Sobre el patriotismo, en el día de la Patria

Hace pocos días leí este post, una crónica de viaje que escribió María Esperanza Casullo. Ahora, Artepolítica es un blog muy visitado; además, el texto le gustó tanto al Pájaro Salinas que lo subió en su blog. Sin embargo, quiero compartirlo con Uds., hoy 25 de mayo.

Aclaro que no lo veo como una batalla por la independencia, o la denuncia de planes siniestros del colonialismo. Es simplemente una crónica amena, que cuenta algunos incidentes molestos cuando se viven (sobre Homeland Security ya subí algo en este blog aquí) y, sobre todo, de algunos tipos humanos que reconocemos muy bien. No es que todos los argentinos pensemos así, pero son bastantes. Como casi siempre, mis observaciones al final.

Es un problema cultural

Hace unos días volvía a Argentina desde Estados Unidos, con una escala en el Aeropuerto de Atlanta. Por esas cosas de ese horror infinito que es todo lo relacionado con el viaje en avión, tenía seis horas de escala en el aeropuerto. Pero, me dije, el aeropuerto de Atlanta es bastante amable (no como ese agujero del infierno que es Miami) y con mi computadora y wi-fi (pago, eso sí) no ofendo ni temo. Paso seguridad, esta vez no me hacen el Full Body Scan en donde podés elegir entre que te vean desnuda por rayos X o te hagan una palpación de todo el cuerpo (“full body pat down”) y me recuesto en un par de sillones.

Estaba yo entonces viendo una película en mi computadora, con los auriculares puestos, cuando empiezo a ver que la gente se para y mira alrededor con nerviosismo. De repente, el concourse se empieza a llenar de agentes de seguridad y milicos, que empiezan a encintar todos los pasillos, dejando a la gente sin moverse. A los que preguntaban, sólo contestaban “It’s a security emergency, ma’am. Please go back to where you where.” Holy shit, me dije, debe ser una amenaza de bomba o algo así.

Esta situación duró tres horas. Nadie se movía, con los pasillos encintados y custodiados por agentes de seguridad. Terminado ese tiempo, una voz comenzó a decir por el altavoz “Emergency finished. All clear now. Emergency finished. All clear now.” Nadie explicó qué había pasado. Al rato, aparecieron otra vez los de seguridad y policías, los altavoces comenzaron a decir “The concourse is closed again. It is a security situation. Please go back to your gate. It’s a security situation.” Otra horita más de custodia, sin una palabra de qué estaba pasando.

Cuando empezó la voz de “All clear, all clear” y comenzó a llegar la gente, se armó, por supuesto, un pandemonio. Los aviones que tenían que partir se retrasaron todos, y los que partieron lo hicieron dejando en el suelo a más de una docena de pasajeros, que no pudieron llegar a su puerta a tiempo porque la policía no los dejaba entrar. A todas las quejas, la única respuesta era “It’s a security situation, ma’am. It’s Homeland Security, ma’am, not the airline. It’s Homeland Security, there is nothing we can do.”

En el medio de todo este lío, en la puerta E-1 se empezó a juntar la gente que esperaba para tomar el vuelo DL101 a a Buenos Aires. Como el avión saldría seguramente más de una hora retrasado, la gente (siendo argentina) empieza a charlar.

Hay una chica al lado mío. Rubia, tipo 20 años, ropa cara y lleva unas botas de ski en la mano. Habla con la mamá por skype en su computadora Mac nueva: “Si mamá. No sé, estoy acá en el aeropuerto y tipo que está todo retrasado. No sé, son estos IDIOTAS de la aerolínea que seguro son argentinos. Todo lo argentino funciona mal. La Argentina me estresa, no quiero volver.” “No, ma. No sé cuando salimos. Ay, por qué no puedo quedarme acá en EEUU, ya me estoy acercando a Argentina y TODO funciona mal. En cambio Miami es tan lindo.” (La aerolínea era Delta, cuyo agente de puerta ni siquiera hablaba castellano.)

Me pongo a charlar con un hombre de mediana edad. Alto, bien vestido: pantalón kaki, campera de carpincho, zapatos tractor. Es “del campo.” Está con su secretaria, en viaje de negocios. Se acaba de comprar, en el shop del aeropuerto, un IPAD nueva. Les ayudo a configurar el wi-fi.

Me pregunta, “¿A qué te dedicás?”.s

Yo: Como estoy cansada y llevo 12 horas en aeropuertos cometo el error de contestar “Soy politóloga” en vez de ama de casa o bailarina exótica.

“¿Politóloga? ¿Con lo corrupta que es la política?. En Argentina funciona muy mal la política. Es una cuestión cultural, es una cuestión de valores. Es una decadencia muy grande la que tenemos en el país.”

Yo: “¿Le parece? A mí me parece que tenemos problemas, pero estamos mucho mejor políticamente que hace treinta años.”

“No, pero el tema es la cultura, los valores. En Argentina nadie se preocupa por progresar, es una decadencia todo. No como acá que todo anda bien.”

Yo: “Sí, puede ser.”

“Mi hijo estudia ciencia política. Por ahí lo tenés de alumno. En la UBA. Es muy buena la UBA eh. Te digo más, yo soy ingeniero de la UTN y ahora que estuvimos acá recorriendo plantas industriales me doy cuenta de que la formación de la UTN es mejor que la de los ingenieros de acá. Acá es muy estrecha la formación, saben hacer una cosa y nada más. Nosotros somos más flexibles.”

Yo: “Si, puede ser.”

“Es más, ahora nosotros estuvimos recorriendo plantas frigoríficas acá en EEUU y la verdad que lo que vi me dio asco. Salí del primer frigorífico y decidí no comer carne nunca más en Estados Unidos. La falta de higiene y los químicos que le metían a la carne era una cosa tremenda; en Argentina no existe ningún frigorífico así, te lo cierran enseguida.”

Yo: “Ah mirá, que interesante.”

“Si, y te digo más. La gente que ví trabajando era miserable. Había ancianos de 80 años, mujeres embarazadas, y niños. Sí, había una chica mexicana que era tan chiquita que le pregunté cuántos años tenía. Al principio no me quiso contestar, tenía miedo de que fuera de migraciones. Pero como le hablé en español me contestó, me dijo que tenía 15. ¿A vos te parece, chicas de 15 años trabajando de obreras en un matadero? Yo soy de la provincia de Buenos Aires, nosotros tenemos un frigorífico y viste, y nunca ví una cosa así.”

Yo: “Y la verdad que no.”

“Es así. Igual, te digo, en Argentina falta mucho. El problema es la cultura. Yo le digo a mis hijos: vayan a estudiar afuera, es otra cosa. Tienen que cambiar su cabeza. Pero mi hijo, viste como son los jóvenes, me dice que no, que él sí o sí quiere ir a la universidad pública, que ni loco se va al ITBA. Y estudia ciencia política, viste, no sé de qué va a trabajar cuando se reciba.”

Yo: “Bueno, de algo se trabaja. Eso sí, mucha guita no va a hacer. Pero vivir se vive.”

“Y además, viste, ahora se metió a militar. En La Cámpora, se metió. Viste como son los chicos. Buah. Ahí están llamando a embarcar. Nos vemos, suerte.”

Leyendo el diario por Internet antes de salir, me entero que la “amenaza de seguridad de Homeland Security” fue que un avión de Delta parado en el aeropuerto de Atlanta con dos mecánicos a bordo salió andando solo, recorrió 100 metros sin que lo pudieran frenar, y se cayó finalmente a una zanja, destruyéndose. Los mecánicos sólo salieron heridos.

En el vuelo de Delta, los baños de atrás de clase turística no funcionan, por lo que durante toda la noche hay cola en los dos únicos baños del medio.

En Ezeiza, hago la cola de migraciones. La rubia me toca, obviamente, al lado. Está a punto de llorar de tener que volver a Argentina. Nos ponemos a charlar con un muchacho afroamericano que decide entrar con pasaporte haitiano y no americano para no pagar la tasa. La chica dice “vas a ver que acá funciona todo mal, este país es un desastre, yo me quiero volver a Estados Unidos.” El: “¿De verdad? Estados Unidos está bien, pero Argentina también está bien. Yo hace dos años que vivo acá, trabajo en finanzas. Yo vivo en Palermo, es muy lindo, la gente es amable, la paso bien. Espero poder quedarme a vivir acá unos años.”

Me tomo un avión de Aerolíneas hasta la ciudad del interior donde me están esperando. El vuelo sale a horario, es un Embraer nuevo, con pantallitas y auriculares individuales. Miro una película, me tomo el café con juguito y  guardo, por supuesto, los alfajores para mis nenes, porque sé que me los van a reclamar cuando llegue a casa“.

Como dije, no es más que una crónica, no un trabajo de campo. Pero hay frases y actitudes que funcionan casi como una contraseña masónica. No sólo las autodenigratorias, ojo: Si escucha alguien decir que en EE.UU. “es muy estrecha la formación, saben hacer una cosa y nada más. Nosotros somos más flexibles”, no necesita pedirle el pasaporte. Es argentino. Y, como dirían los interlocutores de María, es un problema cultural: un cierto provincianismo mental. Ignoran los elementos aristocráticos que existen en la constitución real de los Estados Unidos, como en, por ejemplo, la de Brasil. Hay allí unas veinte universidades que están, lejos, entre las mejores del mundo. Y varios centenares que son escuelas de Artes y Oficios con título.

En cuanto a Homeland Security, tengamos en cuenta que después de setiembre de 2011 no hubo un acto de terrorismo masivo exitoso en su territorio. Y muchos les tienen ganas. Tan inútiles no deben ser.

De todas maneras, el punto clave que me interesa destacar un 25 de mayo es el elemento autodenigratorio, muy instalado en parte de nuestra sociedad. En algún sentido, en parte de nuestras almas. No es exclusivo de los argentinos, ciertamente. Puede ser que nosotros seamos más gritones cuando estamos en el extranjero, y por eso se nota más. Pero ese complejo de inferioridad está en las sociedades que han sido colonizadas, o que han sufrido grandes derrotas.

¿Cómo lo enfrentamos? Los pueblos, como los individuos, necesitan de autoestima, de afirmar su identidad. El patriotismo es un sentimiento natural en el ser humano, pero, como todos los impulsos naturales, puede ser reprimido, encauzado o sublimado por la educación y el ambiente ¿Cómo se estimula un patriotismo racional y consciente?

Este post de María suscitó, como es habitual en Artepolítica, una gran cantidad de comentarios (incluso el mío). Lamentablemente, la mayoría quedó enganchada en la monótona discusión entre oficialistas y opositores. Por mi parte, tengo que señalar que los festejos del Bicentenario y, por lo menos los primeros meses, Tecnopolis fueron pasos muy buenos en la dirección correcta.

Pero vincular los sentimientos nacionales con la adhesión al gobierno sería un error fatal. El peronismo, todo el oficialismo es una minoría. Muy numerosa, es cierto, pero minoría. No nos dejemos confundir con el 54 % que votó a CFK. Basta reflexionar que, necesariamente, una parte de los que la votaron en la Capital habían votado a Macri semanas antes. O que una parte de los que la votaron en la provincia de Buenos Aires también votaron a Narváez en el 2009, para tener claro que los gobiernos y las mayorías pasan. Las naciones tampoco son eternas, pero están entre las pocas posibilidades de trascendencia, la familia, las religiones para los que creen, el arte o la ciencia para los que alcanzan a sus cimas, que tenemos los humanos en este mundo.

7 Responses to Sobre el patriotismo, en el día de la Patria

  1. Junquillo dice:

    “un cierto provincianismo mental”
    Con esta afirmacion no me hace falta saber más para deducir cual es es concepto de patria que tiene quien la expresa.

  2. Abel B. dice:

    Que le vamos a hacer, Junquillo. Los porteños somos así.

    De todos modos, en otro post del blog lo definí mejor. “No me refiero a ciertas relaciones humanas más respetuosas que sobreviven en algunas regiones de nuestro país, sino a una actitud mental que no se molesta en conocer realidades y pensamientos ajenos a ella”.

  3. ada e ido dice:

    ADA E IDO: Abel , esta puede ser una realidad para gente “viajada” o para ciertos sectores ” intelectuales” que arrastran cierta “historicidad”, pero para el ancho y vasto pais que es la argentina no significa demasiado. En este mundo de consumo a full , lo europeo o lo norteamericano es una opcion mas y ni siquiera la primera. La gente puede admirar varias cosas a la distancia , un jugador de futbol, el tamaño de una hamburguesa pero estas nuevas generaciones de argentinos se sienten mas identificadas con las cosas que suceden en español, con el erotismo latino. De los 80 para aca esto se nota cada ve mas , lo latino se ha metido de lleno en la cultura blanca y europea de clase media argentina y si se hace algo a lo ” yanqui” se siguen mas bien los modelos centroamericanos de imitacion. Para bien o para mal…

  4. Abel B. dice:

    Tengo la sensación que Uds. están más “en onda” que yo con las tendencias y códigos que están “in”, como decía Landrú (esa calsificación ya me delata como antiguo).

    Pero me parece que más allá de los caracteres (está logrado el del ingeniero ¿agrónomo? que reinvindica su formación en la UTN y cuyo hijo estudia ciencias políticas y milita en LaCámpora), lo que yo rescato es el “oído” para el lenguaje de María, que le permite reproducir frases, estilos muy típicos, muy usuales entre los argentinos. Y el lenguaje es el alma.

  5. ada e ido dice:

    que curioso, recien recien estabamos pensando en el lenguaje mientras surfeabamos la red ( el bebe duerme y el mas grande anda en skate por ahi). Notamos una tendencia en los jovencitos a escribir exagerando las vocales, por ejemplo si alguien se llama Camila, sera caami o dira locoo o chavoon. A estas nuevas generaciones a diferencia de las nuestras les queda chico el idioma escrito.
    Tal vez los blogs deberian ser filmados , que se vieran los gestos de los blogueros. Volvemos a épocas pre cristianas. Perdon por la disgresion.
    Es verdad que Maria escribe bien pero como todos nosotros vive demasiado en un micromundo. Estaria piola una ensalada con los pequeños micromundos que tenemos cada uno, sino es refacil que te entren por todos los costados. Algo de eso le paso en los comentarios en su post de AP.

  6. Carlos G. dice:

    Suelo leer cotidianamente los post de este blog sin comentar. No lo hago porque siento que “no me da el pinè” y como reza el refran: se aprende mas por lo que se escucha (se lee) que por lo que se habla (se escribe).
    Sin embargo me llamo la atencion su afirmacion, como al pasar: “No nos dejemos confundir con el 54 % que votó a CFK. Basta reflexionar que, necesariamente, una parte de los que la votaron en la Capital habían votado a Macri semanas antes.”
    Yo comparto totalmente que el 54% de votos a Cristina, mal que me pese, dista mucho de ser una expresion de una mayoria homogenea y consustanciada con la direccion politica del gobierno, pero (siempre hay un pero) tampoco acuerdo con un comentario que ha sido utilizado como una muletilla (no digo que este sea su caso) de los defensores de la “apoliticidad” de cierto votante de la CABA afirmando que hubo quienes votaron a Macri y a Cristina.
    Recurro entonces a los resultados finales del ballotage en CABA y de las elecciones nacionales en el mismo distrito:
    Filmus obtuvo el 35,8% de los votos, mientras que Cristina el 35,11% segun el escrutinio definitivo.
    No parece que ningun elector de Macri haya votado a Cristina salvo que forzemos demasiado las interpretaciones.
    (Disculpeseme la falta de acentos pero tengo problemas con la configuracion del teclado)

    Saludos

  7. Abel B. dice:

    Carlos G, reconozco que Ud. plantea un argumento muy bueno. La coincidencia entre los votos de CFK en la presidencial y de Filmus en el ballotaje es impresionante, y muy convincente.

    Sin embargo, tengo que decir que intuitivamente, y por casos personales que conozco, creo que gente q votó a Macri p/Jefe de Gobierno votó luego a Cristina. Y el motivo era comprensible: me lo sintetizó una de ellas “¿A quién otro había para votar?”.

    Igual, sé que ni la intuición ni los casos individuales tienen relevancia estadística. Repito que su argumento es bueno, y inclina a pensar que el “anti K ismo” porteño es sólido.

    Abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: