La muerte de Gadafy, desde la Derecha

octubre 25, 2011

A veces le digo a amigos más jóvenes que yo, con un toque nostálgico, “Derechas eran las de antes”. Porque hay etapas, variantes y modas a la derecha, tanto como a la izquierda. Y algunos cambios no son triviales. La derecha con la que comenzó la política moderna en Argentina, la de Roca y Pellegrini, era positivista, escéptica y amiga del progreso. Cuando los de abajo empezaron a empujar por su lugar al sol, se hizo conservadora y cerril. Luego vino la derecha nacionalista, con su vate Lugones. Como él, escribían muy bien, pero eran increíblemente estúpidos en sus opciones polìticas. Enfrentaron a Perón, porque era populachero y tomaba decisiones realistas, como firmar las Actas de Chapultepec y declarar la guerra al Eje.

Más tarde, ya en nuestros tiempos, llegó una derecha que nuevamente se pretendió moderna. Su expresión política la construyó el capitán ingeniero Alsogaray, así que no tuvo mucho espacio para la elaboración intelectual. Finalmente, terminó embarcada en la experiencia menemista, lo que cerró toda posibilidad de pensamiento sofisticado (Amigos míos, que pasaron del peronismo a incorporar los puntos de vista y los valores de los neocon norteamericanos, empezaron a escribir cosas ingeniosas después de 1999). Su destino político inmediato parece ser Macri, lo que quizás es un castigo excesivo.

De todos modos, siempre hay excepciones. Mi amigo Harry, visitante frecuente del blog, es uno (cierto que su derecha es muy inconvencional). Otra es Horacio Vázquez Rial, que, en la mejor tradición de la derecha lúcida (véase Héctor Huergo) se formó en el troskismo, y en 1974 se exilió en Barcelona por las amenazas de la Triple A. Ha escrito libros y artículos agudos, condenando la estupidez y lo que considera el antisemitismo de la izquierda europea. Sobre la polìtica argentina… mantiene en alto la tradición de la derecha nacionalista: escribe tonterías elocuentes.

Encontré un texto suyo sobre la muerte de Gadafy, y ya que había subido al blog un texto de un hombre de la Izquierda Nacional, pensé que era adecuado acompañarlo con esto. E interrumpir la tal vez excesiva concentración en nuestra polìtica interna. No estoy de acuerdo con la mayoría de los supuestos políticos de Vázquez Rial – su Occidente no es el mío – pero puedo compartir su asco. Por eso no subo imágenes ni videos en este post. Ya los hemos visto.

Gadafi fue entregado a la horda por las potencias a las que sólo interesaba su silencio. Cualquier otra salida, incluso un juicio tan condicionado como el que se le siguió a Sadam Husein, hubiera significado el riesgo de que hablara. De modo que el camino más sencillo consistía en arrojarlo a los leones. Lo vimos en la tele, filmado y fotografiado con los teléfonos móviles de los mismos que lo hacían papilla. Vencido hasta por los años que hasta ese momento final había intentado disimular con tintes y afeites. Destrozado. Literalmente. A puñetazos y patadas y palos. Con furia.

Los condenados de Nuremberg, que sin duda habían cometido crímenes más abundantes, si no más abominables que los de Gadafi, fueron limpiamente ejecutados o permanecieron en la cárcel los años debidos, como Hess en Spandau. Los crímenes de guerra no justificaron los crímenes de paz. Ni los unos ni los otros tienen justificación, jamás. Sí existen, en cambio, razones políticas para cometer unos y otros. Gadafi tuvo las suyas para mandar matar, individual y colectivamente, a miles de personas, con bombas o a tiros, y derribando aviones de pasajeros si se terciaba. También las tuvo para entrenar en su territorio terroristas de toda laya: etarras, montoneros, irlandeses iracundos, hasta paramilitares de la Triple A argentina. Y para financiar atentados de otros.

Era un asesino sin ataduras morales de ninguna clase. Pero se lo había aceptado en Occidente, se le había perdonado hasta lo de Lockerbie y se permitía que plantara su jaima donde se le ocurriera e hiciera su show. Era un amiguete incómodo, pero no más incómodo que los que le sucederán en el gobierno, integristas capaces de cualquier cosa.

Nosotros no somos eso, no podemos permitirnos ser eso. El tipo escapó como la rata que era, por las alcantarillas, pero el deber de Occidente era atraparlo con vida, juzgarlo y condenarlo, como corresponde a nuestra civilización, que no puede aliarse con los bárbaros. El linchamiento fue obra de otros libios, que representan lo que viene ahora en su país: espero que ya nadie me hable de la primavera árabe, porque contará con todo mi desprecio por siempre jamás. Era nuestro deber impedir el crimen, lo perpetrara quien lo perpetrara.

Los espectadores de la televisión, y las propias televisiones, no estamos hoy por encima de esos sociópatas adolescentes que filman los tormentos a que someten a sus vecinos o compañeros de colegio y cuelgan el video en internet. Ha habido verdadero placer en la exhibición, sin que ello contribuyera ni por un segundo a informar más. Se ha mostrado incluso al que se supone uno de los asesinos, en plena celebración, sin un solo comentario crítico ni un solo dato sobre el personaje ni sobre quien lo dirige. Me parece espantoso. Ésos no son mis semejantes. Tal vez sean los semejantes de Gadafi, pero ni así tenían el derecho de aniquilarlo de ese modo. Era un malvado, pero un hombre malvado.

Si nos quedamos callados ante este acontecimiento, nos veremos obligados a callar ante cualquier barbaridad. Incluidas las de los etarras.

La forma de esta muerte -y ni qué decir de los festejos consecuentes, que tanto evocan a los que siguieron al 11-S- me degrada, me ofende, me disminuye.


Aclarando lo de “proyecto peronista”

octubre 25, 2011

Releyendo el último párrafo del post anterior, en el que aplaudo la propuesta de Zaiat que empecemos a hablar de “proyecto” antes que de “modelo”, encuentro que señalé dos cosas para mí obvias: 1°) Que si se entiende por un “modelo” económico el conjunto de las políticas económicas  del primer gobierno de Cristina Fernández, no se puede pensar en serio que será idéntico el de los próximos 4 años. Como tampoco fue idéntico al “modelo” (siempre entendido como las políticas concretas) que aplicó Néstor Kirchner. Por eso tiene razón Zaiat, al hablar de un “proyecto”.

2°) Y también dije “fijándome en los resultados de la elección – será un proyecto peronista“.

La noción de proyecto tiene mucha historia en el pensamiento peronista. Y nuestro amigo el Capitán Yáñez nos recuerda que el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, fue, literalmente, el testamento doctrinario de Perón. “No para blandirlo como una Biblia – dice – sino, muy por el contrario, para actualizarlo y, aunque suene irreverente, darle nuevas formas“.

Pero no es una convicción doctrinaria la que me llevó a decir que lo que viene es un proyecto peronista. Uno es agnóstico en política, vio? Y tampoco me refiero a la agenda que la sociedad argentina hoy nos plantea: Como muestran trabajos recientes, sus reclamos trascienden las divisiones electorales.

Esa noción de proyecto incluye, especialmente desde el punto de vista de los peronistas, qué fuerza o coalición politica lo va a llevar adelante y cómo tratará de hacerlo. Y, ese es el punto al que quiero llegar, la naturaleza de esa fuerza está determinada por su historia, por la historia de los hombres y mujeres que están a su frente,.. pero, sobre todo, por sus votantes.

Los liberales económicos, en particular los discípulos de la Escuela Austríaca, pueden, si gustan, pensarlo en términos de un mercado electoral. Los políticos – los consumidores de votos, digámoslo así – van a traer de conseguir nuevos, pero principalmente procurarán mantener la fidelidad de quiénes ya los han votado. Especialmente si, como en este caso, son la mayoría que les aseguró el triunfo.

Repaso estas obviedades, porque no lo son tanto. Los gobiernos no son los Reyes Magos, y a menudo deben tomar medidas que desagradan a los gobernados, o postergar reclamos imperiosos. Eso sí, las cosas simpáticas y antipáticas que hacen, las hacen de una forma determinada. Y esa forma la determinan los valores y estilos de la sociedad, y en particular, de quiénes los votaron y, esperan, volverán  a hacerlo.

No voy a poner aquí los resultados electorales del domingo pasado, provincia por provincia. Ocuparía mucho espacio, y los encuentran en la página oficial, y cuando el Ministerio del Interior la discontinue, en el blog de Andy Tow

La mirada más superficial, a los votos del oficialismo y a los de la oposición, indica que es, el primero, un electorado peronista clásico. Con una pequeña pero significativa, especialmente en la Capital Federal, participación del voto progresista “filo kirchnerista” – aporte de la alianza construída por Néstor Kirchner, desde que incorporó la agenda del centro izquierda y apoyó en el 2003 en la C.A.B.A. a Aníbal Ibarra contra Mauricio Macri – y una considerablemente más grande de los sectores medios que apoyan, con mayor o menor entusiasmo, la paz social y los estímulos al consumo – aporte de las políticas de Cristina Fernández, que, justo es decirlo, son continuidad de las de su esposo y antecesor en el gobierno.

La composición de la oposición también es reveladora: Por un lado, una derecha tradicional, en sus diversos matices: filo peronista, alguna; con nostalgias autoritarias, otra; y una que le gusta considerarse apolítica. Por el otro, un centro izquierda también muy tradicional. Basta ver los nombres de los intelectuales firmantes de la solicitada de apoyo a Hermes Binner para percibir su perfil.

Ahora, alguien cree que la Presidente cambiará, no sus políticas – eso es inevitable – sino sus objetivos básicos, que le han garantizado un triunfo con muy pocos o ningún precedente? Salvo, claro, que aparezca al fin la catástrofe que la oposición rabiosa devotamente espera.


Un aporte doctrinario: “Proyecto, mucho más que modelo”

octubre 24, 2011

Cuando hoy volví a conectarme en Internet, a eso del medio día, la blogosfera del palo ya rebosaba de ideas y enfoques originales (La victoria estimula la creatividad, por lo menos de entrada). Los voy a usar, por supuesto, pero hacer una lista ahora sería injusto o plomo.

Pero un compañero me acercó esta nota de Alfredo Zaiat, que aparece en el Página 12 de hoy lunes, y tengo que decir que – de lo que he leído hoy – es el aporte más estimulante. Además, cita a un colega bloguero. Voy a compartirlo con ustedes (ligeramente abreviado).

Antes, quiero decir que Zaiat es uno de los que escribe con más consistencia y lucidez sobre temas de la economía real. Si no lo cito más a menudo, es por un prejuicio teórico: tengo reservas con economistas que tienden a ser más keynesianos que Keynes, y que – donde él señaló simplemente que los mercados, por sí sólos, no garantizan al pleno empleo ni la óptima utilización de los recursos – ellos encuentran que siempre se puede estimular la economía, y que los límites son un invento de los ortodoxos. Por eso, como dije, prejuiciosamente, acostumbro balancear la mirada de Zaiat con otras algo más pesimistas.

No importa. Lo que aquí hace A. Z. es desarrollar un concepto político. Al final, como de constumbre, yo agrego algunas reflexiones. Sobre economía (uno es un audaz).

Proyecto, mucho más que modelo

Puede ser que sea sólo una palabra, que lo relevante sea el contenido más que la forma. Pero es una palabra que se ha generalizado en el discurso político desde la irrupción del neoliberalismo y por eso hace ruido en estos momentos de crisis de paradigmas del pensamiento conservador. “Modelo” es el concepto que pretende resumir la experiencia kirchnerista. Es cierto que es una idea abarcadora entendible para todos. Para estar a favor o en contra. Fuerzas de la oposición propusieron cambiar el modelo, con escasa aceptación del electorado, mientras que el oficialismo ofreció a la sociedad su continuidad con mensajes amplios de profundización, consiguiendo un acompañamiento asombroso en las urnas.

El concepto modelo seduce a vertientes dominantes de la formación de economistas. Por eso lo enseñan con características de diversos tipos a lo largo de la carrera, incorporando esa idea del equilibrio general de la economía, cuyo objetivo es alcanzarlo mediante iniciativas precisas e instrumentos determinados, lo que derivaría en un estado de bonanza y estabilidad. No se debería hacer nada para no alterarlo, dejando que funcione en un círculo virtuoso. Con reglas ya conocidas, institucionalizadas, la situación se presenta como el estado ideal.

El predominio de la economía sobre la política durante décadas ha provocado el traslado de ese concepto idílico al discurso habitual en el espacio público.

Sin embargo, se sabe que la economía es un poco más compleja que un esquema de ecuaciones matemáticas, y que el desequilibrio es el rasgo dominante, por la intervención de factores imprevistos como también por cuestiones sociales y políticas que no pueden ser encapsuladas en una idea de modelo. No es un esquema que tranquilice los espíritus de quienes se ilusionan con equilibrios inalcanzables, pero así se desarrollan las sociedades. No es con modelos cerrados e inmutables, sino con objetivos de política económica, e instrumentos en función a cumplir esas metas, que va delineando la base para alcanzarlos, como el de sostener un crecimiento a tasas elevadas que permiten generar empleo e inclusión social. El blog Finanzas Públicas lo explica del siguiente modo: “Este Gobierno tiene como objetivos el empleo y el mercado interno, y con eso en foco va generando medidas y reformas de acuerdo con las posibilidades que aparecen en cada escenario o que se va construyendo de acuerdo con la correlación de fuerzas”.

No se trata entonces de un “modelo”, como les gusta definir a economistas del establishment, sino que el objetivo del kirchnerismo ha sido marcar y consolidar un proyecto político, diseñando una “estrategia” para transitarlo. Plantearlo no significa un compendio preestablecido para aplicar por quienes dirigen la política y la economía, ni tampoco un plan de mediano plazo y menos aún un catálogo de medidas. Es la proyección de un rumbo para el país, donde se identifican los principales problemas sociales de cada momento histórico, así como las diferentes posibilidades económicas para superarlos de acuerdo con valores y prioridades que se instrumentan a través de líneas de acción política.

Así pensado, el kirchnerismo no es un modelo, como pretende encerrarlo en forma mezquina el saber convencional. Como tampoco lo fueron en su momento el Estado de Bienestar, el primer peronismo o el desarrollismo. Definir al kirchnerismo simplemente como un modelo sería acotarlo frente a la riqueza de matices, complejidades y fortalezas de un rumbo político que ya acumula ocho años y medio y va para cuatro más luego de haber tenido ayer un extraordinario apoyo popular en las urnas“.

Muy de acuerdo con el uso en este caso del concepto de “proyecto” (Me trajo memorias de una filósofa argentina, Amelia Podetti, para quien ese concepto era un elemento central de su pensamiento histórico). Sólo puedo observar la dificultad de cambiar un vocabulario ya establecido en el discurso común.

Pero quería apuntar algo: Creo que es válido hablar de, por lo menos, un modelo kirchnerista. Y no estoy seguro si no podemos hablar de dos.

Como el primer modelo, me refiero al período que se extiende entre 2003 y 2006. Citándome a mi mismo, en un articulo que escribí por ese tiempo decía que:

“Hay un modelo de desarrollo vigente, o – en lenguaje más preciso – un esquema macroeconómico cuyos componentes fundamentales son consistentes entre sí. Dos de esos componentes son clave para distinguirlo: 1) Un tipo de cambio real muy alto (esto es, un peso depreciado). 2) Un superávit fiscal que concentra recursos en el Estado (basado, en buena parte, en impuestos que retienen una porción de los ingresos que ese tipo de cambio permite)

Cualquier economista puede señalar otros factores importantes presentes en el esquema actual, pero estos dos bastan para diferenciar este modelo en la experiencia argentina de los últimos cincuenta años”.

Estaba implícito en la definición que ese modelo podía sostenerse durante cierto tiempo, mientras perduraran determinadas circunstancias (los efectos de la Gran Devaluación del 2002). Efectos que necesariamente iban a desaparecer. Con esto contesto la crítica, muy válida, de Zaiat a la idea de “modelo” como un estado de equilibrio.

¿Puede hablarse de un “modelo” económico que sirva para describir las políticas económicas durante la primera gestión de Cristina? Creo que sí, y que el inconveniente es que hasta ahora han tendido a describirlo como tal los que están en contra . Valdría la pena tratar de elaborar una visión más equilibrada.

Pero en el fondo, lo fundamental es lo que apunta Zaiat. Si ha habido un “modelo” económico, no podrá ser el mismo para los próximos 4 años. Por eso, corresponde que hablemos de un proyecto. A mi entender – y también fijándome en los resultados de la elección – será un proyecto peronista.


Después del festejo: lo nuevo

octubre 24, 2011

Uno vuelve, cansado, a casa. Pero como soy un adicto, me siento, por un rato, a la PC y entro en Internet. Repaso los números del escrutinio, que amplían lo que ya sabía. Y visito algunos blogs, claro, buscando ideas para enfoques distintos. Pocos, porque tengo que dormir.

Ezequiel ha escrito otro post más, también lúcido (Cómo le envidio la velocidad para redactar análisis!), Artemio no ha actualizado el blog, ni el blogroll (Debe seguir de festejo). Me gusta mucho lo de Omar, peleador como siempre, que lo subió hace algunas horas. Voy a esperar el desarrollo que haga Manolo Barge (suerte que todavía no está, porque tiende a ser larguero y críptico), Fede Vázquez, Luciano Chiconi,… Pero, por ahora, me parece que el mejor resumen lo hizo María Esperanza Casullo, hace un mes y medio:

Este escenario nos adentra en un Mare Incognito en la política argentina. Frente a este escenario, para usar otra gran frase de otro filósofo, todo lo sólido se desvanece en el aire.

El fin de ciclo K. La Scioli dependencia. La barón-de-conurbano dependencia. El grupo A. La centralidad del Congreso. La no centralidad del Congreso. El rechazo del campo. El pato rengo. La “amenaza Moyano”. Todos estos lugares comunes deberán repensarse.

Pero ojo: si le sumamos a este escenario nacional una crisis económica mundial de muy difícil pronóstico, la caída global de los paradigmas ecónomicos dominantes durante los últimos 30 años, el avance de China y Rusia y el estancamiento de EEUU y Europa, todo esto nos habla de un escenario de gran fluidez e indeterminación. Lo único seguro es que no hay garantías de nada.

Como en aquellos mapas medievales, hay que advertir al viajero que se adentra en un Mare Incognito, “Hic Sunt Dracones”, “Aquí hay dragones”.

Para ejemplo de lo nuevo, y que – irónicamente, demuele el análisis que María había hecho semanas antes sobre el kirchnerismo porteño, quiero poner estos números de la Capital, aunque sean con lo escrutado al 78 %. Después se compararan con los resultados para Jefe de Gobierno y los números del 2007. Por sí mismos, muestran una realidad sociopolítica distinta, de la que la “conurbanización” que señalaba Artemio López es un elemento pero que no explica todo.

Resultados parciales para Presidente en la Ciudad de Buenos Aires

Alianza Frente para la Victoria

644.847

35,14%

FERNANDEZ DE KIRCHNER, CRISTINA
Alianza Frente Amplio Progresista

509.286

27,76%

BINNER, HERMES
Alianza Frente Popular

187.804

10,24%

DUHALDE, EDUARDO
Alianza Compromiso Federal

181.050

9,87%

RODRIGUEZ SAA, ALBERTO
Alianza Unión para el Desarrollo Social

173.066

9,43%

ALFONSIN, RICARDO
Coalición Cívica – ARI

78.650

4,29%

CARRIO, ELISA
Alianza Frente de Izq. y de los Trabajadores

60.209

3,28%

ALTAMIRA, JORGE

Resultados parciales para Diputados nacionales en la Ciudad de Buenos Aires

Alianza Frente para la Victoria

532.072

29,32%

Alianza PRO

355.199

19,57%

Alianza Frente Amplio Progresista

305.680

16,84%

Alianza Unión p/el Desarrollo Social

128.271

7,07%

Alianza Coalición Cívica – ARI

118.629

6,54%

Alianza Compromiso Federal

105.648

5,82%

Unión Popular

104.768

5,77%

Alianza Frente de Izq. y de los Trabajadores

102.058

5,62%

Alianza Proyecto Sur       32.156       1,77%

Como me dijo un amigo esta noche “Y qué esperaban, si la oposición le dejó el nacionalismo y la juventud al gobierno, y se aferraron a las formas republicanas?“. Se puede decir también, ojo, que Macri enganchó al hedonismo y a la juventud que resuena con eso. Pero, insisto, esos números dan para repensar la política porteña, y algo de la nacional. No busquemos respuestas fáciles.

Ah, tengo que decirlo antes de irme a dormir. Aunque ahora suene a chupamedias, pero lo justo es justo. Me gustó mucho el discurso del triunfo de Cristina, y como se manejó con los que estaban en el Intercontinental, y después en la Plaza. La conducción es un oficio, del que Perón, como Sun Tzu y otros, explicaron mucho. Pero requiere cierto nivel. Ella lo mostró.


Algunos comentarios, después del voto

octubre 23, 2011

Voté tarde – recién llegado de Los Cardales, donde pasamos el finde – y ahora me siento por un rato a la PC, con la mente bastante en blanco. Decidí tomar la ruta opuesta de mi amigo Ezequiel Meler, que preparó – y acercó a compañeros – un “cuadro de situación” para subirlo ahora, a las 18 hs. Su análisis es muy, muy bueno, muy reflexivo y creo que tienen que leerlo.

No coincido con algunos puntos, claro. Pero comparto profundamente el centro de su mensaje: la necesidad de dar lugar, de reconocer, a los “cuadros intermedios”. Si algo tengo clarísimo, es el rol fundamental que cumplen, en el Estado, y en la actividad política.

Pasa que no lo veo tanto como una decisión de la “Conducción”, que va a estar muy ocupada gobernando. Es cierto que hay en el estado funcionarios que creen tomar decisiones y no toman en cuenta a la “línea”. Son imbéciles que no durarán mucho ni dejarán huellas positivas. En la política… mucho depende de esos cuadros intermedios mismos, de si sabrán entender la realidad y construir poder en ella.

Y como por definición, a la gran mayoría de ellos, sobre todo los más importantes, los que se incorporan, uno no los conoce… es poco lo que puedo anticipar. De ese poco, ya hablé bastante en los últimos meses en el blog. Ahora… en la cancha se verán los pingos.

Pasa que mi pensamiento, en éste momento, se vuelca a la realidad a partir de ahora. Siempre digo que en las sociedades humanas no existen los cambios bruscos, las “nuevas eras” que empiezan un día determinado. Eso es necesario tenerlo presente, pero tampoco debe opacarnos los elementos nuevos.

Pensaba en eso especialmente porque volvía de votar y me encuentro por casualidad con una amiga muy querida. La pregunta natural “¿A quíén votaste?” – ella nunca votó al peronismo, y no tenía simpatía por Cristina – tuvo por respuesta “A Cristina. ¿Por quién iba a votar?“.

Atención: No veo esto como una demostración de una solidez especial del respaldo político a la Presidente, una garantía para el futuro. Al contrario, si las alternativas aparecen tan débiles, la oposición – si este gobierno llegara a fracasar y se desprestigiara – estaría hegemonizada por una minoría intensa, motivada fundamentalmente por su odio a lo que ha sido esta etapa, cuyas propuestas pueden ser irreales u odiosas. Por eso digo que Cristina estará muy ocupada gobernando, y mejor que lo esté.

Este triunfo arrasador (tomo la expresión de la pantalla de TN) ahora lo veo como una indicación de una transformación ya realizada, ya irreversible. No me refiero a las que menciona la propaganda oficial, aunque por supuesto las tengo en cuenta. Ocho años de continuidad de un gobierno, de un sistema de poder, no son frecuentes en Argentina. La perspectiva cierta de su continuidad por otros cuatro años… marca que existen nuevas relaciones de poder, en la política, en la cultura… pero sobre todo en el ámbito donde el control de áreas del Estado tiene influencia decisiva: en la actividad económica.

Por eso, tiendo a reflexionar en la interacción de los nuevos y viejos poderes económicos locales, y, en una parte menor pero no insignificante, de los internacionales en su accionar local. No todos son amigos del kirchnerismo, por supuesto (el Grupo Clarín, para citar el más notorio, no se ha desvanecido en el aire), y aún los que son amigos… si son empresarios tienen que ser más amigos de sus intereses. Pero todos, en alguna forma, son post kirchneristas.


El hombre que fue Libia, desde la Izquierda Nacional

octubre 23, 2011

Cuando recibí las primeras noticias de la muerte de Moammar el-Gadafi, subí una entrada a este blog donde pasaba lista a lo que ya había escrito sobre la rebelión y la intervención extranjera en Libia, y volví a tratar ese tema, en forma respetuosa – porque la muerte mejora nuestros modales, o debería hacerlo – pero desde la visión de nuestros intereses y peligros en América del Sur. Por lo general, soy renuente a tomar partido en luchas en las que mi intervención no haría diferencia. Es otra forma de ser respetuoso, entiendo.

Eso sí, como era consciente de los ecos que su figura despertaba en nuestra realidad, subí también en ese post un video que registra el discurso final que se atribuye al Mariscal Francisco Solano López, antes de su batalla final en Cerro Corá. Después, la sangre y la tragedia que los celulares registraron – nuestra experiencia de las guerras será diferente, desde que tienen filmadoras – hicieron más… cercanos esos hechos. Sin más compromiso ideológico que el de un medio comercial masivo, Clarín, por ejemplo, relató una crónica trágica.

En la blogosfera politizada, era inevitable que muchos lo sintieran profundamente. El Fusilado, Omixmoron, Pájaro Rojo, entre otros, aportaron o rescataron visiones comprometidas y denuncias precisas. A mí, un compañero me hizo llegar un documento de Facundo Cano, un hombre de la vieja Izquierda Nacional, formado al lado de Jorge Abelardo Ramos, pero que tomó distancia del viejo líder cuando éste se comprometió demasiado con Menem.

Me parece oportuno copiarlo aquí. Porque alguno de mis comentaristas puso énfasis en la condición de dictador de Gadafy, y la Izquierda Nacional fue la corriente de pensamiento que desde el marxismo antiestalisnista reivindicó y defendió las experiencias que en América Latina levantaron banderas nacionales desde liderazgos personalistas, cuestionados por la “opinión pública” colonizada. Fue una fuerza política que dejó una profunda huella en varios países de nuestra América – y en provincias del Norte argentino. Y, aunque nuestra generación, la que se nacionalizó y peronizó a fines de los ´60 y comienzos de los ´70, ya seguía otros maestros, siempre pensé que habia un legado de la Izquierda Nacional en su pensamiento.

Entonces, mientras esperamos los resultados electorales en nuestro país, les invito a leer esta pieza de Facundo Cano, que la escribió el mismo día de la muerte de Gadafy. Después, agrego algunas observaciones mías:

Muammar Khadafi ha sido asesinado. Las versiones a esta hora tan temprana difieren acerca del modo, pero se trata de detalles. Lo importante es que Khadafi cayó cumpliendo su última promesa, la de no abandonar su país pese a las numerosas oportunidades que tuvo para hacerlo. Se trata del mismo juramento que había hecho Saddam Hussein. Ambos han resguardado su honor, y el honor de los gobernantes revolucionarios del Tercer Mundo.

     Festejan desde luego Occidente y sus simpatizantes en todo el mundo. Festejan las potencias colonialistas a las cuales Khadafi enfrentó con nacionalizaciones al principio y con las armas en la mano al final. Festejan naturalmente los medios de difusión comprados por Occidente y sus partidos políticos satélites en nuestro Tercer Mundo.

      En nuestro país festejan estos mismos sectores y, no tan naturalmente, el lorito trotskista que está posado en forma permanente sobre el hombro de los bucaneros imperiales. Recordemos para siempre la consigna de “¡Fuera Khadafi!” que enarbolaron los partidos que se habrán de presentar en estas elecciones dentro del Frente de Izquierda y de los Trabajadores. No son novedosos. Siempre que el imperialismo ataca a algún gobierno del Tercer Mundo, ellos lo critican al mismo tiempo… aunque invariablemente dirán que la coincidencia cronológica es una casualidad. En fin: hay festejos por todo el palacio más o menos virtual de todos los pajes del imperialismo. Pero algunos festejos mueven a risa involuntaria: por ejemplo, los de los representantes diplomáticos de Libia en Argentina (el consejero cultural, el jefe de relaciones públicas), que, entrevistados en el canal TN, ahora vituperan al “dictador” gracias al cual obtuvieron en su momento sus nombramientos. Y hablando de TN: en medio de las derrotas que la derecha y el grupo Clarín vienen experimentando en estos meses (y la que se viene) esto es para ellos como una bocanada de aire puro…

     Por supuesto que los grandes medios de difusión habrán de cargar las tintas ahora con los aspectos negativos del gobierno de Khadafi a fin de cegar rápidamente la herida de las almas bellas del progresismo a lo Mafalda. Cosa que no les habrá de costar mucho esfuerzo, considerando los antecedentes de las últimas incursiones imperiales: Panamá, Yugoslavia, Irak, Afganistán… A las almas bellas se les dice “dictador” y con eso alcanza para que entren en estado de catalepsia en cuanto a su capacidad de reacción anticolonialista. El imperio mediático asesta tal calificativo a gobernantes llegados al gobierno mediante revoluciones o mediante elecciones impecables, indistintamente. Alcanza con que estorben la cadena de órdenes que escupe Occidente. Bueno, no solamente “dictador”: también se les puede decir “tirano prófugo”, según la experiencia de nuestro país.

     Ahora los (ejemmm) “rebeldes” dotados desde el principio con armamento occidental de última generación se dispondrán a gratificar a sus salvadores tras las nubes con petróleo a raudales y sitios para asentar bases de operaciones piratas que sirvan para lanzar nuevas incursiones sobre Medio Oriente.

     Pero los argentinos no habremos de olvidar que cuando Occidente cerró filas sin fisuras junto al Reino Unido, durante la guerra de las Malvinas, Muammar Khadafi saltó el cerco diplomático y castrense que los dictadores del planeta nos habían establecido para luchar a nuestro lado, aportándonos armamento. En particular los misiles SAM-7. Nuestros soldados muertos en Malvinas no olvidan a Khadafi, como así tampoco los que no hemos muerto moralmente en el continente.

     ¡La OTAN no ha dado con esto ningún ejemplo aleccionador! ¡Continúa la pelea contra los auténticos tiranos de la humanidad, los que no respetan fronteras ni límites para sus despreciables negocios e inversiones! Gobiernos patriotas seguirán apareciendo en todo el Tercer Mundo, para consternación del imperialismo y de sus simpatizantes con o sin sueldo. Y en cada victoria contra las ratas del mar, los piratas internacionales que succionan los recursos del mundo, resonarán los nombres de los gobernantes y jefes patriotas que dejaron sus vidas o su libertad para frenarlos. Facundo Cano“.

Mis comentarios, breves: Este texto me recuerda algo importante: el apoyo que Gadafy brindó a Argentina en ocasión de la Guerra del Atlántico Sur (Uno de los visitantes del blog me ha prometido una lista del material). Y me parece un buen criterio para evaluar las discusiones que hemos tenido en la columna de comentarios. Ciertamente, no tengo ningún aprecio por quienes gobernaban Argentina en ese momento. Y su conducción del conflicto, en particular, merecía la pena de muerte, como se desprende del Informe Rattenbach. Pero había soldados argentinos peleando, bien, en ese momento, y necesitaban armas. Cada uno sabe cuál es el hecho que le pesaba más en ese momento.

En cuanto al resto… no soy de las almas bellas que se horrorizan por el calificativo de dictador. Los estados naciones se han construído, todos, por un poder autoritario, con ejércitos y verdugos entre sus herramientas. En otros tiempos, fue tarea de los reyes, los Capeto, los Austria, los Tudor. Más recientemente, de militares afortunados o revolucionarios exitosos (Como decía Bismarck, uno de ellos, “Se es revolucionario. Rojo o blanco, es un accidente de la historia“).

Cumplida esa necesaria función, es frecuente que los pueblos les cortan la cabeza. Los ingleses lo hicieron en 1649, los franceses en 1793…

El Estado argentino fue construído por Rosas, Mitre y Roca. Los dos últimos mantenían las formas democráticas, con algún golpe militar añadido, pero en cuanto a la voluntad popular y los derechos humanos… digamos que no eran fanáticos.

Mi crítica a Gadafy – una crítica intelectual, ociosa. No soy libio, ni imperialista europeo – es que en 42 años no construyó un estado fuerte en Libia, ni una unión sólida en África del Norte. La lamentable Argentina del Proceso tuvo un poco más de solidaridad internacional, y mucha más en su región, que la que Gadafy y Libia tuvieron. Pero él y sus hombres lucharon hasta el último día. Y, como decía alguien que también sabía de esto, después vienen los que lo hacen bueno. Se me ocurre que la historia de Libia lo rescatará.


La pelea por el poder en las redes sociales

octubre 22, 2011

Con un esfuerzo que lo honra, Ignacio Fidanza – editor de LaPolíticaOnline, además de hijo de un recordado compañero, Amílcar Fidanza – ha publicado un Dossier especial sobre la “política 2.0”. Algunos la toman más en serio, y otros menos, pero la calle está muy dura y ningún político, o aspirante a, puede ignorarla por completo. Por eso acerco al mundo bloguero – a los pocos que todavía no reciben LPO, esto es – el dossier. Como sucede en general en ese periódico digital, hay mucha información, algún análisis agudo, bastante sarasa y unos cuantos chivos. Igual que en los medios gráficos masivos, digamos.

Cliqueando en cada título, pueden acceder al artículo completo:

Política 2.0: La pelea por el poder en las redes sociales

La campaña de Barak Obama marcó un antes y después en la política virtual. A través de las redes sociales logro recaudar 500 millones de dólares en microdonaciones y la construcción en el territorio digital dejó de ser un entretenimiento de adolescentes. En la Argentina cientos de políticos buscan replicar el “kit digital” de Obama con resultados decepcionantes. Qué falla y que funciona en la Política 2.0 que llegó para quedarse. Por Federico Sierra.

“Ahora todos piden “el kit Obama””

Juan Ignacio Belbis es el hombre del radicalismo para la comunicación 2.0. Trabajó en las campañas de Ernesto Sanz y Ricardo Alfonsín y advierte que no hay nada que reemplacen una sólida estructura política. “No existe creer que las redes sociales y los blogs van a montar un partido donde no hay nada”, afirma.

“La forma más democrática de comunicar es vía Twitter o Facebook”

Marcos Peña fue el ideólogo de la eficaz campaña del PRO, tomada como un modelo en materia de Política 2.0 en la Argentina. Licenciado en Ciencia Política y Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, dos veces legislador y actual secretario General del gobierno porteño, es el “cerebro” de Macri en términos de comunicación.

“Es un error minimizar las estrategias 2.0 porque no llegan a los sectores populares”

Licenciado en Periodismo y especialista en Opinión Pública, Marketing Político y Comunicación en Internet, José Fernández Ardáiz es uno de los consultores más reconocidos en Política 2.0. Director de CICoA (Consultora Integral en Comunicación Aplicada), asesoró al Gen de Margarita Stolbizer y trabajó en la campaña presidencial del Frente Amplio Progresista.

“Nosotros no dividimos a la militancia en “digital” y “no digital”

Sebastián Lorenzo es director de la Escuela Nacional de Gobierno que depende de la Jefatura de Gabinete. Kirchnerista convencido, conduce el PJ Digital, una herramienta pionera en militancia digital.

Breve guía de consultoras especializadas en Política 2.0

El crecimiento de la actividad política en las redes sociales generó una nueva área de negocios para las consultoras en comunicación: el diseño y la administración de la actividad en Twetter o Facebook. Algunas de las más importantes del mercado.

Dónde aprender sobre tecnologías 2.0

“¿Dónde capacitarse?”, es la pregunta habitual ante la profusión de tecnologías 2.0. Lo cierto es que no existe una carrera que cruce específicamente el mundo digital y la política, pero hay interesantes alternativas en el mercado para profundizar en el tema. Una lista de las principales.


La Cava, el Washington Post y Artemio pronostican para mañana

octubre 22, 2011

Estas elecciones no me dediqué a las encuestas – aunque las de Capital Federal podrían ser interesantes… – pero este artículo del Washington Post – que me tomé el trabajo de traducirles y copiarles abajo – me pareció que valía la pena. No por el pronóstico – ya lo sabemos – sino por el vistazo en qué se basa.

Además, así como subí un editorial del Financial Times para marcar la bronca de sectores financieros con nosotros, corresponde también señalar que una parte de la “opinión pública” en los países centrales, la más sofisticada políticamente, está tomando nota del caso argentino. Claro, se mantiene a la espera para ver cómo nos va.

Ésta es la nota: “BUENOS AIRES, Argentina – Rodeada por algunos de las propiedades más caras de Argentina, “La Cava” es una llaga hedionda de chozas con techo de hojalata y cloacas a cielo abierto, donde viven 10.000 personas. Cuando se trata de la política argentina, son los residentes de esta “villa miseria” quienes mejor describen por qué el actual presidente tiene más probabilidades de ganar la reelección en forma aplastante este domingo.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, dicen, es el único de los ocho candidatos que parece remotamente capaz de hacer sus vidas menos miserables.

Mientras que sus rivales se han volcado a lo negativo, Fernández, de 58 años, habla de “utopías” y puede citar logros reales: ella y su difunto esposo y antecesor, Néstor Kirchner, han puesto más dinero en los bolsillos de los pobres y crearon más programas sociales para ayudarles que ningún otro líder desde el seminal Juan Domingo Perón y su esposa Evita. Desde que los Kirchner asumieron la presidencia en 2003, las tasas de pobreza han caído en picado.

“Me voy con Cristina. Ella me da confianza. Los otros no”, dijo Carina Cisterna, 30 años, que agradece a la presidente por la asignación por hijos que le ha dado dinero suficiente para comprar su propia choza por cerca de 10.000 pesos (2.350 dólares).

Los residentes de La Cava se quejan amargamente de la inflación, pero dicen que sería mucho peor si no fuera por los 270 pesos (63,50 dólares) al mes que reciben para mantener a cada niño en la escuela pública – un programa de 3 mil millones de dólares que Fernández creó por decreto presidencial.

“Estas son cosas que hace el gobierno para que se pueda decir que está haciendo algo, pero en realidad, no es un programa a largo plazo. Y no sabemos cuánto tiempo va a durar”, dijo Susana Flores, madre de cuatro niños que llegó a la villa hace 18 años.

El gasto social depende de los ingresos fiscales, de los que se pronostica un marcado descenso en 2012 – los ingresos extraordinarios de las retenciones, el sistema de pensiones nacionalizado y las reservas del banco central. Mientras que el crecimiento de la economía argentina, un 8 por ciento anual, es el más alto de la región, el Fondo Monetario Internacional pronostica una fuerte desaceleración.

Los rivales de la presidente se quejan de que su racha de gastos expone en exceso a la Argentina a la inminente crisis global.

“Estamos muy felices bailando en el Titanic”, advirtió el ex presidente Eduardo Duhalde cuando cerró su campaña. “Ya no es tolerable la historia oficial que nos pinta un país maravilloso y esconde la inflación”.

La inflación se mantiene como una gran amenaza, dijo el padre de Flores, Luis Alfonso Flores, quien dirige una pequeña tienda de comestibles en La Cava. Actualiza una lista de precios, que escribe cuidadosamente en un pedazo de papel de cuaderno cada 10 días para continuar con los mayoristas. Sus registros indican que los precios están aumentando mucho más rápido de lo que el gobierno admite, más cerca de la tasa de 24 por ciento anual, que desafiaría a Venezuela por la peor inflación en América Latina.

“La gente no tiene el mismo dinero”, dice su hija. Recordó que en La Cava la gente utiliza la parrilla los fines de semana. “Antes, había humo por todas partes. Ahora casi no hay. De 200 a 300 pesos (u$s 50-75) para un asado, simplemente no puede hacerlo”.

Pero las encuestas sugieren que los residentes de La Cava piensan – y estoy de acuerdo – que nadie parece estar dispuesto o es capaz de hacer algo más que Fernández para que la economía no se desintegre.

“La gente está votando por la estabilidad económica”, explicó Mariel Fornoni, quien dirige la firma consultora Management & Fit.

Fernández ha aumentado las pensiones de jubilación y el mes pasado aumentó el salario mínimo en un 25 por ciento a 541 dólares al mes, el más alto de América Latina.

En contraste, sus rivales no ofrecen visiones coherentes de cara al futuro y caen en disputas entre ellos.

… Desde que los Kirchner se hicieron cargo, los niveles de pobreza han disminuido del 54 por ciento al 8 por ciento este año, según el INDEC, el servicio de estadísticas del gobierno.

Artemio López, quien dirige la firma Consultora Equis, dice que sus cálculos sugieren que el 21 por ciento de los 40 millones de argentinos viven en la pobreza, pero afirma que la era Kirchner ha visto el mayor período de mejoría desde que Argentina recuperó su democracia“.


¿Dónde va la oposición?

octubre 21, 2011

Por favor, no respondan con una grosería, llevados por un triunfalismo / derrotismo momentáneo. La oposición, como el Sur, también existe. Y, lo más importante, es una pieza a la vez necesaria e inevitable de cualquier sistema politico que no esté condenado a explotar tarde o temprano.

Lo que estoy seguro es que Ernesto Laclau sarasea, como buen intelectual, cuando dice “vamos a tener que inventar nosotros mismos una oposición“. Las oposiciones surgen, como los yuyos. Mi intención es imaginar las formas y caminos que pueden tomar después de las elecciones del domingo, como traté de hacerlo con el peronismo recientemente, aquí.

Pero para eso hay que analizar las consecuencias de estas elecciones, y – como es viernes y uno no tiene muchas ganas de trabajar – recurro a un férreo opositor.

Carlos Tórtora, a quien mencioné otras veces en el blog, tiene una hoja digital, El Informador Público, que proporcionar la mercadería que su público, muy específico, requiere: notas que muestran al gobierno K como una banda increíblemente malvada y corrupta, dedicada a destruir la Nación y (todavía más) las Fuerzas Armadas. Pero ha sido periodista desde los tiempos del Proceso, y conoce su oficio. Además, tiene un pequeño partido político El Movimiento, con el que surfea la política local. Recientemente abandonó al Alberto Rodríguez Saá – peleado con su candidato, mi viejo amigo Carlos Campolongo – y se pasó a las huestes de Duhalde. (Como verán, esto no le quita capacidad de análisis. “Nothing personal, just business“, como decía Don Barzini).

Dice aquí: “A tres días de las elecciones y descartada cualquier sorpresa, los líderes de la oposición se concentran ahora en obtener objetivos de mínima, en muchos casos vinculados más con la supervivencia política que con el crecimiento. Por ejemplo, tal como están dadas las cosas, Ricardo Alfonsín apunta sobre todo a evitar que su partido sufra una sangría de intendentes y legisladores bonaerenses en las secciones electorales cuarta, sexta y séptima, donde la UCR todavía predomina. El kirchnerismo apunta a destronar a 21 intendentes radicales y sólo evitando este golpe Alfonsín tendría argumentos para atenuar la inevitable crisis partidaria que comenzaría la semana que viene.

En este sentido, la reciente alianza entre Francisco De Narváez y Alberto Rodríguez Saá reforzaría las chances de los candidatos radicales a cargos provinciales – cuyas boletas son encabezadas por la del empresario – pero debilitaría a los que aspiran a cargos nacionales. Por último, la suerte de Alfonsín está también ligada al éxito o el fracaso del candidato radical a gobernador de Mendoza, Roberto Iglesias, que promueve el corte de boleta con Hermes Binner. Una gran elección de Iglesias afectaría profundamente a Alfonsín.

En el caso de Eduardo Duhalde, su actual baja en las encuestas lo estaría limitando a concentrarse en un objetivo de mínima, que su esposa Hilda Chiche renueve su banca como senadora nacional. Ella corre el riesgo de perder no sólo con Pepe Scioli sino con Jaime Linares, el ex intendente de Bahía Blanca, que es hoy el primer candidato a senador nacional por el Frente Amplio Progresista.

Francisco de Narváez, por su parte, juega este domingo buena parte de sus chances para reposicionarse una vez más como candidato a gobernador para el 2015. Para esto necesita superar el 17 % que obtuvo en las primarias del 14 de agosto y arrimarse a un 25 %, lo que le permitiría sostener que sigue siendo el mejor posicionado para suceder a Scioli. La ventaja del empresario es que el gobernador ya no podrá ser reelecto, porque se lo impide la constitución provincial. En otras palabras, que se abre para De Narváez la posibilidad de un nuevo juego. Esto es, apoyar a Scioli para contrapesar los ataques que sufrirá por parte del cristinismo, a cambio de que éste le abra el espacio para que lo suceda, bloqueando el avance de Sergio Massa.

Un caso aparte – porque no es candidato a presidente – es el de Mauricio Macri, que este domingo tendrá que pasar por dos pruebas de fuego claves para su futuro político. En la primera vuelta porteña del 10 de julio, el PRO llegó al 47,1 % de los votos, un porcentaje imposible de repetir este 23, apelando al corte de boleta para tratar de que la lista que encabeza Federico Pinedo se pueda quedar con cuatro bancas. De allí para abajo, la lectura política podría inclinarse hacia una cierta tendencia declinante que debilitaría en alguna medida el liderazgo de Macri. El otro desafío es la elección de Vicente López. Un triunfo allí de Jorge Macri sobre Enrique “Japonés” García – una especie de Julio Grondona local – le daría una base de poder fuera de la Capital y simbolizaría que el PRO se está expandiendo en el corazón del voto kirchnerista, que es el conurbano. O sea, se alimentaría el sueño presidencial del jefe de gobierno.

Por último, Hermes Binner se juega claramente la chance de ubicarse como el primer opositor del gobierno. Este status no estaría mal visto por la Casa Rosada, que hoy parece estar conforme con la crisis de la UCR y la implosión del Peronismo Federal. El flanco débil de Binner es, paradójicamente, Santa Fe. La ola cristinista hizo que el 14 de agosto el FpV invirtiera los números de la elección provincial del 24 de julio, obteniendo el 37,8 % contra el 32,7 % del Frente Amplio Progresista. De repetirse o acentuarse el domingo esta tendencia, el segundo lugar de Binner en el orden nacional podría ser una victoria a lo Pirro, si en su provincia el cristinismo se planta como primera fuerza electoral“.


No nos aman, Amado

octubre 20, 2011

El Financial Times es un periódico internacional de negocios que se publica en Inglaterra desde hace 123 años. Se puede decir que es el periódico de lectura obligada para los que manejan y mueven dinero (mucho) en el mundo, más que el Wall Street Journal (Su mayor experiencia de imperio – aunque haya decaído – les dió a los ingleses una sutileza que les falta a sus primos los yanquis).

Lo he citado muchas veces en el blog, porque su información es excelente, aunque siempre – por supuesto – sesgada en la dirección de sus intereses y a menudo irritante para nosotros. Sus notas – la mayoría firmadas por Jude Webber – no aprueban de las políticas económicas que se aplican en Argentina en los últimos años – claro – y su visión es pesimista sobre nuestras posibilidades, pero realismo no les falta. Aprecian los logros obtenidos, y perciben el margen de maniobra que la conducción económica local conserva, margen que no tienen hoy, por ejemplo, las de Grecia o las de España. Digamos que no son como las declaraciones de la Dra. Carrió. Esta nota, que subí hace 3 meses y que versa sobre el mismo tema que la que voy a citar ahora, es un buen ejemplo del tono.

Eso es en general. Por algún motivo, están muy molestos, y hoy octubre 20 el Financial Times publica este editorial:

La recuperación económica de Argentina

Los griegos y los políticos de la zona del euro, tomen nota. Hay vida después de la cesación de pagos, después de todo, y es populista, de alto crecimiento y argentina. Este domingo, Cristina Fernández, con su compañero de fórmula Amado Boudou, el ministro de Economía, es probable que obtenga un segundo mandato presidencial con una de las más claras mayorías de la historia de Argentina. Su gran popularidad se debe principalmente a la recuperación económica del país, que comenzó después de que Argentina devaluó y defaulteó en $ 100 mil millones de deuda en 2001. Ha continuado desde entonces, lubricado por lo que la Dra. Fernández llama “El modelo”. Este, afirma, es un modelo para el mundo. No es así – a menos que la suerte y el robo institucionalizado constituyan una política económica válida

El resto del artículo sigue aquí. Tal vez alguno que no sea suscriptor pueda tener dificultades en acceder, pero estoy seguro que no es su caso, Lic. Boudou. Además, no tengo dudas que los medios opositores lo reproducirán. De todos modos, lo que dice no es nada descabellado, salvo un prejuicio casi supersticioso contra los subsidios. El diagnóstico, aunque tremendista, no es diferente del que ha hecho otras veces EduA en las columnas de comentarios del blog.

Pero llama la atención la agresividad del lenguaje, que no es el usual en ese diario. El uso de las reservas y de los fondos de pensión puede ser considerado imprudente o hasta keynesiano, pero llamarlo “robo institucionalizado” es una licencia que normalmente dejarían a columnistas de LaNación y otras “lesser breeds without the Law“.

No es el fin del mundo (Harold Camping sigue equivocado). Pero es un dato a tomar en cuenta, en tiempos donde las estimaciones equivocadas en política internacional se pagan muy caro. Por eso, lic. Boudou, me parece que Ud. debe incluir en su análisis que, por toda la sana intención que tengan – algunos de nuestros compatriotas – de “volver a los mercados”, hay gente importante en los mercados que está muy fastidiada con Argentina. Fíjense que en ese editorial llegan a decir que la “economia Boudou” es simplemente “economía vudú”.


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