Algo acerca de Néstor Kirchner

Se cumple un año de su muerte, y siento que debo decir algo en el blog. Pero hoy habrá muchos, muchísimos homenajes, y estoy seguro que abundarán los balances profundos, y mucho mejor escritos de lo que podría hacer yo. A Kirchner lo elogié y lo critiqué muchas veces aquí; se me ocurre apropiado enlazar los dos posts – muy breves – que subí ese día y el otro par – un poco más desarrollados – escritos el día siguiente:  son éste, éste, éste y éste.

Agrego una evaluación que seguramente no es original: sí, creo, evidente. Kirchner ya es, por lo que hizo y logró, el conductor más importante que ha tenido el peronismo, después de Perón. Con esta calificación lo pongo por delante de nombres muy diversos e importantes, pero tiene un sentido práctico que el mismo General habría aprobado: Conductor es el que conduce.

¿Cómo llegó a eso? Unió a la astucia y el manejo duro y sin vacilaciones del poder que se aprenden en la escuela de la política peronista y que casi todos nuestros gobernadores y dirigentes sindicales aprendieron en ella – aunque quizás no tan bien -, una percepción aguda de lo que la sociedad argentina en nuestro tiempo quiere, y de lo que está dispuesta a acompañar, que tiene muy pocos paralelos. Cometió algunas equivocaciones graves – ¿quién no? – pero en conjunto, su originalidad y audacia sólo se pueden comparar con las que, en un sentido muy diferente, demostró Menem en los primeros años de su llegada al poder. Y la obra de Kirchner ha mostrado, hasta ahora, raíces más sólidas.

En Kirchner pienso que había una sinceridad de la que el otro carecía, por todo su carisma. Por supuesto, como todo aquel que conduce, el santacruceño hacía lo que tenía que hacer muchas más veces que lo que él quería. Pero hay elementos muy básicos de su política que no tienen que ver con las necesidades del poder. Y sí, pienso con un rescate que hizo desde el poder de los valores y sentimientos que había tenido como militante de la J. P. en los ´70. Por ejemplo, su decisión de voltear las leyes de impunidad y los indultos, y perseguir penalmente a los represores, no se la pidió el peronismo ni ningún sector numeroso de votantes. Se explica desde sus convicciones personales.

Fuera del peronismo, por encima – porque por encima está la Patria, como decía el fundador – ¿cómo se lo juzga? Es un lugar común decir que su lugar en la Historia está asegurado. Formalmente, es así. Presidente, conductor de una nueva y distinta etapa de la fuerza política que desde hace casi 70 años influye poderosamente en el país… Pero seamos realistas: su evaluación definitiva. lo que hará merecedor de las calles y monumentos que ahora se le tributan, depende del resultado de esta nueva etapa, la que ahora conduce Cristina Fernández de Kirchner, y que tiene que ver con lo hagamos y consigamos todos nosotros. Ese criterio también es muy peronista.

8 Responses to Algo acerca de Néstor Kirchner

  1. peter de A dice:

    Si lo que decís es cierto, qué increíble cómo reflexivos análisis de la realidad política, capaces incluso de darle la forma a esta realidad, de inmiscuirse en ella como sus principios, puedan ser imprevisiblemente refutados por las convicciones de una persona.

    Saludos

  2. Capitán Yáñez dice:

    Fueron difíciles los ´90. El dúo Neustadt-Grondona saludaba con alborozo a “los doctores del peronismo, que también los tiene”, según decía Marianito, el ideólogo. Otro dúo repetía la fórmula, Longobardi (el “combativo”) -Mira (el ideólogo). Muchísimo más joven, multiplicaba la apuesta. Por las dos mesas -y varias otras- desfilaban los tales doctores y los otros doctores, los jóvenes brillantes economistas que venían de doctorarse en USA y England, más preocupados ellos por demostrar de dónde venían que en lo que decían. Pura corrección: unos y otros doctores vestidos con trajes caros, nadie se tragaba una ese, nadie interrumpía al otro. Nada de grotescos dirigentes sindicales vociferantes y autoritarios, ni resabios de dirigentes políticos quedados en el tiempo. Cuando llevaban a uno era para destrozarlo entre todos, demostrando que era un pobre diablo fuera de época. La “civilización” sarmientina hecha, por fin, realidad. ¡Qué maravilla!. La única nota discordante era el propio ejecutor de la criatura, el “transgresor” riojano que no podía con la barbarie, aunque le cortaran y le tiñeran el pelo, lo llenaran de botox y se pusiera unos trajes que ni Soros usaba. Pero era un detalle insignificante. Por sumarnos a la modernidad, por subirnos al tren de la historia dejando atrás el fatídico ´45 todo se le perdonaba. Las unidades básicas, parte de la mitología peronista, fueron reemplazadas por “locales” en los que no se hablaba de política sino de plata. Parafraseando a Winograd “billetera mata militante”. Fin de la historia, fin de la pesadilla comunista, la verdadera sociedad sin clases era la yanqui, en la que, se nos decía, “todos son propietarios”. Ese era el ejemplo, y para cumplir el dogma neoliberal del no-Estado y la no-Política nos quedamos sin Estado y empezamos a ver, con una mezcla de asombro y bronca, el reemplazo de dirigentes por corredores de autos y lanchas, “artistas” y “ricos y famosos” de toda laya. Y soportar a María Julia mostrando las gambas.
    Después vino la Alianza, la versión “limpia”, porque el peronismo, en definitiva, no podía con su naturaleza sucia y corrupta, seguía siendo impresentable, a pesar de todo. Entre banelcos y ajustes y Patricia Bullshit explicando en la mesa de la Chiquita Legrand porqué la reducción de haberes del 13% de jubilados y estatales iba a ser maravillosa para todos, se terminó el sueño. Después de un típico sainete latinoamericano apareció Duhalde con un balde de agua para apagar un gigantesco incendio.
    Caminando entre los escombros, finalmente, apareció Néstor. Desaliñado, hablando mal, jugueteando con el bastón de mando. No por “transgresor” sino porque era así. Con él el peronismo recuperó la política, los “malos” modales, los gritos destemplados, la militancia en mangas de camisa, con la billetera como accesorio y no como razón, y, sobre todo, recuperó la ideología. Que la tiene, y vaya si la tiene. Todo estaba ahí, latente, debajo de la ola neoliberal que, mal que les pese a Marianito y cía. no terminó de ahogar a los bárbaros, los sofocó, nomás.
    Gracias Néstor por volver al peronismo puro y a Sud América, que es a dónde pertenecemos. Y perdón por las puteadas.
    Gracias Negro Duhalde por abrirle la puerta, y gracias Felipe por abrir la brecha en la provincia, fue ése agujero que abriste en el celebérrimo “aparato bonaerense” el verdadero principio de la historia. Eso sí: por darse vuelta en el peor momento, que Dios se los pague.
    Y perdón Abel, se hizo muy largo ésto.

  3. mario dice:

    Excelente post. Adhiero en todos sus términos.

  4. Claudia dice:

    Realmente sus raices fueron y serán fuertes. Dejo sin querer, o con conocimiento de causa, muchas inquietudes en las que debatir. Nos enseño a ver, que las convicciones llevan a grandes y formidables cosas, y que cada acción debe ser basada en ellas. Que la estrategia de supervivencia se basa en los principios personales, y en el valor primordial de no “venderse”. Mas que enseñarnos nos mostró lo que sabíamos, pero que por nuestra cultura, siempre dejamos de “usar”. Ahora, hagámonos responsables de seguir nosotros desde cada uno de nuestros lugares, de llevar a cabo todas las acciones necesarias, para apropiar este modelo económico, cultural y de conocimiento, que nos va a llevar al desarrollo.
    Siempre dije, “el cambio radica en hacer una enseñanza cultural”, cambiemos la forma de ver las cosas, y seguramente nuestro futuro va a cambiar.
    Son pequeñas cosas, que este hombre en su actuar, potenció desde su lugar, y que se siguen potenciando con la presidente.

  5. ana dice:

    Hay algo ,que a pesar de no ser su partidaria ,ni su admiradora ,ni detractora debo reconocerle con sinceridad.
    Para ello remitirme a lo que dijo DUHALDE cuando buscaba un candidato a la presidencia (todos deben recordar la esperanza que les representaba REUTERMAN y éste desechò el ofrecimiento)QUE FUE EL ÚNICO QUE ENCONTRÒ CON VOCACIÓN DE GOBIERNO.
    Eso hay que reconocer quizás sea peronista don ABEL ,como radical se lo reconozco.
    Bueno su final don ABEL ,pero hay que discriminar que hoy la presidenta es CRISTINA.

  6. pepe dice:

    un par de cosas fuertes decis aca Abel, eh.

    muy bueno, un abrazo.

  7. Unido a la emoción que me provocó tu artículo, Abel, el comentario de don Yañez ya no me permitió contener las lágrimas. Gracias a los dos. Y gracias a Néstor Kirchner -bendita sea su memoria- que les devolvió a los argentinos la confianza en que el sueño del General debía y podía hacerse realidad.
    Eddie

  8. […] el primer aniversario subí este posteo, donde traté de hacer una valoración de lo que él significó en nuestra historia reciente; allí […]

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