Un aporte doctrinario a la “Cuestión nacional”

Colaborador apropiado: Rogelio Galliano

El debate que ha comenzado en los medios y en la blogosfera a propósito de la política argentina hacia las Islas Malvinas – toca conceptos muy básicos de nacionalismo y patriotismo.

Por supuesto, me tenté, e hice un par de posts que versaban sobre autodeterminación y la “cuestión nacional”. Como acostumbro, traté de reducir en lo posible – no mucho, en este tema – el discurso ideológico, reconocer la presencia de distintos pensamientos, y encontrar un terreno común en los hechos y las estrategias.

Mi amigo Rogelio Galliano evaluó que era necesario encarar un encuadre filosófico del concepto de nación. Reconociendo que existen otros, pero que éste, al que muchos argentinos adscribimos, tiene mucho que ver con nuestra historia y nuestra realidad. Copio:

“Además de muchos otros pensadores y blogueros, también escribió y actuó sobre el concepto de Nación Juancito Perón Sosa. Habida cuenta que muchos de nosotros, los argentinos, nos alineamos en la tradición política que él impulsó quizás convenga recordar cuál es su concepción en este punto.

La concepción de “nación” en Juan Perón

Perón siempre sostuvo que su concepción era “humanista y cristiana”: definición categórica que de movida nomás se da “de patadas” con cualquier “nacionalismo” a la europea, a la “Videla-Galtieri” o con su homóloga, paradoja aparente, la idea de nacionalismo “a la Sarlo”.

Alcanzará apenas con un par de referencias para confirmarlo.

“Es indudable que la evolución humana en sus diversos aspectos vitales, nacionales e internacionales, se dirige, como ha sucedido a lo largo de la historia de nuestra tierra, hacia integraciones mayores. Del hombre aislado pasamos a la familia; de ésta a la tribu; luego al estado primitivo; la ciudad; el estado medieval; la nacionalidad; y ahora avanzamos en el continentalismo (…)” hacia el universalismo. [Mensaje leído en Argel, septiembre de 1973] —

“La Argentina opera dentro de la sociedad mundial, y esto no es incompatible con su independencia esencial. Veo con claridad que la sociedad mundial se orienta hacia su universalismo, que en un futuro relativamente cercano nos puede conducir hacia formas integradas en el orden político, tanto como en el económico, como en el social” Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, Tercera parte, 1. Argentina en la comunidad mundial, página 112 (29)

El hombre es el único ser de la Creación que necesita “habitar” para realizar acabadamente su esencia. El animal construye una guarida transitoria, pero aquél instaura una morada en la tierra: ésa es la Patria. Es mi deseo que nadie bastardee la palabra “Patria”, convirtiéndola en un rótulo vacío. Nuestros heroicos próceres no necesitaron desgastarla para comprender que alude a esa profunda morada que, recíprocamente, habita en el corazón de cada uno de los hombres. El universalismo constituye un horizonte que ya se vislumbra, y no hay contradicción alguna en afirmar que la posibilidad de sumarnos a esta etapa naciente descansa en la exigencia de ser más argentinos que nunca. El desarraigo anula al hombre y lo convierte en indefinido habitante de un universo ajeno. Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, Tercera parte, 1. Argentina en la comunidad mundial, página 114 (30)

De modo, Abel, que para Perón, la nación no es una “cosa, objeto o tribu” sino una fase en el curso de una evolución histórica prolongada, cósmica: es el momento del movimiento en el que el “yo” se reconcilia una y otra vez con el “nosotros”.”

– o –

Le respondí en esa columna de comentarios “tengo que decir que hiciste una excelente labor de síntesis, y voy a subirla como post a continuación de éste. Soy un hombre convencido que los caminos se hacen paso a paso, y la meta más luminosa no te da ninguna garantía que no te tropieces. Por eso mi insistencia en los temas prácticos. Pero es necesario saber dónde se quiere ir”.

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3 Responses to Un aporte doctrinario a la “Cuestión nacional”

  1. Oscar Cuervo dice:

    Alejándonos por un momento de los desafíos de la práctica, quería señalar que en esta sucesión de citas acerca de la idea de Patria nunca había encontrado tan claramente expresadas como acá las resonancias heideggerianas en el discurso de Perón. Hay una fidelidad casi literal al pensamiento de Heidegger (ese “habitar” que “instaura una morada en la tierra”, una de cuyas posibilidades es “El desarraigo [que] anula al hombre y lo convierte en indefinido habitante de un universo ajeno” es una perfecta transposición al castizo de categorías que en el complejo lenguaje de Ser y tiempo se denominan “existenciarios de Dasein”) que me hace pensar que Perón era un habitual lector del filósofo de la Selva Negra. Muchas veces se dijo que el discurso “La comunidad organizada” del 49, con el que Perón abre el congreso internacional de Filosofía, había sido escrito por Carlos Astrada o algún otro redactor secreto familiarizado con la jerga heideggeriana, pero estos discursos tardíos de Perón citados acá me hacen pensar en una familiaridad del líder argentino con la lectura del filósofo alemán (por ejemplo “Construir, habitar, pensar”) que no es simplemente una adaptación oportunista de la jerga, sino que revelan una comprensión profunda de ese pensamiento.
    Saludos

  2. Gerardo González dice:

    No consta que Perón haya leido a Heidegger.
    El discurso mas profundo y coherente sobre la necesidad del continentalismo para la Argentina lo pronunció Perón en la Escuela Superior de Guerra, allá por 1953. Este es de su autoría inconfundiblemente. Con cierto esfuerzo se consigue.
    Perón avanzó, como es sabido, en la integración con Chile, pero más simbólicamente que en la institucionalidad. Y sufrió una fuerte decepción con la resistencia feroz que encontró Getulio Vargas para avanzar con el ABC.
    En el exilio Perón comprende la perspectiva europeista de Francia y Alemania, y en los 70, antes de su retorno, insiste mucho en las tres fases de desarrollo de los pueblos.
    El punto de discrepancia que tengo con Abel es que, desde una visión estratégica continentalista, los patriotismos nacionales son como amores al terruño. Hay un bella página de José Antonio Primo de Rivera
    en la cual sostiene que el amor al suelo natal impide el patriotismo español.
    Debiéramos poder querer a Iberoamérica, en su unidad y diversidad de pueblos, pero no es fácil.
    EEUU es un país continental con conciencia de su ser.
    Por eso allá el patriotismo asume otras formas.
    Amar a una Patria incompleta es doloroso, tal como lo expresara Leopoldo Marechal.

    • Abel B. dice:

      Gerardo, ante todo debo decirte que el esfuerzo para conseguir ese discurso de Perón consiste en cliquear arriba, inmediatamente debajo de la cabecera del blog, donde dice “la Patria Americana”.
      Está junto con un trabajo de Methol Ferré y una conferencia de Marco Aurelio García. Para evitarte el trabajo de subir el cursor, te pongo el link aquí: https://abelfer.wordpress.com/la-patria-americana/

      Luego, si bien en el largo plazo la marcha hacia unidades políticas más grandes es indiscutible, los problemas que enfrenta, mal, la Unión Europea, nos obligan a todos a repensar los procesos de integración. En el blog analizamos el asunto hace poco

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