

asamblea 1813(Este posteo lo deberían haber hecho El lobo estepario. O el Canilla. Pero uno tiene impulsos).

Acepto las efemérides. La memoria histórica es una parte de nuestra identidad (aunque sea, como siempre lo es en parte, fabricada). Pero, como dije en otras ocasiones, me hinchan un poco. Demasiadas veces son ocasión de repetir frases hechas.

Por eso se me ocurrió aprovechar este asunto del Bicentenario de la Asamblea General Constituyente de 1813 para cuestionar(me) algunas cosas. Atención: tengo que decir que en la misma página de la Presidencia de la Nación que informa que «se publicó en el Boletín Oficial la ley que establece por única vez feriado nacional el día 31 de enero de 2013 en conmemoración«, en esa misma página se advierte «El propósito era proclamar la independencia y redactar la constitución del nuevo estado. Durante su transcurso, los intereses sectoriales dividieron a los diputados, lo que terminó con una postergación de la declaración de la independencia«.

Cierto. Eso de los intereses sectoriales y las divisiones es una vieja tradición nuestra. Pero yo no voy a poner énfasis en lo que no se hizo en ese momento. Un posibilista veterano como yo asume que algunas cosas se consiguen y otras no, y el Viejo tenía razón cuando recomendaba conseguir la mitad importante. Y para marcar los pasos, importantes, que se dieron, ya están los diarios de hoy, con eso de las efemérides.

Lo que quiero hacer es aprovechar este fragmento de Salvador Ferla que me acerca mi amigo Pandra, para rendir homenaje a un gran argentino (oriental) que alejaron de esa Asamblea, y recordar algunas cosas que el planteó y que merecen que las tengamos en cuenta. No porque no las aprobaran en 1813, sino porque unas cuantas siguen pendientes:

«... En enero de 1813, presidida por Alvear, que ya era la figura más prominente del Plata, comienza a sesionar solemnemente en Buenos Aires la asamblea nacional, que iba a seguir al pie de la letra las resoluciones de las cortes de Cádiz. En marzo Rondeau le comunica a Artigas que el triunvirato “le ordena” a la banda oriental prestar juramento de obediencia a la asamblea. En abril “el jefe de los orientales” reúne un congreso en su campamento de Tres Cruces, en Peñarol, frente a Montevideo, con gauchos, indios, negros, mulatos, españoles y criollos, analfabetos e ilustrados. Lo inaugura parafraseando a Washington: “Mi autoridad emana de vosotros y cesa por vuestra presencia soberana”. Al decir de Pepe Rosa no era una concesión al liberalismo, sino que era “el” liberalismo, pero el liberalismo con patria, pueblo, pampa, idioma, un liberalismo popular y nacionalista, que luego encenderán en Buenos Aires Manuel Dorrego y más tarde Hipólito Yrigoyen.

El estilo de la asamblea del año XIII estaba en las antípodas del espíritu popular, criollo, épico, austero, valiente, libre, gaucho y combatiente encarnado por San Martín y por Artigas. Un viajero inglés comenta lo que vio en el campamento oriental: “¡El excelentísimo señor protector de la mitad del nuevo mundo estaba sentado en una cabeza de buey, junto a un fogón encendido en el suelo fangoso de su rancho, comiendo carne del asador y bebiendo ginebra en un cuerno de vaca! Lo rodeaba una decena de oficiales andrajosos… De todas partes llegaban, al galope, soldados, edecanes, y exploradores. Paseándose con las manos en la espalda, Artigas dictaba los decretos revolucionarios de su gobierno. Dos secretarios –no existía el papel carbónico- tomaban nota”.

Por su parte, el cronista Larrañaga lo pinta así: “En nada parecía un general. Su traje era de paisano y muy sencillo: pantalón y chaqueta azul, sin vivos ni vueltas, zapatos y medias blancos y un capote de bayetón eran todas sus galas, y aun todo esto pobre y viejo. Es hombre de una estatura regular y robusta, de color bastante blanco, de muy buenas facciones, con la nariz aguileña, pelo negro y con pocas canas; aparenta tener unos cuarenta y ocho años; su conversación tiene atractivos, habla quedo y pausado; no es fácil sorprenderlo con largos razonamientos pues reduce la dificultad a pocas palabras y, lleno de mucha experiencia, tiene una previsión y un tino extraordinarios. Conoce mucho el corazón humano, principalmente el de nuestros paisanos, y así no hay quien le iguale en el arte de manejarlos. Todos lo rodean y lo siguen con amor, no obstante que viven desnudos y llenos de miseria a su lado”.

Con él cualquiera puede llegar a general si tiene condiciones, como las tenía el indio Andresito Guacurarí Artigas, sin obligación de presentar ante nadie certificado de “limpieza de sangre” ni desmerecerse por tener una concubina parda.

Artigas confecciona en aquel congreso de Peñarol un programa extraordinario de veinte puntos para que los diputados orientales lleven a la asamblea: declaración de la independencia absoluta, sistema republicano de gobierno, régimen federal, supresión de las aduanas interiores, un plan nacional de desarrollo, prevenciones contra el despotismo militar y la sabia medida de fijar la capital de la confederación a crearse fuera de Buenos Aires. Nada se había escrito hasta entonces como ese articulado en el que se expresaba la temática de la revolución nacional con absoluta precisión y autenticidad: significaba clarificar la revolución de mayo y llevarla a la calle, sacándola del ámbito palaciego en que se manejaba«.

¿Saben qué? Me dejó reflexionando, en particular, si no deberíamos pensar otra vez en un plan nacional de desarrollo, en crear una confederación más grande y en fijar la capital fuera de Buenos Aires. Pregunto, nomás.

36 Responses to 200 años y siguen cosas pendientes

  1. Flavia dice:

    Con dolor recuerdo tantas cosas no hechas que nos dejan en el mismo lugar siempre. Las barbaridades que le dijeron a Don Raúl por la idea…. Por las demás sin hacer, estoy segura que seguiremos discutiendo en la superficie. No es pesimismo.

  2. Carlos G. dice:

    200 años y el proyecto nacional, popular, independiente, republicano y federal sigue en pañales y los enemigos de ese proyecto están entre nosotros, mimetizados, agazapados esperando la próxima oportunidad.
    ¿La tendrán en 2015?

  3. CineBraille dice:

    A mí este aniversario me pone melancólico: me parece que pesa más lo que esa Asamblea no supo, no pudo o no quiso hacer, que lo que en definitiva produjo. (La cita anacrónica de «no supo, no pudo o no quiso» es totalmente intencional). Dejar afuera lo que representaba Artigas me parece un precedente ominoso, aunque puedo entenderlo al relacionarlo con las revoluciones francesas o con lo que representaba Boves por esos mismos años en los llanos de Venezuela: una cosa era la revolución política, burguesa, y otra, muy otra, el cambio de estructura social. Artigas podía ser un gaucho nacido en el siglo XVIII, pero sus ideas son casi del XX: sin la idea de reforma agraria, las revoluciones mexicana y rusa hubieran sido otra cosa. Y en el Río de la Plata en 1813 no estaban dadas las condiciones para semejante avance.

  4. Rogelio dice:

    Estimados Abel, Flavia:

    ¿ Otra vez ?
    No quiero pensar que imaginan una reiteración del recordado traslado de la Capital a Viedma-Carmen de Patagones u otra avivada análoga.
    Recuerde que aquél intento se produjo en la década de l980, durante la burbuja financiera e inmobiliaria en Japón, cuando «…sólo el entorno metropolitano de Tokio tenía el mismo valor inmobiliario que todo Estados Unidos, y un distrito de la capital (Chiyoda-ku) valía más que todo Canadá».

    Los cívicos honestistas
    Los cívicos honestistas republicanos se dieron cuenta que con sólo vender la sede de la embajada argentina en Tokio [un pedazo de territorio nacional] alcanzaba para construir toda la infraestructura pública de la nueva capital. Y no dudaron un instante: la vendieron !. No hay espacio para exponer cómo fue que lograron las leyes, simplemente digamos que la Banelco queda a la altura de un poroto.
    Pero, como no tenían la menor intención de ir a Viedma, una vez que tuvieron las divisas, se las fumaron.

    ¿ Recuerda Abel? Alfonsin Foulkes, Neri, Alvarez Guerrero, Nosiglia,… con el beneplácito de los nuestros.

    Reinaba entonces un entusiasmo tan grande que un amigo mío – peronista – publicaba un pasquín con las imágenes de Perón, Evita y Alfonsín Foulkes en la portada.
    ¡ Qué desilusión !

    Respetuosamente le propongo, Abel, seamos moderadamente prudentes.

    Un abrazo
    PS: de La Banda de los orientales me ocuparé en otro comentario para no abusar ahora de su hospitalidad.

  5. Mariano T. dice:

    Con la densidad poblacional de las provincias del rio de la plata, esa idea era medio absurda.
    Creo que el mayor problema de Artigas no era el unionismo, sino el divisionismo, en vez de concentrarse en tomar Montevideo.
    Hay que ponerse en lugar de toda esa gente. Mas alla de las divisiones, si perdian tenian un destino comun: El garrote vil, horca o fusilamiento en las plazas mayores de sus pueblos una vez que la revolucion fuera vencida.No siempre el stress es el mejor consejero, basta ver la defeccion epistolar de Alvear.
    Me causo gracia la descripcion de San Martin, hilarante.

  6. Abel B. dice:

    Estimados:

    Gracias x visitar, en un día feriado – y de calor aplastante en la mayor parte de nuestro país.

    Agradezco todavía más a los q vencen el calor y comentan, pero no voy a debatir con ellos. El re revisionismo histórico es, antes q el futbol, el deporte nacional argento. Aún de algo tan cercano como la década del ’80.

    Eso sí, tengo q decirle a Rogelio q me desconcierta. Yo no recuerdo ningún traslado de la Capital a Viedma-Carmen de Patagones. Sé que hubo un proyecto en ese sentido, pero no llegó a nada. Como tantos otros proyectos anunciados, antes y después ¿hacemos una lista?. No. Demasiado calor.

    Sí me queda energía para reiterarle – lo dejé claro en el posteo – que soy un partidario convencido de trasladar la Capital Federal fuera de Buenos Aires. Por dos motivos principales:

    1) Es una condición necesaria, aunque no suficiente, para resolver los problemas del Área Metropolitana Buenos Aires. En el AMBA vive cerca de una tercera parte de la población de nuestro país, y para impedir un deterioro aún mayor del que ya existe, en salud pública, transporte, energía es necesaria una autoridad, y un presupuesto, comunes.

    2) Y es un paso, menor pero importante en el sendero estratégico: revertir ese desbalance poblacional. Debemos repartir el Estado en nuestro territorio, para ayudar a que la población también lo esté.

    Abrazos

  7. bistiarj dice:

    Abel, puede ser un fragmento de «Las masas y las lanzas» de Jorge Abelardo Ramos? Respecto a lo de Viedma, si bien fue un proyecto fallido, la ley se sanciono y esta vigente. Carrasco menciono dos veces, que yo sepa, el tema de el traslado de la capital, una vez dijo Rosario y la otra hacer una provincia del AMBA. Abrazo veraniego

  8. bistiarj dice:

    Que bolu, dice Salvador Ferla, pero tengo la impresion de haberlo leido en Las masas y las lanzas

  9. Abel B. dice:

    Me pone en un aprieto, Bistiarj. Del que la fuente de toda sabiduría – Google – no alcanza a sacarme.

    Este fragmento lo leí en un ambicioso trabajo de Alejandro Pandra «Origen y destino de la Patria». Y si lo busca en Google, se lo atribuye a él.

    Pero en un mail reciente, Alejandro lo menciona a Ferla como el autor original de este párrafo. Y él debería saberlo.

    Tengo q decirle que por el estilo, un poco rimbombante, me hace acordar más a Abelardo Ramos q al estilo llano de Ferla. Pero por las ideas, podría ser de cualquiera de ellos, o aún del gringo Shumway.

    Lucas Carrasco es un bloguero valioso. Está en la «minoría intensa» y militante, y además piensa.

    El traslado de la Capital, q puede incluir la provincialización del AMBA, es, me parece, un tema q está esperando a la fuerza política q decida tomarlo.
    Creo q sólo el complejo de inferioridad que, con motivos justificados, adquirió el radicalismo les impide enarbolarlo. El kirchnerismo puede hacerlo suyo, si considera q le conviene.

    Abrazo

  10. Abel B. dice:

    Una duda: Exactamente ¿cuáles son los adjetivos que el texto atribuye al espíritu de San Martín que Ud. encuentra graciosos? ¿No estará confundiendo a San Martín con los sanmartinianos, verdad?

  11. Rogelio dice:

    Un par de observaciones Abel.

    1) Su olvido puede originarse en amnesia o en amnistía piadosa.
    Me inclino por la última alternativa.
    Los diarios de la época están para refrescar la memoria.

    En mi caso lo recuerdo con claridad, entre otras razones, porque me contaron de alguien que compró su primera casa de material (hasta entonces vivía en una prefabricada) con «el estímulo» por votar favorablemente la cesión de Carmen de Patagones al territorio de la nueva capital. Creo recordar que era un diputado provincial opositor en la Bs.As. de Armendariz. No recuerdo el nombre propio del personaje.pero carece de importancia porque se decía que el mismo estímulo le habían ofrecido a todos los integrantes de ambas cámaras legislativas.
    Obviamente, «el estímulo» provenía de las holgadas divisas obtenidas en la venta de la embajada argentina en Tokio.

    2) En su convencimiento acerca de insistir en el traslado de la Capital Federal está en todo su derecho, Abel.
    Conozco algunos que quisieran trasladarla a Estocolmo o a Londres. O en su defecto a la Suiza de América o en última instancia a Brasilia.

    A usted Abel ¿ qué lugar le apetece ?

    Saludos

  12. Flavia dice:

    También hay que recordar -hace tiempo ya- los argumentos de A. Cafiero sobre porqué él no le daría jamás a la díscola ciudad de Bs As más autonomía de la que ya tiene. Me parecieron que tienen su parte de racionalidad. Por historia y todos los trajines que los porteños le hemos dado al resto del país. Hay que ver.

  13. Anahí dice:

    «Sendero estratégico para revertir el desbalance poblacional»

    Hay un sendero mucho más estratégico -que táctico- y también lo propuso Artigas en 1815:
    http://es.wikisource.org/wiki/Reglamento_provisorio_de_1815_%28Uruguay%29

    Si el uno no se cumple, el otro sólo es traslado de papeles.

    Slds.
    pd: ♪ tajante como navaja/ es la consigna artiguista/ barrera latifundista/ la tierra es del que trabaja…

  14. Evo Long dice:

    Los enemigos del proyecto son los 32,000.000 de Habiesclavos que resignaron su condicion de CIUDADANOS dirigidos porla CORPORACION POLITICA- EMORESARIAL PARA EL LATROCINIO y el silencio cpm`plice de los demas.

    Si despues de 29 años de KAKISTOCRACIA donde fuimos gobernados por mandato DEL PUEBLO por PERONISTAS (o por quienes decian serlo) , RADICALES y SEUDOS PROGRESISTAS .TODAVIA NO NOS DIMOS CUENTA.

    En el2013 estaremos perdidos.

  15. Anahí dice:

    «Eso de los intereses sectoriales y las divisiones es una vieja tradición nuestra.»

    No sólo nuestra: Jefferson quería organizar bajo el condado, el distrito en el que el pueblo discutiera por democracia directa y ejerciera el control de la representación. Eso tampoco se hizo allá, digo, hablando de liberalismo político.

    Slds.

  16. Evo Long dice:

    Respèto sus opinion pero disiento en la base conceptual,NO ES CON EL ESTADO repartido que garantizaremos el crecimiento igualitario en todo el territorio, sino con POLITICAS QUE HAGAN ATRACTIVO AL CAPITAL PRIVADO RADICARSE EN EL INTERIOR Y PROPORCIONAR TRABAJO.

    Siendo funcion indelegable del estado y NO PRIVATIZABLE acompañar con LA INSFRAESTRUCTURA NECESARIA PARA DESARROLLAR LOS SERVICIOS DE SALUD INSTRUCCION SEGURIDAD Y JUSTICIA

  17. El texto es, en parte, efectivamente un resumen de la obra de Salvador Ferla, Historia Argentina con drama y humor. Granica. Buenos Aires. 1974. páginas 236 y siguientes.

  18. CineBraille dice:

    Avellaneda, La Matanza, incluso La Plata, tienen más en común con Caballito que con Tandil. Desde los problemas de transporte hasta los diarios que se leen y las radios que se escuchan.
    Las posibles consecuencias electorales de unificar el AMBA y de crear una provincia nueva con el interior bonaerense, parecida a Santa Fe o Córdoba, son fascinantes.
    Algún día llegará el momento.

  19. Capitán Yáñez dice:

    Mi muy estimado blogger en jefe: como siempre ocurre con la Historia -eso que debiera ser un tobogán…- la cuestión, muy difícil, es separar la paja -con perdón de la expresión- del trigo.
    Por estos días, comienza a aflorar una polémica sobre Lincoln, a partir de una película de Spielberg. El «progresismo» acusa a Spielberg -que, parece, se limita a presentar al viejo Abe como un «pragmático»- de quedarse en la superficie y no remover el verdadero fondo. Que consistiría -el «verdadero fondo», digo- en alguna simpatía por Marx -«simpatía por el diablo», vendría a ser- y en algunas cuestiones de homosexualidad que Spielberg ignora… y que parecían inimaginables en esa estatua de rostro severo y tupida barba negra que -al menos para mí- era Lincoln hasta ahora.
    Para nuestra lógica Boca – River, tales cuestiones parecen demasiado remotas. Moreno era revolucionario, Saavedra conservador. Hasta donde se, y puedo inferir, don Cornelio era un criollo medio ignorante, y Marianito un ilustrado imbuído, en Chuquisaca, de las ideas del iluminismo francés… que a mí no me simpatiza en lo más mínimo. Las cosas en su lugar: don Mariano, el boga, es un forjador de nuestra Patria y la Historia lo recordará así por siempre, que es lo que corresponde. De mí, con suerte, se acordarán mis nietos.
    Salvada tan importante consideración, digamos que Moreno impulsó «medidas drásticas» (el fusilamiento de Liniers, por ejemplo) para salvar la Revolución… tomadas de sus admirados revolucionarios franceses, tan propensos a la guillotina. ¿Eran necesarias? Vaya a saberse.
    Con la misma lógica Boca – River, Artigas era bueno y Alvear malo. ¿Fue realmente así? Mis simpatías están con don José Gervasio, de más está decirlo. Pero años y años -más de los que quisiera- de militancia política me aseguran que… no hay Boca – River ni buenos – malos.
    Por si alguno no entiende -no lo culpo- esta mezcolansa… la Asamblea del año 13, supuestamente «copada» por «el malo» de Alvear, abolió la esclavitud en estas bárbaras tierras medio siglo antes de que Lincoln lo hiciera en las civilizadas tierras del norte de nuestro continente.
    Lo que sí afirmo a capa y espada es que vincular a Artigas con Alfonsín… es demasiado.

  20. Capitán Yáñez dice:

    Perdone que me meta, Rogelio, pero… si es por apetencias, a mí me apetece Mar del Plata. Sólo a un gallego se le puede ocurrir lo de «mar dulce» y fundar una ciudad en estas insalubres tierras que habitamos hoy día. ¿No le gustaría que el mostrador de Dios fuera Mar del Plata? A mi si. Nada de «mar dulce»… mar salado, como corresponde. A orillas del mar el mundo se ve de otro modo.

  21. ariel dice:

    Lo de trasladar la Capital , a otro lugar con menos población , es algo que se debe hacer, Argentina es un pais muy mal poblado. Recuerdo lo de Viedma, se deberia aplicar , o tal vez mas al Sur todavia.
    Lo mismo con un plan estrategico de la red ferroviaria, que una todo el pais , es el medio de locomoción mas barata y menos contaminante.
    No se entiende recuper Aerolineas , con todo el gasto q lleva , con el gasto operativo infernal q tiene, solo para trasladar 100 tipos , encima es lo mas contaminante q existe.

  22. Abel B. dice:

    Capi, una sola observación (es un impulso de pinchar ilusiones infantiles q la maldad natural provoca): la Asamblea del año 13 NO abolió la esclavitud. Apenas si declaró la «libertad de vientres», es decir, q los q todos los q nacían a partir de esa fecha serían libres.

    Pero es a esas cosas q me refiero cuando digo q soy un posibilista. Si, como recuerda un comentarista, vas a ser colgado si tu revolución fracasa, vas a tomar medidas muy cautelosas, cuidando de no crear conflictos innecesarios.

    Para que no se desaliente, le cito a Abraham Lincoln, en la Guerra Civil norteamericana: «Estoy en contra de la esclavitud. Pero mi objetivo es, y debe ser, salvar a la Unión. Si para eso tengo que liberar a todos los esclavos, lo haré. Si debo liberar a algunos y dejar esclavos a otros, lo haré. Y si me veo obligado a aceptar que permanezcan todos esclavos, lo toleraré».
    (El no leía esas pavadas del marxismo light que explican todo por proteccionismo o librecambio, y olvidan lo q explicaba Mao: la fuente del poder es el caño del fusil, y sólo los Estados pueden armar grandes ejércitos).

    Abrazo

  23. Anahí dice:

    Ariel concuerdo con vos en lo de la red ferroviaria, ¿pero no creés necesaria una línea de bandera en un país tan extenso como el nuestro (al margen de su gestión)? ¿Y no creés que Gendarmería en vez de perseguir indígenas y luchadores sociales no tendría que estar custodiando las fronteras, y Prefectura las aguas…?
    Slds.

  24. […] que es maximalista). Se me ocurrió casualmente, a partir de algunos de los comentarios del posteo anterior. Como para subirlo un viernes, entre un feriado y el fin de […]

  25. ANA dice:

    El cambio de la capital no respondió a un negociado tan vulgar.Por supuesto que en todo se prende el negociado pero no es la razón de ser de nada.
    Supongo que en esos momentos ,gente incluso vinculada a muchos que ahora son ministros ,prometió al gobierno ALFONSINISTA que Buenos Aires podría convertirse en CENTRO FINANCIERO DEL SUR.
    Parecía cargada ,de hecho fué.
    Creo que esa misma gente ha sacado suculentas cantidades de dólares del país este último tiempo.

  26. Bistiarj dice:

    Este es el fragmento de «Las masas y las lanzas» al que yo me refería. Obviamente no es el que figura arriba, pero mi confusión viene por que es al mismo inglés que describe a Artigas a quién citan ambos. No pegué toda la página por ningún mensaje en especial. Sino para entender la cita de Ramos en contexto.
    Gracias por la paciencia y gracias a Daio por despejar a duda.
    Pregunta: ¿quien es Shumway?

    REVOLUCION Y CONTRARREVOLUCION EN LA ARGENTINA

    Los hermanos Robertson pertenecían a esa falange de viajeros ingleses que el Imperio derramó generosamente sobre el Nuevo Mundo; eran comerciantes, diplomáticos y espías, todo a su vez, el ojo viajero de una raza enérgica y experta. Sus recuerdos, memoriales e informes han permitido reconstruir el pasado argentino en detalles sugerentes que muchos hijos del país desdeñaron evocar; pues un pueblo sólo comienza a escribir memorias en su madurez histórica. Un día los hermanos Robertson llegaron a la tierra purpúrea y describieron irónicamente la persona del gran caudillo oriental:

    «¿Qué creéis que ví? Pues al Excelentísimo Protector de la mitad del Nuevo Mundo, sentado en un cráneo de novillo, junto al fogón encendido en el piso del rancho, comiendo carne de un asador y bebiendo ginebra en guampa!… Tenía alrededor de 1500 secuaces andrajosos en su campamento, que actuaban en la doble capacidad de infantes y jinetes»

    Esta visión puramente europea y ahistórica de la originalidad nativa en las horas iniciales de un pueblo ya era inadecuada para los hijos de Albión: cuando todavía vagaban por las islas británicas bárbaros con hacha de piedra, los árabes habían recreado la matemática y la astronomía y los vástagos de la América desconocida concebían religiones solares, acueductos, artesanías, músicas y una literatura legendaria.
    Si los ingleses así juzgaban la poderosa figura de Artigas, resulta inaudito que los propios latinoamericanos de la posteridad hayan adoptado los juicios de los mercaderes extranjeros que nos conocieron, y que la historia argentina, frente a sus caudillos populares, viva prisionera de las interesadas mistificaciones ajenas. Pero la noción misma de verdad es un producto variable de la historia en movimiento. Las clases sociales dominantes son las que imponen en cada época su regla de valores. Está muy lejos de nuestro ánimo ejercer el método de señalar los «errores» de apreciación en que incurren los historiadores de ayer y de hoy sobre la historia de los argentinos. Cada juicio transmite diáfanamente los intereses sociales y políticos de quien los expresa. De ahí la importancia que reviste describir con toda objetividad las opiniones de las diversas escuelas históricas, que son, en último análisis, escuelas de partido.

  27. Bistiarj:
    Nicolás Shumway escribió La invención de la Argentina. Historia de una idea. (Emecé. 1993/2002), en donde muestra a Artigas como la antítesis del caudillo que presentaban los historiadores liberales, aunque no deja de criticarle de que «(…) como suele suceder con los populistas, Artigas no tenía una idea clara de cómo institucionalizar sus sentimientos políticos. Era un político del sentimiento y la acción, no de las instituciones y las leyes. Por lo demás, su gobierno mediante decretos y la supresión violenta de detractores alimenta la sospecha de que, si su poder hubiera durado más, podía haber resultado más un dictador personalista que un demócrata institucionalista. En resumen, tanto para bien como para mal, encarnó las ficciones orientadoras antiliberales, proteccionistas, populistas, nativistas y personalistas que siguen definiendo que siguen definiendo a ciertos elementos de la Nación Argentina» (página 84, edición 2002).
    Los populistas se van a enojar con este texto, al que considero como un poco anacrónico para esos años, más acertado para los tiempos que siguieron -y siguen actualmente.-

  28. Mariano T. dice:

    Por poco lo pinta como un che guevara. San Martin era un militar al servicio de una revolucion emancipadora, pero era un conservador y amigo del orden. Tenia ciertos rasgos liberales, pero predominaban los otros.

  29. Mariano T. dice:

    Nada muy revolucionario. Desposeer a los que habian colaborado con los realistas, y repartirlo en estancias de 7500 ha, y un reglamento de «vagos y mal entretenidos»cuyo destino era ser peones o soldados.

  30. Mariano T. dice:

    No me parece bien crear una provincia tan poderosa. Ya tenemos problemas hoy con la PBA y los celos que ocasiona.

  31. Abel B. dice:

    ¿»popular, criollo, épico, austero, valiente, libre, gaucho y combatiente» lo lee como una pintura de Guevara?
    Ud. es más fan del Che de como lo imaginé, Mariano T.

    Debo decirle q ni Ferla ni Abelardo Ramos eran muy guevaristas. Sobre todo, no creían en los «focos»

  32. ariel dice:

    Sinceramente lo de Aerolineas , recorda q se paga el pasivo q dejaron los gallegos , es casi inviable. Lo de gendarmeria nose a q viene el comentario, yo no dije nada, pero si queres mi opinion ,Gendarmeria deberia dejar de existir y eso salvo una revolucion no va a suceder y esta lejos de q suceda.

  33. Mariano T. dice:

    Poco popular, epico o gaucho.

  34. cinebraille dice:

    No digo unificar CABA y Buenos Aires entera, sino unificar el AMBA (toda el área metropolitana) y que el interior de Buenos Aires sea otra provincia aparte. En ese segundo distrito, los radicales la tendrían un poco más fácil para ganar la elección a gobernador.

  35. Anahí dice:

    Ariel, entiendo su posición pero no la comparto: no acuerdo con aquéllo de «la disolución del estado» (con eso tenía que ver lo de la gendarmería)
    Slds.

  36. Rogelio dice:

    Estimados Abel, cinebraille:

    Me parece interesante.
    Claro que requiere una reforma constitucional que debería contar con dos requisitos esenciales:

    1) cláusula de 1 ciudadano/a = 1 voto reflejado en la proporción de representación política legislativa;
    2) coparticipación de los recursos fiscales per cápita equiparada para todos los distritos.

    Se dan cuenta que, en la práctica, significa el final del pacto de Olivos bajo el cual nos manejamos en la actualidad.

    Saludos

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: