Las dos Argentinas

En LaNación de ayer domingo había varias notas que justificaban leer el diario (No las de sus columnistas habituales, con la excepción de Fernández Díaz). Alguna ya comenté; otra, de Roubini, pienso hacerlo, con el aporte de mi amigo radical EduA. Pero la más importante era una que – en armonía a la política del diario – tenía sesgo opositor, eso sí, con las cifras del INDEC.

Se titula “La Argentina, a dos velocidades“, su autora es Emilia Subiza, y pueden leerla entera aquí. He hecho un resumen:

Es miércoles al mediodía. En un local de electrodomésticos ubicado sobre la avenida Cabildo, a metros de Juramento, se vislumbra el buen momento de la actividad económica y el boom de consumo. Manuela, una estudiante de 20 años, ya tiene una notebook y se asesora sobre las características de las netbooks; mientras que Silvia, una profesional de 48 años, se entusiasma con modernas heladeras de tono metalizado para renovar la que le regalaron para su casamiento, hace casi 20 años.

A pocos metros de ahí, Carolina, una joven de 26 años, reparte volantes que ofrecen ayuda para terminar el secundario. Lo hace en forma casi automática, ante la indiferencia de la mayoría de los transeúntes. Trabaja de lunes a sábado, seis horas por día, y a veces no llega a los $ 1000 por mes para llevar a su casa. “Es lo que encontré. Acá hoy estás, pero la semana que viene no sabés porque siempre estás temporaria. Es muy difícil estar en blanco, te ponen requisitos inalcanzables”, cuenta.

Reflejo de una Argentina que marcha a dos velocidades: hay una clase alta y otra media con un pie en el acelerador que motorizan el consumo y mejoraron sus condiciones de vida a partir del crecimiento económico de los últimos años. Y otros segmentos medio y bajo que, a pesar de la mejora de sus ingresos en términos relativos, avanza casi a paso de hombre y no goza del derrame del buen momento de la economía argentina ni de la redistribución que intenta el Gobierno con medidas como la Asignación Universal por Hijo.

“Hay una Argentina que va más rápido, con pautas de consumo del Primer Mundo o de las grandes urbes; y hay otra Argentina que se estancó, sin signos de movilidad social ascendente y con perspectivas negativas sobre su evolución”, dice Fernando Moiguer, especialista en consumo de la consultora I+E.

Por la polarización social estructural de la Argentina, los promedios estadísticos ya no explican lo que le sucede a la mayoría, explica Moiguer. “Llevamos nueve años sin crisis y ocho de crecimiento, pero no hubo mejoras en la polarización. Mejoran los datos absolutos, pero no los relativos”, agrega.

Según la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, el ingreso del 10% de la población ocupada de menores ingresos creció un 50% entre el cuarto trimestre de 2009 y el mismo período de 2010. En términos relativos es un dato positivo. Cuando uno va a los números absolutos se encuentra con que los ingresos de este grupo pasaron de $ 400 a 600. En cambio, el 10% que más gana recibió un 31% más, pero sus ingresos pasaron de 3800 a 5000. “Crecemos mucho, pero la sociedad sigue siendo injusta. Hoy, la Argentina es un país que vive en un mismo territorio, pero con dos lógicas distintas”

Moiguer señala que hay una porción de la sociedad que se recuperó y pasó de clase baja a media, pero, a diferencia de lo que ocurría antes en la Argentina, ya no tiene aspiraciones de seguir ascendiendo socialmente, y eso se refleja en sus compras porque asume la recuperación como algo transitorio y mantiene pautas de consumo de la clase baja.

Un informe del INDEC que divide a la población en 10 grupos muestra que el segmento uno, el de menos dinero, fue el que mostró mayor crecimiento en sus ingresos: 40% entre el último trimestre de 2010 a igual período de 2009. La media de este grupo pasó de $ 235 a 330, es decir, 95 pesos más. Del segmento tres al diez el promedio de crecimiento de ingresos fue entre 24 y 28%, o sea, entre $ 215 y 1506. Esta diferencia absoluta explica los dispares poderes de compra de cada clase.

La diferencia entre los que más ganan y los que menos disminuyó a partir de 2003. En el último trimestre de ese año, el segmento de mayores ingresos ganaba diez veces más que el de menores ingresos. El momento en que la brecha fue más corta fue en 2008, cuando la diferencia entre los que más y menos ganan fue de 7,5 veces. Desde entonces ha habido oscilaciones, pero los que más ganan mantienen una diferencia de más de ocho veces con los que menos.

Guillermo Oliveto, de la consultora W, explica que si bien se pueden hacer tres cortes en la pirámide social según ingresos, hay un 75% que está dentro del consumo y un 25% que se quedó afuera porque está por debajo de la línea de pobreza.

Esto hace visible una vez más las dos velocidades de la Argentina.

Oliveto advierte que el segmento que logró un mejor desempeño en los últimos años fue la clase media, que con la crisis de 2001 había caído en parte en la pobreza, pero que gracias a la recuperación del empleo y a la dinámica gremial recuperó su poder de compra. Ya no se limita sólo a la compra de alimentos sino que mueve fuertemente el consumo de bienes durables. “La clase alta ya se compró el LCD. Hoy los que mueven este consumo con 30 cuotas son los de clase media, que pueden acceder a estos bienes aspiracionales, y esto se nota en el segundo cordón del conurbano.”

Tener empleo y la calidad de éste son condicionantes esenciales para trazar la línea entre las dos velocidades a las que avanza la Argentina. De un lado está el 41% de la población que en 2010 tuvo empleo digno, que según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) no sólo es en blanco y con ingresos suficientes como para pertenecer a la clase media sino que también contribuye a la construcción de una sociedad integrada y con perspectivas a mediano y largo plazo.

Del otro lado, un 59% se encuentra en condiciones de precariedad laboral (estable, pero en negro), subempleo (inestable y mal pago) e indigencia (recursos suficientes para las necesidades alimentarias), según la Universidad Católica Argentina.

“Hay una dualidad entre quienes logran buenos empleos y los que logran empleos regulares, con poca calidad y malos ingresos, o simplemente no acceden”, señala el economista de la UCA Agustín Salvia.

Si se analiza quiénes accedieron al empleo digno, creció más en los segmentos medios que en los bajos.

El economista de IDESA reconoce que en el período 2003-2010 se redujo la informalidad, que pasó del 44 al 37% de la fuerza laboral, pero advierte que esa contracción no se condice con el crecimiento de la economía en ese período, que fue de más del 60 por ciento. Su colega de SEL Consultores Ernesto Kritz opina que el sector que va más rápido es mayoritario y está vinculado al empleo formal, que creció, así como sus ingresos, incluso por encima de la inflación. Pero advierte que hay un sector que va a otro ritmo, a causa de los persistentes niveles de trabajo informal y a la insuficiente calificación de este grupo para acceder al sector formal. Esto hace que queden rezagados y no se puedan acoplar aun cuando hay oportunidades de crecimiento. “Van a otra velocidad por causas más profundas y estructurales, que son difíciles de superar. El perfil de los más jóvenes no es muy distinto del de sus padres, hay condiciones de reproducción intergeneracional de la pobreza”, dice Kritz.

Desde una perspectiva geográfica se puede ver una Argentina a dos velocidades. Los mercados laborales del Noroeste y el Nordeste aprovecharon menos la bonanza, según un informe de IDESA con base en el censo 2010. La contracara son la Patagonia y la región pampeana, que fueron las regiones de mayor crecimiento entre 2003 y 2010 gracias a los altos precios internacionales de las exportaciones. Petróleo en el primer caso y productos agrícolas, en el segundo”.

La considero importante y dura, porque estimo que es una descripción correcta, en líneas generales (quizás Sirinivasa, Artemio López, otros que trabajan concienzudamente con los números en la blogosfera me corrijan). Eso sí, cambié el título, porque – esto es lo grave – creo que no pinta una Argentina con dos velocidades, sino dos Argentinas. Porque coincido con Ernesto Kritz en que hay problemas profundos y estructurales, muy difíciles de modificar.

Hace una semana dijeen relación a este gobierno, mis críticas más serias no es por las cosas que hace – aunque tenga una opinión pobre de algunos de sus métodos – sino por las que no hace“. Quiero ser justo: me parece evidente que los resultados de las políticas socio-económicas en este campo de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner han sido los mejores de los últimos 30 años; para ser precisos, desde que el pleno empleo dejó de ser una realidad. También la justicia obliga a señalar que esos resultados no alcanzan a sacar del pozo a los argentinos que están allí, aunque hayan mejorado en algo su situación.

También trataré de ser realista: no encuentro en las opciones políticas disponibles alguna en la que pueda creer – estirando mucho mi optimismo – que pueda hacer un mejor trabajo.

Creo entonces necesario empujar para que esas políticas socio económicas mejoren. Hay un motivo egoísta: la “inseguridad”, el delito violento, que se comenta en el post anterior todavía está muy por debajo de la que existe en muchísimos otros países, aún en los llamados “exitosos”. Pero crecerá. Una sociedad con memoria de movilidad social, con TV masiva, y con desigualdades profundas… no es estable. Los pobres no son, como grupo, más violentos que los ricos (lo son menos). Pero entre ellos siempre habrá algunos que no se resignarán a serlo. Cuando no hay otro camino, el delito es una salida con altos ingresos.

27 Responses to Las dos Argentinas

  1. Casiopea dice:

    Abel, el trabajo social principal es el que da menos rédito político: la educación para tener una salida laboral digna y un horizonte económico y social que le permita a cada uno el orgullo de ser autosuficiente dentro de la legalidad. No creo que nadie crea que la educación en la Argentina haya mejorado en los últimos 20 años, desgraciadamente. La forma de valorizar el trabajo es hacer que los trabajadores sean más valiosos, y eso se logra solamente con educación bien orientada. Eso es caro y hay que ir a meterse con varias mafias. Más fácil es seguir produciendo semianalfabetos. Las otras patas de la cosa son la justicia y el buen trabajo policial. Ninguna de las tres está en el radar del gobierno ni de los putativos candidatos. Por eso, tiene Ud. razón: todo indica que la cosa va a empeorar.

  2. Para decirlo en tus términos, Abel: ya no te basta que no encallen el buque. Ahora querés que sea un gusto sentir que navega. Me parece bien, legítimo.
    Eddie

  3. Jorge dice:

    La imagen de las dos Argentinas tiene cierto atractivo. Pero hoy a mí no me dice nada, porque los sectores medios tienen mayor capacidad de recuperarse y arrastrar mas velozmente a los que estan más abajo. Pero no está todo el camino hecho.

  4. Abel B. dice:

    Hmmm… Cada cosa que dice es cierta, y válida. Pero todo junto induce a error. Lo digo con todo respeto por su pensamiento, Casiopea. Pero deja afuera elementos muy importantes.

    La escuela como la conocimos es probablemente la invención más importante del siglo XIX. Hizo posible el Estado Nación, post-dinástico. Pero la sociedad ha seguido desarrollándose (degenerando, si se quiere) y ya no tiene los valores culturales y los nichos laborales que hacían la educación posible y necesaria.
    Mi resumen (pq es un tema largo): La escuela para los chicos y jóvenes es necesaria pero no alcanza. Si no reconstruimos la familia Y la sociedad, hacemos lo que Shuberoff reconocía con pena: una guardería para la clase media.
    ¿Cómo se reconstruye familia y sociedad? No hay recetas. Hace algunos meses reproducí en el blog algunas sugerencias de Flor Benson. Son buenas. Pero yo creo que el trabajo, bien pago, con leyes sociales y sindicato, es el mejor integrador social. El desafío es cómo lo garantizamos, en una economía moderna. Por eso soy estatista.
    Un saludo afectuoso

  5. el insurgente dice:

    Supongo puede ser un consumismo hasta que ganen las elecciones.
    Luego la clase media”consumista”pagará los platos rotos en la juerga.

  6. Casiopea dice:

    Abel, por supuesto, pero ¿cómo se puede pagar bien un trabajo si no es un trabajo valioso de manera que la buena remuneración sea económicamente viable? ¿Cómo se consigue que la gente haga trabajos valiosos si no es con educación? El trabajo bien pago, con leyes sociales y sindicato es un excelente integrador social siempre y cuando esas condiciones se puedan mantener competitivamente en el tiempo. Si no, es una receta para lo que tenemos, empresas subsidiadas, porque no se puede garantizar el trabajo sin garantizar la supervivencia de las empresas por ineficientes que sean. Es caro el asunto.

  7. sebas dice:

    Abel, soy un oficialista dispuesto, más allá de alguna exageración (1/4 de la población afuera del sistema me parece mucho; ¿arreglamos en 1/6?), a firmar esta nota al pie. Admito la crítica, y es más: ojalá se la pasaran reclamando por esta falencia del “modelo”, en lugar de lo que suelen reclamar. Y más aun: no me sirve, a mí (tal vez precisamente por ser más oficialista que usted) el atenuante de que no haya alternativa a la vista -no me parece gran mérito, con la oposición que tenemos…
    Lo que sí constituye un atenuante, a mi entender, es el contexto. La del primer peronismo fue una economía mucho más igualitaria que ésta; basta mirar los números. Pero no hay que perder de vista que lo fue inmersa en un capitalismo internacional mucho más igualitario. No hablo de intenciones morales; hablo del funcionamiento. Perón fue un gran keynesiano, pero en un mundo keynesiano; en ese sentido, los K (y otros procesos sudamericanos más o menos similares) vienen remando contra la corriente.
    Y el núcleo duro de pobreza irreductible que tenemos acá, lo tienen en EEUU, en casi toda Europa (se salvan por ahora algunos nórdicos; ¿será por estar más alejados de las oleadas migratorias?); en el dichoso BRIC, ni hablar. Achacárselo exclusivamente a la falta de decisión o de inventiva (que sin duda las hay) del Gobierno es pecar de cabotaje.

  8. Rogelio dice:

    Estimado Abel:

    Las preguntas clave son:

    – ¿ A qué velocidad viaja Emilia Subiza cuando observa “La Argentina, a dos velocidades” ?
    – ¿ En cuál de “Las dos Argentinas” estás vos mismo situado, Abel, en el momento de hacer tu análisis ?

    Porque tu preocupación última es “la inseguridad” y tu idea central que “entre los pobres como grupo, … siempre habrá algunos que no se resignarán a serlo. Y cuando no hay otro camino, el delito es una salida con altos ingresos”.

    Quizás sea bueno vislumbrar anticipadamente quiénes serán los ganadores y quiénes los derrotados en esta supuesta Argentina disociada.

    En “Los siete Samurais”, Kurosawa ofrece un escenario semejante, casi con los mismos actores.
    Primera parte on line, acá
    Segunda parte on line, acá y al final la respuesta.

  9. AguanteJauretche dice:

    Estimado:

    Sin inmiscuirme en los números, permítame decirle que suscribo el espíritu de este posteo.

    Más allá del poco riguroso ejemplo de La Nación, que se va a Cabildo y Juramento, y no a Rivadavia y José León Suárez (en CABA), o a 25 de Mayo y Almirante Brown (en Morón), donde se puede ver mucho mejor el contraste que intenta exhibir, creo también que el espíritu de la nota que motiva este posteo es casi un oxímoron, como diría MaLanata: que el diario de José Claudio Escribano se permita correr a este gobierno por izquierda es, como muchas notas de la Prensa Hegemónica, de una escandalosa hipocresía.

    Pero dicho esto, deseo recordarle que hace unos días le manifesté que el título del candombe dedicado a Néstor es mucho más que un slogan de campaña: es, para muchos oficialistas -entre los que me incluyo- un límite inexcusable.

    Por eso, bienvenido este posteo.

  10. Jorge dice:

    No pretendo justificar las falencias del gobierno, pero, equivocado o no, está trabajando en otra concepción: para que desaparezcan “las dos Argentinas” no es suficiente con aplicar un cañonazo de ingresos. Hay que hacerlo primero sobre el tema “igualdad de oportunidades”. Ese sexto del país que se cayó del mapa primero tiene que tener escuelas, salud básica, etc. No es justicia social que un tipo, tercera generación de excluidos, pueda ir a Garbarino a comprar una compu última generación: lo más probable es que use ese plus de ingresos para comprarse una Uzzi

  11. desvinchado dice:

    Suscribo, pero hay que decir que con el 75% de la sociedad integrada al consumo se ganan elecciones. Entonces el problema es la representación política de ese 25%, su visibilidad y capacidad de lucha.
    Me parece que los movimientos sociales se quedaron en el 2001, el sindicalismo protege a la clase media resucitada y el peronismo también. Desde el estado, la incapacidad es la de armonizar la inclusión social por medio del trabajo, con los derechos sociales y laborales de los ya incluidos; o en todo caso el de generar esa sociedad paralela del asistencialismo y la economía estatal. Hasta ahora, no hubo un salto en esa dirección, un plan de obras de infraestructura gigantesco ejecutado por el estado que te pague para construir tu casa, el colegio de tus hijos, la plaza del barrio, los caminos y después te de trabajo dentro de esa infraestructura generada. Solamente ahí tiene sentido la educación como motor del empleo, una ves que tenes en movimiento a ese 25%.
    La otra opción es capturar parte del mercado externo a fuerza de bajar la participación del trabajador en las ganancias y empeorar su situación laboral a “cuenta” del crecimiento futuro y esperando que no se “aviven”, los paises que pierdan su parte del mercado…

  12. HARRY dice:

    Disculpeme Peron fue un gran keynesiano en un mundo destruido por la guerra,eso le permitio concretar la mayor transferencia presupuestaria hacia recursos humanos pero en una Argentina con mercado relativamente pequeño.Ya en 1954 Peron ganaba las elecciones pero necesitaba torcer el rumbo.
    En general cuando a Europa le va mal a nosotros nos va bien y la crisis dela Union no es nada que nos perjudique,por el contrario.
    USA es una varaiable independiente,puede prescindir de la Argentina y sin mayores problemas.
    La educacion…no sirve casi para nada la vieja curricula, el sistema de produccion ahora se fija en los valores artesanales-Internet-del nuevo autodidacta que consigue trabajo casi marginal muy rapidamente.El pais oscila entre la planificacion parcial y el laissez faire que flexibiliza las condiciones de trabajo en un esquema tipicamente liberal y casi presindical.
    El nuevo gobierno sera transicional y si el euro se limita a la vieja zona de extension de la Alemania cuatrienal de Schajt tal vez nos convenga.Por ahora nos conviene tenerlo como moneda alta pero es muy dificil que supere los limites actuales
    Euro y acuerdos de Schengen son cosas que se congelaran por unos años.
    Bueno,es una oportunidad para la Argentin si la sabe aprovechar.
    Muchas de estas crisis partidocraticas de frente a las elecciones tienen un diagnostico economico compartido.Pero no se atreven a decirlo.

  13. Yo quiero ser parte dice:

    Les parece pasarse por ésta página http://www.facebook.com/yoquieroserparte ?

    Es parte del nuevo documental de Néstor, que se está filmando y requiere de sus aportes, de audio, de videos, de fotos y notas. Lo que puedan pasarnos.

    Los saludo bien K!!!

  14. Esta tesis tuya, Abel, se asemeja mucho a la contenida en un libro que yo se que vos tenés, “The Predator State”, de James Galbraith (keynesiano como su papá). Galbraith también sostiene que es bastante un mito eso de que sin educación formal nunca vas a entrar en el mercado de trabajo ni integrarte a la sociedad, que hoy en día hay otros factores que pesan más. Me alegra que coincidas con Galbraith. O él contigo (es lo mismo).
    Eddie

  15. Ignatius dice:

    Efectivamente Argentina tiene dos velocidades, pero no comparto “el corte” que hace la nota. Ya en los 90 Don Manuel Mora & Araujo distinguía entre “competitivos” y “no competitivos”. En áquel entonces había una base de capitalistas / rentistas “salvados”, un conjunto de profesionales competitivos y una pequeña base de trabajadores manuales bien pagos. Hoy por hoy al primer grupo se han sumado terratenientes rentistas o chacareros, al segundo ciertos profesionales (eminentemente los dedicados a la docencia y la investigación porque están mejor remunerados que entonces) y se amplió la base del trabajo manual bien pago. Si entonces era 40/60 hoy es 60/40. Quedan fuera sectores que son culturalmente clase media pero que su formación no les permite mantenerse (eminentemente empleados en relación de dependencia sin formación universitaria) y ese 20% o 25% que sigue en la pobreza.
    No creo que “nadie hace nada”. Si creo que hay que hacer mucho más. Repatriar científicos y buenos investigadores que den clases en las universidades, pagarles mejor a los maestros, “forzar” la asistencia escolar vía subsidios varios y acercar las universidades a la gente (creación de nuevas universidades) ayuda, pero las consecuencias las vamos a ver en 20 años, 10 como poco.

  16. Abel B. dice:

    Estimados:
    Sinceramente agradecido. Sus comentarios enriquecen el post.

    Algunas observaciones:
    Casiopea: Estamos de acuerdo. Mi postura es contra la frase fácil “la solución está en la educación”. La educación es necesaria pero no suficiente: no resuelve la exclusión.

    Eddie: Ya ves q el libro q me regalaste ha tenido un buen uso.

    Jorge, Sebas, AgJaur. y Desvinchado: ¿No se nota q este NO es un post anti K? Es, como Artemio hace tiempo, “kirchnerista por default”.

    Insurgente: Si algo me revienta de la clase media argenta, a la que pertenezco, es que en conjunto es llorona. La clase media disfruta, en su medida, de las fiestas de consumo y luego las paga mucho menos caro que los excluídos, que no las disfrutan.

    Harry: Como últimamente, técnico y constructivo. Tenemos que hablar de Europa, q es un tema muy interesante.

    Ignatius: Estoy muy de acuerdo con sus propuestas. Y con el lapso que menciona.
    Lo que no comparto es el criterio de la división de Mora y Araujo “competitivos/no competitivos”. Las explotaciones rurales pequeñas no eran competitivas en los ´90. Tampoco buena parte de la industria (hay otra q tampoco es compet. hoy, pero eso es otra historia).
    La exclusión social es mucho más permanente. Es intergeneracional.

    Abrazos

  17. Abel B. dice:

    No te contesto, Rogelio, porque no entiendo el punto. Te sugiero que dejes lo críptico, y los videos de películas, a Manolo. Valioso como es, no hay lugar para más de un sensei en la blogosfera.
    En cuanto a la pregunta personal “¿En cuál de “Las dos Argentinas” estás vos mismo situado, Abel?” la respuesta es simple: en la de arriba, claro. Y trataré q yo y mi familia sigamos allí. Al margen q, como político, debo hacer mi parte para integrar ambas.
    Recordarás, Rogelio, q yo ya estaba fuera de la orga cuando Alejandro se volcó al misticismo.
    Un abrazo

  18. Casiopea dice:

    Abel, desde ya. Y no sólo que la educación no es todo, sino que después hay que ponerse de acuerdo en qué tipo de educación, y para eso no somos como los chinos o japoneses. La exclusión social también es producto de una economía que no demanda a todos los que hay. Incluirlos productivamente y competitivamente, ese es el gran desafío.

  19. Lemmy Caution dice:

    Bastante parecido Alemania. Infinitamente mejor que piensan acá sobre la Argentina btw., como siguen creyendo que está todo bancarrota después del 2002.

    Durante la epoca de Perón ni el proceso de producción fué tan automatizado como ahora ni el mundo tan integrado. Muchos de nosotros llevamos camisetas producidos de madres en Bangladesh que trabajan 80 horas la samana ganando 80 Pesos Argentinos al mes. Bajo esas condiciones sigue siendo dificíl para los sindicatos.
    Educación, sí. Y lo veo como un punto muy fuerte de Alemania que se está dedicando mucho más energia a este tema después de que nuestra primera participación en el PISA hace 10 anios rindió resultados bastante pobres.
    Los que participan en esa “sociedad de conocimiento” ganando la hora 8 y pico más de la mujer de limpieza marrueca a menudo ni siquiera autoperciben su trabajo como algo eficiente. Por lo menos esto ha sido mi experiencia trabajando en un proyecto de TI para una marca automovil harto imponente los 6 meses pasados. Sabe crear sus burbujas esa “sociedad de conocimiento”, pero estás frito cuando no sabes moverte en esta.
    He jugado con los datos de simce.cl que es algo como un PISA adicional solamente para Chile. Hay una corelación fuertisima entre procedencia social dominante de los padres y la cantidad de puntos los cabros alcanzan en la prueba. Claro que eso existe en todas partes, pero dudo que sea tan fuerte en Alemania. Muy poco afecta si el colegio sea urbano o rural, casi zero diferencia de resultados entre el agregado de colegios en regiones.
    En los tiempos en que sociedades se volvían más igulatarias como Europa y USA entre 1950 y 1980 acceso a educación para los clases más bajos jugaba un papel muy grande. Simple, obvio y importante.

    saludos

  20. sebas dice:

    Abel, lo de “pecar de cabotaje” no lo decía como crítica a su post (que en ningún momento lo tomé como antiK ni mucho menos).

  21. Ignatius dice:

    Abel,
    El primer grupo es el que M&A consideraba competitivos en los 90, después los otros los agrego yo. La transformación de la producción agrícola más los precios de los commodities hacen competitivos a sectores del agro, tanto que la apropiación por parte del Estado de parte de sus ganancias permite financiar no solo la AUH o las jubilaciones sino también ciertos empleos (ergo los docentes ganan mejor y tipos “competitivos” que estaban afuera hoy están aquí). Y finalmente el tipo de cambio le agrega competitividad a sectores que antes no lo tenían (mejorando los ingresos de un sector de “trabajadores manuales”, sean obreros industriales o conductores de subtes).
    Sigue quedando gente afuera. Porque no tienen ninguna cualificación, porque no existen suficientes industrias competitivas que los contraten o porque sus expectativas (en el caso de la “clase media”) son superiores a su posibilidad de empleo.
    Lo que se puede hacer desde el Estado, me parece a mí ampliado un poco lo que dije antes, son tres cosas:
    1) Operar a partir de la educación para que las próximas generaciones están más calificadas que estas.
    2) “Aguantar los trapos” vía AUH, jubilaciones, empleo público no productivo.
    3) Invertir en obras públicas que mejoren la productividad de todo el sistema (trenes para abaratar costos de transporte, energía para poder tener más industrias, etc)

  22. desvinchado dice:

    No me pareció un post antik Abel. Es mas mi comment fue una critica sobre lo poco lejos que llego el estado en estos años.

  23. Rogelio dice:

    Mi intención, Abel, no fue fastidiarte ni ser críptico.

    Sí quiero señalar que la aceptación de escenarios maniqueos – como el de la Argentina disociada sugerido por La Nación – nos expone al riesgo de desplazar las lacras a la vereda de enfrente.
    Sin embargo, es evidente que una parte sustantiva de las prácticas y ‘el delito’ que aumenta la inseguridad, circulan también por la vereda propia.

    Tu observación final – la orga, Alejandro, misticismo – tal vez está originada en una confusión, prejuicio o morriña tuya. Porque conmigo no aplica.

    Un abrazo

  24. AguanteJauretche dice:

    Estimado:

    Creo que la mayoría de los que apoyamos a este gobierno, de alguna u otra manera, somos kirchneristas por default.

    Nadie creía en Mayo del 2003 que ese tipo de mirar raro llegaría a hacer lo que hizo.

    Y ése es su mayor mérito.

    Conquistó voluntades de gente que no esperaba de él nada muy diferente de lo que la clase política en 20 años de democracia le había brindado al pueblo.

  25. Abel B. dice:

    Rogelio: Veo que no nos hemos entendido. Ni yo a vos, ni vos a mí. Pero hay aspectos que tienen q ver con nuestra historia común, y precisarlos aquí sería largo y aburrido para terceros.
    Resumo lo que me parece la diferencia básica, e importante. Creo que la división en la sociedad argentina entre incluídos y excluídos (de empleos en blanco, seguridad social, en particular) no es “sugerida”, sino que es real. Y la exclusión se refuerza generacionalmente. Hay muchos jóvenes argentinos que ni ellos, ni sus padres, ni sus abuelos han conocido un trabajo estable (preguntar en Desarrollo Social).
    Aunque las políticas sociales actuales han mejorado la situación de los excluídos, no sirven para sacar de esa situación a la gran mayoría de ellos.

    No entiendo como esta descripción puede calificarse de “maniquea” (¿Qué tienen q ver Ormuz y Ahrimán, o, lo que también mencionás los 7 samurais?). Es lamentable, pero estoy convencido q es correcta, y evidente.

    Por eso me fastidió tu pregunta sobre de qué lado estaba yo. Si te parece, puedo decirte que estoy en contra de los excluídos: Quiero que dejen de serlo. Sospecho que ellos también.
    Otro abrazo

  26. ayj dice:

    Me quede en el primer post de Ignatius, y, la verdad, es lo mismo que hizo que el 1er gobierno de JDP generara los 60s y 70s en terminos de educacion y quizas hasta de calidd de vida, luego, bueno, lo que conocemos.
    Lo que no estoy de acuerdo en que la AUH genere eso, el asistencialismo no soluciona a largo plazo, solo tapa el sol, otra solucion no la se, pero esa no creo, pero, es solo mi opinion.

  27. Rogelio dice:

    Estimados Abel, AyJ:

    Es muy interesante la observación de AyJ sobre la insuficiencia de la AUH para edificar soluciones “a largo plazo” y la evocación que hace del 1er. peronismo.

    Justamente, las políticas del 1er. peronismo solían expresarse en consignas: fórmulas breves que condensan y comunican la nueva escala de valores.
    En relación específica al tema que plantea AyJ, recuerdo la 10a. verdad justicialista:

    Los dos brazos del Peronismo son la Justicia Social y la Ayuda Social.
    Con ellos damos al Pueblo un abrazo de justicia y de amor.

    Efectivamente, como usted bien comenta AyJ, con la ayuda social de la AUH sólamente NO es suficiente.
    Nos queda pendiente una asignatura clave para hacer sustentable la “solución a largo plazo”.
    He interpretado que una de las conclusiones del post de Abel consiste en señalar como tarea prioritaria el diseño y formulación de esa asignatura pendiente.

    Saludos cordiales

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: