Seguimos siendo aliados de USA ¿Nos alegramos o no?

(AVISO: Este post no trata sobre las elecciones en Santa Fe. Ni dice nada sobre Alberto Fernández. Como en ese magistral cuento fantástico, puedo decir «Cuando me desperté, el mundo seguía allí«).

Ayer miércoles 27 el prestigioso diario LaNación provocó alarma en algunos corazones sensibles:

«Washington ya no incluye a la Argentina como aliado extra OTAN. Un informe del Departamento de Estado parece reflejar el enfriamiento de la relación con la Argentina … no figura más con su condición especial de «aliado estratégico» fuera de la Alianza del Atlántico Norte (OTAN), vínculo deferencial que ganó hace más de diez años, durante la gestión del ex presidente Carlos Menem. El informe también omite toda referencia a los encuentros anuales que, como consecuencia de ese vínculo especial, se fijaron entre los ministerios de Defensa de ambos países«.

Por suerte, el amigo William Ostick, vocero del Departamento de Estado norteamericano, salió en seguida con una declaración terminante: «Argentina es un aliado importante extra OTAN como siempre y que quede claro que no ha cambiado su status«. Es una coincidencia interesante que en el mismo día aparecieran en el diario Clarín – el otro «ojo del mundo» – dos artículos, un poquito negativos, sobre la Hiperpotencia. Lamentable para aficionados a las conspiraciones, pero es una coincidencia. Eso sí, da un buen pretexto para sacar la cabeza de nuestras internas y echar un vistazo a lo que pasa en el mundo. Vamos a seguir viviendo allí.

El primero que quiero recordarles es del Dr. Kissinger, sin duda el analista más sabio y prudente entre quienes están imputados por crímenes de guerra. Y, tengo que decirles, ahí el Dr. K, normalmente tan prudente en sus artículos como un bloguero con compromiso político, describe la situación con inusual dureza: «EE.UU. inicia una retirada que es inexorable El rol estadounidense en Afganistán se acerca a un cierre que … reproduce el esquema de otras tres guerras (Corea, Vietnam, Irak) sin resultados concluyentes desde la Segunda Guerra Mundial: un amplio consenso (interno) a la hora de intervenir, y una desilusión creciente a medida que la guerra se alarga y va fundiéndose en una búsqueda nacional intensa por una estrategia de salida con el acento puesto más en la salida que en la estrategia.

Continúa Don Henry «Entramos en Afganistán para castigar a los talibanes por dar refugio a al-Qaeda … Después de una victoria rápida, las fuerzas estadounidenses permanecieron para ayudar en la construcción de un Estado post-talibán. Pero la construcción de nación tropezó con la ironía de que el país afgano nace principalmente en oposición a las fuerzas ocupantes«. Luego el artículo se extiende en observaciones constructivas – después de todo, sigue siendo una especie de consultor emérito del establishment yanqui – pero, como estudioso de la Historia y de la realidad que es, sabe que en esa frase definió el problema central de la política de Occidente – ¿o deberíamos decir del Atlántico Norte? – hacia el resto del mundo. En particular, hacia el Islam.

La otra nota, muy breve, es del historiador Garton Ash, de la Universidad de Oxford, nada menos. El título es tremendista La decadencia de EE.UU. y Europa. El comienzo es un poco superficial «Llámenme Oswald Spengler si quieren, pero es difícil evitar la conclusión de que EE.UU. y la Unión Europea compiten hoy por ser los primeros en alcanzar la decadencia. Las dos principales entidades políticas de Occidente parecen incapaces de resolver los problemas de deuda y déficit … Sus políticos parecen borrachos bailando al borde del abismo«.

Describe bien, sin embargo, las diferencias «El peso de la deuda de Estados Unidos aumentó gracias a los recortes fiscales aprobados en tiempos de George W. Bush y los gastos de las guerras en el extranjero, además del incremento del gasto de sanidad y prestaciones sociales y, más tarde, los rescates y el enorme gasto deficitario de tipo keynesiano aprobado por Obama tras la crisis financiera. Los europeos, en general, no hicieron grandes recortes fiscales, ni mucho menos guerras. Con escasas excepciones, como Reino Unido y Francia, su gasto de defensa ha pasado de pequeño a diminuto»

Pero la percepción más lúcida está en una breve frase «En realidad, ésta es una crisis estructural del capitalismo liberal democrático desarrollado en el corazón de Occidente durante los últimos decenios«. Si a liberal y democrático agrega «financiero», firmo abajo.

Ahora, la pregunta fundamental que se debe tener siempre presente en estos temas es «¿Qué hacemos nosotros?» (La versión del profesor Lenin «¿Qué hacer?» era incompleta. Asumía que el proletariado internacional, como tal, iba a hacer algo, y que le harían caso a él. Dos errores).

Ante todo, reitero mi convicción que el antiimperialismo verbal debemos dejárselo a caribeños con mucho petróleo, troskistas con pocos votos, e, inevitable, algunos delirantes nac&pop. La condición de aliado extra OTAN no le sirvió a Menem, al que otro gobierno «aliado», el De la Rúa, lo mandó a la cárcel. No le sirvió a De la Rúa, ni a Argentina, cuando tuvimos nuestra crisis de la deuda.

Pero si nos sirvió para entrar en el G20, y eso nos sirve, un poquito, para defender el precio de nuestras exportaciones. No es despreciable. Más o menos ¿el importe de la Asignación Universal por Hijo?

Pero también es evidente que la relación aceptable que mantenemos, y que debemos seguir manteniendo, con los EE.UU. no está exenta de riesgos y de costos. Por razones de la historia reciente: esa misma condición formal de aliado estratégico, los dos grandes atentados terroristas en Buenos Aires aún no resueltos, …

Por eso me permito sugerir la conveniencia de encarar esta «relación especial», en particular, la colaboración que nos obliga a prestar en la lucha contra el terrorismo, en conjunto con nuestro otro aliado estratègico – èste ùltimo obligado por la geografía y la economía – el Brasil.

Ojo: Tengamos claro que ellos tienen su propia agenda internacional – de la que un puesto permanente en el Consejo de Seguridad es sólo un punto – y nosotros también debemos tener nuestra agenda.

Pero hay motivos estructurales para el enfoque que planteo: A EE.UU., más que el hipotético contrapeso que podríamos representar a la política de Brasilia, les interesa la «zona de paz» que nuestros dos países pueden garantizar en la América del Sur.

Y hay un motivo que le subrayo a aquellos compatriotas que, con cierta razón, están preocupados porque Brasil ha crecido demasiado en relación a nosotros para una alianza equilibrada: Frente a los EE.UU. – y, en un plano algo menor – frente a China, tanto Brasil como Argentina son, objetivamente, jugadores muy pequeños.

12 Responses to Seguimos siendo aliados de USA ¿Nos alegramos o no?

  1. Capitán Yáñez dice:

    Nos alegramos, claro. Y más teniendo en cuenta que para mantener «relaciones carnales» con sus aliados, los yanquis, en el estado en el que están, deben recurrir a dosis casi letales de sildenafil, o bien ser ellos los que ofrecen «la retaguardia», por decirlo de un modo elegante.
    Y debemos alegrarnos aunque las alianzas en estos tiempos no garantizan absolutamente nada. Vaya a saber qué hay -sólo sabemos lo que el Gran Capital intentará que siga habiendo- después de la crisis, que sigue allí, vivita y coleando. El todopoderoso USA que conocimos los mortales que transitamos por el planeta en estos dias ha dejado de existir. El que salga del enchastre será otro, posiblemente más modesto que el señor del dedo amenazante del dibujo. Que en la tapa de Clarín no haya aparecido «Preocupa a Washington la reestructuración del fútbol argentino» es un síntoma.
    En cualquier caso, el reemplazo de «relaciones carnales» por «relaciones cordiales» -sin demasiado compromiso- sigue siendo conveniente. Y del brazo de garotos y -sobre todo- garotas, claro.

  2. pepe dice:

    Gran post

  3. EduA dice:

    Es interesante, Abel, que siempre remarques que la Arg. debe tener una agenda en materia internacional. Evidentemente, presuponés que no la tiene. ¿O la tiene y pensás que no alcanza o es fallida? ¿Cuál es, en ese caso?

    Abrazo.

  4. manolo dice:

    Abel
    Compañero, ¿tendré que seguir esperando, sentado, que nuestra Intelligentsia de RREE deje de mirarse el ombligo y actualice sus lecturas?
    Con prestarle atención a la prensa diaria de Brasil me conformo.
    Itamarati ya asumió que sin Argentina no tienen futuro geopolítico mundial; y contra Argentina, ni siquiera tienen asegurada la integridad territorial y económica.
    Con la Crisis de USA, la “Internacionalización” de las Reservas de Materias Primas en el Patio Trasero cada vez es mas probable.
    Y eso que asumen, los paulistas, que existe un riesgo muy alto de que “contagiemos” el reclamismo argento a su Pueblo.
    Lo que esta sucediendo en el Chile de la Concertación y Piñera, que su Pueblo “vote con los pies”; recordar Magallanes y los estudiantes; también puede llegar a suceder en el Pais Maravilhoso.

    “Para mujeres y varones, yo diría que saben reclamar hasta por un feriado de carnaval.
    Es admirable que la protesta se traslade de temas colectivos como la inseguridad, Cromañón o los desaparecidos a causas como la de María Soledad y que esa protesta dure a lo largo de las décadas.
    En Brasil ni la madre se iba a quedar protestando.
    Y ustedes siguen siendo implacables con ustedes mismos, asegurando que tienen una memoria corta”
    http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/4-554-2005-09-28.html

    Brasileiros não gostam de argentinos.
    Também não gosto do racismo deles, quando nos chamam de “macaquitos” – tanto quanto não gosto da versão soft do racismo praticado aqui.
    Mas desconfio que o racismo dos argentinos é a menor das razões do preconceito brasileiro.
    As justificativas mais freqüentes são outras: argentinos são arrogantes.
    Pensam que são melhores que nós.
    Vestem um ego dois números maior…
    Será que o que nos incomoda é a arrogância ou simplesmente a auto-estima argentina?
    Como é que um país pequeno do extremo sul da América do Sul, tão perto de nós, ousa se levar tão a sério?
    Como é que eles não demonstram sentir, em relação aos europeus, a inferioridade que nós sempre ostentamos?
    Eles pensam que são ingleses, ou o quê?
    Ou pensam que são argentinos, e que isso já é uma grande coisa.
    Imperdoável.
    Talvez se orgulhem de alguns episódios de sua história: a expulsão dos ingleses pela população de Buenos Aires a pedra, bala e óleo quente, no começo do século XIX, que culminou com a revolução pela independência, liderada pelo general San Martín, verdadeiro herói nacional.
    A intensa mobilização contra a ditadura militar, que vitimou mais de 30 mil jovens na década de 70.
    Talvez eles se orgulhem de não se esquecer de suas conquistas e não deixar barato suas derrotas.
    As mães da Plaza de Mayo cobram até hoje dos governantes a vida de seus filhos e netos.
    Os estudantes cobram a prisão dos torturadores.
    Acho que os argentinos têm do que se orgulhar.
    A memória compartilhada produz auto-estima, que por sua vez produz um tipo de coesão social muito diferente da que conhecemos aqui.
    http://epoca.globo.com/edic/213/olavoa.htm

    En resumen Abel, lo que me preocupa es que USA se vea obligada a “reducirse” al Hemisferio, por motivos Presupuestarios.
    Ahí, ser o no ser “Aliado” no tiene la menor importancia.
    Un abrazo peronista.

  5. Norberto dice:

    Con todas las coincidencias del caso, tengo para mi dos abregados, el primero es que la pueba de amor exigible a los USA, es que dado que la ocupación de Mavinas por los británicos es consecuencia del desmantelamiento de nuestras defensas en las islas por parte de la fragata Lexington debido a un intento de cobrar los derechos establecidos por parte del gobierno de las islas a los cazadores de focas y ballenas, que estos se negaron a pagar dando motivo a la citada intervención.
    Yo creo que es el momento para reclamarle al gobierno de USA la devolución de las islas, dado que fueron ellos quienes literalmente se las entregaron a los gringos de las europas.
    La otra es para don Abel, ayer en BAE dan noticia que en la Cuenca Neuquina de shale gas y shale oil ademas de operar Repsol YPF y Apache, se viene cuatro empresas entre USA y canadienses (entre ellas Exxon Mobile), mientras que de momento se está rechazando la participación de R.D.Shell en la actividad de exploración y explotación del magayacimiento (y por otra parte confirmando su importancia).
    Y esa es solo la mas conocida de las cuatro grandes cuencas que tiene el país, con lo que yo tomaría con cuidado la afirmación de que nos encontramos en el extremo sur del continente y no dentro de la faja petrolera del Caribe, por lo que agrego un nuevo motivo de preocupación a nuestro tranquilo devenir en lo que hace a nuestro futuro mediato.
    Nunca menos y abrazos

  6. parcass dice:

    Estimado Abel:
    Si bien este gobierno anda con muchos problemas de cabaret,(ej. los fernadez(tres por ahora) creo que no estaria del todo mal que buscaran por lo menos dos ministros competentes y que entendieran un poco de su materia:
    1.Relaciones Exteriores
    2..Economia.

    Cordiales Saludos
    ramon c

  7. Abel B. dice:

    Estimados:
    Gracias por los aportes. Agrego muy breves comentarios, a una discusión que merece ser larga.

    EduA: Aprovecho tu pregunta para extenderme. Creo que no tenemos una agenda elaborada con cuidado y asumida por el Estado. Tenemos, estimo, una agenda «de la línea de Cancillería», que incorpora objetivos y actitudes tradicionales de Argentina – correcta, si poco imaginativa – y políticas que traza el gobierno de turno, muchas veces por motivos coyunturales de nuestra política interna.

    Esto NO es una crítica a la política actual, que me parece razonablemente acertada. Reconocer la prioridad de nuestra relación con Brasil; mantener la colaboración con EE.UU. en lo que hace a la seguridad y la lucha contra el terrorismo – que es la prioridad de ellos – «marcando la cancha» en algunas ocasiones; amistad y respaldo a Venezuela y el eje andino, sin caer en el «infantilismo antiimperialista»; diálogo con la Unión Europea y en particular con Alemania… es lo que se está haciendo, y está bien.

    Las Malvinas… es, y debe ser, un tema de la política INTERNA argentina. Su recuperación se dará cuando y si tengamos una base industrial y tecnológica desarrollada y haya una alianza sólida en la América del Sur. Una cuestión de relación de fuerzas. Como fue la recuperación de Hong Kong por China.

    Lo que falta para la agenda… bueno Manolo hace advertencias en su comentario y en su blog. Sólo agrego una cosa: No tengo una buena opinión de Estanislao Zeballos como canciller, pero su observación, que sirve de poco una diplomacia desarmada, es una gran verdad.

    Abrazos

  8. Abel, muy de acuerdo con eso de que el eje Arg-Bra como zona de paz es más importante que por razones de contrapeso. No estoy de acuerdo con que EE.UU. vaya a reducirse al hemisferio, al contrario, creo que por las razones presupuestarias que aduce Manolo van a reforzar la tendencia a «tercerizar» la garantía de estabilidad en potencias regionales confiables.

    A la lista de las prioridades en materia de polex, yo le agregaría el diálogo especial con países como China, Rusia e India – principalmente el primero. Lo que sí es complicado es separar la esfera externa de Malvinas de su esfera interna… abrazo!

  9. Capitán Yáñez dice:

    Estimado cumpa: una fácil y otra -muy- difícil.
    La fácil: con el amigo EduA andamos, en el post anterior, entre rimas y cordobeses. Unificando aquel con lo que acabás-con perdón- de expresar, podríamos decir «Estanislao es un culeao…»
    La -muy- difícil va al corazón mismo de la doctrina: ¿qué cuernos entendemos hoy por «independencia económica» y, más trascendental aún, por «soberanía política»?
    En rigor de verdad, algunos de los peronistas que frecuentamos el blog damos vueltas más o menos certeras sobre ambos asuntos,sin conclusiones claras, pero lo más importante: ¿alguno de nuestros «dirigentes» se estará haciendo realmente estas preguntas? Y no menos importante: los bloggers no peronistas y sus «respectivos dirigentes» se las están haciendo?
    «Vamos a seguir viviendo allí», decís. Tal cual, y aunque sea mínimamente, de nosotros depende «en qué condiciones». No es moco ´e pavo el asunto.

  10. […] dije hace algo más de un mes en Seguimos siendo aliados de USA ¿Nos alegramos o no?  considero que el Dr. Henry Kissinger es sin duda el analista más sabio y prudente entre quienes […]

  11. […] posición. Siento que yo también debo agregar algo a lo que dije 3 meses antes de esta entrevista Seguimos siendo aliados de USA ¿Nos alegramos o no?, pero, la verdad, no tengo más remedio que repetir parte de un análisis que hice hace tres años: […]

  12. […] En realidad, sobre esta relación ya me había extendido con más detalle en este blog aquí y […]

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