Una reflexión sobre el aborto

Es un tema sobre el que hablé muy poco en este blog. Una vez, hace un poco más de cuatro años, y allí vinculaba algún trabajo anterior. Sigo pensando aproximadamente lo mismo que decía entonces, pero no es esa la razón por la que no escribo sobre él. Siento que está muy vinculado a la vida y a la muerte en un plano íntimo, y el ruido de la política no ayuda a enfrentarlo como corresponde.

Pero ayer subí un post, de impulso, por un debate en la blogosfera sobre religión y política. Y , como era inevitable, apareció la cuestión del aborto en los comentarios. En realidad, ya estaba desde el comienzo, porque era el tema que enarboló el dirigente político cuyas declaraciones provocaron ese debate.

Entre los 29 (hasta ahora) comentarios hay algunas respuestas mías. Entre ellas, la que le dí a una visitante sensata y sensible. Como sé que muchos leen los posts pero no los comentarios – se pierden lo mejor – otra vez sentí un impulso, el de copiarlo aquí.

Importante: No aconsejo este tipo de cuestiones a dirigentes políticos en actividad: atrae a demasiados delirantes de uno y otro lado, lo que siempre produce desgaste.

Usted insiste en centrar este debate en la cuestión del aborto. Es comprensible. Es el elemento más humano, y trágico; y además es donde hace hincapié Capitanich. Pero creo que es uno de los muchos aspectos de un tema más amplio: el lugar de los valores y los sentimientos religiosos en la política. Y se me ocurre que es mejor que el problema del aborto, y de la protección de la vida, lo pensemos por separado, sin ideologizarlo.

Como siento que no cabe eludirlo, expongo aquí mi posición personal, breve y, no puede ser de otra forma, demasiado simplificada.

La vida humana es un valor a defender por toda sociedad sana, y también, entonces, por el Estado. Al margen de cualquier consideración religiosa (y de que un feto de 6 meses es muy similar a un bebé prematuro de 7).

Corresponde entonces que se le den a la mujer embarazada que los necesite auxilio económico, sanitario y todo el que pueda dar el Estado. Incluso, ayuda para darlo en adopción, si no quiere o puede hacerse cargo de una criatura.

En este punto, me siento obligado a reconocer que la reciente extensión de la Asignación Universal por Hijo a las embarazadas, con requisitos sanitarios a cumplir, fue una decisión muy “pro vida”, y pro vida digna. Me parece evidente que tiende a reducir los abortos con mayor eficacia que cualquier número de exhortaciones.

Pero creo que no debemos olvidar que llevar a término el embarazo es, por naturaleza, una decisión de la mujer, y debe serlo. La sociedad no puede imponer heroísmo, abnegación ni siquiera amor maternal (o paternal). Esas son cualidades de personas, no de colectivos.

Los casos de violación, peligro de vida materna,… están contemplados en las leyes desde hace más de 100 años. La discusión es, entonces, si el Estado debe estar obligado, también, a brindarles a las embarazadas que, a pesar de todos los apoyos o incentivos que se les pueda dar, igual decidan abortar y no tengan recursos, el uso de los hospitales públicos para que lo hagan (porque las mujeres que pueden hacerlo se arreglan por su cuenta. El que hoy diga que no conoce a nadie que haya abortado es un mentiroso o un imbécil). Es una discusión válida, pero más concreta que las banderas de “Pro Vida!” y “Pro Elección!”, que muchas veces no se referencian a ninguna realidad concreta. Y en algunos casos huelen a posicionamiento político“.

12 Responses to Una reflexión sobre el aborto

  1. nacho dice:

    Abel,

    Se legislara sobre una situacion imperfecta y urgente (mujeres que mueren). La ley que salga no sera buena en si misma, sera buena si corrige la estadistica, caso contrario habra que pensar en alguna otra cosa. Tampoco sera una ley que, sola, pueda resolver el problema. Si el estado solo hace accesible y segura una de las peores situacion que una mujer puede enfrentar habra abandonado el tema, se lo habra sacado de encima. Fuertes campañas de educacion y soporte material para que esos embarazos puedan seguir adelante son impresindibles. Si esto ultimo no pasa seria lo mismo que el Estado te de un plan social sin acompañarlo con un plan de como te lo va a quitar (un trabajo), es el abandono.

    El que tenga un mejor plan para que esas mujeres no mueran que lo presente, lo demas es puro cuento.

    Saludos
    Nacho

  2. Mauro A. dice:

    Comparto en casi todo, y me da un placer tremendo encontrar alguien que piensa mas o menos como yo. En esta blogosfera donde podes encontrar progres, liberales, y chupahostias, es muy dificil encontrar gente que tenga una posición mas intermedia sobre este tema.

    Lo único que no comparto es que llevar a término un embarazo sea una condición únicamente de la mujer. Por naturaleza es así (como lo remarcas), pero socialmente no es tan así. Hay muchas mujeres que deciden suspender su embarazo por presiones externas, o la inversa. Aunque creo que entendí tu punto: por mas que digan lo que digan, si una mujer desea realmente terminar su embarazo, lo puede hacer.

    Saludos, y gracias por tener esta posición.

    PD: lei el la nota anterior, y tambien comparto en casi todo.

  3. Carlos G. dice:

    Totalmente de acuerdo con el post.
    Es deber del Estado dar todo tipo de contención y apoyo, material, sicológico y económico, porque el aborto en sí no es una situación deseable; pero aún así, en última instancia debe ser decisión de la mujer llevar a término, o no, su embarazo.

  4. Die dice:

    Ya de entrada me genera fuerte rechazo las declaraciones políticas (como la del post) que declaran ser “desideologizadas”.

    Esa postura “superadora” de la ideología intenta irradiar una lucidez que lo único que hace es dejar más en evidencia su incapacidad para debatir porque creen estar en una posición superior y conciliadora.

    Hay que dejar las cosas claras: el aborto es una cuestión ideológica, tanto como la pena de muerte (que paradójicamente muchos de los “pro-vida” la apoyan) o la distribución de riquezas, entre tantas otras. Y es una discusión que se debe dar dentro de la política, mal que le pese a muchos políticos.

    Ahora bien, el texto a pesar de sostener que el aborto es una decisión de la mujer no se expide sobre el eje de discusión: ¿tiene que dejar de ser el mismo ilegal? ¿tiene que despenalizarse el mismo? No hay posibilidad de aborto sin decisión de la mujer, así que esa afirmación que en un primer momento puede parecer a alguno categórica es totalmente vacía. Sostener eso es como decir que trabajar es una decisión personal, dentro de un contexto (hipotético aunque no lejano) con 20% de desempleo, a un joven sin experiencia laboral y sin estudios.

    Honestamente merecen más respeto de mi parte la postura de los “pro-vida” que estás posiciones intermedias, que solo refuerzan el status quo y que nunca llegan al fondo de la cuestión.

  5. Carlos G. dice:

    En lo que a mí respecta cuando hablamos de que el aborto debe ser decisión de la mujer, creo que está claro que se refiere a una decisión (relativamente) libre sin que pesen sobre ella coacciones del Estado como la declaración de ilegalidad, cuya eliminación es el fondo de la cuestión.

  6. Gerardo González dice:

    Como bien dijo Abel, hay que leer el post anterior y sus variados comentarios y pequeñas polémicas.
    Me ayudó enterarme que Santo Tomás puso el límite en los cinco meses de embarazo. Es el concepto del “justo medio”. De hecho, esta distinción funciona, tiempo mas o menos.
    Por eso, tomar la pastilla del “día después” muy difícilmente pueda calificarse de homicidio, en tanto que matar a un feto de ocho meses de gestación en un clarísimo crimen.
    Todo eso de ayudar a la madre es un bien pensar indiscutible, por lo que sobra.
    En toda decisión de aborto intervienen, por lo menos, dos personas y frecuentemente los padres de la embarazada.

  7. Abel B. dice:

    Carlos G, a riesgo de sonar soberbio, quiero acercarle un consejo: No se deje cuestionar sus opiniones por ideólogos, cuyas firmes convicciones les permiten decir tonterías con sinceridad.
    El aborto está despenalizado de hecho ¿o conoce alguna mujer presa, o enjuiciada, por abortar? El reclamo de los “pro elección” es que puedan hacerlo en hospitales públicos, por cuenta del Estado, las que no pueden pagarse el médico privado.
    La sociedad no tiene una sabiduría superior intrínseca, pero es más inteligente y humana que los ideólogos vociferantes de ambos lados.
    La mujer que aborta – muchísimas lo hacen, y muchas no tienen inconveniente en decirlo, aunque con dolor – no es mirada mal por sus amigas, ni tampoco por su familia salvo en grupos muy pequeños y muy religiosos.
    Pero creo que la mayoría de esta sociedad, al mismo tiempo, no está dispuesta a votar que desde el Estado se mate a niños. Y un feto está en camino a serlo.

    No es coherente. La coherencia estricta queda para los ideológos, para que se masturben con ella.

    Saludos

  8. Carlos G. dice:

    Abel, de chiquito me enseñaron que, cuando a uno le dirigen la palabra, uno debe contestar para no correr el riesgo de ser considerado un maleducado. 🙂
    Su comentario me produce cierta perplejidad, al punto de no estar seguro de estar totalmente de acuerdo con él.
    Quizás sea cierto que la mayoría de la sociedad no condene el aborto y, al mismo tiempo no esté de acuerdo con la intervención del Estado a favor del mismo; no es menos cierto que mi comentario no es más que la expresión de mi opinión, sin pretensiones de representación de sector alguno.

    Saludos

  9. Jose dice:

    Para comprender el punto de vista de los “proVida” cristianos podemos leer ese mamotreto que llaman “la palabra de dios” y que dicen, guía sus conductas… especialmente el trato a las embarazadas en el “libro de las lamentaciones”…

  10. El Lurker dice:

    Unas preguntas, para los que apoyan la despenalización del aborto, que parecen ser la mayoría en éste blog.

    En China faltan millones de mujeres, tienen un desbalance demográfico que compromete su futuro como país.
    La razón es que tienen una política de hijo único por la superpoblación, y las mujeres campesinas, a la hora de elegir entre tener un varón y una mujer, prefieren un varón ya que puede ayudar más en las tareas duras del campo.
    En otros países en los que el Estado no te obliga a tener determinada cantidad de hijos pasa lo mismo.
    Es feminista que una mujer libremente decida abortar todos sus “fetos hembras” porque prefiere seguir intentando quedar embarazada hasta tener un varoncito? El aborto es la herramienta del único femicidio real en el mundo.

    En el primer mundo, la cantidad de gente que nace con síndrome de down es muy inferior a la que estadísticamente debería haber, porque muchos prefieren abortarlos. Con muchos me refiero al 90%.
    http://blogs.discovermagazine.com/gnxp/2008/09/down-syndrome-and-abortion-rates/
    http://www.boston.com/bostonglobe/magazine/articles/2009/02/15/what_would_you_do_if_your_doctor_said_your_fetus_had_a_1_in_6_chance_of_being_born_with_down_syndrome/?page=full

    Es de izquierda exterminar a la población con síndrome de down? Es mejor hacerlo cuando no pueden quejarse, ni defenderse, y no se pueden escuchar sus chillidos, que cuando están fuera del útero?
    Y sí con el avance la de la biología logramos determinar pronto, por ejemplo, si alguien va a nacer autista, dejamos que exterminen a los autistas antes de nacer?

    En el primer mundo ya pasa que padres de recién nacidos les hacen juicios a hospitales o médicos porque sus hijos nacieron con cierta malformación, o defecto, y el hospital falló en detectarlo. Y los ganan.

    Bastante de la crisis europea moderna se debe a su crisis demográfica, en nuestro caso adoptaríamos una medida, cuando no estamos lejos de ver sus consecuencias lamentables en países que hace décadas legalizaron el aborto.

  11. Jose dice:

    Ahá, y las “mujeres campesinas” de china ¿como saben si va a nacer mujer o varón? ¿por el Tao o por alguna otra mancia extraña? ¿o acceden a ecografías, que determinan el sexo a partir del mes cuarto o quinto y luego abortan a un feto de CINCO MESES? Un poco de racionalidad y menos fanatismo…

  12. Abel B. dice:

    Jose, alguien dijo que para ser ateo hace falta tener fe, más que ser creyente. Y ud. me parece que es un ejemplo.

    Hay un desbalance muy grande – ese es un hecho demográfico bien establecido y reconocido por el gobierno chino – entre bebés varones y mujeres en China. Parece que los métodos para prever el sexo del feto están bastante extendidos en China; es muy posible, eso sí, que los métodos que producen ese desbalance incluyan, además del aborto, el infanticidio. Después de los 6 meses de embarazo, no veo mucha diferencia.

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