Autodeterminación

febrero 23, 2012

Leí en los diarios de hoy que Beatriz Sarlo, Emilio de Ípola, Rafael Filippelli, Roberto Gargarella, Fernando Iglesias, Santiago Kovadloff, Gustavo Noriega, Marcos Novaro, José Miguel Onaindia, Vicente Palermo, Eduardo Antin (Quintín), Luis Alberto Romero, Hilda Sábato, Juan José Sebreli, Daniel Sabsay, José Eliaschev y Jorge Lanata presentaron un documento, cuyo texto puede consultarse aquí, que sostiene, como conclusión concreta, que “los habitantes de las Malvinas deben ser reconocidos como un sujeto de derecho. Respetar su modo de vida implica abdicar de la intención de imponerles una soberanía, una ciudadanía y un gobierno que no desean”.

Supongo que la tragedia ferroviaria le ha restado la repercusión pública que esperaban, al menos alguno de ellos. Por mi parte, me hace un poco de ruido que se haya dado a conocer justo el día que se cumplían 108 años de la primera presencia argentina en la Antártida – un esfuerzo para imponer nuestra soberanía, justamente. Pero el contenido del documento no me impresiona por su brillantez ni por la contundencia de sus argumentos. Me interesa como un ejemplo más de la especial relación – incómoda, diría yo – que tienen muchos de nuestros intelectuales, y una parte no pequeña de nuestros compatriotas, con la cuestión nacional.

De todos modos, al no ser un intelectual, ni un periodista, no creo que mi opinión  tenga un peso especial. Desde la política, tema en que tengo alguna experiencia, puedo esperar, tal vez, un resultado paradójico en la política local. Leo en Parlamentario.com que legisladores del oficialismo y de la oposición avanzaron para consensuar un proyecto común sobre Malvinas. A varias fuerzas políticas, renuentes a aparecer como comparsas del oficialismo, les resultará más fácil apoyar su política exterior cuando se hace clara la alternativa… y lo poco atractiva que es ¿Un efecto similar al que le dió su triunfo aplastante a Cristina Fernández el 23 de octubre?

Eso sí, como “noticia” y más allá de sus argumentos, esta declaración de hombres y mujeres más o menos conocidos ya tiene alguna existencia, aunque sea menor, en la realidad de la politica internacional, tanto como en la interna. En el mundo de hoy, ambas tienen un componente mediático muy fuerte. Los firmantes – como hombres y mujeres muy vinculados a los medios – seguramente lo saben.

Por eso, es un pequeño aval a una eventual República de las Falklands, y debe ser considerada como un paso en favor, por mínimo que sea, del auto gobierno y la auto determinación de los pueblos, independientemente de su número y de su ubicación geográfica.

Es, entonces, un aval que debe tomarse en cuenta para una reivindicación sentida de un grupo humano mucho más numeroso que los kelpers: La Autodeterminación de Recoleta. ¿Por qué los que viven en ese pequeño y luminoso lugar del mundo deben abandonar sus costumbres y valores ante las imposiciones de un gobierno “nacional” que no los expresa y al que en aplastante mayoría rechazan? ¿Por qué también deberían estar sujetos a un gobierno “local” cuya cabeza, aunque más afín, vive en el extranjero – Barrio Parque – y además tiene capacidades diferentes?

Si esta otra lucha por la independencia tuviera éxito, quizás pueda considerarse a su vez como un apoyo a un tema un poco más conflictivo: la autodeterminación para Grecia.

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El accidente, los trenes y el Estado

febrero 23, 2012

Ayer subí un post impulsado por la tragedia ferroviaria en Once. No me arrepiento de nada de lo que dije allí, pero como la mayoría de las afirmaciones impulsivas, necesita desarrollo y aclaración.

Lo que sucedió ayer con un tren del ferrocarril Sarmiento causó, por supuesto, una muy fuerte conmoción social, especialmente en el tercio de la población argentina que vive en la Capital y el Gran Buenos Aires. Sobre todo, en los millones que usan los trenes. También, necesariamente, un gran impacto en los medios, y fotos sangrientas en la tapa de los diarios.

Después de algunos días, o del próximo “ruido” mediático, el tema quedará fuera de la conciencia del público, salvo para las víctimas y sus familias. Pero – aunque sólo los politizados pensamos hoy en eso – habrá un desgaste, quizás grave, quizás no, del gobierno nacional.

Necesariamente, habrá procesos judiciales, penales y civiles. Eso significa mucho tiempo, años. Aquí y en cualquier lugar del mundo, por la misma magnitud del hecho. Pero los tiempos del Ejecutivo son y deben ser otros. Una respuesta inmediata apropiada es la renuncia del Secretario de Transportes Schiavi (el hilo debe cortarse por el nivel político visible inmediato) y el quite de las concesiones al Grupo Cirigliano.

En algunas sociedades, un suicidio en esos niveles sería de esperar. Pero ese gesto no pertenece a la identidad cultural argentina moderna (que algún comentarista me dice que no existe).

Todo esto son consideraciones que creo realistas sobre el accidente ferroviario de ayer. No son pronunciamientos sobre la gerenciación de los ferrocarriles, salvo como un obvio indicio que es mala. Pero eso ya lo sabíamos, por la experiencia directa de los que tienen que viajar en la gran mayoría de las líneas.

Lo que sucedió da la desgraciada oportunidad, y quizás la urgencia, de repensar el sistema actual.

Sobre este tema, sinteticé muy brevemente mi opinión en ese post. No pensé que pudiera agregar mucho más, salvo en un nivel técnico inadecuado para un post. Y ya la discusión está saturada de ideología y de consignas berretas.

Pienso, sí, que puede ser necesario precisar que mi opinión favorable, sobre la administración directa por el Estado, en la forma de empresas semi autónomas, de algunas actividades, tiene todo que ver con el tipo de actividad que se encara

Por un ejemplo, entre muchos, no me interesaría vivir en una sociedad en que los restaurantes fueran administrados por el Estado. A veces sospecho que esa fue la causa principal de la inevitable caída de la Unión Soviética. En Cuba, el turismo, su actividad principal, es administrada por empresarios privados catalanes, gente seria.

Al contrario, y también como un ejemplo entre otros, entiendo que los ferrocarriles son una actividad que – a partir del desarrollo del automotor y las redes de carreteras, y salvo casos muy excepcionales de nichos muy redituables – sólo puede ser administrada con seriedad y eficacia directamente por el Estado. Todo otro mecanismo… mi opinión profesional es que sólo se justifica por algún tipo de curro.

O, hay que decirlo, porque afirmar que tal actividad puede ser administrada por el Estado no es lo mismo que asegurar que un Estado determinado, en un determinado momento, está en condiciones de hacerlo. Como ya lo dije “Si los argentinos debemos reaprender a manejar las empresas del Estado …  recordemos que en una época, algunas de ellas, Gas del Estado, Vialidad, las manejamos muy bien“. Puedo agregar que también, en algunos períodos, Aerolíneas Argentinas y Yacimientos Petrolíferos Fiscales, fueron orgullo (justificado) argentino.


Trenes

febrero 22, 2012

No tengo inclinación por las catástrofes. Ni estoy bajo la obligación mediática de tocar temas con gran repercusión  Pero pasa algo terrible, muy cerca de uno, y no me siento cómodo si me quedo callado.

¿Qué puedo decir? Accidentes ferroviarios, aún más grandes que éste, ha habido en nuestro país y en el mundo. Y seguramente habrá otros. En lo que pasó hoy en Once, algo que me hace menos … fatalista y aumenta la bronca, es saber que seguramente la gran mayoría de los muertos y los heridos son trabajadores que tienen que viajar todos los días como ganado en esos trenes para llegar a sus empleos.

Igual, aunque no tenga gran fe en los procesos judiciales, son el instrumento que tenemos. Procederán, no podrán evitarlo, pero en sus tiempos. Probablemente, mucho antes que terminen sepamos más sobre lo que pasó – estas cosas que hacen tanto ruido también producen revelaciones más difíciles de ocultar. Mientras, no me siento capaz de empezar a asignar culpas, ni al Secretario Schiavi ni al Sr. Cirigliano. Sí me parece conveniente reunir información sobre los privados que administran los trenes. Ramble empezó hoy con cuatro posts seguidos, de aquí a aquí.

Ahora quiero pensar en algo bueno que pueda resultar de esto, aunque el precio en vidas sea demasiado alto. He dicho otras veces que de este gobierno podemos esperar que tome medidas acertadas, cuando la realidad no le deja otra opción (Este es un elogio. Otros gobiernos que he conocido, uno no podía confiar ni en eso).

Creo entonces que es posible que, frente al desastre, y al inevitable y alto costo político que le acarreará, Cristina Fernández, como otras veces, procure salir por arriba.

El esquema de gerenciamiento privado de los servicios públicos se ha mantenido, básicamente, desde los tiempos de Menem. Ha sido una política “conservadora”, que no requería las inversiones necesarias con un cambio de modelo. Es decir que está en línea con el estilo prudente que, pese a las apariencias, impuso Néstor Kirchner desde el comienzo de su mandato. El criterio fue, al parecer: Un enemigo importante por vez, y sólo cuando fue necesario dirimir una disputa de poder.

Tuvo sus costos. Uno, fue el del inevitable aroma a corrupción que acompaña a estos maridajes entre el estado y las empresas, la lógica del servicio público y la del negocio privado (Ha sido un blog K el que llama a Cometrans “cometans”). Pero no es ese el problema mayor (No se me ocurre una forma de manejar un negocio que mueve muchos cientos de millones sin que haya riesgo de dolo, salvo que se lo tercerice a Dios Todopoderoso).

El resultado negativo más importante era previsible desde el comienzo. Lo comenté alguna vez en el blog. El negocio del empresario privado se convirtió, paulatina e inevitablemente, de transportar gente a cobrar subsidios. Por eso no hay inversiones y por eso la gente viaja como ganado.

Al mismo tiempo, esto también fue señalado por muchos, los subsidios son inevitables. En ningún lugar del mundo los servicios ferroviarios funcionan sin ellos. Si se toma en cuenta, como debe hacerse, el costo de la infraestructura.

Entonces, si la perduración del sistema actual es insostenible políticamente, como bien puede serlo, la salida obvia es una Empresa Estatal de Ferrocarriles. No será una decisión fácil. Decía hace un año que “por toda la charla de “estatismo”, han sido muy pocas las empresas que se han estatizado durante la gestión K, y aún menos las públicas que se han creado. Podemos hablar de una auténtica reluctancia, y el caso de ENARSA, que es poco más que una oficina y algunos expedientes es el mejor ejemplo.

Los motivos pueden ser desde esa ausencia de “cuadros” con experiencia en gerenciamiento de grandes empresas a la mala memoria, negada pero presente, que han dejado algunas experiencias de empresas estatales. Los peronistas con experiencia en gobiernos provinciales, como los Kirchner, saben de eso“.

De todas formas, la única forma de aprender a nadar es nadando. Si los argentinos debemos reaprender a manejar las empresas del Estado … estoy muy en favor de eso por razones conceptuales que expliqué aquí. Hay que agregar que en una época, algunas de ellas, Gas del Estado, Vialidad, las manejamos muy bien. Los ferrocarriles, una tecnología tradicional, que requiere insumos en buena parte locales y mucha mano de obra rápidamente entrenable, y que al mismo tiempo estimula una red de proveedores que pueden ser pymes… es un buen lugar para empezar.

Algunas de estas cosas ya las tenía escritas, desde que comenté en el blog del licenciado Baleno aquí. Fue lo que pasó hoy lo que me hizo rescatar un borrador apenas empezado. Sólo puedo copiar el comentario que hice entonces, como un aporte a los que – si el gobierno toma la decisión que espero – deban emprender la tarea:

Licenciado, tiene mi aplauso por este post. Por estar en favor de la decisión de hacer, y en contra de los que siempre encuentran razones para no hacer. Pero no lo aplaudo por esta propuesta de un Tren de Alta Velocidad.

Trato de sintetizar (varias de las razones están en los coments anteriores): Argentina debe reconstruir su red de trenes, y mejorarla. Tomando en cuenta todos los costos, el tren es más barato y mejor para el país que el camión – con el que debe combinarse – y, por supuesto, que el avión.

Para tramos de alto tránsito en o entre las provincias de Buenos Aires / Santa Fe / Córdoba / ¿Mendoza? se justifica la inversión en infraestructura de rieles mucho mejores que los que tenemos hoy (son mucho más caros) para tener trenes veloces y puntuales.

Los Trenes de Alta Velocidad son todavía mucho más caros, en infra y en operación. Reconozco que sería bueno tener uno, por la tecnología incorporada (si se desarrollara acá), pero reconstruir la red ferroviaria ya llevará una inversión gigantesca, para nuestros recursos. Para un desarrollo tecnológico de punta, prefiero el vector para satélites. Es más barato“.


Porqué Europa sigue el sendero luminoso de la Atlántida

febrero 22, 2012

No. No es por sus banqueros. Ni siquiera por sus políticos, que son (ineficientes) empleados de sus bancos. La razón – creo – es más profunda.

Leemos en el diario de hoy: “Un poco adormilado, con una polera negra y sobretodo, el presidente francés Nicolas Sarkozy llegó ayer a las seis de la mañana al mercado mayorista de Rungis, en los suburbios de París …

Esta madrugadora visita de campaña fue para declarar oficialmente que la carne que se vende en Francia no es “Halal”, el rito musulmán. Era la última acusación de Marina Le Pen, la candidata del Frente Nacional, que le pisa los talones en las encuestas para la elección presidencial de abril.

“La polémica no puede tener lugar. Se consumen 200.000 toneladas de carne en la Ille de France y sólo el 2,5% es Halal y kasher (el rito tradicional judío)”, anunció Sarkozy a los carniceros y a los periodistas“.

Se me ocurre que, quizás, dentro de algunos siglos, un Platón sudaca – para ese tiempo un título aristocrático, de origen ancestral – escribirá un mito ejemplificador sobre una sociedad avanzada y justa, a la cual los dioses condenaron porque: sus ciudadanos se negaban a tener hijos; tampoco querían integrar, aceptándolos, a quienes vivían allí, tenían muchos descendientes pero otros ritos; y era irremisiblemente pelotuda.

Eso sí, me acordé de otra parábola ejemplificadora, sobre la paja en el ojo ajeno, cuando leía ésto en Ramble, del benemérito Artemio: “(En la Ciudad de Buenos Aires) con epicentro en el sur porteño donde residen 900.000 ciudadanos, el 50% de la población o es inmigrante o hijo de primera generación de inmigrante, que mantiene y reproduce el universo cultural de sus padres.

Cultura de mezcla, multiculturalidad etc., esas problemáticas se despliegan con intensidad notable en el sur porteño y no se detendrán, se expanden hacia el centro del distrito. Proceso expansivo sostenido no en las convicciones integracionistas de la mass media porteña, siempre pasajeras, sino en el combo de políticas de fronteras amigables, crecimiento económico y, claro, ríos de semen.

Son los barrios más jóvenes, la media de ciudadanos mayor de 65 años representa apenas el 9% de la población sureña, mientras en el norte porteño viagrademandante, los mayores de 65 años representan ya el 20% de la población. Bombazo demográfico imbatible sin una cacería masiva, que no se observa disponible (aunque en Argentina…) “.

¿Cómo andan nuestras políticas de integración, Rogelio?


Errores y crímenes

febrero 21, 2012

Con Julio Bárbaro me sucede una cosa curiosa: nos conocemos desde hace más de 40 años, y siempre aprecié su inteligencia; el peronismo y la política por todos esos años nos mantenían en espacios vinculados – militando en la misma orga, por un tiempo, o como proveedor y auditor del Estado, mucho después – pero nunca llegamos a ser amigos cercanos. Igual, nuestra relación ha sido cordial por la mayor parte de ese tiempo, por más que en los últimos meses evalué que sus posiciones públicas servían más para aparecer en los medios (opositores) que para construir política.

Quise decir eso, cuando recomiendo leer esta nota de Bárbaro en LaNación de hoy. Porque afirma varias cosas ciertas y necesarias, se apoya en una experiencia de vida que, me consta, es real, pero también percibo una cierta desmesura, que puede deberse a que no ha terminado de saldar sus cuentas con esa historia.

Porque decir “un discurso del que somos rehenes, donde casi el único espacio legítimo está dado por el hecho de haber participado en la violencia revolucionaria de los años 70 (o, en su defecto, por aplaudir a los que lo hicieron) … La justa crítica a la demencia represora se revierte en adulación a la supuesta víctima, que termina siendo un héroe trágico sin culpa alguna que lavar“, no es un poco exagerado?

¿Entre quiénes, exactamente, “el único espacio legítimo” es ese? ¿En la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo? ¿En algún círculo de ex militantes, que se quedaron sin realidad, y sólo les queda aferrarse a un mito del pasado? Porque somos muchísimos los que hablamos y escribimos de esos años, dentro y fuera de la política, dentro y fuera de la academia. Y tampoco se aplica a quienes estuvieron en la pesada o cerca, y hoy tienen otras agendas. Por ejemplo, Verbitsky, pro kircnerista, Bonasso, anti kirchnerista, o Montoto, pro negocios.

Es cierto que el discurso oficialista, sintético y un poco berreta como, casi inevitablemente, son todos los discursos oficialistas, tiende a enfocar un solo lado de la historia. Pero también es cierto que es el lado más sangriento y horrible, por lejos. No está mal que se repita, si – como hasta ahora – ha evitado cuidadosamente reivindicar la violencia ilegítima de la guerrilla.

Igual, repito que es cierto y necesario decir “Fuimos muchos los que enfrentamos aquella práctica violenta, y teníamos razón. Lo importante no es que nos lo reconozcan como personas. Lo imprescindible es que aquello, que tuvo mucho de demencia, no termine ocupando, en el relato que hereden nuestros hijos, el lugar de la sublime rebeldía.

Nadie deja de respetar la dignidad y valentía sin límites de las madres y abuelas de los desaparecidos. Pero debemos tener cuidado, porque no es en el amor de los deudos donde explican y encuentran razón las propuestas de sus hijos. Si los jefes responsables de aquella demencia están vivos y no tienen nada que aportar es debido a la pobreza ideológica de aquella causa“.

Eso sí, uno se pregunta – tantos años de política dejan su marca – cuál es la relación entre esta nota de Bárbaroo y la patética – no importa dónde se origine – “operación retorno” de Firmenich. Después de todo, aunque no he compartido casi ninguna apuesta de Julio, ha tenido reputación de buen olfato. Él fue a Calafate muy temprano…


La guerra ya no es lo era

febrero 21, 2012

Vuelvo a encarar en el blog la política internacional, como sugieren algunos jóvenes amigos, después de provocar unos debates tal vez demasiado enganchados en nuestra realidad local, política y económica. Creo que vale la pena que tratemos de pensarla en un marco más amplio – en el que está – como hace tiempo quise hacerlo en posts como “Argentina y su circunstancia” o “Geopolítica para salita de 5“.

Eso sí, antes de tratar de armar un “cuadro de situación” – objetivo muy ambicioso – vale la pena tener presente algo que los análisis tradicionales pasaban por alto: En el mundo actual hay otros actores además de las Estados nacionales. En el post anterior, toqué el tema del narcotráfico. En éste, quiero echarle un vistazo, superficial, para ver dónde está yendo, al tema de las “guerras asimétricas” (Que se parecen mucho a las que hace siglo medio llamaban “guerras coloniales”; o, como les decían los ingleses, reconocidos expertos en el tema, “dirty little wars”).

Evangeline O’Regan es una periodista española (bonita), de padre irlandés y madre francesa, que se especializó en temas militares. Un artículo reciente suyo ha sito tomado en algunos sitios especializados, como aquí. Se los copio:

Operaciones especiales y aviones no tripulados, el futuro de la guerra. Evangeline O’Regan. Las guerras que vengan en el futuro – el remanido ataque militar a Irán no tiene por qué ser la próxima operación de gran envergadura – serán las guerras de la austeridad. Guerras de operaciones puntuales, quirúrgicas, flexibles, secretas, a distancia, pragmáticas, de pronta respuesta y baratas.

La desorbitada deuda en la que están sumidos los países occidentales, los fracasos políticos y militares de las guerras del 11-S (Irák y Afganistán) y la naturaleza de las nuevas amenazas han forzado la transformación de las líneas presupuestarias en el Pentágono… y, por ende, lo harán en el resto de países occidentales.

La OTAN ha pedido a los socios europeos que se doten de más armamento teledirigido.

Legalidad al margen, los aviones no tripulados de Estados Unidos ya están atacando sus actuales enemigos: los líderes de Al Qaeda en Yemen y en los santuarios que tienen en la frontera entre Pakistán y Afganistán, los terroristas de Al Shabaab, la franquicia de Al Qaeda en Somalia…

Y cada vez más, siguiendo el éxito de la operación del Team Six de los Navy Seals en Abottabad para liquidar a Osama bin Laden, las fuerzas de operaciones especiales son los ejecutores humanos de las nuevas formas de la guerra.

En la línea de lo que ya había adelantado el presidente Obama, el mes pasado explicó las grandes líneas del recorte de 6.000 millones para el año 2013, los primeros millones de los 259.000 que Estados Unidos tiene que ahorrar en los próximos cinco años.

Desde ahora hasta 2017, el Ejército pasará de tener 570.000 efectivos a 490.000 y los marines verán recortado su personal en 20.000 efectivos, de 182.000 a 202.000.

El jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Martin E. Dempsey, aseguró que “las capacidades son más importantes que el tamaño. Este presupuesto no lleva al declive militar, sino a un Ejército que puede ganar cualquier conflicto, en cualquier lugar”.

En la misma línea se pronunció el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen en el primer informe anual que ha hecho jamás la Alianza Atlántiea. Rasmussen recordó que la guerra de Libia demostró la necesidad que los socios europeos de la Alianza tienen de equiparse con esta nueva tecnología. “Durante nuestra operación en Libia, los Estados Unidos desplegaron los medios clave como los aviones no tripulados (uno de ellos fue el responsable de disparar de forma precisa e inhabilitar el vehículo en el que viajaba el coronel Muamar el Gadafi cuando trataba de escapar), munición de precisión y aviones de reabastecimiento aéreo. Necesitamos que estos medios estén disponibles de forma más amplia entre los aliados”, insistió el jueves en Bruselas el militar danés“.


Nace el igualismo. Quiere despenalizar las drogas

febrero 20, 2012

Todavía siguen las discusiones en las columnas de comentarios de los últimos tres posts. Y no quiero interrumpirlas. Pero este análisis que encontré navegando por blogs gringos, me pareció tan interesante que quiero compartirlo con Uds.

Bloggins by Boz es un sitio norteamericano editado por James Bosworth, del Christian Science Monitor, que reúne noticias sobre política exterior y Latinoamérica (bueno, recuerden que para ellos, nosotros somos parte de su política exterior) con un enfoque heterodoxo: Por ejemplo, este viernes tomaba una nota de Los Angeles Times sobre Malvinas / “Falklands”, y sugería que ni el bloqueo de Cuba por los EE.UU. ni el de las islas por Argentina eran muy eficaces, y que a ambos países les convenía repensar su política. Muy yanqui esa visión.

Pero sobre este tema, las opiniones estadounidenses son muy relevantes. Ellos son el gran mercado de las drogas, que las convierte en una de las exportaciones más significativas de América Latina, una que trae corrupción y muerte a nuestros psíses.

Encontré la nota por referencia de una publicación de temas militares, que parecía bastante desconcertada por ella. Y si le puse ese título, poco serio, es porque pensé en el comercial de Quilmes, donde se ven dos inmensos ejércitos, uno de hombres y otro de mujeres, que se lanzan a la carga con gritos de guerra… para llenarse de mimos. Juzguen ustedes:

Si alguien va a clasificar a Felipe Calderón, Presidente de México, Juan Manuel Santos, de Colombia, y Otto Pérez Molina, de Guatemala con las antiguas categorías de izquierda, los tres están bien en el lado derecho de la línea (Pérez Molina, además, es un general retirado, que ha sido acusado de participación en masacres). Los tres tienen una clara posición pro-militar en sus países, y los tres han desplegado sus fuerzas militares para combatir a los traficantes de drogas y organizaciones criminales.

Last but not least, los tres han sido firmes aliados de los Estados Unidos. Y en los últimos meses, los tres han planteado la posibilidad real de la despenalización de las drogas en sus países y la región.

Comparé las posturas de los tres líderes a un “Nixon va a China”. Estos son los tres líderes del hemisferio que tienen el capital político para plantear un cambio tan dramático en la “guerra contra las drogas”. Mientras que varios respetados ex presidentes han hecho llamados similares, sus posiciones tienen menor influencia porque ya estaban fuera de sus cargos y carecían de las credenciales de “halcones” de línea dura en los temas de seguridad. Las recientes declaraciones de Calderón, Santos y Pérez tienen más peso.

La hipotética despenalización militarizada de las drogas no se ve como algunos liberales y libertarios lo han imaginado en sus previsiones durante décadas anteriores. Se trata de tres líderes comprometidos en una lucha contra la delincuencia y la violencia en sus países, y son muy conscientes que la delincuencia violenta y organizada continuará incluso después de la despenalización. Confían que la despenalización liberará recursos a sus Estados, y restará beneficios a los traficantes.

Con diferentes detalles, los analistas detrás de estos planes prevén despenalizar, cobrar impuestos a las empresas involucradas, y utilizar el dinero para invertir en las fuerzas armadas y la policía para golpear a los criminales aún más fuerte. Hay empresarios detrás de estas propuestas, preparados para aprovecharlas si llegan a hacerse realidad.

Los defensores de este enfoque tienen la intención de cambiar de una guerra contra las drogas a una guerra contra el crimen, y no se equivoquen, para ellos es una guerra. Este es un enfoque de línea dura y militarizada para concluir “the war on drugs” mediante la eliminación de las finanzas criminales y luego golpear a las bandas con toda la fuerza de las unidades policiales, militares y empresas privadas de seguridad antes de que los chicos malos pueden reagruparse. Incluso si tuvieran éxito, será controvertido, con mucha sangre, y numerosos violaciónes de los derechos humanos.

Si estos planteos avanzan, no es seguro que sean aceptados, y no va a suceder de la noche a la mañana. Los congresos locales van a tener que estar convencidos y redactar nuevos marcos legales. Los halcones tendrá que convencer a sus compatriotas, muchos en el centro y la izquierda, que son menos entusiastas acerca de un cambio tan importante. Los tres líderes principales de este planteo también han dicho que prefieren trabajar en coordinación con los Estados Unidos, y este país no parece abierto a un cambio tan radical en el corto plazo.

Sin embargo, incluso si uno está en desacuerdo con la idea de utilizar la legalización como un arma de guerra, estos tres presidentes han hecho un impacto, y se está abriendo un nuevo frente en el replanteamiento de la política de drogas. Aparecen nuevos y sorprendentes miembros de la coalición que desea deshacer algunos de los daños de la prohibición. Bienvenidos al nuevo debate sobre la legalización, iniciado por halcones militares. Esta no es la visión que la mayoría de los que están en favor de poner fin a la guerra contra las drogas imaginaba, pero esta muy bien puede ser la dirección en que se mueva el debate“.

Mis observaciones: Es un tema difícil, en el que no tengo certezas. Entiendo el argumento de los liberales extremos como Friedman (no todo lo que dicen son pavadas) que señalan que la prohibición de las drogas funciona de la misma forma que lo hizo la prohibición del alcohol, la Ley Seca: crea un negocio atractivo para los criminales. Y tengo claro que ese negocio trae la corrupción de las fuerzas de seguridad y de los políticos en nuestros países (y en los otros también).

Sé que México, por ejemplo, ha pagado con 50.000 muertes su participación en la “guerra contra las drogas”.

Pero, sin ser un experto, he colaborado por casi 30 años con una institución para la rehabilitación de drogadependientes, y sé que la opinión de la mayoría de los que trabajan en el área está contra la legalización. Las experiencias en algunos países europeos no han dado buenos resultados. Ni eliminaron el crimen.


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